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  1. #1 crougintoudadigo 20 de oct. 2005

    Biblioteca: EL MITO DEL CELTISMO GALAICO.

    SEÑORES DRUIDAS, CELTOATLÁNTICOS Y DE LA CELTIBERIA: Permitan que CROUGINTOUDADIGO les salude a todo vds. muy cordialmente y someta esta larga exposición al dictámen de su enorme, y diariamente contrastada, erudición, para ver si entre todos terminamos para con el mito anticeltista galaico, – o para apurar al menos- el, torcido, extendido, absurdo y extravagante “Minicelticicidio” o Mito Anticeltista Galaico. Agradeciendo por adelantado su benevolencia, lamentando no poder acompañar esta texto de sus ilustraciones con la reducción exacta de las trebas del NW- Evidentemente todos nos sonrojaríamos de escuchar a alguien, iletrado o doctor, sentenciar cosas del estilo de que “los románicos que eran altos y rubios, casaron con los renacentistas, bajos y morenos, tuvieron barroquitos” y comieron perdices. porque todos sabemos, o deberíamos saber, que nunca hubo un pueblo románico, gótico, renacentista, o barroco, y que estos conceptos son conceptos culturales. Pero nadie se sonroja cuando, iletrados o doctores, dicen estas mismas gansadas sobre los celtas. Los celtas son, ante todo un concepto cultural originado en la Edad del Hierro, – créanme, les doy mi palabra de honor-, no nacido espontáneamente como las setas, si formado por acumulación desde el Neolítico Atlántico, desde el Calcolítico y desde el Bronce Atlántico. El Mediterráneo, en el contexto de los word economic systems, no fue ajeno, también jugó su papel. Así como lenta y capilarmente las tizas en contacto con la tinta de un tintero se uniforme y totalmente se decoloran, así se formó en la Edad del Hierro entre vecinos pueblos ribereños del Atlántico una mutua acumulativa celticidad. Lo Celta, almenos lo nuestro, lo galaico, es resultado (C. HAWKES lo vió hace mucho tiempo), de una coiné atlántica de instituciones políticas, religiosas y culturales. Es el resultado de un largo proceso cultural, de mutuas y seculares relaciones, de contactos, de avenencias y de desavenencias entre vecinos pueblos ribereños del Océano Atlantico y en general de la Europa con ríos tributarios del Atlántico. Pero nunca hubo, ¡Ay! el Pueblo Celta, o La Raza, Etnia o Nación Celta originaria. Pero si hubo si pueblos con su particular y original cultura celta y razas, etnias y naciones, con su particular y original cultura celta, como estos mismos pueblos y razas, etnias y naciones diversas de Europa pasaron por las cribas culturales del románico, del gótico o del barroco, creando estos pueblos y razas, etnias y naciones su propia cultura románica, gótica y barroca particular con su sello local. Y, aviso para mareantes y lingüistas, creo sinceramente que en cosas de la cultura funciona más la literatura, o la gastronomía, que la lingüística (y sus ventoleras de método, dicho sea de paso con el pretendido Lusitano). No hay por qué desanimarse cuando se busca el origen de los Celtas y de lo Celta en un proceso acumulativo, pese a la quizá sincera desazón con la cual, en 1995, Alison HADFEL, citada por EVANS, terminaba su extenso ensayo en Oxford: “Si la ‘Celtización’ se puede construir como un proceso [...] en cuyo transcurso cristalizó la identidad Céltica, entonces, teóricamente, sería posible reducirla capa por capa a sus orígenes [...]. Pero - repara HADFEL a continuación - existe una buena razón que nos hace dudar a la hora de hacerlo; se trata del temor subyacente a que, después de todo, podría no quedar nada, es decir, nuestros elusivos Celtas podrían desaparecer por el camino, llevándose el problema de sus orígenes.” (in D. ELLIS EVANS: “Linguistics and Ethnogenesis in Celtic Connections”, Procedings in the Tenth International Congress of Celtic Studies, volume one-.-Miss HARDFIELD wrote on the subject ‘Rethinking the Problem of the Spread of Celtic Culture to Great Britain and Ireland: The Archaeological and Linguistic Perspective”. 1999: p 14) No hay que desanimarse porque les mostraremos ahora lo persistentes que son nuestros elusivos celtas en Galicia . ARTICULACIÓN DE LA FUNCIÓN SOBERANA CELTA DE GALLAECIA: LA TREBA, “TRIBU”, O “TERRITORIO POLÍTICO CELTOATLÁNTICO” TERRITORIO POLÍTICO CELTOATLÁNTICO. CONCEPTOS BÁSICOS. Hemos visto como en este tipo de sistema doméstico el castro se correspondía con una casa, domus, con un espacio de la geografía humana celta de la Edad del Hierro en régimen proindiviso donde un caballero obtiene algo más que prestaciones y rentas con una explotación agrícola y jurisdiccional, como un apicultor dueño de una colmena que le produce miel y satisfacciones, una propiedad señorial más entre, otras muchas explotaciones y jurisdicciones detentadas, por una misma mano, en un amplio espacio geográfico comprensivo probablemente de varias trebas poseídas en régimen proindiviso por la misma familia nobiliar. Un verdadero clan nobiliar representado por el, si se me tolera el término irlandés, tanaiste (Hoy se le llama así en Irlanda al ‘Deputy Prime Minister’).o “jefe de familia” representante del grupo familiar que en un consejo de familia por el presidido toma colectivamente sus decisiones. ABSENTISMO Viable señor de muchos castros, cliente o vasallo a su vez del príncipe de la Treba, este nobile es también posiblemente un absentista del campo que renunciando a vivir con su lejana parentela bajo su jurisdicción, con sus clientes, con sus campesinos libres y con sus siervos atados a las tierras en el interior del pequeño recinto fortificado de su aldea o explotación rural, habría optado por buscar la equipolente compañía de sus pares terratenientes, nobles grandes y linajudos del país en las oppida o ‘ciudades celtas’ como Briteiros o Laniobriga. Descendientes todos ellos de sirenas marinas, ora de portentosos y sobrenaturales seres melusinos, ora arrojada la nave que los trajo a la costa por la tormenta, ora (imaginariamente) llegados persiguiendo al ave o al cuadrúpedo, los míticos fundadores, cuyos túmulos fundacionales Neolíticos, como en Irlanda, perdidos en lo alto de los montes en los confines de sus remotas aldeas desde la noche de los tiempos se sobreponen jerárquicamente en la necrópolis familiar a otros menores, los grandes nobles, o las grandes ‘Casas’ garantizan su poder con sus efectivos gentilicios o sus vasallos. Cada Casa (Treba) al frente de su cabeza nobiliar y cada una con su residencia, con su salón de banquete y su narrador o fistor (similar al ai. fili- pos. latinizado fili-stor. Cf. comparativamente el topónimo filisteos “fisteus”) de historias familiares, de fazañas, y de cuentos, todavía evocado melancólicamente en sus Partidas por el reí de Castilla, de origen gallego Alfonso X el Sabio, prefieren ausentarse de sus múltiples propiedades rurales, huyendo del aislamiento y de la monotonía rural, buscando la compañía de los iguales, y consumir sus rentas en el lujo, en el bullicio urbano, en el banquete de la corte, en los grandes oppida –y espero que esto que escribo no caiga en saco roto cuando se musealice y se cree el centro de interpretación de San Cibrán de Las- donde ocupan espléndidos palacios de unidades separadas, que muchos hacen derivar del modelo de uilla romana, sin reparar que, según parece, el parecido con la mencionada uilla “paucas fenestras plateas versus” con solo una entrada al exterior, y dispuestas en cambio en torno a un gran patio interior todas las habitaciones, de unidades separadas, como gusta a los celtas, podría responder, sino a algo compartido de una facies anterior a un simple fenómeno de convergencia evolutiva de la llamada “granja defendida” atlántica. El noble ausente del campo, confiados sus jamones ‘al porquero Eumeo’, seguros sus castros o “casas” y su hacienda en manos de un mayordomo o de un administrador con funciones análogas a las del villicus medieval, confiado el príncipe en su ausencia de la administración de su Treba por su uicario de terra o por su maiorino de terra, viven lujosamente en Briteiros o en Lánsbrica porque tienen asegurado el incesante fluir en carros que no han cambiado en el país desde la Edad del Bronce, ni cambiaron hasta hoy, tirados por bueyes, desde los remotos castros, hasta la puerta de sus palacios domi, de las rentas del campo por carrarias y congostras recientemente desaparecidas con la concentración parcelaria. De este modo, la monotonía invernal se mata en una residencia con todas las comodidades conocidas, en una verdadera ciudad, con todos los servicios, un espacio central, un oppidum donde, junto al *corono y príncipe de príncipes, o imperante, se forma una verdadera corte o aula regia en los diferentes barrios que conforman lo que a menudo llamamos citania o oppidum. Son refinados distritos donde como en la Baja Edad Media soñaba Lançarote de Lago con imitar a los héroes artúricos, llamándose Coronero los señores y los señoritos de la Casa de Camalo habrían soñado con imitar a los héroes de la Ilíada cuyas hazañas gustaban en las sobremesas de sus banquetes escuchar a los fistores, las heroicas batallas, la caída de Troya, y la llegada de los héroes troyanos con Teucro a Galicia, o como, como lo ilustra la diadema de Ribadeo llego huyendo Astúr a caballo sobre el mar con su casco de tres penachos. Y así el mencionado vasallo de Camalo llamado Coronero, (CORONERI CAMALI DOMUS) disponen su casa junto a la casa de los demás equipolentes vasallos nobles de Camalo como su vecino Caturón (CAMALI DOMI CATURO), sus palacios herederos de las llamadas “courtyard houses” atlánticas-, enmarcados en un amplio e íntimo recinto rectangular de altos muros, en cuyo interior las variadas dependencias circulares con sus llamativas cubriciones de paja “pallotes” se disponen en torno a un patio central como habitaciones separadas, accediéndose al interior de estas residencias y posibles palacios urbanos a través de una única puerta de entrada INSIGNIFICANTE LETRA FATAL La Terra de Transancos pudo contar en la Edad del Hierro con unos ochenta castros repartidos en lo que hoy son los actuales municipios de Narón, de Ferrol, de Valdoviño, de Neda y de San Sadurniño. Configurando dentro del Territorio Político Autónomo Celta o treba como un mosaico multijurisdiccional, que hace años definimos como un “macroterritorio segmentado (en múltiples jurisdicciones) autarcicas. La diferencia entre autarquía y autarcía deriva de dos diferentes etimologías significando el primer término “auto- gobierno” y el segundo “auto-alimentación”. Hace más de una década ya, señalábamos como, según era notorio, los castella se reiteran en el registro epigráfico de cierto mobiliario arqueológico a continuación de una letra C invertida,  la cual, siguiéndose a TOVAR, se solía interpretar como “centuria”, hasta que con casi general aceptación María Lourdes ALBERTOS propuso para este signo la lectio castrum/castellum (María Lourdes ALBERTOS: 1975, p.65) Entonces sostuvimos como, según nuestro parecer, de ser castrum/castellum en cuestión el significado del signo , dicho signo carecería casi de importancia o de trascendencia por venir reiterado tras él de nuevo el castrum/castellum, el “castro”, bajo la morfología indígena de un topónimo en ablativo sin preposición, que como es sabido, refiriéndose a lugares poco importantes, tiene en latín la función de un locativo: La letra  acostumbra generalmente a instalarse entre el Territorio Político o treba y el castro. TP CASTRO Cilenus  Berisamo. Susarrus  Aiobaiciaeco. Limicus  Arcuce. [Principis] Albionum  Blaniobrensi. Celtica Supertamarica  Iureobriga. Circunstancialmente, el signo  aparece substituido por la propia voz castellum en locativo: “LADRONV[S] DOVAI BRA[CA]RVS CASTEL[L]O DVRBEDE” [ Conimbriga 23 (1984) pp. 43-54, in Jugen UNTERMANN, Actas do enc. cientif. en homenaxe a F. BOUZA BREY. 1993, p. 376] siendo en otras ocasiones suplantado por la palabra domo “CLOTIVS CLVTAMI [F] SVSARRV[S] DOMO CVRVNNIACE ”; “[…] DOMO LVCODADIACVS” CIL.III 2016) considerada el arquetipo de ablativo con función locativa en la gramática latina. [En una inscripción aparecida en Hungría (Gyalokue) con antropónimos y trebónimos o nombres de Territorios Políticos Autónomos Celtas: “ABILIVS TVRANCI F. BOBEGIVS VENINIF LANCIE[N]SIS, PENTIVS DOV(I)DERI F. ALIGANTIENSES” (J. UNTERMANN 1993 p. 376). Si bien desconocemos por no contar con una foto este epígrafe apuntamos la posibilidad de una mala lectio atendiendo a la razón de que viniendo el trebónimo adjetival, lancie[n]sis tras el patronímico Venini f. y sucediendo otro tanto en Dov(i)deri f. Aligantiensis, no vemos razón alguna para que no se repita la secuencia con Bobegius (La Terra que luego se llamará Presaras “Simul etiam comendatam uouis facio aliam ecclesiam uocabulo Sancti Michaelis, que simili modo auorum meorum est, nomine Odoari, ualle Presarense, Territorio Bauegio… ano 947 en LÓPEZ FERREIRO, obr cit. T. II apénd.; ahora bién también puede ser que un obscuro celta trebónimo galaico hubiese podido ser substituído en los primeros siglos de la dominación romana por el antropónimo epónimo Babegius de un princeps provincial); de igual modo tras el patronímico Turanci f. (estando aún este trebónimo atestiguado como arciprestazgo y Territorio Político en la Bula de Pascual II de 21 de abril de 1110, bula por la que el Papa confirma la posesión de una serie de antiguas Trebas -ahora (século XII) nombradas Terrae / Territoria y arciprestazgos – para la Iglesia Compostelana, apoyando a Gelmírez en el visitado largo pleito de los arciprestazgos con el Conde de Galicia D. Pedro Froilaz y con su hermano el obispo Vallibriense Munio (PENA GRAÑA :1992, pp .97-100): [...] ad perpetuam scae. compost. Ecclesiae pacen ac stabilitatem sancimus ut universa quae ad eiusdem beati Iacobi Apostoli Ecclesiam, in qua nimirum eius corpus requiescere creditur, propietario iure intra vestram relatione didicimus, quieta ommino et integra vobis vestrisque successoribus in perpetuum conserventur, videlicet Terra de Superato [Sobrado. Ptol II, 6,35]; Dormiana [Couto de Dormeá]; Babegium [Condado de Presaras. CIL III 4227]; Coronatum [Arcedianato de Cornado]; Mercia [Partido da Merca]; archipresbyteratus sci Pelagii de Circitello; Mons Sacer; Tabeirolos [Xurisdicción de Tabeirós]; Terra Montium vsque ad Auium [Xurisdicción de Montes]; Morracium [O Morrazo]; Saliniense [Arcedianato do Salnés, Ptol. II 6, 34]; Terra e Termarum (sive potius, cron. Iriens.) Celenes, [Caldas. Ptol. II 2, 6, 25; Plin. IV 111. CIL II 2649]; Terra Arcubus [Arcos]; Iriense [Iria ], Pistomarcus [Posmarcos. Plin. IV 111; Mela 3, 11]; Amaheae et alii Montes [Xurisdicción e partido de Amahía Ptol II, 6, 36]; Prucios [Xurisdicción de Pruzos], Lavacengos >Lapatia(n)co(r)um prumunturium [Arciprestado e Terra de Labacengos Ptol. II 6,4]; Arros [Arciprestado de Arrós. Plin. IV 111]; Nemitos [Terra, Tenencia y arcedianato de Nendos Ptol, II 6,41]; Bisancos (Terra tenencia y arciprestado de Bezoucos), Terra de Faro, Coporos Plin. IV, 111. CIL II 5250. Ptol. II, 6, 24); Celticos (Plin. IV 111), Brecantinos (Terra de Bergantiños Pto. II 6,30), in Montanis duos archipresbiteratus, Dubria, Barcala, Salagia, Gentines, et cetera usque ad Oceanum […] y más adelante: [...] castelum scae Mariae de Lanciata […] (Ptol. II 6,29; Plin. III 28). Cf. Hª Comp. T. I. Cap. XXXVI) ]. En un epígrafe singular aparece un término expresivo de la soberanía doméstica tras el signo  invertido, el locativo domo, seguido de un genitivo de possesor: “POPILLIVS HIRSVTVS FLAVI VENDIECI F LANCI  DOMO VACOIECI”. Esta casa de Vacoieco (posiblemente “el de las vacas” un término posiblemente comparable a la“Casa dos Tenrreiro” en el Trasancos medieval) non era acaso más que un castro de la Treba o Terra de los Lancienses. Llamándose su possessor Vacoieco, con un pomposo y prestigioso nombre relacionándose la posesión de vacas [A. PENA: “O Territorio e as Categorias sociais na Gallaecia Antiga: Un Matrimonio entre a Terra (Treba) e a Deusa Nai (Mater). Anuario BRIGANTINO nº 17. 1995, pp. 62-63.] posiblemente con una gran hacienda. En los epígrafes funerarios el origo o linaje de la oligarquía, nobilitas, callaica se puede expresar de la siguiente forma: APANA (nombre propio) + AMBOLLI FILIA (patronímico o apellido) + CELTICA SUPERTAMARICA (territorio político) + […]MIOBRI (residencia o domiciliación) + ANNORUM XXV (datos referentes a la edad del difunto) + H[IC] S[ITA] E[ST] (situación de la tumba / tipo o posición jurídica de la propiedad + APANUS FRATER FACIENDUM CURAVIT (datos y circunstancias del dedicante, etc.). Sosteníamos ya en 1995 que: << “a lectio castellum [M. L. ALBERTOS: “Perduraciones indígenas en la Galicia Romana: Los castros las divinidades y las organizaciones gentilicias en la epigrafía”. En Actas del coloquio internacional sobre el Bimilenario de Lugo. 1977, p. 17 ss] .da letra fatal, como lle chamou UNTERMANN, que na secuencia epigráfica vira as costas ostensiblemente ao topónimo en ablativo que adoito lle segue (suxeto e obxecto da cláusula) mália seren aceptada pola maioría dos autores mantén todavía boa parte da sua transitividade indemne (dende que fora lida por TOVAR como Centuria) e esta capacidade que ten o signo de provocar distintas percepciones (“censum” por J. C. Bermejo) manifesta aínda disidencias serodias na suxerente lectura cognatio de A. Rodríguez COLMENERO. O problema non está ainda resolto Coa coordenada “  ” = “Castellum” podemos preguntarnos que significa a clausula “ET S.  ” na seguinte inscripcion de Chaves: CAMALLVS BVRNI F HIC SITVS / EST ANNOR. / III ET S  TARBI FRATER FACIE / NDV CVRAVIT [ CIL II 2484. Viriatis 1 (1957), p. 105. foto. Pastoriza. Chaves, in G. PEREIRA MENAUT: “Los Castella y las comunidades de Gallaecia”, IN Zephyrus (XXXIV), 1982, p.275] Si este signo  , que en ocasións aparece na cláusula precedido pola preposición ex que podrería ir seguida dunha verba indicadora dunha categoría social [Como por ejemplo, según nos lo propone Eulogio LOSADA BADÍA, “pertencente a”, que precisamente, señala este profesor, es el significado que el signo envorcado  tiene en el lenguaje matemático] significa o propio castro a súa presencia ou desaparición nos rexistros non respondería a novas situacións nin incidiría na articulación institucional do Territorio Político senón que se debería a cambios de gostos das oligarquías na expresión da sua linaxe (filiación e origo). Ao noso parecer, resulta significativa a prematura interpretación que PEREIRA MENAUT e SANTOS YANGUAS fan en 1979 do signo  dicindo que “La entidad organizativa referida por [el signo ] […] parece más bien una forma de control administrativo romano y nunca una forma de organización social indígena”. Sen excluir os propios acontecementos que dan pé a unha interpretación, a cuestión de como este feito se integra no discurso ideolóxico do historiador e se articula nun discurso específico, pode estudiarse mediante a teoría lingüística que permita establecer formalmente se a ideoloxía que se vislumbra está no material da fonte, ou si pode entreverse unha manipulación na rectificación que PEREIRA MENAUT fai en 1982 do aserto anterior [A. PENA GRAÑA: Obra citada. 1995, pp. 63-64] : “La desaparición de los castella en la expresión del origo personal y la utilización de las civitates que tienen lugar a continuación supone un cambio en la organización de las comunidades indígenas. La instancia organizativa básica, la comunidad que da el origo a las personas ya no son los castella sino las civitates”. En fin, podemos aínda indicar o que noutro lugar di o mencionado profesor: “Si lo anteriormente expuesto sobre la reorganización de las civitates y de los núcleos de población es aceptable, parece que también en Gallaecia el ius latii significó una restructuración de las civitates indígenas, el abandono de sus formas ancestrales para organizarse al modo romano [el subrayado es nuestro] recibiendo con ello, naturalmente la autonomía administrativa, la städtische Autonomie para decirlo con la exacta expresión alemana” [G.PEREIRA MENAUT: “Los Castella y las comunidades de Gallaecia”, in Zephirus 1982, p.264]>> Pero lo cierto es que en 1997, siguiendo el método cronológico de Luis MONTEAGUDO GARCÍA, señalamos como el cuadro evolutivo del alfabeto romano, mostraba claramente cómo la letra C, en posición invertida, en contra de lo que otros autores quieran creer (PEREIRA, BRAÑAS) o pretenden hacernos creer, no habría, deum ex machina, desaparecido -como sin más base que el deseo de encajar desteñidas profecías, se viene (G. PEREIRA) alegremente sosteniendo para fundamentar apriorísticas teorías -, en la época Flavia, sino que, muy al contrario, en lo que parece ser una rara o tozuda persistencia, el invertido signo “C” se mantendría a lo largo del todo el Bajo Imperio, incluso hasta finales del s. IV, en la epigrafía de la Gallaecia, y en los registros del Noroeste hispano, como lo prueba, echando por tierra las viejas teorías de SANTOS YANGUAS y de PEREIRA MENAUT la inscripción ya cristiana, de finales del siglo IV d. C. (poco más de un siglo posterior en realidad a las inscripciones de Cabeço das Fraguas y de Lamas de Moledo), como deduce por el tipo de letra, quien quiera tomarse la molestia de analizar, comparando, una a una, las letras que, como es de rigor en una inscripción cristiana, tras su primitivo crismón “xp” [Christus] entre el sol y la luna, componen el siguiente epígrafe, “Nicer, hijo de Clutoso, “” Cariaca, del Príncipe (principis) de los Albiones”, con los epígrafes bajoimperiales que figuran en nuestros miliarios o en las tablas cronológicas de Luis MONTEAGUDO GARCÍA. Es más, aún en el caso hipotético de que, esta vez, Gerardo PEREIRA MENAUT hubiera tenido razón, como es publico y notorio, la concesión flavia del ius latii, desde el punto de vista organizativo, nada, o muy poco, significo para las áreas poco romanizadas del imperio, como es el caso de la Gallaecia, y si cabe, mucho menos aún, habría supuesto el edicto de ciudadanía de Caracalla. LA TERRA, FUNDAMENTO ARTICULATIVO POLÍTICO-INSTITUCIONAL CELTA DE GALICIA Lo dijimos en 1991: junto al dignatario religioso con patrimonial malla para la exacción de rentas, el príncipe ejerce la función soberana a través de los lazos celtas de clientela [POLIBIO describió las ventajas para el noble galo de tener una nutrida clientela y CESAR De Bello Gallico, VI, 27, 7, enumeró las ventajas recíprocas para los señores y sus seguidores del sistema de clientela, cf. comparativamente T.G.E. POWELL. The celts. Tham. &.Hudson. London 1960], que lo vinculan con lugares: castella, “castros”, uillae o “villas”, “territorios económicos fragmentados autárcicos (sic)” o cotos jurisdiccionales en el seno de la treba, comarca o ‘territorio político celtogalaico’, de los señores. En un profundo contexto institucional señalamos como individuos o colectividades entraban en dependencia o subordinación con una Treba o con un noble. Príncipes (y todos sus efectivos con él) recibían el sometimiento y la obediencia de particulares o de unidades político-territoriales a través de una solemne ceremonia encomendatoria, registrada ocasionalmente en hospitia o cirógrafos de bronce, en la trebopala, sagrada piedra comunal, en torno a la que se hacen estos pactos en el curso del *oenac (h)/forum, asamblea o feria tribal. Procedimiento no exclusivo de los romanos, estas relaciones tienen un carácter vertical correspondiéndose con a la estructura jerarquizada de las sociedades caballerescas y no implican, en absoluto, relaciones entre iguales (ex pari), sino todo lo contrario, supeditación, pleitesía y vasallaje pues los encomendados (clientes), pasaban in fidem acceptos a engrosar los efectivos gentilicios del patronus que los recibe “como clientela suya y de los suyos”. Los así acogidos, encomendados, “se commendare” [Lo describe también César para los galos] al patronus constituían su clientela como familiares. Un muy desnudo lenguaje institucional, muy arcaizante y a la vez sumamente plástico. En este mismo marco se encuadra el modelo de relación entre el poder monárquico y la oligarquía territorial de la Galicia medieval, y con el mismo lenguaje se expresa la articulación jerárquica discriminada, antepasado derecho, en estado puro, del sistema vasallático conocido en el mundo feudal, y se regulan también las relaciones humanas dentro del ‘territorio’. Porque este procedimiento era similar al de los indígenas (SVSARROS/LOVGEIOS, etc.) unos hospitia arcaizantes fueron utilizados con gran efectividad por los romanos para anudar lazos de clientela con las unidades políticas de base ‘territorial’ de la Gallaecia. Y también señalamos en 1991 como tras el establecimiento de vernaculares relaciones de clientela, Roma, plenamente legitimada para utilizar a los hombres de armas de los príncipes territoriales de la Gallaecia Antigua en su beneficio, ejerce también una acción fiscal recibiendo, de las provincias imperiales, aquellas que requerían un continuo control y presencia de tropas y cuya sumisión dependía personalmente de su vinculación feudovasallática (sic) con el emperador, entre otros “obsequia” el pago de un tributo (censum) en señaladas fechas y ferias del calendario agropecuario atlántico. El vínculo, que se transmite de padres a hijos, no podía extenderse más allá de la tercera generación (P. De FRANCISCI, Primordia Civitatis, Roma 1959) de la derbfine o familia cierta y colateralmente allende el sexto grado, había que renovarlo como ocurría, todavía con los foros medievales cuando caducaban, y este es el sentido de la tabula de Castromao del año 132 d.C. que establece una relación sinalagmática entre los coelerni y el prefecto de la cohorte I de los celtiberos, C. Antonio Aquilo. El mantenimiento de los territoria por sus principes dependerá del respeto y del estrecho cumplimiento bilateral de los pactos establecidos. Luchas políticas internas ínterterritoriales dejaron paso tras la conquista y durante el Imperio a un gran teatro internacional de operaciones escenario de las aventuras de unas compañías de soldados granjeros articuladas en torno a sus mandos naturales e insignias tribales patrias, vexilla. Los hombres libres, propietarios de una pareja de bueyes, es decir, de tierras, recibiendo el nombre jurídico de peregrini, y viviendo dentro de la esfera dominada por Roma, empero se siguieron gobernando consonte a sus usos y costumbres jurisdiccionales celtas prerromanos. Analizando también en 1991 el alcance de la concesión del ius latii en la Gallaecia y en su sistema articulativo tribal de ciuitates/populi o trebas vimo como, terminando con los problemas militares que motivaron la crisis del 68-69, VESPASIANO había retirado de Hispania tres legiones: VI Victrix, X Gemina y I Adiuitrix, otrora destacadas para evitar el salto del estrecho por las fuerzas Mauritanas de Otón, enviándolas a defender las fronteras del Imperio. Paralelamente este emperador habría concedido también un derecho de latinidad, el ius latii para toda Hispania, exigiendo teóricamente a los peregrini que en sus ciudades tuviesen o adoptasen la organización romana, es decir, que contasen con un senado y con magistrados colegiados elegidos anualmente al estilo de las ciudades romanas. Pero siendo los honores gratuitos estos derechos no se pudieron hacer efectivos y un principio pensado para impedir la conversión de los magistrados en funcionarios, mantuvo siempre los resortes de la política de la civitas en manos de la verticalísima aristocracia señorial celtogalaica: los nobiles o domini locales posesores de los recursos económicos y de un poder fundamentado en las relaciones domésticas feudovasalláticas y en el ejercicio de una jurisdicción, es decir, el poder oligárquico y nobiliar siguió en manos de los que ya lo tenían antes y las cosas en el seno de las civitates/populi, nombre dado por los romanos a las trebas del NW quedaron como estaban antes de la conquista. Muchos historiadores, interpretando este hecho como síntoma de romanización, pretendieron que los populi de la Gallaecia tras la concesión del ius latii habrían empezado a nombrarse “civitates”. Nada más lejos de la realidad. Las medidas de Vespasiano, acaso simplificando la administración provincial, pretendían el reclutamiento de los efectivos tribales, de gran rentabilidad por su austeridad, su disciplina, su preparación y su fidelidad a la cadena de mando. Roma buscaba soldados del N y NW peninsular, jóvenes compañías de las trebas con sus mandos naturales, maic rígh, “hijos de reyes”, que engrosaron las tropas auxiliares de las legiones, las vexillationes, contando ahora con la ventaja de ser ciudadanos de derecho latino. A partir de ahora los anticuarios proponen el despegue y progreso de la urbanización siendo clásica la epístola de Vespasiano a los Saborenses, una comunidad de la Bética, a la que el emperador autoriza en el año 77 d.C. a construir, según sus usos y costumbres prerromanos, un nuevo castro de llanura, otro más en el elenco de los castella saborenses, y no, como alegremente se sostiene, a trasladar su lugar de habitación de la montaña a la llanura: Permitto vobis oppidum sub nomine meo, ut voltis, in planum extruere [in D'ORS, A. EJER Epigrafía Jurídica de la España Romana. Madrid, 1953 p. 61-63 Imperator Caesar Vespasianus Augustus, Pontifex Maximus, tribuniciae potestatis VIIII, imperator XIIX, Consujl VIII, Pater Patriae, salutem dicit IIIIviris et decurionibus Saborensium. Cun multis difficultatibus infirmitatem vestram premi indicetis, permitto vobis oppidum sub nomine meo, ut voltis, in planum extruere. Vectigalia quae ad divo Augusto accepise dicitid custodio; si qua nova adicere volueritis, de his procoonsulem adire debebitis; ego enim nullo respondente constituere nin possum. Decretum vestrum accepi VIII Kalendas Augustas (28 de julio del año 77); legatos dimisi IIII kalendas easdem. Valete. Iiviri Caius Cornelius Severus et Matcus Septimius Severus publica pecunia in aere inciderunt. MLas constitutiones principum [término acuñado por Ulpiano (Dig.1.4.1.1)] Este epígrafe faculta con permiso del señor -el emperador quien percibe “vectigalia” su quiñón pre-establecido en las rentas jurisdiccionales generadas por el nuevo asentamiento-, la construcción por los saboreases de un nuevo recinto fortificado y espacio económico demarcado o jurisdiccional de un castro “de chaira”, una circunscripción productora de rentas. Cuando en su epístola el emperador Vespasiano accede a la petición de los decuriones de Sabora, les autoriza a construir y a dar su nombre no a un municipium flavium, como habitualmente se pretende, sino al nuevo espacio jurisdiccional de explotación agropecuaria, similar al de los otros oppida saboreases. Constituye este procedimiento un alivio al incremento demográfico que no permite el pequeño recintos económico y jurisdiccional de los castella, una salida -semejante a los enjambres que buscan nuevos territorios donde construir otra colmena igual- para la población joven, para los recién casados, quienes bajo la protección de los nobiles, construyen de un tirón un nuevo castro, oppidum, o ciudad fortificada, un Oppidum Flavium, Castrum Flavium o una Flaviobriga, con las condiciones fiscales antiguas, vigentes y revalidadas desde la época de Augusto. No era facil alterar los usos y costumbre –cosa impensable en un sistema agropecuario y señorial- estableciendo otros nuevos, y de darse el caso deberían solicitarlo y justificarlo, instando al gobernador a emitir un informe que sería vinculante para la decisión última del emperador. Cuando los saborenses construyen su oppidum, levantan en realidad un nuevo territorio segmentado autárcico (sic), autosuficiente, donde en torno a la demarcación del nuevo castro, en la nueva célula o unidad de explotación del espacio jurisdiccional se recrea un rígido y peremne patrón organizativo celta de señores y campesinos, clonando íntegramente el viejo modelo consuetudinario original. Concluimos entonces cómo esta romanización vendría supuestamente acompañada –y con el reciente prodigio Vanessizador como paradigma todos sabemos lo que esto significa- de la generalización de los antropónimos de los Flavios entre los indígenas y, sobre todo, del no menos tonto paralogismo, basado en una errónea apreciación semántica, de que las trebas, unidades políticas o ‘territoriales’ indígenas que Plinio denominara populi en Lusitania, Gallaecia y la franja cantábrica, habrían pasado a llamarse civitates. Según los autores que cuantifican sobre esta premisa, diez trebas, populi aparecerían nombrándose civitates como dedicantes del puente Aquae Flavia y 11 trebas, civitates serían luego consideradas (L. GARCIA IGLESIAS “Autenticidad de la inscripción de municipios que sufragaron el Puente de Alcántara” in REE, 32, 1976, pág. 155.) auténticos municipios. Tambien antiguos populi (Limici, Interamnici), dependiendo del autor pasaron a nombrarse temporalmente con la voz forum, aludiendo al campo o lugar donde celebraban la feira, “feis”, o asamblea, “oenach”, estacional político-administrativa y religiosa del más puro sabor celta, a denominarse ciuitaes, o adoptaron el pomposo título de respublicae. Muchos historiadores consideraron definitivo, o definitorio del proceso romanizador, que donde Plinio había encontrado 114 populi tan solo restasen 27 o que Ptolomeo sólo citase civitates en torno al 150 d.C. Hasta las reformas de Diocleciano, el gobernador provincial, la máxima autoridad civil y militar, en el marco de la Lex Provinciae estaba obligado a un escrupuloso respeto a la organización indígena, a su derecho consuetudinario, lo que en Galicia se denominaba consuetam rationem. La concesión de la ciudadanía latina por Vespasiano (74 d.C.) carece de significado en el modelo que presentamos aquí, y no altera en absoluto la estructura interna de los “Territorios Autónomos Políticos Celtas”, trebas o civitates estipendiarias [En otra inscripción en la Bética solo dos años posterior a la concesión a los Saborenses por Vespasiano de la licencia de obras para construir, con acostumbrada jurisdiccional armazón, un recinto fortificado de llanura, castro u oppidum, vemos como un municipio flavio que, alterando la consuetam rationem fiscal sub specie, tenuitate publica, debía las rentas municipales, negándose a abonarlas al recaudador Servilio Polión, arrendador de los los vectigales, apelaba, disconformes los habitantes con la sentencia del proconsul Sempronio Fusco, inútilmente en última instancia al emperador Tito] totalmente autónomas, como muestra la tabula de Castromao del año 132. Y otro tanto había sucedido con la concesión de ciudadanía de Caracalla del año 212. Pudimos por este camino en 1993 afirmar que las civitates o populi estipendiarias de la Gallaecia, las “Unidades Políticas Territoriales Autónomas”, las Terrae, facilitando tropas a roma (las cohortes y las alae guigurrorum, lemavorum, etc) y pagando religiosamente los tributos y cargas fiscales establecidos, lo que luego se llamó moneda forera, mantuvieron intactos sus límites y su estructura económica, política e institucional. Correspondiéndose con la cosa esa que ‘denominamos’ “étnicos” en la Edad del Hierro, Civitates/Populi/Respublicae durante la dominación romana y “parroquias” = diócesis de un cuasi “pseudo parroquial” en la Galicia Sueva. O correspondiéndose simplemente con “nada”, la base política e institucional de la Galicia alto medieval -otra danza es que en 1993 cuando la desvelamos en una amplia monografía (PENA GRAÑA, Andrés. Narón un Concello con Historia de Seu. Vol. II “A Terra de Trasancos ollada dende os Mosteiros de Pedroso e Xuvia na Idade Media”. Concello de Narón, 1993, pp.1-60; cf. pp 27-40) lo ignorasen el común de los especialistas gallegos- y hasta las postrimerías del siglo XII, lo fue el territorium o Tierra directo continuador de la treba céltica. Anegados en un baño de ácido pese a la ubicuidad de su presencia en las fuentes documentales, estos territorios no existían ‘oficialmente’ en la Galicia Medieval, hasta 1991 y 1992, periodo en que estudiamos con mucho detalle por primera vez los mencionados Territoria o Terrae, Treb-, fósiles vivientes celtas en todo su esplendor. Las terras, con todo su vigor institucional del pasado intacto, serían durante buena parte de la Edad Media el elemento referencial básico de los gallegos. El número de ejemplos es casi tan numeroso como el número de diplomas. [...] in urbe Galecie, Territorio Nemitos, prope baselica sancte Leocadie de Perillo [...] [...] ad locum vestrum qui est fundatum in urbe Gallecia, Territorio Trasanquos ripa fluminis Iuvie [...] in A.H.N. (C.D.J.), códices 1041 B. n. 18 fol. 5. El principe y tanaiste –uso la palabra irlandesa que define al apoderado de un familiar condominio - de un determinado clan familiar, recibiría de su rey en una ceremonia llamada ordinatio la confirmación de la quieta y pacífica posesión de la tierra de sus antepasados: [...] Et suam terram ipsi comes et cum gens sua de manu regis ad imperandum acceperunt. (año 982) in Celanova, Cartulario. Lib. II, núm. 146 in LÓPEZ FERREIRO. Hist. T. II. apendi. pág. 178. La ordinatio toma este nombre de la primera palabra o encabezamiento de la cláusula confirmatoria Ordinamus vobis ad imperandum […] Definimos también en el año 1993 como en el Territorium adoptan los señores el título de Imperante, o de Princeps “de terra”. Los condes no son meros latifundistas son sobre todo – y así desde la Edad del Hierro- señores jurisdiccionales, son principes de Terrae , constituídas por las antiguas trebas familiares heredadas de avolengo, son propietarios desde la época prerromana hasta la época medieval de multitud de espacios que denominamos territorios políticos autónomos celtas. Los domini, duces o comites, adoptan empero el título de Imperantes o de Principes como tales señores jurisdiccionales en cada una de estas terrae o terras constitutivas de sus estados patrimoniales y la base de su clientela familiar y poder político. Esto sucede –como sin dificultad hemos observado en las colecciones diplomáticas de los monasterios de San Salvador de Pedroso, y de San Martín de Xuvia, ambos en Narón (A Coruña) en la Terra de Trasancos con la dinastía Petriz, ‘’Pérez: los Froilaz, luego Condes de Trastamara ininterrumpidamente hasta la muerte sine semine del último trastamara directo Roi Gómez, transfiriéndose luego el título y las posesiones a la casa de Molina primero y después a la monarquía castellano-galaico-leonesa con Sancho IV, “El Bravo”, cayendo de este modo las terrae, territorios políticos o principados celtas: Bergantiños, Nemitos, Prucios, Bezoucos, Trasancos, Labacengos, Arrós, etc que conformaban el mencionado Condado de Trastámara (tras el Tamara, hidrónimo céltico del “Tambre”, río similar al Tamara que separa Cornualles de Inglaterra, y aún al Támesis) en ‘regengo’ o realengo [Pasando a ser competencia real la designación del titular del condado de Trastámara].. En este sistema los condes se comportan de modo similar al de un Árd Rí Irlandés. Por este motivo, porque los condes son grandes domini, señores, principes de muchas territoria o terras familiares, de trebas o jurisdicciones autónomas de tipo celta como Trasancos, Labacengos, Nemitos, etc, etc., estos eran mucho más que meros terratenientes o posesores de simples latifundios, y gustaron de conservar el inmemorial título de imperantes o de principes en cada una de las unidades político-administrativas celtas que conformaban sus condados patrimoniales: In Territorio Faro […], in Territorio Prucios […] in Territorio Ortigaria […] princeps huius Territorie comes dominus Ferdinandus et frates eius domus Vermudus […] A.H.N. Codices (Juvia) 1041 b. n 23 fol 6 v, trans. Don Santiago MONTERO DÍAZ. Incidimos también hace doce años en el hecho de que el territorio político celta, lo que hoy podríamos llamar el concepto de comarcalidad, es algo muy importante para el gallego medieval, y lo es todavía. Algo que la Xunta de Galicia sacrificó en aras del clientelismo, no diré caciquil, en favor de algunos, en no pocos casos inviables o insustanciales mini-concellos rurales gallegos. Cuando el conde vende o realiza una donación de determinados latifundios, o intercambia propiedades en una de sus tierras, o cuando lo hace un particular se tiene que señalar siempre el territorio político autónomo celta, o la entidad juridico-política a la que corresponde la heredad cedida: […] et est ipsa hereditate in Territorio Trasancos […] Y se adopta también mencionar en las cláusulas cronológicas de estos diplomas o cartas el nombre del conde junto al principado, treba o ‘territorio político autónomo celta” donde detenta la jurisdicción y dominio: […] acompañado de su ancestral título familiar, princeps huius terre o imperante: imperante de Trasancos commite domino Fernandus [...] Señalábamos también (PENA 1993, p. 30 ) como Junto al principe de la Terra figuran en las referidas cláusulas cronológicas de los diplomas todo el elenco de magistrados de la treba, en primer lugar su jefe religioso usualmente el arcediano, archipresbiter, y junto a él los dos funcionarios plenipotenciarios del princeps/imperante de la Terra: el ‘Juez Territorial’ Maiorinus Terrae y el “Administrador Territorial” ‘Villicus’ o ‘Vicarius Terrae’ seguidos en ocasiones a continuación de su nutrida Aula Comitis ‘de Terra’, de los caballeros de familias afincadas, olim de tempo, en sus vici, pagi aut castela, y ahora uillae. El Territorium en la Urbe Gallecie Medieval mantuvo formalmente en la función soberana y administrativa la duplicidad celta del gobierno territorial heredada del pasado, representada también por los dos magistrados señalados de tipo céltico -como en el sistema galo de ‘vergobretos’-. El príncipe de la Terra, elegido previamente por el clan en un consejo de familia (tanistry) después de prestar juramento de fidelidad al emperador, al monarca suevo, astur, galaico, galaico-leonés, o castellano galaico-leonés, dependiendo del tiempo y del caso se confirma en la posesión de las Terras, principados, o feudos históricos de su familia, convirtiéndose según unas acertadas palabras de C. BALIÑAS PÉREZ “en el nuevo oficial real en la comarca que controlaba antes de la integración en el ámbito superior del reino”. Sostenía, acaso con menos acierto, BALIÑAS que la nobleza gallega “reconoce y se compromete a valer el imperium general y supremo del rey mas este tiene que otorgarle la potestas en espacios geográficos y políticos […] concretos”, recalcando este autor, con quien estamos empero de acuerdo en muchas otras cosas, que “el encuentro entre este nuevo espacio de poder y la desarticulada [el subrayado es nuestro] tierra gallega alcanza inicialmente un carácter de conflicto armado” Carlos BALIÑAS PÉREZ. Defensores y Traditores, un modelo… pág. 118 y 119.Hay que tener en cuenta que desconocimiento de la persistencia de la organización política prerromana de base territorial gallega como era habitual pensarlo entonces, el periodo que va desde 1992 –aunque desde entonces se celebraron, Nemthenga no fue invitado, sendos congresos sobre el tema de la organización territorial - hasta finales de la última década del siglo XX, hacía que estos territorios apareciesen deum ex machina en cada periodo, atribuyéndose ora a los organizadores romanos, ora a los organizadores suevos, ora a los organizadores astures, etc. BALIÑAS creyó y aseveró -como otros por supuesto antes que él lo hicieron- que en el momento cronológico Alto Medieval Gallego por el estudiado, entre los años 718 y 1037 “La referencia espacial con la que jugamos está aún más indeterminada”, respondiendo con una tajante objeción a una pregunta que se había previamente formulado ¿Qué es, qué se entiende por Galicia en la Alta Edad Media Peninsular? “El hombre gallego de los S. IX-X, basa todas sus referencias geográficas en el espacio concreto en el que vive -montes, valle, isla, río, son sus puntos de estructuración espacial con una obscura mención al territorio o provincia en que éste se encuentra”. –esto fue lo último que corregí en 1992 antes de mandar mi manuscrito del volumen II de la Historia de Narón A Terra de Trasancos ollada dende os mosteiros de Xuvia e de Pedroso na Idade Media a la imprenta, luego cerré la ventana de mi despacho en la Casa da Cultura del concello de Narón. Por ella entraba desde A Coruña el humo y el hedor del Mar Egeo. Semblaba anochecer en pleno mediodía- ¿Obscura mención al territorio o provincia? En sinergia con el aparato crítico con que ilustraba su respuesta nuestro autor, esta mención no podría haber sido más explícita: “Así en el año 872 sus dueños definen el monasterio de Samos como: Baselica ac monasterium [Sanctorum Juliani et Baselissa]) situm est provincia Gallecie, Territorio Lancara, Circa rivulum Sarrie discurrente de Eribio vel monte Serio [...]-Tumbo de Samos- Ibid. Pág. 28 (En la carta se muestra todo lo contrario, una clara referencia a la entidad y personalidad de Galicia “Provincia Gallaecia” o “Urbe Gallaecia”, lo demás es “Terra de Foris” y, luego, como es habitual siempre figura el TERRITORIO POLÍTICO). p.e. “[…] in Terra Nemitos de aecclesia Sancti Marie de Sada… In Terra de Prucios de aecclesia de Pervis […] In Terra Bisauquis de acclesia Sancti Stephani de Herenes […] In Trasancos de aecclesia Sancti Marie de Neda” A.H.N. (Xuvia) cod. 1041 B. n. 6. fol 2vto. Junto a inmumerables ejemplos de los que su recogida llenaría un volumen. “[…] in uilla que vocitant Codegio iuxta acclesia sancti Iuliani, Territorio Presaras”. [A.H.N. Cod. 976 B. fol 13vto. in Mª C. Pallarez Méndez. El Monasterio de Sobrado, un ejemplo… A Coruña 1979] “In Territorio Mera, uillam vocitatam Leocadi. In Britonia uilla Mediana. In Territorio Bisaucus, uilla nuncupata Littoriana (Noville?) […] inter Montanos et Bragantinos uillam vocabulo Amberonam. In Territorio Pistomarcos uillam cui dicitur Vernimes [… in finibus Territori Montanos ad parte de Presaras, uillam que nominatur Castrum et sanctum Sebastianum […] ibid A.H.N. cod. 976 B. fol 2 y 3 r. ob. cit. p. 263. La unidad política básica El Territorio viene incluída en los límites precisos de la Galicia Medieval. “[…] in Urbe Galecie, Territorio Nemitos” A.H.N. Cod. 1041 B. n. 18 fol. 5.“ad locum vestrum qui est fundatum in Urbe Gallecia, Territorio Trasanquos ripa fluminis Iuvie […]” A.H.N. cod. 1041 B. n 65. Fol 15. Terminaba el mencionado autor diciendo: “[…] se puede afirmar que la altura del 850; se estableció una relación personal, aunque bajo ningún concepto enmarcada en la estructura feudo-vasallatica [sic], entre el rey de Asturias y la nobleza gallega [...]”. BALIÑAS habría tenido en su momento, como lo aseverábamos hace más de década y média, el innegable mérito haber descubierto las relaciones de clientela entre los reyes y “xerarcas locales” o “nobles” [cuidadosamente omitía la palabra “vasallos”] […] ¡En el siglo IX! Sostuve hace catorce años, en 1991, y lo reitero ( www.riograndedexuvia.com , cf. Narón na Historia, reyes celtas y piedras entronizatorias), que el Territorio Político o Treba se definía como ‘Estado’ por tener un polifuncional espacio sagrado en torno a una piedra, ónfalos u ombligo de la Gran Mater o divinidad tutelar celta la Trebo/pala, “Altar de la Treba”, la Toudo/pala, “Altar del Estado” o el Crougintoudadigo, el “Croio/teutático,”. Había mostrado Blanca GARCIA FERNÁNDEZ-ALBALAT un año antes como al rey correspondía catalizar el curso de las instituciones siendo su obligación convocar la Asamblea –el Oenach/Forum [que nada tiene que ver, ni lo tengo yo. claro esta con ille Oenach celebrado en Sedes, Narón con pompa anual y con ¡Pulso Artabro, no se lo pierdan!, entre otros deportes ‘galicianos’(sic) organizados por el celtómano pedagogo concejil y los confiados vecinos de la parroquia Sedes], celebrar un banquete, presidir la Asamblea Judicial y fijar los impuestos: el cis (= censum)- un tributo en especie consistente en unos dedos de tocino, unos capones o unos pequeños animales para la mesa del señor- y abonar como contrapartida el tuarastal, una reposición, una especie de enchente popular o comida tribal en el campo de la feira – como en la última viñeta de las aventuras del galo Asterix-, sufragada por el principe de la treba con el 10% del valor de los impuestos abonados por sus g[w]assalianos. Pudimos adelantar entonces que no otros fueron los deberes y atribuciones del príncipe a cuya Casa pertenecía el difunto y provecto Nicer Clutosi […] principis Albionum, esto es Nicer, hijo de Clutoso, [de la Casa] del Príncipe [Principis está en genitivo “del príncipe” lo que pretende señalarse es que Nicer pertenece, bien como cliente, bien como familiar a la Casa del Príncipe de los Albiones, por cierto este epígrafe del siglo IV ¡ y con letra c en posición invertida! comienza por un crismón xp entre el sol y la luna ] de los Albiones”, Treba entre el Norte de Lugo y Asturias. Un rey británico de los Atrebates, Cogidubnus, que asombró con su palacio a los arqueólogos de los años 60, era rex et legatus Augusti, sabemos que los romanos lo mantuvieron en su puesto, porque su traición les permitió contar con una base de confianza desde la que someter al W de Inglaterra. Sin embargo Tácito nos cuenta como a los otros británicos los romanos le quitaron la soberanía, que pasa al representante del pueblo romano, ya no seran reges, reyes, pero se les mantiene su preeminencia, principes, en sus ‘territorios políticos autónomos celtas’, única forma de que Roma pudiese tener un control sobre ellos (PENA GRAÑA 1991, p 126. EL TÚATH IRLANDÉS Hace doce años, al comparar la rganización institucional de la Gallaecia con la de la Irlanda prenormanda (PENA GRAÑA 1995, p 40 ss) decíamos que Irlanda se encontrába fragmentada en un mosaico de Territorios Políticos a los cuales, notando de manera inmoderada como étnicos los lingüistas, llamamos nosotros habitualmente civitates, aunque los irlandeses les denominan Túatha conservando la primigenia denominación celta. Los Territorios Políticos o Túatha estaba gobernados por un rey, un rí, ou rí-túaithe, con un poder basado en la fama y categoría de su clientela o “cénel”, reclutada entre los caballeros terratenientes. Para Harold MYTUM, el Túath fue en la Antigua Irlanda cristiana, la piedra angular del sistema político In Harold MYTUM: The origins of Early Christian Ireland. 1992 p. 141. Este autor, tras reparar el la gran porfía, muy familiar para nosotros también, de la historiografía irlandesa (MAC NEILL,1911, BYRNE 1971) alrededor de la circunstancia de que el Túath pueda representar o no una etnia, cuando, como sucede en Galicia y en todo en occidente peninsular, se da la circunstancia de que no existe entre estos Túath desde el punto de vista étnico, lingüístico o cultural ninguna partición, concluye que “el Túath representa una unidad política y, por ende, se debe considerar una tribu”. Señalábamos como el Túath estaba compuesto por distritos o espacios jurisdiccionales [Cfr también (in PENA 2001) el comentario de D. BLAIR GIBSON en “Chiefdoms, confederacies, and statehood in early Ireland” refiriéndose a los Asentamientos Históricos Irlandeses y la Organización de su Capital señala “With the possible exception of the nucleated settlements associated with monasteries, up until the late Middle Ages Irish populations were distributed exclusively into scattered homesteads. Nucleated settlements were not introduced by the Norse settlers into Ireland until de ninth century A. D. [...] Reflecting the general settlement pattern, the political centers of Irish chiefdoms did not consist of unitary, nucleated establishments, but instead were compose of elements that were spatially discrete, though often located in proximity to one to another. The diagnostic elements that comprise the capitals of former Irish chiefdoms are three in number, and I have termed them the ‘capital set’ (GIBSON 1990:143). The first element of an Irish chiefdom capital is the principal homestead of the chiefly ramage. Throughout the Irish Late Iron Age (c. 200-1173 AD) the principal homestead of chieftains were large and surrounded by circular walls of earth or dry-laid stone. Those of paramount chieftains can be identified in documentary sources and located in space as far back in time as the tenth century AD (see for instance HENCKEN 1950, EOGAM 1977). The second element of the capital set was the ecclesiastical establishment patronized by the chiefly family. More often than not, this was a church or monastery located near to the homestead of its patrons. The third element of the capital se was the inauguration mound, the place where new chieftains assumed their office in a public ritual. This mound was usually a man-made feature such as an Early Bronze Age burial mound, said to be the resting place of some famous ancestor in the chiefly pedigree. Though the position of the chiefly homestead and the principal church could shift with the passing of time, the inauguration mound tended to stay fixed in location, and so could be situated at some distance from the other two elements of the capital set at any point in time] donde caballeros, tanaistes de una “casa” ou fine noble, extendían su dominium o doméstica soberanía sobre parientes y clientes bo-aire, hombres libres propietarios de bueyes y de tierras, así como sobre os am-bue, los literalmente “sin bueyes”, campesinos dependientes a quienes a cambio de utilidades y de asistencia militar entregaban, en una especie de “préstamo de uso vasalático”, vacas y campos cultivables perfectamente demarcados [cf PENA 1993 “Así na carta de Sobrado do ano 966 no textamento do bispo Sisnado, o seu irmao Rodrigo e a súa cuñada Elvira dise “[…] Adicimus adhuc ad hanc seriem testamenti uel benefacti nostros atonitos et nostras magnificentias que dedimus per nostros infanzones, siue uillas seu argento, uel quecumque de ganato nostro eis dedimus, ut nobis cum eo seruicium exercuissent ” […] “concesserunt eam mihi fundatoribus ipsius loci in diebus diui memorie domni Ranimiri principis per Scripturam firmitatis siue et meos atonitos et uillas que meo dato haberente meos infanzones sic omnia uouis concedo…” Tumbo I fols. 5v.-6r. nº 6 p. 36. na edición mencionada de LOSCERTALES”] según señalara también D BLAIR GIBSON, “los aristócratas se incautaban de ganado, comida y prestaciones de la base de la población a través de las relaciones patron/cliente”. Este autor señala que en Irlanda las relaciones clientelares se habrían extendido también a la esfera de las relaciones políticas entre aristócratas hasta tal punto “que en vez de desplazar a un rival vencido, un príncipe lo encadenaba con un contrato clientelar con la obligación de pagar un tributo” añadiendo que “en una mayor escala este sistema de gobierno indirecto proporcionaba un carácter federal a las unidades políticas Irlandesas” un sistema que tanto los principes indígenas como los romanos habían ensayado también con notable éxito en la Hispania que vierte sus ríos al Atlántico, singularmente en Gallaecia, y que probarían luego a su vez los suevos y la monarquía galaico-astur. Como sucedía en Galicia los Territoria o principados Irlandeses tendían, debido a este sistema de administración a durar secularmente con su estructura interna y límites fronterizos intactos, a pesar de los cambios en la cúspide del poder [“The territories of Irish chiefdoms tended to endure for centuries within larger polities, with boundaries remaining relatively unchanged, despite political changes in leadership at the top due to this system of administration. This state of Muirchertach may be termed a primitive state unlike complex agrarian states; it probably lacked a large complex bureaucracy with a multitude of specialized officials overseeing the economic and juridical aspects of state administration. At this state of research, it is even unclear whether the territories were administrated by chieftains appointed by Muirdchertach, or whether Muirchrtach retained the aboriginal chieftains as clients in the traditional Irish fashion. [...] It is fair to assume that some manner of simple bureaucracy existed with economic and juridical aspects, as stewards and judges constituted an important part of the retinues of Irish chieftains before an after Muir chertach`s time”. D. BLAIR GIBSON “Chiefdoms, confederacies, and statehood in early Ireland” in Celtic chiefdom, Celtic state. Edited by Bettina ARNOLD and D. BLAIR GIBSON, Cambridge University press, 1995 p.126]. Vimos en aquellos papeles de 1995 -y otros casualmente lo verían años después-, como el antiguo concepto irlandés de familia y de parentesco es complicado: la gel-fine o “familia de la mano” (geil = “mano”) comprende al padre con su hijo, con su nieto, con su bisnieto y con el hijo de este; la derb-fine comprende en la línea directa al abuelo, y en la línea colateral al tío, al primo hermano y al hijo de este último; la iar-fine comprende en la línea directa al trisabuelo y en la línea colateral al tío abuelo más dos grados de primos constituidos por los hijos y por los nietos de este tío abuelo; el ind-fine comprende en la línea directa al trisabuelo y en la línea colateral al tío bisabuelo y dos grados más de primos constituidos por los hijos y por los nietos de este tío bisabuelo. Señalemos no obstante que la “familia cierta” o derb-fine no va más allá en la línea directa del abuelo y no excede del sexto grado, esto es de los primos segundos, en la línea colateral (véase por ejemplo entre nosotros Camali Ulpini F. Celtius F. [Viseu]). Los clanes familiares irlandeses toman, como los clanes medievales gallegos, sus decisiones colectivamente, aunque siempre hay en ellos, tanto en las familias nobles como en la realeza, un jefe que los cohesiona a todos junto a un sucesor ou heredero de este último [Henri HUBERT: Los Celtas y la Civilización céltica: 1932 La Renaisanse du Livre, 1932. reimp. esp. Edicións Akal 1988 p. 436-437], formando todo esto un sistema sucesorio llamado tanistry. Al jefe de la fine le correspondía la plena jurisdicción sobre su dominio, “estado” o “casa”, y el mando militar. Asistidos a pié por sus clientes, los nobles, residentes en castros chamados rath ou duns [Nome este non descoñocido en Galicia e Portugal: Dunios (sic) -y no el antropónimo Donninus- (Doniños, Ferrol), Eboro dunum literalmente “castro do teixo” (Ébora, capital do Alto Alentejo)] servían a su rey, como sucede en todo el mundo céltico a caballo. 1.1.2 CELTA SOBERANÍA DOMÉSTICA Y CELTA EXTRUCTURA CLIENTELAR Mostramos tambien en 1995 como en la categoría de las personas inmunes sin anotar ahora al druida, constan el rey de reyes, el rí-Túath; los caballeros terratenientes (flaithi= milites) -linajudos y menos linajudos al haber un “grad flatha” (Ex Crith Gablach 23; CIH 1593.6 e 1595.25, y ex Mac Cone] que discriminaba en categorías a la clientela (cénel), y un clero muy especializado, luego una complicado inventario de oficios dejaba paso a los consiguientes grados inferiores de los propietarios que tenían ganado (bó aire), la pareja de bueyes que también en Galicia constituía el fundamento del estatus legal (Crith Gablach, 13 a 24). Tras ellos la clase dependiente los am-bue (am = “sin” *bowyos = “bueyes”) con todo el ganado “posto”, en aparcería, y, fuera del sistema, los mancebos, solteros no integrados aún en la propiedad dedicados a la caza y a la aventura guerrera, bajo la tutela y responsabilidad de los parientes o nobles que, como sucedía también el la Galicia Medieval, los tomaban en adopción (Fosterage). ‘Todos (CARRERA&PENA, Anuario Brigantino 2003, p 114) concebidos como una familia juegan su papel en un sistema donde el “ser” y el “saber estar” es más importante que el “tener”. Un sistema fundamentado en mutuas obligaciones, en la solidaridad familiar, en la exaltación de la virtud individual, en el cumplimiento del deber, en la lealtad y en la bona fides. Un sistema por el que pasan pero en el que no encajan los mercaderes. Entre iguales a través de las relaciones horizontales personales, o entre gentes de desigual rango y fortuna en las relaciones verticales, esto es, señores / vasallos, amos / siervos, la concepción misma de la soberanía y de la sociedad (Mc CONE: 1990), este mundo de señores y campesinos, de complejas relaciones de clientela (E. BENVENISTE 1969. Le Vocabulaire des Institutions Indoeuropéennes. Paris: Editions de Minuit.) se expresa en la larga duración a través de unas pautas sociales e institucionales, a través de un vocabulario simbólico caballeresco amplio comprensivo de su aspecto material (fecundidad, provisión de alimentos y hospitalidad), de su aspecto social (actividad guerrera, rango o marcialidad del grupo social: reyes, nobles, hombres libres y siervos) y de su estado mental o moral >>[in María Jesús CARRERA ARÓS & ANDRÉS PENAGRAÑA 2000 Consideraciones sobre la Casa Castrexa con Banco Corrido: Simbologia y Protocolo en el Banquete Indoeuropeo p.1Trabajo inédito para las Actas del II Congreso Internacional sobre a Cultura Celta, “Os Celtas da Europa Atlántica”. p.1]. Dentro de la estructura clientelar de esta soberanía doméstica, se vinculan verticalmente con un “rey de reyes”, con un ard-rí, si es tolerable como varias colmenas a un apicultor, tanto el túath o territorio político como la función soberana del propio rí-Túath. Debemos circunscribir en el Noroeste y el Occidente peninsular en este tejido, manifiestamente en la Gallaecia, los hospitia interterritoriales, probablemente anudados en una asamblea estacional, ora entre dos trebas, ora entre trebas y particulares, ora entre las trebas y el Imperio, tales como los acuerdos pactados luego por Iria con el Regnum Suevorum, o los firmados entre los señores de comissa o territoria: los comites seu imperantes, con la llamada “Monarquía Astur”. Pero esta institución no fue una exclusiva de Gallaecia, sino que era compartida por toda la Hispania, la celtibérica de cultura también Atlántica e incluso la Ibérica, más mediterránea, pero absolutamente indoeuropeizada, e incluso celtizada en algunas de sus instituciones para quienes más fino hilan en este campo, aunque posiblemente no hablasen una lengua propiamente indoeuropea, pues las pequeñas piezas que tan plásticamente muestran, entre los siglos II a. C. y I d.C el aspecto vasallático de estos pactos sinalagmáticos clientelares ora con un apretón de manos ora con un jabalí, ora con un delfín, etc, del repertorio compuesto por las llamadas tesserae hospitalis celtibéricas en bronce encajan perfectamente con un más amplio contexto europeo territorial atlántico y continental [cf entre los galos, CÉSAR De bello civile, 6, 23, entre los germanos, TÁCITO, Germania 21, entre los griegos micénicos HOMERO Ilíada…., etc.] de dependencias indoeuropeas verticales, similar, por no decir idéntico, al de nuestra Área Cultural Atlántica. Mediante este tipo de vínculos un Territorio Político Autónomo, o un particular y su gente tras él, se supeditaba a otro Territorio Político o a un particular. Los in fidem acceptos por un princeps o por un Territorio Político se convertían en dependientes de la Treba receptora, siendo a nuestro juicio quizás este el sentido de la palabra celtibérica con/trebia y la palabra latina con/tributi. A cambio de ciertas contraprestaciones, auxilium ayuda militar, consilium, asistencia, y el pago de un censo, los que las tenían antes recibían de nuevo las tierras previamente donadas y una protección. 1.2. El CANTREF GALÉS Señalamos en 1993 como en Gales los reyes gobernaban como padres de familia el país [Literalmente un distrito que comprende cien villas o aldeas y cada Cantref a su vez se subdividió posteriormente, tal vez a consecuencia de la Conquista Normanda en cymydau. Un cymydau, similar a la parroquia gallega actual, consistía en cierto número de trefs o de lugares dentro del Cantref. H. HUBERT:Los Celtas y la Civilización Céltica. Ed. Akal, Madrid (ed. original: Les Celtes;- 2 volúmenes-, Éditions Albin Michel, Paris 1932) p.466. Gerardo de Gales escribe en 1186-5 ed. de J. M. Dent, 1912 señala « el sur de Gales contiene veintinueve cantreds ; el Norte de Gales doce, Powys, seis : muchos de los cuales están ahora en la posesión de los Ingleses y Francos […] Gales contiene en total cincuenta y Cuatro cantreds”, cuatro iglesias catedrales o diócesis de las que San David, el arzobispado e iglesia metropolitana tenia 24 cantreds “aunque ahora solo tiene veinte y tres; for que Ergengl, en Inglés llamada Urchenfeld, se dice que originariamente había pertenecido a la diócesis de San David, y en ocasiones pertenecía a las de Landaff” […] En Gales del sur esta el obispado de Llandaff, cerca del mar de Servern y junto al noble castillo de Caerdyf (Cardiff); el obispo Teilo es su patrón. Contiene cinco cantrefs y la cuarta parte de otro llamado Senhennyd. En el Norte de Gales, entre Alglesey y las maontañas Eryri, está la sede de Bangor, bajo el patronato de Daniel, el abbot; contiene sobre nueve cantreds. En el Norte de Gales también se encuentra la pobre y pequeña catedral de Llan- Elwy, o san Asaph. Conteniendo sobre seis cantreds, entre los que esta Powys.” cap. 4]. Dividido este igual que Irlanda en unidades políticas, los cuatro grandes reinos Galeses: Gwynedd, Powys, Deheubarth y Morgannwg, estaban subdivididos en trebas, territorios plíticos o Cantref [Parejos semántica e institucionalmente a las TREBAS: CAN/ TREF (= TRE = TRIFU = TREBA = TEUTA = TÚATH= TOUTO =TOUDO= THAURP= TRIBU); Con/trebia, con/tributi esto es, Trebas unidas voluntariamente frente a los atribuidos por conquista, at/tributi = a/trebates)], o “cientos” ocupados por clanes o casas nobiliares definidos por sus fuertes lazos parentales y agnaticios. Para el eximio Robert A. DODGSHOM, el orden sociopolítico en la región dependía como en Galicia del orden de rancia prevalencia de los principados, y no de un prefijado esquema territorial impuesto por un sistema administrativo centralizado [“Those in the Highlands and Islands were no exception. Socio-political order in the region was constituted through the prevailing order of chiefdoms, and not as fixed territorial scheme imposed by a centralized administrative system. As chiefdoms expanded or contracted, this de facto pattern of socio-political order would have been continually reworked, simply because the one existed as a map of the other”. Robert A. DODGSOM. “Chiefdoms in the Scottish Highlands and Islands prior to the ’45”; in Celtic chiefdom, Celtic state. Edited by Bettina ARNOLD and D. BLAIR GIBSON, Cambridge University Press, 1995. p. 101]. Los reyes galeses y sus grandes nobles como los uchelwyr con su clientela, los bonheddigion o terratenientes, tenían campesinos a los que entregaban tierras a cambio de ayuda militar. Estos campesinos eran colonos diferentes de los siervos o los caethion y de los altudion o instalados, conformándose el complicado entramado vertical celta de obligaciones mutuas, el alma que vibra vigorosa aún en la rígida jerarquía social de la Galicia Medieval reges, bene nati, miles, satellites, homines de mandationis, homines de criationi, homines de ganantia, bonos homines, servi, etc., jerarquia similar a la descrita por César también para la Galia (reges, nobiles, principes, senatus, magistri, equites e plebes) [ Vid. Sean B. DUNHAM: 1995 “Caesar`s perception of Gallic social structure”. En Celtic chiefdom Celtic state (Edit. B. ARNOLD AND D. B. GIBSON), Cambridge University Press. Pp 110-115]. Mostramos también (PENA, Anuario Brigantino 1994, nº17, pp 44) como los galeses tomaron de la Casa Trev (Trebad en el esquema de soberanía doméstica) los diversos términos con los que se designa la propiedad territorial, dotando a cada persona libre de la familia que llega a la edad adulta con la Trev de tierra, es decir con un medida aproximadamente similar a dos ferradas gallegas. Segundo HUBERT este sistema seguía al parecer funcionando sin grandes tropiezos en el país de Gales hasta el siglo XIV [JOYCE; NISBETH; MEITZEN; VINOGRADOFF in H. HUBERT: obr. cit. 1.932, p. 441]”. 1.3. LA TREBA DE LA CELTA GALLAECIA En contexto territorial (PENA GRAÑA 1997, pp 114-115), tan solo en dos ocasiones aparece en Galicia en las fuentes literarias la voz Treba, la una cuando al hablar de los Arroni, esto es de los Arrós, Plinio [PLINIO: Nat. 4, 111: “Arrotrebae”; 114 “Artabrum, quae nunquam fuit, manifesto errore: Arrotrebae enim”; 119: “e regione Arrotrebarum promuntorium”], repite a continuación, en nominativo de plural latino el nombre indígena, Arrotrebae, “la Tierra de (y de los) Arrós”, Territorio Político Medieval que se mantuvo durante más de un milenio como arciprestazgo de Arrós, perteneciente a la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, treba también mencionada por Estrabón [ESTRABÓN ( III, 3,5) “hoy a los Ártabros se les llama también Arrotrebas”]. En el registro epigráfico de la Gallaecia antigua la Treba celtogalaica que los romanos llamaron ciuitas/populus se muestra menos esquiva. Aparece en un hito terminal, estudiado por Antonio RODRIGUEZ COLMENERO ubicado en Rigueiral (Sanfins, Valpaços), en el Norte de Portugal, definiendo un Territorio a la orilla de un riachuelo sobre lo que en Galicia llamamos un outeiro (de altarium, altar de piedra), la palabra “(Marco de) termino de la treba de los obiliancos”: TERMIN(US) TREB(AE) OBILI(ORUM/ ANCORUM) [ E. HÜBNER: Ephemeri. Epigraph. CIL suppl. Berlín, 1903, VIII, 275b in Antonio RODRIGUEZ COLMENERO. Anexo 1 de LAROUCO. Edicións do Castro 1993; 14-15]. Pero será en la importantísima inscripción rupestre de Cabeço das Fraguas estudiada y revisitada varias veces por nosotros, desde 1995, especialmente en 1997 y en 1999, donde nos revelará treba su sentido básico. La palabra céltica Treba, es por otra parte de origen indoeuropeo, por su raíz *trb, relacionada con la casa, verbum aequivocum, designando también el pueblo o territorio, como lo han visto numerosos autores. Institucionalmente expresa un concepto de “soberanía doméstica”, la espina dorsal de la estructura social celta, donde Casa, Treba, como habría sucedido con el antiguo galés, en sentido extenso significa, como sucede en todas las lenguas indoeuropeas ¿de donde sino proviene la palabra tribu?, “comunidad”, “territorio político” -y los que elijan la vía de los titeres tienen todo nuestro respeto-, de modo análogo a como la palabra griega oikos, “casa”, significa también hacienda, linaje o patria y la latina ciuitas, “ciudad”, refiere en el NO. y en la Hispania Antigua en general, el Territorium o ‘Territorio Político’ (TP) de una comunidad. La Treba, el Territorio Político Celta por excelencia, es un espacio demarcado por sus hitos terminales “TERM(inus) TREB (ae) OBILI (ancorum?)” que la aíslan de los territorios políticos adfines, como se ha visto ya, se compone en el Nw hispano, en la Gallaecia, de una sucesión de castros, domi, casas clientes, de *clino = “inclinarse delante de”, o vasallas, término que expresa esta realidad con más exactitud por proceder de la voz celta gwassaul “servidor”, de donde proceden los gasalianos de la Galicia Medieval y la voz wassalus, literalmente “el que sirve”. Domi, “Casas nobles” que sirven al príncipe reinante en un Territorio Político ora Treba, Toudo, ora Civitas, Populus, Respublica, ora Comissum, Terra, Territorium, etc, a la voz de mando indiscutible del jefe de Tropas *Corono ou imperante [Andrés PENAGRAÑA: Obrs. cits. 1992, pp. 24-45, 130-63, 171-92, 278-314; 1993, pp.41-59] o, simplemente, a su señor natural. Cada uno de estos castros, domi, formando un minúsculo territorio económico demarcado por jalones como los estudiados por COLMENERO en Vilar de Pérdices, incluye en su pequeña demarcación pastos, tierras de cultivo, bosques y cursos de agua, en una proporción siempre constante, un equilibrio de recursos que no puede variar, configurando, de igual manera que una uilla medieval, tanto un espacio cuanto la jurisdicción de una casa noble, similar a la fine irlandesa, de una manera análoga a la que se mantiene en cierto modo con nuestros pazos de los siglos XVI-XVIII. Cuando mostramos esta organización (PENA GRAÑA 1991, pp 131-150) señalamos como este modo articulativo basado en Territorios políticos conformados por casi un centenar de castros era, por supuesto, común también a muchas áreas de la Península Ibérica, recordándonos ya hace tiempo BLÁZQUEZ a este respecto cómo, según lo refiere Tito Livio, Catón recibió en el año 195 a. C. a tres legados ilergetes, entre los que se hallaba el hijo del rey Bilistages, que le reclamaban 3000 hombres para poder contener el asedio al que estaban sometidos los castella de su padre “Venerunt quaerentes castella sua opugnari nec spem ullan esse resistendi” [LIVIO: XXXIV, 11], y como Livio de molestó en señalar [LIVIO: XXXIV] la caída de siete castella o castros pertenecientes a la civitas de los Bergistanos o el saqueo por los Romanos de los castella o castros pertenecientes a los Turdetanos [J. MARÍA BLAZQUEZ: Nuevos estudios sobre la Romanización, (ed. Itsmo, Madrid); 1989, p. 125] El rey íbero Bilistages no se habría diferenciado mucho, a mi modo de ver, en sus costumbres y en su ethos heroico de los príncipes celtiberos de la meseta, ni de sus homónimos los linajudos principes celtas de la Gallaecia y como lo vió en 2000 Mº J. CARRERA ARÓS “Siendo ya un tópico el carácter sacral de esta monarquía [ cf. DILLON: 1947; VRIES 1961: 235-47; BINCHY, 1970: 11-2; DUMÉZIL, 1970: 4-5; Ó CATHASAIG 1977: 27-8; STOKES: 1981; MC. CONE 1987; etc.], no insistiremos en él más que para recordar, por el hecho de que unos príncipes territoriales se registran en la epigrafía del Noroeste al frente de tribus como la de los Albiones y posiblemente los Cóporos, que su aplicabilidad plena a la Galicia Antigua se ha señalado ya hace quince años [PENA 1991, p116] y que en Galicia, hasta el siglo XII, esta existencia de príncipes territoriales parece tener una continuidad” [cf. María Jesús CARRERA ARÓS y A. PENA GRAÑA 2000 “Consideraciones sobre la Casa Castrexa con Banco Corrido: Simbologia y Protocolo en el Banquete Indoeuropeo” Trabajo in Actas del II Congreso Internacional sobre a Cultura Celta, “Os Celtas da Europa Atlántica”. Pub. Anuario Brigantino 2003 nº 26, p117]. 1.3.4. DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DEL TERRITORIO POLÍTICO CELTOGALAICO Llamado en la Edad Media comissum, comitatum, terra ou territorium, el Territorio Político Autónomo Celta de Galicia posee unos antiquísimos límites o inmarcesibles marcos de termino. Tomándolo [aunque no fuese, claro está, latino quien llevaba un nombre latino, véase nuestro prodigio vanessizador] en unos casos de un possesor epónimo relevante príncipe territorial, o como éxito legitimatorio de una cuestionada o dudosa línea suplantatoria tal vez del viejo linaje nobiliar en otros, o por ambos motivos a la vez, los territorios políticos con el paso de los siglos pueden con relativa frecuencia cambiar de nombre, como San Petesburgo pasó a llamarse Leningrado, o como sucedería con en la Terra de Babegio, posibles latinización de una preexistente ignota treba celta, luego convertida en el comisum de Presaras y aún pudo pasar con la civitas/populus de los Artabri, que pasaron a ser en la Edad Media la Terra de Trasancos por cambiar probablemente, si bien esto es solo mera hipótesis, en época romana su antigua denominación por el nombre del latino possessor *Trasancus [fides erga patroni] en REBE TRASANCI AUG , aunque, reafirmándonos en nuestra lectio interpretatio primeriza, esta pudo resultar demasiado tajante o fluida, mea culpa, para VILLAR LÍEBANA, quien leyó a su vez, y sin ver la pieza, a nuestro modo de ver de manera incorrecta aunque posible: REVE TRASANCIANGE donde aún, añadimos nosotros, pudiera existir en ese supuesto una potencial i en ligatura con la n, es decir REVE TRASANCIANIGE “para Reve de Trasancos”, y ser Trasancos, como siempre popularmente se sostuvo, vox populi vox Dei, la “[tierra sita] tras el Monte de Ancos, un monte ciertamente muy prominente que toma posiblemente su nombre a su aspecto plegado como el de un acordeón –. En cualquier caso el territorio político autónomo celta gallego, como sucede también en Irlanda, puede -como cambia según las circunstancias su color un camaleón-, suplantando en algun caso un apelativo celta por uno latino (Terra de Cetaria), cambiar de denominación, sin que se alteren los marcos que definen el territorio político. El continente o la frontera de la proindivisa jurisdicción territorial continúa inalterable, pues en Galicia los marcos son inamovibles y con esos marcos, son inamovibles también (consuetam rationem) los usos y costumbres jurisdiccionales [Así Ordoño III dona en el año 952 al obispo de Santiago Sisnando II “comitatum nuncupato Ventosam in provincia Gallecie totum ab integro secundum illum plurimi comites obtinuerunt sic et nos aule vestre concedimus…ita dumtaxat ut eadem plebs sit ab hodierno die et deinceps loco vestro deservitura non tamen ut servi set ut ingenui e tras de advertir ao bispo “ut non imperet eos absque consuetam rationem […]” de manera semejante al donar el día 18 de maio de ese mismo año a la Igresa de Santiago el Commisso de Cornatum […] toto ex integro sicut eum habuerunt multi comites per ordinationem regiam…ut vestrae domui persolvant fiscalem censum, quem regie potestati persolvere assuerut, non ut servi, sed ut ingenui ita ut habeant illud clerici vestri […] ut exinde sustentationem et gubernationem habeant tam modo viventes in regimini huius loci […]” in FLOREZ. Esp. Sag. T. XIX, Sant.Tumbo A, fol 14. Antonio LOPEZ FERREIRO. Hist. S. A. M. I de Santiago de Compostela vol.II; apén. Nº LXIII, p.114 “et illi persolvant censum fiscalem sicuti alia plebs commisalia […]” ibid. LÓPEZ FERREIRO Vol II; apén. NºLXV. P 149-50. Santiago 1899] que estos marcos circunscriben definiendo las bases y el carácter de la cultura atlántica de nuestro país objeto de nuestro interés a lo largo de casi veinte años. Conocemos los Territorios Políticos fragmentariamente, por las fuentes clásicas, de modo particular, en su Historia Natural, sin citarlos a todos, Plinio el Viejo [PLINIO el Viejo: Hist. Nat.IV, 20, 110-12] .nos señala en el conventus lucense la presencia tras el río Navia de los Albiones, y ya en La Mariña de Lugo de los Cabarcos, que no hay que confundir con los otros Cabarcos del arciprestazgo de este nombre de Astorga, de los Egovarros (hoy O Barro) de cuyo sobrenombre Namarinos habría tomado su nombre la actual comarca de A Mariña y de los Adovos, mencionando en otro lugar el geógrafo naturalista también a los Arrones o Arrotrebas aplicándoles a estos últimos infortunadamente el nombre de los Ártabros, posiblemente confundido tras buscar por la entrada Ar infructuosamente, Artabri, en el archivo imperial de Roma, hallando en su lugar exclusivamente en ese ingreso a los Arrotreba, Arroni o Treba de Arrós, en el índice tribal correspondiente al censo del conventus lucense, adecuada a la voz Artabri, porque ya la vencida denominación habría sido permutada por el antropónimo epónimo del galaicoromano possesor que en genitivo Trasanci, aparece mencionado en un epígrafe procedente castro de Santa Comba, Covas, Ferrol, verosímilmente del princeps epónimo de la treba que ahora ya figuraría como Trasanci en el fichero correspondiente a la letra T cuando Plinio eventualmente consultó el archivo). Ignorando estas circunstancias Plinio, al no encontrar a los Artabri por ninguna parte en los tribales registros censatarios niega en redondo la existencia de los Ártabros: “manifesto erro, xa que pobo tal nunca houbo con este nome” [PLINIO el Viejo: Hist. Nat. IV, 22, 114-15]. Olvida por circunstancias similares mencionar Plinio junto a los Trasancos a su vecina treba de los Lapatiancos (pos. del antropónimo Lapatius, que por otra parte, también según MONTEAGUDO GARCÍA podría provenir de un compuesto ie de lap “alimentar” y pat, “vaca” más el sufijo –ancos, es decir “ganaderos”) que si cita Tolomeo, y acalla por su menor importancia a las trebas de los Besancos (Terra de Bezoucos), de los Nemitos (Terra de Nemitos o de Nendos, voz celta significando “los de los santuarios o németos” – todos estos santuarios prerromanos previsiblemente son las hoy célebres y antiquísimas capillas del románico Eumés [Otro ejemplo lo tenemos en la llamada Ribeira Sacra, llena de fantásticos monasterios como San Esteban de Ribas do Sil, cuando en la realidad toma su nombre de Reboira o Riboira Sacrata, es decir “Robledal Sagrado”, un németon, término empleado en la carta de fundación del monasterio de Montederramo (11249 por la reina de Portugal doña Teresa, bosque sagrado celta que dio pié tras la cristianización a esa espectacular proliferación desde el siglo VI de numerosos e importantes monasterios, Santo Estevo de Rivas de Sil, Montederramo, San Paio de Abelenda, Santa Cristina de Ribas de Sil, etc., algunos antiquísimos, es el caso del monasterio de San Pedro de Rocas en Esgos creado por siete varones en el año 573 con su iglesia excavada en la roca granítica, en las márgenes de los ríos Miño y Sil.], y a los Prutencos (Prucios), olvida de nuevo, tras estos, los Territorios Políticos de los Babegios -treba que toma el nombre de un provincial posesor refundador epónimo de los Montanos, del antropónimo éponymos latino Babegius, substitutivo de otro nombre anterior probablemente celta que nos es desconocido-, de los Escutarios, de los Duvrianos y de los Bregantinos, pero menciona a los vecinos de estos últimos, los Célticos llamados Supertamaricos (por estar arriba *superos del río Tamara, hidrónimo celtoatlántico con sus dobletes en el Tamara ‘que separa Cornualla de Angalaterra’ y del londinense Támesis, de quienes, sin duda, en el siglo XII tomaría Fernando Pérez de Traba, su famoso título de Conde de Trastamara), así como cita Plinio a los Nerios, a los Cóporos, a los Praestamaricos y a los Cilenos. Por otra parte Mela, entre los 22 populi dos Astures que según lo pensaba él se podrían enumerar sin fastidio, cita únicamente a los Guigurros, a los Pesicos, a los Lancienses, a los Zoelas, a los Célticos y a los Lemavos, pero nos da el padrón completo, quizás sacado de un censo de época Augustea, con el listado de la población pechera o tributaria, que comprendía a 240.000 hombres libres “cabos da casa” esto es mayores de edad con ganado y tierras propias, “bó aire”, propietarios y, por ende, sumisos al desembolso de frumenta et pecuniae vectigales. En el conventus lucense, enumera Mela a los Célticos y a los Lemavos, saltándose de su fichero 16 trebas de bárbaros y obscuros nombres (todos ellos en realidad ya recuperados hoy, con los sucesivos cambios de nombre a lo largo de los siglos, en su exacta posición y aún con sus antiquísimos marcos de término, por Alexandre Perez Vigo, en un extraordinario trabajo de reducción factográfica por él realizado bajo nuestra inicial dirección), aunque calcula de nuevo por el censo, el padrón de pecheros o contribuyentes que fija en 166.000 hombres libres, haciendo otro tanto luego con el conventus de los Brácaros donde de sus 24 trebas únicamente menciona además de los epónimos del conventus mencionado a los Bibalos y a los Coelernos (que él llama “Coelernos galaicos” [Esto es los Coelerni gallegos, oriundos de Galicia. Nunca hubo una fantasmal treba llamada “Galaicos” que supuestamente habría dado nombre a Galicia. Galicia, lo pensamos y decimos a modo de hipótesis, es creación griega, sobre un soporte claro está indígena, céltico, y posiblemente ajeno e independiente a las elucubraciones de la geografía e historiografía mítica del mundo clásico: el radical *cal- *ga-l, cel- quien quiera otras versiones más eruditas consulte a J..J. MORALEJO- que quiso ver posiblemente en Callaecia, y en Calaicoi, como lo sostuvo luego la tradición Etimológica popular medieval gallega y lo sostenemos algunos heraldistas del presente, la vaina, el cáliz, o la copa. Y como una vaina, un cáliz, una copa, o un caldero, representa la plástica prehistórica y antigua atlántica una barca solar (precioso estudio el de T. W. ROLESTON seguido luego por F. ALONSO ROMERO) y la idea, presente también en numerosas mitologías, como la egipcia ¿influida por la indoeuropea?, de las barcas solares asociadas al acceso por el mar o por los ríos del sol y de las almas que van tras su estela al Otro Mundo. Estas creencias posibilitaron el hallazgo por H. SCHLIEMANN en una tumba micénica de una copa funeraria de oro de dos asas en forma de naveta, y luego, tal vez, al cáliz griego kallix, de donde provendría –desarrollamos esta idea en otra publicación PENA 2005- tal vez la concepción mítica de los kallaicos, “los de la copa de oro”. Descendiendo hasta este kállix o copa de oro, obra de Hefaistos, que flotaba en el Océano, el dios solar Helios, solsticial, equivalente al Apolo Grannus “granate” celta, viajaba hacia el Oeste, sobre el Océano Atlántico, sin tocar el agua, todos los días para ir a su isla de Erythea y al Hades, donde tomaba su atajo para resurgir fresco como una lechuga, al día siguiente por el este. Es posible que nuestra antigua y milenaria bandera –hasta que nos la cambiaron en la Habana por una bandera de driza y señales marítimas ¡ Ay, y aún mutilada luego por la armada rusa!, hoy apenas reducido a poco más que un escudo de Galicia, hubiese mantenido esta idea del descenso del granate sol a su copa, cristianizada, ahora, con la idea eucarística del Santo Grial, de la copa de Cristo, donde, como lo explica la Instrucción sobre las Rúbricas Generales del Misal, ceremonias de la Misa Rezada y Cantada de Don Fermín de IRAYZOS, capellán del Convento de Agustinas Recoletas de la Ciudad de Pamplona y director de los Oficios Divinos de ese obispado, Madrid, 1806 pp. 242 “En los tres signos que se hacen con la Hostia dentro del cáliz, diciendo, per ipsum etc, están significadas las tres horas que el Señor estuvo pendiente en la cruz; y en las dos que se hacen fuera del Cáliz, se significa la separación del alma de Cristo de su cuerpo: luego se levanta el cáliz con la hostia, y se vuelve dexar, diciendo: Omnis honor et Gloria, lo qual se significa la disposición de la Cruz y su sepultura; y el cubrir luego después de esto el Cáliz con la Hijuela, significa la piedra que se puso sobre el sepulcro […]”. Sea lo que fuere, el áureo cáliz, copa o naveta, recogía cada día en el Atlántico al crepuscular, al moribundo Apolo celta Grannus, al sol rojo como la grana, al dying god cansino y lo transporta volando sobre las aguas al Otro Mundo, a la isla Eruthia “La Roja”, a la Isla de los Bienaventurados y de la Eterna Juventud, para que al día siguiente, descansado y rejuvenecido, resucite de nuevo. Este y no otro sería el tema del Santo Grial, que por los caminos de las barcas de piedra de Santiago y de San Andrés -Calo y de la Peña calados-, buscaron o demandaron en nuestros celtas finisterres atlánticos los peregrinos de todo el mundo. Este motivo y no otro pudo haber sido el tema de la bandera histórica de Galicia, no la novísima, ex cupiditate rerum novarum con su raya azul –que nos la creó herética, sine rubra stella, ex novo y en paredría con una habanera, la armada rusa-. Esta concepción y no otra – y las recoge muchas y muy eruditas nuestro J. J. MORALEJO aportando al elenco también las suyas- pudo, pues también nosotros tenemos derecho a equivocarnos, determinar acaso una etimología popular donde el nombre de Galicia se asociaba a un cáliz y a la puesta de sol. Este y no otro es el quid de la cuestión del Santo Grial, si no se me escandaliza San José de Arimatea. Pero, retornando de nuevo al punto de partida, a los Bracaros Calaicos o Brácaros de Callaecia, J. UNTERMANN nos recuerda a este respecto “ya se ha puesto de relieve por otros autores (cita a A.TRANOY, A. TOVAR e COLMENERO) el hecho sorprendente de que el etnónimo Callaeci, a pesar de que en la mayoría aplastante de los testimonios tiene la función de denominar la totalidad de los pueblos indigenas del Noroeste, siendo prácticamente un sinónimo de “habitante de Callaecia”, en Plinio 3,28 aparece como una de las fracciones tribales de los Bracari: praeter ipsos Bracaros se aducen los nombres de los Bibali, Coelerni, Callaeci, Equaesi, Límici, Querquerni. No creo que sea casualidad que estos nombres –con excepción de los Callaeci- coinciden con el elenco de las civitates decem de la columna al lado del puente de Chaves […]. La solución que se impone consiste en borrar la coma entre Coelerni y Gallaeci, suponiendo que el autor añadió Gallaeci para distinguir estos Coelerni de otro grupo homónimo: tal vez haya pensado en los Colarni en la Lusitania central, que menciona en el párrafo 4, 118 de su obra. Anotaciones al estudio de las lenguas prerromanas del Noroeste de la Península Ibérica (1) en Actas do encontro científico en homenaxe a Fermín BOUZA BREY. Santiago, 1992. pp 383] para distinguirlos como ha observado UNTERMANN de los Colarnos da Lusitania central citados casi a continuación, más abajo, por el propio Mela [MELA Choro. III, 28. ESTRABÓN III, 4, 12.], a los Equaesos, a los Limicos y a los Querquernos, constituyendo, pues claro está en estos padrones no se contabilizan por su nulo interés fiscal los campesinos dependientes beneficiarios de ganado y de tierras colocado polos señores. Estos 285.000 tributarios galaicos brácaros son propietarios de ganado y de tierras, los hombres libres, peregrini, el grád túaithe celta, la base del estatus legal en definitiva las gentes de la treba. No solo por los numerosos testimonios de las fuentes clásicas [estas sitúan en el NW a los Adovi (Plin. IV, 111); Albiones (Plin. IV, 111); Amaci (Ptolo. II 6, 36); Arroni ou Arrotrebae (Plin. IV, 111); Artabri (Plin. IV, 111, Ptlo. II 6, 22; Strab. 3, 3, 5); Astures (Ptol. II, 6, 28); Baedui (Ptlo. II, 6, 26); Bedun(ien)ses (Ptol. II, 6, 31); Bibali (Plin. III, 28, Ptol. II, 3, 43); Brigaecini (Ptol. II, 6, 30); Cibarcis (Plin.IV, 111); Celtici cognomine Neri (Plin. IV,111); Celtici Supertamarci/ Supertamarici ( Mela 3, 11 Plin. IV, 111); Cilini /Celeni/ Helleni (Ptol. II, 6, 25; Plin. 4, 111); Coelerni/Coelerni???, Gallaeci (Ptol. II, 6, 42, Plin. III, 28); Copori/Capori (Plin. IV, 111, Ptol. II, 6, 24); Egivarri Cognomine Namarini, Egurri, Gigurri (Plin. IV, 111; Ptol. II, 6, 38; Ptol. II, 6, 52; Plin. 3,28); Equaesi (Plin. III, 28); Grovii (Ptol: II, 6, 38, Plin. III, 28); Lanciati/Lancienses (Ptol. II, 6, 29, Plin. III, 28); Lapatian(n)ci (Ptol. II, 6, 4); Lemavi (Ptol. II, 6, 25; Plin. III,28); Leuni (Plin. IV, 112); Limici (Ptol. II, 6, 44); Luanci (Ptol. II, 6, 47); Lubaeni (Ptol. II, 6, 48); Luggones (Ptol. II, 6, 33); Narbasi (Ptol. II, 6, 49); Nemetati (Ptol. II, 6, 41); Ornaci (Ptol. II, 6, 32); Paesici (Ptol. II, 6, 5; Plin. III, 28, IV, 111); Quarquerni/Querquerni (Ptol. II, 6, 47; Plin. IV, 111); Saelini (Ptol. 2,6,34); Seurri/Seurbi (Ptol. II, 6, 27; Plin. IV, 112); Superati (Ptol. II, 6, 35); Tiburi (Ptol. II, 6, 37); Turodi (Ptol, II, 6,40)]; sino también, a través de la epigrafía antigua [Las fuentes epigráficas recogen a los: Aebisoci/Aeboso (nci) (CIL. II 2477; IRG IV 74); Ambimogidus (CIL II 2419); Ancondei (CIL II 2520); Bibali (CIL II 2477; 2475 (Biba (l) us); Cabarcus (CIL II 5739); Cileni (C.I.L. II 2649; EE. VIII 132: Cilin(us); IRG 120 Cilenus); Coelerni (CIL II 2477; IRL 29 Coelernae; AF 1972 382: Coelerni); Copori (CIL II 5250=IRPL 34: Princeps Co (porum); CIL II5250= CM León 21, nº 13a: Copori); Equaesi (CIL II 2477=CM Zamora II: Equaesi; IIAE 899: Equaesi; IIAE 1347=ILER 2867: Equaesus); Gigurri (CIL II 2610: Gigurro Calubrigense); Interamici (CIL II 2477; CM León 90: Interamicus; RIVAS FERNÁNDEZ B. Aur., 3, 1971, 79-83 Res Plublica/Int(eramicorum)); Limici (CIL II 434=204 9 (CIL II 827 = 4215: Limico, CIL II 2477: Limici; 2496: Lim/i(c)us; 3034: Lim(i)cus; 5953: Limicus; 4963(1) = 6246(y) =A Port. 28; 1928-9; 213 nº 1 LUZÓN, en Huelva, n. 38 a 63: Limicus; Cm Cáceres 211: Limic(us) 2516: Civitas/Limicorum; IRG IV1: (L) ari (bus) civita(tis/Li) m (icorum)); Ornaci, prob.Val de Ornaci, arciprestado de Valduerna (CIL II 2a633 Tabula hospitalis de Astorga = 2633); Quarquerni (CIL II 2477), Supertamarci = Trastamara(CIL II 5081); Tamagani (CIL II 2477; IRG IV 66); Trasanci (PENA, Atenea, 1992); Zoelae (CIL II 2633; 2651; 5684)] nos han llegado los nombres de estas trebas ou tribus da Gallaecia fragmentariamente aunque este hecho carece de importancia pues podemos reconstruir prácticamente en su totalidad -lo ha hecho, como dijimos con éxito, el mencionado naronés, Alexandre PÉREZ VIGO- y recomponer cabalmente en su geografía los territorio políticos celtas prerromanos o trebas, por nosotros definidos y distinguidos también para la Galicia Costera en 1995, y no nos estamos refiriendo a los pastiches al uso en la actual historiografía gallega- a través de las descripciones y deslindes que figuran en las abundantísimas fuentes altomedievales gallegas [“A chegada de Martiño de Dumio e a conversión de Teodomiro modificaron as cousas replantexandoas dun tirón (a 569, Concilio Lucense) dende a cúspide da cadea vasalática” creandose dous circunscripcións con sede en Braga, o conventus juridicus Bracarensis e o Conventus Lucensis, e asemade o conventus Asturiensis que pasa a Lugo”. VIII Ad lucense: Luco civitas cum adjacentia sua, quod tenent comites undecim, una cum Carioca, Sevios et Cavarcos. VIII Ad Auriense: Letaos, Bival, Palla Auria, Verugio, Bivalos, Teporos, Geurros (=Iutres no L.F.) Pincia, Cassavio, Vereganos Senabria et Calapacios (=Cabazas no L. F.) maiores. X Ad Astorica: Astorica, Legio, Bergido, Petra Speranti, Comanca (=Colanca no L. F., Ventosa, Mourelle (=Murelle no L.F.) antes da chegada dos mouros confirmando as teses de Isidoro Millán) Superiore et Inferiore, Senimure (=Senure no L.F.), Fraucelos (Fraugellos no L.F.) Pesicos. XI Ad Iriense: Morracio, Salinense (Saliense no L.F.), Contenos, Celenos, Metacios, Mercia (Mercienses no L.F.), Pestemarcos, Coporos, célticos, Bregantinos (Brecanticos no L.F), Prutencos (Prutenos), Prucios (Plucios no L.F), Besancos (Besaucos no L.F.), Trasancos, Lapatiencos (Lapaciencos) et Arrós. XII Ad Tudense ecclesias invicino: Tueredo, Tabuleda, Lucoparre, Aureas, Langetude, Carisiano, Marciliana, Turonio, Celesantes, Toruca. Item pagi: Aunone (Dunone no L.F.), Sacria, Erbilione, Cauda, Ovinia, Cartase.” Según el Cronicón Iriense que a pesar de su tardía redacción se fundamenta en antiguas y fiables fuentes “Miro tomó bajo su dominio a Braga y reunió el Concilio Bracarense segundo, donde acudió Andrés en el año 610. y Miro puso bajo su Sede Iriense las siguientes diócesis a saber: O Morrazo, Salnés, Moraña, Caldas, Montes, Meta, Merza, Tabeirolos, Valga, Louro, Nemancos, Vimianzo, Seaia, Bergantiños, Faro, Escudeiros, Dubra, Montaos, Nendos, Pruzos, Bezoucos, Trasancos, Labacengos e Arros, y otras de las que se tiene mención en los cánones “ [...] et Mirus cepit Bracaram et fecit concilium Bracarensem sedundum, ubi Andreas fuit, in era DCX Et Mirus sedi sue Hiriensi contulit dioceses, scilicet: Morracium,Saliniensem, Moraniam, Celenos, Montes, Metam, Merciam, Tabeyrolos, Velegiam, Hour, pistomarcos, Amaeam, Coronatum, Dormianam, Gentinas, Celticos, Barchalam, Nemarcos, Vimiantum, Selagiam, Bregantinos, Farum, Scutarios, Duuriam, Montanos, Nemitos, Prucios, Bisacos, Trasancos, Lavacencos et Airos, et alias que in canonibus resonat.[…] ” Transcripción e notas de Manuel-Rubén García Alavarez, Memorial Hisatórico Español, (R.A.H.), Tomo L. Madrid. 1963. Cf. A. PENA: Un matrimonio entre a Terra (Treba) e a Deusa Nai (Mater)”; in Anuario Brigantino para 1994, pp. 74-76”]. CONCLUSIONES: CELTA ADSCRIPCIÓN CULTURAL Y PERVIVENCIA DEL TERRITORIO POLÍTICO Antes de abordar el problema de su distribución geográfica y de mostrar el camino metodológico que debía seguirse para su correcta reducción, pasamos en 1992 a establecer el carácter institucional y la adscripción cultural de los Territorios Políticos. El territorio político conoce como en todo el mundo céltico y aún indoeuropeo, en el NW dos disímiles nombres para una misma cosa, usando ora la voz Treba, la Casa, en el sentido de la soberanía doméstica clientelar ejercida sobre la población, las gentes de la tribu o territorio político autónomo celta, ora la voz Toudo *tewta, túath, touto, etc. En la Edad del Hierro, el común, el pueblo, las gentes, proclamaban indistintamente con ambos términos Treba, “Tribu” y Toudo, “Pueblo”, un verdadero protoestado. Este sistema articulativo territorial en unidades políticas demarcadas básicamente es céltico y está plenamente conformado si no ya en el Neolítico Atlántico, al menos en el primer Bronce Atlántico Europeo. Una retícula de castros, castella o domi, excediendo en ocasiones muy generosamente el medio centenar, configuraba en el seno de la treba una sucesión de verdaderos cautos jurisdiccionales o casas nobles, ex pari, iguales en jerarquía y fama, ligándose estos castros entre si por lazos parentales y vecinales, y, sobre todo, porque estaban verticalmente sujetos todos ellos, por los enlaces y nudos establecidos en un complejo armazón clientelar, al princeps de la Treba, del Toudo, del Territorio Político o Terra [A. PENA: 1991 obra citada p. 115-127; 1992 obra citada p. 33-48.] El Territorio Político, la Treba, la Tribu, la Terra, el Territorium, el Comissum, etc., cuna y sustancia de la comarca gallega, pese a ningunearlo, sin duda por descuido, la política territorial de la Xunta de Galicia de estos ultimos años –esperemos a ver si la cosa cambia-, políticamente se concebía ante todo como un amplio espacio jurisdiccional, con 130 Km. cuadrados por término medio a título estimativo. Este territorio sin variar substantivamente ni sus límites ni sus usos y costumbres internos, a lo largo de los siglos, en miles de años, fue empero acogiendo sucesivos nombres, así, según unos y otros autores y geografos de la antiguedad, recibió durante la dominación romana el gracioso calificativo de civitas, de populus, de respublica, términos todos ellos alusivos claro está a un mismo objeto institucional, siendo incorrecto interpretar, como aún algún anticuario, y anticuado, viene haciendo todavía, el paso de una denominación a otra, como indicio de un estructural cambio suscitado desde fuera del sistema articulaivo, Celta, por una supuesta acción administrativa aculturadora del Imperio Romano. Ocupando la misma superficie, y encerrada en los mismos marcos que tienen las comarcas tradicionales gallegas como la Terra de Labacengos (Lapatiancos) o la Terra de Nendos (Nemitos). El territorio político, con su indivisible entramado molecular segmentado en pequeñas unidades espaciales, domi seu dominia dominorum, es al cabo la suma de jurisdicciones, de todos esos internos espacios domesticos jurisdiccionales acotados: los castros, castella, vici, pagi, uillae o domi, únicos hábitats conocidos en la Treba celtoatlántica de Gallaecia. Tal procedimiento organizativo devino incólume hasta la Edad Media de la mano de las Terrae o las Territoria , con todo su armazón y su estructura institucional procedente de la Edad del Hierro intacto. Los gallegos podemos estar orgullosos de haber conservado en muchos casos su antigua denominación es este el caso de la mencionada Terra de Labacengos (Lapatiancos), de Bergantiños (Brigaecini), de Arrós (Arroni ou Arrotrebae), de Caldas (Celeni), de A Limia (Limici), de Valdeorras (Val de Geurros – Gigurri -), etc., nombres todos ellos que, con otros muchos, perdurarían hasta finales del siglo XII con la incólume dúplice estructura organizativa religiosa y con la incólume dúplice estructura organizativa política que visitamos. Un mariñán, un bergantiñan, o un da limia entende o que digo, e para mín, abonda. Análogamente a lo que sucede en los otros pueblos indoeuropeos, el sistema acumulativo-articulativo de los Territorios Políticos Celtoatlánticos, hay que dimensionarlo en el contexto de una religión celta (Blanca GARCÍA FERNÁNDEZ-ALBALAT fue pionera), de una lengua celta (Antonio TOVAR, Eulogio LOSADA BADÍA y Jurgen UNTERMANN fueron pioneros) y de unas instituciones sociales políticas y económicas (Andrés PENA GRAÑA) celtoatlánticas. Reflejada en la acción de gobierno ejercida en estos espacios privados, afectando a todos los grados de la sociedad, por un noble y un alto sacerdote al frente de hombres armados y de lugareños granjeros que conllevan con las mujeres el coraje, el cuidado de la tierra y la protección del ganado, perviviendo el sistema en Galicia sin grandes cambios hasta comienzos del siglo XIII, la soberana función clientelar celta descrita por Diodoro (Diodoro Sículo V 32) y por César, invadiendo todas las esferas de la sociedad, se deja observar en las trebas o civitates del Atlántico insular prenormando, denotadamente en las Terrae o Territoria de Galicia, porque a diferencia de lo que sucedió, afectando a las instituciones celtas, en otros ámbitos atlánticos, como Irlanda, y el común de las Islas Británicas, Galicia no fue ocupada por los invasores Normandos. BIBLIOGRAFÍA PENA GRAÑA, Andrés (1991): NARÓN, UN CONCELLO CON HISTORIA DE SEU, vol. I. Ed. Sotelo Blanco. - (1993): NARÓN, UN CONCELLO CON HISTORIA DE SEU: A TERRA DE TRASANCOS OLLADA DENDE OS MOSTEIROS DE SAN MARTIÑO DE XUVIA E SAN SALVADOR DE PEDROSO NA IDADE MEDIA vol. II. Ed. Concello de Narón. - (2003): A ORIXE DOS COUTOS, DAS BANDEIRAS E DAS XURISDICCIÓNS DE GALICIA. NARÓN, VEXILOLOXÍA E HERÁLDICA. Ed. Concello de Narón - (2004): SANTA MARÍA MAIOR DE O VAL, NARÓN: UNHA PARROQUIA CON CELTAS REMINISCENCIAS NA TERRA DE TRASANCOS. Ed. Fundación Terra de Trasancos. - (1995): NARÓN, UNHA HISTORIA ILUSTRADA NA TERRA DE TASANCOS (Eva MERLÁN BOLLAÍN, Andrés PENA GRAÑA, Alfonso FILGUEIRA LÓPEZ, aut) Bahía Edicións. -(marzo de 1993): “IN EA ORA PRIMUN ARTABRI SUNT ETIAMNUM CELTICA GENTIS”, in LABOR GALEGO. - (1992) “Treba ou Territorium, Proposta para a análise da pervivencia e desenvolvemento dun arcaico e sólido modelo de Artellamento Territorial e Institucional da Gallaecia Antiga ao longo da Romanidade e da Xermanización” in Galicia da Romanidade á Xermanización. Problemas Históricos e Culturais, Encontro Homenaxe a Fermín Bouza Brey. Museo Do Pobo Galego, Instituto De Estudios Galegos Padre Sarmiento, USC, Ed., Santiago, pp. 41-59. - (1995): “TREBA, TREBOPALA, E OENACH FORUM: UN REXISTRO ARQUEOLÓXICO DAS INSTITUCIÓNS DOS TERRITORIOS NO NOROESTE PENINSULAR NA IDADE DO FERRO” in ACTAS DEL XXII CONGRESO NACIONAL DE ARQUEOLOXÍA DE VIGO, noviembre de 1993, vol II, pp 159-164. - (enero de 1995): “O BERCE DUNHA INSTITUCIÓN NA IDADE MEDIA”, in A NOSA HISTORIA. - (septiembre de 1995): “TERRITORIO E CATEGORÍAS SOCIAIS NA GALLAECIA ANTIGA. O MATRIMONIO ENTRE A TERRA “TREBA” E A DEUSA NAI “MATER”, in ANUARIO BRIGANTINO 1994, nº17, pp. 33-80 - (1999) "Territorios Políticos Autónomos de la Antigua Gallaecia" in Actas do Iº Colloque Internacional Les Celtes et La Penínsule Ibérique 6-7-8 Novembro 1997Les Celtes et La Penínsule Ibérique. UBO, Tríade, Ivon Cousquer, Helios Jaime et Robert Omnès Ed. [= (1999): "Notas sobre la Organización Institucional Celta en los Territorios Políticos Autónomos (Trebas) de la Antigua Gallaecia" in Os Celtas Da Europa Atlántica (=Actas Do Iº Congreso Galego Sobre Cultura Celta, Ferrol 1997, pp 111- 160] - (2001): “ESTATUAS DE GUERREIROS GALAICOS CON SAIOS DECORADOS”, in ANUARIO BRIGANTINO 2000 nº24, pp. 39-58 - (2004 2ª firma, en colaboración con Mª Jesús CARRERA ARÓS, 1ª firma): "CONSIDERACIONES SOBRE LA CASA CASTREXA CON BANCO CORRIDO", in ANUARIO BRIGANTINO 2003 nº26, pp. 113-132 -(2005) “Cirimonias Celtas de Entronización Real na Galiza”, in ANUARIO BRIGANTINO 2004 nº 27, pp. 117-160

  2. #2 crougintoudadigo 07 de nov. 2005

    Biblioteca: EL IDIOMA GALLEGO NO DERIVA DEL LATÍN

    CROUGINTOUDADIGO, pues en realidad todos buscamos el Santo Grial, saluda a todos los druidas, piensen lo que piensen. Mi reverencia especial para Igmoral, con quien coincido ocasionalmente no lejos de la tumba del Apostos, y mi grato recuerdo para Alicia, con quien coincidí, en Santiago, annus horribilis de 1980, xa choveu como para ponerlo sin n y sin h- en un antiguo cursus, siue error. Disculpen amigos que les suelte por falta de tiempo un rollo tan largo. Aun sin saber de quién, todo se hereda - salvo acaso en ocasiones el dinero -, pues no sólo heredamos los biológicos designios que las empresas aseguradoras apetecen, sino también la forma de expresar sensaciones. “No se puede decir [- sostiene Max MÜLLER -] que no sabemos absolutamente nada de la época durante la cual los arios, no divididos aún en pueblos diversos, formaron sus mitos. Aunque no conociésemos más que las tradiciones de Grecia, tan obscuras cuando se las mira aisladamente, podríamos sacar de ellas muchas inducciones sobre la época que precedió a la primera aparición de la literatura nacional en Grecia. Otfried MÜLLER, aunque no pudo aprovechar la nueva luz que la filología comparada ha proyectado sobre esa época aria primitiva, ha dicho: ‘La forma mítica de la expresión que trueca todos los seres en individuos, todos los relatos en acciones, es cosa tan particular, que su presencia nos indica siempre “una época distinta” en la civilización de un pueblo’. Desde el tiempo en que escribía Otfried MÜLLER, la filología comparada ha traído todo ese período a la esfera de la historia positiva. Ha puesto en nuestras manos un telescopio de tal poder, que, allí donde antes no percibíamos más que nebulosidades confusas, descubrimos ahora formas y contornos precisos. Más aún, nos ha permitido oír, si así puede decirse, testimonios contemporáneos de esas lejanas épocas; nos ha representado el estado del pensamiento, del lenguaje, de la religión y de la civilización en una época en la que no existían aún el sánscrito y el griego, sino en que ambos, así como el latín, el alemán y los demás dialectos arios, se contenían en una lengua común, de igual modo que el francés, el italiano y el español estuvieron primero encerrados virtualmente en el latín [...]. Aunque se hubiesen perdido todos los documentos históricos, anteriores al siglo XV, y aunque la tradición no nos hubiese enseñado la existencia de un imperio romano, una simple comparación de los seis dialectos romances (Italiano, Válaco, Rético, Español, Portugués y Francés) nos permitirá decir que en cierta época debió haber una lengua de donde nacieron todos esos dialectos modernos”, como también el comparar en dichas lenguas romances el presente de indicativo del verbo auxiliar latino sum comprobamos que “cada uno de los seis paradigmas no es sino una metamorfosis nacional del modo latino” [ F. Max MÜLLER: Mitología Comparada, ed. española Edicomunicación s. a., 1988, pp. 19-20] así como igualmente comparando el presente de indicativo del verbo auxiliar latino sum con las formas correspondientes en Sánscrito, Lituano, Zen, Dórico, Antiguo Eslavo, Latín y Armenio “debemos sacar las mismas conclusiones que de las precedentes” [F. Max MÜLLER: Mitología Comparada, ed. esp. Edicomunicación s. a., 1988, p. 21]. […] Hoy como ayer, ajenas al álbum familiar, a la paleontología lingüística, deambulando por lujosas y plásticas Barbienizaciones blanqueadas con eurodólares de La “Coste” Azul, las palabras del globalizado tráfico lingüístico se vienen y se van como termitas en pleno proceso deconstructivo. Así, tomando por ejemplo un pasaje que EVANS nos brinda (D. ELLIS EVANS, 1999: 8), vemos que hoy en el siguiente texto todo es a priori inglés: “I still insist that there are heuristic and hermeneutic limitations implicit in the quest for a proto-language. How can a proto-Celta language be effectively defined or abstracted on the basis of national transformations or archaisms as perceived in one or more - ideally all - extant Celtic languages.” Pero suprimiendo lo alógeno sólo nos quedaría genéticamente como inglés un sólido esqueleto: “I still [...] that there are [...] and [...] in the [...] for a [...]. How can a [...] be [...] or [...] on the [...] of [...] or [...] as [...] in one or more [...] all [...].” A nadie sorprenden ya estos osados clásicos sabios injertos grecolatinos en la germánica trama inglesa, siendo al fin y al cabo los hablantes de estos tres grupos lingüísticos primos “germanos” entre sí, mas prefiriendo acaso Juan José MORALEJO ÁLVAREZ la eufónica y sonora opacidad galaicolocal empieza él diciéndonos: “Los rasgos fónicos, gramaticales y léxicos se acumulan en un texto como [por ejemplo en] onte cheguéi cedo á miña casoupa para que no haya ni asomo de castellano, y no lo hay [por el contrario] de gallego, salvo [en] en, si digo que tengo dos ovejas en una cabaña [...]”. “Pero [- sigue MORALEJO -] en un texto intencionadamente híbrido como Schneider, testigo de Jehová, hizo ayer stop ante el parking de Oleiros no tenemos duda de que es castellano, aunque tenga los anglicismos stop y parking, de los que hay explicación extralingüística fácil e inmediata, y ni siquiera tenemos que preguntarnos quién es ese sujeto Schneider, además de que sea fácil dar cuenta extralingüística de la presencia de otros dos elementos no castellanos, el teónimo Jehová y el topónimo Oleiros. Documentación y criterios nos alcanzarían también para detectar lo que no es patrimonial aunque escribiésemos Esnáider hizo estó ante el parquin”. “Con estos ejemplos elementales [-concluye MORALEJO-] quiero significar que toda lengua se caracteriza respecto de sus ‘orígenes’ y de sus semejantes o emparentadas por un conjunto diacrónico y sincrónico, jerarquizable, de innovaciones, elecciones y conservaciones en su sistema fónico y gramatical, en su léxico patrimonial, de tal forma que nos es posible reconocer o negar esa lengua en un texto, o reconocer que éste da entrada a formas ajenas o adquiridas. Además, en condiciones normales o favorables podremos saber cuándo, cómo y por qué [...] la lengua y los hablantes han dado entrada a esas formas.” [Juan José MORALEJO ÁLVAREZ: “Lenguas Paleohispánicas”, in Os Celtas da Europa Atlántica - Actas do 1º Congreso Galego sobre a Cultura Celta, Ferrol, agosto, 1997, p. 32.] Esta hibridación del texto la expone también Robert OMNÈS: “Lorsque l’on procède à un classement des langues, on tient compte [...] du vocabulaire. C’est un aspect important, mais il y en a beaucoup d’autres que l’on néglige. L’énorme pourcentage des termes d’origine romane en anglais ne fait pas de cette langue un parler ‘néolatin’” [Robert OMNÉS «Le substrat celtique en galicien et en castillan» 1999: 240 ss.] Casi dos siglos separan el aserto del egregio indoeuropeísta alemán F. Max MÜLLER de la monografía Le Substrat Celtique en Galicien et en Castillan elaborada por el hispanista de Brest Robert OMNÈS, donde su autor recalca que la presencia residual en castellano o en gallego de viejas célticas raíces lexicales prerromanas, como berce, bico, bidueiro, camba, cabalo, camiño, cama, castiñeiro, cabana, caldeiro, braga, saia, broa, etc., no es más importante o más significativo que la presencia de otros aspectos “como lo son la semántica [Así gall. ‘erguer una casa’/ bret. <>; gall. ‘son dela estas vacas’/ bret. << hi he-deus saout>>] la fonética o la fonología y de una forma destacada la evolución del acento latino por la conservación del acento de la lengua de origen <<“lorsque des populations colonisées ont été amenées –de gré ou de force- à tenter d`imiter la langue des colonisateurs, elles ont transformé profondément celle-ci en conservant l`accent de leur langue d`origine, fondé sur des contrastes de hauteur musicale et sourtout d´intensité. C`est la forte tension de l`accent celtique qui a provoqué, par une réaction compensatoire, l`affaiblissement des consonnes intervocaliques, avant et sourtout après la voyelle accentuée” (1999: 252). Este debilitamiento se traduciria en 1º- la sonorización, ej.: lat. lupu (m) > cast. y gall. “lobo”; lat. totum (m) > cast. y gall. “todo”; lat. lacu (m) > cast. “lago”, gall. “lagoa” (aprés une phase “laguna”?); la reducción de la geminadas, ej. lat. mittere > cast. y gall. “meter” y la simplificación de los grupos consonánticos internos, p.e. lat. sanctu(m) > cast. y gall. “santo”. 2º- la glidisación del sonido /k/ implosivo que, siguiendo la misma evolución que el irlandés, se convertiría en una yod ante una /t/ explosiva, e. lat. nocte(m) > gall. “noite” [nójte] y lat. octo gall. “oito” […] le castillan a poursuivi l`evolution (cf. “noche” et “ocho”) mais le gall. en es resté a la phase “celtique” (1999: 252). 3º- los diptongos “l`abondance de la diphtongaison est un phénoméne typique d`un grand Nord-Ouest Iberique ( Castille, Asturies et Léon, Galice)” este fenómeno se explicaría dice R. Omnès por la forte tension de l`accent señalando que en las lenguas celtas encontramos gran cantidad de diptongos tanto ascendentes (/wa/, /we/, /ja/, /je/) como descendentes (/ej/, /oj/, /aw/…) señalando que mientras en castellano los diptongos ascendentes ocupan un 92 % de los casos “ce qui s`explique par l`influence du principe d`ascendance, par contre, en galicien, les diphtongues descendantes sont de loin les plus nombreuses, ce qui s`explique par le modèle syllabique celtique” (1999: 253) 4º el comportamiento de /w/ inicial 5º la evolución de los grupos /pl-/, /fl-/, /kl-/ iniciales 6º metáfonías “Rafael Lapesa souligne dans son Historia de la Lengua Española l`importance de la métaphonie dans le Nord-Ouest ibérique, de la Castille au Portugal. Ce phénomène, que l`on retrouve parfois en français, est, selon lui, d`origine celtique. <>. Y tras señalar R. Omnès entre otros paradigmas: lat. tenebat > cast. “tenía”, gall. “tiña”; cast. “molino”, “molinero”, gall. “muiño”, “muiñeiro” añade a continuación “dans les langues brittoniques, la métaphonie joue un grand rôle, notamment dans les pluriels en –i. Le –i final ferme souvent la voyelle précédente. Ainsi, <> (maître) a comme pluriel <> en bret.; de même: bret. <> (voiture) pl. <>, <> (corbeau), pl. << brini>>… 7º Modelos silábicos CVC (consonante/vocal/consonante): “voici quelques exemples bret. : <>, <>, <>, << tad>>…homme, gens, mer, père)./Ce n`est pas par hasard que l`on trouve en galicien de nombreux mots de structure CVC, comme s`il y avait dans ce domaine une lutte entre deux tendances, l`une due au substrat celtique, l`autre à un phénomène roman péninsulaire./Dans un poème de Rosalía de Castro de 48 vers, on ne trouve pas moins de 28 fois des mots de structure CVC!/Ces formes s`expliquent parfois par une usure de la voyelle finale, sourtout dans le cas d`un /e/ (voyelle diffuse, moins résistante qu`un /o/ en position atone finale). C`es le cas, comme en cast. pour <>, <>, <>, <>, <>… mais souvent l`usure s`est produite à l`intérieur du mot, tout en préservant la consonne finale:/ex. <>, <>, <>, <>, <> (cf. cast. poner, tener, venir, color, dolor)./Nous savons que certains se contenteront d`expliquer ce phénomène par la faiblesse trés luso-galicienne de /l/ et de /n/ internes (cf. “minas generales” > “minas xerais”). Mais il ne s`agit pas de dire comment cete évolution s`est produite, mais pourquoi elle a eu lieu. A notre Avis, la cause de ce phénomène, c`est la volonté inconsciente de réaliser le modèle CVC: lorsqu`une chaîne subit une forte pression, ce sont les maillons les plus faibles qui cèdent: l`essentiel, c`est que cette pression ait eu lieu (1999: 255)/ C`est cette même tendance qui explique –en grande partie- l´abondance des diphtogues descendants en galicien. [nous regrupons sous le nom de <> ce que la phonologie traditionnelle appelle <> et <>] Pour nous, les glides /j/ et /w/ sont des consonnes (ces phonèmes ne pouvant être prononcés sans l`appui d`une voyelle). Ainsi des structures aussi fréquentes que <>, <>, <>, <> ( va, il fut, père, mère) correspondent au modéle CVC. (1999: 256). 8º la forma de el artículo definido “Est-ce un hasard si l´article défini galicien ne comporte pas (sauf dans des enclises) de consonne initiale? C´est un cas singulier parmi les langues romanes (o, os, a, as)./ Les langues brittoniques ont une structure VC (en bret. Ar, an, al- en gallois yr). L´article défini gaëlique comporte plusieurs formes, mai9s ne commence par une consonne (n) qu´au pluriel et au génitif féminin./ Cette interrogation sur les formes de l´article peut se prolonguer par d´autres réflexions sur ce sujet, qui concernent cette fois la morpho-syntaxe. Robert OMNÉS « le substrat celtique en galicien et en castillan » 1999: 240-56>>. Respecto a la lingüística genéticamente manipulada, Juan José MORALEJO ÁLVAREZ señala en una “nota sobre latinización y substrato” (1997: 39) que: “la complejidad de los procesos lingüísticos, siempre imbricados con los étnicos y culturales, puede ejemplificarse en el caso gallego y como vacuna contra simplismos ideológicos con [las siguientes] [...] consideraciones: [...] la innegable y abundante presencia de un substrato céltico está lejos de agotar y acaparar la cuestión del substrato prerromano, que empieza por ser indoeuropeo. Sigo a BALDINGER - dice MORALEJO - en recordar lo que expertos indoeuropeístas y romanistas han ido concluyendo, a saber, que nada o poco tiene que ver con lo céltico e incluso con lo indoeuropeo el substrato al que la lengua gallego-portuguesa y otras del área septentrional hispánica deben rasgos tan esenciales como la pérdida de *-n- y *-l- intervocálicas (lúa [latín luna(m)], ceo [latín caelu(m)]), la geada y el seseo, la llamada nasalización progresiva, la palatalización de nasales, en, por ejemplo, miña [cf. castellano mía] o muiño [cf. castellano molino], el betacismo o fusión de *v con *b, e incluso la palatalización de los grupos *cl-, *fl-, *pl- (chamar [latino clamare, cf. castellano llamar], Chamoso [nombre gallego de lugar], chegar [cf. castellano llegar]). Por el contrario, el área galaico-lusitana parece documentar mejor que la celtibérica la sonorización de oclusivas sordas intervocálicas o entre sonante y vocal, proceso que, unido a la pérdida de las oclusivas sonoras, está presente en buena parte del territorio románico occidental y es de relación polémica con la llamada lenición, característica del céltico insular, pero que parece que remontable en parte a CC [celta común] y tiene presencia ya en celtibérico.” [ Juan José MORALEJO ÁLVAREZ: “Lenguas Paleohispánicas”, in Os Celtas da Europa Atlántica. Actas do 1º Congreso Galego sobre a Cultura Celta, Ferrol, agosto 1997, p. 39.] Lo cierto es que observar el fenómeno de la lenta fusión, transformación o deconstrucción del importado latín con la matricial lengua celta del substrato, tesis propugnada por nosotros - fenómeno a nuestro parecer reflejado en el supuesto idioma lusitano que parecerían ofrecer las inscripciones de Lamas de Moledo y de Cabeço das Fraguas -, no supone contemplar con absoluta nueva visión los hechos, pues ya en 1939, en un póstumo trabajo, el Príncipe Nicolás S. TRUBESTKOY justificaba los efectos de las convergencias lingüísticas observables por el prolongado contacto entre lenguas [Nicolas S. TRUBESTKOY, “Gedanken über das Indogermanenproblem”, in Acta Linguistica 1, reproducido en Die Urheimat des Indogermanen, ed. por V . A. SCHERER (Darmstadt 1968), pp. 214-223], cuestionando en particular así su autor la existencia de una ancestral lengua Indoeuropea e impugnando audazmente, in articulo mortis, toda estructura arbórea de parentesco familiar o genético entre idiomas, incitando acaso con dicho escrito a J. P. DEMOULE [J.-P. DEMOULE: “Les Indo-Européens ont-ils existé?”, in L’Histoire, 28 (1980), pp. 109-120.], según ELLIS EVANS [D. ELLIS EVANS 1999: “Linguistic and Celtic Etnogenesis”, in Celtic Connections, proceedings of the tenth international Congress of celtic studies. Volume One. Language, Literature, History, Culture; ed. par Ronald Black, William Gillies, Roibeard Ó Maolaigh. Tuckwell Press, Scoland, p 3], a poner en entredicho, tras la lengua, la existencia de los propios Indoeuropeos. (Es un fragmento de un artículo de Andrés PENA GRAÑA intitulado La verdad, si asible, anda por algún lado

  3. #3 crougintoudadigo 07 de nov. 2005

    Biblioteca: EL IDIOMA GALLEGO NO DERIVA DEL LATÍN

    Crougintoudadigo, les saluda de nuevo para decirles que, lamentablemente, los signos fonéticos del bretón fueron eliminados por los convertidores del hipertexto. lo lamento, pero no hay nada que hacer. Así el texto no puede ser comprobado, si quieren pueden ver los mencionados ejemplos dados por Robert Omnés, profesor emérito de la UBO en riograndedexuvia.com, en Narón ha historia, y un archivo en pdf, intitulado "si el lusitano es vulgar latín provinciano bajo imperial

  4. #4 crougintoudadigo 07 de nov. 2005

    Biblioteca: FILOLOGÍA CELTA

    CROUGINTOUDADIGO PREGUNTA ¿SON UN CONCEPTO LINGÜÍSTICO LOS CELTAS? Estimados druidas les ruego perdonen que esto no sea más breve. Es mi deseo publicitar un trabajo de Robert Omnés, lingüista bretón profesor emérito de la UBO, quien por hablar todas las lenguas célticas vivas, y por ser hispanista profundo conocedor del gallego y del castellano, debe ser escuchado a este tenor. Colgué mal este artículo en otro foro, me disculpan, a ver si no se pierde nada esta ve al pasarlo a hipertexto. Profeso como doctor en arqueología e historia antigua, pero no soy lingüista como el amigo Igmoral. Lo he “colgado” también y mal en otro foro, pido disculpas por la reiteración. No hay por qué desanimarse cuando se busca el origen de los Celtas y de lo Celta, pese a la quizá sincera desazón con la cual, en 1995, Alison HADFEL, citada por EVANS (1999: 14), terminaba su extenso ensayo en Oxford: “Si la ‘Celtización’ se puede construir como un proceso [...] en cuyo transcurso cristalizó la identidad Céltica, entonces, teóricamente, sería posible reducirla capa por capa a sus orígenes [...]. Pero - repara HADFEL a continuación - existe una buena razón que nos hace dudar a la hora de hacerlo; se trata del temor subyacente a que, después de todo, podría no quedar nada, es decir, nuestros elusivos Celtas podrían desaparecer por el camino, llevándose el problema de sus orígenes.”[Miss HARDFIELD wrote on the subject ‘Rethinking the Problem of the Spread of Celtic Culture to Great Britain and Ireland: The Archaeological and Linguistic Perspective” in D. ELLIS EVANS: “Linguistics and Ethnogenesis in Celtic Connections”, Procedings in the Tenth International Congress of Celtic Studies, volume one, p. 14]. Nadie puede hoy decir, pues todo el mundo sabe que nunca hubo un pueblo románico, clasicista o barroco, que “los Románicos eran altos y rubios y los Góticos bajos y morenos, o viceversa, se casaron y tuvieron renacentitos, ya que el Románico, el Gótico, el Renacimiento, el Clasicismo o el Barroco responden a conceptos culturales; en cambio muchos en España escuchan a menudo impertérritos que “los Celtas eran altos y rubios” así como en Gales o en Irlanda se oye que “los Celtas tenían la tez clara y el pelo obscuro”. Hace cincuenta años nos enseñaban que siendo los Celtas altos y rubios y los Íberos bajos y morenos, dieron al casarse entre ellos los Celtíberos. Variando un ápice el programa, los enterados creen saber, trabajando sobre esa base aún hoy, que la raza Céltica, deus ex machina, llegada a la Celtiberia emigró a Andalucía, hasta que subiendo luego por la Lusitania y la Extremadura repobló Galicia, llenándola de teónimos y de topónimos. ¿Pero hay quien sepa y defienda que lo Celta, lo Céltico, es ante todo, sin excluir en lo celta la existencia de diversas etnias europeas, un concepto cultural? Evidentemente no. Definirlos rasgos de este concepto cultural Celta y Céltico, analizar las claves evolutivas convergentes sobre un antiguo fondo indoeuropeo común, en el proceso formativo de Celticidad, constituye la base de la “culmulative celticity” que pretendemos establecer y demostrar, aunque ya en el siglo XVI Georges BUCHANAN, conocedor de las lenguas celtas, de Britani, de Hiberni, y aun de las fuentes antiguas de la Galia continental [BUCHANAN se refiere, como lo señala EVANS (1999: 6), al sermo Gallicus] y de la Península Ibérica, la formuló y describió por primera vez de admirable modo, con claridad y con penetrantes observaciones, en su Rerum Scoticarum Historia publicado en 1582: “Cuando […] me pongo a meditar sobre tanta concordancia en el habla, que aún sirve para señalar, y no obscuramente, una antigua parentela y un origen similar, fácilmente me inclino a creer que antes de la llegada de los Sajones las lenguas de los Britones no habrían diferido mucho entre sí. Los pueblos próximos a la costa Gallica, de cuyas riberas habría buena parte de los vecinos Britanos transmigrado (como nos informa César), usaban el belga. Pero los irlandeses, y las colonias enviadas por ellos, oriundos de los habitantes celtas de España, como es bastante probable, usaban el Céltico. Cuando esas gentes, sin embargo, habiendo retornado, como de una larga peregrinación ocupando las vecinas sedes, se hubieron mezclado casi en uno, ellos formaron por confusión de sus idiomáticas frases un heterogéneo dialecto, ni exactamente igual en todo al lenguaje de los Celtas o al de los Belgas, ni disímil en absoluto de ninguna de ellas, lo cual se puede considerar característrico de esas naciones, de las que empero, aun opinándose que hablan Germano, consta que difieren mucho de la vieja lengua” [: Cum talem igitur in loquendo concordiam mecum recogito, quae et veterem cognationem et non obscuras eiusdem originis notas adhuc seruet, facile adducor, ut ante Saxonum aduentum omnibus Britannis non multum diuersam fuisse linguam credam: ac proximas Gallico litori nationes uerisimile est Belgica usos fuisse, ê quorum finibus bona pars uicinorum Gallicae Britannorum (ut legere est apud Caesarem) transmigrauerat. At hiberni, et coloniae ab eis missae a Celtis Hispaniae habitatoribus oriundi, uti credibile est, Celtica utebantur. Hae gentes cum uelut è longinqua peregrinatione reuersae uicinas occupasent sedes, ac prope confusis idiotisimis sermonis quandam permixtionem factam reor, ut neutri linguae uel Celticae, uel Belgicae omnino similem, ita neutri penitus dissimilem: qualê animaduertere licet in eis nationibus, quae Germanice loqui putantur, et tamen a uetusto sermon multum desciuisse constat. Georges BUCHANAN Rerum Scoticarum Historia 1582]. “Toda lengua se caracteriza respecto de sus ‘orígenes’ y de sus semejantes o emparentadas, por un conjunto diacrónico y sincrónico, jerarquizable, de innovaciones, elecciones y conservaciones en su sistema fónico y gramatical, en su léxico patrimonial, de tal forma que nos es posible reconocer o negar esa lengua en un texto, o reconocer que éste da entrada a formas ajenas o adquiridas.” (Juan José MORALEJO ÁLVAREZ). Del mismo modo que seguirán sin duda defendiéndose, como si funcionasen con la regularidad de la mecánica cósmica, algunos cambios fonéticos hoy invalidados por Hugo SCHUHARDT [Hugo SCHUHARDT in Theo VENNEMANN and Terence H. WILBUR, Schurchard, the Neogranmarians, and the Transformational Theory of Phonological Change, Linguistische Forschungen, 27 (Frankfurt a. M., 1972)] .cambios fonéticos, leyes o dogmas establecidos en el siglo XIX por los Neogramáticos, también siguen comprometiéndose aún hoy en extraños maridajes lingüísticoarqueológicos, desde hace largo tiempo, los apelativos celta y céltico. Contra nuestra visión sobre los hechos y en contraste con el aporte proporcionado por determinadas evidencias arqueológicas (EVANS 1999: 2 ss.), los lingüistas continúan con cierta inmoderada “fijación” recurriendo al empleo de tesis invasionistas, postulando para justificar los cambios y evoluciones en las lenguas permanentes desplazamientos de pueblos o naciones [Lo último es la propuesta –o variación sobre un tema indoeuropeo fundacional tipo ‘melusino’ de Untermann (Conferencia en la USC, filología, la víspera de ser nombrado Doctor Honoris Causa), del viaje desde la Celtiberia pasando por la Bética, subiendo por la Lusitania hasta su llegada a la ribera de la ría de Ferrol de los Turduli “tordos”] Los arqueólogos por su parte, de modo independiente, suelen hacer lo propio. A la imposibilidad de emparejar “les mots et les choses”, la lingüística y la arqueología, imposibilidad destacada por Colin RENFREW [Colin RENFREW: Archaelogy and Language. The Puzzle of Indoeuropean Origins. Cambridge 1988] se añade que lo Celta ahonda sus raíces en el Neolítico y en la Edad del Bronce, dado lo cual el concepto de Celticidad Acumulativa pudiera excluir, pensamos, pese a no ser ello perceptible a simple vista, el aplicar a la Hispania Prerromana ciertos criterios lingüísticos o en exceso dogmáticos. Hace unos ocho años nos quejábamos (PENA 1995: 33-34) de esta fatal inveterada tradición, sacando a relucir que ya en 1926 John FRAZER [John FRAZER: “Linguistic Evidence and Archeaeological and Ethnogical Facts”, in Proceedings of the British Academy, 12 (1926), 257, 272] al señalar cómo de modo pasablemente acrítico los arqueólogos, basándose tan sólo para ello en el mero hallazgo de cascos y otros diversos materiales cuya antigüedad según las dataciones realizadas se remontaría a varios siglos, habían elaborado para el valle del Sena un discurso narrativo invasionista imaginando la llegada a dicho punto hacia el año 1000 a. C. de gentes celtoparlantes, cuando a decir verdad, explica FRAZER, no se podía probar que en aquel punto se hablase entonces una auténtica lengua celta [Aunque añadimos nosotros bien pudiera resultar al revés el proceso “gentes (consideradas luego) de habla celta viviendo desde tiempos inmemoriales en el lugar elaboraron en el tráfico tecnológico del World Economic Systhems cascos y materiales muchos cientos de años antes de que se pudiera demostrar que en ese lugar se hablaba una lengua realmente celta] Restringido a un aspecto sólo lingüístico, al margen del campo institucional dentro del cual lo definiremos nosotros en este estudio, el término celta se aplica a una serie de lenguas emparentadas entre sí que dentro del ámbito indoeuropeo ofrecen características particulares, hablándose por ejemplo de un Celta arcaico, al que pertenecerían el Celtibérico y el Goidélico, caracterizado entre otras cosas por la conservación de una *Kw (véase por ejemplo el celtibérico ekue = “caballo”), mientras que otro Celta en principio más desarrollado, englobando al Galo, al Lepóntico y al Britónico, transformaría (SCHMIDT 1992: 45-47) esa *Kw en P. Repitámoslo, el carecer de fuentes históricas escritas no impide descubrir instituciones del pasado. Aun sin saber de quién, todo se hereda - salvo acaso en ocasiones el dinero -, pues no sólo heredamos los biológicos designios que las empresas aseguradoras apetecen, sino también la forma de expresar sensaciones. “No se puede decir [- sostiene Max MÜLLER -] que no sabemos absolutamente nada de la época durante la cual los arios, no divididos aún en pueblos diversos, formaron sus mitos. Aunque no conociésemos más que las tradiciones de Grecia, tan obscuras cuando se las mira aisladamente, podríamos sacar de ellas muchas inducciones sobre la época que precedió a la primera aparición de la literatura nacional en Grecia. Otfried MÜLLER, aunque no pudo aprovechar la nueva luz que la filología comparada ha proyectado sobre esa época aria primitiva, ha dicho: ‘La forma mítica de la expresión que trueca todos los seres en individuos, todos los relatos en acciones, es cosa tan particular, que su presencia nos indica siempre “una época distinta” en la civilización de un pueblo’. Desde el tiempo en que escribía Otfried MÜLLER, la filología comparada ha traído todo ese período a la esfera de la historia positiva. Ha puesto en nuestras manos un telescopio de tal poder, que, allí donde antes no percibíamos más que nebulosidades confusas, descubrimos ahora formas y contornos precisos. Más aún, nos ha permitido oír, si así puede decirse, testimonios contemporáneos de esas lejanas épocas; nos ha representado el estado del pensamiento, del lenguaje, de la religión y de la civilización en una época en la que no existían aún el sánscrito y el griego, sino en que ambos, así como el latín, el alemán y los demás dialectos arios, se contenían en una lengua común, de igual modo que el francés, el italiano y el español estuvieron primero encerrados virtualmente en el latín [...]. Aunque se hubiesen perdido todos los documentos históricos, anteriores al siglo XV, y aunque la tradición no nos hubiese enseñado la existencia de un imperio romano, una simple comparación de los seis dialectos romances (Italiano, Válaco, Rético, Español, Portugués y Francés) nos permitirá decir que en cierta época debió haber una lengua de donde nacieron todos esos dialectos modernos”, como también el comparar en dichas lenguas romances el presente de indicativo del verbo auxiliar latino sum comprobamos que “cada uno de los seis paradigmas no es sino una metamorfosis nacional del modo latino” [ F. Max MÜLLER: Mitología Comparada, ed. española Edicomunicación s. a., 1988, pp. 19-20] así como igualmente comparando el presente de indicativo del verbo auxiliar latino sum con las formas correspondientes en Sánscrito, Lituano, Zen, Dórico, Antiguo Eslavo, Latín y Armenio “debemos sacar las mismas conclusiones que de las precedentes” [F. Max MÜLLER: Mitología Comparada, ed. esp. Edicomunicación s. a., 1988, p. 21]. ELECCIONES, CONSERVACIONES, INNOVACIONES Hoy como ayer, ajenas al álbum familiar, a la paleontología lingüística, deambulando por lujosas y plásticas Barbienizaciones blanqueadas con eurodólares de La “Coste” Azul, las palabras del globalizado tráfico lingüístico se vienen y se van como termitas en pleno proceso deconstructivo. Así, tomando por ejemplo un pasaje que EVANS nos brinda (D. ELLIS EVANS, 1999: 8), vemos que hoy en el siguiente texto todo es a priori inglés: “I still insist that there are heuristic and hermeneutic limitations implicit in the quest for a proto-language. How can a proto-Celta language be effectively defined or abstracted on the basis of national transformations or archaisms as perceived in one or more - ideally all - extant Celtic languages.” Pero suprimiendo lo alógeno sólo nos quedaría genéticamente como inglés un sólido esqueleto: “I still [...] that there are [...] and [...] in the [...] for a [...]. How can a [...] be [...] or [...] on the [...] of [...] or [...] as [...] in one or more [...] all [...].” A nadie sorprenden ya estos osados clásicos sabios injertos grecolatinos en la germánica trama inglesa, siendo al fin y al cabo los hablantes de estos tres grupos lingüísticos primos “germanos” entre sí, mas prefiriendo acaso Juan José MORALEJO ÁLVAREZ la eufónica y sonora opacidad galaicolocal empieza él diciéndonos: “Los rasgos fónicos, gramaticales y léxicos se acumulan en un texto como [por ejemplo en] onte cheguéi cedo á miña casoupa para que no haya ni asomo de castellano, y no lo hay [por el contrario] de gallego, salvo [en] en, si digo que tengo dos ovejas en una cabaña [...]”. “Pero [- sigue MORALEJO -] en un texto intencionadamente híbrido como Schneider, testigo de Jehová, hizo ayer stop ante el parking de Oleiros no tenemos duda de que es castellano, aunque tenga los anglicismos stop y parking, de los que hay explicación extralingüística fácil e inmediata, y ni siquiera tenemos que preguntarnos quién es ese sujeto Schneider, además de que sea fácil dar cuenta extralingüística de la presencia de otros dos elementos no castellanos, el teónimo Jehová y el topónimo Oleiros. Documentación y criterios nos alcanzarían también para detectar lo que no es patrimonial aunque escribiésemos Esnáider hizo estó ante el parquin”. “Con estos ejemplos elementales [-concluye MORALEJO-] quiero significar que toda lengua se caracteriza respecto de sus ‘orígenes’ y de sus semejantes o emparentadas por un conjunto diacrónico y sincrónico, jerarquizable, de innovaciones, elecciones y conservaciones en su sistema fónico y gramatical, en su léxico patrimonial, de tal forma que nos es posible reconocer o negar esa lengua en un texto, o reconocer que éste da entrada a formas ajenas o adquiridas. Además, en condiciones normales o favorables podremos saber cuándo, cómo y por qué [...] la lengua y los hablantes han dado entrada a esas formas” [Juan José MORALEJO ÁLVAREZ: “Lenguas Paleohispánicas”, in Os Celtas da Europa Atlántica - Actas do 1º Congreso Galego sobre a Cultura Celta, Ferrol, agosto, 1997, p. 32]. Esta hibridación del texto la expone también Robert OMNÈS: “Lorsque l’on procède à un classement des langues, on tient compte [...] du vocabulaire. C’est un aspect important, mais il y en a beaucoup d’autres que l’on néglige. L’énorme pourcentage des termes d’origine romane en anglais ne fait pas de cette langue un parler ‘néolatin’” [ Robert OMNÉS -Le substrat celtique en galicien et en castillan- 1999: 240 ss]. Casi dos siglos separan el aserto del egregio indoeuropeísta alemán F. Max MÜLLER de la monografía Le Substrat Celtique en Galicien et en Castillan elaborada por el hispanista de Brest Robert OMNÈS, donde su autor recalca que la presencia residual en castellano o en gallego de viejas célticas raíces lexicales prerromanas, como berce, bico, bidueiro, camba, cabalo, camiño, cama, castiñeiro, cabana, caldeiro, braga, saia, broa, etc., no es más importante o más significativo que la presencia de otros aspectos “como lo son la semántica Así gall. ‘erguer una casa’/ bret. -sevel eun ti-; gall. ‘son dela estas vacas’/ bret. - hi he-deus scout-., la fonética o la fonología y de una forma destacada la evolución del acento latino por la conservación del acento de la lengua de origen “lorsque des populations colonisées ont été amenées –de gré ou de force- à tenter d`imiter la langue des colonisateurs, elles ont transformé profondément celle-ci en conservant l`accent de leur langue d`origine, fondé sur des contrastes de hauteur musicale et sourtout d´intensité. C`est la forte tension de l`accent celtique qui a provoqué, par une réaction compensatoire, l`affaiblissement des consonnes intervocaliques, avant et sourtout après la voyelle accentuée” (1999: 252). Este debilitamiento se traduciria en 1º- la sonorización, ej.: lat. lupu (m) > cast. y gall. “lobo”; lat. totum (m) > cast. y gall. “todo”; lat. lacu (m) > cast. “lago”, gall. “lagoa” (aprés une phase “laguna”?); la reducción de la geminadas, ej. lat. mittere > cast. y gall. “meter” y la simplificación de los grupos consonánticos internos, p.e. lat. sanctu(m) > cast. y gall. “santo”. 2º- la glidisación del sonido /k/ implosivo que, siguiendo la misma evolución que el irlandés, se convertiría en una yod ante una /t/ explosiva, e. lat. nocte(m) > gall. “noite” [nójte] y lat. octo gall. “oito” […] le castillan a poursuivi l`evolution (cf. “noche” et “ocho”) mais le gall. en es resté a la phase “celtique” (1999: 252). 3º- los diptongos “l`abondance de la diphtongaison est un phénoméne typique d`un grand Nord-Ouest Iberique ( Castille, Asturies et Léon, Galice)” este fenómeno se explicaría dice R. Omnès por la forte tension de l`accent señalando que en las lenguas celtas encontramos gran cantidad de diptongos tanto ascendentes (/wa/, /we/, /ja/, /je/) como descendentes (/ej/, /oj/, /aw/…) señalando que mientras en castellano los diptongos ascendentes ocupan un 92 % de los casos “ce qui s`explique par l`influence du principe d`ascendance, par contre, en galicien, les diphtongues descendantes sont de loin les plus nombreuses, ce qui s`explique par le modèle syllabique celtique” (1999: 253) 4º el comportamiento de /w/ inicial 5º la evolución de los grupos /pl-/, /fl-/, /kl-/ iniciales 6º metáfonías “Rafael Lapesa souligne dans son Historia de la Lengua Española l`importance de la métaphonie dans le Nord-Ouest ibérique, de la Castille au Portugal. Ce phénomène, que l`on retrouve parfois en français, est, selon lui, d`origine celtique. <>. Y tras señalar R. Omnès entre otros paradigmas: lat. tenebat > cast. “tenía”, gall. “tiña”; cast. “molino”, “molinero”, gall. “muiño”, “muiñeiro” añade a continuación “dans les langues brittoniques, la métaphonie joue un grand rôle, notamment dans les pluriels en –i. Le –i final ferme souvent la voyelle précédente. Ainsi, -mestr- (maître) a comme pluriel –mistri- en bret.; de même: bret. –karr- (voiture) pl. –kirri-, -bran- (corbeau), pl. –brini-… 7º Modelos silábicos CVC (consonante/vocal/consonante): “voici quelques exemples bret. : -den-, -tud-, -mor-, -tad-…homme, gens, mer, père)./Ce n`est pas par hasard que l`on trouve en galicien de nombreux mots de structure CVC, comme s`il y avait dans ce domaine une lutte entre deux tendances, l`une due au substrat celtique, l`autre à un phénomène roman péninsulaire./Dans un poème de Rosalía de Castro de 48 vers, on ne trouve pas moins de 28 fois des mots de structure CVC!/Ces formes s`expliquent parfois par une usure de la voyelle finale, sourtout dans le cas d`un /e/ (voyelle diffuse, moins résistante qu`un /o/ en position atone finale). C`es le cas, comme en cast. pour ‘pan’, ‘mar’, ‘sol’, ‘dar’, ‘voz’… mais souvent l`usure s`est produite à l`intérieur du mot, tout en préservant la consonne finale:/ex. ‘por’, ‘ter’, ‘vir’, ‘cor’, ‘dor’ (cf. cast. poner, tener, venir, color, dolor)./Nous savons que certains se contenteront d`expliquer ce phénomène par la faiblesse trés luso-galicienne de /l/ et de /n/ internes (cf. “minas generales” > “minas xerais”). Mais il ne s`agit pas de dire comment cete évolution s`est produite, mais pourquoi elle a eu lieu. A notre Avis, la cause de ce phénomène, c`est la volonté inconsciente de réaliser le modèle CVC: lorsqu`une chaîne subit une forte pression, ce sont les maillons les plus faibles qui cèdent: l`essentiel, c`est que cette pression ait eu lieu (1999: 255)/ C`est cette même tendance qui explique –en grande partie- l´abondance des diphtogues descendants en galicien. [nous regrupons sous le nom de ‘glides’ ce que la phonologie traditionnelle appelle ‘semi-voyelles’ et ‘semi. Consonnes’] Pour nous, les glides /j/ et /w/ sont des consonnes (ces phonèmes ne pouvant être prononcés sans l`appui d`une voyelle). Ainsi des structures aussi fréquentes que ‘vai’, ‘foi’, ‘pai’, ‘nai’ ( va, il fut, père, mère) correspondent au modéle CVC. (1999: 256). 8º la forma de el artículo definido “Est-ce un hasard si l´article défini galicien ne comporte pas (sauf dans des enclises) de consonne initiale? C´est un cas singulier parmi les langues romanes (o, os, a, as)./ Les langues brittoniques ont une structure VC (en bret. Ar, an, al- en gallois yr). L´article défini gaëlique comporte plusieurs formes, mai9s ne commence par une consonne (n) qu´au pluriel et au génitif féminin./ Cette interrogation sur les formes de l´article peut se prolonguer par d´autres réflexions sur ce sujet, qui concernent cette fois la morpho-syntaxe. Robert OMNÉS « le substrat celtique en galicien et en castillan » 1999: 240-56 Respecto a la lingüística genéticamente manipulada, Juan José MORALEJO ÁLVAREZ señala en una “nota sobre latinización y substrato” (1997: 39) que: “la complejidad de los procesos lingüísticos, siempre imbricados con los étnicos y culturales, puede ejemplificarse en el caso gallego y como vacuna contra simplismos ideológicos con [las siguientes] [...] consideraciones: [...] la innegable y abundante presencia de un substrato céltico está lejos de agotar y acaparar la cuestión del substrato prerromano, que empieza por ser indoeuropeo. Sigo a BALDINGER - dice MORALEJO - en recordar lo que expertos indoeuropeístas y romanistas han ido concluyendo, a saber, que nada o poco tiene que ver con lo céltico e incluso con lo indoeuropeo el substrato al que la lengua gallego-portuguesa y otras del área septentrional hispánica deben rasgos tan esenciales como la pérdida de *-n- y *-l- intervocálicas (lúa [latín luna(m)], ceo [latín caelu(m)]), la geada y el seseo, la llamada nasalización progresiva, la palatalización de nasales, en, por ejemplo, miña [cf. castellano mía] o muiño [cf. castellano molino], el betacismo o fusión de *v con *b, e incluso la palatalización de los grupos *cl-, *fl-, *pl- (chamar [latino clamare, cf. castellano llamar], Chamoso [nombre gallego de lugar], chegar [cf. castellano llegar]). Por el contrario, el área galaico-lusitana parece documentar mejor que la celtibérica la sonorización de oclusivas sordas intervocálicas o entre sonante y vocal, proceso que, unido a la pérdida de las oclusivas sonoras, está presente en buena parte del territorio románico occidental y es de relación polémica con la llamada lenición, característica del céltico insular, pero que parece que remontable en parte a CC [celta común] y tiene presencia ya en celtibérico” [Juan José MORALEJO ÁLVAREZ: “Lenguas Paleohispánicas”, in Os Celtas da Europa Atlántica. Actas do 1º Congreso Galego sobre a Cultura Celta, Ferrol, agosto 1997, p. 39]. Lo cierto es que observar el fenómeno de la lenta fusión, transformación o deconstrucción del importado latín con la matricial lengua celta del substrato, tesis propugnada por nosotros - fenómeno a nuestro parecer reflejado en el supuesto idioma lusitano que parecerían ofrecer las inscripciones de Lamas de Moledo y de Cabeço das Fraguas -, no supone contemplar con absoluta nueva visión los hechos, pues ya en 1939, en un póstumo trabajo, el Príncipe Nicolás S. TRUBESTKOY justificaba los efectos de las convergencias lingüísticas observables por el prolongado contacto entre lenguas [Nicolas S. TRUBESTKOY, “Gedanken über das Indogermanenproblem”, in Acta Linguistica 1, reproducido en Die Urheimat des Indogermanen, ed. por V . A. SCHERER (Darmstadt 1968), pp. 214-223]., cuestionando en particular así su autor la existencia de una ancestral lengua Indoeuropea e impugnando audazmente, in articulo mortis, toda estructura arbórea de parentesco familiar o genético entre idiomas, incitando acaso con dicho escrito a J. P. DEMOULE [J.-P. DEMOULE: “Les Indo-Européens ont-ils existé?”, in L’Histoire, 28 (1980), pp. 109-120], según ELLIS EVANS [D. ELLIS EVANS 1999: “Linguistic and Celtic Etnogenesis”, in Celtic Connections, proceedings of the tenth international Congress of celtic studies. Volume One. Language, Literature, History, Culture; ed. par Ronald Black, William Gillies, Roibeard Ó Maolaigh. Tuckwell Press, Scoland, p. 3], a poner en entredicho, tras la lengua, la existencia de los propios Indoeuropeos. Mas pese a que en esta angosta vía poco transitada, según lo ha puesto recientemente de relieve el mencionado EVANS Ibid., nuestro reto propugnando un Área Cultural Atlántica, fruto de nuestras autopsias o visiones, pudiera tangencialmente colisionar contra el todavía mayoritario rumbo de renombrados lingüistas propensos a rechazar de plano las tesis autoctonistas no arborescentes, permanecerán no obstante abiertas - para unos y otros pues todos en realidad buscamos el Santo Grial - ciertas peligrosas estrechas sendas de Rojas Caperucitas en pos de la Urheimat, de la común perdida patria, de la remota cuna donde latió la lengua indoeuropea, donde prendió raíz el amplio árbol etnolingüístico cuyo ramaje cobijó, junto con sus hermanas (germanas, itálicas, eslavas, etc.), a las llamadas lenguas célticas. Seguirán perennemente en pie asimismo, tras Lanzarote de Lago, tras Percivaldo, wagnerianos modelos corriendo en pos del perdido celta hogar, buscándolo por un rincón occidental o noroccidental del tracio espacio [Heinrich WAGNER (1969) “The Origin of the Celts in the Light of Linguistic Geography” TPS 1969, p. 227], si acaso este rojo lar no se halló antaño, aunque sin alejarse del viejo centro donde palpita el hálito de nuestra clara Madre Europa, por un ignoto punto yendo hacia el Este [Véase a este propósito Stuart PIGGOT: Ancient Europe, Edinbourg University Press, Paperback Editions, 1980] Dos siglos tras Max MÜLLER, viéndose erróneamente ello como insólita novedad histórica, los world comunication systhems intercambian las palabras con las cosas. Mientras con pompa anual la Real Academia Española sanciona el matrimonio del padrone con la certissima mater, en los dominios de la Web los usuarios de las lenguas buscan palabras tomándolas por breve tiempo en préstamo hasta que ya aburridos recomienzan de nuevo. Al encuentro o choque del culpable consumo con los nuevos ricos, de los instrumentos y usos institucionales con la patente de corso se le llama ahora deconstrucción. Aunque haya variado en Londres el cuento de los Tres Cerditos, no debe importunarnos ni importarnos la posición sociolingüística del actual discurso historiográfico si ésta permanece ajena a la factografía. “Illusion, limites et perspectives du comparatisme indo-européen: pour en finir avec le mythe scientifique des proto-langues / peuples” es precisamente el título de una publicación de Guy JUCQUOIS y Christophe VIELLE que, ilustrando lo que acabamos de decir, reseña ELLIS EVANS (1999: 9). Hace ya mucho tiempo que, con brillo comparable al resplandor del siglo XIX, la Lingüística se ha hecho entre las ramas su camino seguro. Dos siglos tras Max MÜLLER, viéndose erróneamente ello como insólita novedad histórica, los world comunication systhems intercambian las palabras con las cosas. Mientras con pompa anual la Real Academia Española sanciona el matrimonio del padrone con la certissima mater, en los dominios de la Web los usuarios de las lenguas buscan palabras tomándolas por breve tiempo en préstamo hasta que ya aburridos recomienzan de nuevo. Al encuentro o choque del culpable consumo con los nuevos ricos, de los instrumentos y usos institucionales con la patente de corso se le llama ahora deconstrucción. Aunque haya variado en Londres el cuento de los Tres Cerditos, no debe importunarnos ni importarnos la posición sociolingüística del actual discurso historiográfico si ésta permanece ajena a la factografía. “Illusion, limites et perspectives du comparatisme indo-européen: pour en finir avec le mythe scientifique des proto-langues / peuples” es precisamente el título de una publicación de Guy JUCQUOIS y Christophe VIELLE que, ilustrando lo que acabamos de decir, reseña ELLIS EVANS (1999: 9). Hace ya mucho tiempo que, con brillo comparable al resplandor del siglo XIX, la Lingüística se ha hecho entre las ramas su camino seguro. Como la lupa permitiría en diminutas cosas a primera vista irrelevantes observar detalles claves, nuestro sencillo método aproximativo acumulativo no invasionista podría resultar un eficacísimo instrumento de acercamiento al pasado entre los hasta ahora conocidos cuando dicho método se complementa con fundamentales estudios sobre Mitología Comparada y sobre Lingüística Comparada arborescente, como las de Jakob GRIMM, Max MÜLLER, BOPP, etc. El proceso de Cummulative Celticity actúa en el trend de larga duración similarmente a como hasta la total decoloración, lenta y capilarmente, se va extendiendo la tinta por las tizas que entran en contacto con el tintero. El conservacionismo surge al constatar que en las áreas marginales del Occidente europeo y de las Islas Británicas se aprecia claramente hoy una continuidad o inmovilismo sin solución, desde el Neolítico al Hierro, como dice HAWKES “never grand displacements, effacing old inhabitants, but always bringing an access of new upper-class masters”, [Christopher HAWKES, 1973 “’Cummulative Celticity’ in pre-Roman Britain” in Actes du quatrième congrès international d’études celtiques (Rennes juilliet 1971) (=ÉC 13, 1973, 607-628) (1973: 622).lo cual no impide contactos comerciales entre el Mundo Atlántico y entre el Atlántico y el Mediterráneo, en lo que se llama wordl economic systems [es parte de un artículo en pdf en riograndedexuvia.com, está en el apartado Narón na historia, y lleva el epígrafe “si el lusitano es vulgar latin bajo imperial]

  5. #5 crougintoudadigo 07 de nov. 2005

    Biblioteca: FILOLOGÍA CELTA

    CROUGINTOUDADIGO PREGUNTA ¿SON UN CONCEPTO LINGÜÍSTICO LOS CELTAS? Estimados druidas les ruego perdonen que esto no sea más breve. Es mi deseo publicitar un trabajo de Robert Omnés, lingüista bretón profesor emérito de la UBO, quien por hablar todas las lenguas célticas vivas, y por ser hispanista profundo conocedor del gallego y del castellano, debe ser escuchado a este tenor. Colgué mal este artículo en otro foro, me disculpan, a ver si no se pierde nada esta ve al pasarlo a hipertexto. Profeso como doctor en arqueología e historia antigua, pero no soy lingüista como el amigo Igmoral. Lo he “colgado” también y mal en otro foro, pido disculpas por la reiteración. No hay por qué desanimarse cuando se busca el origen de los Celtas y de lo Celta, pese a la quizá sincera desazón con la cual, en 1995, Alison HADFEL, citada por EVANS (1999: 14), terminaba su extenso ensayo en Oxford: “Si la ‘Celtización’ se puede construir como un proceso [...] en cuyo transcurso cristalizó la identidad Céltica, entonces, teóricamente, sería posible reducirla capa por capa a sus orígenes [...]. Pero - repara HADFEL a continuación - existe una buena razón que nos hace dudar a la hora de hacerlo; se trata del temor subyacente a que, después de todo, podría no quedar nada, es decir, nuestros elusivos Celtas podrían desaparecer por el camino, llevándose el problema de sus orígenes.”[Miss HARDFIELD wrote on the subject ‘Rethinking the Problem of the Spread of Celtic Culture to Great Britain and Ireland: The Archaeological and Linguistic Perspective” in D. ELLIS EVANS: “Linguistics and Ethnogenesis in Celtic Connections”, Procedings in the Tenth International Congress of Celtic Studies, volume one, p. 14]. Nadie puede hoy decir, pues todo el mundo sabe que nunca hubo un pueblo románico, clasicista o barroco, que “los Románicos eran altos y rubios y los Góticos bajos y morenos, o viceversa, se casaron y tuvieron renacentitos, ya que el Románico, el Gótico, el Renacimiento, el Clasicismo o el Barroco responden a conceptos culturales; en cambio muchos en España escuchan a menudo impertérritos que “los Celtas eran altos y rubios” así como en Gales o en Irlanda se oye que “los Celtas tenían la tez clara y el pelo obscuro”. Hace cincuenta años nos enseñaban que siendo los Celtas altos y rubios y los Íberos bajos y morenos, dieron al casarse entre ellos los Celtíberos. Variando un ápice el programa, los enterados creen saber, trabajando sobre esa base aún hoy, que la raza Céltica, deus ex machina, llegada a la Celtiberia emigró a Andalucía, hasta que subiendo luego por la Lusitania y la Extremadura repobló Galicia, llenándola de teónimos y de topónimos. ¿Pero hay quien sepa y defienda que lo Celta, lo Céltico, es ante todo, sin excluir en lo celta la existencia de diversas etnias europeas, un concepto cultural? Evidentemente no. Definirlos rasgos de este concepto cultural Celta y Céltico, analizar las claves evolutivas convergentes sobre un antiguo fondo indoeuropeo común, en el proceso formativo de Celticidad, constituye la base de la “culmulative celticity” que pretendemos establecer y demostrar, aunque ya en el siglo XVI Georges BUCHANAN, conocedor de las lenguas celtas, de Britani, de Hiberni, y aun de las fuentes antiguas de la Galia continental [BUCHANAN se refiere, como lo señala EVANS (1999: 6), al sermo Gallicus] y de la Península Ibérica, la formuló y describió por primera vez de admirable modo, con claridad y con penetrantes observaciones, en su Rerum Scoticarum Historia publicado en 1582: “Cuando […] me pongo a meditar sobre tanta concordancia en el habla, que aún sirve para señalar, y no obscuramente, una antigua parentela y un origen similar, fácilmente me inclino a creer que antes de la llegada de los Sajones las lenguas de los Britones no habrían diferido mucho entre sí. Los pueblos próximos a la costa Gallica, de cuyas riberas habría buena parte de los vecinos Britanos transmigrado (como nos informa César), usaban el belga. Pero los irlandeses, y las colonias enviadas por ellos, oriundos de los habitantes celtas de España, como es bastante probable, usaban el Céltico. Cuando esas gentes, sin embargo, habiendo retornado, como de una larga peregrinación ocupando las vecinas sedes, se hubieron mezclado casi en uno, ellos formaron por confusión de sus idiomáticas frases un heterogéneo dialecto, ni exactamente igual en todo al lenguaje de los Celtas o al de los Belgas, ni disímil en absoluto de ninguna de ellas, lo cual se puede considerar característrico de esas naciones, de las que empero, aun opinándose que hablan Germano, consta que difieren mucho de la vieja lengua” [: Cum talem igitur in loquendo concordiam mecum recogito, quae et veterem cognationem et non obscuras eiusdem originis notas adhuc seruet, facile adducor, ut ante Saxonum aduentum omnibus Britannis non multum diuersam fuisse linguam credam: ac proximas Gallico litori nationes uerisimile est Belgica usos fuisse, ê quorum finibus bona pars uicinorum Gallicae Britannorum (ut legere est apud Caesarem) transmigrauerat. At hiberni, et coloniae ab eis missae a Celtis Hispaniae habitatoribus oriundi, uti credibile est, Celtica utebantur. Hae gentes cum uelut è longinqua peregrinatione reuersae uicinas occupasent sedes, ac prope confusis idiotisimis sermonis quandam permixtionem factam reor, ut neutri linguae uel Celticae, uel Belgicae omnino similem, ita neutri penitus dissimilem: qualê animaduertere licet in eis nationibus, quae Germanice loqui putantur, et tamen a uetusto sermon multum desciuisse constat. Georges BUCHANAN Rerum Scoticarum Historia 1582]. “Toda lengua se caracteriza respecto de sus ‘orígenes’ y de sus semejantes o emparentadas, por un conjunto diacrónico y sincrónico, jerarquizable, de innovaciones, elecciones y conservaciones en su sistema fónico y gramatical, en su léxico patrimonial, de tal forma que nos es posible reconocer o negar esa lengua en un texto, o reconocer que éste da entrada a formas ajenas o adquiridas.” (Juan José MORALEJO ÁLVAREZ). Del mismo modo que seguirán sin duda defendiéndose, como si funcionasen con la regularidad de la mecánica cósmica, algunos cambios fonéticos hoy invalidados por Hugo SCHUHARDT [Hugo SCHUHARDT in Theo VENNEMANN and Terence H. WILBUR, Schurchard, the Neogranmarians, and the Transformational Theory of Phonological Change, Linguistische Forschungen, 27 (Frankfurt a. M., 1972)] .cambios fonéticos, leyes o dogmas establecidos en el siglo XIX por los Neogramáticos, también siguen comprometiéndose aún hoy en extraños maridajes lingüísticoarqueológicos, desde hace largo tiempo, los apelativos celta y céltico. Contra nuestra visión sobre los hechos y en contraste con el aporte proporcionado por determinadas evidencias arqueológicas (EVANS 1999: 2 ss.), los lingüistas continúan con cierta inmoderada “fijación” recurriendo al empleo de tesis invasionistas, postulando para justificar los cambios y evoluciones en las lenguas permanentes desplazamientos de pueblos o naciones [Lo último es la propuesta –o variación sobre un tema indoeuropeo fundacional tipo ‘melusino’ de Untermann (Conferencia en la USC, filología, la víspera de ser nombrado Doctor Honoris Causa), del viaje desde la Celtiberia pasando por la Bética, subiendo por la Lusitania hasta su llegada a la ribera de la ría de Ferrol de los Turduli “tordos”] Los arqueólogos por su parte, de modo independiente, suelen hacer lo propio. A la imposibilidad de emparejar “les mots et les choses”, la lingüística y la arqueología, imposibilidad destacada por Colin RENFREW [Colin RENFREW: Archaelogy and Language. The Puzzle of Indoeuropean Origins. Cambridge 1988] se añade que lo Celta ahonda sus raíces en el Neolítico y en la Edad del Bronce, dado lo cual el concepto de Celticidad Acumulativa pudiera excluir, pensamos, pese a no ser ello perceptible a simple vista, el aplicar a la Hispania Prerromana ciertos criterios lingüísticos o en exceso dogmáticos. Hace unos ocho años nos quejábamos (PENA 1995: 33-34) de esta fatal inveterada tradición, sacando a relucir que ya en 1926 John FRAZER [John FRAZER: “Linguistic Evidence and Archeaeological and Ethnogical Facts”, in Proceedings of the British Academy, 12 (1926), 257, 272] al señalar cómo de modo pasablemente acrítico los arqueólogos, basándose tan sólo para ello en el mero hallazgo de cascos y otros diversos materiales cuya antigüedad según las dataciones realizadas se remontaría a varios siglos, habían elaborado para el valle del Sena un discurso narrativo invasionista imaginando la llegada a dicho punto hacia el año 1000 a. C. de gentes celtoparlantes, cuando a decir verdad, explica FRAZER, no se podía probar que en aquel punto se hablase entonces una auténtica lengua celta [Aunque añadimos nosotros bien pudiera resultar al revés el proceso “gentes (consideradas luego) de habla celta viviendo desde tiempos inmemoriales en el lugar elaboraron en el tráfico tecnológico del World Economic Systhems cascos y materiales muchos cientos de años antes de que se pudiera demostrar que en ese lugar se hablaba una lengua realmente celta] Restringido a un aspecto sólo lingüístico, al margen del campo institucional dentro del cual lo definiremos nosotros en este estudio, el término celta se aplica a una serie de lenguas emparentadas entre sí que dentro del ámbito indoeuropeo ofrecen características particulares, hablándose por ejemplo de un Celta arcaico, al que pertenecerían el Celtibérico y el Goidélico, caracterizado entre otras cosas por la conservación de una *Kw (véase por ejemplo el celtibérico ekue = “caballo”), mientras que otro Celta en principio más desarrollado, englobando al Galo, al Lepóntico y al Britónico, transformaría (SCHMIDT 1992: 45-47) esa *Kw en P. Repitámoslo, el carecer de fuentes históricas escritas no impide descubrir instituciones del pasado. Aun sin saber de quién, todo se hereda - salvo acaso en ocasiones el dinero -, pues no sólo heredamos los biológicos designios que las empresas aseguradoras apetecen, sino también la forma de expresar sensaciones. “No se puede decir [- sostiene Max MÜLLER -] que no sabemos absolutamente nada de la época durante la cual los arios, no divididos aún en pueblos diversos, formaron sus mitos. Aunque no conociésemos más que las tradiciones de Grecia, tan obscuras cuando se las mira aisladamente, podríamos sacar de ellas muchas inducciones sobre la época que precedió a la primera aparición de la literatura nacional en Grecia. Otfried MÜLLER, aunque no pudo aprovechar la nueva luz que la filología comparada ha proyectado sobre esa época aria primitiva, ha dicho: ‘La forma mítica de la expresión que trueca todos los seres en individuos, todos los relatos en acciones, es cosa tan particular, que su presencia nos indica siempre “una época distinta” en la civilización de un pueblo’. Desde el tiempo en que escribía Otfried MÜLLER, la filología comparada ha traído todo ese período a la esfera de la historia positiva. Ha puesto en nuestras manos un telescopio de tal poder, que, allí donde antes no percibíamos más que nebulosidades confusas, descubrimos ahora formas y contornos precisos. Más aún, nos ha permitido oír, si así puede decirse, testimonios contemporáneos de esas lejanas épocas; nos ha representado el estado del pensamiento, del lenguaje, de la religión y de la civilización en una época en la que no existían aún el sánscrito y el griego, sino en que ambos, así como el latín, el alemán y los demás dialectos arios, se contenían en una lengua común, de igual modo que el francés, el italiano y el español estuvieron primero encerrados virtualmente en el latín [...]. Aunque se hubiesen perdido todos los documentos históricos, anteriores al siglo XV, y aunque la tradición no nos hubiese enseñado la existencia de un imperio romano, una simple comparación de los seis dialectos romances (Italiano, Válaco, Rético, Español, Portugués y Francés) nos permitirá decir que en cierta época debió haber una lengua de donde nacieron todos esos dialectos modernos”, como también el comparar en dichas lenguas romances el presente de indicativo del verbo auxiliar latino sum comprobamos que “cada uno de los seis paradigmas no es sino una metamorfosis nacional del modo latino” [ F. Max MÜLLER: Mitología Comparada, ed. española Edicomunicación s. a., 1988, pp. 19-20] así como igualmente comparando el presente de indicativo del verbo auxiliar latino sum con las formas correspondientes en Sánscrito, Lituano, Zen, Dórico, Antiguo Eslavo, Latín y Armenio “debemos sacar las mismas conclusiones que de las precedentes” [F. Max MÜLLER: Mitología Comparada, ed. esp. Edicomunicación s. a., 1988, p. 21]. ELECCIONES, CONSERVACIONES, INNOVACIONES Hoy como ayer, ajenas al álbum familiar, a la paleontología lingüística, deambulando por lujosas y plásticas Barbienizaciones blanqueadas con eurodólares de La “Coste” Azul, las palabras del globalizado tráfico lingüístico se vienen y se van como termitas en pleno proceso deconstructivo. Así, tomando por ejemplo un pasaje que EVANS nos brinda (D. ELLIS EVANS, 1999: 8), vemos que hoy en el siguiente texto todo es a priori inglés: “I still insist that there are heuristic and hermeneutic limitations implicit in the quest for a proto-language. How can a proto-Celta language be effectively defined or abstracted on the basis of national transformations or archaisms as perceived in one or more - ideally all - extant Celtic languages.” Pero suprimiendo lo alógeno sólo nos quedaría genéticamente como inglés un sólido esqueleto: “I still [...] that there are [...] and [...] in the [...] for a [...]. How can a [...] be [...] or [...] on the [...] of [...] or [...] as [...] in one or more [...] all [...].” A nadie sorprenden ya estos osados clásicos sabios injertos grecolatinos en la germánica trama inglesa, siendo al fin y al cabo los hablantes de estos tres grupos lingüísticos primos “germanos” entre sí, mas prefiriendo acaso Juan José MORALEJO ÁLVAREZ la eufónica y sonora opacidad galaicolocal empieza él diciéndonos: “Los rasgos fónicos, gramaticales y léxicos se acumulan en un texto como [por ejemplo en] onte cheguéi cedo á miña casoupa para que no haya ni asomo de castellano, y no lo hay [por el contrario] de gallego, salvo [en] en, si digo que tengo dos ovejas en una cabaña [...]”. “Pero [- sigue MORALEJO -] en un texto intencionadamente híbrido como Schneider, testigo de Jehová, hizo ayer stop ante el parking de Oleiros no tenemos duda de que es castellano, aunque tenga los anglicismos stop y parking, de los que hay explicación extralingüística fácil e inmediata, y ni siquiera tenemos que preguntarnos quién es ese sujeto Schneider, además de que sea fácil dar cuenta extralingüística de la presencia de otros dos elementos no castellanos, el teónimo Jehová y el topónimo Oleiros. Documentación y criterios nos alcanzarían también para detectar lo que no es patrimonial aunque escribiésemos Esnáider hizo estó ante el parquin”. “Con estos ejemplos elementales [-concluye MORALEJO-] quiero significar que toda lengua se caracteriza respecto de sus ‘orígenes’ y de sus semejantes o emparentadas por un conjunto diacrónico y sincrónico, jerarquizable, de innovaciones, elecciones y conservaciones en su sistema fónico y gramatical, en su léxico patrimonial, de tal forma que nos es posible reconocer o negar esa lengua en un texto, o reconocer que éste da entrada a formas ajenas o adquiridas. Además, en condiciones normales o favorables podremos saber cuándo, cómo y por qué [...] la lengua y los hablantes han dado entrada a esas formas” [Juan José MORALEJO ÁLVAREZ: “Lenguas Paleohispánicas”, in Os Celtas da Europa Atlántica - Actas do 1º Congreso Galego sobre a Cultura Celta, Ferrol, agosto, 1997, p. 32]. Esta hibridación del texto la expone también Robert OMNÈS: “Lorsque l’on procède à un classement des langues, on tient compte [...] du vocabulaire. C’est un aspect important, mais il y en a beaucoup d’autres que l’on néglige. L’énorme pourcentage des termes d’origine romane en anglais ne fait pas de cette langue un parler ‘néolatin’” [ Robert OMNÉS -Le substrat celtique en galicien et en castillan- 1999: 240 ss]. Casi dos siglos separan el aserto del egregio indoeuropeísta alemán F. Max MÜLLER de la monografía Le Substrat Celtique en Galicien et en Castillan elaborada por el hispanista de Brest Robert OMNÈS, donde su autor recalca que la presencia residual en castellano o en gallego de viejas célticas raíces lexicales prerromanas, como berce, bico, bidueiro, camba, cabalo, camiño, cama, castiñeiro, cabana, caldeiro, braga, saia, broa, etc., no es más importante o más significativo que la presencia de otros aspectos “como lo son la semántica Así gall. ‘erguer una casa’/ bret. -sevel eun ti-; gall. ‘son dela estas vacas’/ bret. - hi he-deus scout-., la fonética o la fonología y de una forma destacada la evolución del acento latino por la conservación del acento de la lengua de origen “lorsque des populations colonisées ont été amenées –de gré ou de force- à tenter d`imiter la langue des colonisateurs, elles ont transformé profondément celle-ci en conservant l`accent de leur langue d`origine, fondé sur des contrastes de hauteur musicale et sourtout d´intensité. C`est la forte tension de l`accent celtique qui a provoqué, par une réaction compensatoire, l`affaiblissement des consonnes intervocaliques, avant et sourtout après la voyelle accentuée” (1999: 252). Este debilitamiento se traduciria en 1º- la sonorización, ej.: lat. lupu (m) > cast. y gall. “lobo”; lat. totum (m) > cast. y gall. “todo”; lat. lacu (m) > cast. “lago”, gall. “lagoa” (aprés une phase “laguna”?); la reducción de la geminadas, ej. lat. mittere > cast. y gall. “meter” y la simplificación de los grupos consonánticos internos, p.e. lat. sanctu(m) > cast. y gall. “santo”. 2º- la glidisación del sonido /k/ implosivo que, siguiendo la misma evolución que el irlandés, se convertiría en una yod ante una /t/ explosiva, e. lat. nocte(m) > gall. “noite” [nójte] y lat. octo gall. “oito” […] le castillan a poursuivi l`evolution (cf. “noche” et “ocho”) mais le gall. en es resté a la phase “celtique” (1999: 252). 3º- los diptongos “l`abondance de la diphtongaison est un phénoméne typique d`un grand Nord-Ouest Iberique ( Castille, Asturies et Léon, Galice)” este fenómeno se explicaría dice R. Omnès por la forte tension de l`accent señalando que en las lenguas celtas encontramos gran cantidad de diptongos tanto ascendentes (/wa/, /we/, /ja/, /je/) como descendentes (/ej/, /oj/, /aw/…) señalando que mientras en castellano los diptongos ascendentes ocupan un 92 % de los casos “ce qui s`explique par l`influence du principe d`ascendance, par contre, en galicien, les diphtongues descendantes sont de loin les plus nombreuses, ce qui s`explique par le modèle syllabique celtique” (1999: 253) 4º el comportamiento de /w/ inicial 5º la evolución de los grupos /pl-/, /fl-/, /kl-/ iniciales 6º metáfonías “Rafael Lapesa souligne dans son Historia de la Lengua Española l`importance de la métaphonie dans le Nord-Ouest ibérique, de la Castille au Portugal. Ce phénomène, que l`on retrouve parfois en français, est, selon lui, d`origine celtique. <>. Y tras señalar R. Omnès entre otros paradigmas: lat. tenebat > cast. “tenía”, gall. “tiña”; cast. “molino”, “molinero”, gall. “muiño”, “muiñeiro” añade a continuación “dans les langues brittoniques, la métaphonie joue un grand rôle, notamment dans les pluriels en –i. Le –i final ferme souvent la voyelle précédente. Ainsi, -mestr- (maître) a comme pluriel –mistri- en bret.; de même: bret. –karr- (voiture) pl. –kirri-, -bran- (corbeau), pl. –brini-… 7º Modelos silábicos CVC (consonante/vocal/consonante): “voici quelques exemples bret. : -den-, -tud-, -mor-, -tad-…homme, gens, mer, père)./Ce n`est pas par hasard que l`on trouve en galicien de nombreux mots de structure CVC, comme s`il y avait dans ce domaine une lutte entre deux tendances, l`une due au substrat celtique, l`autre à un phénomène roman péninsulaire./Dans un poème de Rosalía de Castro de 48 vers, on ne trouve pas moins de 28 fois des mots de structure CVC!/Ces formes s`expliquent parfois par une usure de la voyelle finale, sourtout dans le cas d`un /e/ (voyelle diffuse, moins résistante qu`un /o/ en position atone finale). C`es le cas, comme en cast. pour ‘pan’, ‘mar’, ‘sol’, ‘dar’, ‘voz’… mais souvent l`usure s`est produite à l`intérieur du mot, tout en préservant la consonne finale:/ex. ‘por’, ‘ter’, ‘vir’, ‘cor’, ‘dor’ (cf. cast. poner, tener, venir, color, dolor)./Nous savons que certains se contenteront d`expliquer ce phénomène par la faiblesse trés luso-galicienne de /l/ et de /n/ internes (cf. “minas generales” > “minas xerais”). Mais il ne s`agit pas de dire comment cete évolution s`est produite, mais pourquoi elle a eu lieu. A notre Avis, la cause de ce phénomène, c`est la volonté inconsciente de réaliser le modèle CVC: lorsqu`une chaîne subit une forte pression, ce sont les maillons les plus faibles qui cèdent: l`essentiel, c`est que cette pression ait eu lieu (1999: 255)/ C`est cette même tendance qui explique –en grande partie- l´abondance des diphtogues descendants en galicien. [nous regrupons sous le nom de ‘glides’ ce que la phonologie traditionnelle appelle ‘semi-voyelles’ et ‘semi. Consonnes’] Pour nous, les glides /j/ et /w/ sont des consonnes (ces phonèmes ne pouvant être prononcés sans l`appui d`une voyelle). Ainsi des structures aussi fréquentes que ‘vai’, ‘foi’, ‘pai’, ‘nai’ ( va, il fut, père, mère) correspondent au modéle CVC. (1999: 256). 8º la forma de el artículo definido “Est-ce un hasard si l´article défini galicien ne comporte pas (sauf dans des enclises) de consonne initiale? C´est un cas singulier parmi les langues romanes (o, os, a, as)./ Les langues brittoniques ont une structure VC (en bret. Ar, an, al- en gallois yr). L´article défini gaëlique comporte plusieurs formes, mai9s ne commence par une consonne (n) qu´au pluriel et au génitif féminin./ Cette interrogation sur les formes de l´article peut se prolonguer par d´autres réflexions sur ce sujet, qui concernent cette fois la morpho-syntaxe. Robert OMNÉS « le substrat celtique en galicien et en castillan » 1999: 240-56 Respecto a la lingüística genéticamente manipulada, Juan José MORALEJO ÁLVAREZ señala en una “nota sobre latinización y substrato” (1997: 39) que: “la complejidad de los procesos lingüísticos, siempre imbricados con los étnicos y culturales, puede ejemplificarse en el caso gallego y como vacuna contra simplismos ideológicos con [las siguientes] [...] consideraciones: [...] la innegable y abundante presencia de un substrato céltico está lejos de agotar y acaparar la cuestión del substrato prerromano, que empieza por ser indoeuropeo. Sigo a BALDINGER - dice MORALEJO - en recordar lo que expertos indoeuropeístas y romanistas han ido concluyendo, a saber, que nada o poco tiene que ver con lo céltico e incluso con lo indoeuropeo el substrato al que la lengua gallego-portuguesa y otras del área septentrional hispánica deben rasgos tan esenciales como la pérdida de *-n- y *-l- intervocálicas (lúa [latín luna(m)], ceo [latín caelu(m)]), la geada y el seseo, la llamada nasalización progresiva, la palatalización de nasales, en, por ejemplo, miña [cf. castellano mía] o muiño [cf. castellano molino], el betacismo o fusión de *v con *b, e incluso la palatalización de los grupos *cl-, *fl-, *pl- (chamar [latino clamare, cf. castellano llamar], Chamoso [nombre gallego de lugar], chegar [cf. castellano llegar]). Por el contrario, el área galaico-lusitana parece documentar mejor que la celtibérica la sonorización de oclusivas sordas intervocálicas o entre sonante y vocal, proceso que, unido a la pérdida de las oclusivas sonoras, está presente en buena parte del territorio románico occidental y es de relación polémica con la llamada lenición, característica del céltico insular, pero que parece que remontable en parte a CC [celta común] y tiene presencia ya en celtibérico” [Juan José MORALEJO ÁLVAREZ: “Lenguas Paleohispánicas”, in Os Celtas da Europa Atlántica. Actas do 1º Congreso Galego sobre a Cultura Celta, Ferrol, agosto 1997, p. 39]. Lo cierto es que observar el fenómeno de la lenta fusión, transformación o deconstrucción del importado latín con la matricial lengua celta del substrato, tesis propugnada por nosotros - fenómeno a nuestro parecer reflejado en el supuesto idioma lusitano que parecerían ofrecer las inscripciones de Lamas de Moledo y de Cabeço das Fraguas -, no supone contemplar con absoluta nueva visión los hechos, pues ya en 1939, en un póstumo trabajo, el Príncipe Nicolás S. TRUBESTKOY justificaba los efectos de las convergencias lingüísticas observables por el prolongado contacto entre lenguas [Nicolas S. TRUBESTKOY, “Gedanken über das Indogermanenproblem”, in Acta Linguistica 1, reproducido en Die Urheimat des Indogermanen, ed. por V . A. SCHERER (Darmstadt 1968), pp. 214-223]., cuestionando en particular así su autor la existencia de una ancestral lengua Indoeuropea e impugnando audazmente, in articulo mortis, toda estructura arbórea de parentesco familiar o genético entre idiomas, incitando acaso con dicho escrito a J. P. DEMOULE [J.-P. DEMOULE: “Les Indo-Européens ont-ils existé?”, in L’Histoire, 28 (1980), pp. 109-120], según ELLIS EVANS [D. ELLIS EVANS 1999: “Linguistic and Celtic Etnogenesis”, in Celtic Connections, proceedings of the tenth international Congress of celtic studies. Volume One. Language, Literature, History, Culture; ed. par Ronald Black, William Gillies, Roibeard Ó Maolaigh. Tuckwell Press, Scoland, p. 3], a poner en entredicho, tras la lengua, la existencia de los propios Indoeuropeos. Mas pese a que en esta angosta vía poco transitada, según lo ha puesto recientemente de relieve el mencionado EVANS Ibid., nuestro reto propugnando un Área Cultural Atlántica, fruto de nuestras autopsias o visiones, pudiera tangencialmente colisionar contra el todavía mayoritario rumbo de renombrados lingüistas propensos a rechazar de plano las tesis autoctonistas no arborescentes, permanecerán no obstante abiertas - para unos y otros pues todos en realidad buscamos el Santo Grial - ciertas peligrosas estrechas sendas de Rojas Caperucitas en pos de la Urheimat, de la común perdida patria, de la remota cuna donde latió la lengua indoeuropea, donde prendió raíz el amplio árbol etnolingüístico cuyo ramaje cobijó, junto con sus hermanas (germanas, itálicas, eslavas, etc.), a las llamadas lenguas célticas. Seguirán perennemente en pie asimismo, tras Lanzarote de Lago, tras Percivaldo, wagnerianos modelos corriendo en pos del perdido celta hogar, buscándolo por un rincón occidental o noroccidental del tracio espacio [Heinrich WAGNER (1969) “The Origin of the Celts in the Light of Linguistic Geography” TPS 1969, p. 227], si acaso este rojo lar no se halló antaño, aunque sin alejarse del viejo centro donde palpita el hálito de nuestra clara Madre Europa, por un ignoto punto yendo hacia el Este [Véase a este propósito Stuart PIGGOT: Ancient Europe, Edinbourg University Press, Paperback Editions, 1980] Dos siglos tras Max MÜLLER, viéndose erróneamente ello como insólita novedad histórica, los world comunication systhems intercambian las palabras con las cosas. Mientras con pompa anual la Real Academia Española sanciona el matrimonio del padrone con la certissima mater, en los dominios de la Web los usuarios de las lenguas buscan palabras tomándolas por breve tiempo en préstamo hasta que ya aburridos recomienzan de nuevo. Al encuentro o choque del culpable consumo con los nuevos ricos, de los instrumentos y usos institucionales con la patente de corso se le llama ahora deconstrucción. Aunque haya variado en Londres el cuento de los Tres Cerditos, no debe importunarnos ni importarnos la posición sociolingüística del actual discurso historiográfico si ésta permanece ajena a la factografía. “Illusion, limites et perspectives du comparatisme indo-européen: pour en finir avec le mythe scientifique des proto-langues / peuples” es precisamente el título de una publicación de Guy JUCQUOIS y Christophe VIELLE que, ilustrando lo que acabamos de decir, reseña ELLIS EVANS (1999: 9). Hace ya mucho tiempo que, con brillo comparable al resplandor del siglo XIX, la Lingüística se ha hecho entre las ramas su camino seguro. Dos siglos tras Max MÜLLER, viéndose erróneamente ello como insólita novedad histórica, los world comunication systhems intercambian las palabras con las cosas. Mientras con pompa anual la Real Academia Española sanciona el matrimonio del padrone con la certissima mater, en los dominios de la Web los usuarios de las lenguas buscan palabras tomándolas por breve tiempo en préstamo hasta que ya aburridos recomienzan de nuevo. Al encuentro o choque del culpable consumo con los nuevos ricos, de los instrumentos y usos institucionales con la patente de corso se le llama ahora deconstrucción. Aunque haya variado en Londres el cuento de los Tres Cerditos, no debe importunarnos ni importarnos la posición sociolingüística del actual discurso historiográfico si ésta permanece ajena a la factografía. “Illusion, limites et perspectives du comparatisme indo-européen: pour en finir avec le mythe scientifique des proto-langues / peuples” es precisamente el título de una publicación de Guy JUCQUOIS y Christophe VIELLE que, ilustrando lo que acabamos de decir, reseña ELLIS EVANS (1999: 9). Hace ya mucho tiempo que, con brillo comparable al resplandor del siglo XIX, la Lingüística se ha hecho entre las ramas su camino seguro. Como la lupa permitiría en diminutas cosas a primera vista irrelevantes observar detalles claves, nuestro sencillo método aproximativo acumulativo no invasionista podría resultar un eficacísimo instrumento de acercamiento al pasado entre los hasta ahora conocidos cuando dicho método se complementa con fundamentales estudios sobre Mitología Comparada y sobre Lingüística Comparada arborescente, como las de Jakob GRIMM, Max MÜLLER, BOPP, etc. El proceso de Cummulative Celticity actúa en el trend de larga duración similarmente a como hasta la total decoloración, lenta y capilarmente, se va extendiendo la tinta por las tizas que entran en contacto con el tintero. El conservacionismo surge al constatar que en las áreas marginales del Occidente europeo y de las Islas Británicas se aprecia claramente hoy una continuidad o inmovilismo sin solución, desde el Neolítico al Hierro, como dice HAWKES “never grand displacements, effacing old inhabitants, but always bringing an access of new upper-class masters”, [Christopher HAWKES, 1973 “’Cummulative Celticity’ in pre-Roman Britain” in Actes du quatrième congrès international d’études celtiques (Rennes juilliet 1971) (=ÉC 13, 1973, 607-628) (1973: 622).lo cual no impide contactos comerciales entre el Mundo Atlántico y entre el Atlántico y el Mediterráneo, en lo que se llama wordl economic systems [es parte de un artículo en pdf en riograndedexuvia.com, está en el apartado Narón na historia, y lleva el epígrafe “si el lusitano es vulgar latin bajo imperial]

  6. #6 crougintoudadigo 14 de dic. 2005

    Biblioteca: La Festividad de los Mayos

    CROUGINTOUDADIGO saluda y felicita a BAAL FOGOR, a AINE, a LILIT, a TOPONI, a AIDAG, y demás celtólogos, enviándoles a su consideración un fragmento de un capítulo al respecto de A. Pena –publicado en 2004- sobre este tema. Lamentablemente no sabe adjuntar unos extraordinarios dibujos realizados por la ilustradora Eva Merlán. Un fraternal abrazo enorme a todos FLORENTIA: El 1º DE MAYO O BELTAINE “El primero los granos y las frutas granaba” dice por mayo el Arcipreste de Hita Es específicamente celta la cuatripartita división del año en periodos inaugurados con grandes solemnidades o Ferias de noventa días. Noventa días son los que separan la víspera de Todos los Santos, la mayor fiesta celta, Samhain, festividad del “año nuevo”, celebrada el primero de noviembre de la Candelaria, el Imbolc o fiesta de la lactación de las ovejas celebrada el primer día de Febrero; noventa días separan la Candelaria de la segunda mayor fiesta del año celta Celebrada el 1º de Mayo: la Beltené; y noventa días separan a esta fiesta del fuego del 1º de Mayo de la gran fiesta de la comida y la hartura, la Lugnasad el 1º de Agosto, trasladada en virtud de la reforma del calendario gregoriano en España al día 15 del mes, y celebrada en Galicia en infinitas romerías donde asume la comensalía un importante papel. Estos periodos de noventa días no coinciden con los equinoccios o con los solsticios pero sí con la percepción física de la naturaleza, la llegada (1º de mayo) o partida (1º de noviembre) del ganado a las brañas, o con la percepción física del año [The principal fire-festivals of the Celts, wich had survived, though in a restricted area and with diminished pomp, to modern times and even to our own day, were seemingly timed without any reference to the position of the sun in the heaven. They were two in number, and fell at an interval of six months, one being celebrated on the eve of May Day and the other on Allhallows Even or Hallowe’en, as it is now commonly called, that is on the thirty-first of October, the Say preceding All Saints’ or Allhallows’ Day. These dates coincide with none of the four great hinges on which the solar year revolves, to wit, the solstices and the equinoxes. Nor do they agree with the principal seasons of the agricultural year, the sowing in spring and the reaping in autumn. For when May Day comes, the seed has long been committed to the earth; and when November opens, the harvest has long been reaped, and even the yellow leaves are fast fluttering to the ground. Yet the first of May and the first of November mark turning-points of the year in Europe; the one ushers in the genial heat and the rich vegetation of summer, the other heralds, if it does not share, the cold and barrenness of winter. Now these particular points of the year, as has been well pointed out by a learned an ingenious writer [E. K. CHAMBERS. Oxford, 1903], while they are of comparatively little moment to European husbandman, do deeply concern the European herdsman; for it is on the approach of summer the he drives his cattle out into the open to crop the fresh grass, and it is on the approach of winter that he leads them back to the safety and shelter of the stall. Accordingly it seems not improbable that the Celtic bisection of the year into two halves at the beginning of May and the beginning of November dates from a time when the Celts were mainly a pastoral people, dependent for their subsistence on their herds, and when accordingly the great epochs of the year for them were the days on which the cattle went forth from the homestead in early summer and returned to it again in early winter [in Eastern Europe to this day the great season for driving out the cattle to pasture for the first time in spring is St. George’s Day, the twenty-third of April, which is not far removes from May Day[...]] Sir James FRAZER “The Fire Festivals of Europe. 6 The Halloween Fires”. The Golden Bougth IV 222-3] como la aparición de la leche en las ovejas y la inauguración de la temporada de pesca (1 de febrero) o de la fructificación de la tierra (1 de Agosto). Dura época de trabajo, coincide el primero de mayo con la Beltaine, fiesta sacerdotal por excelencia de la exaltación del fuego y de los maestros del fuego en la que se quemaban muñecos de madera, y conservan la memoria los viejos trasanqueses de haber subido en la mocedad a la cima de Ancos (Neda) “a face-las luminarias” cerca de la Fonte da Aureana y el Cal (canal), donde tres bellas mouras (del ciclo gallego de Ana Manana) guardan su tesoro, velando para ver al amanecer el encanto de la gallina con sus siete polluelos de oro [las Pléyades que acaban de surgir en el cielo. Cf. Fernando ALONSO ROMERO ¨-Para Fernando ALONSO ROMERO “Según LEHMANN-NITSCHE, la Gallina, y también las Gallina con los pollitos, es el nombre popular de las Pléyades en Francia, Italia, Alemania, Inglaterra, Dinamarca, Checo-Eslovaquia y Rumanía (LEHMANN-NITSCHE, 1923, 84) […] Fue por tanto, el conjunto estelar de las Pléyades, que coincidía en las Islas Británicas con la celebraciónn de Beltane, el primer día de mayo (KRUPP, E. C. 1979, 33). Sin embargo, según las investigaciones de diversos autores las Pléyades se conocían ya desde tiempos muy anteriores a los de los celtas. Incluso se especula sobre la posibilidad de que los hombres que realizaron las pinturas rupestres de Lascaux, en Dordoña, Francia, alrededor del año 15300 a. C., conocieran ya perfectamente bien la posición en el firmamento de las seis estrellas principales que forman esa constelación, puesto que sobre los cuernos de la gran figura del uro pintado en Lascaux se ven seis puntos distribuidos de tal forma que coinciden con la imagen que hombres que pintaron las cuevas de Altamira, entre el Auriñaciense y el Magdaleniense (del 26000 al 13000 a. C.), los primeros que representaron en sus pinturas algunas de las constelaciones que obsErvamos en el hemisferio norte” Fernando ALONSO ROMERO. “La Gallina y los Polluelos de Oro”, in Anuario Brigantino, 2002, nº 25, pp.64-6. ] y la fuerza del sol que sale bailando renovado. Celebramos todavía la Fiesta de los Mayos y la de San Juan [Los escoceses y los gallegos hacían como hoy adivinanzas al amanecer con huevos cascados en un recipiente en la noche anterior. En O Val (Narón), en la Pena Molexa, que la sostiene con un dedo meniño ‘meñique’ la Vella, ‘Vieja [constructora del paisaje gallego y de los megalitos, que baja por su Arco da Vella, “Arco Iris”, a buscar las piedras que le amontonan los niños gallegos] para retechar con ellas el cielo “que é de bóveda”, uno de los muchos mitos concentrados en esta roca figurativa, quiere ver en ella un Rey encantado con su ejército alredor; al amanecer de ese día, una mora encantada, de gran belleza ofrece sus tesoros a los presentes (y se dice que alguno tiene llevado hasta tres mulas de oro), aguardando inútilmente para ser liberada a que alguien, entre los tesoros que ofrece a la vista, la escoja a ella, forma única de romper el secular encanto. Se pagaban en junio las primicias de los roxelos y anellos en Trasancos.], tan relacionadas, la primera (fin de abril, comienzos de mayo) propicia la cosecha, la segunda es de protección religiosa y purificación. A primeros de mayo se reunían los druídas en el bosque de los Carnutos, en un concilio de la iglesia céltica, similar a los concilios de la igresia católica es la culminación del primer paso del sol conmemorado desde los rituales de Alumear o Pan, la Coca y la Tarasca de Redondela, etc. a las Grannas Mias de las Ardenas. FLORENTIA EL PRIMER PASO D Se suele hablar de Belenos recordando su “Claro”, “Bello”, “Brillante” y “Resplandeciente” nombre, el luminoso aspecto que habitualmente con cierta comodidad se asocia a la “tercera función” dumeziliana, una función relativa para nuestra percepción o concepción polifuncional de la monoteísta-trinitaria religión celta, correspondiéndose, ora con un díos de la medicina, ora, por sus connotaciones solares, con un muy interesante díos germinativo del “ primer paso del sol”, al que nos referiremos en su momento con más detalle, transfigurado luego por la interpretatio cristiana en multitud de santos, convertido en Francia posiblemente en San Bonet, tal vez en Galicia en San Sebastián y aún en San Lorenzo, pero sobre todo, conservándose indemne la concepción trinitaria celta en la iglesia Católica por la fácil asimilación de aquella de los misterios de la concepción, del nacimiento, de la pasión y de la resurrección de Jesús. Según lo estudiamos, en base a una evidencia que no viene ahora al caso, todo indica que los Celtas creían también que fuera del tiempo y aún probablemente sine complexu carnali una humilde virgen campesina habría concebido milagrosamente, del Buen Dios, del “Dagda” un benefactor hijo, llamado entre otros numerosos epítetos Mabón ap Modron “Hijo de Madre”, posiblemente Essus y posiblemente en la interpretatio celto-romana Apollo Grannos “reluciente como la grana”, etc., o simplemente Belenos, “el brillante”, nombres todos de un mismo solar y luminoso deus objeto en su infancia de las atenciones y cuidados infantiles de las Matres. Las monedas andaluzas posiblemente granadinas, tal vez inspiradas en modelos griegos, con la inscripción ibérica o celtibérica ILDuRIR o con la inscripción latina FLORENTIA contienen unas representaciones del “sol de los tres pasos”, con imágenes que nos evocan al actual escudo de la Isla de Man. Los Tres Pasos del Sol son a un tiempo el significado y origen que el triscel, claramente explicitado por los textos védicos, de los tres pasos del Sol que imaginado en su trayectoria matinal sube, declina en el crepúsculo, y por la noche retorna por el Otro Lado. El sol, Agni “Fuego” en los textos védicos [A Agni “La jeune mère porte l’enfant royal mystérieusement caché dans soin sein [...] la reine l’a enfanté ; car d’une antique fécondation c`est le germe qui s’ est développé ; je l’ ai vu à sa naissance, quand sa mère l’a mis au monde. Oui, j’ai vu ce dieu aux couleurs brillantes [...] el j’ai répandu sur lui l’onction immortelle [...] je l’ai vu s’avancer de sa place tout resplendissant [...] des ennemis avaient rejeté au rang des mortels celui qui est le roi des êtres et le désire des nations [...] que ses calomniateurs soient confondus » Vêda, V, 2. Dice ‘Emile BURNOUF « Cette jeune reine, qui est appelée ‘la dame du peuple’est le plus souvent nommée par son nom vulgaire, c’est l’aranî, c’est-á-dire l’instrument de bois d’où le feu se tire par le frottement ». In « Unité des Rites » La Science des Religions, Maisonneuve et Cie, Libraires.Éditeurs. Paris1872, pp. 252-3.], nace y muere, en el transcurso de un día pero también, nace y muere, en el transcurso de un año. Es el brillante héroe solar, el joven Sol: “A Él, al buen Agni, se le adora y se le purifica todos los días como un caballo vigoroso. Como Arushá (el Sol brillante), e hijo de Dyaus (el Cielo) Rig-Veda IV, XV, 6-, El bendito “Fuego”, Agni, lat. Ignus, i, por corrupción del lenguaje cedió su lugar a un Agnus, un cordero. Pero no es un añal cualquiera: el “Agnus Dei qui tollis pecata mundi” heredero de lo que pudo ser su patrimonio originario: “Adoremos a Agni (el fuego) el hijo de Dios, de Dyaus (Diváh sisus), el hijo de la fuerza, Arushá, la brillante luz del sacrificio” Rig- Veda V, XLIX, 2; cambiando todo para seguir igual, en cualquier caso, la confusión Agni/Ignus/Agnus es, como se dice en el argot futbolístico de nuestra tierra, ‘pataca miuda’ (sic). Así el joven brillante héroe solar, el Agni [Es este un universal fenómeno, que es necesario reiterar, conversor en Galicia de los pecata minuta en un solo y menudo tubérculo “pataca miuda”, de la nutricia madre alma mater en “paternizada leche” alma pater, de los Carmina Burana, por la visible, famosa y audible diva “Carmiña Burana” imaginada por el despistado conselleiro], el fuego [Por lo que respecta al Leño de Nadal, costumbre extendida por toda Europa, encendiéndose el día 24 de Nadal pudiendo arder hasta Reis, “Reyes Magos” recordemos que en la Terra de Trasancos se apagó algo esta tradición popular gallega al prohibirse en la diócesis de Mondoñedo-Ferrol en un Sínodo Mindoniense de 1541, por su, reiteradamente mencionado, obispo Fray Antonio de Guevara .Con todo no tendrían excesivo éxito las censuras episcopales pues los gallegos vivos e mortos se reúnen no solo en torno al fuego del bendito tizón junto a las mesas bien dispuestas, sino que incluso los gallegos de la diáspora desde hace unos años se reúnen virtualmente en la Web en un chat llamado “tizón de Nadal”. Las tan desafortunadas como comprensibles prohibiciones no deben ocultar lo admirable que resulta el observar como el clero paleocristiano atlántico fue capaz de tender un puente, estableciendo una positiva comunicación integradora de la espiritualidad antigua en la nueva, ligando al solar y bienhechor pasado pagano de Essus, con el presente cristiano de nuestro redentor Jesús, Hijo de Dios y Luz del Mundo, manteniéndonos indemne, sin ninguna perturbación, este admirable clero cristiano la esperanza de resurrección en la carne que la vieja religión celta compartía con la nueva triunfante religión, y en esta confianza, con la esperanza puesta en la inmortalidad los cristianos del Atlántico nos adentramos sin temor a través de los nuevos siglos y de los nuevos milenios], hijo de Deva, de Dios, el naciente sol que elevándose como poderosa llama en el verso védico quitaba el mal del mundo, se convierte por deturpación del lenguaje [Este tipo de fenómenos constituyen el origen del mito para F. MAX MÜLLER] con el tiempo, en un corderillo destinado al sacrificio cuando el viejo mito en el largo viaje de las fábulas, ¿en su paso de la India a Europa? perdió su prístino frescor y sentido. Y por este Camino de Damasco, – o como diría el lingüista salmantino, nuestro amigo del H2O, por el Valle de los Lamates, “Ancom Lamaticom” - de conversión del Agni, “fuego”, en Agnus, “cordero”, recibieron nuestro San Juan y el propio Jesucristo sus atributos solsticiales compartiendo ambos la simbología solar y el común destino del sacrificial añal, siendo, en cualquier caso víctimas inocentes. Agni, el fuego bendito y lleno de virtudes, persiste todavía en Galicia en nuestro Leño de Navidad o “Leño de Nadal”. El fuego [Y las aspersiones de fuego]se exhibe en las grandes luminarias de San Juan. “Conviene que descienda yo para que ascienda Él” son palabras atribuidas al Bautista por el clero medieval. San Juan, como Jano, representa el primer paso del sol naciente (psb. Caen-dia), el del salutífero Apolo Apollinem morbos deppellere,” del esplendente, reluciente como la grana, sol germinativo, Apolo Grannus, al que en las Ardenas, como lo recogió FRAZER, padres e hijos, alumbrando los árboles frutales y las sementeras con “fachos” o haces de paja encendidos [“Os fachos propiamente celtas acéndense sempre no vrao, serven para que das cinzas que desprenden xorda a vida vexetal e por extensión a animal. A forma de realizalos podia ser a) Cacharelas: prendidas nun outeiro onde se poidesen ollar as máis das leiras da aldea. (Argalo, Caamaño, Cuntis, Entíns, Ortoño; Pontecesures, Roo[…]); b) Arbre e cacharela, no medio do lume chantábase unha árbore da que penduraban silvas, xestas e toxos secos (Bugallido, Calo, Herbogo […] etc); c) Fachuzos: cando cada labrego percorría as leiras abenzoándas (Iria Flavia, Padrón, Ponte Cesures, Ribasar…), d) Laradas, Pequenas fogueiras, unha por leira, que fan os viciños nas súas leiras (Augas Santas…) in C. GONZALEZ PÉREZ 1987:141-142”[…] “En Entíns a máis de leña queimaban as roupas e zapatos vellos que había na casa. ..En Ró (Serra de Outes, os fachuzoa púñanse nas esquinas das leiras. En Argalo ao redor da caharela puñan varios palloteiros (medas de cañotos de millo)… en Ribasaros fachuzos atábanse na puntadun pau para que esparexeran millor as faiscas…En Asados os fachuzos ammarrados a unha corda facíanse xirar para que caisen as faiscas nas leiras. (Idem. Ibidem p148)”], oficiaban las “Grannas Mias” y los “Grannos Mios”, ceremonias equivalentes a los ritos gallegos de “Alumear o Pan”. ALUMEAR EL PAN Para Miranda GREEN el fuego es agente purificador [Es el Agni “fuego” de Dyaus, convertido por deturpación en el Cordero de Dios o Agnus Dei o, que quita el mal del mundo] y de las cenizas surge una vegetación nueva y fértil [ Miranda GREEN Mitos Celtas 1995 p.52] siendo este y no otro el significado de los fachos y de las ceremonias o rituales ígnicos de “alumear” según todos los estudiosos. Estas celebraciones atlánticas expresan el sentido del verso sánscrito de los vedas reseñando el poder purificador del Fuego de Dios, del Agni Devai, del Ignus Dei y, aún, posiblemente por la aludida alteración del lenguaje, del inmaculado Agnus Dei. En el invierno estos rituales no tendrían sentido ya al no crecer nada siendo para los europeos del hemisferio norte un tiempo muerto o en imperio de la nieve, del hielo y de la noche. Este tipo de ceremoniales prolongándose hasta la fiesta de San Juan, solsticio de verano, donde el fuego es también el elemento protagonista, se integran en lo que habitualmente llamamos el ‘Ciclo de Mayo’ (aunque en el mundo Celta comienza propiamente este ciclo el 1º de Febrero con la Candelaria, cuando en los países celtoaltánticos le vuelve la leche a las ovejas y se inaugura la temporada de pesca), comprensivo del pujante, augural y aumentativo aspecto del sol, desde la floración hasta la aparición de los primeros frutos. En la época clara del año tenían lugar las fiestas celtas de los fachos o de los humeantes y chispeantes haces de paja, encendiéndose en Europa, y especialmente en la Europa Atlántico numerosos fuegos. El origen de esta fiesta Celta del Iº de Mayo [Conf. el celebrado trabajo de MURGUÏA El Folklore Español, Instituto de Antropoloxia aplicada Madrid 1968 p 17] es la llamada Beltaine o Beltené. “las hogueras de Bel”, tal vez no hayan celebrado los celtas que habitan los promontorios atlánticos con tanto esplendor su fiesta solar del fuego, de los maestros del fuego y de los elementos atmosféricos [cf. Françoise LE ROUX- Christian- J. GUYONVARC`H. "la Sociedad Celta 1991, p. 196] como en Galicia donde esta fiesta llamada ‘Véspora do Primeiro de Maio’ se esperaba con gran expectación hasta no hace mucho tiempo según señalando como “en tiempos pasados y hasta hace relativamente pocos años, en algunos lugares de Galicia la víspera del primero de mayo los campesinos se reunían en la plaza a toque de ánimas, encendían una gran hoguera y bailaban alrededor. Después según lo refiere Ladislao CASTRO PEREZ [Ladislao CASTRO PÉREZ, “El I de Mayo: Druidas y Santos” in Actas do Iº Congreso de Estudios Celtas, Ferrol 1999 pp.198-199 ] “recorrían los sembrados con teas encendidas sacudiendo la ceniza sobre ellos” [ ibid. Citando a VICENTI 1987; FILGEUIRA VALVERDE 1927; TABOADA CHIVITE 1972 e 1982; RODRIGUEZ LÓPEZ 1974; BOUZA BREY 1982 cf. también GONZALEZ PÉREZ 1987, 139]. Acostumbrábamos los celtas ribereños del Atlántico prender fuegos ritualmente por la fricción de ramas de roble (carballo), turnándose para este menester como lo vio FRAZER tres veces tres personas puras, o tres veces nueve personas, teniendo por seguro que si alguno de ellos fuere convicto de asesinato, de adulterio, de robo, de parricidio o de otro impío crimen o proditio, no sería capaz de encender este fuego, y aún, en el caso improbable de que el indigno pudiera avivarlo, perdiendo este fuego todas sus virtudes de nada le fructificaría y aprovecharía. Comenzaba así nuestra fiesta del Primero de Mayo o, como hemos visto, de los fuegos, en gaélico llamados de Bel-tené, “los fuegos de Bel”, raíz esta que, significando blanco, hermoso, puro, se conservaría en Galicia en numerosos topónimos y, aún, probablemente en el hidrónimo Belelle, río que desagua en Neda (A Coruña) al que desde antiguo se atribuían propiedades albicantes motivo por el cual se lavaban en Neda las sábanas de lino de los oficiales de marina y aún las velas, también de lino, de los navíos de línea fabricados durante el S. XVIII en los Reales Astilleros de Ferrol. La mejor descripción de esta fiesta de los fachos de Maio es la de Vicenti del año 1879 (ex Ladislao CASTRO PÉREZ, 1999:199): “Desde el punto mismo en que las parroquias del círculo tocan a las ánimas comienzan a aparecer en los montes luces aisladas, cuyo número va aumentando a medida que adelanta la noche. Al primer canto del gallo las luces descienden hacia la llanura, viniendo de los cuatro puntos cardinales, primero poco a poco, más aprisa luego y con rapidez vertiginosa por último. En el Valle se juntan y detienen un instante miríadas de ellas formando un conjunto verdaderamente fantástico, y después, subdivididas en infinitas fracciones, danse a correr por los sembrados hasta que amanece el día [...]. No hay palabra que pueda dar idea de lo maravilloso y aún pudiéramos decir infernal espectáculo. Entre el rastro del humo y chispas que dejan las teas de paja -fachuzos-, descúbrense a veces las figuras humanas que al sangriento parecen encarnados demonios y oyese una confusa algarabía de cantos inauditos cuyo ritmo y cadencia no tienen traza de pertenecer al mundo […]. Nada saben los ancianos de esta antigua costumbre maravillosa por más que afirmen ser un conjuro para alejar a los gusanos del trigo [El fuego –ut supra- es para los celtas un agente de limpieza, un purificador Miranda GREEN 1999 1995:52 por eso Agni, quita el mal, el pecado, del mundo y por deturpación se dice del Cordero de Dios o Agnus Dei qui tollis pecatta mundi.] que empieza a espigar en ese tiempo, o “para consagrarlos a fin de que no lo perjudiquen”. Ello es que al llegar la noche del 30 de abril [precediendo entre los Celtas, como entre nosotros, la noche al día, se considera la noche de la víspera ya en el cómputo del 1º de Mayo [A la una de la madrugada del 1º de Mayo, por ejemplo, es de noche, pues la noche precede al día que no empieza, dependiendo del mes y la latitud, hasta las seis, las siete, las ocho de la madrugada, etc., en la Beltené] los labradores preparan sus teas, las encienden, júntanse con los vecinos al punto de la medianoche en el centro de la vega y después, a todo correr, comienzan su peregrinación de aparecidos. Los labriegos de cada lugar dan primeramente tres vueltas en de rededor de las heredades propias, sacudiendo sobre ellas las chispas [faiscas] de sus fachuzos, y pasan en seguida la velada haciendo lo propio en las ajenas […]. He aquí lo que van cantando sin interrumpir su carrera, ni sus inflamadas aspersiones: ‘Alumea o pan/ aluméao ben/ alumea o pan para o ano que ven./ Alumea o pai; cada grao un tolodán./Alumea o fillo, cada gran un pan de trigo’. El aire es lúgubre, sostenido y, como dirían los músicos, sfogato. Los hombres modulan tristes y fuertemente la primera copla, y los niños, con voz aguda, pero no menos quejumbrosa, repiten las otras a manera de estribillo.” [Para Ladislao CASTRO PÉREZ, in Actas do Iº Congreso de Estudios Celtas “Esta ígnica ceremonia se documenta en la vega de Padrón, es decir en Iria Flavia- muy cerca de Santiago de Compostela-, y, con similares características en otras áreas de Galicia como Arousa, Noia. O Val do Lérez, Cuntis, Amaia, O Barbanza, etc., presumiéndose hace tres o cuatro siglos su extensión, claro está, por toda Galicia. (Cf. C. GONZÁLEZ PÉREZ 1987:139).” “El I de Mayo: Druidas y Santos” pp.198-199, Ferrol 1999] En la Auvernia según lo describe FRAZER, aunque adelantándose aquí esta celebración al lunes de pascua acaso por la influencia de la iglesia: “Cada villa, cada aldea, cada rueiro, cada lugar y cada casa aislada tienen sus figos o hogueras [...] Cuando llega la noche las encienden luego de bailar al rededor de ellas y de saltarlas proceden a la ceremonia de las Grannas Mias. Un Granno Mio es un facho (haz de paja) atado al extremo de un palo. Cuando la luminaria está medio consumida los presentes encienden los fachos en las brasas y los llevan a las leiras de los vecinos a los campos e a las huertas y a todos los sitios donde hay árboles frutales. Cuando marchan cantan lo más fuerte que pueden: Granno mo mio Granno mi amigo Granno mon Pouère Granno mi Padre Granno mo Muére Granno mi Madre Pasan luego los fachuzos ardientes bajo las ramas de cada árbol cantando: Brando brandounci Facho alumbra Tsaque brantso cada rama In plan panei una cesta plena Y todavía añade FRAZER: “[…] en algunas villas la gente también corre a través de los campos cultivados y sacude las centellas y las cenizas de los fachos en el suelo”, mostrando que esta costumbre celta estaba muy extendida por la Europa Atlántica, concluyendo que los investigadores convenían que el Granno a quien iban dirigidas las invocaciones de las Ardenas, prestando su nombre a esta celebración ígnica realizada con los fachos, pudiera bajo su epíteto Granno no ser otro más que el celebre solar dios celta de la rueda”. Granno es el resplandeciente Sol escarlata, brillante, “de color granate, reluciente como la grana, el rojo”, al que los romanos identificaron en su interpretatio con Apolo, la solar divinidad, un Apolo Celta de quien Mathews reseña como los galos consideraban que la cuna de su madre, la Letona Celta, estaba en Gran Bretaña. Este Apolo Grannus aparece refrendado por numerosas inscripciones de Francia, de las islas Británicas y del Danubio [In Auvergne fires are everywhere kindled on the evening of the first Sunday in Lent. Every village, every hamlet, even every ward, every isolated farm has its bonfire or figo, as it is called, which blazes up as the shades of night are falling. The fires may be seen flaring on the heights and in the plains; the people dance and sing round about them a leap trough the flames. Then they proceeded to the ceremony of the Grannas-mías. A granno-mio [Curiously enough, while the singular is granno-mio, the plural is grannas-mias] is a torch of straw fastened to the top of a pole. When the pyre is half consumed, the bystanders kindle the torches at the expiring flames and carry them into the neighbouring orchards, fields, and gardens, wherever there are fruit-trees. As the march they sing at the top of their voices “Granno, mo mío […]” That is “Grannus my friend, Grannus my father, Grannus my mother”. Then they pass the burning torch under the branches of every tree, singing, “Brando, Brandounci […]” that is “Firebrand burn; every branch a basketful!” In some villages the people also run across the sown fields and shake the ashes of the torches on the ground. In G B. J. FRAZER “The Lenten Fires. The Fire-Festivals of Europe” IV, pp. 111-2] El benéfico díos, recordado aún hoy en los rituales celtas de alumear de Galicia, sería rápidamente, ya en el siglo II, identificado en la interpretatio cristiana con Cristo, el Hijo del Dios Padre y de la Virgen María e interpolado incluso en los evangelios apócrifos, posiblemente por el clero celta, recién convertido de Asia Menor. Así en el Milagro del grano de Trigo el capítulo XII, del Evangelio apócrifo de Santo Tomás [Nos dice: 1.Otra vez, en la época de la siembra, el niño salió con su padre a sembrar trigo en su campo, y mientras su padre sembraba, el niño Jesús sembró también un grano de trigo./2.Y, una vez lo hubo recolectado y molido obtuvo cien medidas y llamando a la granja a todos los pobres de la aldea les repartió el trigo y José se quedó con lo que aún restaba. Y Jesús tenía ocho años cuando hizo este milagro. In José Mª KAIDEDA Los Apócrifos y Otros Libros Prohibidos. Madrid, 1992, 316 y 317.Este editor señala que el Evangelio de Tomás es para muchos autores, aunque Orígenes lo considerase un simple evangelio no inspirado, un texto Gnóstico; San Ireneo, opinando que era usado por los marcosianos, lo utilizaría parcialmente. Mientras Eusebio lo clasifica como herético e Hipólito de Roma nos informa que lo usaban los Naassenos “una secta del siglo II esencialmente gnóstica”. Estaban al tanto de este evangelio Atanasio, Timoteo Presbítero y Nicéforo. Ibíd. p.255]. Propiamente coincidente el ciclo de floración de mayo a junio con las grandes luminarias, es el primero de los tres ciclos de fiestas agrarias, precediendo al “Ciclo de Las Cosechas”, de julio a octubre, marcadamente de acción de gracias y, por ende, exaltatorio de la gastronomía, tan caro a los gallegos, siendo los tres meses restantes, claro está, como lo ha Señalado L. CASTRO PÉREZ (1999: 200, ss), de exceptuarse las áreas olivareras, el tiempo del sueño y de la muerte de la Tierra, el sueño también del sol. Un tiempo correspondiente al verano de las antípodas, y en lectura mítica al ocaso del sol, anunciando su muerte y temporal estancia en el Otro Mundo dejando el orbe todo en las tinieblas (Tren-día) pero, como contrapunto, llenando ahora las tinieblas con su luz y a los muertos de certidumbre en su esperada resurrección [El importantísimo Evangelio de Nicodemo narra la dramática entrada de Jesús en los infiernos. En los capítulo XII y XIII. Capítulo XII “Entrada triunfal de Jesús en los infiernos”]. EL PRIMERO DE MAYO Y EL DERECHO PRIVADO CELTOHISPANO: LOITOSA DOS CABALEIROS Construyó la segunda fortaleza en la parte que se había adquirido de la Provincia de Connaught, es decir Uisneach, donde se celebraba una asamblea general de los hombres de Irlanda, que se llamaba la Gran Asamblea de Uisnech, y esta asamblea se realiza en Beltaine. Allí se intercambian los bienes, mercancías y otros obejetos. Se ofrecían también sacrificios al dios supremo que ellos adoraban y que se llamaba Bel [“brillante” “reluciente” cf. Belenos en paredría con Belisama, etc]. Tenían la costumbre de encender dos fuegos en honor de Bel en cada cantón de Irlanda y de hacer pasar un enfermo de cada especie del canton, entre los fuegos para preservarlos de toda enfermedad a lo largo del año. De este fuego encendido en honor de Bel es dado el nombre a la noble fiesta de Beltaine que tenía lugar el día de los apóstoles Felipe y Santiago (3 de Mayo): Beltaine es decir, fuego de Bel. El caballo y los arneses de cada jefe que venían a la gran reunión de Uisneach, debian ser entregados en impuesto al rey de Connaugt, porque era en la parte correspondiente a la provincia de Connaught, donde se celebraba esta reunión [On the portion he had acquired from the province of Connaught he built the second fortress, namely Uisneach, where a general meeting of the men of Ireland used to be held, which was called the Convention of Uisneach, and it was at Bealltaine that this fair took place, at which it was their custom to exchange with one another their goods, their wares, and their valuables. They also used to offer sacrifice to the chief god they adored, who was cailed Beil; and it was their wont to lighttwo fires in honour of Beil in every district in Ireland, and to drive a weakling of each species of cattle that were in the district between the two fires as a preservative to shield them from all diseases during that year; and it is from that fire that was made in honour of Beil that the name of Bealltaine is given to the noble/248/ festival on which falls the day of the two Apostles, namely, Philip and James; Bealltaine, that is Beilteine, or the fire of Beil. The horse and the trappings of every chieftain who came to the great meeting of Uisneach were to be given as a tax to the king of Connaught, as the place in which Uisneach is belongs to the part of the province of Connaught given to Meath […]Geoffrey KEATING, p.249, translated into English and preface by David COMYN, Patrick S. DINNEEN and Marianne Mcdonald via the CELT Project CELT: Corpus of Electronic Texts: a project of University College, Cork (2002) Distributed by CELT online at University College, Cork, Ireland. http://www.ucc.ie/celt.] APIANO [Iberia. 42. “En la Olimpiada cuarta después de la 150 muchos ïberos que estaban desprovistos de tierras se apartaron de los romanos, e igualmente hicieron los lusones, que viven en las inmediaciones del Ebro. Fulvio Flaco entabló combate con ellos y los derrotó; muchos de éstos se esparcieron por las ciudades, pero como no tenían tierras y llevaban una vida errante, se refugiaron en Complega, ciudad recién edificada y fortificada, que había crecido rápidamente. Salieron de allí y exigieron de Flaco que les entregase una túnica, una espada y un caballo por cada hombre que había perecido en la anterior guerra, y que saliese de Hispania antes de que sucediese algo más grave; les contestó que les llevaría muchas túnicas y, siguiendo los pasos de los emisarios, cercó la ciudad. Ellos contrariamente a la forma con que le habían amenazado, se dieron a la fuga”. Traducción de Narciso SANTOS YANGUAS, Textos para la Historia Antigua de España, 1ª ed. Oviedo 1980, p.139-40] y DIODORO [XXIX 28] denotan la llamada Loitosa dos Cabaleiros o ‘Luctuosa de los caballeros’, exigida por los habitantes de Complega que reclaman en el año 181 a.C, por cada uno de sus caballeros caidos, un caballo una espada y un sagum, la presencia en contexto hispanocelta y la enorme antigüedad de este impuesto celta llamado Loitosa ‘Luctuosa’. Impuesto siniestro, la loitosa o luctuosa tuvo su origen en una indemnización de los hombres libres al señor natural que se veía privado de sus servicios, una institución indoeuropea común a otros pueblos, existe en Galicia sino antes desde la Edad del Hierro. Originariamente esta compensación la recibía el señor por pérdida en todos los campos- no solo económico que le suponía prescindir –no solo a la hora de la muerte- de un vasallo al que había cedido tierras. Esta compensación sería dada por los familiares o herederos del beneficiado tras la muerte o el abandono de este de los bienes cedidos previamente por el señor. Este sentido lo vemos claramente todavía en el siglo XII en la Terra de Trasancos, en la cara de Balón de 14 de junio de 1138 de Guntroda Ferveiz [De Baloni. In Dei Nomine, ego Guntrode Ferueiz, una pariter cun filio meo Ferueo, et filia mea Guntrode Pelaiz in domino Deo eternam amen. Placuit nobis adque conuenit nullis quoquegenti imperio nec suadenti articulo, set propia nobis fuit uoluntas, ut faceremus kartula de ipsa hereditate de Baloni a tibi filio meo Froila Pelagii pro ipso tuo caballo que mihi dedisti que ego dedi a Uermuu Petriz et pectauit illum ad ille Uermudus Petriz pro intentione de ipso meo filio prenominato Ero Pelaiz qui tenuit ille Ero sua terra de Uermuu Petriz et dimisit ille Ero illa terra sine gratude Uermudd Petriz, et proinde pecit ille Uermuu illa hereditate ad illa Guntrode pro pignora que si illa potuisset abere suo filio quod redisset ratione de illa terra, et illa non potuit illum habere per nullum ingenium et proinde do ego Guntrode ipso kaualo de meo filio Froila, et saco ipsa hereditate de Uermuu Petriz […].Tumbo II Sobrado, fol. 127r. – Uso la transcripción de Pilar de LOSCERTALES DE VALDEAVELLANO] Lo que se originó como indemnización al señor por parte de concesionarios de tierras, fue suplantado o se confundió con una especie de gravosa transmisión post mortem al señor, en Galicia obligatoria hasta hace relativamente poco tiempo en algunos lugares, de ciertos bienes muebles o semoviente. También mediante el pago de la loitosa o luctuosa los que llevan tierras aforadas pueden transmitir su disfrute a los descendientes. Los cambios y transformaciones que adquiere la loitosa gallega tanto diacrónicos a lo largo de la historia de la Tierra de Trasancos, como sincrónicos, esto es en un momento dado en distintos cotos y jurisdicciones, nos permiten, cuando nos es dado conocerlos apreciar sino clases de loitosas al menos varios matices: a) Las loitosas en strictu senso relacionadas con el ejercicio de la jurisdicción, es decir, pagadas por vasallos incluso clérigos al señor de quien dependen como indennización; b) Las loitosas pagadas [Con respecto a la cuantía de la loitosa de los no caballeros, la resistencia a su pago a lo largo del tiempo hará que lo que originariamente fue el cuadrúpedo de más valor de la casa, el mejor vestido, etc. con el tiempo fuera menos gravosa y así el antiguo pago de la mejor cabeza de ganado de la casa, se convierte en dos cabras o en dos ovejas “de lo mediano y razonable” Este cambio se pudo haber producido ya en tiempos del rey Alfonso XI que privilegió a los trasanqueses con la hidalguía, pero esto no ocurría en todos los cotos del monasterio de Pedroso. Pedro Vidal, en el Apeo de Pedroso de 1549 (PENA 1991: 498) menciona expresamente “la mejor prenda que tengan sayo o capa”. Hay que tener en cuenta que los campesinos gallegos del s. XVI vestían muy bien: en el testamento de Garci López de Sedes de 15 de marzo de 1489, este manda a María Leal “miña sobriña, catro varas de morilla (seda) para una saia […]e a Juan de Lousada, duas varas de morilla […] e Alfonso de Piagolongo , quinientos pares de brancas para unha capa […] a Juan Pérez do Chaelo duas capas de morilla […] Este lujo se daba en una Galicia volcada en el tráfico mercantil y el comercio marítimo internacional. En Santiago el Abad de Leiro le echó la culpa de un mal año agrícola en 1586 al castigo divino por el exceso de lujo en el vestir de los campesinos recordando los tiempos “cando os homes vestíanse das ovellas e non tiñan capas negras nin capotes de coores [...] nin as mulleres traían mantillas nin as necedades que agora usan” [Hª Galicia. Ed. Planeta II, p. 22]. A esto aunque aquí la loitosa se enmascara con el funeral hay que añadir otro pago considerable a la otra cara de la jurisdicción a la iglesia, en Pedroso dos toledanos de pan, a los que había que sumar 28 panes y otros pagos por varios conceptos, por sacar la cruz de la iglesia con el consabido responso, y despues en el acompañamiento por cada pouso al pie de cada cruceiro y el consabido responso, se hacían cuatro de estos “pousos plaios” siguiendo un ritual determinado por la tradición. En el primeiro pouso al hechar los clérigos del acompañamiento el segundo praio, pagaban los familiares del difunto medio azumbre de vino (3 maravedis, y un cuarto de roxelo “cabrito” o de pescado de similar valor. En los otros tres pousos se hacían nuevos praios y otras ofrendas pagadas por la familia del difunto. Cada coto tenía su propio ritual funerario, en esencia el mismo. Así los moradores de Santa Mariña do Monte de la jurisdicción del Monasterio de San Salvador de Pedroso (E. CAL PARDO, p. 123) no estaban obligados a pagar el medio azumbre de vino en el primer pouso pero pagan una considerable loitosa: 4 ferrados de pan, 1 almallo “toro” de tres años, 3 roxelos de cabras o ovejas y 7 reales; en Bardaos (cf. CAL PARDO, ibi. p. 128) aparte de la capa o en su defecto el capote o sayo, pagan de loitosa medio almallo de tres años y un roxelo de un año arriba de cabras y de ovejas, más dos toledanos de pan de trigo, centeno o avena “del que tuviere del bueno y del malo, y además la cera labrada que sobrare de las honras y mortuorio”; tras la muerte del difunto los de Bardás tenían un año y un dia para hacer el pago efectivo (cf. CAL PARDO, ibid. p. 128). Sin embargo Doso, sin que sepamos por qué, estaba exento del pago de los derechos funerarios de luctuosa] a los propietarios de la tierra por los concesionarios de foros, no tanto por la concesión de la tierra en sí, pues por su uso y utilidades ya se paga una renta o cánon, cuanto porque no se debe olvidar que el foro conlleva unas relaciones y exigencias internas, unas obligaciones mutuas, “ser familiar, mandado, ayudador, etc.” de profundo carácter vasallático o feudal perfectamente delimitadas en las claúsulas.

  7. #7 crougintoudadigo 30 de dic. 2005

    Biblioteca: Si el llamado Lusitano fuera vulgar Latín provinciano bajoimperial (Pena Graña) ¿Qué lengua se hablaba en el Noroeste?

    aDiv digital library of Latin literature digital library of Latin literature Perdoneme Vd., señor, que antes de responderle, CROUGINTOUDADIGO e diga con sincero afecto que no se cree capaz de fundamentar un aserto de tercería, comprenda vd. , no es descortesía, pero es que no dispongo de tiempo. Lo puede ver en Publius Cornelius Tacitus Agricola ed. William Allen, The Life of Agricola and the Germania Boston: Ginn & Co., 1913, edición digital in Corpus Scriptorum Latinorum.Es lapsus disculpable de Buchanan, quien cuando dice "ac proximas Gallico litori nationes uerisimile est Belgica usos fuisse, ê quorum finibus bona pars uicinorum Gallicae Britannorum (ut legere est apud Caesarem) transmigrauerat. At hiberni, et coloniae ab eis missae a Celtis Hispaniae habitatoribus oriundi, uti credibile est, Celtica utebantur". din dúda claramente como podrá vd. comprobar se está pensando en realidad en Tácito, Agrícola, 11, Ceterum Britanniam qui mortales initio coluerint, indigenae an advecti, ut inter barbaros parum compertum. Habitus corporum varii atque ex eo argumenta. Namque rutilae Caledoniam habitantium comae, magni artus Germanicam originem adseverant. Silurum colorati vultus, torti plerumque crines et posita contra Hispania Hiberos veteres traiecisse easque sedes occupasse fidem faciunt. Proximi Gallis et similes sunt, seu durante originis vi, seu procurrentibus in diversa terris, posito caeli corporibus habitum dedit. In universum tamen aestimanti Gallos vicinam insulam occupasse credibile est. Eorum sacra deprehendas, superstitionum persuasiones; sermo haud multum diversus, in deposcendis periculis eadem audacia et, ubi advenere, in detrectandis eadem formido. Plus tamen ferociae Britanni praeferunt, ut quos nondum longa pax emollierit. Nam Gallos quoque in bellis floruisse accepimus; mox segnitia cum otio intravit, amissa virtute pariter ac libertate. Quod Britannorum olim victis evenit: ceteri manent quales Galli fuerunt. Lapsus se lo dice CROUGINTOUDADIGO, campeón en ese deporte, los tenemos todos. Sobre un precioso epígrafe rescatado del olvido de un cajón y dignamente puesto en su vitrina, Eduardo PARDO DE GUEVARA iuvante, busque riograndedexuvia.com, [es una página de pesca que desinteresadamente me presta un amigo para atender la curiosidad de alguno de mis 35000 vecinos de Narón que me pagan el sueldo] Abra debajo de la móvil trucha (sic) la sección Narón na Historia, verá archivos en pdf, es el último, se abre con la foto en cuestión (hice un montaje con tres fotos para que se vea el epígrafe) sin comentarios. Se cierra el artículo con la misma foto, con comentarios al pié. Una palabra, cuatro letras, seguramente un nombre. ¿es o no orientativa mi lectura Eduoe? ¡Hola, soy Edu, Felíz Navidad!. Adviertiendo que no creo esté Eduardito bautizado todavía aunque soy especialista en epigrafía y paleografía, es mi torpeza tal en epigrafía ibérica, que a día de hoy ignoro si /e/ puede ser representada con dos signos diferentes en la misma palabra (y que no nos vendría mal una ayudita le confieso). No le puedo asegurar lo que pone, pero resuene la flauta en mi lectura, o no, otros, eso pretendo, nos tocarán el órgano de perlas. Según es norma en este género de asuntos los comentarios que de la pieza hicieron los demás [cuando, dándola por buena pues apareció según parece en una excavación del Castro de Valtuille- tranquilizando a la parroquia la publicaron como 'romana con epígrafe', sin foto ni referencia] no tienen desperdicio desde el punto de vista sociolingüístico. El epígrafe existe y me parece bueno, mi lectura no sé si puede oir misa. Tiene nuestra foto el anticuario de la Academia, Martín Almagro, esperemos su autorizada opinión. Sic fatur CROUGINTOUDADIGO Un Saludo

  8. #8 crougintoudadigo 05 de ene. 2006

    Biblioteca: LA RELIGIÓN CELTA DEL NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA Y SU INFLUENCIA EN EL PRESENTE CRISTIANO (POR ANDRÉS PENA GRAÑA) Iª PARTE

    CROUGINTOUDADIGO. Mis saludos cordiales, y, señores druidas disculpen la dificultad de lectura del texto entreverado con aparato crítico.Disculpen los que osen aventurarse por el texto errores, horrores, anacolutos, solecismos, gazapos y otras lindezasmil que pudiesen encontrar. Les doy un anticipo donde pone Trieste esTreveris. Que los Reyes Magos repartan salud para todos.

  9. #9 crougintoudadigo 07 de ene. 2006

    Biblioteca: Griegos en Galicia

    CROUGINTOUDADIGO. Parabéns, moitos parabéns Igmoral por publicar en la red estos papeles suyos (que algunos conocíamos gracias a su gentileza) y ahora podremos conocer todos los que visitamos Celtiberia.net. Crougintoudadigo le reitera Igmoral sus felicitaciones augurando fructíferos comentarios, en los todos preguntaremos muchas cosas sobre los temas que Vd magistralmente expone, y sobre muchas cosas que estos temas nos sugieren. Me atrevo a abrir el debate, IGMORAL, en una cosa tangencial, claro está, pues no se me escapa el alcance que la lectura de sus papeles, de una parte de sus papeles al menos, puede tener, si esa lectura se realiza también en términos de Geografía Mitica, o de Geografía Sagrada . CROUGINTOUDADIGO está pensando en la escatología indoeuropea, en toda la cosmovisión griega que sobre el tema de "El Prado Verde" ya María del Henar Velasco López nos abrió boca en sus papeles, opera magna, que, se lo aseguro a vd., están entre lo mejor, y más feliz, que Crougintoudadigo ha podido leer en estos últimos veinte años. ¿Cree Vd. factible que Galicia hubiese podido heredar, ora de los griegos, ora de sus, mejores o peores, herederos culturales, los romanos, unas preconcebidas ideas sobre el occidente de Iberia relacionadas con los fenómenos desencadenados por el orto y por la puesta de sol en el Atlántico? La ideas a que me refiero afectarían a la percepcióndel Hades y a su posición en términos de Geografía mítica situación una isla del poniente visitada ya por Ulises, y a la concepción del rey de los muertos y su morada. Temas del mundo de Gerión, de Endimión, de Hércules, y mil cosas más estudiados por H. de Arbois de Jubainville en las mitologias irlandesa, griega y Védica, y por el egregio Max Müllerpara estas dos últimas. Amén de otros muchos autores largos de enumerar aquí. Con lo contenido en los precedentes parágrafos, permita Igmoral a CROUGINTOUDADIGO apropiarse - no de su conocimiento pero sí de su voz cuando Vd. sostiene: "y, sobre todo, habida cuenta de con qué facilidad por vía popular y erudita se urden etimologías que pretenden llegar al origen real de las cosas, podemos sospechar que, además de algún origen popular o anónimo, hayan sido el mismo Asclepíades o algún otro griego tardío quienes, al tener noticia de ciertos nombres indígenas galaicos más o menos similares a nombres de la tradición heroica griega, extendieron al Océano y a Gallaecia la trama mítica ya veterana en el Mediterráneo"... Y en consecuencia, atendiendo a la tradición y a la existencia acaso de viejas ideas preconcebidas, de geografía mítica, pregunto si en términos de etimología ¿es posible que los antiguos hubieran asociado de la palabra Callaico/Gallaico con el cáliz, Kálix o copa en la que, dia tras día al caer la tarde ,Helios viajaba sobre el océano? -y acaso le formulo esta pregunta non obscura per obscuriora pues la eucarística iconografía heráldica gallega, muy rica, podría haber sido acaso una herencia de una vieja trama mítica del pasado pagano, acaso mantenida en la memoria popular, reinterpretada a lo largo de los siglos en el presente cristiano. CROUGINTOUDADIGO habiendo tratado ya con nuestro sabio heraldista Don Eduardo Pardo de Guevara, autor de un fundamentadísimo libro sobre el tema eucarístico, esta posibilidad, está muy interesado en lo que Vd. sinduda pueda aportar a esta cuestión, y, sobre todo en lo que Vd. pueda pensar Felicitaciones amigo Igmoral y cordiales saludos que les reitero a todos los druidas

  10. #10 crougintoudadigo 10 de ene. 2006

    Biblioteca: Griegos en Galicia

    CROUGINTOUDADIGO. Muchas gracias, IGMORAL. Concuerdo plenamente con lo que dice.

  11. #11 crougintoudadigo 11 de ene. 2006

    Biblioteca: LA MOURA Y EL CABALLERO, LA CAZA SALVAJE, EN LOS PETROGLIFOS Y EN EL REGISTRO ARQUEOLÓGICO DE LA EUROPA ATLÁNTICA ( POR ANDRES PENA GRAÑA)

    Los animales de O Alén, de los 'mouros', viven bajo tierra y pueden entrar y salir a voluntad, abriendo mútiples puertas. Las fuentes (cf. el folklore de Ana Manana) y los ríos son importantes lugares de acceso. Los ciervos, salen de la fuente o del río y van a pastar al monte y luego se vuelven a O Alén, por donde vinieron.(Conséjese con Risco) CROUGINTOUDADIGO

  12. #12 crougintoudadigo 11 de ene. 2006

    Biblioteca: SAN ANDRÉS DE TEIXIDO, LA CASA DE DON Y EL SANTO GRIAL. CRISTIANISMO CELTA Y PAGANISMO RESIDUAL EN LA GALLAECIA BAJO IMPERIAL IIª PARTE (ANDRÉS PEN

    Crougintoudadigo no entiende porque Lucus Augusti dice "la reducción del mundo galaico al mundo celta es solo eso, una reduccion de la realidad" Crougintoudadigo, cree que Pena Graña, expone en estos papeles, y siempre lo ha expuesto Pena Graña, en todos sus papeles desde hace casi veinte años, como sabrá si ha leido algo de el, los resultado de un largo proceso cultural, formado por acumulación y contacto y muestra precisamente imágenes vinculan a Galicia con tierras, culturas y hombres de muy diversos lugares y tiempos. Crogintoudadigo, agradece su sugerencias en lo que respecta al Cáliz. Precisamente buscando el origen, de las instituciones y de las creencias, que vinculan a Galicia con tierras, culturas y hombres de muy diversos lugares y tiempos al principio, a partir de la página 14, de los papeles de Andrés Pena (Pues como vd sabrá este artículo forma parte, bien que marginal, de un trabajo de investigación de más de quince años. Se exponía ese resultado de la acumulación y contacto que dice Vd., y que Crougintoudadigo comparte, y para que lo vea le pone una muestra de lo que dice Andrés Pena Graña, al principio de sus papeles Treba y Territorium. Génesis y desarrollo [...] institucional de la Gallaecia "La realidad arqueológica institucional llamada Treba “casa” o Toudo *Tewta “pueblo” estaría totalmente conformada y extendida en el mundo Indoeuropeo del II milenio a. C., y en el Bronce Europeo operablemente podríamos visitar nuestra voz al menos en dos de los siete distritos de la provincia lejana que John CHADWICK sitúa en el Noroeste , A-te-re-wi-ja y E-ra- te-re-we en las tabletas de Pilos; registrándose también en las Tablillas del antiguo Oriente, en los textos de la Ilíada remontables también a la Edad del Bronce. Plenamente determinados por la mirada del mundo clásico, agrupados en las fuentes epigráficas, en el corpus diplomático medieval hispano, en la etnografía, en la toponímia, en la lingüística y en la mitología comparada, sobretodo en los manuscritos celtomedievales de las islas británicas, etc., durante la Edad del Hierro, los territorios políticos autónomos fueron, comprendidos y en cierta medida descritos en sus usos institucionales por los historiógrafos de la antigüedad. Demostraremos que aunando les mots et les choses, las palabras con el mobiliario , el inmobiliario institucional y aún con el inmaterial mediante el desarrollo de recursos instrumentales aplicados a la arqueología extraídos del tradicional método comparativo de la lingüística y de la mitología es posible, escudriñando en su interior con los correspondientes focos, tanto la reconstrucción de una determinada facies de la religión Neolítica Atlántica, como la determinación de un complejo piaculum sacrificial entronizatorio, la comprensión del marco organizativo jurisdiccional de un castro de la Edad del Hierro, y mucho más. Aunque en un principio no forman un homogéneo conjunto la perforada concha del molusco, el raído sombrero, la hueca cucurbitácea y la flecha amarilla pintada en la pared, si previamente conocemos el fenómeno Jacobeo y el camino de Santiago, nos es posible sin estorbo elaborar el promptema donde encajan, reconstruyendo el traje del peregrino, añadiendo nosotros para completar la combinación el báculo y las sandalias. Dándose este tipo de familiar concurrencia en el registro arqueológico durativo de la compleja materia institucional territorial aparentemente heterogénea, de alguna forma desarrollaremos en estos papeles un método sencillo sine deum et sine machina para identificarla y reducirla a consonantes paquetes relacionales, a promptemas. Pero no hay que olvidar que el promptema de la organización territorial, es a su vez resultado de un complejo encadenamiento de numerosos promptemas institucionales. II Esta complejidad ha hecho que pocos arqueólogos se hayan decidido a exponer por estos caminos o a ofrecerse a este tipo de investigaciones, y aún, elevados en la crisis identitaria de nuestro tiempo, los mejores de esos pocos obtendrían, si es que entre ellos se me permite figurar, sino inquietantes resultados, tal vez dudosos saldos . En los albores de la globalización, en pleno drama de asalto a los pueblos, a la cultura y a la razón, deconstructivo de la tortilla de patatas, del conocimiento y de la vida de las naciones, el desarrollo o instrucción de estos papeles puede parecer monótono en su presentación. Trataremos tras un breve preludio evitar estos fastidios . Globalizando, integrando diversos inmobiliarios (túmulos, piedras ‘fitas’, peñascos figurativos, insculturas rupestres, petroglifos de diversa condición, evidencia determinada arqueológico-habitacional, marcos y epígrafes jurisdiccionales, castros, uillae, uillas, etc.); mobiliarios (diademas, torques, joyas, funerarios bagajes, cerámica, materia cultual, bronces votivos, puñales sacrifícales, estelas, laudas, téseras, armas, situlae, relieves y bajo relieves, pinturas, grabados, textos, etc.) e inmaterial, el trabajo realizado, fragmenta de forma relacional y organiza en pequeños paquetes o promptemas una muy amplia evidencia transversalizada arqueológico-institucional. El control, el correcto ajuste de la calidad y de los contenidos de nuestros paquetes o promptemas, lo hemos sentado aplicando sobre un registro arqueológico sistémico básicamente mobiliario, inmobiliario e inmaterial relacionado con una serie de usos institucionales políticos, sociales, religiosos y económicos susceptibles de dejar huellas reconocibles en la factografía y para la arqueología. Una metodología dirigida, que bebiendo también directamente de la mitología comparada, pública y abiertamente seguirá muchas veces los mismos seguros pasos, del catedrático etnocomparatista FERNANDO ALONSO ROMERO, se ayuda de la lingüística comparada con el indoeuropeista de la Sorbona Eulogio LOSADA BADÍA [...], de los conocimientos del sabio Luis MONTEAGUDO GARCÍA y de otras muchas autoridades. Una vez organizada en grupos coherentes o interrelacionados en durativa relación con la organización política territorial por nosotros constatada (PENA, 1991; 1992; 1993; 1995; 1999; 2003) en la Gallaecia antigua, y el la Gallaecia Medieval- convenientemente empaquetada en sus correspondientes promptemas- la evidencia arqueológica, de gran porte en el panorama etnográfico, integrada en el horizonte cultural de los celtas del Atlántico insular y continental en la Edad del Hierro se repiensa en un horizonte cultural indoeuropeo, al que pertenece, ampliamente distribuido por toda la geografía europea y aún por el oriente indoeuropeo en momentos iniciales de la Edad del Bronce, donde encajaría el caballeresco ethos reflejado en la Ilíada y la Odisea, de etnogénesis temprana, concebido de manera acumulativa, hasta el punto de que se podría hablar de una coiné cultural Europea, señalándolo MONTEAGUDO GARCÍA, y posiblemente también de una coiné institucional en el II milenio a.C. Obtenida, o asaltada, una serie representativa, con su número suficiente de cláusulas institucionales, el promptema permite relacionar entre sí estas cláusulas y compararlas con otras semejantes siguiendo ahora una metodología afín a la empleada por la sociolingüística. Es posible reconstruir así básicas cadenas de segmentos institucionales, donde las distintas piezas de la materia arqueológica de las instituciones y de los usos políticos, sociales, jurisdiccionales, económicos y religiosos encajan como en un puzzle, con similares piezas y segmentos de afines cadenas institucionales suministradas por el registro arqueológico de otros pueblos y tiempos y por la factografía considerada indoeuropea, remontable al segundo milenio a. C. cuando en el Antiguo Oriente una succesio de indoeuropeas estirpes simula moverse en muchas direcciones en aparente ebullición – aunque documentando nobles hititas en el sigo XIX a. C. en Anatolia organizados territorialmente en principados nucleados señalen ya una inmemorial presencia las tablillas de Kültepe (antigua Kanesh, Karum o Nesha) -. Entendiendo que un imperecedero mobiliario, inmobiliario e inmaterial (sic) arqueológico generado a través de la Treba , puede ser plenamente reconocible todavía en el siglo XII en Galicia y en buena parte del norte de la Península Ibérica, es objeto o pretensión de mi trabajo demostrar la universalidad y funcionamiento del promptema general, acompañándome en esta irreprochable encomienda de doce largos años de consolidada experiencia científica y un haber de publicaciones. La investigación para obtener el grado de doctor que presento, desarrolla una formulación densa, sintetizada en un inalterable cuadro sinóptico o modelo organizativo territorial y jurisdiccional del año 1992, abordando en un compendiado promptema general complejas cuestiones relacionadas por convergentes accesos con el llamado ‘problema de la etnogénesis’ permitiendo colegir, según demostraremos, las razones de su inalterabilidad en los procesos de larga duración. Pues eso, que, aunque no tengo ni idea de lo que piensa vd. que son los Celtas, o que pueden ser, pues le noto como una cierta aprensión, Crougintoudadigo piensa que Andrés Pena Graña básicamente no está en desacuerdo con Vd.

  13. #13 crougintoudadigo 17 de ene. 2006

    Biblioteca: ICCONA, ¿LA EPONA LUSITANA?

    CROUGINTOUDADIGO ¡SAlUD Y GLORIA Igmoral, y demás conterlulianos! Sobre COMAIAN. Pese a ser voz, como el famoso yogurt, de boca griega, esta voz, COMAIAN, pudo popularizarse o ser utilizada muy ricamente si no por el populacho al menos para un epígrafe, por ejemplo conmemorativo, de una entronización real. Y como en gallego, se lo recordaba en 1995, en contexto galaico le da Andrés PENA GRAÑA, Igmoral, campechana, sino rupestre, una asociación entre los reyes, la COMAIAM y la potra, en un corriente tráfico mercantil medieval: “No folio 10 verso do Tumbo A da Catedral de Santiago de Compostela” –dice Andrés PENA GRAÑA en 1995- “o rei Ordoño, que dotara á Igrexa Apostólica no ano 951 ( 21 de marzo ) coa villa de Borvene, perto do río Miño, recibe como reposición (vestixio do Tuarastal, cf. A. Pena 1992: 311) in offercione kaballum cum alba coma. De onde comaiam se relacionaría coa verba latina coma que significa “cabeleira” ; “crina [dunha egua neste caso]” “follaxe”, ou mesmo “raios dunha chama ou do sol”, “raios de luz” Felix Gaffiot: Dictionnaire Latin- Français, sub vocabulo coma, -ae; Hachette, Paris 1934. Diccionario Ilustrado Latino-Español / Español-Latino spes, sub vocabulo coma, -ae. ( cf. cometes, -ae, masc. , cometa,-ae ), e cós verbos latinos comare, “ser melenudo”, e comere, “pentear” , “crechar ”, “ enfeitar ”. PENA, AB 1994 nº15, (Betanzos 1995) p 50. Y, véngase COMAIAM al Lacio del lacedemonio, es el caso que dilatada su fama desde instituto de bachillerato, desde la Spes nostra hasta el doctoral latín, desde el Dictionnaire Latin-Français de Felix Gaffiot sub vocabulo ‘COMA, AE’, CROUGINTOUDÁDIGO, pues que como que le tiene COMA & COMAIAM y de refresco ‘abondo’ para viajar muy caballero y muy señor, aún herrado de las cuatro patas, presto le monta por los caminos del Imperio Romano una COMAIAM, ‘de seu’, y aún por el camino de Damasco -dónde sentado como un Caronte aguarda Vd. la conversión de CROUGINTOUDADIGO según parece -. Y por el camino de Damasco CROUGINTOUDADIGO pondrá pie a tierra en pasando de parada a su vera de Vd., y dejará el estribo de su inmortal montura (lo jura como Druida, y no en vano, por la Web, que lo que en ella entra permanece) para saludarle a Vd. amigo Igmoral aún firmemente asiendo las riendas de su ALBA COMAIAM. Y como de nada le serviría a Vd., que se le cayese CROUGINTOUDADIGO de la COMAIAM por el camino de Damasco, pues que entre amigos no puede haber descalabro. Y pues que CROUGINTOUDADIGO respeta el derecho de Vd. a nunca equivocarse, sabiendo de antemano, no alberga asomo de una duda, que atendiendo a sus razonables razones en su natural amable y considerado también le escuchara Vd., CROUGINTOUDADIGO reclama su derecho a equivocarse, o no, y que Vd. se lo otorgue. Ex Andrés PENA GRAÑA, CROUGINTOUDADIGO le sostiene que en vultus, en spicies y en calidad, nuestra ICCONA LOIMINNA podría ser de buen paño indoeuropeo equipolente a la EPONA LUMINOSA, o a la POTNIA de los caballos. Y aunque CROUGINTOUDADIGO le piensa que PENA GRAÑA, no dice que ICCONA venga de EPONA,- ya lo decidirá Vd. en cualquier caso -, sino acaso le piensa que venga de de EKUOS o de *IKUONA, o de algo similar, tal y como podrían figurar si no es antojo en una cláusula de compra-venta algo posterior a la inscripción de Cabeço que menciona a IKEOTO y IKURIO - o a dos yeguas (no se porque CROUGINTOUDADIGO se acuerda de Rosario, de Chamorro y de Rocío) o a dos caballos- en un epígrafe esgrafiado en una loseta de pizarra encontrada en la villa galaico-romana de Noville (Fene), por Fermín PÉREZ LOSADA. El pígrafe en letra cursiva latina bajoimperial y la loseta similar a las salmantinas contiene la mencionada cláusula de compra-venta: “IKEOTONEQUAM CCC IK(u)RIONEQUAM *L (en nexo con signos que como observa Fermín PÉREZ LOSADA, su descubridor, también pudieran ser numerales). [aunque vea en NEQUAN, algo meigo Fermín, ‘como un deseo de maldición’ augurando negra sombra a estos dos ‘personajes’]. La pizarra de Noville también contiene otros epígrafes y la importante cláusula en un contrato de locación conducción, sinalagmático o de bona fides conminatoria garante al patronus de una eventual actio noxal -), cf. PENA GRAÑA, 1995 in Anuario Brigantino 1994, nº 17, pp 70. Que los celtas definen pars pro toto hasta en su iconografía a sus dioses se encarga de recordarlo nuestra común amiga Miranda Green. [Si a la Lingüística Comparada de los Neogramáticos, ¡Ay!, también sumáramos la segunda parte, los cuentos de Jacobo Grimm…] COMA le será de uso poético en latín, pero, ¡ojo! los celtas tan amigos de ‘facela rosca’ como del ‘roscaid’ le son poetas natos, de los que no se andan de caza por las piedras sin hipérboles. Por las mañas, Igmoral, hay quien conoce al zorro como “el mañoso”. pero los celtogalaicos al gallego ‘golpe’, lat. vulpes, por definirlo el rabo le llaman raposo. Con más poesía- y aquí conséjese Vd. con Eduardo Pondal – popularmente por el matorral, olim de semper, llamaron ‘mato’ los celtogalaicos al oso pero ya solo, acaso con menos poesía, le llaman ‘BICHO DO MATO’ los brasileños y los portugueses. Por este camino tomándolo del gallego ‘mato’, matorral, y pars pro toto, en atención la vida que el esquivo noble Oso ha llevado con noble ufanía viviendo en el mato, PENA GRAÑA (1995) recuerda como los celtólogos consagrados recogen como Matugeno “hijo del mato”, “hijo del oso” al príncipe galo: y como pars pro toto llaman Matgamhain “hijo del mato”, “hijo del oso” al príncipe irlandés, (hijos del ‘mato’, ‘matorral’, osea ‘hijo del oso’ – ojo mato no está muy claro para Corominas -). Y pars pro toto PENA GRAÑA vió como con los pies sobre un virginal ónfalos, la TREBOPALA, el CROIO DEL ESTADO, la TOUDO PALA, A Math hijo de Mathowny, príncipe de Difed, apuraba su esencia real en los galeses Mabinogui. Y CROUGINTOUDADIGO no le cela, Inmoral, que el osito ofertado es, pars pro toto, una nada desdeñable promesa de soberanía en ciernes cuando Nemthenga (lengua de serpiente venenosa) le promete al joven campeón un jóven osezno ricamente alimentado con leche y con miel ¡tóma fides patroni!, y ¡toma pars pro toto!. Lo mismo sucedería, según PENA GRAÑA, con nuestro osito matosiño del Instituto de Valencia de Don Juan, arrastrado de mala gana a la escena entronizatoria por un oficiante devanecido como un gato de Chesire no sin dejarnos una esencia indelebe de sus pies–sin que esto venga a cuento de intoxicación podoroso/rupícola -. En este sistema tan extraordinario de definición pars pro toto, tan moderno, como propio de un crucigrama inglés, nada tendría de particular que de una COMA, crin, saliese una crinosa COMAIAM. CROUGINTOUDADIGO podría someter a su consideración otros ejemplos de no temerse que le aburrirán por extralingüísticos y poco aprovecharán a Vd., pero es en base a ellos, Igmoral, que CROUGINTOUDADIGO no se le deja sobornar por el argumento, cuando Vd., lleno de razón, le dice: “COMA, cabellera, en latín es préstamo griego y de uso poético, es decir, no es muy para andar por piedras lusitanas”, pues para CROUGINTOUDADIGO, y ‘non obscura per obscuriora’ la inscripción de Cabeço conmemora una real entronización, siendo entonces COMAIAM muy necesaria -como y sólo si es tolerable, salvando la distancia, sería imprescindible la Hostia Consagrada en la Eucaristía, o lo debería ser el agua bendita para el nombre de pila - para andar por entronizatorios altares del pasado pagano: las TREBOPALAS, las TOUDOPALAS, y los CROIOS TEUTÁTICOS, en nuestros rupestres outeiros. Y esto es lo que hay pues para conocer, lo que es conocer realmente, a la COMAIAM, cree CROUGINTOUDADIGO Igmoral que le tendríamos que vivir, Vd., caro amigo, y su seguro servidor, CROUGINTOUDADIGO, en la Antigua Gallaecia bajoimperial, -como Nicer Clutosi de Cariaca, Píncipe de los Albiones, que se hizo preciosa estela y con un Chrismón entre el sol y la luna- y tendríamos que ‘sermos reis’, o príncipes, y aún tanaistes de una treba. Y investidos de regia condición echándonos al monte en la Gallaecia y Lusitania Antigua tras arces petere, como Eneas, escalando por piedras lusitanas, por TREBOPALAS, por TOUDOPALAS y aún por CROIOS TEUTÁTICOS, los pétreos altares y seguramente, categorías divinas de la Mater celta, ninguno de nosotros tendría la mosca rondando la COMAIAM, pues a grito pelado los mencionados outeiros nos la proclamarían yegua.

  14. #14 crougintoudadigo 18 de ene. 2006

    Biblioteca: SAN ANDRÉS DE TEIXIDO, LA CASA DE DON Y EL SANTO GRIAL. CRISTIANISMO CELTA Y PAGANISMO RESIDUAL EN LA GALLAECIA BAJO IMPERIAL IIª PARTE (ANDRÉS PEN

    Lucus Augusti, gracias por sus parabéns. Crougintoudadigo le saluda para decirle que aunque no desconsidera, en absoluto, pues que entre todos reconstruimos diversas partes de un puzzle, la atractiva tesis de Pereira Menaut, de que en el encuentro, o mejor dicho tras la conquista, y la aparición luego de lo galaico-romano, están las raices de la formación de lo identitario de Gallaecia, a Crougintoudadigo, le ha interesado seguir durante estos últimos 18 años a Andrés PENA que se empeña en descubrir el mecanismo, que hizo posible que llegara hasta la edad Media una parte del acervo cultural e institucional pre-romano, y CROUGINTOUDADIGO se le refiere a la forma de organización sociopolítica y religiosa, prerromana articulada en territorios políticos autónomos, las trebas, que los romanos llamaron ciuitates/populi y que la Edad Media denominó -correspondiéndose esencialmente (Pena 1993) con las las mismas que citan las fuentes de la antiguedad, aunque alguna en el transcurso de la historia de hecho cambió varias veces de denominación -, a su vez 'terras' o 'territorios'. Estas trebas, civitates o territorios, conservaban en la Edad Media, según parece, un entramado institucional interno muy complicado, derivado del tráfico jurisdiccional feudovasallático, 'civil ' y eclesiástico, que el mencionado PENA estudió al menos con mucho detalle . Me interesó saber con el mencionado autor, pues como dice Vd. encasillar lo galaico en etiquetas reduccionistas -imagínese un baño de ácido sulfúrico institucional que en cada etapa borra todo lo anterior- que no harían, claro está ni cuarto de justicia a la interesante historia de nuestro país, que tanto como Vd. CROUGINTOUDADIGO ama, me interesó saber digo, que condiciones hicieron posible que ese complejo sistema hubiese pervivido durante el Imperio. Aunque durante el imperio, esa realidad de las civitates-populi fuese ya propiamente galaico-romana -como dice no sin razón PEREIRA-, como fué luego suevo-tardo-antiguo-galaica la realidad de las 'terras', 'comissos' y diocesis, y luego galaico-medieval la de las terras, territoria y/o arciprestazgos. Sobre las llamadas pedras formosas yo no soy un especialista pero ¿Conoze Vd. un extarodinario artículo de Martín ALMAGRO GORBEA? Acaso el mejor celtólogo de la Península es hoy por hoy el accesible ALMAGRO precisamente desde hace muchos años gran impulsor de los estudios institucionales del amigo de CROUGINTOUDADIGO, Andrés Pena Graña, a quien amén de honrrarlo con una sincera y desinteresada amistad aporta siempre generosamente gran cantidad de materiales y mil referencias que le son de mucha utilidad. Pues Martin Almagro piensa y lo demuestra que ya existían antes de la dominación romana piedras formosas, que pertenecerían a un antiguo horizonte indoeuropeo que luego devendría en celtoatlánico. El que estén en piedra no quiere decir que sean romanas, aunque si diga que las que se conservan se construyeron en época galaico-romana. Si vd. se fija en algunas, como una de Briteiros que me viene a la cabeza, verá que presenta una decoración como imitando un entramados de cañas y maderas, lo que podría ser un esquevomorfo, una falsa forma imitante, o eco de posibles construcciones anteriores que podrían haber sido de 'pallabarro' y acaso desempeñar la misma función. Que se usaban en cultos como dice Vd. parece probable, el mismo ALMAGRO lo sotiene y documenta. Creo que la etnografía también. Pero que se usaron antes de la conquista romana, en el ámbito Galaico lusitano. parece incontestable y lo tendría documentadoen Apiano, creo por que le cito de memoria, quien cuenta que Viriato, desconfiando de su cuñado, colaboracionista de los romanos, el día de su boda ni se bañó (entíendase que tomó un baño que precede a un importante banquete previsiblemente en una de estas saunas, que entre otras cosas también servían para el aseo personal), ni se sentó a comer a la mesa. No le discuto sin embargo, pues yo como Vd. también Creo que debemos de favorecer las lecturas transversales de nuestra historia que estas construcciones se pudieran usar para los cultos que Vd. me cuenta. Salud amigo Lucus Augusti CROUGINTOUDADIGO

  15. #15 crougintoudadigo 19 de ene. 2006

    Biblioteca: SAN ANDRÉS DE TEIXIDO, LA CASA DE DON Y EL SANTO GRIAL. CRISTIANISMO CELTA Y PAGANISMO RESIDUAL EN LA GALLAECIA BAJO IMPERIAL IIª PARTE (ANDRÉS PEN

    Señor Druida Airdag. Este camino del sol, de iniciación a la muerte, que es el camino de San Andrés, que yo conozco muy bien es un antiquísimo camino prehistórico jalonado de túmulos, con un extraordinario repertorio arqueológico y etnográfico, caminos neolíticos tallados en piedra al pié de canteras de las que se extraían grandes cubiertas para dólmens, ciudades asulagadas en riachuelos junto a piedras con plantae pedum, gigantescos amilladoiros o cairns, etc., Este camino fue recorrido por el padre fray Martín Sarmiento en un verano de 1755. Huesped en Juvia del prior ilustrado Frei Filipe Colmenero (fué quien transcribió, pero no publicó su transcripción, íntegro el importantísimo Códice 1041b, de Juvia, del AHN -Santiago Montero Díaz, publicando la suya se llevó la fama-, hizo experimentos botánicos con un pimiento antes que Mendel, y le recogía y mandaba plantas a Sarmiento, cuando este se encontraba en Madrid, se lo doy como primicia para que se imagine la categoría de esta gente) el padre Sarmiento partio para San Andrés acompañado de su hermano a lomos de una mula, dejándonos pormenorizada descripción del itinerario. Sarmiento que va describiendo todo lo que ve por el camino, sobre todo las plantas, fue quien hizo derivar Teixido del Teixo, tejo. Tengo el texto pero no aquí y si le interesa se lo buscaré con tiempo, no estoy en condiciones de citar de memoria. Un hombre curioso aficionado a la botánica y a las etimologías, con conocimientos de latín hizo ese primer comentario. No le digo todo esto por enredar, pues ya se que no le aporta nada nuevo, sino para ilustrarle que desde el ilustrado que Galicia comparte con el Bierzo, hasta el momento en que Vd. me plantea lo que me plantea, Sr. Ardag, a nadie se le había pasado por la cabeza, ni a mí, se lo confieso, la teóricamente incontestable filiación de Teixido. Verá, lo que le digo ahora, del tejo relacionado con el Camino tampoco significa mucho en realidad por lo que respecta al tejo, pero sí es muy importante para comprender el significado de la peregrinación. Vera Vd. Señor Ardaig, Don Ramón Bascoi Pérez, un autodidacta, dedicó su vida a estudiar y a publicar el más voluminoso estudio, muy discutido por sandios por ‘escasamente riguroso y científico’ pero de un valor etnográfico incalculable por sus mapas, mil detalles y descripciones del Camino de San Andrés, nos reproduce en uno de sus muchos y volúmenes (tomo I, p 111) un grabado en el que figura un ramo de romero del típico peregrino a San Andrés de los años cincuenta del siglo próximo pasado. Dicho ramo, exclusivamente de teixo –si el corrector no pone ‘tieso’- formaba parte de la indumentaria tradicional de los peregrinos, ojo, eso en principio, como dicen los anglosajones, es circunstancial, no significa nada. El ramo, intentaré adjuntarle una foto de un grabado de muy mala calidad está profusamente decorado con figuritas de miga de pan, claras representaciones de ruedas solares, parecen nutritivos esquevomorfos, clones, de las conocidas ruedecitas celtas. Hoy se han perdido las ruedas en el repertorio de las migas de pan y solo nos quedan en ese grabado de Bascoi, quien ya las comparaba con las ruedas y símbolos solares. Pero hasta ahora lo que le digo no significa nada. Señor Ardaig, le llevo muchos años estudiando a los santos que hacen función psicopompa, como San Roque y San Cristóbal, y muchos otros. No le negaré que le tengo por psicopompo, y por el jabalí, a un santo queridísimo en esta Galicia, San Antonio. En Galicia cuando alguien va con un animal se le saluda, hoy con un ¡Buenos días y San Antonio! En choqueiro ‘de vacile’ algunos, cuando alguien nos viene en compañía de algún foráneo arrogantillo, lo saludamos también con un buenos días y San Antonio. Los bretones tienen muchos santos con animales y tufillo a psicopompos, San Herbé con su lobo, San Cornély (para el sur de Bretaña) y san Herbot (para el norte) que son como dobletes de nuestro San Isidro labrador, San Thélo y San Hervé, protegen a los caballos. Pues San Antonio y San Ké se ocupan de los cerdos y se suelen representar en realidad, en toda la Europa Atlántica con jabalís. Galicia no podía ser una excepción, en 2003 apareció un porco bravo, o jabalí, de la estatua de San Antón Abade, en la Iglesia de Santiago de Betanzos, Alfredo Erias la reprodujo precisamente en el anuario brigantino de 2003. Esto es todo lo que le puedo decir. Gracias por lo que me ha dicho Vd. Disculpe la redacción.

  16. #16 crougintoudadigo 20 de ene. 2006

    Biblioteca: (POR ANDRÉS PENA GRAÑA)

    - Laco, Lacuna; Lago ou Lagoa (por ANDRES PENA GRAÑA) Esta voz atópase en case tódolos diplomas que conteñen deslindes polo que, como dixemos en 1991 (Andrés PENA GRAÑA lo reproduce con reducción toponímica y traducción, pero ahora CROUGINTOUDADIGO NO DISPONE DEL TEXTO) , non ten nada de particular que a primeira vez que apareza esta denominación nun documento Galego suceda no primeiro deles, o máis antigo que existe en España, o diploma SILONIS REGIS ( sub die X kalendas septemberes Era DCCCXIIIª, 23 de Agosto do ano 775 ) polo que o rei Silo dona a varios relixosos entre os ríos Iube e o Masma, e máis concretamente entre o río Alesancia e o Mera, no lugar de Lucis, un Celeiro, hoxe Celeiro de Mariñaos: LIB- 055 “ […] Ut darem eis locum orationi in cellario nostro qui est inter Iube et Masona, inter ribulum Alesancia et Mera, locum que dicitur Lucis determinatum de ipsa villa ubi ipse noster mellarius avitabit Espasandus, et per illum pelagum nigrum, et iusta montem que dicitur Farum, et per illas sasas alvas et per illa lacuna usque in alia lacuna, et usque ad petra ficta et per illa lagenam [Se non o estorbara a precisión matemática das cartas de deslindes no hidrotropismo de tanto lago poderían, en boa hidrognósia escoliastas de Villar, decreta-la hidrogoxía última para tanta lacuna e lagena da diplomática galega] et per ipsum villare que dicitur Desiderii et per illum arogium que dicitur Alesantiam et per alia pedra ficta qui stat im montem super Tabulata per ipsa strata qui esclude terminum usque in loco que dicitur Arcas, et arrogio que dicitur Comasio, cum omnen exitu et regreso suo, castros duos […]” (Manuel Cecilio Díaz y Díaz 1974 pp. 212- 13.). [ Estimado Onnega, desde 1987, con el grupo de Arqueología da Terra de Trasancos nos dedicamos a recorrer estos límites y a reconocer este inmobiliario arqueologico institucional demarcatorio. Estos papeles los he publicado, siempre en gallego, en trabajos de historia locas, ya sabe, como decia un escritor ruso, si quieres ser universal escribe sobre tu pueblo. Lo que ahora le reproduzco es parte de una tesina (leida en 2001) que debería estar inédita y al alcance de cualquiera con libre acceso en el departamento de Historia I de la USC, pero no es así pues aunque yo no la publiqué otro, el famoso, republicano e inconsciente Trasno Sumicio Mobbing'Neng lo hizo y publicándola ahora con su nombre, convirtiendo las notas en texto y el texto en notas, y aún poniendo algo de tocino y de velocidad de su cosecha me la convirtió en una curiosa TAPA deconstructiva que podrá vd consultar en la red. No me importa. Lo que tiene ante Vd. fue publicado muchas veces, y la mencionada tesina era resumen vulgarizado de un intenso libro de más de 600 páginas y letra de biblia realizado desde el enorme acervo documental medieval gallego, intitulado Narón un Concello con Historia de Seu Vol II. A Terra de Trasancos ollada dende os mosteiros de Xuvia e Pedroso na Idade Media, (Ed. Concello de Narón 1993). Actualmente estoy revisando la traducción al castellano de ese libro para ponerlo en la red. Volviendo a lo que le interesa paso a traducirle, ojo es paráfrasis, el texto anterior" PARA DARLE UN LUGAR DE ORACIÓN EN NUESTRO CELEIRO [hoy es el Celeiro de Mariñaos, en A Mariña (los Namarini) lucense] QUE ESTA ENTRE EL [rio] JUBE Y EL [rio] MASMA, ENTRE EL [rio] ALESANCIA Y EL [rio] MERA EN EL LUGAR QUE SE LLAMA LUCES, Y SE DETERMINA [limita con] DE LA VILLA DONDE VIVIA NUESTRO MELEIRO [apicultor] ESPASANTE [hoy lugar de ESPASANTE] Y POR EL PIAGO [piélago] NEGRO [son charcas o pantanos míticos, pozas que comunican con O Alén o Sid, y sus seres míticos, todas las parroquias gallegas que se precien algo tienen aún hoy uno, se les conoce como 'o pozo sin fondo' y son muy temidos por que en ellos desaparecen personas, carros y ganado] HASTA EL MONTE QUE DICEN DE FARO [estos fachos, eran de leña y se usaban para vigilar el mar y avisar de peligros de invasiones piráticas como las de los normandos y otros] Y POR LOS SEIXOS BLANCOS [el cuarzo blanco,visible hasta en la noche cerrada se usa mucho para demarcar, aún hoy cuando una carretera toca uno de estos cuarzos, el marco se coloca en un lateral bien visible y sigue cumpliendo su función] Y POR LA MÁMOA [violada, con lacus o agujero de violación. En el texto reproducía una imagen con un mapa de un couto jurisdiccional, donde se reproducen estas lagoas o mámoas demarcatorias con forma de volcán, como pequeños Vesuvios] HASTA OTRA MÁMOA Y HASTA UNA PIEDRAFITA [pos. un menhir, cerca de Padrón (A Coruña) fueron epigrafiados con inscripciones de término en el siglo XII algunos de estos menhires, ya de por sí demarcatorios desde tiempo inmemorial]Y POR LA MÁMOA Y POR EL VILLAR QUE LLAMAN DE DESIDERIO Y POR EL ARROYO QUE DICEN DE ALESANCIA Y POR OTRA PIEDRAFITA EN EL MONTE QUE ESTÁ SOBRE TABOADA Y POR EL CAMINO QUE SEPARA EL TERMINO HASTA LLEGAR A UN LUGAR QUE LLAMAN ARCAS [las arcas son unas mámoas del bronce inicial, colgaré en la red el resumen de la tesina con fotos para que las vean aunque esté en gallego] Y HASTA EL ARROYO LLAMADO COMASIO, CON TODAS SUS SALIDAS Y GIRO Y DOS CASTROS […] -lamento no recordar y tener a mano los nombres de los topónimos actuales, me da pereza buscarlos- Señor ONNEGA, CROUGNINTOUDADIGO, comprenderá su recelo, porque todavía no le ha demostrado por que traduce lacos por mámoas (cf. Pena Graña 1991 in Narón un Concello con Hª de Seu vol I) ahora mismo se lo demuestro contundentemente, y le pongo además un túmulo de la Edad del Hierro con su guerrero galaico encima (encontrados luego como ya fue indicado y publicado por otro autor sus pedazos en Caldas) LIB- 056 Así nunha carta do 982, de Celanova, “ […] quomodo dividet cum villa Sancta Columba, Ermigildi et Atanes et transit Limia ad Patrono intra Mogaynes et Sancta Columba et feret in arca tras limia ad casam de Domno et per suis terminis ubi inveneritis lacos anticos et mamolas . Uno laco qui est tras Limia unde venit liniolo qui transit per Limia et venit inter Sancto Martino de Calidas et feret in cima de villa ad alio laco maior per suo liniolo ubi iacet efigiem hominis esculpta in petra ( a primeira noticia dun grande túmulo da Idade de Ferro coa estatua do guerreiro sobre el ) que testificat de laco in laco et inde per suos moliones firmissimos ad arca maior ad castro de Vemes et sic tornat per allios molliones et feret in fontem de mulieres deinde postea Mineo rio inter Villarino et Monte longo per ubi fortissimi divisimos cum ipsos domnos iam prefactos in illorum grande concilio sub unos? andantes, et omnia bene considerantes atque certius dividentes et omnia firmissime permanentem statuentes devenimus ad arcas maiores de Sancta Eolalia inde primitur inquoavimus. Notum die ipsas kalendas octobris discurrentes tunc era XXª post Mª […] ” (In Antonio López Ferreiro 1899 apén. pp 184. Tomo II) LIB-057 Como se divide con la villa de Santa Comba, la de Hermigildo y la de Atáns, y cruza el [río] limia hacia Padron [aumentativo de petra], entre Mougá y Santa Comba y va a dar a la arca (cista) de tras de Limia a la casa de Dono y por sus terminos por donde encontrareis túmulos antiguos (lacos anticos, mámoas con su crater, producto de una antigua violación) y mámoas [con forma de mámula, tetilla, aún sin violar]. Un laco [túmulo violado] que está tras la Limia por donde pasa la linea divisoria que pasa por Limia y viene entre San Martiño de Caldas, y va a dar a Cimadevilla hacia otro túmulo [con su agujero de violación] mayor por su linea divisoria [qu por] donde está la efigie de un hombre esculpida en piedra que va haciendo testada de túmulo [con su agujero de violación]en túmulo [con su agujero de violación]y de allí por sus mojones firmísimos a la Arca Mayor [cista sobrepuesta a otras menores que por eso se toma como referencia]al Castro de Vemes, y así se torna por otros mojones, y va a dar a una fuente de mujeres [ fuentes con folclore que tengo muy estudiado del ciclo de Ana Manana, tres mujeres o mouras encantadas llamadas habitualmente Aureana, Laureana y Ana] hasta terminar en el Rio Miño entre Vilariño y Montelongo, por donde hicimos una firmísima demarcación en aquel gran concilio de gente bajo unos bueyes? [López Ferreiro traduce unos?. Yo pienso que el texto original ponia, en abreviatura -que no le puedo reproducir- algo como u-s-o? andantes [una escena como la del carrito de Guimaraes], y de conformidad con todas estas cosas, y que son deslindes ciertos, y que todo lo establecido permanece firme, finalizamos en las arcas mayores de Santa Eulalia y de allí hasta donde primeramente comenzamos la demarcación. Etc. (la paráfrasis y comentarios son de Andrés PENA GRAÑA. - Chámeselles Arcas por ter esta forma o dolmen privado ou non da pena ou penas sobranceiras: “[…] Invenerunt archam in ripam de Mero ubi dicent “ad canarium” et decoria (demarca) in directo de ipsa archa in directo Santo Stephano, et alia archa principalia iuxta viam de Codais, et inde ad fontem Iusteli, et decoria ad illas cercarias de bouça que dicent Tructesindi. Et tercia archa in quoto super varzinam de Bovea et decoria in ipsa barcina [la barcia, voz celta, es un terreno próximo a un río que permanece anegado y pantanoso en la época lluviosa] de Bovea. Et quarta archa in ripa de ipso río de Bovea. Et quinta archa que decoria inter Melangos et Parietes. Et sexta archa in bauza que dicent Cerquitum qui dividet inter Trius et Parietes. Et alias archas et decorias que divident inter Lemenioni et ipas Parietes et Caliobre et concludent per Fontem Bonam [una fuente con agua potable, en cambio la fonte mala, auque el agua sea cristalina, podría matar al las personas o ganado que de ellas beban] in directo usque ad ipsam archam quem primiter incepreunt inter Codais et Parietes.[…] ” (Karta de Villari de Paredes nº 129. Ano 942. Tumbo I, fols. 50r.-51r, ( Sobrado de los Monjes), in Pilar Loscertales de G. de Valdeavellano. 1976 vol. 1º. pp.161-162.). ARCA se llama a una cista del Bronce, son enormes, le adjuntaré fotos del Xistral, se asocian a enormes cercados megalíticos de piedra en las brañas, para guardar en verano el ganado por la noche. Coria es voz celta para el "marco puntiagudo de piedra! Decoriar, "chantar o poner corias", es decir colocar marcos de piedra, es el verbo que se usa para demarcar Si lo va a emplear, le citaré el trabajo de Andrés Pena Graña de donde lo ha tomado CROUGINTOUDADIGO

  17. #17 crougintoudadigo 20 de ene. 2006

    Biblioteca: (POR ANDRÉS PENA GRAÑA)

    CROUGÍN. SALDRÍA DE DUDAS ESTIMADO ONNEGA DE RECORRER VD. ESTA JURISDICCION CON EL GRUPO DE ARQUEOLOGÍA DA TERRA DE TRASANCOS. CROUGÍN pondrá el articulo de Pena Graña completo en breve. Luego con tiempo pondrá las fotos. Créame, le hablo de centenares, miles en realidad de deslindes, muchísimos comprobados. Hasta pronto. effigiem es una estatua, todo lo demás, los petroglifos, etc. los elementos figurativos se definen como petras scriptas. No hay laudas el los montes. Mire muchos túmulos desde al menos el calcolítico tenían menhires y menhires con representación humana, que fueron evolucionando a traves del tiempo. Ya se que lo de los guerreros galaicos le suena a chamusquina, despues de leer que son obra romana de colaboracionistas, que llevan epígrafes latinos y que decoran las puertas de los castros. Se dejan de hacer en el siglo II a. C. llevan saios esgrafiados con ondulaciones o chevrons 'dientes de lobo' y faldas con cuadros al bies, los puede ver dibujados con detalle en las láminas de Ferreira da Silva. Cuadros y chevróns 'dientes de lobo' universales en toda la europa que usaba el telar vertical de cuatro barras y lanas de colores (Vea el trabajo de E Wayland, si no me equivoco, cito de memoria). cuatrocientos o quinientos años despues de que se hubieran hecho se lijó la superficie de algunas (acaso ya en un presente cristiano) y se les epigrafío en latín bajoimperial "MALCEINO DOVILONIS F" o cosas por el estilo y esto se siguió haciendo hasta el siglo XVIII. Hay una cabeza de una de estas estatuas con las tipicas orejitas latenianas Chesire Cat y Miky Mouse. Expongo todo esto en un detallado trabajo, objeto quizás, al menos eso espero, de cierta aprensión apriorística, o de censura del amigo Brigantino, quien, cuando lo lea con un poco de tiempo, quizás no encontrara ya tantas cosas censurables en él [y de encontrarlas lo podremos discutir] publicado hace varios años en el Anuario Brigantino, sobre los "Guerreiros Galaicos con saios decorados" por Andrés Pena Graña, también con su permiso Crougintoudadigo lo publicara en celtiberia.net en breve.

  18. #18 crougintoudadigo 24 de ene. 2006

    Biblioteca: FITOS TERMINAIS GALEGOS DE ORIXE PREHISTÓRICA NA IDADE MEDIA (I) (Por Andrés PENA GRAÑA)

    ESTIMADA ONNEGA los diplomas llaman burgarios a las cazoletas, a las mesas de ofrendas del Neolítico final con cazoletas, y llaman 'burgarios cuadratos' los distinguen muy bien, a los altares de la Edad del Hierro, que presentan un lacus hecho de cantería. Petras burgatas son piedras con cazoletas. cuando tenga tiempo cuelgo el artículo del1991, com mapas y fotos, está más completo y es más claro. ¡Salud y Goria!CROUGINTOUDADIGO

  19. #19 crougintoudadigo 24 de ene. 2006

    Biblioteca: Suprimido

    ¡SALUD Y GLORIA! Brigantino registrando objetivamente una noticia tomada de ‘Terra Actualidad- Efe de 7 de enero’ nos informa de un descubrimiento arqueológico, en realidad de dos hallazgos relativamente próximos, separados por 25 millas, y nos brinda previsiblemente unas primicias científicas o primeras impresiones emanadas del aporte, o de la encontrada evidencia material haciéndose eco de que… -“los cuerpos probablemente fueron torturados”; -“eran al parecer jóvenes aristócratas, torturados por sus comunidades hace unos 2300 años; -[…] otro hombre de Croghan, era joven, probablemente de unos veinte años, y resultó duramente torturado; 4º Las heridas que sufrió hacen pensar, según los expertos, que trató de defenderse mientras fue torturado. Con cierta frecuencia, y acaso con menos inocencia, la prensa inglesa se hace por su parte también eco de noticias tipo “encontrados restos de canibalismo entre los celtas”, negativas o denigratorias sobre los celtas, que son presentadas de forma objetiva. CROUGINTOUDADIGO duda si este es el caso que nos ocupa. Con independencia de la noticia, piensa CROUGINTOUDADIGO que debemos distiguir, entre usos y usuarios. Si lo que se encontró se corresponde con lo que se dice o si estamos ante una manipulación. Bajo el epígrafe: IRON AGE ‘BOG BODIES’ [...] HAVE BEEN FOUND THROUGH NORTH-WEST EUROPE la prensa inglesa se hace eco… - del hallazgo de dos cuerpos de hace 2000 años en la Republica de Irlanda -probablemente pertenecientes a las victimas de un sacrificio ritual. -mostraban signos de haber sido torturados antes de que se produjeran sus muertes. - ofrecidos a los dioses de la fertilidad por los reyes para garantizar un reino. própero (Ned Kelly NMI) - Old Crogham Man fué decapitado y desmembrado -Clonycavan Man [...] young male no more than [...] 1,6m. Su cabello “estilo rapado” ocultaba […] una gran brecha causada por un pesado objeto cortante que aplastó y abrió su cráneo -DISMEMBERD BODY -Old Crogham […] 2m [altura] horriblemente torturado antes de morir [...] un corte en su brazo sugiere que intentó defenderse durante el ataque que acabó con su vida. [...] luego fue decapitado y desmembrado. Sogas de fibra vegetal fueron pasadas entre sus brazos antes de se enterrado en la turbera. -Ned Kelly [...] ha desarrollado una nueva teoría [...] “Personalmente creo que esos enterramientos son ofrendas de los reyes a los dioses de la fertilidad para asegurare un feliz reinado”. [...] Los cuerpos se colocaron en las fronteras inmediatamente rodeando la tierra real o en las fronteras tribales para asegurar una buena cosecha de cereal y de leche durante el reinado del rey” (BBC News, etc. Ex Brigantinus. Esta noticia se ajusta como un guante a la mano a las recomendaciones generales que sobre el tratamiento debido a las noticias de los “barbarians from the north-west” vienen reclamando Chapman y Collis, dos autores muy influyentes en el Reino Unido (viejos conocidos nuestros, Dueña Dolorida eh?)- Dichas recomendaciones nos vienen siendo recordadas desde hace unos años por Ruth y Vincent Megaw: “Chapman y Collis, vienen sosteniendo que es importante que la idea de la Celticidad, especialmente en su sentido moderno, sea rechazada por razones políticas porque podrían ‘sentar opinión en el mundo sobre el IRA y sobre los grupos paramilitares Protestantes, rodeando de un curioso glamour a los primeros, pero en contraste vulgarizando y privando a los últimos de suelo en que apoyarse’ “provide a place in world opinión for the IRA and the Protestant paramiritary groups, casting a curious glamour upon the former and vulgarising and debasing the later in contrast’ (Chapman, 1992, 253). El, [Chapman], quiere dejar patente–dicen Ruth y Vincent Megaw- su sentimiento de que hay una tendencia ‘a usar la cuestión Celta […] para propósitos morales y políticos que tienen su origen en un discurso extranjero. Yo he citado, en concreto, ciertos aspectos de la izquierda, y de un minoritario discurso activista” ‘to use the Celtic fringe […] for moral and political purposes that have their origing in an alien discourse. I have cited, particularly, certain aspects of left-wing and minority activist discourse (263)” [Celtic Connections, Past and Present, in proceedings of the tenth internacional congress of celtic studies. Vol One, p 43.] Algo similar sucedía hasta hace poco en Galicia, aunque CROUGINTOUDADIGO considera que ya no paga la pena evocar al viejo “castrexólogo galaico” poniéndo para minidegradar “la cuestión celtoatlántica”,en una trama extraña al discurso que las había generado, las palabras de un acreditado autor convenientemente operadas. Conviene recordar lo que a este propósito, avisándonos ya en los 80 de los efectos de la irrenunciable historicidad en la interpretación de la evidencia arqueológica, sostenía en The Making of Mankind el prestigioso prehistoriador Richard E. Leakey: “En una serie notoria de treinta y nueve artículos científicos, publicados entre 1949 y 1965, Raymond Dart revisó la evidencia de Malapansgat. En los huesos viejos de esta cueva vio signos claros de un comportamiento clave que nos separaba de nuestros antepasados simiescos: los homínidos se habían convertido en carnívoros, dijo. Analizó la causa se la muerte de cincuenta y ocho papiones […]. Raymon Dart resaltaba así sus ideas: “Según esta tesis, los antecesores del hombre se diferenciaban de los antropomorfos actuales en que eran matadores confirmados, seres carnívoros que cogían presas vivas mediante violencia, las apaleaban hasta matarlas, despedazaban sus cuerpos rotos, descuartizaban sus miembros, apagaban su sed voraz con la sangre roja de las víctimas y devoraban ávidamente su carne magullada” […] Las conclusiones de Raimon Dart fueron radicales, y sus descripciones, gráficas. En la atmósfera tensa y de tañido del fin del mundo de la segunda guerra mundial y sus resultados, trató de explicar el estado del mundo en términos de una determinada concepción de la prehistoria […]” […] Bob Brain, [demostró que la explicación es otra] […] “un fósil enterrado cerca del fondo de un relleno de cueva puede tener encima acta 30 metros de sedimento, cuyo peso es considerable. El efecto de este peso es producir un aplastamiento general, como si sobre los huesos hubiera pasado una apisonadora… Por eso están tan deformados muchos de los fósiles de homínidos de las cuevas sudafricanas […]”. “[…] Según las interpretaciones de Raymond Dart sobre los huesos estropeados de homínidos, uno de los individuos habría sufrido un “tremendo golpe transversal que le partió el cráneo en dos mitades a causa de un porrazo en el vértice, que dando separados la frente y el cogote”. De la mandíbula inferior de un adolescente de unos doce años, Dart dedujo: “Las fracturas que muestra la mandíbula inferior revelan que la violencia, probablemente sufrida en un combate fatal, consistió en un impacto estrujador localizado, recibido en la cara un poco a la izquierda de la línea media y en la región de los incisivos, posiblemente propinado por una porra. Por lo que se refiere a la mandíbula, el resultado de este golpe decisivo fue que los cuatro incisivos permanentes (y quizás el segundo molar de leche izquierdo) saltaron de sus alvéolos, y el hueso se rompió”. Según Raymond Dart, otra “victima” habría muerto de “un golpe vertical propinado exactamente detrás y a la derecha del bregma con un objeto de dos puntas”. Y el niño de Taung habría sido atacado con “un golpe lateral en la región frontotemporal izquierda del cráneo.” Bob Brain dice: “ahora que he observado los efectos de la presión en muchos centenares de fósiles, soy sumamente cauto antes de tratar e entresacar de ellos ejemplos de ataques a huesos producidos antes de la fosilización… El desperfecto en la mandíbula del adolescente, por ejemplo, podría haberse producido simplemente por la presión localizada de una piedra contenida en los depósitos. Y no hace falta suponer que los incisivos saltaron de sus alvéolos a causa del golpe de una porra. Estos dientes de raíz recta suelen desprenderse de las mandíbulas antes de la fosilización”. (In R. E. Leakey. La Formación de la Humanidad Orbis, 1985. Traducción Monserrat Domingo de Miró Dr. en Geología). Tal vez, lo contenido en los precedentes parágrafos le sirve a CROUGINTOUDADIGO para relativizar la forma que tiene la prensa de presentar las noticias, como también lo ha hecho con el noble Matugeno, Dingo o exegesisdelclavo. Hasta que punto actuan buscando la novedad, buscando causar sensación. Pero sobre todo, no hablo por hablar, para relativizar la forma que tiene la prensa británica de dar negativamente noticias sobre los celtas, por motivos extrahistóricos. La noticia del hallazgo en una turbera del cuerpo verosímilmente de un irlandés de la Edad del Hierro, cabeza afeitada a lo punk, con restos de gomina en el pelo, contingentemente realizada con resina de pino y aceites vegetales, y obtenida –con lo fácil que podría resultar fijar con sebo- en un posible tráfico mercantil de cosmética masculina del suroeste de Francia o de España, nos presenta el pasado no tan distinto de la modernidad y nos recuerda que no hay nada nuevo bajo el sol. Pero la noticia del hallazgo de los dos cuerpos encontrados en Croghan y Clonycavan, NOS PONE A TODOS ANTE LA TESITURA DE LOS SACRIFICIOS HUMANOS. Ned Kelly ha desarrollado una ‘nueva teoría’ pensando que esos enterramientos son ofrendas de los reyes a los dioses de la fertilidad para asegurare un feliz reinado. La novedad, conocida técnicamente como ‘purushamedha’ (de purusha varón, medha “sacrificio”) está ligada en todo el mundo indoeuropeo, desde los tiempos de Conan al ejercicio de la soberanía (y sinó que le pregunten a Arnold, si le tiembla el pulso cuando firma los sacrificios que hoy como ayer se practican en la hipervolátil cámara de gas, o en el confort de una silla eléctrica). Lo que para mostrar la prepotencia del mando según las legibus Rupuari, tit. 60.1, de Ducange, empezó con darle una ‘labazada’ (una h.) y un tirón de orejas al vasallo ‘alapam dare et aurem torquere in testimonium”, con el ejercicio del poder se convirere en algo más fuerte. César también lo probó con escaso éxito para hacerse rey. El poder civil y el poder eclesiástico, herederos de otros saberes, condenaban al asesino de su amo, al parricida, que todo es uno, al violador de mujeres honestas, o al ‘proditor’ o al ‘traditor’ que se alzaba contra su rey, o contra el poder establecido –si el traditor tenía éxito con su traditio se convertía en un ‘defensor’- a muerte, al suplicio infamante con horribles torturas. Pero porque eran la mano de Dios también condenaban al ‘maloso’ a las penas infierno. Y a las turberas y los pantanos que son, en nuestro Atlántico, la antesala del infierno. Esos muertos de los pantanos, de las turberas, esconden sin duda algo maligno. La Historia y casi todas las culturas en realidad, están llena de detalles sobre como tenían lugar estos mal llamados ‘sacrificios humanos’, estas acciones ejemplares sobre el malo de turno. Las ejecuciones al detalle, eran como nuestras películas de serie c, pero más largas, duraban horas sino días o semanas, descansando la víctima atendida por verdugos profesionales, servidores públicos altamente cualificados, herederos de un refinado oficio. Las torturas realizadas poco a poco, a la vista de todo el pueblo que las jaleaba, eran limpias sin trampa ni cartón. Como los bancos suizos que retenían los fondos del Negus, mientras el pueblo moría públicamente a millones por la hambruna. Como la cosa del petróleo por alimentos que era transparente. Conocemos las descripciones de los maniquís en cuyo interior arden personas. Pero no arden los inocentes. Se han dicho muchas cosas calumniosas de los sacrificios humanos de los celtas, siempre sucede lo mismo cuando se experimenta un producto nuevo, pero no hay que atribuirles a los Celtas el exponer la vida a cambio de nada. No van a responder por los inocentes que por decenas de miles ardieron en Hiroshima sacrificados en aras de la paz. No son los suyos los inocentes que ardieron inútilmente, en aras de la pira, en Dresde para satisfacción del carnicero, ni son los inocentes que ardieron en Brest, ni son que ardieron en el Dachau negado. Ni el Hitler, que ventilando toda la imagen que se creó de él si no se suicidara, ni ardiera, habría podido morir inocente, de la impresión… cuando le pasaron la factura del gas. Ni los que ardieron en las Torres gemelas. O en los trenes de Atocha, o en el metro de Londres, ni lo que está ‘por vir’. En Galicia, las cláusulas conminatorias de los diplomas certifican que tampoco son inocentes los ‘túnica piscea circumtectus’, quienes llevan puestos los flamígeos maniquies son los culpables, los que cometieron ‘ausus’. Son los proditores. Los enemigos del pueblo y mis enemigos y mi sensibilidad me dice que son los malos. Lo terrible del sacrificio, sólo es, en pluscuamperfecto, la pequeñez de la victima, su abominable ‘cativez’, por eso nadie recuerda la batalla de Marengo, lo que hizo Grande a Alejandro, lo que hizo genial Napoleón, y lo que hizo en la Barataria Ínsula simple a Sancho Panza. No pretende CROUGINTOUDADIGO que se piense que compara registros fósiles con otro tipo de evidencia arqueológica, ni pretende decirles a Vds. nada que Vds. no sepan ya en realidad, que las verdades de hoy son las mentiras del mañana. Pero si le interesa a CROUGINTOUDADIGO observar cómo la evidencia se suele integrar en discursos ideológicos, ocasionalmente radicales, que le son naturalmente ajenos (algo extraño sucede cuando con lo Celta entran Nacionalismos de cualquier pelo, Acratismos, Racismos, Antirracismos, Elitismos, Gauche divine, Anti-elitismos, la Raza, la Nación y de su unidad de destino en lo Universal; La Globalización Total, postulantes de la Raza Única del Pensamiento Único y del Salario Universal y Justo, de los que determinan la vida de las mujeres por los deseos del camellero o un por un traumatismo en el camino de Damasco … etc. Etc. Bla. Bla. Bla,. Las secuencias de las cláusulas quedarían así: 1º cuerpos probablemete […] torturados, 2º jóvenes aristócratas torturados por sus comunidades – Cierzo lleno de razón dice: “me parece más interesante el hecho de que su propia comunidad tortura a dos de sus aristócratas que el hecho de que se echaran laca o gel fijador en el pelo- 3º jóven […] de unos veinte años […] resultó duramente torturado; 4º trató de defenderse cuando fue torturado. Tanta crueldad es inmediatamente denunciada por nuestro colegio druídico: ¿Hay algo que NO hayamos hecho mejor que los demás los occidentales y que NO sea para nosotros “algo de tendencia nacionalista” –dice exegesisdelclavo, añadiendo: “[…] solo veo mierda en nosotros igual que la veo en otros. E incluso hay algún pueblo (que no civilización que veo incluso víctima del poder en si, occidental (la mayoría de las veces) y no occidental. ¿No es exactamente igual de nacionalista decir: España es una nación, que decir el Pais Vasco es una Nación? […] “tendenciosos” y/o “malos” de la peli, por alguna casualidad “evidente” siempre son los NO occidentales. “Joder, exégesis, y yo que veo todo lo contrario, y que somos los occidentales los que nos echamos las culpitas de todo, todito, todo (en exclusiva con patente) […] Y acaso PIEDRA dió en el clavo al preguntarse: Pero bueno, no se que tiene que ver esto con la gomina celta… la verdad si es asible está ahí fuera VERBUM SACRIFICIUM EST AEQUIVOCUM SIC FATUR CROUGINTOUDADIGO

  20. #20 crougintoudadigo 25 de ene. 2006

    Biblioteca: Suprimido

    FE DE ERRATAS DONDE DICE: "Tal vez, lo contenido en los precedentes parágrafos le sirve a CROUGINTOUDADIGO para relativizar la forma que tiene la prensa de presentar las noticias, como también lo ha hecho con el noble Matugeno, Dingo o exegesisdelclavo". DEBE DECIR: "Tal vez, lo contenido en los precedentes parágrafos le sirve a CROUGINTOUDADIGO para relativizar la forma que tiene la prensa de presentar las noticias, como también lo han hecho el noble Matugeno, Dingo o exegesisdelclavo". DISCULPEN LAS MOLESTIAS

  21. #21 crougintoudadigo 26 de ene. 2006

    Biblioteca: (POR ANDRÉS PENA GRAÑA)

    Perdone a CROUGINTOUDADIGO, mi muy estimada SEÑORA ONNEGA, Algo parecido, sino con el género al menos con la especie, le pasó a Don Quijote con los molinos de viento. CROUGINTOUDADIGO se arma un lío con los nombrecitos que nos gastamos. Hace tiempo que CROUGINTOUDADIGO perdió la cuenta a la hora de determinar en género de un "elemento determinado" en base a -ec@/-eg@a, etc., a nuestros "elementos determinantes" y sus poblados sufijales. Dicen que el hombre (no la mujer) tropieza más de dos veces en la misma piedra. Pero también dicen que a la tercera va la vencida. ¡Salud y Gloria! SEÑORA ONNEGA Disculpe un error involuntariamente reiterado. Mis respetos. Queda a su disposición CROUGINTOUDADIGO

  22. #22 crougintoudadigo 26 de ene. 2006

    Biblioteca: Suprimido

    EN NOMBRE DE LA ROSA Estimado Brigantinus !Salud y Gloria¡ CROUGINTOUDADIGO, pidiéndole de antemano disculpas a Vd., le manifiesta su escrúpulo de curiosidad. Cuando nos propone Vd. lo que en principio parece una razonable observación: "no combatamos ahora una leyenda negra con una leyenda rosa" ¿A qué 'leyenda rosa' con la que se estaría combatiendo una leyenda negra se refiere Vd.? ¿A la prensa amarilla, o rosa, que divulgó la noticia, el periódico británico 'The Daily Telegraph'? ¿A la dificultad de interpretar los restos materiales en el contexto cultural que los genera? ¿A la manipulación del Celtismo con fines políticos de ciertos minianticeltistas británicos? O por la contra ¿Considera Vd. leyenda rosa a la pena de muerte o a la tortura, o a la ejecución ritual? ¿Exactamente a qué se refiere Vd. cuando habla de su 'leyenda rosa' que combatiría a una leyenda negra? Sin más particular CROUGINTOUDADIGO, nada más puede hacer, sino reconvenir con Vd. cuando dice, sin duda con más razón que un santo: "Sin embargo, tampoco hay que mezclar churras con merinas". CROUGINTOUDADIGO conviene con Vd. en que en ningún caso la moderna ejecución ritual en una "silla eléctrica" confortable y equipada con detalles cromados, su juego de luces y sus cinematográficas bajadas y subidas de tensión…, en que en ningún caso la actual liturgia ejecutoria de la hipervolátil acristalada "cámara de gas", con aire acondicionado, teléfono, un reloj y su juego de tres agujas y tres palancas… en que en ningún caso aún lentamente apagándose -‘invitus et quoquegentis (sic) imperium’que diría doña Adosinda Froilaz- la vida del (no diré víctima) reo, no es ni puede considerarse un sacrificio humano. No hay que mezclar churras con merinas. No se puede sacrificar la vida de un condenado, no diré víctima, dignamente mantenida hasta ese momento, durante años, en perfecto estado de salud en un "corredor de la muerte". La vida del condenado se va -entre convulsiones tolerables controladas por el ejecutor, por el brazo de la ley, por los testigos, por los fedatarios, por el médico forense que certificará la muerte, por los circunstantes y aún por los invitados de la parte ofendida atentamente durante unos intensos minutos. La vida del condenado dulce y lentamente se apaga. Todos estamos tensos pero no se puede hablar de sacrificio. En cuestión de minutos es algo entirely over. No hay que mezclar churras con merinas CROUGINTOUDADIGO está con Vd. Brigantino. La palabra “sacrificio” y el verbo “sacrificar” sólo se usa para las reses, o para las aves, o para los animales bien cuidados y alimentados en sus jaulas o en sus establos. Para las víctimas que por millones tras ser alimentadas cada día se han ganado el derecho a ser propiamente sacrificadas en el matadero. La palabra sacrificio no se puede usar para las personas no hay que mezclar churras con merinas y por eso es mejor no entrar en pleitos. Una solemne ejecución, tampoco hay que mezclar churras con merinas, no puede ni debe ser considerada un sacrificio humano. Legal y deliberadamente y por razón de su oficio solo ejecuta el verdugo - aunque la normativa descuenta al conductor novato una muerte accidental -. Ni las personas que mueren violentamente (legal o ilegalmente) son animales, ni se sacrifican. Aún en la tele las víctimas de homicidas o de asesinos son personas. No hay que mezclar churras con merinas. Sólo se pueden sacrificar los animales. Sólo victimiza ‘a death for no reason’ técnica, legalmente, y con todos los papeles en regla. Sólo y legalmente se llama en el tajo al sacrificador matarife. A día de hoy los sacrificios están reservados para los animales. Porque no son animales - CROUGINTOUDADIGO emplea arroba hermafrodita para darle sentido universal - los h@mbres no se pueden sacrificar. No hay que mezclar churras con merinas. Hoy por hoy, CROUGINTOUDADIGO se reconviene con Vd., caro Brigantino en que los sacrificios humanos son afortunadamente cosa de otro tiempo. Son como dice Vd. al fin y al cabo cosa pasada. Tuvieron su derecho de admisión y de autos reservado a falsos dioses paganos y aún celtas olvidados de la Antigüedad. CROUGINTOUDADIGO teme que algún día los llamamos ‘outeiros’ de la negada Galicia celta nos muestren esa reserva. PERO CROUGINTOUDADIGO LE PIENSA AMIGO BRIGANTINUS, QUE TODAVÍA NO HEMOS GANADO LA BATALLA, QUE HABLAR DE LA MUERTE NOS QUEDA COMO UNA ÚLTIMA THULE, COMO UN ÚLTIMO ESCOLLO POR SALVAR. EL ESCOLLO DE IMPEDIR QUE EL MATARIFE SE NOS EMPEÑE Y NO TENGA EMPACHO ALGUNO ¿SERÁ COSA DE LA LEYENDA ROSA? EN MEZCLARNOS EN EL MATADERO LAS CHURRAS CON MERINAS. Y ES QUE YA EN EL PLATO NOS PODRÍA RESULTAR - A VD., BRIGANTINO Y AL CROUGINTOUDADIGO QUE SUBSCRIBE - IMPOSIBLE DISTINGUIR LAS QUE FUERON CHURRAS DE LAS QUE FUERON MERINAS. ¿Me comprende Vd. caro Brigantino? A ver quien nos saca el muerto de encima. En cualquier caso TENDREMOS QUE DARLE UN TOQUE PINK FLOID AL MATARIFE. CROUGINTOUDADIGO SIC FATUR

  23. #23 crougintoudadigo 29 de ene. 2006

    Biblioteca: FITOS TERMINAIS GALEGOS DE ORIXE PREHISTÓRICA NA IDADE MEDIA (I) (Por Andrés PENA GRAÑA)

    ¡SALUD Y GLORIA!, ONNEGA, A mi modo de ver no puedo leer 'construyeron burgarios con piedras terciarias", la segunda parte de la frase se refiere a "otras piedras igualmente terciarias" -petras tertiarias son, claro está, los marcos en atención a su particular disposición- y luego dice que es en en ese lugar de las terciarias "donde construyeron (entiendase claro está que ya estaban picadas en la superficie de las terciarias) unas cazoletas de antiguo tiempo".

  24. #24 crougintoudadigo 30 de ene. 2006

    Biblioteca: ARQUITECTURA TRADICIONAL DE LAS HURDES.

    Reuveannabaraecus, como decimos en Galicia, ¡parabéns, moitos parabéns! Por sus papeles, a CROUGINTOUDADIGO le gusta muchísimo su artículo. Una fotos muy buenas. Hace tiempo que CROUGINTOUDADIGO se interesa de manera muy particular por la etnografía extremeña. Ésta y la gallega, como acaso sabrá, son prácticamente idénticas, como un clon, lo comparten prácticamente todo, y no es poco. En este contexto histórico piensa CROUGINTOUDADIGO que nada tendría de particular -separándonos sólo 10 o 12 abuelos, y no más- que en nuestras arquitecturas populares también compartiésemos gallegos y extremeños, y no por populares, muchos rasgos comunes de familia. Lo raro sería que ello no fuera así. Pero si sorprende a CROUGINTOUDADIGO que tengamos, por el feísmo y por el abandono, y por la necedad de los poderes públicos, también los mismos problemas de conservación en Galicia y en Extremadura. Tal vez sea el momento de hacerles mirar a Irlanda o a Inglaterra para que busquen y encuentren una solución a nuestros problemas comunes. Aunque Vd. ya parece haber encontrado el camino en la buena dirección. ¡Salud y Gloria, REVVEANABARAECO! CROUGINTOUDADIGO

  25. #25 crougintoudadigo 06 de feb. 2006

    Biblioteca: El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga.

    ESTIMADOS SEÑORES DRUIDAS SALUD Y GLORIA CROUGINTOUDADIGO, ex Pena Graña, sostiene que este debate sobre el crismón podría venir de perlas para la materia que les quiere exponer, de suma importancia para la comprensión del sistema organizativo del Noroeste. Verán Vds. Señores Druidas: La inscripción de Vegadeo tiene, como lo vió Pena Graña, un crismón en el caso que nos ocupa entre un dibujo del sol y otro de la luna, habituales substitutos en Cristología del Alfa y de la Omega. La inscripción debe leerseL XP [Chrismón,] NICER CLUTOSI [Nicer hijo de Clutoso] “)” CARIACA [del castro Cariac] Principis Albionum[(de la Casa) del príncipe de los Albiones]. El Crismón XP, que corona el epígrafe es cristiano, y no puede ser anterior al año 314. Corresponde en realidad a un momento muy avanzado del siglo IV, sino ya del siglo V. Este epígrafe bajo imperial, no solo por el tipo de letra, sino también por el mencionado Chrismón, cosa que no habría sido señalada por nadie, viene según lo ve Andrés Pena a tirar con un mito sobre la C en posición invertida “)”, de la que se señalaba que significando “castellum” respondía a una forma organizativa prerromana, que desaparecería a partir del tercer cuarto del siglo I, tras la concesión del ius latii por Vespasiano no ano 70, cuando se habría requerido a los peregrini (los que no eran romanos ni latinos) que en sus ciudades tuviesen o adoptasen la organización romana, es decir, que contasen con un senado y con magistrados colegiados elegidos anualmente al estilo de las ciudades romanas. Pero como las honras eran gratuitas, el principio que servía para impedir la conversión de los magistrados en funcionarios permitió mantener los resortes de la política de la ciuitas en manos de los que poseían los recursos económicos, es decir, de los que ya los tenían antes, y las cosas siguieron como estaban en el seno de las ciuitates del Noroeste. Muchos historiadores juzgaban en 1991 –cuando Andrés Pena escribía estas lineas en Narón un Concello con Hª de seu vol ¡, pp 134ss- que los populi de la Gallaecia empezaron ahora a denominarse ciuitates, y lo interpretaban como síntoma de romanización. La presencia del chrismón junto a este signo c en posición invertido “)” indica a las claras que el signo ni desaparecería del registro en el siglo I d.C, tras la concesión del ius latii ni desaparecería aún en el siglo IV sino ya en el s. V. Dicho de otra forma el signo ) , es decir la letra C en posición invertida como dice Andrés Pena Grañan “nin desaparece do rexistro durante todo o Imperio, nin reflicte un cambio no sistema organizativo, e pese ao que ata agora se ven decindo ao respeto podería equivaler plenamente as expresións que, ocasionalmente, aclarándoo o acompañan "ex", "de hoc", ou coma na lingoaxe matemática "pertencente a". Recordemos lo que a este tenor señalaba en 1995 Andrés Pena UNHA LETRA FATAL Os castella adoitan aparecer frecuentemente no rexistro epigráfico de certo mobiliario arqueolóxico a continuación dunha letra C en posición envorcada ), que adoitaba interpretarse como centuria (Tovar) ata que M. L. Albertos (1975:65) propuxo a lectio castrum/castellum para esta letra cunha xeral aceptación. De seren así a letra emvorcada non tería excesiva importancia por vir tras dela de novo o castelo na forma dun toponimo en ablativo sin preposición que en latín, referido a lugares de pouca importancia, ten a función dun locativo. A letra adoita instalarse entre o TP e o castro. TP CASTRO Susarrus ) Aiobaiciaeco. Limicus ) Arcuce Cilenus ) Berisamo (Principis Albionum ) Cariaca Celtica Supertamarica ) Iureobriga. En ocasións suplantando ao signo envorcado aparece a verba castellum Ladronu(s) Dovai bra(ca)rus Castel(l)o Durbede [46] outras veces suplantada pola verba domo, arquetipo de ablativo con función locativo na gramática latina: Clotius Clutami (f) susarru(s) domo Curunniace (CIL.III 2016); domo Lucodadiacus (CIL III 4227) [47]. Nunha ocasión aparece en ablativo a verba “domo” un termo da soberanía doméstica seguida dun xenitivo de possesor tralo signo ) envorcado. ) domo Vacoieci. Esta ‘casa de Vacoieco’ (como a Casa dos Tenrreiro no Trasancos medieval) non era outra cousa máis que un castro da Treba dos lanciates cuio possesor chamabase Vacoeco cunha etimoloxía alusiva a posesión de vacas. Nos epígrafes funerarios o origo ou linaxe da oligarquía podese expresar da seguinte forma : Nome propio + patronímico + nome da treba + referencia ou domiciliación + datos referentes á idade + situación da tumba + tipo da propiedade da mesma. Así Nome: Popilius Hirsutus; Patronímico: Flavi Vendieci Filius; Territorio Político Lanciensis; Domiciliación: Domo Vacoeci; Idade do difunto: annorum XXXII; Situación da Tumba: Hic Situs Est. Outras veces indícase só a domiciliación sen mencionarse a Treba ou, indícase a Treba sen se mencionala domiciliación. A lectio Castelum [48] da letra fatal –como lle chamou Untermann- que na secuencia epigráfica vira as costas ostensiblemente ao topónimo en ablativo que adoito lle segue (suxeto e obxecto da cláusula) maila seren aceptada pola maioría dos autores mantén todavía boa parte da sua transitividade indemne (dende que fora lida por Tovar como Centuria) e esta capacidade que ten o signo de provocar distintas percepciones (“censum” por J. C. Bermejo) manifesta aínda disidencias serodias na suxerente lectura cognatio de A. Rodriguez Colmenero. Cá coordenada “)” = Castellum a cuestión da comprensión do discurso epigráfico da letra envorcada parece resolta non así un problema Orwelliano (¿por qué comprendemos tan pouco a pesares da evidencia que temos?) baseado na existencia de crenzas firmemente mantidas e aceptadas a pesar de careceren de alicerces e ir contra da evidencia (a mención do castella semella innecesaria por ir explicita nun topónimo en ablativo). Calqueira teoría da lingoaxe establece a relación entre usos e usuarios e que o discurso organizase por unha ideoloxía específica que pode ser lida dos elementos lingüisticos do texto si suplantamos ) por “castellum” a clausula “et s. )” na inscripción de Chaves: Camallus/Burni/f/hic situs /est annor. / III et s É Tarbi frater facie/ndu curavit (CIL II 2484) [49] ¿Qué significa? Si este signo “)” -que en ocasións aparece na clausula precedido pola preposición (de contexto referencial) ex que podría ser seguida dunha verba expresiva dunha categoría social- é o mesmo castro (concebido institucionalmente como domo, casa dun dominus cos seus domestici ben instalados en cadansúa cabana e o seu dominium ben demarcado) a súa proliferación ou desaparición nos rexistros non responde a situacións novas nin incide na articulación institucional do TP e macroterritorio económico demarcado autarquico (sucesión de castros que nel se inscribe) senón que se debe a cambios de gostos das oligarquías na expresión da sua linaxe (filiación e origo), pois obviamos dicir que estes epígrafes non foron encargados precisamente aos lapicidas polos labregos. É significativa o meu xuizo a prematura interpretación de G. Pereira Menaut e Santos Yanguas (1979) de esta letra “La entidad organizativa referida por las ) -letra c en posición invertida- parece más bien una forma de control administrativo romano y nunca una forma de organización social indígena”. E a cuestión de como este feito se integra no discurso ideolóxico do historiador e é articulado nun discurso específico -sin excluiren os propios acontecementos que dan pé a unha interpretación- e pode ser estudiada mediante a teoría lingüística que permita estableceren formalmente si a ideoloxía que se vé esta no material da fonte ou é unha manipulación podese respostar na rectificación (1982) de G. Pereira Menaut do aserto anterior: “La desaparición de los castella en la expresión del origo personal y la utilización de las civitates que tienen lugar a continuación supone un cambio en la organización de las comunidades índigenas. La instancia organizativa básica, la comunidad que da el origo a las personas ya no son los castella sino las civitates”. e, en outro lugar di o sabido profesor: “Si lo anteriormente expuesto sobre la reorganización de las civitates y de los núcleos de población es aceptable, parece que también en Gallaecia el ius latii significó una restructuración de las civitates indigenas, el abandono de sus formas ancestrales para organizarse el modo romano recibiendo con ello, naturalmente la autonomía administrativa, la städtische Autonomie para decirlo con la exacta expresión alemana (Pereira Menaut 1982:264)”. O Territorio Político autónomo celta foi sempre antes da conquista (TREBA/TOUDO) e ata o século XII (Terra/Territorium) o punto de referencia básico dos galegos e os habitantes do N.O. penínsular, e resulta inaceptable falar dunha reorganización de que tanto gostan anticuarios e medievalistas, promovida dende fora do sistema político territorial galego, nin co Imperio, nin co regnun suevorum ni ca monarquía ‘astur’ (ANDRES PENA GRAÑA, 1991, 1995, 2004)” CROUGINTOUDADIGO HA COLGADO UNA FOTO CON EL CALCO DE LA ESTELA DE NICER CLUTOSI EN EL ARCHIVO DE IMÁGENES DE CELTIBERIA “CHRISMÓN. NICER CLUTOSI”, NO SABE COMO BAJARLA E INSERTARLA EN ESTE ARTÍCULO ¿ALGÚN DRUÍDA LO PODRÍA HACER?

  26. #26 crougintoudadigo 07 de feb. 2006

    Biblioteca: El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga.

    Salud y Gloria Lucusaugusti Gracias por poner la foto lo que dice Airdargh le parece a Crougintoudadigo del mayor interés. ARC-, ARKH-, ARJ-, ARG- y la Soberanía. http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1708 “Teniendo en cuenta la indoeuropeidad de lenguas hispanas, del griego y del celta, se pudiera relacionar la forma ARC-en epítetos de deidades principales, nombres de princeps, lugares principales, etc. al reinado, el gobierno, la primacía o la soberanía que remiten la raíz ARX/arkh/ARJ- griega, más difícilmente ART-. Desde –ARXAIOS/arkhAIOS, A, OU: antiguo, arcaico- el griego –ARX/KH-E, ES (E) principio, mando, poder, providencia, imperio- del –arkh/J-O, empezar, mandar, gobernar- pertenece al –ARX/KH/J-ON, OUTOS (Ò) jefe, magistrado; arconte-....” A CROUGINTOUDADIGO le parece muy interesante esta aportación, como otras que Airdagh ha hecho. teniendo en cuenta la parentela del crismón POR OTRA PARTE la archiconocida "Rueda Solar, es uno de los signos más antiguos de la Humanidad, muchas iglesias románicas gallegas representan en lo alto de su fachada principal el monograma solar, escogido por los primeros cristianos como crismón aparentemente por contener la i “iota” y la “ji” X iniciales de Ihesu Christo" cf. sobre este tenor el artículo en Celtiberia de Pena Graña sobre la religión celta, ahora restaurado sin notas interpuestas" Pero por otra parte aquí, y non obscura per obscuriora,por el tipo de letra atendiendo al cuadro de Monteagudo (elaborado con dataciónes exactas a través de los miliarios hispanos, es la inscripción sin duda bajoimperial. Es muy tardía esa P ( como muy temprano del tiempo de la P de la moneda de Magencio de más arriba, y ¡ojo! el estudio de Monteagudo, no es, claro está, ni nada tiene que ves con las filosóficas disquisiciones de p de Villar que precedería en más de cuatrocientos años al resto de sus compañeras de roca), es una p [...] PIS ALBI [...] abierta, Y es muy tardia. Sucede lo mismo con la B, con la S, con la A y con la R. El epígrafe fué realizado como mínimo de finales del siglo IV o ya del siglo V. Pero, aunque estos ya serían discutibles, hay otros elementos como la presencia del crismón entre el sol y la luna, integrando una facies cultural anterior, que podrían entroncar la inscripción con lo paleocristiano. MUCHÍSIMAS GRACIAS SALUD Y GLORIA Lucus Augusti

  27. #27 crougintoudadigo 07 de feb. 2006

    Biblioteca: El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga.

    SALUD Y GLORIA DRUIDAS Corrección de horrores Ubi dico MAGENCIO est Didaco, claro está MAGNENCIO el oficial sublevado de Autum contra Constante (350) y que llega hasta la víspera de la invasión de los francos y alamanes de la Galia (352), Como veis más bajoimperial imposible. En este momento en la provincia Gallaecia, estos príncipes territoriales con sus vexillationes hacen su agosto. Es el momento de las grandes villae no de ricos terratenientes o comerciantes galaico-romanos, pues la uillae es el centro de un espacio jurisdiccional, de un noble, y es el momento también pese a quien pese de los grandes oppida, como San Cibrán de Lás. Y en la Gallaecia de estos momentos sigue habiendo grandes espacios señoriales a cargo de comites o nobiles ( similares al rí ruirech irlandés), es decir mór túaths, y pequeños espacios comarcales, trebas, ciuitates, o terras, a cargo de principes territoriales o comarcales equivalentes al rí túath irlandés como el NICER ‘CLUTOSEZ’ del castro Cariaca vasallo del príncipe de los ALBIONES. Estos príncipes tribales o comarcales, se entronizaban y tenían sus ceremonias de ordinario o de toma de posesión jurisdiccional que luego serán las terras, tenencias, mandationes o territorios de la Edad Media, con los mismos límites que tenían cuando fueron de ciuitates o populi. Estos príncipes tribales o comarcales, confiaban sus jamones a su porquero Eumeo, a sus administradores, uicarius et uillicus de terra, dejaban sus feudos en buenas manos y en plena producción y marchaban con su señor natural a esos espacios centrales revividos -no le cabe a CROUGINTOUDADIGO duda, ni les cabría autedes cuando atiendan a sus razonables razonamientos-, por estas epócas de tanta ebullición del siglo IV, como una especie de corte del rey Arturo. Y aún por debajo de estos príncipes estaban los pequepos señores, ambatos, sattellites o miles, de vici, pagui aut castella, los domini, que en número aproximado de un centenar ocupaban los espacios dominicales y rurales de la treba. Ahora es el momento –esto se lo cuento también al caro BRIGANTINO- de los príncipes paletos tribales de la PROVINCIA GALLAECIA, que se construyen la villa romana en su tribu y su palacio urbano en Briteiros o en Lansbriga, donde los unos decoran con diademas el dintel de su palacio urbano, híbrido entre la uilla romana y el court yard house atlántico, como CORONERO, acaso tomando el nombre de un héroe de la Ilíada, diciendonos que es vasallo de la Casa de Camalo en CORONERI CAMALI DOMUS, y otro tanto hacen sus vecinos. Tanta fidelidad escama y, por si acaso, vive a su vez encerrado en el núcleo o cerne del espacio central y protegido de sus vasallos por un cuerpo de guardia que mete miedo el señor del Mór Túath, como su heredero el comes altomedieval. La Galicia feudovasallática ya está (a velas vir pero sin velos) a las puertas de las invasiones, ‘esperando a las bárbaras’, suevas ¿y acaso algo ‘teutonicas’, no?. Cuando fui a ver la excavación de San Cibrán en 2004, había un cartel ‘explicativo’ del central place que metía miedo por simplote y papanatas, (las cosas de Il Signore). Lo tengo grabado en video, y algún día lo reproduciré junto con las atentas explicaciones que se nos estaban dando a los circunstantes, Tras publicar Andrés Pena un libro digital sobre la organización institucional de Gallaecia y la evolución de la jurisdicción y de las institucionesdesde la Antigüedad hasta el siglo XII, el Pena le mandó mando a través de un común amigo un ejemplar al director de la excavación. No le dio las gracias. Pero CROUGINTOUDADIGO no supo más de aquel cartel (tal vez Il Signore repita con Crougintoudadigo lo de las aventuras del 92 y del 93 en la Tierra de Trasancos, aunque segundas partes no fueron buenas) Pues esto viene a por lo del crismón y el signo “)” ¡SALUD Y GLORIA A TODOS! LES DEJA MUY A SU PESAR CROUGINTOUDADIGO PARA ATENDER A DOÑA GRIPE.

  28. #28 crougintoudadigo 07 de feb. 2006

    Biblioteca: Suprimido

    Esa es la cuestión. Porque ya nadie se traga que hubiera solución de continuidad desde el Neolítico a la Edad del Hierro en el Atlántico, nadie se traga la llegada a caballito como los Reyes Magos de los Indoeuropeos al Atlántico. El modelo invasionista ha sido asaltado y arde por los cuatro costados.Tal vez se lleve a media parroquia de celtólogos con él. En el entierro de viriato, en los de Ategua y similares, etc.,en los de todas las tumbitas de carro del hierro de la Europa Continental e insular, y hasta en el de Patroclo, se lleva el difunto consigo al otro mundo a media parroquia. Si esto sucede en épocas recientes, que no ocurriría en la versión original, en el Neolítico. Tal vez habría que mirar para New Grange con otro ánimo. SIC FATUR CROUGINTOUDADIGO ¡SALUD Y GLORIA NOBLE MATUGENO!

  29. #29 crougintoudadigo 08 de feb. 2006

    Biblioteca: El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga.

    CROUGINTOUDADIGO SALUD Y GLORIA JEROMOR ME DICES CON TODA LA RAZÓN: Crou: Aunque estés griposo (y espero que estés mejor) un tirón de orejas, (alapam dare et aures torquere) sin que sea tu cumpleaños. No eres el único sino que es manía muy extendida (sobre todo en el gremio de loso arqueólogos): Latín VILLA , singular. VILLAE, plural. Una villa, dos villae. Y tres villae Verá estimado Jeromor CROUGINTOUDADIGO le adjunta una traducción de una parte del capítulo III de Andrés Pena Graña, publicado a comienzos de 1993, en el libro "Narón un Concello con Historia de Seu "A terra de Trasancos ollada dende os mosteiros de Pedroso e Xuvia na Idade Media". En este y otros capitulos del libro, el autor Pena Graña, un clón de CROUGINTOUDADIGO, no solo descubrió como se produjo el paso del castro a la uilla y a la uilla medieval, manteniendose en el proceso incólume recinto jurisccional -pura factografía creame, nada que ver con llos delirios de la Arqueología Espacial o del paisaje-, es decir el mismo espacio y marcos que antes tenía el castro, sino que descubrió la tipología de la villa fundiaria, del edificio referente de esa demarcación jurisdiccional, centro receptor de rentas del dominus, y habitual vivienda de su uillicus o administrador. Como si le digo que fue error no se lo creerá y bajo el riesgo de recibir su tirón de orejas, que ya le pitan a Crougíntoudadigo, amigo Jeromór le pido un favor de corrector a correcto, a saber: Dándose el caso de que está sin corregir esta mi traducción del gallego al castellano sobre la uilla, 1, y sobre las uillae 2 y 3, Crougintoudadigoun arqueólogo rara avis en el gremio se las envía, por si se las enmiendas aún sabiendo que le pondrá estimado Jeromor a CROUGINTOUDADIGO, las orejas como al Dumbo. Ahí va el texto CAPÍTULO III EL PLEITO LIUVA-ANTINO, UN EJEMPLO DEL HÁBITAT EN LA TIERRA DE TRASANCOS EN LA EDAD MEDIA Se habla en este capítulo de la distribución espacial del macro territorio segmentado autárquico en el seno del Territorio Político o Tierra de Trasancos, explicuando la génesis y desarrollo de estos conceptos. En el contexto de la Tierra de Trasancos, el castro como territorio económico segmentado autárquico funciona –si podemos poner un símil de fácil comprensión por extensión del concepto- como la fortaleza de un noble medieval con la diferencia de que en él los labriegos vivían con los señores dentro del recinto fortificado. El castro se concibe institucionalmente como la casa (domus) de un señor (dominus) que en un amplio espacio demarcado (territorio económico segmentado) extiende su jurisdicción o dominio. Trasladamos luego esta institución a una lujosa construcción dominical conocida por el nombre de villa que funciona como residencia y centro receptor de tasas jurisdiccionales y rentas procedentes de los conductores o propietarios situados en el territorio segmentado autárquico donde el señor ejerce su jurisdicción y dominio y posee un importante conjunto de tierras. Analizamos como dentro de este espacio el paisaje humaño se estructura, bien concentrada en pequeñas aldeas que toman el nombre de la villa nodal en la que están instaladas (referido usualmente a un posesor epónimo con nombre latino o germánico o a un viejo topónimo), bien dispersa a lo largo de “caminos antiguos” o de carro en granjas que recibien el nombre de casa, casal o villar. Nos referimos en último lugar a las formas de reproducción del hábitat, y a la inexistencia de parroquias concebidas institucionalmente con anterioridad al siglo XIII, en la Tierra de Trasancos. Apartados: - Territorio segmentado autárquico. - El castro como domus (casa) de un dominus (señor) y su dominio. - Articulación vertical de las relaciones de clientela. - Espacio polifuncional sagrado en el territorio político. - Pervivencia institucional del pazo rural (villa) de los siglos IV-VI en la Edad Media. - Núcleos de población concentrada en el ámbito jurisdiccional de la villa. - Domirón y Ardá. - Clonación del modelo de la villa por crecimiento natural o instalación. - Villa como núcleo del territorio económico segmentado autárquico demarcado. - El Villar. - El Casal o casa en el pleito Liuva-Antino. - El edificio referente del territorio económico demarcado. - Latifundio, communio y hombres libres. - Quiñones en fragmentación y concentración. Bajo una inicial dirección de D. Luis Monteagudo y D. José María Luzón Nogué, financiados por el ayuntamiento de Narón iniciamos hace seis años un estudio total y continuo de una TIERRA, Trasancos, a lo largo de un dilatado espacio temporal. Sabemos ahora, por una serie de motivos expuestos en la publicación, (l) que estos TERRITORIOS se conformaron políticamente hace cuatro mil años y aún hoy pueden ser reconocidos sin dificultad en la Galicia de las TIERRAS o Comarcas. (2) Resumimos aquí algunas conclusiones, discriminando una serie de instituciones que constatamos en la Edad del Hierro y su pervivencia hasta Edad Media para demostrar como no se produjeron cambios estructurales e institucionales significativos; en consecuencia no podemos hablar ni de romanización ni germanizacion para las instituciones de Galicia, exepto la que exista en el cerebro de los historiadores. TERRITORIO SEGMENTADO AUTÁRQUICO En primer lugar nos referiremos al castro y su territorio económico determinado mostrando la estructura vertical de su articulación socioeconómica y luego, las transformaciones producidas hasta la transposición institucional de este modelo a la villa romana y medieval. En la TIERRA DE TRASANCOS, constatamos la existencia de 53 castros conformando un macro territorio segmentado autárquico. Aunque no conocemos en ella ninguna referencia epigráfica, es relativa la frecuencia con que aparecen mencionados CASTELLA en inscripciones a continuación de un signo “C envorcado” que en la anterior publicación siguiendo a reputados autores, transcribíamos erróneamente como castro, sin reparar que éste, el castro, no podía ser otra cosa más que un topónimo que aparece casi siempre tras la letra girada. El castro no necesitaría de este signo, instalado cómodamente en un ablativo sin preposición con función en latín de locativo, muy antiguo y referido exclusivamente a entidades menores. El castro se revela plenamente y reside en este topónimo. La curiosa letra girada aparece a veces acompañada por la preposición de contexto referencial EX (3) revelando quizá una institución expresiva de la estructura jerarquizada del territorio, puede que una centuria (TOVAR), distinción de honor, incluso también relativa al *CORIO pero en ningún caso apropiada para un impuesto CENSUM o CIS por no ser creíble que figurase en las dedicatorias asuntos de hacienda, ni apropiada para denominar a los CASTELLA implícitos en el topónimo en ablativo. Polisémicamente, la posición girada do signo “,” que nos referimos a un indicador de posición social, debería si cabe ser puesto en relación con el elemento institucional que usualmente lo precede: el TERRITORIO POLÍTICO o TREBA, pero nunca en referencia con el territorio económico o castro, definido en el topónimo por ser ésta la única forma conocida del hábitat. [lámina pág. 131] [pie de lámina] Territorio económico segmentado autárquico EL CASTRO COMO “DOMUS” (CASA) DE UN “DOMINUS” (SEÑOR) Y SU DOMINIO Sabemos ahora por una evidencia contrastada que necesitaría de larga exposición, que el castro y su territorio económico constituye la casa de un señor, y que la totalidad del castro, así considerado comprendía no sólo el territorio económico (tierra de labor, prados, montes, etc.), sino también todo lo mobiliario e inmobiliario contenido en el recinto fortificado (casas e instalaciones) y bien defendido, y los habitantes del mismo (hijos y parientes del señor, instalados y siervos) más el ganado mayor y menor. Los marcos, que definen el territorio económico de los CASTELLA determinan, en este contexto tanto un espacio como la jurisdicción de una casa noble. La casa aparecería en la epigrafía suplantando al castro seguida de un topónimo o del consabido genitivo del posesor, por ello, no es de extrañar que DOMO constituya el ejemplo arquetípico de locativo en la gramática latina. (4) ARTICULACIÓN VERTICAL DE LAS RELACIONES DE CLIENTELA Así el MACROTERRITORIO SEGMENTADO AUTÁRQUICO que configura en el TREBA la sucesión de castros, se corresponde con casas de verdaderos clanes ligados verticalmente al príncipe del TREBA o TERRITORIO POLÍTICO. Dicho de otra forma el CLAN gallego (de tipo céltico) en nada se diferenciaría de la GENS –y esto nos pone en relación con una extensa área desde el Cantábrico al Tajo- grupo unido basado en el parentesco, no integrado exclusivamente por parientes al haber en él numerosos clientes (de *CLINO, inclinarse, acercarse a…), verdaderos vasalos, palabra que tomaría la Edad Media del adjetivo céltico GWASSAWL=WASSALUS, el que sirve. Ligados al señor *CORONO/IMPERANTE/PRINCEPS, como se llamaban en la dominación romana y se seguían llamando todavía a lo largo del siglo XII, (5) por lazos de fidelidad, DEVOTIO/FIDES, constituían el escalón inmediato al vértice de la pirámide, una especie de aula principis y la unidad de caballería del TREBA, integrada por los capitales del territorio segmentado autárquico. No es por casualidad que esta articulación recuerde estructuras provenientes de un viejo horizonte institucional que quedarían conservadas como verdaderos fósiles en áreas geográficas marginales como Galicia, Irlanda (6) y Gales (7). Articulaciones institucionales correspondientes a la Edad del Bronce como muestra el hecho de que los paralelos conocidos más próximos sean los pazos micénicos (8) y ese mundo reflejado en la Ilíada y literatura céltica insular proveniente de la Edad del Bronce. (9) ESPACIO POLIFUNCIONAL SAGRADO EN EL TERRITORIO POLÍTICO Estamos en condiciones de afirmar que los señores de un castro y su territorio obtenían su clientela de los labriegos que entraban en dependencia tras recibir tierras, y que el pacto sinalagmático de la locación/conducción se realizaba en un lugar donde el TREBA, como TERRITORIO POLÍTICO, depositaba sus instituciones: Un espacio sagrado polifuncional, entorno a al piedra de la divinidad TREBOPALA/TREBARUNA (=TEUTATES)/ tutelar del TREBA: TUDO PALANDAIGAE/ CROUGIN-TOUDA-DIGOE,(10) piedra por la que pasaban todos, eje del espacio sagrado, de la asamblea y reunión estacional; (11) y renuevación de vínculos conocida por el nombre céltico y latino OENACH{H}/FORUM en el registro epigráfico del noroeste, verdadero antepasado de las ferias comarcales gallegas. Tras la recepción de tierras el cliente, como conductor y beneficiado, contrae obligaciones propias de la bona fides, como la de socorrer a su señor yendo armado a defenderlo. Las contrapartidas, fides patronus, del señor a sus vasallos/ambacti/clientes, eran similares a las que un padre dispensa a sus hijos legítimos. BIENVENISTE (1936) señala que la lei de las XII tablas declara maldito (sacer esto) al patrón que haga daño al cliente, pero no hay que ir tan lejos pues esto mismo se conserva todavía en contratos sinalagmáticos gallegos medievales en la omnipresente escomoion que exponía al transgresor a la venganza humana y a la ira divina. Los clientes adoptarán el título de liberi en calidad de hombres libres y todavía en la Edad Media empuñar las armas junto al imperante o príncipe de la Tierra, o pagar un impuesto sustitutorio del servicio militar fossatum señala condición ingenua de los labriegos. La dependencia de los campesinos del territorio económico autárquico con el señor se enmarcan dentro de las relaciones de clientela y nada tendrán que ver con el sistema servil romano. El sistema es céltico pues no puede ser de otra cultura el horizonte expuesto, aunque tiene paralelos siendo un ejemplo las consideraciones de Tácito sobre los germanos de los que dice: “No utilizan a los demás siervos encomendándoles funciones concretas como hacemos nosotros, cada cual lleva su casa y sus penates. El señor impone la entrega de cierta cantidad y de trigo o de ganado o de tela, como si fuese un colono y el siervo acata estas condiciones.” (12) Tácito, que ignoraba el concepto de la “Europa de dos velocidades” se sorprendería si conociese que eso mismo había sucedido en Roma en el pasado y un pasaje de Festo (13) señalaba que los patroni distribuían entre la clientela más pobre y limitada en recursos (tenuioribus) parcelas en precario (precarium) para que las trabajasen en un horizonte institucional semejante al descrito para los germanos y bien conocido en las culturas célticas de base territorial y que nosotros, por fortuna, tenemos testimoniado en el registro epigráfico. (14) PERVIVENCIA INSTITUCIONAL DEL PAZO RURAL (Villa) DE LOS SIGLOS IV-VI EN LA EDAD MEDIA Quizá antes del siglo III los príncipes de los Territoria, y detrás de ellos sus caballeros (del territorio económico segmentado) trasladan su residencia a una lujosa villa que funciona como un palacio rural, centro administrativo y receptor de las rentas y servicios. El traslado sería repentino como muestra genialmente el profesor Blanco Freixeiro (15) que tras analizar una serie de villae de unidades similares a las galas y germánicas y resaltar el contraste entre las villae galegas é as villae fundiarias concentradas “en las buenas zonas del valle del Douro y sus mayores afluentes, al este del Pisuerga”concluye que ”los propietarios de las villae de las actuales Galicia y Asturias no eran de ordinario romanos sino provinciales”. Una villa gallega funcionaba como la villa de Cogidubnus en Chichester, un centro administrativo, capital del TERRITORIO o TERRITORIOS del príncipe, con calefacción, estancias familiares, con dependencias administrativas y tullas para el almacenamiento de las rentas. Los señores del territorio económico fragmentado, más limitados en recursos habían llamado pomposamente villae a sus castronelas (defended Farmstead) que no tenían de villae más que este nombre ligado al posesor. La villa era algo más que un edificio lujoso, era una institución de la organización territorial económica segmentada del TERRITORIO POLÍTICO. Un alfarero enriquecido no se podía construir una villa, por el mismo motivo que no se permitía la creación de un feudo, castillo incluido, a un judío en la Edad Media. A partir de un momento impreciso el territorio económico que se reproducía dentro del Territorum creando nuevos castros (territorios económicos demarcados) en las zonas fértiles del estado, bajo concesión del príncipe de la Tierra (bieneficium), crece ahora en torno a unas castronelas (villae) de los señores (domini) que sitúan en unidades de explotación unifamiliares, dispersas por dentro del tetritorio económico demarcado, a los labriegos, hombres libres, a los que entregan conducta. Territorio en que la villa ejerce su jurisdicción, formándose así las minúsculas agrupaciones humanas que dan a la villa medieval la consideración de lugar habitado despojado de su significado dominical. Si bien no es del todo cierto como afirman Alberto Sampaio y Fustel de Coulanges que la villa tenga en el siglo IX la misma extensión y los mismos límites que en el siglo IV, pues el territorio no dejó de fraccionarse durante el dominio suevo y después de él en nuevas unidades, si es cierto que las villae del S. IV tendrán la misma extensión y límites hasta el siglo XII. La parroquia actual surgiría tardíamente a partir de una remodelación eclesiástica y así la feligresía de Santa María Maior de O Val, en Narón, Tierra de Trasancos, se formaría a partir de la fusión de varias villae propiedad proindiviso de los caballeros, perfectamente deslindadas por marcos. (16) NÚCLEOS DE POBLACIÓN CONCENTRADA EN EL ÁMBITO JURISDICCIONAL DE LA VILLA Hoy las conocemos con el nombre de aldeas. Algunas villae de la Tierra de Trasancos, en los siglos IX, X y XI consisten en un grupo pequeño de casas, cuyo número tal vez, se duplica a lo largo de los tres siglos. Sustituyen probablemente a una denominación anterior vici, agrupación humana de vecinos dotados de sus asambleas, conventus publicus vicinorum, asambleas que se mantendrán todavía hasta comienzos de la Edad Moderna pero sin que los vecinos tengan en ellas poder de decisión absorbido ahora por los señores de las villae jurisdiccionales. Agrupan un grupo de casas, unas cerca de otras, una terreno o una huerta de un vecino linda con la casa de otro. Las casas se disponen en torno de las cortiñas, a orillas de los caminos o en las confluencias de éstos. No se puede hablar de criterios urbanísticos, de acuerdo con el sentido que le damos a este concepto en este momento del siglo veinte; sin embargo, el hábitat rural medieval está distribuido orgánicamente, y ordenado, con la cabeza, no con el cordel y las casas no se construyen al azar, se hacen bajo ciertos patrones, siguen un criterio funcional fundiéndose con las características del terreno y el complejo mosaico de las propiedads de los diferentes vecinos, como sigue ocurriendo hoy en día en las aldeas, por eso todas presentan un mismo aspecto diferente. En las feligresías que hoy constituyen el Ayuntamiento de Narón, como en el resto de Trasancos los techos de la mayoría de las casas y hórreos labriegos fueron de paja. Pero existirían casas cubiertas de teja, no en vano tenemos las mejores barreiras de Galicia. Los muros son de piedra grano o losa bonos formales y en algunos casos llegaron hasta hoy. Las especificaciones en los diplomas de los formais de piedra apuntan que pueden existir también casas de madera y barro y por eso no localizamos ninguna. Hábitos y rutina atávicos pervivirían durante la Edad Media en el valle de Trasancos. En líneas generales, las viviendas que componen la villa/aldea no se diferencian mucho de las castreñas, en cuanto a muebles, utensilios agrícolas y domésticos, salvo el nuevo emplazamiento de la planta en cuadro o rectangular que permite una disponibilidad de espacio abierto más allá de las huertas (cortiñas) que rodean a la casa en una donación de Ordoño Pelaez a Xuvia dice: “… hereditate que ego comparavi de Arias Petri in villa de Leixa et est i kasa cum ii partes de ipsa cortina in qua ipsa casa est fundata…” (17), al no tenerse que adecuar el hábitat a las necesidades de defensa, diríamos que las comodidades no fueron mucho mayores en su interior durante la alta Edad Media, pero al ser desconocidas no se echaban en falta. El molino circular, hogar con el pote y la gramalterreno junto al arca, sella, tazas y platos de madera completaban el mobiliario. Los más ricos contaban con lechos, colchones de plumas y cobertores, los más pobres dormían en el suelo en sus cabañas sobre lechos de paja con cobertores de picote. En muchas casas, las que tienen el techo de paja, el hogar se sigue manteniendo, para evitar incendios en el medio de la casa, y se cuelga la gramalleira de un poste central o de la viga que separa las dos aguas del techo de paja por donde sale directamente el humo del hogar; gallinas, conejos y animales pequeños viven dentro de la casa con las personas. Sólo dos costumbres que perviven hasta casi nuestros días, denuncia el antiguo hábitat en oteros: El hecho de buscar depresións en el suelo y sitios protegidos para hacer las casas, medio enterradas, no tanto para ahorrar piedra, como para resguardarlas de las inclemencias del tiempo, a veces en sitios húmedos y sombríos y el hecho de colocar encima del tejado, o más propiamente pajar, una o dos piezas prismáticas, que en el mundo castreño tuvieron la finalidad de sostener el techo de paja, al salir de ellas cuerdas rematadas por losas. La madera y la piedra seguían jugando un importante papel en la construcción. La cubrición con pajas y la estructura interna se mantuvo, en algunos casos, hasta mediados del siglo XVIII en la tierra de Trasancos. (18) Igual que el castro, la villa-aldea se enmarca en un territorio jurisdiccional con instituciones propias demarcadas por límites y marcos antiguos, (19) que unas veces son naturales y otras artificiales al encontrarse con otras propiedads de particulares, al concurrir varias en los latifundios de los nobles o del clero. Sabemos que los límites antiguos de muchas villae (no de parroquias) que no son de nueva creación, en algunos casos deslindaron el primitivo territorio de un castro. (20) El Conde Froila Pérez Bermúdez, hijo del poderoso Bermudo Froilaz, (21) dona en noviembre de 1086 la villa de Domirón al monasterio de San Martiño; ésta es una villa en el sentido restringido, una propiedad fundiaria del Conde. Una considerable propiedad y la deslinda detenidamente: “Por sus términos y lugares antiguos con toda su prestanza desde donde se cierra por Manillan (Chousa de Nelterreno) y de allí por Barreiros, va por el villar de Agralan hasta el río de Felgaria (Filgueiras o riachuelo de Longras) y de allí al mar. Y por la otra parte, hasta Pumarino y sigue a las aguas del mar.” (Tal vez entre la Espiñeira y A Fraga). Estos topónimos en gran parte son reconocidos hoy, al contar con un estudio detenido de la microtoponimia). (22) DOMIRÓN Y ARDÁ Esta villa de don Mirón (domini Mironi) es una propiedad enorme, una villa fundiaria en la que se enmarca la villa-aldea fundada tal vez, por un antepasado del Conde, que era de la estirpe de los Godos, un noble germano que mantiene en genitivo su nombre de posesor asociado a la propiedad. Caso parecido es el de la villa de Ardán (villa Ardani), que había donado a S. Martiño Visclávara Vistrariz, en el año 977 en su integridad, perfectamente deslindada por “términos” donde claramente se aprecia esa estructura de villa de unidades separadas que había señalado el Profesor Blanco Freijeiro para las villae del Nw. peninsular y ciertas partes de las Galias, “con los edificios del monasterio (mosteirón, queda hoy como topónimo), y con todo lo que allí hay desde que la villa fue erigida, con pazos, iazedas, bodegas, con todas las cosas que están en el interior cercadas y abiertas en el exterior por sus términos y lugares antiguos. Empieza en ese agua que entra en el mismo río de Neda, que es ese que baja de Porto Macenario; sube por la división de la heredad de Gosende y va hasta la Pena Leboreira (Leboraria); desciende luego por la Lama de Pielas y va hasta el riego de Cerdeiras (Cerdarias) que va a desembocar al agua de Xuvia, y va por éste hasta la otra banda, del monte, allí asciende hacia esta ciudade antigua que está en la cima del monte de Xuvia (el castro del monte de Ancos que domina toda la ría de Ferrol, en estado lamentable de conservación, recientemente acaban de plantar eucaliptos en él), y desciende por el valle de As Forcadas de Alvarón, entrando en dicho río por las divisiones de Casadelos y Neda. (23) Es una propiedad de considerable extensión la que un día había erigido este supuesto Ardán, si fuese posible considerar, como engañosamente parece, el genitivo “Ardani” el antropónimo del fundador. ¿Qué fue del monasterio del que no queda ninguna constancia de su existencia, testimoniada por el documento notarial y la descripción física de su mobiliario además de la toponimia? Los “edificios del monasterio” de los que habla esta vieja carta no se pueden referir al monasterio de Xuvia, los edificios son de Visclávara y esta señora los dona ahora al monasterio de S. Martiño. Existió en Ardá un monasterio ya desaparecido en el momento de la donación. En el libro anterior aventuramos los motivos de su desaparición como consecuencia de la incursión normanda del verano del 844. En esta donación también se menciona la villa de Xuvia: “... Doy también la villa de Xuvia entera por los términos de esta “Succo Muertuorum uel antiquorum” de Sulco de los muertos o de los antepasados. ¿Quiere decir que cuando hicieron presura de la villa a sus antepasados, ésta estaba desierta, pertenecía a los muertos? (24) La única explicación posible que se nos ocurre aventurar en este caso sería, de nuevo, la invasión normanda en el año 844. Tenemos la certeza de que Visclávara se refiere a que la villa donada estaba acotada por lindes y marcos antiguos, bien conocidos de los cuales el deslinde se hace por ello innecesario. La evidencia factográfica y la suerte nos permitieron identificar el edificio matriz de dos de estas villas: La villa de Platanetum o Pradeedo en O Val y la villa de Quintana, Quintá en estado de conservación; son protopazos o núcleos de habitación de los señores o encargados en su nombre de la administración de estas villae, en manos de particulares, están en algunos tramos cercadas por muros o cercas vegetales, como sucede en los países donde predomina el sistema de bocage, países atlánticos de áreas culturales afines a la nuestra. La expresión utilizada por Visclávara en su donación a Xuvia de la villa de Ardá “sicut villa est erecta” referida a su deslinde (como creada por sus fundadores, sean estos nobles, como en el caso de don Miro, libres o siervos) en sinergia con los casos en los que aparece unida al nombre de posesor germano, (lo que no quiere decir que su fundador lo fuera), sirve (tanto como la presencia física de las mismas) para afirmar que estamos ante un indicador de iniciativas individuales de ampliación del territorio. ¿Qué las puede motivar? CLONACIÓN DE UN MODELO DE VILLA POR CRECIMIENTO NATURAL O INSTALACIÓN La villa de Ardán, no nos pone ante un ejemplo de inmigración de gente de foris que supuestamente llega a Trasancos, pero puede servir como pretexto de una breve referencia a los instalados en Galicia tras la irrupción sarracena. Si llegan, ¿cuándo pueden chegar? Sabemos por Sánchez-Albornoz, (“Donde y cuando murió don Rodrigo”; “Despoblación y repoblación”, etc.), que el gobernador godo de Córdoba fue el único príncipe cristiano que cayó en manos de los ejércitos del Islam. El resto de ellos o se rindieron por capitulación o huyeron a Galicia. La familia condal de los Trava se consideró descendiente de un noble godo que llegó a Trasancos por mar desde Roma, (suponiendo que así fuera) tal vez (si se nos permite la especulación pura) por los tiempos del Rey Alfonso II “El Batallador”. Hoy estamos acostumbrados por las crónicas de los medios audiovisuales a ver el espectáculo triste de esas largas hileras de refugiados, huyendo de los países invadidos, y del avance de los ejércitos enemigos hacia fronteras más seguras. Si algo así fue lo que motivó la creación de Ardán, no lo sabremos nunca, corrientes migratorias a veces colectivas durante los siglos VIII y IX, pudieron afectar a la tierra de Trasancos, el más seguro y apartado rincón del Nw. -ya que parece ubicarse en As Pontes (las Puentes de Ume, Pontumio en las crónicas) el punto más septentrional de una efímera incursión musulmana en Galicia-. En el área oriental de Galicia, más afectada, se sostiene que los poderes civiles y eclesiásticos se colapsan, Samos es abandonado pero por poco tiempo. Cuando desaparece la marea islámica, Galicia la Urbe Gallaecia queda en manos de sí misma, frente a la Tierra de Foris. Sabemos de la llegada de monjes mozárabes a Samos durante los reinados de Froila I (757-768), Alfonso II (791-842), Ramiro I (842-850) y Ordoño I (850-866). La badía de Dumio se traslada a Britonia, renace la sede Vallibriense. Otros obispos habían acudido a Iria. Se produce una serie instalaciones pacíficas, gentes procedentes de la periferia de Galicia pero también, en sucesivas etapas, de más lejos. Secuenciadas, la primera coincide con las persecuciones de Abderramán I a la mozarabía; con las rebeliones de Mérida y Toledo, las segundas, y las últimas con la gran crisis mozárabe de los días de Abd Al-Rahman II. (25) Recibiera o no Trasancos visitas, el caso es que no sería este el telón de fondo que pueda fácilmente explicar la presencia de Argimiro, un duque, que moriría después de hacerse religioso en el monasterio de Xuvia con la dignidad de obispo. Tal vez en este trasiego de hombres se podría situar la fundación de Ardá(n) (villa erecta) y su monasterio aunque nada sabemos y suponer mucho cuesta poco. Hay que tener en cuenta también que el crecimiento de la población gallega que, imposible de cuantificar, se detecta claramente cara al año mil, exige la construcción de nuevos asentamientos, que no hay ningún motivo para pensar que en la Tierra de Trasancos se produjo un supuesto despoblamiento como contrapunto de los que supuestamente llegarían sin figurar en ningún registro y sí los tenemos para pensar en un crecimiento natural. Nobles relacionados con la familia Petriz, poseen enormes propiedades fundiarias, villae, en Trasancos, desde la época de Argimiro, que irán pasando poco a poco al monasterio tras sucesivas donaciones, no cabe duda alguna de que San Martiño de Xuvia es un monasterio emblemático de la casa condal. Muchos años después de la (probablemente esta familia tuvo que ver con ella) su fundación, Visclávara Vistrariz, recuerda en 977, sucesos que ocurrieron en la época de Alfonso II o, lo que es lo mismo, del príncipe Ramiro, pero no sabe la fecha de la fundación del monasterio de Xuvia locus “olim de semper sacrato”. La Tierra de Trasancos es considerada por los Froilaz dicti Petriz, su solar patrimonial y de ella se consideran originarios como muestra el Conde de Barcelos y una leyenda familiar {común también a otros linajes originados en el territorio, como los Andrade, pero desconocemos lo que se esconde tras la providencial llegada por mar, que parece una leyenda celta (recuerda a la leyenda de la Vicorra)}. Es más prudente de lo que parece, pensar que esta familia nobiliar desciende directamente del desarrollo secular de la aristocracia indígena, sólidamente asentada, que hacerlos, súbita irrupción tipo “deus ex machina”, aparecer en una tierra desconocida, apartada de los cambios e, inexplicablemente, sin dueño. VILLA COMO NÚCLEO DEL TERRITORIO ECONÓMICO SEGMENTADO AUTÁRQUICO DEMARCADO La VILLA fundiaria, con jurisdicción, de un particular es el pazo de un noble con territorio demarcado en cuyo interior el señor entrega tierras y casas a labriegos, siervos o instalados mediante contratos consuetudinarios (foros) de locación-conducción. Un noble muy rico, Payo Menéndez, el esposo de Munia Froilaz, señora que tras la pérdida de su hijo que se ahoga “en el Mar de Xuvia” se refugiaría en la religión, manda “enterrar su cuerpo -su esposa será enterrada en el monasterio de Pedroso- en el monasterio de S. Martiño... Si muero en la tierra de Trasancos, si muero en Ortigueira mando que mi propiedad la tenga mi mujer mientras viva y sirva con ella donde quiera que esté enterrado y a su muerte, tal como tuve poblada esa propiedad (con los hombres que trabajan la tierra en ella) de la misma manera yo mando al monasterio de San Martiño: La villa Insua (ínsula) entera y la villa de Martín entera como yo la tengo o debo tenerla por sus lugares y términos: empieza por el muro de S. Cristobo, va por ese muro hasta la lagoa (una mámoa, no el Lago de Doniños) de encima de Doniños (Doninos), y por aquel villar de Paonte, de allí hasta donde se divisa Brión y va hasta la lagoa (mámoa) de encima de Brión, desciende hasta que se mete dentro de Cavalar (Cavalaria) y el villar que llaman Pazos (palacios}, junto a la iglesia de S. Pedro de Loura. (La villa de lnsua) Empieza por Donelle (Doneli) y de allí va por Crecente y sigue hasta otra villa que llaman Laura Vedra (Vetera), y la tiene doña Munia Froilaz mientras viva; cuando muera que la deje al monasterio de S. Martiño. (26) (lámina 1 pág. 139) Pie lámina: Villa de Quintana. Quintá. O Val. Sigue texto: Aparentemente estas Villae privadas, explotaciones con grandes reservas trabajadas por siervos (servicialias) o instalados (criaciones), como ya dijimos más arriba, vienen designadas en ocasiones por el nombre del fundador en genitivo. Villa domini Mironi, Villa Martini, etc. (Lámina 2 pág. 139) Pie lámina: Quintana, vista de las alteraciones en la fábrica Explotadas por el señor, éste pone en ellas labriegos ipsa hereditatem tenuerit populata que le pertenecen y que, luego veremos como ésto no es así, también aparentemente compra o bien los cría, vende o dona como si fuesen ganado (así, don Bermudo Pérez (27) y su mujer la infanta doña Urraca vendían a S. Martiño la mitad de Gontiña y su hija Mariña entera en 1132 por un caballo apreciado en nueve sueldos y dos vacas en 20 sueldos). Otras veces trabajan coloni, gente en sus orígenes jurídicamente libre dependiendo económicamente, al no tener tierras, del señor que, aparentemente ya que esto no es así, acabaría olvidando poco a poco los antiguos privilegios de sus hombres. En esta situación estaban los hombres del coto de Caranza y Caranciola, libres y dependientes de su señor donados a Xuvia por el primer conde de Trastámara. Estas explotaciones unitarias compuestas por el “pazo” (quae verborum immoderatio) del señor y las casas separadas (servicialias) de las familias servis o instaladas, en todo caso dependientes tras la recepción de tierras, se ubican, en muchos casos dentro o al lado de villae que son verdaderas aldeas, donde viven labriegos que tienen bienes propios y relativa independencia, bajo la protección del señor jurisdiccional: ingenui, homines bonos, gente libre, en posesión de todos los derechos legítimos otorgados por la costumbre y usos del lugar, que intentan con mayor o menor suerte hacer valer sus privilegios en sus reuniones vecinales en ciertos lugares de (lámina pág. 140) Pie de lámina: Marco y olivo de Platanetum (Pradeedo, O Val) sigue texto: especial significación (junto al Carballo de Auga Quente en Pedroso) o protestan y pleitean frente a los abusos de los potentiores. En ocasiones, aparentemente, la villa residencia el centro receptor de las rentas del señor, toma el nombre del topómimo de la villa-aldea, donde está ubicada o viceversa, lo que produce en ocasiones, como en Sta. Icía, cierta confusión. En otras, (Domirón) es toda la aldea o villa la que toma el nombre de la antigua residencia del señor. Todos los que llevan tierras del señor en sus propiedades dentro del límite de su villa, a cambio de una renta (cum quantum ad prestitum hominis est según una fórmula usual) siervos y hombres libres son sus vasallos, unos pagan rentas y otros también, todos un censo para la mesa del locador y todos los servicios debidos al señor jurisdiccional o al rey a través de él. En la donación de la monja Visclávara Froilaz a Xuvia de 1114, ésta manda a San Martiño “todos los hombres que son, o deben ser mis vasallos” y añade “tan de criatione quan de vassallia”, un matiz muy sutil que abarca tanto a los hombres instalados como a todos los habitantes de la tierra bajo su jurisdicción. (Lámina pág. 141) Pie lámina: “Villa de Platanatenum”, Pradeedo con doble estrella hexástila EL VILLAR Una carta de Payo Menéndez de 1095 (23 de enero), menciona también un vocablo nuevo: el villar de Paonte y el villar de Palacios, (Pazos), términos sitos junto a la iglesia de S. Pedro de Loura, limitando con sus propiedades. El villar es un núcleo habitado, compuesto por una granja unifamiliar y responde a un tipo de hábitat diseminado. En esta época, como se deduce por la documentación medieval y la toponimia, probablemente una extensión superior al 60% de la tierra de Trasancos era un espeso e impenetrable espacio de bosque y braña. Fragas encadenadas con dominio del roble y el castaño entre claros (de braña y las tierras de cultivo), y en torno a los ríos los freixos, bidueiros, salgueiros, avellanos, y frutales bravos como los abruñeiros. En este sentido coincidimos con March Bloch que ve a la población de la Edad Media viviendo en verdaderas islas entre espeso bosque (28). En las fragas habita una expléndida fauna, osos, lobos y jabalíes, amén del ciervo y el corzo en los montes, y otros animales más pequeños que atrapar diestramente los labriegos con sus artes, a esto hay que añadir una riqueza inimaginable de vida en los ríos y en la ría. Un célebre epigrama de Marcial describe ya este esplendor en el siglo I d.C.: “... si encomiendas algo Materno, a tu paisano y viejo camarada, Para el Océano Callaico -¿o piensas que es mejor en la ribera laurentina pescar torpes ranas y delicadas agujas que devolver el cativo muxo a sus piedras si te parece que es menor de tres libras? ¿y cenar la insípida ostra en una exrraordinaria mesa y mariscos a los que cubre una delicada protección antes que ostras que no sentirían envidia ni la competencia de las de Baias que los criados pueden devorar, si no lo prohíbe el amo? Aquí, tú, gritando llevarás hasta las redes a la pestilente zorra y la repugnante presa morderá a tus perros. Allí las redes apenas haladas de un abismo llenas de peces, aún empapadas retendrán mis liebres. Mientras hablo, he ahí que regresa el pescador con el cesto vacío, y el cazador llega orgulloso con un tejón cazado...” (29) No faltan alimañas inquietantes para la economía de los labriegos: zorros, delonciñas, etc. Se harían batidas desde tiempo inmemorial y, con periodicidad semanal en ciertos lugares de Galicia, testimoniadas desde el siglo XIII, cuando los daños eran alarmantes o para reducir su número. Muchos recordamos todavía al cazador de alimañas recibiendo regalos por las presas muertas de los labriegos, paseando sus víctimas atadas por los pies a una barra horizontal. Todavía a principios de este siglo el Ayuntamiento de Narón destinaba una cantidad del presupuesto para pagar a los alimañeros. Cada especie tenía su precio. Hoy este panorama pasó a la historia y debemos proteger lo poco que queda incluso ante leyes hechas por los que participaron en cacerías de las últimas “gallinas del monte” en el Courel o que, al desaparecer en Galicia intentaron repetir la experiencia con los osos en los países del este. Pero estamos hablando de otros tiempos y en palabras de Le Goff, la Edad Media es el mundo de la madera, y la tierra de Trasancos, con su radical *Trs =(quemar el bosque para cultivar) indica, debía mostrar desde mucho tiempo atrás, el esplendor de una pequeña Amazonia, sin el deprimido aspecto que presenta en la actualidad donde a penas los restos marchitos de la Fraga de S. Pedro de Leixa en torno al Pazo del Monte de los antiguos señores de Xuvia del noble linaje de Mandiá, puede ilustrar el paisaje y mobiliario ambiental que rezuma en la prosaica literatura de los diplomas. Hubo que llegar a las últimas décadas del siglo XX para que un hombre descubriese que puede valer tanto como toda la especie humana, pero que la especie humana, desde el punto de vista de la biología, como especie, no es más valiosa que cualquiera de las que desaparecen diariamente. Como dice un poeta: ¡Humano no nazcas! A principios de siglo, todavía la carretera de Castilla a la altura del Alto del Castiñeiro, Freixeiro y Piñeiros estaba flanqueada de árboles restos de viejas fragas, y, en parte, de la actividad repobladora de los priores ilustrados del Couto; influyó en la desforestación la presión del hombre especialmente la vorágine constructora de los astilleros que se instalan en el siglo XVIII en las antiguas tierras de viñedos del monasterio de S. Salvador de Pedroso (30), pero en este siglo todavía se mantenían ejemplos representativos de las viejas fragas y soutos, donde ahora crece invasivo el eucalipto. (Lámina pág. 143) Pie de lámina: Villar de S. Mateo Al extenderse la población, el villar que está en la periferia de la villa quizá rodeada de bosque tierras bravas y calvas, ocupa el terreo ganado a éste o a los claros. Originariamnente una casa aislada, con el tiempo dos o tres, unas cerca de otras en torno al camino de carro, carreira, configurarán una nueva aldea. En las actuales parroquias de O Val y San Mateo estos topónimos indican la ocupación de tierras al monte por las roturaciones, por ejemplo el “Vilar de San Mateo” al pie de la Calliqueira; el “Vilar de O Val” y “Os Vilares” al pie de los Montes de la Lagoa. Se asientan en estas nuevas tierras de cultivo, jóvenes parejas emprendedoras, por el propio impulso del crecimiento de la población o motivadas por ventajas económicas ofrecidas por los señores, constituyendo inicialmente un hábitat disperso en los claros del bosque, o nuevas tierras ganadas al monte cerca de los cursos de agua y de los recursos necesarios (regueiro de Casa Vella; regueiro de Vespasante y regueiro de O Val, en los villares anteriormente citados) para sacar adelante una explotación familiar agrícola y ganadera. Debido al crecimiento de la natalidad, (que se situará para algunos autores en Galicia a principios del siglo XII en un índice de 4,08 hijos por familia) o 4,49 para M. Rubén García Álvarez (31) pronto se va a convertir el villar, por agregación de nuevas casas, en una aldea más, tal como se conocen hoy en día, en nada diferente de la villa -aldea salvo en la antigüedad del segundo tipo de poblamiento. La práctica totalidad de los Villares del ayuntamiento de Narón se extiende por la ladera oriental de la Cordillera Costera Trasanquesa desde la Calliqueira a Vilasuso, en cotas entre 100 y 200 m. EL CASAL O CASA EN EL PLEITO LIUVA-ANTINO Se entiende en la Edad Media, por este término, una vivienda labriega, explotación familiar con todo lo que la rodea, cortiñas, terrenos, huertas, alpendres, terrenos cerrados para el ganado y entradas y salidas a pastos y montes. Originariamente, el casal como el villar no constituye un núcleo de población, sino solamente una unidad de explotación familiar de hábitat dispersa dentro del marco jurisdiccional de la villa hasta finales del siglo XII. Existe una serie larga de documentos en los que se muestra la realidad del casal algunos relativamente tempranos como la “intentio” liuva/Antino, otros tardíos como el Apeo de Pedroso de mediados del siglo XVI. Pero ambos muestran una estrecha correlación morfológica. El segundo caso muestra como al crecer la población ésta va ganando terreno al monte, abriendo nuevos espacios que quedarían vacíos a finales del siglo XIV, estando en total ruina las casas todavía en el siglo XVI. Se presenta inicialmente en Trasancos el casal dentro del marco de la villa, pero con rasgos individuales, constituyendo un núcleo de habitación en la periferia de la misma, así pues, en estos casos responde claramente a un hábitat disperso; el hecho de que en varias ocasiones sean designados con el nombre de personas lo ratifica. Otro argumento a favor de esta sólida hipótesis la constituyen los topónimos en los que está presente el término Casal (Dra. M. C. Pallarés). Casa y casal se usan indistintamente, indicando el primero el edificio con la familia que lo habita y el segundo el edificio con los anexos necesarios para el desarrollo económico de la granja. El sentido del término que nos ocupa se puede ver perfectamente matizado a través de un documento muy interesante de nuestra Col. Diplomática de S. Martiño de Xuvia del que nos ocupamos más extensamente en otro capítulo. Ya estudiado por Rubén García Álvarez. El documento dice así: Xps. Primero de agosto de 1069 (era i.c.viii et quot kalendas auggusti). Se entabló un pleito entre el abad Antino y los frailes de S. Martiño, y Liuva sobre unas heredades y pomares (terreno dedicado al cultivo de manzanos) que son del monasterio de S. Martiño, acusándose y contendiendo (intendentes et contendentes) unos con otros, el Abad Antino y Liuva, aquí en el monasterio de S. Martiño ante nuestro señor y juez (el Conde Froila Bermúdez), y de muchos otros, nobles todos ellos (Proli bene natorum), diciendo a Liuva el abad y frailes del monasterio la heredad que tenía de Gatón que se encuentra testada al monasterio, con sus anexos (adjuntiones) y sus pumares, “la tercera parte íntegra de cuanto me corresponde entre mis hermanos o herederos”; y fue testado de doña Aragunta, por su ánima, las heredades y el casal (ipsas hereditates et ipso kasale) de Gatón que ya antes nombramos (de Gatón quod superius nominabimus). Y se encuentra esta villa y pumar (ipsa villa y pumar) en el Territorio de Trasancos, en la villa (dentro de sus límites antiguos) que llaman Neixa (villa quos vocitant Neixa), en el siguiente lugar, entre la casa de Eika Domínguez (Eika Dominici) y del mismo Liuva, y se conoce ese sitio por el nombre de Casal de Gatón (et vocitant ibi kasale de Gatón) a la orilla del río que discurre seco hasta Suprado (Superato) donde entra en el mar llevando el cauce en dirección a S. Martiño. (32) La soberbia reducción de la microtoponimia de las colecciones diplomáticas de Xuvia de nuestro colaborador D. Manuel López Bouza nos permiten un detenido recorrido por el espacio geográfico de este diploma: (lámina pág. 145) Pie de lámina: Red viaria medieval del actual O Couto y Xuvia Del castro del Petouzal, concretamente de la fuente del Castro, arranca un viejo camino conocido por el nombre de camino del Castro, que en dirección NE atraviesa la Lugareira hasta lo que hoy es el lugar de Neixa, y en el siglo IX era la villa de Neixa, cerca de la fuente del mismo nombre. De Neixa partían dos caminos que aún existen, uno que iba hacia Domirón, donde estaba la villa, que con el tiempo sería la más preciada de las posesiones del Conde D. Froila Pérez Bermúdez, no por el valor económico sino por su valor sentimental. La belleza de sus fragas, de las que aún quedan los topónimos, que se extendían por la costa, y sus posibilidades cinegéticas debían de ser harto estimadas por él ya que, estando a punto de morir a manos de los almorávides en el desastre de Sacralinas o Zacalinas, ofreció Domirón a su monasterio de Xuvia si S. Martiño lo dejaba salir con vida. A medio camino entre el lugar de Castro y la villa de Neixa otro camino conocido con el nombre del Souto, pasaba el puente del Cadaval en el río Freixeiro, atravesaba los terrenos de la Torre (lo que hoy son As Torres) un topónimo bajo medieval -que aludía a la torre del prior del monasterio, dotada de todo su mobiliario necesario para que por métodos expeditivos los culpables “confesaran” sus crímenes, (conocemos bien la torre del monasterio de Pedroso)-; y de allí cruzaba lo que hoy es la carrera de la Faísca originariamente el camino que se dirigía a Suprado (Superado) atravesando una derivación, un viejo depósito de conchas de ostra en que apareció cerámica romana de paredes finas- donde en carros se recogían, hasta hace poco, algas y conchas para abonar las tierras y -también allí existía un pequeño embarcadero- pasaba por la losa de la Piedra otro viejo camino que se dirigía al este, hacia el castro del Petouzal, rodeándolo en dirección sur. Pasando por la Picota (justo en un cruce de caminos, donde en la Baja Edad Media podía verse a los condenados atados a la picota expuestos a vergüenza pública por el “allón” el sayón del prior) del monasterio hasta la Faísca de abajo donde un ramal SE iba hacia el complejo monacal y otro SW atravesaba los montes del Vilar hasta la Punta del Preguntoiro en el mar, entre Sua Coba y Suprado (Superato). En torno a esta red se disponían los casales. Doña Aragunta, una noble de la que ignoramos su filiación, había donado al monasterio (de unas propiedades probablemente en régimen “pro indiviso”) su quiñón de un reparto entre sus hermanos (siempre según la versión del monasterio), entre ellas está el casal de Gatón, constituido por una casa labriega con sus tierras que debían de tener una cierta extensión (ésta es la norma en los casales de Pedroso), a la orilla de un camino donde había dos casales más: el de Liuva y el de Eika Domínguez. Quizá Liuva, (homo bono), un labriego libre o un antepasado, lo recibíra directamente de doña Aragunta bien como regalo, bien por compra, bien como herencia; en este caso, Liuva sería un descendiente de una rama de una familia noble, propietario de una buena hacienda, como se deduce de la extensión de su casal. Lamentablemente la carta notarial no consigna la extensión de este casal, y tendremos que recurrir a una minuciosa investigación. En la exhaustiva reducción toponímica del coto de S. Martín realizada por el Sr. M. López Bouza -inestimable colaborador- el casal de Gatón y los otros limitan con Domirón, el Vilar, la Faísca, Corribó y Chousa da Pedra. Esta granja además del pumar, objeto de litigio (villa et pumar) se encuentran según el documento dentro de los límites de la villa de Neixa, bastante alejados del núcleo de la aldea, lo que corrobora lo dicho con anterioridad. La forma de ubicar en el espacio físico una propiedad en la documentación altomedieval es extremadamente precisa, y si se tiene la suerte de disponer, como en este caso concreto, de una completa reducción y estudio del área; también ofrece ricos datos indirectos. Primero se habla de la comarca, la comarca donde plenamente se reconoce el área de la civitas-populus, treba o territorium, de la época castreña. “Et est ipsa villa et pumare in territorio Trasanquos” Después se especifica la villa de poblamiento antiguo, ese gran claro en medio del bosque, dentro de los viejos límites del cual se encuentra la propiedad de la que se habla. “Villa quos vocitant Neixa” Hasta aquí, se sigue, pues, un esquema paralelo al que muestra la epigrafía para la cultura castreña, donde después del nombre y afiliación, se indica el territorio o civitas/populus seguido del “C” envorcado y un topónimo en ablativo referente al lugar de habitación, al castro; o a la domicialización , la palabra “domo” (casa, residencia seguida, en ocasiones, del genitivo de posesor que puede coincidir, a veces, con un topónimo). Una vez dentro del área de la villa viene el nombre del lugar, o bien el nombre de las propiedades, en este caso Gatón, hoy Gatoira. “Gatón... in loquo Predicto”. Esta graña-villa, casa labriega, de un propietario que parece acomodado también se llama Casal. “Vocitant ibi kasale de Gatón” Está situado más precisamente entre dos casas. « lnter Kasa de Eika Dominici, et de ipse Liuva” Casal y casa significan lo mismo. No se trata de que Liuva tenga otra casa más, y aunque no podemos saber se posee más bienes que estos lo que es probable –sólo interesa a efectos del pleito, tratar del casal=casa de Gatón- afirmamos que al menos es un “mediano” (parodiando este término, evidentemente no sabemos en qué consiste un mediano propietario en el siglo XI) propietario de tierras y que goza de una situación acomodada. Difícilmente pero podría ocurrir que sus ascendentes fueran de extracción noble, descendientes de doña Aragunta, señora de la “prole de los bien nacidos” si fue así ya no lleva título alguno, ahora lo consideran socialmente un labriego más,un hombre bó como su vecino Eika Domínguez, posesor así mismo de su casal. Estas dos casas se disponen a lo largo de un camino de carro que aún hoy existe, cerca de una fuente de agua. “Prope rivulo que discurre sico pro ad Superado (Suprado) et intra ibi in illo mare discurrentes ad monasterio Sancti Martini”. Este regato (rivulo) que discurre seco, en verano tiene hoy su canal un camino, el cual, hasta hace poco tiempo se comportaba como un verdadero río en el invierno, como sucede con la mayoría de las corredoiras del N. de Galicia que bordean oteros y son caminos y torrenteras a la vez. Todos los casales se disponen siempre a ambos lados de los carraria, no por capricho sino por necesidad, ya que el camino de carro es fundamental para la puesta en explotación de las tierras, recoger la cosecha de los terrenos, transportar las manzanas o, desde el siglo XIII, las uvas hasta los lagares, carretar piedra para la construcción… por él pasan las cargas de leña que hay que pagar al Monasterio y un largo etc., es decir, es fundamental para el desarrollo de la actividad económica de la casa. En el pleito Liuva-Antino, se mencionan unos pumares situados junto al souto y la fuente de Guail. Estos pumares distan más de 1 km. del casal de Gatón. Para llegar a ellos desde la Gatoira, habría que dirigirse por el rueiro del Souto hacia el puente del Cadaval, allí sin pasar el puente, se dobla a la izquierda siguiendo el camino que cruza, después del Cadaval, un souto de castiñeiros (camino de O Couto) hacia la fuente de Goelle (Guail) donde cogiendo todo el margen sur del río Freixeiro se empalmaría con un camino viejo recientemente ensanchado del mar, hoy, llamado ¡lugar de Maciñeira! “et ipso pumare in loco predicto inter illlo rio sicco que discurre pro ad Superato et iuxta illo sauto de iii ad illa fonte de Guail” (33) Hay que destacar que la extensión del pumar parece ser considerable, ya que se dilata desde Souto hasta la fuente de Goelle. La toponimia de ese área -rueiro de las Viñas, Maciñeira- en torno a la aldea de Neixa sugiere que estaban esas tierras dedicadas, tal vez a la producción de sidra y a partir de mediados del S. XII, o más probablemente del siglo XIII, a las viñas. Restringiéndonos al actual espacio físico naronés, podemos asegurar, como veremos en su momento al hablar de los casales de Pedroso (en la baja Edad Media) que esta red viaria medieval de los siglos IX, X y XI, que en ocasiones eran ya remotas “carreira antigua” llegó hasta nosotros sin a penas cambios. Hoy es cuando empiezan a ser alterada vertixinosamente y los viejos caminos aparecen paralelos a los nuevos cuando no son ampliados, o más frecuentemente roturados tras la concentración parcelaria, produciéndose en este contexto una solución total y una ruptura con la red viaria conformada históricamente, en definitiva, una pérdida más de nuestro, cada vez menos expléndido, patrimonio. Ayer, como hoy, la gente vivía agrupada en las aldeas, densamente pobladas parece ser ya en el siglo IX, o dispersa en los casales. Los efectivos humanos no dejan de crecer hasta finales del S. XIII, con lo que, o se participa en tareas de repoblación en la Terra de Foris o bien es natural que así sucediese, se van abriendo continuamente nuevas tierras al cultivo. Así a principios del siglo XIV, Trasancos estuvo más densamente poblado de lo que lo había estado nunca con anterioridad. La comarca estaba cubierta de casales o granjas y una presión sobre las tierras disponibles hacía colonizar las tierras altas como los casales de la Pereiruga o los de Bazón o subdividir, por el crecimiento, los casales y las heredades preexistentes. Tras la mortandad negra de mediados del siglo XIV, muchos de estos casales quedaron abandonados. Las largas listas del Apeo de Pedroso de estas granjas desiertas sus ruinas (pardiñeiras) constituyen el mejor testimonio que podemos ofrecer del aspecto de los asentamientos medievales trasanqueses. En Trasancos, por lo menos en las feligresías del actual ayuntamiento, las casas labriegas medievales muy raramente supervivieron en estado de uso o nos son irreconocibles pues las seculares ampliaciones, por el contrario aquelas otras que conservamos expléndidamente mismo desde el siglo XII son en realidad ejemplos de grandes casas, tal como destaca, el “protoblason” si es fácil llamarle así, en el pesado dintel triangular de la puerta, aunque en ocasiones hoy nos parezcan pequeñas. Como dato comparativo diremos que el Castastro del Marqués de la Ensenada, nos permiten apreciar el absoluto dominio de las casas de un solo piso aún a mediados del siglo XVIII (1752) y el gran número de casas que no tenían entonces más de 16 varas de Castilla en cuadro (4x4 varas). Las casas de la villa se sitúan, como en las aldeas de hoy, cerca unas de otras, probablemente no llegan nunca a vivir simultáneamente tres generaciones (no caben) en la misma casa, lo que no impide que aparezca junta trabajando toda la familia en las heredades de condominio o intercambiando propiedades, o que confirme en pleno la venta de los quiñónes de un condominio. Los vemos en ocasiones, haciendo una donación, como es el caso de nuestro conocido Liuva, quince años después de aquel pleito, en el que el abad Antino sin escrúpulos había falsificado un testamento que nunca había existido (contando con que ningún vecino del Couto comparecería a testificar en su contra) y le había robado despiadadamente, la tercera parte de su pumar entre Souto y Goelle. No possumus et iam in hoc loco praeterire que en la hora de su muerte Liuva con la tranquilidad de quien sabe que fue objeto de un injusto ultraje, dejó caer en su donación unas matizaciones que invalidan, para la posteridad, los argumentos dados tres lustros antes por el abad Antino, para dejarlo quedar por falsario ante el conde don Froila Bermúdez que juzgaba el caso dentro del templo de S. Martiño. El abad Antino había dicho que una de las pruebas de que la tercera parte del pumar era del monasterio, estribaba en que era notorio que Liuva ni se ocupaba del pumar ni lo disimulaba siquiera. Ahora Liuva de acuerdo con su mujer Julia y sus hijos, a cambio de que lo entierren en San Martiño. (34) dice: “…luego damos un tercio de un pomar (que plantamos con nuestras manos, lo damos con su terreno y ya habíamos dado otro tercio, de modo que se completan dos partes del pomar) por el remedio de nuestras ánimas, para que Dios Omnipotente nos haga misericordia de nuestros pecados, que en esta vida cometimos…” A Rubén García Álvarez le sirvió este pleito de Xuvia para probar la identificación de la villa privada con el casal, hecho que tuvo importancia para el estudio del léxico medieval gallego. “En un trabajo reciente probé la identificación entre esta villa en sentido restringido y el casal, y alegué a propósito un documento del monasterio gallego de Xuvia del año 1069, en el que refiriéndose a una propiedad rústica situada en la villa de Neixa, aldea del actual municipio de Narón, se califica primero de <> y después de <>”. Una vez más vemos cómo diferentes étimos confluyen indiscriminadamente sobre un mismo objeto, con idéntico significado. Refiriéndose a los establecimentos humanos, dice este autor un poco más adelante: “Eran labriegos de condición modesta que tenían dentro del pueblo o villar sus casales familiares, y explotaban sus propiedades con una total independencia, ayudados por sus hijos y parientes. Contra lo que se viene afirmando por todos los historiadores hispanos, podemos tener por seguro que estos pueblos y villares, sea cual fuese su tamaño, constituían el marco normal de la existencia gallega en los siglos VIII al XI, lo que sucedía en el resto del occidente europeo”. (35) Tenemos que estar de acuerdo con él en que todavía en el siglo XI, gente teóricamente libre (p.e. los supradichos de Caranza) vive en las aldeas o villae, núcleos de población concentrada entre grandes vacíos ocupados por las fragas, soutos, gándaras, lóngaras brañas y zarzales. Y que la historia notarial que hacemos obligados por la cualidad de nuestros registros, sólo nos permite apreciar la clase “servil” o dependiente, intrusa y omnipresente en las donaciones de un particular clan nobiliar creándose la falsa impresión por la parcialidad de los registros conservados en las arcas monásticas de la inexistencia de campesinos libres, precisamente la mayoría de la población del Territorio, que vive en aldeas o casales dentro de un espacio demarcado (jurisdiccional). Al hilo del año 1000, según cifras de G. Álvarez, Galicia contaba con 6.821 entidades de población, la tercera parte de las que tiene en la actualidad; la población media sería “no inferior a 34 personas”, dando este mismo autor un promedio de 37,4 para el año 1587, siguiendo los datos de Ruiz Almansa. (36) Concluyendo y afirmando, el que trabaja con soporte factográfico puede hacerlo, que como pasa en todo el occidente europeo, existían “muchos menos lugares habitados que hoy y la elevada densidad de población que estos tenían a la sazón: Para el año 1000 hay un 32,58% menos lugares para un mismo territorio (233) que en el año 1920. Otro dato: la superficie territorial que sirvió luego de aisento a las feligresías no varió desde la más temprana Edad Media hasta casi hoy mismo.” (37) EL EDIFICIO REFERENTE DEL TERRITORIO ECONÓMICO DEMARCADO “Villa-fundus” llamaremos arbitraria e impropiamente a un edificio eje de la demarcación jurisdiccional y unidad a su vez de explotación, una verdadera granja con heredades relacionadas con el trabajo de hombres que son en muchos casos conductores de las propiedades del señor. En ocasiones son cedidos en préstamo vasallático por los condes de la dinastía Pérez a sus parientes y caballeros de Trasancos, en la mayoría de los casos forman la base generadora de rentas de su patrimonio. Entre los siglos XI y XII, Bermudo Pérez, Menendo González, Munio Bermúdez, Oveco González, Oveco Muñiz, Pedro González, Pedro Suárez de Trasancos y sus adfines y sucesores, formaron parte de un grupo de hombres de un status social privilegiado al ser parientes de la dinastía y poseer por ello este tipo de posesiones. Algunas de estas villae ocupan una gran extensión, comprendiendo tanto casas de siervos u hombres instalados de condición libre (pagan el “fonsado”) con sus tierras sujetas al pago de un canon anual en especie, como la residencia: Una sólida casa, verdadero pazo, del dominus. Los nobles que las poseen perciben por medio de cobradores y encargados de las explotaciones las rentas anuales, los servicios e incluso impuestos que en teoría (fiscalia regalia) corresponderían al rey servicios del rey y que ellos recaudan en su nombre o por concesión real; cargas de las que el origen en la mayoría de las veces se perdería en la noche de los tiempos. Muchas veces el señor hace, concentrando villae, cotos (por ejemplo, Caranza) particulares introduciendo nuevas formas de relación en el espacio físico del Territorium tradicional y ejerce el señorío exento. Administran los señores estas posesiones a través de su “villicus” y el espacio político del Territorio por un meiriño (maiorino) el mayordomo y también un “vicario de tierra”; jueces imponen penas y los “sagiones”, sus ejecutores, percibiendo por su jurisditio los señores las calonniae (multas, penas de cámara) y el impuesto militar fossatum y otros servicios, propios de la jurisdicción. Relacionadas con estas casas o villae fundiarias, más allá de las cortiñas que la rodean y campos de pan hay también tierras incultas, bosques, soutos, tierras yermas, (gándaras y lóngaras) ríos con cañaverales y viveros de peces que el señor afora o usa exclusivamente o de los que el señor [lámina pág. 151] pie lámina: San Xoan de Anzo. Parroquia de Sta. María de Noceda caza o pesca, etc. junto a tierras de labor en régimen de enfiteusis o propiedad de particulares en medio de las que crecen los frutales o monocultivo de pomares; los pastos y barbechos, etc. Creemos por indicios que todas las “villae-fundi” tienen considerable extensión. Así, en el valle “… la villa de Pradeedo se divide por la Armada y por el roble de Payo Fernández y por el Arca de Bespasante y se vuelve por el castaño de Alvar y por la puerta del Castro {de Quintá} y de allí a Fonte Cega”. La distancia entre los topónimos, un túmulo conocido que sirve hoy de deslinde entre O Val y San Mateu (Arca de Bespasante) y la puerta del Castro de Quintá es de 860 mts., ambos puntos se encuentran en un arco al este del núcleo de la casa matriz de la villa que se encuentra a mil doscientos metros de su extremo oriental. (38) Si exceptuamos O Val, muchas veces estas villae pueden estar incluidas en el marco físico de otra villa que es la aldea donde viven hombres libres (rustici). En ocasiones, en la aldea/villa existen varias villae-fundi y normalmente con el paso del tiempo estas últimas se verán divididas en quiñones (aunque las propiedades se mantengan pro indiviso) por sucesivos fraccionamentos entre los herederos, que se verán obligados desde finales del siglo XII a llevar a cabo una política de compras, ventas e intercambios de propiedades y ganancias o prestimonios obtenidos por cartas de foros de los monasterios para recomponer la rentabilidad de la explotación; cuando este sistema no dé resultado en el siglo siguiente forzarán a los priores a que les cedan una participación directa en las rentas jurisdiccionales de los cotos monásticos. Será la época de los comenderos por la fuerza. (39) Los villares parece que nacen como ampliaciones del espacio fuera del marco físico de la villa debido al crecimiento demográfico, son agrupaciones progresivas de unidades simples de habitación y explotación en torno a tierras, ganadas más al monte que al bosque; no “de ganancia” pues este término tiene usualmente en los diplomas de Xuvia sentido de enfiteusis, en ocasión de compra, así aparece en una carta de trueque entre el Conde don Fernando Pérez y Rodrigo Ovequiz al referirse a la cuarta parte de la heredad de S. Román de Dumios, Fernando Pérez, dice: “… quae ganavi de Enxemena longa pro meo precio…” (40) sus propietarios más parecen ser hombres libres que a su arbitrio disponen en tierras propias o comunes sus casales que siervos colocados en la nueva heredad creada por el señor, u hombres libres instalados en tierras del señor, o del común, con su ayuda. Sucede con frecuencia en el siglo XII (hecho erróneamente interpretado a nuestro juicio -como veremos al tratar de los foros- por dificultades económicas o en ocasiones para evitarse los propietarios complicaciones, desgracias y disgustos) que los poseedores libres de tierras donan a sus heredades a los abades o priores en testamento recibiéndolos después en precario. (41) Nosotros creemos con fundamento que es ésta una forma de vincular estas heredades y mantenerlas indivisas en posesión de ciertos linajes, a cambio de una renta insignificante. Un tipo de vínculo que denomino “vínculo por reversión” que vincula la propiedad en la línea superviviente. Con el tiempo las “villae-fundi” y las “villae”/aldeas estarán incluidas dentro de los límites de un coto, como sucede con Neixa, Souto o Vilar (sic. en el siglo XII). Conocemos un caso en que villae fundiarias habían formado un “coto” bajo la jurisdicción del monasterio dentro de una villa/aldea donde el monasterio no ejerce la jurisdicción, como sucede con Santa Icía. En el último caso los labriegos estarán bajo la doble jurisdicción, del abad de Xuvia y del abba o arcediazgo de Trasancos, dignidades que a veces convergen en la misma persona. Los nobles durante el siglo XII en sinergia con el monasterio articulan el Territorio en cotos, sancionados por el monarca (Alfonso VII), remodelando totalmente la estructura del territorio segmentado autárquico. LATIFUNDIO, COMMUNIO Y HOMBRES LIBRES Los miembros de la familia condal y a distancia sus satéllites, durante los siglos X, XI y XII los mayores latifundistas de Trasancos, a lo largo del siglo XII van a ser aparentemente desplazados por sus monasterios familiares de su papel de mayores detentadores de propiedades en el Territorio. S. Martiño se enriquece con cuantiosas donaciones de propiedades de enorme extensión, y, en menor medida Pedroso. Fenómeno característico de este momento (s. XII) es que la villa fundiaria, si bien dispersa las rentas que produce rápidamente entre los herederos del posesor, se mantiene en un todo (pro indiviso) en el que cada condómino tiene un quiñón. (42) En muchos casos estas “parcelas” de villa en las que se divide la primitiva explotación son donadas a los monasterios por los herederos, los herederos de los herederos, etc., y sucesivamente la recepción en Xuvia de piezas atomizadas de estas villae van recomponiendo en voz del monasterio su originaria unidad. Otras veces los propios monasterios se hacen con las parcelas que faltan para recomponer esta unidad por diversos caminos: las compran, las reciben en aval de préstamos, las roban, etc. En 1132, ocasionalmente encontramos en una carta de Xuvia un coto (hecho probablemente a partir de un par de villlae Caranza y Caranciola) bajo la jurisdicción de un noble D. Fernando Pérez de Trava “prolix Petrix”. Éste de acordo con su hija, nacida de la reina doña Tareixa de Portugal, y a cambio de un préstamo de 6.000 sueldos dona al monasterio de S. Martiño el coto de Caranza o Caranciola, “… se deslinda por Esteiro, luego por Francos (Sta. Mariña del Vilar) y por término de Filgueira y luego la “Lama versatam” y limita con Santa Icía y con vuestro coto”. (43) También conocemos a los hombres que habitaban en este coto hecho a partir de dos villlae, del Conde de Trastámara. “ Os damos y concedemos en ese coto a los hombres llamados en Caranciola, Pedro Muñiz y su mujer y sus hijos con su heredad (los hombres se ofrecen con la casa donde viven y las tierras que trabajan), y que de cada un año os pague 5 sueldos de fosadeira. Guterre Muñiz, de mote Papalardo, y su mujer, y sus hijos y su heredad y 5 sueldos de fosadeira. Martino Muñiz y su mujer y sus hijos y su heredad y cinco sueldos de fosadeira. Payo Corredor, y su mujer, sus hijos y su heredad y dos sueldos de fossadeira. Rodrigo Pérez llamado Malureiro (desgraciado) y su mujer y sus hijos y dos sueldos de fossadeira. Martino González y su hermano y sus hijos y su heredad y 5 sueldos de fossadeira. Guntroda Díaz de Caranza y sus hijos y su heredad y 2 sueldos de fossadeira…“ Estamos ante (incomunicati), hombres libres (al igual que los de las behetrías del siglo XIV) que estaban bajo la jurisdicción o dependencia del señor, tras la recepción de tierras en este caso. Cuando las abandonen podrán marchar adonde quieran. Cerca de 40 personas con sus propiedades fueron entregadas con la jurisdicción y tierras al monasterio de Xuvia, un coto entero, en este caso, dos núcleos de población habitados por hombres que teóricamente son libres como lo acredita el hecho de que paguen el fonsado, pero que ahora posiblemente empeoraron su condición al no disponer de tierras propias. Vemos también como un impuesto, el fonsado, que en teoría tenía que pertenecer a la Corona es retenido por los nobles, probablemente como concesión real, es percibido, tras la donación, por el monasterio que se convierte en el nuevo detentador de la jurisdicción del coto de Caranza y Caranciola, por las que percibe ahora el fonsado y las otras cargas propias de dicha jurisdicción (junto a la renta y censo que estos hombres tienen que pagar por las tierras como conductores o concesionarios que pasan a ser ahora del monasterio tras la cesión de la jurisdicción del coto de Caranza) junto con la propiedad de las tierras que en él poseía el conde. Pero no hay que olvidar que incluso tras la cesión a Cluny los Petriz controlan y tutelan el monasterio de Xuvia que sigue siendo el panteón familiar de los hermanos de D. Fernando y lugar preferido, junto con Sobrado, de profesión para los miembros de la casa. El Conde D. Fernando renunció a todos los derechos que le correspondían en Caranza. “Os damos en el coto de Caranza cuanto tenemos o haber debemos, de nuestro iure vel de voce regali” a cambio de obtener el coto de Serantes en pleno derecho. El Rey está lejos, el noble cerca. Nobles dueños de buena parte de la tierra ejercen la jurisdicción en todo el Territorio e incluso tutelan sus monasterios familiares e incluso sitúan a sus parientes a través de concesiones de tierras de los monasterios (generosos prestimonia verdaderos préstamos vasalláticos obtenidos de los monasterios de Xuvia para ellos o para sus clientelas militares) (44) según muestra claramente el privilegio de Fernando II: “Y si alguien de noble origen morar quisiera en dicho Coto, y quisiese ser caballero (miles) con el permiso y bajo la autoridad del Prior… que lo haga”, estos milites vasallos del monasterio son los precursores de los comenderos. Pero los nobles van a tener (a pesar de practicar la endogamia, casándose los primos entre sí y tíos con sobrinos) problemas con su elevadísima tasa de crecimiento -verdadera progresión geométrica-biológica (los Petriz casi siempre tienen más de ocho hijos). Debido a los repartos que hacen los propietarios de estas villas fundiarias entre sus herederos, las propiedades se fraccionan y se atomizan sucesivamente (las rentas también) tras cada progresión generacional, y algunos propietarios llegan a heredar quiñones de 1/12 parte del total de la propiedad que a su vez subdividen entre sus herederos. No es usual una atávica práctica sistematizada de la endogamia: el matrimonio entre primos cruzados que ya conocemos desde la época castreña. Esta situación obliga, como vimos más arriba, a los propietarios nobles que quieren hacer rentables sus explotaciones a la práctica generalizada de compras, ventas y con frecuencia intercambios para redondear sus dominios. En este sentido son reveladoras las mandas de Martín Froila nieto de D. Rodrigo Pérez Froilaz de 1191 a Xuvia, tiene multitud de quiñones con sus hermanos, primos y sobrinos, siendo además el propietario de casas, árboles y una variedad de propiedades que entrega a campesinos a cambio de una renta anual (complantatio), en una cláusula encarga a su sobrino beneficiario de una manda “quod non faciat malum homini ipsius dominibus conmoratur”. (45) Nobles y milites, también, campesinos libres, propietarios de menos cada vez, incluso el clero realizan frecuentemente estas actividades. Los más favorecidos a largo plazo por esta situación van a ser estos últimos, y de un modo especial el monasterio de S. Martiño de Xuvia, que aparentemente recibe de “rebote” estos quiñones como resultado de donaciones o pago de préstamos en metálico que, quizá tanto los homines bonos, campesinos, como los nobles prolix bene natorum recibieron del monasterio y no pueden devolver en los plazos fijados, viéndose obligados a ceder a perpetuidad las tierras puestas como garantía del préstamo. Aunque no se puede prestar con usura es más que seguro que las tierras puestas como garantías de los préstamos en metálico valgan siempre mucho más que la cantidad prestada. QUIÑONES EN FRAGMENTACIÓN Y CONCENTRACIÓN La percepción de multas por los delitos cometidos dentro del coto jurisdiccional del monasterio de Xuvia (calumniae) e incluso el expediente, más frecuente de lo que suponemos, de falsificar documentos de donaciones supuestas de antepasados, (como el caso de Liuva en Neixa, prevalece el principio de que el acusado tiene que presentar las pruebas que muestren su inocencia, y la existencia de primas para los jueces) (46) contribuyen a recomponer, dentro del Coto del monasterio, la totalidad del primitivo fundus o explotación, tal y como era antes de las particiones. Por eso se irán paulatinamente reduciendo las tierras alodiales a una insignificancia a finales siglo XII, en el siglo XIV se dará un proceso de reversión de esta tendencia de la que emergerá una fidalguía/burguesía terrateniente de viejo origo que estudiaremos en su momento. Pero entre el siglo XII y el XIV, los linajes que se conforman en el Territorio: Andrades, Tenrreiros, Pitas, Mandiás, Filgueiras, Piñeiros, Valeiros, Besteiros, Buguerios, Esquíos, etc. Deberán obtener la base territorial, fundamento y pilares de su preeminencia social, con tierras del monasterio. Un documento de Brión, procedente del tumbo II de Sobrado, nos muestra como una unidad fundiaria se va deshaciendo entre los herederos de D. Gonzalo Rodríguez y doña Berenguela caballeros o satellites de Trasancos y acaba siendo reconstruida por el monasterio de Sobrado a través de sucesivas donaciones. “Así fue dividida la villa de Balón frente a Serantes: Empieza en Briaria que fue de los frailes hasta la cabeza de la Fuente y de allí va por esa fuente que entra en el río Mao contra Serantes hasta el mar. La mitad de toda fue de Guntroda Ferveiz, madre de Froila Peláez dicho Testa. Esta mitad entera fue dividida por el medio, y la mitad de la mitad, que es al cuarta entera de toda la villa, es del dicho Froila Peláez; y este Froila Peláez fue fraile de Sobrado, y dio toda esa cuarta con su persona a Santa María de Sobrado por su alma. Otra cuarta de dicha villa se divide en cuatro partes: una cuarta es de Munio Eriz, de sobrenombre Peles; y tenemos esta cuarta que es la octava íntegra del predicho Munio Peles por nuestro haber y por su vestidura, cuando entró en la orden en Sobrado. Las otras cuartas fueron divididas por el medio, y la mitad de estas tres cuartas que es la octava y media de otra octava, es de doña Mayor Bermúdez, y esta doña Mayor la puso en venta y nosotros la compramos por veinte sueldos, tal y como está indicado en el cirógrafo (doc. redactado en primera persona, aquí de venta). Otra mitad es de las dichas tres cuartas de Froila Peláez, nieto de Froila Testa y de Pedro Martínez de Balón. Otra mitad de toda la villa fue dividida por el medio y la mitad, que es la cuarta íntegra de toda la villa, fue dividida asímismo en siete partes; y cinco partes de estas siete partes son de la Condesa madre del Conde D. Fernando, hijo del Conde D. Nuño, y tenemos las cinco séptimas por “voz” (en propiedad) de Serantes. Otra séptima es de los Rabilones, y otra de los Cotones; otra cuarta es de las heredades de Balón e hicieron de esta cuarta doceavas partes y de estas doce partes, una es de Sobrado y la tenemos de Juan Alfonso, padre de Nuño Ioanez, y este Juan Alfonso la obtuvo de Menendo Pérez de San Jorge, del cal fue esa duodécima, y los hermanos de Sobrado (la más) de la dicha de Juan Alfonso (tenían) en Serantes otra heredad suya que había dado Pedro Prouxo por su ánima. (47) NOTAS (1) Andrés Pena Graña . “Narón, un Ayuntamiento con Historia Propia”. Sotelo Blanco. 1991. Pág. 71, 72. (2) P. e. Brigaecini (Comarca de Bergantiños); Arroni, Arro/Trebae (Terra de Arrós); Cileni (Tierra de Caldas); Lapatianci (Tierra de Labacengos); Lemavi (Tierra de Lemos); Gigurri (Tierra de Valdeorras); Tiburi (Tierra de Trives); Celtici (Tierra de Céltigos); etc. (3) Nigrianus Nigrini AL ex Ercoriobre (CIL II 2711). - Tridia Modesti F. Seurra Transm. exs) Serante. (Arch. Port. 29 (1930-31) p. 58 in G. PEREIRA MENAUT. Los Castella y las Comunidades de Gallaecia. Zephyrus, XXXIV-XXXV, 1982,) - ...enus exs) As… (Eph. Epigr. VIII, p. 413. Clunia). - Festus Lovesi F. Interamnicus exs) Loucioelo. (In GÓMEZ MORENO. Cat. Mon. León, p. 59. Cacabelos), etc. (4) Popillius Hi/rsutus Flavi Ve/nieci F. Lanci (ensis)/ domo Va/coeci an(norum), XXXII/ h(ic) s(itus) e (st). in PEREIRA MENAUT. Ob. cit. p. 251; domo Lucocadiacus (CIL III 4227); domo Curunniace. Pereira/Santos Yanguas 1980/83. (5) {Aec}ius Veroblii Prince{ps} Cit. Circine… (Lugo. Em. XI, 123); Nicer Clutosi) Cariaca principis Albionum. (Vegadeo). … “Princeps huius Territore comes dominus Ferdinandus et fratres eius dominus Vermudus” AHN (Xuvia) Cod. 1041 B. n. 28 fol 8 vto. (1137) (6) Un rey Righ gobierna en Irlanda sobre el TERRITORIO POLÍTICO, pequeño estado TUATH(=TREBA) llamado RI-TUATH. Es vasallo de un rey de reyes RI-RUI-RECH. El rey basaba su poder en la categoría de su clientela (CELI) reclutada entre los hombres libres propietarios de tierras, el rei recibía de ellos apoyo financiero, consejo y ayuda militar. Los hombres libres se agrupaban en familias amplias (FINE=DOMO). (7) En Gales cuatro reinos están divididos en CANTREF idénticos a los TREB- ocupados por clanes familiares definidos por lazos de parentesco agnaticios. Los Reyes y su clientela (BONHEDDIGION) cuentan con colonos (AILLT) diferentes de los siervos (CAETHION) e instalados (ALLTUDIAON). (8) Klaus Wundsam describe la relación del WANAX, rey de la ciudad y su TERRITORIO y los LAWAGETAS (lawos= nobleza guerrera) poseedor de territorio económico TEMENO, desempeñando un importante papel en la concesión de agras KO-TO-NA KE-TE-ME-NA. (Die politische und soziale struktur den Mykenischen Residenzen nach den Linear B. Texten. Wien. 1968. Pág. 37 a 88) (9) Cf. Vencelas Kruta. Los Celtas 1977. EDAF. p. 31 y 32. (10) TREBOPALA, literalmente la PIEDRA DE LA TIERRA (=estado); TREBARUNA, en Idanna a Vella, equivale al dios del estado TEUTATES, var. TREBARONNE, Lardosa (o Arch. Port. XXXIX. Lisboa 1934, p. 165); TUDO/PALANDAIGAE “PIEDRA DEL ESTADO” in Munidieberobrigae Toudopalandaigae. Talavan. (BRAH. LXI 306); CROUGINTOUDAIGOE (CROUG = CROIO): EL CROIO DE NUESTRA COMUNIDAD. Most. de Ribeira. (CIL II. 2565). (11) Cf. B. García Fernandez-Albalat. Guerra y Religión en la Gallaecia y la Lusitania Antiguas”. Pág. 266, 276.- COSO/OENAE/CO CLIVES/NEPOS/EX VOTO.- (ILER 792), San Mamede de Seavia; para FORUM… Bibalorum. (Ptol. Geogf. II, 6, 42); …Gigurrorum (Ptol. II, 6, 37; Itin. Ant. 438, 7. A Cigarrosa (A RÚA); lriensium (CIL II, 2540= 5626);…Limicorum (Ptol. Geog. II, 6, 43); …Narbasorum (Ptol. Geo. II 6, 48) (12) Tac. Germ 25.1. (13) Fest. 288 L. muy revelador si lo ponemos en sinergia con los estudios de Fustel de Coulanges (1890) del “Beneficio y Patronato en el origen del sistema Feudal” y el “Ager publicus” de L. Zancan. (14) C.I.L. II, 2.476 (15) Dr. D. Antonio Blanco Freijeiro, conferencia pronunciada en un curso organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Pontevedra, (del 7 al 2 de septiembre de 1981) que llevaba por título “La Villa Romana en Gallaecia y su posible relación con la vita communis del priscilianismo”. in Monografías de los Cuadernos del Norte (pág. 57, 70) C.A.A. (16) “…Quomodo obtinuit eas antecessor meus per terminos et divisiones suas antiquas, id est villa de Platanedo (Pradeedo, O Val, Narón) dividitur per illam armatam et per illum carvalium Pelagii Fernandi et per Arcam de Vados Pasandi (Arca de Vespasante, un túmulo que separa las feligresías de O Val de San Mateo) et tornat se per castinariam de Alvare et per illam portam castri et inde ad Fontem Cecam. Hereditas de Quintana ubi eam inveneritis, hereditas de Villa Cornelli dividitur per ubi se dividit de Ciobre et quo modo se dividit de Valle Malo (luego estas villae particulares determinadas por marcos conformarían la feligresía de Sta. María a Maior de O Val, inexistente todavía a finales de 1173) et inde per Grandalem et inde ad Lamam Molinum”. Sobrado. Tumbo II. Fol 142 v. y 143 r. (17) ANN. Cod. 1.041 B n. 48 fol 12 r. y v.15-mayo-1179. (18) En 1753, (L.R.P., Xuvia, A.D.M., fol. 154) Felipe Colmenero gasta 62 reales “en un millar de tejas que se echó porque la granja vieja estaba cubierta de paja, motivo de la ruina”, la obra de los muros, sin embargo, debía de ser de piedra y no de madera y barro. (19) En una donación de Pedro Froila hijo de Froila Rodríguez y Aldena Núñez a San Martiño de Xuvia “…omnes Villas Stantes in dicto cauto, intus et extra, cun omnibus suis directuris, arboribus, et cum suos pumares et soutos, cum omnibus limitibus, iurisdictiones…” del año. 1154 A.H.N.Cód. 1041 B n° 241 fol, 38 v. (20) En el mundo castreño vimos como los territorios políticos (los propios del “estado”, civitas/populus o Treba (= Territorio) como los de los castella, se deslindaban clavando piedras. Algunas llevaban marcas, aludiendo a su carácter de deslinde, “terminus” seguido del nombre de las comunidades o castella que deslindaban (Praeni-Coroqui, Chaves, Obili- Trebili, Valpaços, etc). (21) Hermano de Gudesteo, obispo de Santiago y padre del Conde de Galicia D. Pedro Froilaz. (22) “dono et offero villa quos fuit de aviorum uel parentum meorum et est ipsa villa in urbe Gallecie territorio Trasancos, in dextros ipsius monasterio, villa nomine Domini Mironi per suis terminis et locis antiquis cum omni sua prestancia quo modo se concludit per Manillani et inde per Barrarios, quo modo vadit per Villare de Agralani usque ad fluvium de Felgaria, et inde ad mare, et de alia parte usque ad Pumarino et iterum ad aquas maris…“ (9 de noviembre de 1086, A.H.N., Cód. 1.041B, núm. 60, fol.14 r. (23) A.H.N. Cód. 63B (Xuvia) núm. 2 “… Villa Ardani integra cum edificantia monasterii tt cum omnia iacentia sua sicut villa est erecta, cum palacios, iazedas, adegas, et cum omnia intus clausis etextrinsecus foris per suis terminis et locis antiquis. Scilicet quo modo incipit in ipsa aqua quae intrat in ipso fluvio de Nepta et ese ipsum que decurrit de Portu Macenarii. Et quo modo ascendit per divisione hereditate Gosendi et vadit ad penna Leboraria et quomodo descendet super Lama de Pielas et vadit ad regum de Cerdarias et quo modo decurrit ad ipsa aqua de fluvio de luvia et vadit per eum usque ultra monte et qua modo acendit ad ipsam civitatem antiquam quae est in cacumine montis luvie et quo modo descendit per vale ad forcatas de Alvaroe et intrat in flumine iam dicto per divisiones hereditatibus de Casadelos et de Nepta”. (24) Succo, propiedad, sulco, deslinde, pasa a significar en esta época el sulco de la roturación y mismo el labrar, cultivar, como vemos en la documentación donde frecuentemente aparece “per succo de vinea” como en la carta de Prevelio González (Tumb. de Celanova, fol. 121 v. 122 r.) (Sulcus-i, arar, labrar, cultivar). (25) “Demografía galega altomedieval”. R. García Álvarez, V. 2, pág. 223. (26) 22 de enero de 1095. AHN. Cod. 1041B, núm. 42, fol. Iir. (27) A.H.N. Cód. 1041B, nº 15, fol. 4 v. (28) “Les caractéres” II, pág. 3 (29) Traducción D. José Manuel Pose Mesura, “Galicia en los textos clásicos”. Monografías urgentes del Museo Arqueológico Provincial. A Coruña. 1988, páx. 90, 91. (30) La construcción de los navíos de guerra, que se sucedía a ritmo frenético debido a la política mercantilista donde la Marina jugaba un importante papel. El volumen de la tala fue de tal magnitud que finales del siglo XVIII se desecan en Narón tierras para plantar árboles, y los vecinos no se atreven a cortar los árboles que estaban debidamente marcadas y censadas por la Mariña. (31) García Alvarez; ibid. La fase de expansión demográfica según los estudios de G. Álvarez, se extiende desde fines del siglo X hasta fines del siglo XIV. La población de Galicia se duplica en este período de 232.400 a 476.820, a pesar de la pérdida de la población (pág. 281) Pasando la densidad de población de 10,10 hab. por Km. cuadrado 20,70 hab. por Km. cuadrado en cuatrocientos años, adoptando la cifra dada por G. Álvarez de 23.000 Km. cuadrados de la superficie de la Galicia medieval. En el vol. II de “Galicia, los Gallegos...” pág. 408-409 el autor desglosa el promedio de hijos por pareja fecunda por clases sociales dando a los siervos un índice teórico de 4,54 hijos por pareja fecunda; 4,53 a las familias nobles y 4,32 hijos para las familias labriegas libres. Son datos que hay que tomar con reserva. p.e. El Conde Froila Bermúdez tiene al menos 7 hijos y D. Pedro Froilaz más de catorce. (32) “In Era lª.Cª.iiª". (1 de agosto 1069) et quot kalendas auggusti. Orta fuit intentio inter Antinus abba et fratres sancti Martini, intendentes et contendentes unus con alios, Antinus abba et liuva, ic in monasterio Sancti Martini ante dominus noster et iudex et alii multorum, proli bene natorum, dicente ille abba et fratres monasterii ad Liuba pro hereditate que tenebat de Gatón, que est testata de monasterio cum suas adjuntiones et suos pumares, tercia procione integra “quamtum me compotet inter meos germanos vel heredes” et testabit ipsas hereditates et ipso kasale cum suas adjuntiones ad ipso monasterio sancto Martino domina Aragunti, per sua anima de Gatone quod superius nominabimus et est ipsa villa et pumare Territorio Trasanquos villa quos vocitant Neixa in loco predicto, inter kasa de Eika Dominizi, et de ipse Liuva, et vocitant ibi kasale de Gaton prope rivulo que discurre sico pro ad Superato (Xuvia). AHN. Cod 1041 B fol 15 v. nom 65. reglas 13 a 20. (33) AHN. Cód. 1.041B nóm 65. fol. 15 v. Reglas 34 y 35. (34) “offerimus ibiden iiiª de uno pumare quo per manos nostras plantamus, damus eo cum suo terreno et iam dederamus alia iiiª, modo vero cumplent se duas partes de ipso pumare pro remedium animabus nostris ut Deus Omnipotens faciat nobis misericordiam de pecatis nostris, que gessimus in hoc seculo” (12) AHN. Cod. l041B. Nº 65 fol 5 v. Reglas 2 a 6. (35) “Demografía gallega altomedieval” R. García Álvarez, I, pág. 113. (36) Ob. cit. I, pág. 232. (37) Ibi. I pág. 233. (38) “…Villa de Platanedo dividitur per illam armatam et per illum carvalium Pelagi Femandi et per arcam de Vados Pasandi el tornat se per castinariam de Alvare et per illam portam castri (castro de Quintá) et inde ad fontem cecam”. Similiter: Hereditas de Villa Cornelli dividitur per ubi se dividit de Ciobre et quomodo se dividit de Valle Malo et inde per Grandalem et inde ad Laman Molinum (río Lamamomo)” T. II, fol. 142 v. -143r. vi 420. 1173, diciembre 20. El 24 de febrero de 1121 el último abad benito de Xuvia y arcediazgo de Trasancos, Munio junto con su hermano Vimara cedieron en su testamento esta heredad familiar de Villa Cornelle. “quos habemus de suscepcione avulorum et parentium nostrorum, et est prenominata Villa Corneli” e indican un deslinde más preciso: “… et est ipsa hereditate Territorio Trasanquos subtus monte Petrouco concurrente ad Baselicam Sancte Marie Maioris, fluvius Lamamomo quo modo se extremat de termino de Sancte Marie Maioris, et vade a regum et inde per Grandale et ad suffontes et ad terminos de Valemalo, et inde ad Canavosum et per río de Curtis et in Rama Buxan, et extremat per terminos de Villare et de Felgaria et concludet se ad Lamamomo” A.H.N. Cód. 1.041B, núm. 194, fol. 33 v. Esta heredad de Villa Cornelle sería dada en foro o préstamo vasallático “prestimonium” por el prior don Esteban a D. Froila Menéndez, hijo de Melendo Rodrigo, hijo de D. Rodrigo Froilaz y Guncina González, por su vida “illa hereditate de villa Corneli quae mihi dederat prior domino Stefano in vita mea…” y cambiada por éste al prior don Aymon por la heredad de Santiago de Marnela. A.H.N., Cód. 1.041B, núm. 192, fol. 33 r. (39) Como la venta de “Suario Didaci” la Condesa doña Lupa A.H.N. cod. 1041 B. n° 120 fol. 22 v. regras 13-27. (40) AHN. Cod. 1041 B. n° 33, fol. 9 v. (41) “Facio vobis scriptura testamenti de mea hereditate quae habeo en Perlio nominata iiiª de Ibbo Castro, super tali actio, pro qua misistis me in nostra ecclesia nominata Sancto Stephano de Perlio, et que contineatis me in vita mea in illa. Ego Serviam vovis de ea cum fide et veritate et do de illa suo foro ad istum monasterium, ad illos qui ibi moraturi fuerint, iº ano illo foro iiiª de Pane sive de labore, quomodo et decimus et media de sicera, et vos et vestros vicarios et prior qui post vos venerit, semper contineat me in villa omnibus diebus vite mee et non tollatis mihi pro alio homine” (Adosaínda Froylaz, 17 de julio de 1116, AHN. Cod. 1041 B. N° 116, fol. 21. v. Los campesinos tenían que dar un tercio de todo lo que cultivasen además de los diezmos y la mitad de la sidra. Eran condiciones muy duras. Nótese que se utiliza la palabra foro en una fecha muy temprana, no complantatio. Observése también que Adosaínda se muestra reacia. Se vio forzada a la donación por el prior del monasterio de Subía, probablemente D. Pedro porque luego añade llena de desconfianza una cláusula de “reserva”, temiendo que le hicieran alguna trapa11ada no monasterio de Xuvia: “tamen si ego menciosa fuerit, vel de vobis eraverit, dicite mihi per concilium de domina Visclavara Froilaz vel de domina Monia Froylaz aut de aliquis homo que directum sciant”. Munia y Visclávara las monjas de Xuvia del clan Petriz eran queridas, respetadas y también versadas en derecho. (42) “… hereditate mea propia que habeo in villa de leyxa et ese iiiiª integra cum hominem ibi morantem”. ARN. cod. l041 B. nº 7 fol l2; “hereditatem meam quae habeo in cauto eiusdem monasterium in villa que dicitur Pineiros, scilicet tres partes de sexta… hanc hereditatem ganavi ego (dominus Vermundus Petri) de homine meo Petro Infanzón”. AHN. cod. l041 B. nom. 16 fol. 4 v. (43) AHN. Cod. 1041 B. fol. 7 n° 24 reglas 27 y 28. “determinat se per Isterio (Esteiro) inde per Francis (Sta. Marina doVilar), et inde per terminum de Felgaria (Filgueira) et inde a lama versada, et aplica a Santa Cecilia, iº cum vestro cauto”. “…damus vobis atque concedimus in ipso cauto homines prenominatos in Caranciola, Petro Monit et sua mulier et suos filios cum sua hereditte, et per in quoque annum persolvat vobis v solidos de fosadeira ad opera sancti Martini. Et Pelagius Moniiz et sua mulier et suos filios cum sua hereditate, et per i n quoque annum persolvat vobis v solidos de fossadeira ad opera sancti Martini. et Pelagius Moniiz et sua mulier et suos filios et sua hereditate et v solidos de fossadeira, Guterre Monit supradictus Papalardo, et sua mulier et suos filios et sua hereditate et v solidos de fossadeira. Pelagio Corredor et sua mulier et suos filios et sua hereditate et iios solidos de fossadeira. Martinus Gundizalvit et sua soror et suos filios et iios solidos de fossadeira. Guntrode Didaci de Carancia et suos filios et sua hereditate et iios solidos de fossadeira…” Ibi. (44) Así un monje de Xuvia, Martín Froilaz, hijo del Froila Rodríguez y Aldena Núñez, nieto de D. Rodrigo Froilaz dice en una donación su monasterio “De prestimoniis quos de monasterio teneo in isto anno mater mea ex illis habeat omne panem deinde abeat monasterio in pace”. AHN. Cod. 1041 B. n° 89 fol 18 v. (27-mayo-1181). (45) AHN. Cod. 1041 B. n° 99 fol.18 v.) (46) AHN. 1041 B, fol 7 n’24. 7 diciembre 1132. “Xps. In dei nomine. Ego comes dominus Fernandus, prolix Petri, una cum filia mea nacta de regina domina Tareiga, vobis priori domino Otoni et congregacione fratrum sancti Martini salutem. Facimus inter nos pactum similiter et placitum in VI/mille solidos roboratum de Cauto nostro de Carancia sive de Caranciola, et de homines sive de criacione qui/ibi sunt moraturi et hereditatibus suis et de voce regali ut abeatis ea in secula. Damus vobis atque concedimus in ipso cauto/homines prenominatos in Caranciola. Petro Moniit et sua mulier et suos filios cum sua hereditate, et per i quoque annum persol/vat vobis v solidos de fosadeira ad opera sancti Martini. Et Pelagius Moniiz et sua mulier et suos filios et sua hereditate/et v solidos de fossadeira. Guterre Moniit supradictus Papalardo, et sua mulier et suos filios cum sua hereditate et v solidos/de fossadeira. Martino Moniit et sua mulier et suos filios et sua hereditate et v solidos de fossadeira. Pelagio Corredor/et sua mulier et suos filios et sua hereditate et iios solidos de fossadeira/ Rudericus Petriz cognomento Malureino et sua mulier et seus filios et iiiios solidos de fossadeira /Martinus Gundizalvit et sua soror et suos filios et iios solidos de fossadeira. Guntrode Didaci de Carancia et suos filios et sua hereditate et iios solidos de fossadeira. In super, damus/vobis iiiiam de illa ecclesia de Francia et de illa hereditate Leigaria que ganavimus de Sudario Didat. Hic in/illa villa, tota sua porcione integra quod habui de suo socio Vistrario Folinit. Ipsas hereditates/damus et concedimus vobis pro illa cum cambiacione de Sarantes que mihi dedistis. Damus vobis in illo cauto de Carancia quantum/habemus vel abere debemus de nostro iure vel de voce regali. Et determinat se per Isterio, et inde per Francos, et inde/per terminum de Felguaria, et inde a Lama Versada, et aplica a Santa Cecilia, ia cum vestro cauto. Haec damus vobis pro cambiacio/ne de Sarantes que dedistis mihi quam ibi dedi vobis domina Visclavara, pro remedium anime sue, sive homines sive heredi/tates, propter medietatem ecclesie sancti Salvatoris de Sarantes que remanet a vobis. Et si quod absit evenerit de parte/nostra vel de vestra hoc testamentum frangerit, in primus sit ille maledictus et excomunicatus. Et ad Deum Omni Potentem fiat separatus et pariat penam placiti quod sursum resonat. Ita ut de hodie die vel tempore de iuri, nostro abrasa, et in vestro iure et dominio sint traditas atque confirmatas, abeatis eas in secula. In tempore Rege domino Afonso./ Didacus dei gratia archiepiscopus in sancti Jacobi. Munius dei gratia Valubriensis episcupus. Lucensi sedis episcopus Petrus. Ego comes/ dominus Fernandus cum filia mea iam dicta, vobis priori Sancti Martini et sociis vestris in hoc testamentum manus nostras rovoravimus (Signum) Factum testamentum series de con-cambiatione hereditates istas vel homines vel cautum die erit. Era m.c.lxx et quod viil idus decembris. Qui presentes fuerunt: Froyla Ataniit confirmat, Furtunius Vermudit confirmat. Gundisalvus Menendit confirmat, Nunus Eniguit confirmat, domina Munia et deo vota (confirmat) comitisse domina Loba confirmat. Abbati Didacus qui vidit at audivit et notuit ”. TERMINOS ET QUINIONES DE BALONI “Ita dividitur villa de Balone contra Sarantes. Sicut incipit ad Briariam que fuit de fratribus ad caput fontis et inde ter ipsam fontem quomodo intrat in Rivo Malo contra Sarantes usque ad mare. Medietas de tota fuit de Guntrode Ferveiz mater de Froila Pelaz dictus Testa. Ista medietas integra verum dividitur per medium, et medietas de medietate que est integra quarta de tota villa est de predicto Froila Pelaz, et iste Froila Pelaz fuit frater in Superaddi pro anima sua. Alia quarta de predicta villa, dividitur in quatuor partibus: Vna quarta est de Munio Heriz, cognomento peles. Et habemus istam quartam que est octava integra de predicto Munio peles pro nostro habere et pro sua vestitura, quando introveri in ordine, in Superaddo. Alia quarta dividuntur per medium et medietas de his tribus quartibus que est octava et media de alia octava, est de domna Maiore Veremudi, et ista domna Maior posuit eam in pignore nobis pro xx solidis, sicut supradictum est in cirographo. Alia medietas est de supradictis tribus quartibus de Froila Pelaz nepos de Froila Testa et de Petro Martini de Balone. Altera medietas de tota villa iterum dividitur in viim partes. Et quinque partes de his septem partibus, sunt de comitissa mater de comite domno Fernando, filio de comite domno Nuno, et habemus illas v septimas pro voce de Sarantes. Alia septima est de Rabillones, et alia de Cotones. alia quarta est de heredibus de Balone et fiunt de ista iiiim, xiia partes et de his xiia partibus, una est de Superaddo, et habemus eam de Iohanne Afonso pater de Nuno Iohannis, et iste Iohannes Afonsus habuit eam de Menendo Petri de Sancto Georgio cui fuit ipsa duodecima, et fratres de Superaddo predicta lohanni Afonsi aliam hereditatem suam quam habebant in Sarantes quam dederat Petrus Prouxo pro anima sua”. Túmbo II, fol 137, r. y v. ,Pág. 365-366. op.cit. P. de Loscertales de Valdeavellano.

  30. #30 crougintoudadigo 09 de feb. 2006

    Biblioteca: El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga.

    El texto del PENA GRAÑA es traducción de tercería del gallego. Terminos como arciprestado/arciprestazgo, y nombres de animales, etc. están mal traducidos. sobre Villae 'de succo mortuorum uel antiquorum' cf. lo que colgó el PENA GRAÑA, sobre los rituales celtas de entronización real. De todas formas CROUGINTOUDADIGO lamenta haber intercalado tanto texto. Que no impida continuar el apasionado debate sobre el Crismón que nos tiene -al CROUGINTOUDADIGO por lo menos- en ascuas. sic fatur CROUGINTOUDADIGO

  31. #31 crougintoudadigo 09 de feb. 2006

    Biblioteca: El tetragrama de Arkho en la mesa de Quiroga.

    ¡alud y gloria! Rosa Rosae CROUGINTOUDADIGO la ve presta al quite y con adagio CROUGINTOUDADIGO le da las gracias Gracias por el adagio e molto vivacce L

  32. #32 crougintoudadigo 09 de feb. 2006

    Biblioteca: I Congreso del Instituto de Estudios Celtas: Ortigueira, 29 abril-1 mayo 2006

    CROUGINTOUDADIGO ¡SALUD Y GLORIA! NOBLE MATUGENO, SRES DRUID@S PUES ESO ROSA-AE, MODESTIA APARTE

  33. #33 crougintoudadigo 09 de feb. 2006

    Biblioteca: (POR ANDRÉS PENA GRAÑA)

    CROUGINTOUDADIGO LE SALUDA MARCOS-M ¡SALUD Y GLORIA! Y SALUDA TAMBIÉN A TODOS LOS DRUID@S Vera Vd. SEÑOR A Andrés Pena Graña, según sabe confidencialmente Crougintoudadigo, una irreprochable profesora de la USC, RC, una buena amiga común del Pena Graña y del Martinón Torres, le paso una fotocopia autorizada de la formidable tesina del señor Marcos Martinón. CROUGINTOUDADIGO CONOCE excelentes referencias del Señor Marcos Martinón, las mejores las del Pena Graña, tras leer eses papeles. Estima muchísimo el Andrés Pena, sabe CROUGINTOUDADIGO, la valía científica del Señor Marcos Martinón, que es de las que no se prodigan. El Pena Graña, según escucho CROUGINTOUDADIGO, habría, según parece intentado ponerse en contacto con el Señor Marcos Martinon a través de una común amiga, Anabel, pero entonces el jóven y notable investigador estaba en Londres en un proyecto muy interesante… Lamentablemente dice su hagiógrafo, el Pena Graña no compró el libro de Marcos Martinón que luego se publico, pues tenía su tesina y aún un maestrillo algo racañín con el que suele comprar libros en régimen proindiviso. Pero dice CROUGINTOUDADIGO que el Pena le hizo reiterada referencia, deferencia y aún reverencia al Martinón, y en recta vara de justicia, cree CROUGINTOUDADIGO que sería en varios papeles, las últimas en el libro "unha parroquia con celtas reminiscencias na Terra de Trasancos" publicado en 2000 y en 2004, y en el libro digital de la USC Treba y Territorium. Genesis y desarrollo del mobiliario e inmobiliario arqueológico institucional de la Gallaecia". A CROUGINTOUDADIGO, y en esto cree coincidir plenamente el Hagiógrafo con su patrocinado el Andrés Pena Graña, le pareció aquella prometedora tesis de licenciatura del Marcos Martinón Torres, de lo más sugestivo y de lo más intachable. Y aún de lo mejor que CROUGINTOUDADIGO pudo haber leído en aquello últimos años. Por otra parte, dice el hagiógrafo que su patrocinado, el Andrés Pena, ‘de consún’, con Alberto López Fernández y con Ignacio García Novas, desde 1987 hasta 1990 había estado estudiando y pateando, 4 áreas y más hectáreas, de la Tierra de Trasancos y de la vecina y preciosa Tierra de Bezoucos. Unas ‘tierras’ o territorios políticos , las trebas de la protohistoria, configuradas históricamente acaso desde el Neolítico, aunque los eruditos a la violeta (aunque es pose la frase y por desgracia de esos ya no quedan) nos las cuelgan del destino de una mistérica letra ) como de la luna, si son anticuarios, del monarca astur, si son medievalistas, o entre los novatores americanos si son modernos. El libro de mi patrocinado se publicó en 1991 en la serie Narón un Concello con historia de Seu, recogiendo los resultados de la siembra de las mencionadas cuatro áreas y tira de hectáreas. Los arriba mencionados, cosecharon factográficamente, esto es viendo primero el Pena Graña el inmobiliario arqueológico en la documentación altomedieval, bajo medieval y moderna, la seguían ellos descubriendose por primera vez, lo de Ferro Couselo solo fue un aviso, que todo ese inmobiliario demarcatorio se conserva en Galicia en su función, al pie del cañón y cumpliendo con su deber. Y omite recordar CROUGINTOUDADIGO COMO ESTO LE SENTÓ MUY MAL A IL SIGNORE, que se gastaba kilos, para hacer adelgazar al contribuyente y mejorar su salud en aras de la arqueología espacial, luego reconvertida en del paisaje y ahora reconstructiva…. Y aunque Il Signore se hizo, y trabajo le costó un palacio de cristal, que sale en las revistas de decoración, con que no se sentó del todo mál, CROUGINTOUDADIGO le piensa que le sentó peor a sus “líneas maestras [de Il Signore] de la arqueología Espacial para cenutrios”, expresadas en diez pulcros mandamientos que eran y se rezaban de la ley de dios –y porque era ese un falso dios, y por respeto al bueno, lo escribe CROUGINTOUDADIGO con d minúscula -. El Pena Graña, como consecuencia dice su hagiógrafo, o como efecto, sufrió algo parecido a lo que podría ser un ataque de los clones o hoy de los hackers, pero se refugió entre la comunidad científica gallega que lo arropó con un muro de cariñoso silencio. Y todos nos lo pasamos muy bién, con un alcalde de Narón metido a mecenas (con muy buenos réditos), con un director del Museo Arqueológico Nacional, el José María Luzón Nogué, yendo y viniendo de Madrid, y entre cargo y cargo el penultimo Director general de Bellas artes, y el último el de director del Prado (ahora solo es catedrático y Académico) se plantó en Narón para comprobar que no le estabamos contando la película de Blancanieves. Y le dice CROUGINTOUDADIGO, CARO MARCO-M que mi patrocinado encontraba por entonces las villae medievales, las del XII, en perfecto estado de conservación y de habitabilidad, como los churros se encuentran a docenas en las churrerias. Y le dice CROUGINTOUDADIGO, CARO MARCO-M, que los topos de mi patrocinado, don Alberto López Fernández y don Ignacio García Novás –y CROUGINTOUDADIGO les pone como un don, pequeñito, que si no se le crecen- buscaban en las cartas altomedievales, bajomedievales y modernas que les leía el Pena Graña, en los deslindes, las arcas, las lagoas y las lagoelas y las encontraban luego, ora en la frontera de la tierra de Trasancos con la de Bezoucos, en las louseiras, ora en la frontera de famosas parroquias: O Val- San Mateo; Leixa-San Mateo; ora en el interior de las parroquias, como O Val, con cuatro castros, un lugar Quintá, y cinco cotos jurisdiccionales. Ora entre coto y coto, algunas casi en lo urbano como la mámoa que se separa de la casa nº 1 de Santa Margaríta. Otras más ruidosas junto a la carretera, como la lagoa que se llamaba en atención a una lacuna violatoria, y que tenía en su crater, un pétreo marco del XVIII con epígrafe demarcatorio. No se si la Moura le salió ‘enrrabechada’ y aún le vió al Ignacio ‘la cosa esa’, pero sí se que Luzón Nogué el director del Man, que estaba presente, les bautizó a ámbolosdous, al Alberto y al Ignacio como los Topos. Fué buscando una mámoa hidráulica, el árca de Vados Pasandit, (contradiciendo el quinto de los mandamientos de la ley de dios de Il Signore) tras una semana sin éxito, y era la que le faltaba al patrocinado de CROUGINTOUDADIGO para completarse el giro de la villa y castro de Quintana. Un dia el mencionado García Novás, en retirandose a un mato de sobre el rio, arrollo o riego de Bespasante se vió desaguando en el lacus de la mámoa de Vadospasandit, o de Bespasante. LO DICHO ERA UNA MÁMOA HIDRÁULICA Sic fatur CROUGINTOUDADIGO, gripe coactus, Y le dice más CROUGINTOUDADIGO, CARO MARCO-M, que el Señor Marcos Martinón Torres le sabe de Mouras que le tiene un master y pico, y que sus papeles le pusieron a mi patrocinado en la pista, o en capilla de entender eso del matrimonio de la Moura y del rey. Que al Pena Graña le fueron como las amonestaciones para la trama de Rhiannon, de Epona, y la Macha de rubia melena. etc. – y todo para escándalo do noso Director Xeral de Patrimonio, que tanto se interesa pola autentica henografía, ‘enografia’, ou algo así, do pais patriota… - y otra pista se la dío al Pena Graña–s egún lo sabe CROUGINTOUDADIGO la egregia María del Henar Velasco López, con su libro el Prado Verde, y con sus hititas que se le metieron en el libro,. Y la egregia Henar se lo confirmó en largos paseos, nada de peripatos, recogiendo conchas la egregia Henar como una dama de Hamilton con su pamela por la arena, en las aguas cristalinas del Atlántico, acaso tan límpidas como su bella mirada-. Y aunque está sin revisar la traducción de tercería del gallego al castellano, del capitulo del Pena Graña, del libro III de la Historia de Narón, y va sin imágenes, y planos, pues se la adjunta ahora el CROUGINTOUDADIGO de su patrocinado para honrrar al señor Marcos MARTINÓN TORRES de muy buena cabeza. CAPÍTULO II MÁMOAS COMO MARCO UTILIZACIÓN DE LAS MÁMOAS COMO MARCO HASTA NUESTROS DÍAS EN EL AYUNTAMIENTO DE NARÓN El equipo de arqueología de campo del Ayuntamiento de Narón, Alberto López Fernández e Ignacio García Novás, localizó, bajo nuestra dirección, la mayor parte de los 16 túmulos que se alinean en una despejada y lata planicie (fig. 1) a una altitud superior a los 300 metros. De estos túmulos, 14 se concentran en el Montes de A Moura" dentro de un área más extensa: "A Moura" alrededor del Monte Esperón, donde D. Luis Monteagudo encontró, restos de lo que podría ser una cantera neolítica con dos grandes piedras ya extraídas y colocadas a su lado de un túmulo que por un arrepentimiento no se llegó a construir (Fig 2), quizás destinadas a la cubierta de la cámara y asimismo lo que podría ser un menhir (fig 3), posiblemente el llamado Marco da Areosa Blanca (fig 3) (de algo más de dos metros de largo) desplomado presumiblemente en el lugar en que en otro tiempo estuvo en pie. Los túmulos estan más o menos dispuestos en las márgenes de dos viejos caminos, uno N-S va a Santa Mariña do Monte (Ayuntamiento de San Sadurniño) y el otro es el célebre camino de peregrinación que va desde el Monasterio de San Martiño de Xuvia a S. Andrés de Teixido (ver apéndice nº 1), sale del monasterio de S. Martín de Xuvia, pasa por Cornido, Piñeiro, Feal, W. de Sedes, sube la falda izquierda del Esperón y baja hasta Portonovo (de Valverde en el folklore) donde un marco con el epígrafe M3T (Marco de 3 términos) divide tres ayuntamientos: Narón, Valdoviño y San Sadurniño. El otro camino E-W es un antiguo camino francés que deslinda por el nordeste Narón y San Sadurniño y, cerca de Moimentos, sus mámoas, que ahora pertenecen a este último por seguir ahora la línea divisoria una carretera de reciente creación, hasta hace muy poco tiempo sirvieron aún de marcos para señalar la división entre estos dos ayuntamientos. Si los diplomas pasaron en silencio los túmulos del Monte do Seixo-Nenos-Esperón la toponimia deja constancia de ellos en Lagoela, A Moura y Moimentos en la cordillera litoral ferrolana-naronesa de Trasancos donde A. López Fernández e I. García Novás registraron más de 30 mámoas entre Brión y Mougá, concentradas en diversas necrópolis en ocasiones hileras de muros de piedra van de un túmulo a otro señalando la división de propiedades tal como lo hicieron la Edad Media. (1) Toda la documentación alto y bajo medieval, cuando deslinda zonas altas y escarpadas utiliza los megalitos profusamente como marcos que dividen las antiguas propiedades. Las mámoas (y los menhires como el Marco da Areosa Branca localizado en Nenos por D. Luis Monteagudo y el equipo de arqueología del ayuntamiento de Narón) de Trasancos se convirtieron por su antigüedad y visibilidad en los puntos de referencia favoritos de los antiguos señalando desde tiempos inmemoriales los límites geográficos de las diferentes demarcaciones locales. MÁMOAS COMO LÍMITES HASTA NUESTROS DÍAS De mega (=grande), líthos (=piedra), los megalitos, construcciones funerarias, fueron utilizados en la antigüedad como puntos de referencia y se utilizan, aún hoy, en los lindes de nuestro Ayuntamiento como marcos divisorios de las parroquias. En un relato griego de la Iliada atribuido a Homero, en los funerales de Patroclo, héroe que se remonta al Edad del Bronce, se realiza una carrera de caballos, con importantes premios para los más hábiles conductores de carros: Voy a enseñarte la meta –dice Néstor- que fácilmente se advierte; allá se eleva un trinco seco que la lluvia no puede pudrir y sobresale de la tierra como una vara, es el tronco de una encina o de un pino, ante el se encuentran dos piedras blancas situadas a ambos lados a la vuelta del camino, y tanto detrás como delante se extiende el terreno apisonado de propósito. Son esas piedras la tumba de algún hombre fallecido antaño o un marco puesto por los antiguos, y son la meta que os marcó el divino Aquiles, el de los pies veloces. (2) Lo que originariamente fué y es una tumba, enseguida empezó a utilizarse como marco. En un temprano documento medieval veremos como prevalece esta función de la mámoa llamada aquí lacuna o lagena con el sentido de marco (Figura 2). La primera vez que nos encontramos con esta denominación es en un documento de ámbito gallego, el más antiguo que existe en España (Fig. 3), el Diploma SILONIS REGIS (sub die X Kalendas septemberes ERA DCCCXIII 23 de agosto do ano 775), por el cual el Rey Silo dona a varios religiosos un CELEIRO entre el río Xuvia y el río Masma, y más concretamente entre el río Alesancia y Mera en el lugar de Lucis: ¿… de dar a estos un sitio de oración en nuestro "celeiro" que está situado entre el Xuvia? Y el Masma, en el lugar llamado Lucis entre los ríos Alesancia (a) y el Mera, que limita con esa villa donde habita nuestro "meleiro" (apicultor) Espasando, y por aquel "piago negro" (Pelagum nigrum vado de un rio relacionado con mitos y leyendas de paso al Otro Mundo" (b) y junto al monte que es llamado Faro (c) y por aquellas Pedras Brancas (d) y por aquella Lagoa "mámoa o túmulo"(e) hasta otra Lagoa y hasta la Pedra Fita (f) y por aquella Lagoa (g) y por el villar que es llamado de Desiderio y por el arroyo que llaman de las Alentias (h) y por la otra Pedra Fita que está en el monte sobre Taboada y por aquella carretera (i) que cierra el linde hasta un lugar que se llama Arcas (k) y el riachuelo que es llamado Comasio (II) con todas las entradas y salidas, de los castros… (3) Aunque en este texto no es fácilmente reconocible lacuna (lagoa), se puede traducir aquí por mámoa, como luego veremos. Nos interesa resaltar de este documento aparte de la utilización de la mámoa como linde en toda Galicia, que la zona conprendida entre los cursos altos del Río de Juvia y el Río Mera fue una de las más ricas en mineral de cobre de Galicia, y esto explica que los yacimientos de la Edad del Bronce alcanzan una excepcional densidad en todo el área, como muestra la documentación medieval y el examen de la topomimia y de los restos arqueológicos. Trasancos, y dentro de esta tierra el Ayuntamiento de Narón como salida narural al mar de la rierra de Labacengos, no es ajena a este fenómeno. Hoy en día, los límites septentrionales del Ayuntamiento de Narón, (que coinciden en las parroquias colindantes con las zonas montañosas más altas y abruptas del Ayuntamiento, LAGOA, MONTES DA LAGOA, MONTES DE MODIA, MODIA, CAMPO DA ARCA, MARCO DE PORTONOVO, MONTIÑOS DA MOURA-A MOURA, MARCO DA AREOSA BRANCA y MOIMENTOS) desde los altos de Vilar Quinte a los de Pedroso, están o estuvieron delimitados por megalitos desde época inmemorial. Pretendemos subrayar con esto que mucho tiempo después de que los moimentos fueran erigidos por su eminencia y solidez fueron utilizados como marcos. Buscaremos ahora una explicación al porqué de esta inamovilidad, pervivencia y conservadurismo de los topónimos relativos a los megalitos en los lindes montañosos del ayuntamiento de Narón. Topónimos como Modia, Cova (Val), As Lagoas (Ponto, Xuvia y Pedroso); Arca, en las zonas bajas y hasta la costa (Arca de Curro Malo –hoy Corribó, en el Couto de S. Martiño). La lamentable compartimentación de la historia, en ocasiones necesaria e inevitable, no justifica la inexistencia de un trabajo interdisciplinar que la modere entre arqueólogos, medievalistas y estudiosos en general de las riendas agrarias tanto en los campos de la Historia Moderna como Contemporánea. Se echa en falta también sinergia entre la Facultad de Historia y la de Filología. Tumbos, diplomas, todo tipo de cartas antiguas y muy especialmente contratos agrícolas (foros, arriendos, ventas, etc.) y apeos, suministran al arqueoólogo una serie de datos preciosos y ofrecen una información precisa, de detalle, del paisaje y el mobiliario arqueológico del mundo agrario de gran valor, como probaremos, sine quae non es imposible todo intento de relacionar los túmulos con el paisaje, es decir, hacer una arqueología espacial. Una y otra vez en estos documentos junto a la mención de puntos de referencia geográficos, como bosques, ríos, fuentes, se toman como marcos fijos los túmulos, siendo enorme la frecuencia con que aparecen mencionados en los diplomas estas construcciones monumentales. Con menos frecuencia aparecen también referencias a otros tipos de mobiliario arqueológico: menhires "pedrafitas", petroglifos, miliarios e incluso hermae "efigiem hominis sculpta in petra" en lo que constituye el primer testimonio de un guerrero castreño y altares (arae). La importancia de estos datos es enorme si tenemos en cuenta que las menciones proceden muchas veces de cartas anteriores al año 1000 d.C. Junto a este mobiliario arqueológico, nos encontramos con frecuencia infinidad de topónimos, genitivos de posessor asociados a los túmulos: Arca de Nelle, Arca de Bespasante, o bien a castros y villae, irrecuperables de otra forma pues ya estaban perdiéndose en el momento de la redacción del diploma: […] que ab antiquir vocitabatus Lentrobe, et nu(n)c vocitatur Ostulata, subtus Castro Brione territorio Montanos […] año 818. (4) Si bien la lectio e interpretatio de documentos antiguos es una tarea reservada al historiador, sucede que los medievalistas se despreocupan del pequeño detalle marginal a su investigación, pero de gran valor para el arqueológo (y la arqueología no destructiva en general), en ocasiones el medievalista desconoce por esa carencia de sinergia interdisciplinar que topónimos frecuentes en los deslindes (lagena, lacos anticos, arca etc.) se corresponden con túmulos, o pasan en silencio este detalle ya que para ellos es suficiente obtener por ejemplo la precisa reducción toponímica en un deslinde de una carta de incautación monástica en los mapas modernos. Junto a la natural despreocupación arqueológica por las manifestaciones funerarias del Neolítico por parte de los medievalistas no es frecurnte encontrar en los departamentso se arqueología estudiantes que conozcan el latín medieval y mucho menos paleografía, cuando en otras áreas geográficas la arqueología valora especialmente la evidencia documental. Esta falta de cooperación priva en Galicia a medievalistas y arqueólogos de nuevos puntos de referencia con los que valora la incidencia del hombre en la organización y desenvolvimientos de nuestro marco espacial y inmobiliario ambiental. Pretender hacer una arqueología espacial rechazando esta evidencia es como empezar la casa por el tejado, lo que los anglosajones llaman una falacia metodológica. Felipe Criado Boado y Ramón Fábregas del Departamento de Historia I de la Universidad de Santiago en un trabajo reciente titulado Aspectos generales del megalitismo Galaico sostienen unos argumentos globalizados con el propósito de :[ …] trazar unas líneas maestras que ayuden al conocimiento de los monumentos que cubren buena parte de nuestra geografía y, al mismo tiempo –en la medida en que esto es posible- tratar de profundizar en la ideología e intenciones de aquellos que los levantaron. (5) Y el hecho de […] que el megalitismo es ante todo un fenómeno de dimensiones sociales y simbólicas que se expresa en base a recursos monumentales […] todos estos elementos (emplazamiento de túmulos, estructuras arquitectónicas, ajuares se combinan en base a oposiciones) que señalan diferentes formas de destacar el carácter espacial del megalitismo. (6) Entre las premisas que contribuyen al conocimiento del monumento funerario "moimento" y a la ideología de los que lo erigieron están las siguientes consideraciones: "PAISAJE CON MONUMENTOS: APROXIMACIÓN REGIONAL A LA DISTRIBUCIÓN DE MÁMOAS A pesar de que en líneas generales se detecta una gran uniformidad en la distribución megalítica dentro de Galicia, es indudable que existe una clara oposición entre zonas en las que son frecuentes los monumentos megalíticos y zonas en las que estso son más escasos o, incluso, inexistentes. Esta oposición se concreta en las siguientes tendencias generales: a) La mayor parte de los túmulos se sitúan en terrenos más o menos llanos (planaltos) y de mediana altitud, entre 300 y 600 mts. siendo sobre todo muy abundantes en los llanos ternimales de las sierras gallegas y en las superficies aplanadas que culminan pequeños cerros y colinas (chaira). En estas zonas se llegan a alcanzar densidades de mámoas casi sorprendentes, superando a menudo 1,5 mámoas por Km2 (se puede consultar a este respecto Bello et all. 198. Cirado 1988b o Maciñeira 1955-45 y 1947; como ejemplo local se puede ver Vaquero A). b) En cambio, son muy extraños en las tierras bajas del curso final delos ríos, en las llanuras litorales o, incluso en las verteintes y fondos de valles de las cuencas fluviales del interior; las prospecciones sistemáticas realizadas en terrenos de este tipo durante los últimos años, no han pernitido localizar en ellos ningún túmulo: Bello et all. 1987, Caamaño et all. y Vázquez Varela. c) Tradicionalmente se creyó que los túmulos megalíticos eran nuy escasos en altitudes superiores a los 700 metros y en las montañas orientales. Sin embargo, trabajos recientes han pernitido confirnar que en estas zonas son, al menos, tan frecuentes como en las áreas centrales de Galicia (Criado B. Ferrer A.). Estos monumentos, situados en altitudes entre 1.000 y 1.400 metros señalan una clara continuidad entre el megalitismo galaico y el asturiano. También en estas zonas el emplazamiento de los túmulos se centra preferentemente en las tierras altas. d) De acuerdo con la investigación ecológica y paleoambiental desarrollada en los últimos años, el marco geográfico que fundamentalmente ocupan los megalitos se correspondía con zonas de suelos ligeros, ocupadas por extensiones de quercetum mixtum y por superficies amplias,[en cambio en las tierras bajas, llanuras, litorales, vertientes y fondos de las cuencas fluviales del interior la presencia de suelos más pesados con vegetación más densa] las hacía menos atractivas para los grupos megalíticos. e) El último punto que debemos destacar es que, allí donde los túmulos son frecuentes, su distribución es muy dispersa, aunque en algunos casos se encuentran concentraciones muy considerables que constituyen auténticas necrópolis." Ex Felipe Criado y Ramón Fábregas (7). [La figura 1 demuestra que esto no es así] Si las menciones de mámoas localizadas en los montes son más frecuentes en los documentos de deslindes de monasterios, iglesarios o grandes propiedades que la mención de tumulos situados en las zonas bajas de los valles o del litoral, esto se debe a la variabilidad de los deslindes de las áreas agrícolas que dependen del avance de la agricultura y de las rozas que conquistan poco a poco y amplían nuevos espacios roturables a cuenta del bosque. Hay excpciones a esto y, en ciertos casos, se mantienen menciones documentales de túmulos/marco en tierras fértiles: sucede en los deslindes de parroquias y tenemos un buen ejemplo de ellos en la respuesta tercera del Interrogatorio del Catastro del Marqués de la Ensenada (Fig. 2). Otra excepción la constituye la relación pormenorizada de tierras de labranza en apeos, foros o censos, que nos permiten tener radiografías (si se nos permiten neologismo y símil) del marco físico. El resultado del análisis de estas fuentes se concretó en la localización (en una primera prospección) in situ de dos mámoas en la feligresía de O Val (Figura 1) delimitándola con la feligresía de Valdoviño, una de estas mámoas tiene en el agujero de violación un marco de piedra con una inscripción relativa a la división de ayuntamientos; otra mámoa, cerca de la ermita de Santa Margarita; otra que sirve de marco entre O Val y San Mateo y por último, dos más que dividían Leixa y Santa Icía cerca del río Seco. Un total de seis mámoas aparecieron en áreas muy bajas en una prospección que no hizo más que comenzar. Los resultados de nuestro ayuntamiento son extrapolables a otros como muestran las colecciones diplomáticas de monasterios que de un tiempo a esta parte se están publicando, donde la mención de túmulos es tan prolija que sería imposible de enumerar. Podemos, en el estado actual de nuestros conocimientos, asegurar que el múmero de mámoas era igual –si no superior- en las tierras de cultivo de los valles, ríos y costa a la de los planaltos, si tenemso en cuenta el factor de destrucción masiva que supuso la roturación intensiva de las tierras de pan. Si las prospecciones realizadas en tierras bajas, llanuras, litorales, vertientes y fondos de las cuencas fluviales del interior no dieron resultados positivos a los excelentes arqueólogos Fábregas y Criado; no se debe a la presencia de suelos más pesados y a una más densa vegetación, que harían estas áreas menos atractivas para los grupos megalíticos –argumento muy débil- sino al desconocimiento de la documentación antigua; pues aún en el caso de que los túmulos fuesen destruídos totalmente, que no siempre sucede, el vestigio de lo desaparecido consta en lavieja documentación. LAGOA: Un topónimo repetido en el Ayuntamiento de Narón Esta palabra procede del latín lacus que, erróneamente, suele traducirse por lago. Etimológicamente, tiene muchos otros sentidos, uno es el de agujero. Los romanos llamaban lacunar a la abertura del tejado alrededor del atrio de la casa, que dejaba pasar la lluvia a la pequeña piscina donde se recogía, justo debajo de la magna lacuna in medio tecto llamada impluvium. “Lagoa” significa mámoa con un agujero de violación. (8) Hay “lagoa” de más en los montes y valles gallegos. Es fácil pensar que, dada su abundancia, este topónimo se refiere a agujeros que la erosión causa sobre el granito en el monte, peculiaridades de nuestra orografía. Como en Narón abundan las barreiras, se creyó que topónimos como As Lagoas se refieren a las cuevas que quedaron al extraer la arcilla para las fabricas de tejas "telleiras" , como ocurrió en Pedroso, Feal (Castro) y Sedes. Interpretaciones más técnicas de este topónimo suponen el lago asociado al túmulo al llenarse de agua la depresión formada en el lugar donde se extrajo la tierra con la que cubrieron la cámara. Entre la infinita gama de palabras para designar a los túmulos, hasta ahora que sepamos no se consideró la identidad de ropónimos como Lagoa o Lagoela con Moimentos, Montiños da Moura (en Nenos-A Pereiruga), Campo da Arca y Campo da Modia (en O Val) etc; indicadores claros de la presencia de túmuilos que sirven de lindes o marcos divisorios entre parroquias o ayuntamientos, que, en numerosas ocasiones, no son más que agregaciones arbitrarias de parroquias, hechas en su mayor parte en el siglo pasado. El límite más prominente al Norte entre Narón y Ferrol se llama Monte da Lagoa, antes de que existiese como tal el Ayuntamiento de Narón, separaba San Martín de Covas de Santa Uxía de Mandiá y Santa María a Maior do Val y, posteriormente, tres ayuntamientos: Ferrol, Serantes y Narón. Cerca de este monte se encuentra el topónimo Fonte dos Tres Alcaldes, si bien estos límites deben ser considerados parroquiales y las parroquias nacen ex novo de fundaciones de iglesias por particulares (no empezaron a tener consideración jurídica hasta el siglo XII, contrariamente a las teorías aceptadas por la mayoría de los historiadores gallegos y portugueses, como J. Fariña Jamargo (9), Alberto Sampaio crtiticado por M. Rubén García Álvarez (10) y seguida por López Cuevillas, Fraguas, Bounier y la mayor parte de los autores. Esta teoría fue recientemente rechazada (con base a datos estadísticos) por Luis Xulio Carballo Arceo, representante de la nueva y prometedora arqueología gallega en 1986. Nosotros estamos plenamente de acuerdo con Xulio Carballo y R. García Álvarez en considerar a la parroquia como una identidad no relacionada en cuanto a sus orígenes con los castros [Figura 1], pero la parroquia al adquirir entidad por sí misma, una jurisdicción propia independiente a veces de los cotos jurisdiccionales de la Edad Moderna, tiene unos límites antiguos bien definidos por marcos de piedra, accidentes geográficos y mismo túmulos, como veremos. Del Monte da Lagoa, sabemos que su nombre original en la Edad Media era Lacuna Maior de Mamona. Llama la atención que el nombre más genérico para designar a la mámoa en la Edad Media: Lacus, fuese mal interpretado por la arqueología a pesar de su numerosa presencia documental. Las referencias en la documentación de Xuvia, Pedroso y Sobrado para Trasancos en este sentido se ven confirmadas de forma indubitable en un documento del monasterio de Celanova del 982, (citado por López Ferreiro) habalndo de los límites de la casa de Santa Columba en la Limia, Odoino, dice lo siguiente que no deja lugar a dudas de la identidad entre Lagoa y el megalito, túmulo o mámoa. Tal y como divide con la villa de Santa Columba, de Ermigildo y de Atanes y pasa Limia contra Patrono entre Mogaines y Santa Columba, y atañe por el medio del arca de tras la Limia hasta casa de Dono y por sus términos por donde empezaste, lagos antiguos y mámoas (*Lacos anticos et mamolas): Un túmulo "lago" que está tras la Limia por donde atraviesa la línea de separación que pasa por Limia y viene entre San Martiño de Caldas y llega hasta la cumbre de la villa hasta otro lago más grande por su línea divisoria hasta donde yace una efigie de hombre esculpida en piedra que marca de "lago" en "lago", y de allí por sus solidísimas antas, cara al Arca Maior, hasta el Castro de Vemes y así vuelve por otros albeiros (antas piedras dolménicas de las mámoas) y llega a una fuente de mujeres (probablemente con leyendas del tipo Ana Manana. Fig 1) y luego después del río Miño entre Vilariño y monte largo donde lo dividimos firmemente con esos dueños ya mencionados en un gran concilio de ellos bajo unos “andantes”. (11) (*Lacos anticos et mamolas: la diferencia estriba en que un “laco” es siempre un túmulo que presenta agujero de violación, mientras que la mamolas “mamulas” están sin violar y conservan su aspecto de tetitas) L. Monteagudo y J. M. Vázquez Varela (12) observaron la utilización del megalito como linde. Nosotros podemos afirmar que topónimos relacionados con marcos que deslindan el Ayuntamiento de Narón como: Moimentos, Arca, Mámoa, Montes da Moura, Lago, Lagoa e Lagoela, deben remitirse a la cultura megalítica o al Bronce I y se refieren a los túmulos. Las Penas Chantadas o Pedras Fitas también fueron utilizadas como marcos de separación territorial en la Edad Media, se correspoden más concretamente con los menhires o con restos de losas de mámoas y de piedras figurativas con folklore, que quizás se puedan remontar en algunos casos en tormo al Bronce I de Monteagudo. En Trasancos tenemos suficientemente registrada la presencia de una serie de topónimos referidos a marcos territoriales tal vez relativos al inicio de la Edad del Cobre precisamente en un área, si la reducción toponímica es correcta, riquísima en este mineral. En muchos sitios de Labacengos (cerca de la Cuqueira y la Barqueira, etc.) hay folklore relacionado con pozos de minas excavadas en la roca probablemente romanos. Es de tener en cuenta, como pudimos comprobar en el caso de en el caso del Courel, que los yacimientos de cobre en el Bronce Atlántico se encontraban prácticamente a ras de suelo y las galerías se hacían siguiendo los yacimientos. El oro y el cobre eran trasladados a la costa y comercializados junto con el estaño, al menos desde el 1200 a. C. por los Tartésicos, que hacían de intermediarios. Puede que entonces se formasen áreas territoriales definidas, con un poder organizado y que empezasen a ser utilizados por vez primera los túmulos como punto de referencia. Hoy encontramos prácticamente todas las mámoas violadas, (13) la destrucción de los túmulos, como todas las violaciones de tumbas, es algo que debió de empezar al día siguiente del entierro. Creencias que hacen que la gente lleve consigo lo mejor que tiene para disfrutarlo en la otra vida, o en el mismo interior de la cámara, despiertan la envidia de muchos. Pero fueron las actividades roturadoras de la Edad Media, el saqueo sistemático de la Edad Moderna, la concentración parcelaria con los desmontes de este siglo, sus peores enemigos, por eso las tumbas que del período Megalítico y Calcolítico gallego se extendían en Trasancos no sólo por los montes, sino por el valle y mismo en la ribera de la ría de Xuvia desaparecieron y sólo se conservan en los montes altos de los Ayuntamientos de Narón y Ferrol sus vestigios en las áreas bajas como marco de deslinde entre Ayuntamientos. N. de A. Nueve años después de realizar y publicar este estudio de la Tierra de Trasancos en el primer volumen de la serie Narón un Concello con Historia de Seu, tenemos la satisfacción de ver publicada una Tesis de Licenciatura de la Universidad de Santiago dirigida por A. Rodriguez Casal de la autoría Marcos Martinón Torres leida en Octubre de 1999 en la Universidad de Santiago intitulada "Análisis historiográfico del Megalitismo Gallego: de la documentación Medieval al siglo XIX, donde se realiza un estudio completo dobre los topónimos de tumulos y megalitos, los monumentos turmulares y megalitos en los documentos históricos, el monumento megalítico como demarcación territorial, el monumento megalítico en las colecciones diplomáticas, en el Catastro de Ensenada, topónimos con vinculación a megalitos en el Diccionario Nomenclator de José Villaroel (1810); y en el Diccionario Geográfico de Pascual Madoz (1845- 1850); los tesoros de los Megalitos. La destrucción de Túmulos y el proceso Judicial de Vazquez de Orjás Causos (veteros), “Cousos Vedros”, “Curros”, o “Curros veteros” Los “curros vedros” o los “cousos” enormes alineaciones circulares de grandes piedras hincadas son visibles a gran distancia en las brañas de Galicia pero invisibles o desconsiderados en el fructífero patatal de la entonces llamada – quae inmoderatio verborum - “arqueología espacial” , ahora -con más rasa propiedad- “arqueología paisajística” gallega. A pesar de esta desconsideración e invisibilidad -nada extraña cuantificando el valor de la mirada del “paisaje” de entonces en nuestros encubiertos seguidores de hoy-quien esto escribe pudo demostra en 1991, (pp. 25-31), la falaz y extravagante precariedad de los “modelos predictivos” de Criado, etc. Los “curros vedros” o “cousos”, aparecen ocasionalmente en los medios de comunicación que refieren el descubrimiento de “circulos de piedra o cromlech de los celtas”, noticias desmentidas luego por los técnicos de patrimonio que que ladeando la factografía de ese período, con excesivo rigor competencial y olvido del latín refieren el inmobiliario arqueológico de los cousos a un supuesto inmobiliario arqueológico medieval, con la misma precipitada ligereza con la que datan un puente construido a mediados de el siglo XIX por la junta de obras del puerto de Ferrol en Santa Icía sobre el río de Os Amenadás (entre Narón y Ferrol) en un momento exacto del siglo XIII. Lo cierto es, que existiendo otrora por centenares estos curros, lamentamos que vayan quedando cada vez menos recintos circulares de grandes piedras hincadas, algunas de considerables proporciones, llamados en nuestras colecciones diplomáticas medievales “cousos”, lat. med. Causos (veteros) o “curros vedros”, lat. med. “Curros veteros” por expoliarse continua e impunemente las grandes piedras que conforman enormes recintos circulares. Aunque hay piedras hincadas y curros de diferentes tamaños y funciones, utilizados en el Neolítico Final y el Calcolítico europeo (Stannon, St. Breward; Fernacre, Camelford etc., ejemplos estos de Cornualles) ora para recoger el ganado mayor y menor que desde mayo a noviembre pasta en las brañas, ora como recintos de habitación (p. e. carn brea entre el 4000 y 3000 a.C.) para los pastores y aún en todo el Atlántico hay causos y curros asociados a grandes túmulos con cámaras rectangulares de cuatro lajas y cubierta. Monumentos tan valiosos como despreciados permanecen sin catalogar y quien escribe estas líneas no puede evitar recordar, con fastidio como con ocasión de mostrar y recorrer el Curro de Santo Tomé, uno de los más importantes conjuntos de este tipo de Galicia, a casi un centenar de cursillistas asistentes a unas jornadas de historia de Galicia celebradas en las instalaciones de la casa de turismo rural llamada Finca Galea, en O Valadouro (Lugo) corría el año XXX los eruditos ponentes de la tarde señores Ramil, espetaron a los asistentes que con bastante retraso regresaban de la excursión un “todo o que vos ven de decir do curro André Pena é unha tontería”, memorable bienvenida hoy difícilmente repetible, al menos tras el telón de grelos, por el interés que el descubrimiento de los curros Atlánticos despierta ya en la arqueología castellano-leonesa. Aumentando ahora la presión sobre los montes, es fatal circunstancia, el hecho de que en Galicia los “curros vedros” o los “cousos” no gocen todavía del normal reconocimiento y consideración de monumentos megalíticos, a pesar de ser este inmobiliario arqueológico en el área cultural de la Europa Atlántica que compartimos conocido y estudiado desde hace mucho tiempo (Crossing, 1912; Brailsford 1938; Daniel, 1950; Harvey, 1953; Hoskins, 1954; Worth, 1967, Simmons, 1969; Barber, 1970), como amistosamente le recriminabamos recientemente a Ramón Fábregas, esta situación los priva, esperamos que por poco tiempo, del derecho a la misma protección que tienen las mámoas aunque hace unos días D. Alberto Gozález Fernández, arqueólogo de la empresa Adobrica Arqueoloxía, a quien venía exponiendo en conversaciones privadas desde hace tiempo mi preocupación por este patrimonio inmobiliario, me comunica que acaba de enviar la ficha de catalogación de uno de estos curros a la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia. Adscrito en la Europa Atlántica al Neolítico Final y al Calcolitico, nuestro Tonto Inmobiliario Arqueológico, se localiza principalmente en las brañas (prb. lat. ueranias) y encharcadas turberas de los planaltos, es el caso de los monumentales “curros” de Santo Tomé en el Xistral, Lugo y de la Capelada entre las tierras de Arrós y de Labacengos, registrándose tambien estos cercados en los suelos fértiles y bién regados de la costa, o próximas a la costa como los curros de la Terra de Bergantiños. Presentes en toda Galicia los “cousos” o “curros conforman un monumental, real, importante inmobiliario arqueológico Atlántico de recintos circulares con función y tipología variable. En ocasiones como parece ilustrarse en A Capelada algunos de estos recintos de diámetros mucho más pequeños, con un túmulo en el centro parecen señalar la presencia de una cámara funeraria (el término corriente de las cartas y de los diplomas medievais causo de Armada, con la debida reserva, podría aludir a este fenómeno muy común en el Atlántico), aunque lo más habitual en estas brañas es encontrar grandes cercados elípticos, aprovechados y reaprovechados muchas veces, hasta el punto de que aún hoy reforzados con pastores eléctricos se emplean para guardar el ganado en larga y admirable continuidad de uso. Pensadas quizás para albergar y para defender de los depredadores (el lobo) al ganado de los primeiros trashumantes. En estos “curros” unas piedras hincadas, máis pequeñas, no muy distantes unas de otras conforman un recinto diferente a los anteriores, no se disponen de forma circular o elíptica sino que, albergando en su interior lo que parecen ser plantas de cabañas, rodean totalmente un polígono irregular alargado de esquinas redondeadas, asentamientos que parecen muchas veces reaprovechados a lo largo de miles de años. Aun se podría distinguir una tercera tipología constructiva en los curros de pequeños cierres elípticos que quizás, con la reserva de lo que demuestren las intervenciones arqueológicas, sirvieran para proteger de las correrías nocturnas del jabalí cierto tipo de cultivos de primavera como las hortalizas. Los cousos o curros atlánticos podrían obedecer tal vez a una división bipartita del año. Como fija hoy con el inicio de la luna nueva el clero cristiano la entrada de la cuaresma, fiesta que duraba un mes y medio lunar en la que se pagaban los impuestos a los señores y los diezmos a la iglesia, en el mundo indoeuropeo correspondía a los clerigos, armonizar la conjunción de los meses (lunares) del calendario agropecuario con los solsticios y con los equinocios del año solar, confirmarían este aserto los calendarios celtas de Coligny y de Collique. Ante el frío y la noche invernal, en su inmensa indefensión, según lo piensa Frazer, nuestros ancestros idearían mecanismos de revitalización para ayudar al sol en su aparente declinar (considerado como un luminoso disco transportado en la mano divina o en el carro del dios conductor tirado por ciervos, por bueyes o por caballos) prendiendo de nuevo en la débil mano celeste del “dios de la rueda solar”, con una luz y con un calor terreste, la celeste luminaria del Sol que se apagaba, reencaminando sus débiles pasos decadentes. Conmemorando las luminarias que para avisar a la Virgen María del nacimiento de su hijo hiciera el padre del Bautista, las hogueras de la festividad cristiána de San Juan, tienen como contrapunto el llamado en Galicia “Tizón de Nadal” que conmemora el nacimento de Cristo, la llegada de la “Luz del Mundo” en el solsticio invernal, según la frase:“conviene que mengue yo para que crezca Él ” atribuida a San Juan por los teólogos medievales. Más tal y como lo mostrara explicando el complicado mecanismo de encaje del calendario solar y lunar en el ciclo agropecuario anual el mitólogo comparatista de la Universidad de Santiago, Fernando Alonso Romero, nuestros abuelos celtoatlánticos, tal vez heredando a su vez de sus abuelos neolíticos, los constructores de megalitos, esta costumbre, dividían con una serie de festividades el año en una estación clara, el Verano, y en una estación obscura, el Inverno. En la antigua creencia, no por generalizada menos errada, de que el pastoreo precede a la agricultura, Frazer vió que estas fechas poco relevantes para el laboreo del campo eran fundamentales para el ganado, verdadero soporte de la riqueza campesina, porque como lo atestiguarían los circos de piedras hincadas para guardar al ganado llamados “curros vedros”, de adscripcción neolítica y calcolítica, en mayo se llevaba el ganado a las brañas a los pastos de fresca hierba, y es en noviembre cuando se decidía su vuelta a la seguridad de los poblados y al calor de los establos. Es coherente que, como lo sostiene Frazer, el valor tan grande del ganado mayor fuera lo que hizo que los antepasados de los celtas dividieran el año en dos mitades, y que siendo esencialmente pueblos pastores (p.e.“Domo Vacoeco”) esos protoceltas, o sus abuelos celebraran esta trashumancia, la marcha a las “brañas” (prb. del lat. verania) de su ganado a comienzos del verano y de nuevo su estabulación a comienzos del inverno. El primeiro de mayo y el primero de noviembre en el Atlántico marcan claros momentos de viraje climático, anunciando mayo la rica vegetación estival, las promesas de los venideros frutos con la llegada del calor y de las flores, mientras que noviembre augura, si es que no lo trae puesto, el frío y la obscuridad del año invernal donde solo junto al hogar se hace el dia cuando llega el fistor (cuenta cuentos). En este contexto la razón de las celebraciones de las fiestas de los mayos tanto como la razón de la celebración de las fiestas de los difuntos podrían responder dentro de la más pura tradición celta de la intencionalidad simbólica, al hecho de que la división celeste del año consonte con los solsticios y con los equinocios venía precedida en el Atlántico por lo que se denomina una “división terrestre” de acuerdo con el principio de la percepción humana y animal del verano y del inverno. De los tres ciclos de fiestas agrarias, se han señalado ciclos propiciatorios que inaugura estas celebraciones, el llamado “ciclo de maio”, o “ciclo del fuego”, cuando tiene lugar la floración de la mayoría de las plantas y la aparición de los primeros frutos que dura hasta San Juan (solsticio de verano), mientras que en el llamado “ciclo de las cosechas”, ciclo de la recompensa al trabajo y de la hartura marcadamente más festivo y gastrónomico, de Julio a octubre, la comensalía familiar y colectiva pesa mucho. Si el origen de las celebración de noviembre fuera Neolítico coincidente con la salida del ganado de las brañas durante el invierno, por lo que hemos dicho en los precedentes parágrafos, cabría relacionar la representación ritual del abandono de los cousos y curros de las tierras altas ante la llegada del invierno con la noche del 31 de outubre, cuando comenzaba el año nuevo celta celebrándose aún en la isla de Man la muerte de la tierra. Marcando la transición del otoño al invierno esta noche abriéndose entonces un espacio atemporal de grandes peligros con tres meses: noviembre, diciembre y enero, fuera del tiempo. La Víspera de Todos los Santos “All Hallow´s Eve” o “Hallowe´en” es en el Atlántico, desde antiguo, la noche en la que las ánimas retornan a sus hogares, visitan a sus familias, se calientan junto al fuego del hogar y disfrutan de la comida que con cariño y para honrrarles les han preparado ese día los parientes. Con independencia de estas consideraciones El Tonto Inmobiliario Arqueológico de los “curros” o “cousos” está asociado como sucede en las Islas Británicas a túmulos del Neolítico Final y de la Edad del Bronce, tumulos a modo de largas cistas (Petit 1974, p.72, 90) de cámara monumental simple formada por cuatro grandes ortostatos cubiertos por una gran piedra rectangular. Cistas similares a la de Rillaton, Minions, Cornualles en la que en 1818 apareció un esqueleto junto a un puñal de lengüeta y la, por largo tiempo perdida y reencontrada luego en el vestidor del rey Jorge V, famosa copa de oro de Rillaton similar a las tipologías de las vajillas micénicas, algo posterior a los vasos de Caldas, aunque participando del mismo horizonte ideológico y cultural que no hace imposible concebir el tesoro de Caldas como resultado de una acumulación de un expolio masivo realizado en muchas cistas monumentales de este tipo y ocultado luego con precipitación. Estos tumulos en los casos que conocemos presentan exclusivamente cámara monumental simple y rectangular a modo de largas cistas (Petit 1974, p. 72, 90) aunque tambien aparecen asociados a un variado inmobiliario adjetivo de alineamientos de enormes piedras hincadas, a grandes piedras aisladas de forma discoidea ¿marcos territoriales? y aún petroglifos todavía en fase de estudio. APARATO CRÍTICO (1) T. S. II, fol. 148 rev.; T. S. II, fol. 138 v. (2) Cap. XXIII, 306-349. (Aunque compuesta en el siglo VIII, la Ilíada relata hechos que ocurrieron mucho antes del 1200 a. C., en el bronce y, ya entonces, en plena cultura de túmulos se hacían hipótesis sobre del sentido de los dólmenes. Ambos sentidos, tumba y linde, que ya entonces tenían y mantienen hoy.) (3) El Celeiro de Mariñaos ( del territorio político autónomo celta de los Namarini) toma su nombre de un almacén de alimentos donde se guardan éstos en Cellae o habitaciones: Cella vinaria para el vino; panaria para el pan, etc., disponiéndose en él provisiones para todo el año. El texto latino procede de lalectura directa hecha por el profesor D. Manuel C. Díaz y Díaz en la Antología del latín vulgar. Ed. Gredos. Madrid 1974, pág. 212-213. […]ut darem eis locum orationi in cellario nostro qui est inter Iube et Masona, Inter ribulum Alesancia et Mera, locum que dicitur Lucis determinatum de Ipsa uilla ubi Ipse noster mellarius abitavit Espasandus, et per Illum pelagum nigrum, et iusta montem que dicitur Farum, et per Illas sasas aluas et per Illa lacuna usque in alia lacuna, et usque ad petra ficta et per illa lagenam et per ipsum ullare que cicitur Tabulata per ipsa strata qui esclude terminum: usque in locum que dicitur Arcas, et arogium que dicitur Comasio, cum omnem exitu et regressu suo, castros duos[...] La reducción toponímica de este lugar parece imposible. [Esto lo escribímos en 1991, hoy sabemos que el Lugar es el llamado Celeiro de Mariñaos y Espasante, cerca de Foz (A Mariña Lucense)] (a) Carré Aldao. Geografía General del Reino de Galicia, T. VII, pág. 698: ...”río Soutullo... o río Cariño o de las Alentias...” (en Cariño). (b) Carr. Ald. ob. cit. ib. pág. 703: ... “Se encuentra el muelle al descubierto al Noroeste y con fondo bastante sucio...” (referido al puerto de Espasante, Ortigueira). (c) Carr. Ald. ob. cit. ib. pág. 698: ... “el cerro castrillón y pico faroleiro” En la cima del monte do Castelo cerca del Castrillón (299 metros de altitud) encontramos una sólida construcción de planta rectangular y un largo muro recto. Presenta la particularidad de que las hileras de piedra se colocan sobre mezcla hecha de cal pura (posiblemente romana). (d) Posiblemente a la actual Pena Branca (encima de Cariño). (e) Lagoa. lat. Lacuna = lagoa = mámoa. (f) ¿Un menhir del Bronce I? (g) Lagena variante de Lacuna. (h) cf. (a). (i) ¿Lugar de Calzada? (Santiago de Landoy, Cariño). (j) Topónimos que indican la presencia de túmulos en el lugar. (4) Tumbo de Sobrado I, núm. XLII. López Ferreiro. Historia de la S.A.M.I. de Santiago. Apéndices. (Doc. I 1899). (5) Ibi. pág. 48. “Aspectos generales del Megalitismo en Galicia”. (6) Ibi. pág. 49. (7) Ibi. pág. 49. (8) El ayuntamiento, que toma el nombre de una de estas parroquias, San Xiao de Narón (de arriba), está constituido por una agregación arbirraria de parroquias de la tierra de Trasancos. (a) Estas parroquias acaban de perfilarse en la Edad Media, entre los siglos IX y XII, y surgen precisamente a partir de la iglesia que los habitantes libres de la aldea: vicus, pagus o castelum (castro) construyeran tras su cristianización en un sitio olim de semper sacrato, donde ya se celebraba probablemente un viejo culto con anterioridad a la introducción del cristianismo. El pseudoparroquial de los suevos más que las parroquias propiamente, se refiere a territorios o diócesis antiguas civitates/populi. Suponemos que en la organización hecha tras la llegada de los suevos, o vicus, pagus o castelum, las unidades de habitación, tenían originariamente un territorium propio, unos límites y términos antiguos bien señalados y suficientemente conocidos a su vez por todos los habitantes de l os castros de la tierra de Trasancos que integraban la (a) civitas-populus de Trasancos, teniendo como vecinos por el este el territorio de Labacengos (Lapatia(n)cos) y Arros (os Ar(r)o/trebas, literalmente territorio de los Arronios o Arrons de Plinio) (b) y por el sur los de Bezoucos (Besancos) (c) por citar algunas de las muchas civitates con subdivisiones territoriales políticas de las que ignoramos actulamente el carácter dentro del mundo de los Artabros. Ptolomeo habla de unos Nemetanos, un nombre parecido al que debían de tener los habitantes del territorio de Nendos (tierra de Nemitos), que toman el nombre de un *nemeton = lugar sagrado o santuario. La documentación medieval de Xuvia y la epigrafía latina gallega nos permiten sostener la hipótesis de que las terrae (de Trasancos, Nendos, Lapacengos., etc.) medievales se corresponden con las civitates-populi de las fuentes clásicas, como más adelante veremos. Siguiendo el concepto de Tácito, podemos definir una civitas como un conjunto de castros situados en un territorio o comarca, con una serie de elementos en común que trataremos más adelante. (e) Cada uno de estos castros, habitados en Trasancos por lo menos hasta el siglo V d. C. como nos permiten suponer las monedas encontradas en Eiravedra, Sedes, seriá el núcleo de donde saldrá posteriormente la villa medieval y su territorio. Esta villa, “que nada tiene que ver con el fundus romano de este nombre” (f), mantendrá los límites y ligares antiguos del primitivo castro, pero en las partes bajas dominadas por los árboles, los lindes del viejo núcleo de la población, unos claros en el bosque, van a sufrir modificaciones al ampliarse las roturaciones entre los siglos IX y XI, período en el que por lo menos se duplica la población y se crean casales en terrenos de ganancia abiertos al bosque, por campesinos de cara tiznada que prendiendo fuego aquí y allá ganan tierras de cultivo duramente mediante rozas. El casal, originariamente una casa aislada pasa luego a ser una aldea más que se une a la villa originaria. De este modo son ampliados durante la Edad Media los términos y lugares antiguos que delimitaron el territorium primitivo de un asentamiento desde las Edades del Bronce final y luego del Hierro. Sólo los ríos detendrán este proceso de ampliación por roturación por poco tiempo, ya que los mismos ríos serán franqueados por multitud de puentes de piedra y de madera y el proceso de ampliación continúa en nuestros días. En las zonas de montaña no se producen esas ampliaciones a cuenta de los bosques. El aumento de población y el hambre de tierras, se nutre de tierras del Valle de Pedroso y de las vastísimas tierras bajas de la inmensa llanura de la tierra de Trasancos (g). Los megalitos construidos en los albores de la Edad del Bronce servían ya de marcos y desde entonces permanecen, junto con los topónimos que de ellos se derivan, como divisiones inmemoriales de los límites de nuestro Ayuntamiento y de la Comarca en general. (a) Plinio, Nat. Hist. IV, III: “... y por fin el convento lucense desde el río Navia, con los Albións, Cibarcos, Egos, Varros de nombre Namarinos, Adovos, los Arrons, los *Arro/trebas [deben de ser el mismo populus, recordemos que en celta *Trabo = aldea aparece seguido de numerales lo que indica su pertenencia a unidades políticas (civitates/populi) según Caro Baroja y *trifu en Umbro significa territorio, los mismos que se corresponden en la Edad Media con el arciprestazgo de este nombre: Arrós . El promontorio céltico y los ríos Florio y Nelo, etc.” (b) En M.A.H.C. López Ferreiro gistoria de la S.A.M. Iglesia de Santiago. T. II, Apéndices (doc. del año 830). (c) Ptolomeo tabla II, 6, 40, aunque estos se encontraban entre el Miño y el Duero, una civitas/populus parecida debía de ocupar el territorium del actual Nendos (*Nemancos Lóp. F. ob. cit. T. II, Ap. núm. II, pág. 7). (d) Cara a finales del siglo I d. C., las comunidades indígenas toman nombres romanos y las viejas civitates cambian el nombre por el de Respublicae. Así fueron primero una civitas, después una respublica o forum y luego un territorium o tierra (por ejemplo: tierra de Trasancos, tierra de Lapacengos, etc.) sin cambios estructurales profundos. (e) En contra de la tesis tradicional de Alberto Sampaio (Las villas del norte de Portugal en Estudos I, pp. 3-254) quien imagina una sociedad indígena con sistema colectivo de explotación de la tierra que los latinos transforman en villae, unidades agrarias y fiscales, fraccionando los territorios castreños. (f) El topónimo Lagoela, asociado siempre a las montañas, por ejemplo los Montes da Lagoa, que tienen su punto más alto en Lagoa (Vilarquinte), cerca de la Fonte dos Tres Alcaldes y del monte Sabugueiro, separando el Ayuntamiento de Narón del de Ferrol. Toman nombre de la cima de un monte llamado en la Edad Media, Lacuna Maior de Mamona, y sirve de división territorial. Insistimos en que no puede haber una laguna en las laderas de un monte; la palabra latina lacuna significa también agujero e indica la presencia de una mámoa. Está muy claro en Nenos con Lagoela o, ya en el ayuntamiento de Moeche, con Lagoa, cerca del Monte Cadaval. El Chan da Lagoa (San Lorenzo de Moaña X. C. Villaverde Roman, Lendas de Moaña RCN 1988). (g) Reciemtemente apareció un hacha de piedra pulida en el Ponto, en el sitio llamado Lugar das Lagoas. López Ferreiro, obra citada T. II. Apéndices, pág. 184. (9) La parroquia rural en Galicia. Madrid 1975, pág. 49ss. (10) Galicia y los gallegos en la Alta Edad Media. DemografíaI, pág. 113 ss. 1975. (11) Quomodo dividet cum cilla Sancta Columba, Ermigildi et Atanes et transit Limia ad Patrono intra Mogaynes et Sancta Columba et feret in Arca tras Limia ad casam de Domno et per suis terminis ubi inueveritis lacos anticos et mamolas. Vno laco qui est Tras Limia unde venit liniolo qui transit per Limia et venit inter Sancto Martino de Cálidas et feret in cima de villa ad alio laco maior per suo liniolo ubi iacit efigiem hominis sculpta in petra que testificat de laco in laco et inde per suos moliones firmissimos ad Arca Maior ad Castro de Vemes et sic tornat per alios moliones et feret in fontem de mulieres deinde postea mineo rio inter Villarino et Monte Longo per ubi formissime divisimus cum ipsos considerantes atque certius dividentes et omnia firmissime permanentem. Statuentes devenimus ad arcas maiores de Sancta Eolalia inde primiter inquoavimus. Notum die ipsas kalendas octobris discurrente tunc era XXª post. Mª. (12) Raíces de Galicia, (Sálvora, Santiago de Compostela 1980). (13) Sobre la apertura de mámoas a principios del s. XVII (BRAG., tomo III. 1909), cuenta Martínez Salazar que Pedro Vázquez de Orjas, clérigo, señor del Coto de Recimil en Lugo, consiguió del Rey Felipe II en el año 1609 una cédula para abrir las cámaras dolménicas y coger los tesoros de los gentiles galigrecos. La expoliación superó las tres mil cámaras, dato que habla a favor de los enterramientos individuales. Esto se plasma en nuestro folcklore en la idea de tesoros guardados dentro de ellas. Probablemente los enterramientos en emplazamientos de cierta altura y un poco escarpados obedezcan más a la necesidad de preservarlos o tenerlos a la vista, que a la vocación ganadera de los pobladores. De hecho, no lejos de estos yacimientos existen leyendas de ciudades sumergidas [del Ciclo de Valverde donde un dios disfrazado de mendigo hunde (g. asulaga) la ciudad que viola el principio de la hospitalidad]; estas se crean, según nuestra opinión, para dar explicación al hecho aparentemente incomprensible de la inexistencia de poblados junto a las necrópolis. CAPÍTULO III MÁMOAS, OBJETO EN LA FUNCIÓN OBJETO EN LA FUNCIÓN Recientemente Alberto López Fernández e Ignacio García Novás, del equipo de Arqueología de campo del Ayuntamiento de Narón, finalizaron una catalogación provisional de mámoas, en su mayoría inéditas, de la tierra de Trasancos. Las mámoas encontradas hasta ahora son 65, repartidas en cuatro áreas: Monte de Nenos con 16 túmulos; Zona Baja de O Val y Leixa con 6 mámoas; Monte da Cha, Brión con 30 túmulos y Monte de Campaiñas-Mougá con 13 mámoas. Al encontrarse la casi totalidad de los túmulos violados y no apreciarse en ellos restos de chantas, con la reserva que exige el hecho de que ninguno de estos túmulos fuese excavado, creemos posible que la mayor parte de ellos careciera de soporte, no siendo propiamente megalitos y debiendo situar entre el 2100 y 1800 a.C. la mayor parte de ellos. El concepto de Neolítico clásico no sirve para ser aplicado en sentido estricto a Galicia, donde únicamente podemos hablar propiamente de la Cultura Megalítica o Cultura de las Mámoas, haciéndola arrancar de un Neolítico final (3000-2700 a.C.). Nos referimos hasta ahora, a las mámoas como lindes aún en uso dentro del Ayuntamiento; pero no fue ese el fin para el que las mámoas fueron inicialmente concebidas y construidas, quizás por unas gentes relacionadas con Oriente (la cultura de Ghassul, Palestina). ¿Qué son y quiénes están enterrados en las mámoas? A la primera pregunta podemos responder; a la segunda, hasta ahora, sólo suponer. Presentan el aspecto desde lejos de montículos pequeños, por eso lass del monte de Nenos llevan el nombre de Montiños da Moura. (1) El moimento consta del túmulo, diversos elementos dentro del mismo y la cámara megalítica, hecha excavando fosas al nivel del suelo para meter las losas, levantando en primer lugar la losa de cabecera, inclinando luego las otras losas sobre ella y apoyándolas unas sobre otras, hasta cerrar espacio de la cámara. Los montículos, también llamados Medas por la semejanza con los haces de trigo apilados en torno a un palo antes de la malla (lat.=meta), están compuestos por tierra vegetal muy negra e impermeable que, en ocasiones, contienen en su interior soportes que pueden ser de diversa tipología: rectangulares, poligonales, con círculo de piedra, alrededor del dolmen basal o a media altura (losetas de piarra, en Coruña, Cedeira y Mañón, con agujero para que saliesen las almas en las sucesivas reencarnaciones, colina redonda en Barbanza y Monte de San Cibrán, Rairiz, SW. Ourense). La orientación de la entrada al Este es muy frecuente y al sureste, etc. La documentación medieval muestra que los abundantes lacos et mamolas, términos con los que se designan estos megalitos, se encontraban abundantemente tanto en los valles como en las colinas, tanto en el interior como en la costa. Sucedió que la actividad agrícola provocó y provoca su destrucción el las áreas que se dedican al cultivo. El critero de discriminación seguido para ubicarlas vendría tal vez dado, aparte de consideraciones religiosas, por el hecho de la existencia de una cantera próxima (casi siempre) en los alrededores del lugar elegido. Carece de sentido la extendida creencia de que las mámoas se hacían en los montes para “ser vistas mejor” y otras explicaciones como ésta, que según nuestra opinión no sólo no significan nada, sino que además reflejan cierto estado de precariedad en los planteamientos metodológicos del estudio de nuestra prehistoria. En Nenos podríamos tener una de estas canteras con dos chantas que quizás fueron extraídas de ella y por un motivo que desconocemos no se llegaron a colocar. En Trasancos en las zonas 1,4 y 5 los túmulos se organizan en verdaderas necrópolis en torno a un túmulo muy dominante sobrepuesto jerárquicamente a los monumentso de cotas más bajas de los alrededores, como ocurre en otras zonas de Galicia y Portugal (Castro Laboreiro, Alijo; mámoa del Alto de Catorina; Sobranceira a la famosa necrópolis de Cha das Arcas en Carrazedo do Alváo (Victor Oliveira Jorge). De la cantera se extraen las antas, largas losas generalmente de granito con las que se montan, en torno a la chanta que se toma como punto de referencia, las cámaras. Para algunos autores verlas desde lejos permitiría su vigilancia y cuidado, pero la pervivencia en los montes de las modias o mámoas, viene dada por la inaccesibilidad de las mismas y por el hecho de que fueron utilizadas como límites territoriales fijos y no destruídas por la ampliación del territorio agrícola, como las de la llanura, donde sólo quedan en muchas ocasiones utilizadas como marcos en nuestros días, en las divisiones entre feligresías históricas, como en los casos siguientes: En Trasancos aparecieron en los trabajos agrícolas, con cierta frecuencia hachas de piedra en las tierras de cultivo como testigos de su desaparición a medida que avanzaban las roturaciones. En la Casa da Cultura de Narón tenemos un hacha de sección dilíndrica de piedra pulida muy antigua procedente del Lugar das Lagoas en el Ponto y sabemos de otras hachas que fueron encontradas cerca de Santa Icía, en zonas completamente bajas y sin embargo ricas en estos yacimientos funerarios en un pasado próximo tal y como muestran los foros del monasterio de Xuvia, los de Pedroso, la documentación de la Casa do Monte, el catastro del Marqués de la ensenada, etc., en mjltitud de ocasiones (Agro de moimento en la Faísca, Leira do Medoiro en Serantes, etc., por citar algunos). Las tierras del Val de Trasancos y mismo de a ribera estuvieron siempre salpicadas de mámoas que nunca fueron excludivas de las zonas altas como las mámoas de la Coba, en el lugar de Vilaverde que dividen Leixa de Piñeiros; las mámoas llegaban mismo al la propia orilla de la ría como el Arca de Curromalo, hoy Corribó en la ribera del Couto de San Martiño. (2) Estos montículos con forma de tronco de esfera, señalan claramente el lugar de los enterramientos, al mismo tiempo que los contienen. Se conocen en Galicia con muchos nombres: mámoas, modias, medoñas, medas, montiños, lagoas, arca, etc. por citar únicamente algunos de los nombres con los que aparecen mencionados en la toponimia actual y documental del Ayuntamiento. La planta de las mámoas de los Montiños da Moura es con frecuencia circular; quizás cuente alguna con la presencia de un corredor, dato que conoceremos cuando se hagan excavaciones. Por lo general, en Galicia las dimensiones se mueven en torno a los 10 y 30 metros de diámetro y 1 y 3 metros de altura. En este contexto, las de nuestro Ayuntamiento alcanzan unas dimensiones considerables. Varias mámoas de Nenos presentan probablemente un anillo periférico de piedras en la parte basal del túmulo, apreciables en dos de ellas a causa de un desmonte y un incendio. Estos anillos indicarían el límite máximo de extensión del túmulo en el momento de su construcción. Al menos una, lo cual no es muy frecuente, está aparentemente intacta. La tipología varía, muchas de las mámoas de Nenos parece que no presentan soporte lítico. En Galicia, en mámoas de este tipo, se encontraron piezas metálicas y cerámica campaniforme y su cronología es más reciente, pudiendo llegar al Bronce I. De una de ellas, el expoliador dijo que cuando la abrió, estaba cubierta por el interior de piedras, como haciendo una cúpula. Del conjunto de los 16 túmulos de Nenos, dos podrían tener cámara poligonal y al menos uno parece poseer corredor, siendo la mámoa más grande y visible del conjunto, (se hace necesario excavar en el futuro algún conjunto de ellas porque de este área no conocemos nada), de hecho se conservan dos probables chantas, una al lado de la otra junto a la cantera de donde las extrajeron, que no llegaron a ser utilizadas. Es imposible contar los soportes de la cámara de la mámoa que parecen tenerlos en Nenos, pero en Galicia éstos oscilan entre 5 y 9 por túmulo. Originariamente, las chantas iban cubiertas por una gran losa o dos inclinadas cara al interior. Las bases se aseguraban con piedras. En Brión, algunas mámoas presentan a la vista una coraza de piedra. El interior de las cámaras estaría profusamente decorado con pinturas o gravuras en las chantas, quizás también pintadas con motivos geométricos de formas quebradas u onduladas, que no responden a elementos de culto (serpientes por ejemplo), sino a motivos decorativos que hacen referencia probablemente a telas coloreadas, que en ocasiones cubrirían también las cámaras. Quizá a lo largo del Megalitismo se dio un proceso que pasa del igualitarismo diversificado a la presencia de diferencias jerarqueizadas e indicarían el paso a sociedades estatales. En Galicia posiblenente existieron enterramientos colectivos, auténticos osarios donde se recogerían los huesos previo descarnamiento al aire libre, pero los túmulos que tenemos, por lo menos en Trasancos, deben ser considerados enterramientos individuales, pues aunque dentro de él se enterrasen varios individuos, desde el momento en que se cierra la cámara no parece que se pudiera volver a abrir. Esto exige la presencia en las inhumaciones de incividuos diferenciados dentro del moimento, con el cuerpo entero probablemente e enxovais. AS ALFAIAS Nos enxovais de las cámaras se encuentran armas, machados, puntas de flecha, etc. De este repertorio también tenemos representación en Trasancos, se encuentra en manos de coleccionistas particulares y fue encontrado en los túmulos del Monte do Seixo y en diversos puntos de Trasancos, (cerca de Chamorro, en el Prioriño, en As Lagoas do Ponto (Xuvia), Nenos, Santa Icía de Trasancos, etc.) Abundan las piezas utilitarias escaseando más las de adorno; sólo en Nenos se encontró una piedra ¿elemento ritual? muy decorada, que quizás pueda ser puesta en relación con los ídolos “placa” que representan un búho. En general son hallazgos fortuitos y dispersos y a veces de confusa procedencia, no obtenidos en una excavación científica. En la cultura Megalítica aparecen muchas veces (Chan de Castiñeiras, Chan de Armada, Morrazo) junto con herramientas relacionadas con la agricultura, microlitos de hoces, prismas de cristal de roca y cuarzo, molinos de muela dormida, eixadas, bipennes y mazas de piedra. Destes enxovais funerarios, ¿debemos obtener como único dato cultural, la presencia evidente de una agricultura y ganadería (no registrada), en un horizonte socialista y feliz, o bien, debemos tener presente además la posibilidad de la existencia de actividades bélicas, como resultado de la acumulación de riqueza por grupos pequeños ligados a territorios, las primeras aldeas concretas, para los que suponemos la posibilidad de contar con ganado y despensas con remanente agrícola? Esta es una cuestión poco clara. Se tiende a afirmar (sin bases suficientemente sólidas en que sustentarse), que los primeros túmulos corresponderían a grupos sociales que practicarían una especie de “comunismo” agrario, ejerciendo también la ganadería de ciertos animales domésticos de los que obtenían diversas utilidades, como: leche, lana, transporte y combustible y posteriormente la llegada de elementos de Portugal (sepulcros de corredor, puntas de flecha largas de base cóncava, alabardas, cerámica decorada incisa) derramarían discordia y muerte sobre tanta felicidad. Los estudios del fenómeno megalítico cuentan con una larga tradición en la Península Ibérica desde finales del siglo XIX. La llegada de los hermanos Siret a Cuevas de Almanzora (Almería) en 1880 servirá de partida para el estudio de los sillares o Almizaraque, junto a la publicación por Cartaihac de Les Ages prehistoriques de L`Espagne et du Portugal (1886). Después Estacio da Veiga se ocuparía del megalitismo del Algarve y Gómez Moreno de Antequera. En Catalonia aparece la tesis del profesor Pericot sobre los moimentos de Cataluña y los trabajos de Serrá Vilaró (1926). En el País Vasco trabajan Aranzadi, Barandiaran, Eguren y Elózegui recoge en un catálogo sus trabajos. De Asturias se ocupó Vega del Sella (1919) continuando por Uria Riu (1940) y J. M. González, Recuento de los tómulos megalíticos asturianos, 1973. En Galicia fue donde alcazó mayor interés el estudio del megalitismo con Murguía (1888), que afirmaría que apenas si hay una tierra sin cultivar en que no existiera una mámoa y López Cuevillas que destacó la afinidad entre el megalitismo gallego y el portugués (1920) estudiado en ese tiempo por Alves, Botelho, Correia e Leite de Vasconcellos. Siret y sobre todo Obermaier (1919) se ocuparon de Andalucía. Como síntesis de todo ello en 1943 aparece o Corpus dos Leisner (I tomo en 1943), quienes añadirían a su gran obra Megalithgräbe der Iberischen Halbinsel los volúmenes dedicados a Portugal. Esta etapa de la investigación está influenciada por el difusionismo del fenómeno megalítico y las vías seguidas en su expansión ex oriente lux fueron atribuidas “a la colonización micénica”, excepto Cartaihac y Aoberg y a posteriori Bosch Gimpera. Almagro, Arribas, Blanco, Maluquer, Sangmeister, Monteagudo y Schubart se centraron en el estudio de los aspectos cronológicos. Con la generalización de las dataciones absolutas en los años 70 (c.14 y termoluminiscencias) se abandonan las tesis orientalistas e hiperdifusionistas y se impone la anterioridad cronológica de la fachada Atlántica respecto a los otros territorios. Basándose en un método comparativo afinado, el profesor L. Monteatudo está revisando las viejas tesis y considera innegable, en períodos concretos, la presencia de influencias mediterráneas en el fenómeno megalítico atlántico, de manos de prospectores de metales. Se decía que en algún momento antes del quinto milenio antes de ahora, para algunos autores (5940 años según datos obtenidos en el Chan da Cruz, Vilaboa) llegaron a Galicia, ¿desde Portugal? los primeros constructores de megalitos, que parecían tener cierta organización social por la complejidad de sus intercambios y trabajos “comunitarios”, testimoniados por la existencia de grandes túmulos funerarios: como el número 1 de la Moura, (Nenos) uno de los más grandes de Galicia; o los que al parecer existieron en la Edad Media en los montes da Lagoa, donde uno de estos túmulos es designado en el Tumbo II de Sobrado, con el nombre de Lacuna Maior de Mamona. Hoy en día la cronología se amplió situando el inicio del megalitismo mucho antes del 3000 a.C. (Neolítico final), perdurando hasta el año 1800 a.C. (Cobre final y Bronce antiguo), y esta cronología aún se afinará mucho más tendiendo de nuevo a reconsiderarse viejas tesis orientalistas (relación con el Egeo) que hace diez años o menos, se rechazaron teniendo en cuenta que: Los antiguos viajaban y se relacionaban mucho más de lo que a primera vista parece. (3) Si los hombres y mujeres de esta cultura podían guardar sus cosechas obtenidas por rozas, también sería lícito atribuirles capacidad de organización para robar las de sus vecinos. No debemos olvidar que la guerra es un invento neolítico. Estamos hablando de una cultura agraria y, por lo tanto, han de tener asentamientos (y organización social, política y religiosa) aún no encontrados, pero que a lo mejor, como sucede en otras áreas similares a la nuestra (Inglaterra), coinciden alguna vez con el lugar donde dos mil años después se construyó un castro. Para el profesor Dr. Vázquez Varela levantar un sepulcro megalítico significa: Un extraordinario esfuerzo físico y económico por parte de las comunidades de la época. La construcción de la cámara supone la ardua tarea de trabajar en canteras para obtener bloques de piedra que pueden llegar a tener varias toneladas de peso, el acabado, transporte, a veces a regular distancia y colocación en la zona central del túmulo. El levantamiento del túmulo supone excavaciones, transporte de tierra y piedras, todo esto hecho con instrumentos sencillos. Este esfuerzo exige el trabajo coordinado de un equipo numeroso de operarios durante largo tiempo. El trabajo colectivo realizado por los especilistas y colaboradores en la construcción implica el ejercicio de una dirección en este esfuerzo …(4) Si bien Vázquez Varela se plantea la posibilidad de la existencia de una jerarquía, luego la rechaza, por la presencia siempre del enterramiento colectivo en las mámoas, al no apreciarse en éstas un lugar preeminente para alguno de los inhumados. Sin embargo, Vázquez Varela admite que: Aunque para dirigir el esfuerzo colectivo de la obra de todo para todos se puede hacer una jerarquía civil o religiosa, ésta se encontraría dentro de un modelo de sociedad igualitaria … (5) La contradicción jerarquía/sociedad igualitaria habla por sí misma. Al mismo tiempo, el marco espacial de las culturas con inhumaciones en túmulos es muy amplio y debieron existir cambios en la dinámica interna y en la génesis y desarrollo de los grupos sociales a los que éstos pertenecen. Ambiguo texto, no se puede sacar una teoría del igualitarismo partiendo del número de cuerpos (inhumados) en las tumbas. ¿Cómo interpretaríamos la tumba de la reina Subad de Ur si en su interior encontrásemos ollas con cenizas de incinerados en una hoguera común, en vez de esqueletos plácidamente dispuestos y ordenados? Con todo, no siempre es fácil distinguir si los túmulos corresponden a gente de un status social determinado o a miembros indefinidos de una presunta sociedad igualitaria, más o menos “democrática” y atractiva para los historiadores contemporáneos, que no pueden renunciar a su historicidad. Todas las culturas neolíticas conocidas en la tierra, en diferentes puntos del planeta y épocas, se caracterizan por la jerarquización de sus sociedades, más o menos fuerte. Podemos afirmar que en un horizonte Neolítico, aunque sólo hubiese dos personas ya habría explotación. Por lo que, a pesar de las opiniones en contra de García Martínez, Fernando Acuña, Vázquez Varela, Cuevillas, etc. (6) que resaltan el hecho del igualitarismo basándose en la enorme cantidad de tumbas encontradas, (decenas de millares según cálculos del notable prehistoriador J. M. Vázquez Varela, nada exagerados por otra parte) y nos pintan un idílico panorama de pequeños grupos viviendo esparcidos en aldeas -con buenas relaciones vecinales entre ellos, construyendo mancomunadamente, humildes en recursos, con lo que se explica la relativa timidez y modestia de la construcción megalítica del Noroeste, en comparación con la complejidad arquitectónica que presentan en el Este y el Sudeste peninsulares-, nosotros opinamos que la modestia y timidez de este megalitismo podría deberse a que su área de expansión, el Nw. peninsular estaría muy fraccionado en pequeños grupos territoriales. Muchos pueblos independientes políticamente, dentro de la misma homogeneidad cultural, mismo luchando o estableciendo alianzas familiares continuamente unos con otros. ¿No ofrecerían un panorama semejante? Los túmulos son moimentos funerarios y en ellos se encontraron, salvo en Galicia y Bretaña, donde las condiciones del suelo no permiten su conservación, restos humanos nunca numerosos, quizás porque en ellos sólo se enterraban personas de cierto rango, existiendo ya las diferencias sociales cuando junto a las inhumaciones aparecen enxovais. Afirma el prehistoriador Vázquez Varela que: ... con la salvedad de la alabarda de Hombreiro que sitúa en una avanzada fase del megalítico y de las mazas del horizonte de Rechaba (calcolíticas) no hay otros utensilios que puedan considerarse como armas. (6) Sin embargo, Vázquez Varela reconoce que: ... el testimonio de las tumbas es ambiguo, pues cualquier artefacto utilitario presente en él, machados, puntas de flecha, etc., podrían ser usados como instrumento para la agricultura, caza, etc., o bien tener esta función y ser utilizados como armas. (7) Concluye, indicando que en la primera etapa del megalitismo tal vez la guerra no fuese tan frecuente y que al final del mismo, coincidiendo con las primeras manifestaciones de la metalurgia, se intensificarían en el Nw. los índices de belicosidad. Por nuestra parte, es una reflexión ante las alfaias que se exhiben en las vitrinas de los museos, no creemos en tanto igualitarismo; quizás sea la pequeñez y dispersión de los núcleos de habitación lo que hagan que (salvo en el Regueiriño Moaña) no aparezcan restos de hábitats de este período, dificultada su localización (tenían que estar muy esparcidos) por la intensidad de las labores agrícolas a que estuvo sometido el suelo gallego, la demencial política forestal de las últimas décadas y otros factores -que la prudencia exige silenciar-; o quizás ésto nos indique que tal vez debamos buscar en otra dirección ¿y si, como ocurre en algunos lugares de Grecia, Inglaterra o Italia, hubiese en Galicia una continuidad de habitación desde el Megalitismo hasta la Edad de Hierro? La hipótesis cuando menos debía considerarse, en muchas ocasiones las cosas son más sencillas de lo que parecen. Sin dudar de un origen occidental de nuestro megalitismo en un momento inicial, el profesor D. Luis Monteagudo demuestra una clara influencia oriental en el Neolítico final (3000-2700 a.C.) y utilizando un método comparativo muy afinado relaciona elementos de la cultura de Ghassul y de otras orientales, con los primeros prospectores (de metales) de Iberia (8), retomando una “vieja y sugestiva teoría del ingeniero alemán Quiring (olvidada pero quizás muy probable: “El País del Estaño” 396-403) que asigna una procedencia Ibérico-occidental al estaño de muchos puñales, vasos, estatuillas y joyas que aparecen entre 2750 y 2350 (época que él llama “Edad Antigua del Bronce”) en Dashur (Egipto), primeras dinastías de Ur, Uruk y Kish, Creta, ThermiI (Lesbos), y con una elaboración que termina cara al 2350, al parecer debido a la crisis del Mediterráneo oriental. Según Quiring estos orientales, que llegarían en naves egipcias y cretenses, empezarían lavando el oro de los ríos Tajo, Duero, Miño, Sil, etc. y precisamente al lavar el oro de los ríos del Norte de Portugal y Galicia, descubrirían las arenas de Casiterita que, por ser pesadas, quedaban en los cuencos de madera del lavado, junto con las de oro. (9) El investigador L. Monteagudo enumera una serie de paralelismos arquitectónicos y materiales entre las culturas orientales e ibéricas, que sólo pueden explicarse en este contexto y demuestra que en el Cobre Medio (2400-2100) existen relaciones entre ellas, especialmente con el Egeo. (10) LA RELIGIÓN La supuesta modestia del megalitismo del noroeste peninsular no debe hacernos pensar que excluye su relativa grandiosidad, en relación con la dimensión del grupo humano que lo construye. En el culto a los muertos es visible una idea de resurrección y vida eterna en estado de “difunto”, vinculada a la propiedad de la cámara; así los túmulos fueron concebidos para durar tanto como el mundo. Cuando los dirigentes mueren, los familiares cogen las alfaias de los muertos y las colocan con ellos bajo tierra. Tal vez siguiendo el ejemplo del disco solar y esperando como él un nuevo renacer, el que iba a morir seleccionaba en vida sus mejores posesiones para llevarlas al más allá, los difuntos continúan en el otro mundo realizando las actividades que hacían en vida. Los solsticios de invierno y verano y los equinocios de otoño y primavera quizás contasen a la hora de la elección de una orientación para las cámaras de los túmulos. Los agricultores andan siempre pendientes del cielo, ven el transcurrir de la luna y las estrellas, al sol nacer por el Oriente, observan como los astros recorren el cielo y mueren, los ven sumergirse en las entrañas del mar y de la tierra y volver a surgir, eternamente. Ese eterno retorno de mecánica cósmica es el eje en torno al que se articulan las creencias religiodas y la ordenación social. Al observar las estaciones y el cielo, las conclusiones ante el mismo fenómeno son semejantes en todas las culturas neolíticas. Se sepultaban en sus grandes cámaras con su cuerpo embalsanado el faraón egicio, la momia americana o el emperador chino, con los cuerpos junto a ofrendas puestas en una olla, enterraron probablemente en los Montes da Moura en Nenos; en los Montes da Lagoa de Brión (¡Lacuna maior de mamona !); Montes da Modia en O Val; e Moimentos en Pedroso; o en la llanura del valle de Trasancos, a sus primeros labriegos y soldados. Unos y otros entran con lo más preciado que los acompañaba en la existencia o pudieron coger convencidos de que iban a hacer eternamente de muertos lo que hicieron de vivos. El hombre, esa pasión inútil, garantizará su pervivencia ligándola a la mecánica cósmica, al decurso de los astros y al devenir de las estaciones, ¡Qué gran idea! En Irlanda las leyendas afirmaban que en los túmulos vivían los antiguos guerreros, que un día despertarían para salvar al Eire. En Galicia existen leyendas semejantes, en nuestro ayuntamiento tenemos las mámoas que aún nos quedan, cumpliendo fielmente desde hace miles de años una función como lindes, cargadas de cuentos y de leyendas, más o menos relacionadas con el ciclo de Valverde. Los túmulos viven, algo late en ellos, he aquí lo que hace enorme a nuestro modesto megalitismo. La cronología los sitúa desde los primórdios del Neolítico medio, (primera mitad del IV milenio) al 1800 a.C., tipológicamente, en una primera fase se hicieron mámoas pequeñas y cerradas sin corredor y el enxoval consistía en microlitos (geométrico trapezoidal), ausencia de la punta de seta, cuchillos y machados de sección cilíndrica como el encontrado en las Lagoas de O Ponto (Xuvia), y formas cerámicas muy simples. Otra fase, II o media, se caracteriza por los túmulos sepultura de cámara de planta subrectangular con corredor y en la fase III de apogeo del megalitismo, aparecerían dólmenes poligonales más grandes, ¿como la número 1 de Nenos?, machados de sección rectangular, cerámica lisa y puntas de seta, ídolos, colgantes y cerámica incisa o pintada. Esto se situaría a partir de la primera mitad o segundo tercio del III milenio a.C. Hai en este período contactos con el mundo Calcolítico portugués y andaluz con la cultura de los millares. En la fase final IV, plenamente calcolítica, aparece la cerámica decorada y la planta rectangular en las mámoas. En todos ellos inferimos que era abundante la pintura parietal en el interior de las cámaras, machados dobles, mazas de guerrero y largos cinceles y eixadas. (11) LA CULTURA DEL VASO CAMPANIFORME 2100 a.C.-1800 a.C. En la cultura del vaso campaniforme quizás se forma por primera vez la Tierra de Trasancos como espacio definido. Su nombre del a.i. *Trs (POK.IEW 1078) hace referencia a la vocación agrícola de esta tierra. D. Luis Monteagudo demuestra por el método comparativo y lingüística, la presencia de elementos Anatolo-caucásicos en la cultura del vaso campaniforme, que en palabras del profesor: ... probablemente traslucen la llegada de gentes del Cáucaso y SE. Europeo al Occidente (especialmente a Iberia) cara al 2200 a.C. con cultura básicamente Kurgan IV y con lengua protoindoeuropea que dejó restos en la hidronimia (quizás abundantes, pero difíciles de distinguir de los dejados por las oleadas indoeuropeas subsiguientes). Parece que eran básicamente braquicéfalos planoccipitales (dinárico-armenoides; abundantes sobre todo en la cultura del campaniforme del S. de Alemania) pero en la larga marcha (de más de 3.500 km.) deberán unírseles otras tribus, principalmente braquicéfalos alpinos. Serían gentes más ganaderas que agricultoras; el caballo domesticado les facilitaría la ampliación y vigilancia de la ganadería y el suministro de proteínas. El caballo y el carro tirado por bueyes explicarían la extraordinaria movilidad de estas gentes. Indubitablemente muchos de estos elementos entran a formar parte de la cultura del V.C. Occidental, pero el distinguir aquí lo autóctono de lo exógeno es difícil tarea de la investigación futura ... (12) Conocemos pocas estaciones en Galicia, una docena de ellas. Esta cultura toma su nombre de la presencia en los enterramientos de una cerámica muy característica, a la que van asociados utensilios líticos y objetos de oro y cobre. En Galicia en general, son relativamente escasos los objetos metálicos de esta cultura debido a las antiguas violaciones de las alfaias de las cámaras, (se conoce un puñal de cobre procedente de Fisterra). La mayor parte de los utensilios asociados a esta cultura, en Galicia, consisten en machados pulidos, microlitos trapezoides y puntas de flecha de cobre de base cóncava. En Galicia tenemos registradas tres puntas de flecha de tipo palmela procedentes del Monte das Cabras (prob. sin cámara megalítica) (13) en Vilavella, W. Pontes de García Rodríguez, Nw. prov. Coruña, en unas de las cuatro mámoas sin cámara aparecieron cuatro flechas palmela asiméticas, puñales como los de Poliochni IV y Runa, y diadema de oro (14) que Monteagudo data en el año 2000 a.C. La cerámica campaniforme aparece por primera vez en Vilavella en As Pontes de García Rodríguez (C. 2050 a.C.). Tal vez en Nenos, aunque es muy aventurado, tengamos restos cronológicamente cercanos a esta cultura en una mámoa sin cámara de piedra donde, junto a un machado plano, apareció una piedra granítica decorada y con dos agujeros, ¿un ídolo?, y un trozo de cerámica naranja liso y muy pequeño. La cerámica campaniforme se encuentra intrusa tanto en megalitos con corredor, como sin él, ya que aprovechan para sus enterramientos las numerosas cámaras preexistentes. Pero ellos parece que reintroducen el túmulo sin cámara, bien representado en el Monte de Nenos. Y parecen tener estas características la mayor parte de los túmulos localizados en Trasancos por García Novas y López Fernández. Por su parte Marija Gimbutas atribuye un origen centroeuropeo a esta cultura, lo que es considerado por Monteagudo “un modelo demasiado tajante y prematuro”, según esta investigadora (15): La gente del vaso campaniforme de la segunda mitad del tercer milenio a.C. fueron vagabundos a lomos de caballos y arqueros de un sentido muy semejante a los de sus tíos y primos, los de la cerámica cordada del Norte de España y los de los constructores de tumbas subterráneas de la región Nor Pontica. Es sin duda la cerámica el elemento más característico e indicador de la presencia de esta cultura. De buena calidad, el color de la pasta es rojo, las vasijas presentan una forma acampanada, las hay bajas y panzudas de boca ancha y vasos más altos. Decorados en ziz-zags sencillos o dobles, con líneas oblicuas que se alternan en franjas y decoración hecha con punteados muy juntos formando líneas. El único fragmento encontrado hasta ahora en Trasancos, quizás relacionado con este período por su procedencia de una mámoa sin cámara de Nenos, es un trocito de pasta de color naranja de buena calidad, no presenta decoración alguna y no podemos considerarlo campaniforme, pero dada la gran densidad de túmulos en la comarca, posiblemente de este período, algún día podrá aparecer. Aunque el campaniforme gallego es generalmente del tipo marítimo internacional, muy frecuente en la extremadela portuguesa, en el interior del país se encontró el tipo llamado Palmela. Interesa subrayar, no que en este momento nazca la vocación minera en el NW. Peninsular, lo que no es cierto, sino que se desarrollará en el campaniforme y en el primer período de la Edad del Bronce Antiguo Atlántico, una tecnología propia de extracción de estaño y oro, que pondrá a Galicia en contacto con el Mediterráneo a través de la costa, hasta la conquista romana. Una de las máximas autoridades del Bronce de la Península Ibérica, destaca el hecho de la preeminencia de la joyería de oro del Cobre final y Bronce antiguo (2100-1800-1600), de Portugal y Galicia, con estas palabras: Pertenecen sobre todo a la cultura campaniforme y al Bronce antiguo atlántico y son interesantísimas, porque implicando un valor doble estético y social y lejanísimas relaciones (de origen y transmisión), evidencian por primera vez una sociedad suficientemente desarrollada para poseer un superávit, que permitía a la clase dirigente (por tanto ya había estratificación económica) disponer de la capacidad adquisitiva para sostener lujo y especialistas (prospectores y orfebres), en parte venidos de Anatolia y Egeo. Aumenta esta importancia el hecho de que el Occidente Ibérico pasa de ser simple receptor de objetos y tipos orientales, sobre todo anatólicos, a creador y transmisor de tipos (no sólo de joyas) a otras regiones atlánticas, sobre todo a Bretaña. La mayor parte de las mámoas de Trasancos pueden proceder de este período, los nombres de Trasancos y Labacengos no son indoeuropeos, como veremos en otro capítulo, sino que pertenecen al Alteuropäische. Esto indica que los territorios (estados, si es que se pueden llamar así en el mundo castrexo) ya estaban configurados en este momento. No es objeto de este trabajo el exponer la sistematización de las joyas de la cultura campaniforme, que hace Monteagudo en base a tipos variantes y extensión geográfica de los mismos, únicamente, destacar que en Trasancos, recientes estudios muestran la presencia abundante de oro primario en el territorio de Narón (en O Val) y el río Xuvia y en torno a la Frouseira (mejor que Frouxeira), Laco Morto en los diplomas, en Valdoviño. No conocemos hallazgos de este período, si exceptuamos el machado plano de la mámoa número 7 de Nenos (Figura 2), pero el elevadísimo número de mámoas que parecen carecer de cámara megalítica en la Tierra de Trasancos y su presencia en las zonas bajas de O Val-Leixa, a pesar de la roturación secular que supuso la desaparición casi total de las mismas, nos hacen suponer una presencia de la cultura del vaso campaniforme en la Tierra de Trasancos. La importancia de la orfebrería campaniforme queda contrastada indicando la procedencia de algunas joyas del tesoro de Caldas de este período, otros hallazgos se extienden por la geografía gallega (Monte dos Mouros-Oleiros, Cicere, Santa Comba, Veiga dos Mouros-Vilavella (As Pontes de García Rodríguez), Boias (4 km. E. Lalín), etc.) y tipologías gallegas y portuguesas se diseminan por la geografía europea: Diademas de oro sencillas y lisas, “gargantillas”, pulseras, cuentas de collar, pendientes y arracadas se exportan a Bretaña y Alemania (17). A la cultura del vaso campaniforme le debemos la introducción del caballo domesticado, utilizado para carga, monta, prospección y transporte de metales. Su mobilidad permite la existencia de ganadería extensiva controlada. Y al desempeñar un importante papel en la economía, permite conquistar para agricultura y pasto nuevos espacios, así como adquirir pacífica o violentamente territorios. No pretendemos desempolvar arcaicas teorías difusionistas, sino indicar que el análisis comparativo de los hallazgos realizado por D. Luis Monteagudo, es un método que ofrece resultados suficientemente seguros y de alta rentabilidad. Para el profesor Monteagudo el caballo: Desde el punto de vista histórico, es un factor acelerante que hace evolucionar principalmente la estructura económica y, a través de ésta, la bélica (evolución de las armas y la táctica de combate) y social (adquisición de prestigio a través de la fuerza y la riqueza creadas). (18) Esto motivaría que las armas largas fuesen poco a poco sustituyendo a las cortas, al ser más apropiadas para ser utilizadas por guerreros a caballo. En otras áreas culturales afines, la importancia social del caballo se refleja en la religión y usos funerarios, acompañando a personas de prestigio en las inhumaciones. Don Luis Monteagudo retoma una tesis de Schultz (19) que afirma que los frenos (bocado de caballo) existieron en la Edad del Cobre, en base a que los frenos de la Edad del Bronce aparecen muy evolucionados, lo que exigiría estados previos de frenos de material orgánico, que no dejaría restos (cuero, lino, etc.) y el uso del freno exige la previa utilización del caballo domesticado. Junto al caballo se utilizarían el buey y el arado. El caballo permite asegurar el forraje invernal, para mantener a más bóvidos proveedores de proteínas por su carne y leche. Asociado al buey aparecería también el carro. Clark/Piggot propugna la teoría de que el pueblo del campaniforme es indoeuropeo y que: … el movimiento de reflujo bien pudo también extender dialectos indoeuropeos en la Europa occidental … La distribución de nombres de ríos (hidrónimos) que, sin pertenecer a los celtas, tienen un sustrato indoeuropeo. … se esplicarían mejor relacionándolos a los movimientos de pueblos invilucrados en el flujo del vaso campaniforme (20) L. Monteagudo después de una completa exposición de la opinión de prehistoriadores, lingüístas y antropólogos en este sentido, concluye: La lengua hablada por estos primeros indoeuropeos que llegan a Europa central y occidental sería el antiguo europeo (Alteuropäische) de Krahe, conservado principalmente en la hidronimia desde Escandinavia a Sicilia y desde Europa Central (sobre todo los países bálticos) a las islas Británicas y costas atlánticas y concretamente en Galicia esta hidronimia constituye un riquísimo conjunto que estamos estudiendo. El antiguo europeo fue datado por Krahe cara al 2000 a.C., lo que encaja bien con la época media del campaniforme y con las influencias de N. a S. y de E. a W. que éste implica. (21) EL BRONCE 1800-600 a.C. No tenemos ninguna pieza metálica testimoniada en Trasancos de este período. BRONCE I: 1800-1500 Son abundantes los hallazgos metálicos encontrados en acobillos y algunos procedentes de sepulturas, de este período inicial del Bronce o Bronce Ib de L. Monteagudo. Cuatro losas de piedra de grano cubiertas por una losa mayor, constituyen la cista típica o “forno dos mouros” que, una vez cubierta de tierra, forma un túmulo de más reducidas dimensiones que el de una mámoa. A alfaia se coloca dentro de ollas. Piezas cilíndricas de oro, alambres espiraliformes del mismo metal y espada y puñal cortos de cobre, enlazan Atios (Porriño, 1967) con la tradición de la orfebrería gallonada del oeste europeo. La fase final de este Bronce Ib de Monteagudo entronca con la actividad industrial de la cultura argarica. Los influjos mediterráneos están presentes desde muy temprano. BRONCE II: 1500-1200 En el Bronce II de Monteagudo las joyas de oro están muy presentes: diademas y pulseras de hoja lisa obtenidas de batir el oro nativo (yacimientos de oro primarios, ut supra, abundan en Trasancos (A Frouxeira, A Lopesa, etc.); pero no conservamos -lo que no indica que no hubiese- restos de metal noble decorados por el sistema de repujado y levantado. Abundan mucho los torques de tiras. Se intensifican los rasgos comunes con las islas británicas y las relaciones con el Mediterráneo. BRONCE III: 1200-900 Del Bronce III o Bronce Atlántico desconocemos los asentamientos o, mejor dicho, suponemos que los poblados de este período coinciden con los asentamientos posteriores de la Edad del Hierro (Castros), a los que se superponen en una continuidad de hábitat, como tímidamente empezamos a ver en la evidencia arqueológica. El elemento más fácilmente identificable de este período es, sin duda, el machado de tope o de talón, estudiado por L. Monteagudo, quien desarrolló una cronología basada en un criterio evolutivo de formas y un método comparativo muy completo, en su salientable estudio del bronce hispano, en la colección Prähistorische Bronzefunde, IX, 6, de Müller Karpe, que próximamente se reeditará actualizado en español. Tenemos noticias de la existencia, en colecciones particulares de Trasancos, de estos machados de tope para los que debemos suponer una procedencia local. En un primer momento se utilizan machados de tope sin asa, después con un único anillo, hoja nervada y encajaduras para facilitar un complicado enmangue en una pieza de madera que iba, a su vez, enmangada; con lo que el artefacto multiplicaba la potencia de penetración, tal como un reciente descubrimiento en el Támesis muestra, confirmando las soluciones dadas para el enmangue por J. Caro Baroja. BRONCE IV: 900-600 Galicia aporta, tanto en hoja lisa como nervada, un machado de doble anilla que alcanza gran difusión aún por el Mediterráneo, siendo un testimonio seguro del comercio de metales: oro y estaño, con el mundo oriental. El profundo conocimiento de las técnicas mineras en continuo desarrollo, provoca una auténtica superproducción que sólo se explica por la demanda oriental de metales y la sed indígena; siendo la “nave del caballo” gaditana la encargada de transportar ferranchos de bronce y oro a Cádiz, desde donde son redistribuídos a todo el Mediterráneo. La espada de hoja pistiliforme y lengüeta calada de la etapa final de este período, 700-600 a.C. es un claro indicador del papel jugado por el comercio metálico gallego en la difusión de este tipo. De este período son también las puntas de lanza de bronce, con enmangue tubular y aletas laterales, muy abundantes en el noroeste. Estos hallazgos nos permiten ver una espectacular producción minera, confirmada por las fuentes, en la que los gaditanos son intermediarios. En estos momentos estamos ante un mundo en el que las instituciones, modos y motivos decorativos, nos ponen en relación muy estrecha con el mundo castrexo, un universo en el que la prosperidad está ligada a la costa y probablemente, cuando en el siglo V a.C. y más intensamente en el s. I d.C., las murallas de piedra empezaban a sustituír a las empalizadas de madera en un mismo lugar de habitación, las cosas no cambiaron mucho. En los castros de Trasancos, de Lobariz y Quintá, los alicerces de las murallas de piedra o la tierra de los terraplenes que defendían el recinto, están asentados sobre grandes cantidades de escoria de fundición, supuestamente procedente de este período. Lamentablemente, nada podemos afirmar hasta que se lleven a cabo excavaciones sistemáticas y científicas en los castros de Trasancos. La cultura y la religión del Bronce Final deben de ser muy parecidas a las de la Edad del Hierro. El cambio tecnológico del Bronce Final no lleva aparejada una solución cultural, en aspectos religiosos, como dioses relacionados con las piedras y sociales, el papel desempeñado por la mujer, tan importante en Galicia, perviven hasta hoy. Era la mujer la que obtenía el oro por bateo en los placeres auríferos en áreas de A Frouxeira, como cuenta Strabon (ex Posidonio) (22) y se encargaba de las tareas más duras y del cuidado de la tierra. El horizonte de este momento es indoeuropeo, pues no podemos aceptar tesis invasionistas, ni genocidios masivos, que justifiquen un cambio cultural radical entre el Bronce Final y del hierro. Así Tovar es de la opinión que: “la invasión” céltica se superpone en Galicia a una cultura afín. (23) APARATO CRÍTICO: (1) “Mouros” para algunos autores románticos es un término que se refería en principio a los gigantes que en la mitología popular las levantarían. En la cultura megalítica mediterránea y atlántica aparecen a menudo los megalitos asociados a los gigantes, en este sentido es clásica la teima de los pretendientes de la giganta (“Naveta del´s Tudons”, cerca de la Ciutadella, Menorca), extendida por todo el Mediterráneo. (2) “Col. Dipl. Xuvia” en Montero Díaz, pág. 109. (3) L. Monteagudo. Actas del III Coloquio sobre lenguas y culturas paleohispánicas (Lisboa, 5-8 noviembre, 1980) Ed. Universidad de Salamanca. Pág. 27. 1985. (4) As raíces de Galicia, Sálvora, 1980, pág. 11. (5) Ibi. (6) C. García Martínez “Tres tumbas megalíticas decoradas en Galicia” Trabajos de Prehistoria. Pág. 30, 345, 347 (1975); F. Acuña Castroviejo. Historia de Galicia V,I pág. 43. Planeta 1980. (7) J. M. Vázquez Varela, ob. cit., pág. 75. (8) Luis Monteagudo. Actas, pág. 36. (9) Luis Monteagudo. Ibídem, pág. 36. (10) Ibídem, pág. 44-50. (11) En Vilavella (por ej. Veiga dos Mouros) 1 km. S. As Pontes de García Rodríguez, NE. provincia de A Coruña (apareció una) maza (de sienita porfídica) con tres protuberancias o botones y perforación en “reloj de arena” como en todas las mazas y “azuelas” de las provincias de A Coruña y Lugo (Maciñeira, Bragalla, 1944, 27; id. Bares, 27 nt. 8 lam I) exhumada “en una gran cista megalítica del centro del Val” junto con 7 machados y 3 largas “azuelas” de pizarra silícea gris, imitación de las de cobre (Monteagudo: Beile, var. 6A2 Nahal; Petrgl Lágea” 99 f. 33). La cista -cubierta por un túmulo, llamado Medoña en la comarca, del lat. META, columna, montón, y a 229 (antes 68 y medía 1,9XO,9X1,45 mt. de alto, por lo tanto, no es realmente megalítica y sería datable en el Cobre Final 2100-1800!!) L. Monteagudo. Orientales e indoeuropeos en la Iberia prehistórica, pág. 59. (12) L. Monteagudo. Orientales... pág. 50, 52. (13) Cuevillas Bouza: El estr. 26. El Mus. Pontev. 22, 1968, Cam. 4 sin explicación. En Monteagudo, Orientales... pág. 53. (14) Cuevillas Bouza: “Civ. Neonen. gall.” f. 20 sin ref. en texto; id. “oestri.”, 25; Maciñeira; Bares 28 en Monteagudo Orientales... pág. 54, 55. (15) “proto-indoeropeo. cult.” 184 en Monteagudo “Orientales...” pág. 53. (16) L. Monteagudo, ob. cit., pág. 62. (17) Morbihan, (plouhinec), Babiera (Grossmehiring), Saint Laurs, Saint-Pere-en-Retz, etc., cf. Monteagudo Orientales... pág. 62, 69. (18) Orientales... pág. 71, 77. (19) Jahresschr. Halle 1932. En Monteagudo “Orientales” pág. 75. (20) “Prehistoric Societes” 196, 294, ap. Tovar <> 274 not. 20. (21) L. Monteagudo Orientales... pág. 87, 88. (22) Xeogr., libro III, 2, 9. “... pero entre los ártabros que viven más allá del Norte y del Ocaso de Lusitania, aflora en la tierra según dice (Posidonio) plata, estaño y oro blanco (mezclado con plata), y que esta tierra es arrastrada por los ríos, y que las mujeres, recogiéndola con una eixada, la lavan en tamices trenzados sobre un recipiente. Esto es lo que aquel (Posidonio) dijo sobre los metales” (23) CHE X, pág. 181-182. CAPÍTULO IV MÁMOAS: LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA Y MOBILIARIO CULTURAL ZONA I: NENOS-A PEREIRUGA ACCESO Partiendo de la antigua Casa Consistorial del Ayuntamiento de Narón, carretera que va de Xuvia a Valdoviño por la “Feira do Trece”; pasada la feria, en el lugar de O Carballo, pista a la derecha a Santa Marina del Monte. En la parte más alta de esta carretera, tras pasar el Monte Esperón, se encuentran los túmulos a ambas orillas. OBSERVACIONES: Una zona montañosa y de tierras altas geográficamente bien diferenciada se extiende al Norte de las parroquias de Pedroso y Narón, dominando con su prominencia el Valle de Pedroso, formado sobre un singular accidente tectónica que rellenaron sedimentos terciarios. (Figura 1, Zona 1 y Figura 2) En este área diferenciada, colinas y montes se asientan sobre materiales graníticos y básicos, muestra indubitable de su mayor resistencia a la erosión. Una despezada y lata campa o chaira constituye el planalto de Nenos, el Monte do Seixo, con una altitud media superior a los 300 metros, que se extiende cara al Este y discurre entre tierras de Narón y San Sadurniño. En este lugar se localiza una auténtica necrópolis de túmulos o mámoas, que junto con otros elementos propios del megalitismo, configuran un yacimiento arqueológico singular y completo de gran interés. Provisionalmente 14 túmulos se concentran en un lugar conocido en microtoponimia por un escaso número de personas con el nombre de “Montiños da Moura”, dentro de un área mayor denominada “A Moura”, que incluye el Monte Esperón. Las Mámoas situadas a mayor altitud se encuentran en cotas máximas de 334 m. (número 5), 322 m. (número 7), 323 m. (número 8) y 319 m. (número 9). (Figuras 2 y 6) Hay que suponer que el conjunto tumular se encuentra mermado, por las periódicas estivadas a las que fue sometido el monte en los siglos XVIII-XX y a la reciente construcción de un campo de fútbol (Figura 2); precisamente donde la concentración de túmulos alcanza mayor densidad. Actualmente, las mámoas corren un peligro de desaparición total por la repoblación forestal y la acción mecánica del retobato. La altitud (considerable en relación a la proximidad de la ría) del suelo donde localizamos los túmulos “Lugar dos Montiños da Moura”, comprende: “Moura de Arriba”, “Moura de Abaixo”, “Regados da Moura” y “Fonte Moura”, pensamos que merece un análisis pormenorizado en este capítulo por tener un entorno folclórico rico. El camino real que va a San Sadurniño, conocido también como camino francés, deslinda por el norte el Ayuntamiento de Narón del de San Sadurniño. Desde él son visibles buena parte de los túmulos (Figura 2, nn. 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7) y no todos porque el trazado actual de este camino no coincide con el antiguo, algo más al sur. En su ángulo del Nordeste a 1 km. 200 mts. del primer conjunto, se encuentran dos túmulos más (Figura 2, nn. 15, 16) que probablemente dieron lugar al topónimo Moimentos, hoy trasladado a San Sadurniño. Junto a las mámoas números 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14 (Figura 2) discurre otro camino real en dirección a San Andrés de Teixido (Figura 8), procedente de Xuvia, que tras pasar por Cornido, Piñeiros, Feal, W. de Sedes y subir hasta el Esperón (por la ladera que mira al Norte), llega al conjunto de mámoas, bajando cara a un marco, llamado de Portonovo, riquísimo en folklore y viejo punto de referencia, pues limita con tres ayuntamientos: Narón, Valdoviño y San Sadurniño, dirigiéndose a San Andrés. En Portonovo, una pontiga de piedra se usa como marco y tiene la inscripción M3T (marco de tres términos). Este camino, junto al que desde As Pontes de García Rodríguez se dirige al santuario de Teixido, constituye una ruta prehistórica de peregrinación, quizás remontable al mundo del Bronce, que, como un fósil vivo, aún hoy dirige a los romeros hasta el antiquísimo lugar de culto, tal vez originariamente relacionado con una piedra que señalaba la presencia divina. Este camino fue recorrido a mediados del siglo XVIII por el Padre Sarmiento a lomos de una mula, cuando era huésped de su amigo, el prior de Xuvia, Frei Felipe Colmenero. Cerca de las mámoas del Monte do Seixo-Nenos se alza el Monte Esperón (Figura 2), majestuoso, puede que monte sagrado en la época castrexa por su abundante folklore, que estudiaremos más adelante al hablar de la religión castrexa. En la falda norte de este monte se encuentra la “Fonte da Moura”, que cura muchas dolencias según es fama y aún sus aguas tienen reputación por su papel negativo en la fecundidad, al ser consideradas como anticonceptivas. Toda la ría que en otros tiempos se llamaba de Xuvia, es una franja de litoral atlántico, sobre el que destaca el antiguamente llamado Lago Morto, hoy Lagoa de Valdoviño, y el arenal de A Frouseira (mejor que Frouxeira), que pueden ser contempladas desde la cumbre del Monte Esperón. De todo este conjunto de mámoas, sólo se puede constatar la presencia de una cámara y corredor, en el túmulo de mayores dimensiones (Figuras 2 y 6, número 5), por dejarlos a la vista parcialmente el agujero de violación y la cueva de un zorro. De las otras poco podemos decir, quizá alguna más oculte una cámara dolménica bajo la estructura tumular, pero esto no se puede constatar más que con las consabidas excavaciones. (Figura 6, n. 5). Algunas de estas mámoas fueron expoliadas y reexpoliadas recientemente, en ocasiones cuando es posible localizar al expoliador se puede obtener algún dato, aunque sea impreciso, o por lo menos el acceso a algún hallazgo. Gracias al testimonio del que excavó suponemos que la mámoa número 8 (Figuras 2 y 6), tuvo una cámara en falsa cúpula formada por pequeñas piedras. Nosotros comprobamos la existencia de numerosas piedras alrededor del agujero de violación (que no va a poner en relación con la coraza) y de la cámara recogió un machado de sección plana esquevomorfo, de una forma metálica (según L. Monteagudo). De allí procede también un punta de flecha en sílex y una piedra decorada en material blando (Figura 11) (toelo de Moeche) encontrada por nosotros entre los desechos. El machado plano (Figura 10, número 1) y la punta de flecha se encuentran en una colección particular. Nos fueron prestadas para su estudio junto a otro machado pulimentado procedente del mismo túmulo. (Amable colaboración del Sr. J. Leal). La piedra decorada (Figura 11) es una pieza aplanada fragmentada, quizás la cuarta parte del original, de compleja interpretación pues no parece tener paralelos. Presenta una perforación de sección bicónica, estriada radialmente con estrías profundas y marcadas, el borde de rotura permite apreciar al existencia de otra perforación semejante. El borde superior de este objeto presenta entre ambas caras, unas incisiones alternadas y paralelas; que nosotros interpretamos con reserva y tal vez imaginación, como posible representación de cabello. Bajo los agujeros con estrías radiales, la pieza tiene dos incisiones anchas, profundas y paralelas y bajo éstas, un punteado estrellado que obedece a una clara intención decorativa. Con toda la reserva que el caso requiere apreciamos ciertas semejanzas con los ídolos neolíticos y calcolíticos (ídolos placa), que representan búhos dentro de una variada iconografía. La mayor parte de los túmulos parecen no tener cámara (lo que no quiere decir que no aparezca ésta en una excavación) y podrían pertenecer a un horizonte calcolítico o campaniforme. Pero también es muy probable, sólo se puede saber excavando, que en este área tan reducida los túmulos presenten estructuras internas diversificadas. En un marco diacrónico tan lato, salvo el denominador común de contar con un túmulo, todo lo demás puede variar y la unidad morfológica aparenta ocultar un enorme polimorfismo estructural. Dos circunstancias se añaden a este conjunto arqueológico convirtiéndolo en único en la tierra de Trasancos: La primera, es el hecho de encontrar cerca de las mámoas 1 y 2, aún apoyadas una sobre la otra (cerca de lo que parece ser la cantera de la que las extrajeron) dos probables chantas de un dolmen, que por un inexplicado arrepentimiento no se llegó a construir, quizás hace cinco mil años. En segundo lugar, cerca de las mámoas 3 y 4 se encuentra lo que parece una pedrafita caída. Creemos probable que sea este menhir, el famoso Marco da Areosa Branca, que los viejos oyeron mencionar, pero que pocos llegaron a ver. Este Marco da Areosa Branca nos causó muchos problemas de localización, pues los testigos lo consideraban desaparecido hacía más de cincuenta o sesenta años. La contradicción entre las fuentes orales no hacía más que sembrar el desánimo y la duda. Así, una fuente identificó el Marco da Areosa Branca con una mámoa (la número 15 o 16) basándose en suposiciones propias y cosas que había oído contar. Según su información el marco que dividía San Sadurniño de Narón: Era un montiño con un agujero en la parte de arriba, un agujero profundo y ahí parece que se elevaba el marco. Nosotros pensábamos que se trataba de una mámoa con un marco. Este hecho se puede comprobar en una de las dos que se conservan entre Campeiros y Riobó, que limitan el ayuntamiento de Narón y de Valdoviño, donde se encuentra un marco con la inscripción MTS (¿Marco de Termos?). Tras visitar el lugar, comprobamos la existencia de dos mámoas que separan Narón de San Sadurniño, una casi imperceptible, la otra muy clara (después nos informarían que el dueño del terreno al convertir en prado el monte rebajó (el túmulo número 16) un montiño con la reja del tractor y aparecieron unas piedras como las paredes de un horno. A medida que iba sacando la tierra las piedras se derrumbaron hacia adentro y existían también muchas piedras alrededor de todo el fondo. Una clara alusión al anillo basal periférico de piedras que tenía el túmulo, nos confirmó también la presencia de las mámoas a la orilla del camino francés: Al lado de ellas pasaba el valado, ya desaparecido que separaba Narón de San Sadurniño. Nosotros desistimos de localizar la pedrafita a pesar de que el fallecido jefe de la policía municipal del Ayuntamiento de Narón, D. Segundo Fortúnez Ramos, que Dios le tenga, se acordaba bien de haberlo visto cuando de niño cuidaba el ganado en esos montes y recordaba detalles de su forma, así como que tenía varios metros de altura. Dado por desaparecido el Marco da Areosa Branca, en otoño del año 1989 el profesor D. Luis Monteagudo reparó en ella, en el suelo próxima a las mámoas números 3 y 4. No fue posible medirla con total precisión, pues está algo enterrada, pero la parte visible mide algo más de dos metros. Cuando el Ayuntamiento de Narón pueda garantizar su conservación, será puesta nuevamente en pié, en el mismo sitio donde se irguió durante miles de años. MARCO DE PORTONOVO: LEYENDA Y FUNCIÓN Sin aparato documental que lo sustente, arriesgamos la hipótesis de que la etimología popular hizo con el topónimo Monte dos Nenos, una regaleguización de un término gallego, que en algún momento empezó a sonar castellano. Sospechamos que el anterior nombre del monte bien podría ser Monte dos Niños, si esto fuese así, el término estaría en relación estrecha con las mámoas (lat. mamula= tetiña pequeña), bien visibles en este monte, en que se encuentran agrupadas y toman una forma parecida a un nido, a causa del agujero de violación. En este sentido los diplomas medievales, ut supra... distinguían entre lacos anticos (lat. lacus=agujero) y mamulas (lat. mamulae); presentando los primeros el agujero de violación y la forma semiesférica originaria las segundas. Al perderse la relación del monte con las mámoas y parecer en castellano la palabra “niño” (recordemos el célebre caso del topónimo Niño da Aguia), pasa a denominarse Nenos el planalto. Un caso semejante lo encontramos en el conjunto tumular de Galiñeiro en Aranga (A Coruña), donde cerca de las mámoas está un Monte de Nenos dentro del Cordal da Loba. Hay cierta similitud no sólo toponímica, sino también folklórica (presencia del “ciclo de Valverde”) entre Doniños y Nenos. El nombre medieval de Doniños era Dunios, no sabemos de donde proviene este topónimo, pero sí que debemos descartar, por demasiado arriesgada, una hipótesis que asocie a Dunun (castillo, fortaleza; que indicaría en Trasancos la presencia de celtas de la Tené grupo belga -de Hubert- tardíos del siglo III a.C.) con Dunios. Con respecto a este topónimo tenemos testimoniado documentalmente que, recientemente, tiempo después de que se formase el actual topónimo Doniños, se introdujeron en el folklore del ciclo de Valverde, presente en A Lagoa, dos Nenos, -dos niños- que milagrosamente se salvaron de la inundación de la ciudad, que la leyenda ubica en el lugar que ocupa el lago. La pontiga de piedra que en Portonovo divide en tres ayuntamientos, es una pieza rectangular de granito (dos micas) con una inscripción M3T, Marco de Tres Términos, que originariamente dividía tres feligresías. Esta elemental laxe de piedra sobre un afluente del río Donelle, poco más que un rego, es rica en folklore. Este cuento nos fue referido así: “Dios iba recorriendo el mundo y un día que venía por el camino de San Andrés hacia Xuvia, llegó a la ciudad de Portonovo de Valverde, ciudad al oriente de un río muy grande y como tenía los pies deshechos de tanto caminar, le pidió al zapatero de la ciudad que le diera unos zapatos viejos. El zapatero se negó a dárselos, aunque fuese Dios. Dios insistió y porfió para que el zapatero se los diese; el zapatero cogió un zapato y diciendo ¡NO! le partió a Dios un ojo. Entonces Dios echó una maldición al pueblo y lo sumergió en una laguna. Cuando en las noches de luna llena o días muy claros el rego baja pequeño y con agua limpia, se puede ver en su fondo la torre del campanario de la iglesia de la ciudad. Un día unos liaron una vara al fondo y pudieron escuchar el sonido de la campana. El río de Portonovo se anegó con la ciudad y pasa por debajo de la tierra, yendo a salir a la playa de Pantín. Se puede ver el sitio exacto por donde sale el río, porque el caudal de agua dulce que va a dar al mar es tan grande, que se ve la marca que deja al chocar con el agua salada.” Si la relación entre este cuento y las mámoas de Nenos debe ser estrecha, hai que tener en cuenta también otro factor, como es la enorme frecuencia con que el ciclo de Valverde, tan extendido en Galicia, apenas se asocia con insculturas, pegadas del pie de Dios, de la Virgen, de la mano de un santo, del caballo de Santiago, o mismo de un demonio, con lo que esta leyenda aparece ligada a las pegadas por excelencia. Mitos del ciclo de Valverde existen en muchos lugares de Trasancos, por ejemplo en Pedroso, o en el monte de A Lagoa, que originariamente servía de separación de tres feligresías y posteriormente de tres ayuntamientos (Narón, Serantes y Ferrol), cerca de la antigua fuente de la Fraga Longa (hoy Fuente de los Tres Alcaldes). Sin duda alguna, de todos estos lugares el más interesante por su difusión en la Tierra de Trasancos es la historia de la laguna de Doniños y la ciudad sumergida de Valverde. Silenciada en el diccionario por Madoz por parecerle demasiado fabulosa, fue rechazada por el historiador ferrolano José Montero y Aróstegui a mediados del siglo pasado (1858), por el desprecio manifiesto de este historiador hacia todo aquello que pareciese gallego y fue Carré Aldao, su fervor por la tierra lo hace digno representante de la postura contraria, quien en la descripción que dedica al lago de Doniños nos refiere, a falta de una, dos versiones de este ciclo. (1) Según su personal criterio de discriminación califica la primera de las historias de fiable. A grandes rasgos: un matrimonio de cristianos vive en la ciudad de Valverde, que tiene pendiente un castigo divino. El día señalado para el castigo coincide con la llegada del marido ausente a la ciudad maldita, encontrando milagrosamente incólumes mujer y hogar, mientras entre un gran estruendo se inundaba la ciudad de Valverde. Carré Aldao (una vez más se muestra lo irrenunciable de la historicidad) da crédito a una historia, fragmentada y deturpada por los ilustrados del siglo XVIII, por el hecho de presentar el relato unos soldados (que recuerdan a la invasión de los moros) persiguiendo a mujeres dentro de la ciudad. El segundo relato considerado por Carré Aldao, más fabuloso en base a la fina observación de una deturpación, serodia: … como lo prueba el decir que el lago, si se llama Doniños es porque dos niños –cuando en gallego debiera ser “dous nenos”- fueron los que se salvaron cuando se hundió la población por el castigo dado a su falta de caridad y su irreligiosidad, al implorar a la Virgen María en su visita, para convencerse de que allí no existía sino una familia de justos que la socorrió con una torta de mais (sic) y una taza de leche, que la Santísima Madre no quiso aceptar. La Virgen mandó reunirse con su marido, que estaba en el monte, a su caritativa esposa e hijos. En el monte dicen que existe una roca en forma de cuna; otra versión dice que el matrimonio se ahogó, pero quedó flotando sobre las aguas la cuna con los niños. Suficientemente estudiado el ciclo de Valverde por todos los que se ocuparon de nuestro folklore, algunos lo asociaron a las piedras con pegadas o petroglifos, llamados técnicamente plantae pedum de las que Taboada Chivite (2) se ocupó largamente y que la tradición atribuye a las pasadiñas de Nuestro Señor, Nuestra Señora, Santos, demonios e incluso caballos; en la Edad Media se asoció en Galicia al ciclo Carolingio, en relación con el camino de Santiago y el propio Carlomagno sería testigo de al destrucción de una ciudad malvada cuando iba a visitar al tumba del Apostol. Los estudios del ciclo recogen mismo fórmulas empleadas por los anegadores: Te asulago dende arriba para embago. Este mito proviene de Oriente, siendo muy antiguo y responde a una característica indoeuropea, probablemente ya presente en el pueblo del campaniforme (indoeuropeo según Clark Piggott y A. Tovar), que es el deber sagrado de la hospitalidad, que expone a la venganza divina al transgresor. Cronológicamente la más antigua historia de este ciclo de Valverde se encuentra en el libro del Génesis. Dios en forma humana acompañado de dos ángeles, es agasajado al pasar por delante de la tienda de Abraham, por este patriarca con pan y leche. El divino caminante va a Sodoma, ciudad situada en un valle, con la intención de destruirla. (3) Intercede Abraham ante Dios por la ciudad y conviene Dios en que se pueden encontrar diez justos en Sodoma: …no la destruiré por consideración a los diez. Lot y los dos ángeles del séquito se encaminan a la ciudad, donde los sodomitas intentan conocer –y el verbo tiene aquí el sentido que da nombre a la ciudad- los ángeles, al despuntar el alba apremiaron a Lot diciendo: Levántate, toma a tu mujer y a las dos hijas aquí presentes, no vayas a perecer en el castigo de la ciudad, advirtiéndole, ponte a salvo; por tu vida, no mires atrás ni pares en todo el Valle (región del Mar Muerto) resguárdate en la montaña, no sea que perezcas. Una lluvia de azufre y fuego anegó las ciudades de Sodoma y Gomorra. Ahora bien, la mujer de Lot volvió la vista atrás y se convirtió en estatua de sal. El paralelismo de esta historia con el ciclo de Valverde es evidente. La presencia física de la divinidad, la recompensa de la hospitalidad y el castigo de la malvada ciudad del Valle, que viola la hospitalidad intentando hacer daño a los huéspedes, así como la pegada (estatua de sal) que queda, indeleble (los montículos de sal son muy frecuentes en el Mar Muerto), como testimonio de lo que allí aconteció. Estaríamos en el Génesis ante un relato indoeuropeo, tomado quizá de los filisteos, que proceden del mundo micénico del Peloponeso (siglo XIII a.C.) ya que este libro retoma historias muy antiguas, tomadas de otros pueblos (epopeya ugarítica presente en el diluvio, o la presencia de gigantes, como Nefilim, de origen ignorado pero no situable antes del Bronce). Innumerables rocas exhibían en toda la Hélade la presencia de las epifanías divinas (tal como hoy ocurre en Galicia), lo que nosotros llamamos rocas de las herraduras y aquí señalan el paso del caballo de Santiago o de Roldán, allá se consideraban testimonio indeleble de la presencia en el lugar del caballo de un personaje divino (Belerofonte, por ejemplo), y recordando la forma más usual de su manifestación: la huella divina del pie calzado con una sandalia, el alfabeto griego la utiliza como inicial del nombre de Dios, señor indiscutible de la primera función y presidente de la asamblea divina: Zeus (amable comunicación de María del Carmen Alonso). En el mundo griego estaba representado el ciclo de Valverde. Retomado por los romanos, lo reconocemos en un relato de las Metamorfosis de Ovidio: “Baucis, mujer pobre y anciana, vivía con su marido Filemón, tan viejo como ella, en una cabaña con techo de paja. Cuando Júpiter y Mercurio tomando forma humana recorrían la Frigia siendo rechazados en todas partes, sólo encontraron afectuoso agasajo bajo el techo hospitalario de Filemón y Baucis. Los buenos ancianos sirvieron a los dos viajeros una comida labriega con tanta cordialidad como prontitud. Finalizado el ágape, se dieron a conocer los huéspedes y después de conducir a los piadosos esposos a una elevación que cerca de allí había, les hicieron volver la cabeza y mirar el país que acababan de dejar (un Valle en el contexto). Filemón y Baucis pudieron ver todos los alrededores inundados, excepto su cabaña que se había convertido en un templo magnífico. Mientras Filemón y Baucis contemplaban desolados el espectáculo, Júpiter les prometió acceder a las peticiones que tuviesen a bien hacerle; los dos esposos le pidieron solamente ser el resto de su vida ministros de ese templo y morir los dos en el mismo instante. Sus deseos tuvieron una inmediata realización: les fue confiada la custodia del templo y al llegar a una edad avanzada fueron metamorfoseados, Baucis en tilo y Filemón en aciñeira” Comparando el folklore con los datos arqueológicos llegamos a la conclusión de que las asociaciones entre rocas con pegadas o mismo rocas figurativas (Pena Molexa en O Val o Pena Morcegueira de Meirás) y a la presencia física de los dioses pertenecen o son restos de creencias que un día fueron compartidas desde la temprana Edad del Bronce, por lo menos por amplias áreas culturales dentro del ámbito indoeuropeo, y si en Meirás podemos contemplar el agujero que deja en la Pena Morcegueira el dedo de la Virgen María que lo sostiene, en la Acrópolis de Atenas se podía ver en el interior del Erecteion las cazoletas hechas en la roca por el tridente de Poseidón (por las que salió el agua salada, perdiendo el dios la supremacía de la Ática), en su lucha con Atenea, no lejos da oliveira de la diosa victoriosa. El folklore presente en el Ayuntamiento de Narón, los cuentos de los ancianos, las canciones infantiles, como veremos en otro capítulo, y tantas otras cosas largas de enumerar, que constituyen el folklore gallego, esconden tesoros que transparentan un mundo pasado que late aún, en medio del proceso aculturizador tan dramático que estamos sufriendo en estas décadas finales del siglo XX. Quizás los gallegos de finales de la próxima centuria no puedan escuchar historias, que nosotros aún disfrutamos de boca de los mayores. Por eso urge la actuación que implique recuperación, sistematización y fijación (por escrito) de esta historia viva de Galicia, para que siquiera convertida en literatura, podamos transmitirla a la posteridad de alguna manera. Así los irlandeses escribieron sus cuentos y los escandinavos transmitieron las Kenningaard antes de que el olvido devorase estos mitos, que en Galicia agonizan junto al mundo rural tradicional. La serenidad y la belleza de nuestra cultura de transmisión oral, tan espléndida, merece el esfuerzo y la garantía de que ese esplendor no se anegue en una larga noche de piedra y perviva aún unos cuantos miles de años más. Las raíces de Galicia, la Galicia profunda, viven en su folklore. La supuesta modernidad que nos están vendiendo los enemigos de la tierra, adornada por el medio con alguna que otra folklorada, tiene un nombre que empieza como la modernidad. ZONA II: O VAL Y SAN MATEO ACCESOS Túmulos 1 y 2: Partiendo de la antigua Casa Consistorial, carretera de Castilla hasta el cruce de O Alto do Castiñeiro. Carretera a la derecha a Santa Icía; al llegar al lugar del Vinculeriro, pista asfaltada a la derecha hacia San Pedro de Leixa; desviación a la derecha en Balteiro. Los túmulos se encuentran tras pasar el río de Leixa, deslindando los ayuntamientos de Ferrol y Narón. Túmulo 3: Desde el lugar del Vinculeiro cogemos la carretera de Ferrol-O Val, al llegar a Vespasante (en O Val), una corredoira a la izquierda nos lleva al túmulo, en el linde entre San Mateo y O Val. Túmulo 4: Volviendo a la carretera Ferrol-O Val en dirección a O Val, en el primer cruce a la derecha hacia Santa Margarita. El túmulo se encuentra a la izquierda de dicha carretera, al lado de la casa nº 1 de Santa Margarita. Túmulos 5 y 6: Volvemos a la carretera de Ferrol-O Val en dirección a O Val, los túmulos se encuentran a la derecha de la carretera, en el linde entre los ayuntamientos de Narón y Valdoviño. OBSERVACIONES: El área estudiada entre O Val y San Mateo (Figura 3) es de gran importancia por lo que puede aportar a nuestra prehistoria desde el punto de vista metodológico. En la lámina (Figura 3) demostramos que no es válida la teoría clásica mantenida por la mayoría de los prehistoriadores gallegos, de que en nuestra tierra las mámoas se concentran en los planaltos, no utilizándose en las zonas bajas, áreas litorales y valles profundos de los cursos fluviales, para realizar enterramientos en túmulos. Los resultados positivos obtenidos en la zona restringida a una parte de O Val y San Mateo de Trasancos, implican que el método es válido para cualquier otra área geográfica. La prospección realizada bajo nuestra dirección por el equipo de Arqueología de campo del Ayuntamiento de Narón (López Fernández y García Novás) de la ZONA II de O Val, basada en un previo análisis de la evidencia documental, se hizo escogiendo esta zona en función de las bajas cotas y abundancia de recursos hídricos, partiendo de la evidencia documental, confirmada tras la prospección, que constataba la existencia de túmulos utilizados como marcos en tierras bajas (Leixa-San Mateo) y orillas de los ríos (área de Bespasante) cerca de la ribera del mar y de la premisa de que la desaparición de la mayoría de los túmulos desde el medievo hasta la Edad Moderna, por el avance de las roturaciones, no afectaría a aquellos utilizados como marcos en los deslindes de parroquias, luego ayuntamientos (por ejemplo: Pena da Arca dos Villares), aquellas que señalaban los límites de bienes eclesiásticos inamobibles hasta la desamortización y que en algún caso podrían conservarse aún y por último las que podían deslindar (Arca de Bespasante) antiguos cotos jurisdiccionales dentro de las mismas feligresías. Como resultado de este trabajo constatamos la existencia de seis túmulos, por el momento, en el área estudiada, próximos a cursos de agua y en algunos casos en cotas de 30 mts. sobre el nivel del mar. Este estudio no hizo más que comenzar y se irá ampliando siguiendo los mismos criterios metodológicos a las parroquias de Xuvia, Sedes, Castro, Pedroso y San Xiao. La respuesta a la pregunta tercera del interrogatorio del Catastro del Marqués de la Ensenada (4) menciona tres túmulos marco en la parroquia de O Val. Al terzero capitulo dixeron que dicha feligresía de Santa María Mayor del Val que abraza dichos cinco cotos, tendrá de distanzia de L. a P. tres quartos de una legua; de N. a S. media y de zircunferencia dos; y que para caminarlas se nezesitan tres oras, y que linda por L. con la jurisdicción de Tras Ancos por P. con la de S. Martín de Cobas, por N. con la Rivera mar. Por L. con la jurisdision de S. Matheo de Tras Ancos; y de estos confinantes se dibide por Marcos Principiando. En la fuente de Carelle por su natural corrientes asta el molino denominado De la Cofradía de Animas de la Parroquias de Santa María de Castro, jirando por la matriz del río a la puente de la raiz y por la misma corriente a la de de Porto Cabreiro. Viajando a la do Abelleiro, y de la fuente da silba y de aqui al Pedreiro do Mojon, subiendo a la juente de Jay al marco da Golpelleira, y de este a la fuente da Cañota subiendo al Marco do Carballo de avajo y a la fuente de Pedro Alonso, jirando a la Pena de Arca dos Villares (Riobó) (Figura 3, núm. 6). A llegar al marco de sobre la fuente do Hespiño y por su natural corriente a la Ribera mar y a la salida que se hace della el Río da grela y por el que se viene al ojo de la fuente de fraga longa y de esta pasa al marco do zerdeirido, y a una pena cauzada del lugar da Grañoeira. Jirando al Marco do río fonda Armada y a la Pena Parda siguiendo a la Pena de Arca (¿Figura 4?) y a la fuente do Seijo en deredura al marco do Gabian, y al do coto de avajo y a la fuente do Carballo por otro nombre carroia y al río do Pozo a dar al marco da Barreira a la Coba da Costa (capela de Santa Margarida, Figura 4) a unirse al primer testa de fuente Carella. La respuesta tercera del interrogatorio para San Mateo de Trasancos (5): ... que linda por L. con la jurisdizión de Trasancos; por P. con la de Sta. Eujenia de Mandiá; por N. con la feligresía de Santa María la Mayor del Bal; y por S. con la de S. Pedro de Leija dibidiendose de estos confinantes por marcos prinzipiando en el Río do Pozo, jirando por su natural corriente a la fuente da Cadela, y de esta al Marco de la Arca de Bespasante (Figura 3, núm. 3), y al riego de agua de rabo de can, dando buelta al marco do campo da armada, y al da calliqueira, bajando a la fuente de fontela, y al lugar do Bidueiro y al seixo de entre el monte das cruces, y de este a otro que está en el outeiro de Catabois bajando al castro de Leija y al Río dos Caneiros, subiendo al seijo do monte do Seijo y a reunirse al primer testo do Río do Pozo. El arca de Bespasante (Figura 3, núm. 3) ya aparece mencionada en un diploma del Tumbo II de Sobrado (6) en el deslinde de la villa de Pradeedo (Platanedo) de 1173 (en O Val): ... villa de Platanedo dividitur per illam armatam et per illum carvalium Pelagi Fernandi et per arcam de vados pasandi et tornatse per castinariam de Alvare et per illam portam castri (Castro de Quintá) et inde ad fontem cecam. TRAD.: ... La Villa de Pradeedo se divide por la Armada y por el Carballo de Paio Fernández y por el Arca de Bespasante y tórnase por el castiñeiro de Alvar y por la puerta del castro y de allí a la Fonte Cega. Se mantuvo gracias a ser propiedad del Monasterio de Sobrado tras la donación de Pedro Pelaez, nieto de Oveco Gonzalez, hermano del arcediago Trasancos y abad en Santa Icía, Pedro González. Como síntesis diremos que la desaparición del mundo agrario artesanal tradicional y su sustitución por nuevas normas más rentables (restringiendo este concepto a términos económicos) de explotación se traduce en una remodelación del marco y mobiliario agrícola (sustitución de los viejos marcos por nuevos deslindes) y un reajuste, teniendo en cuenta muchas veces el trazado de caminos o pistas de nueva configuración. Los viejos marcos, mámoas en muchas ocasiones quedan ahora desprotegidos, o pueden ser víctimas de la concentración parcelaria. Para evitar eso es necesario intentar localizarlas en las zonas bajas lo antes posible y que los ayuntamientos y parroquias las respeten en sus lindes, garantizándoles su existencia al ser los marcos particularmente respetados en nuestra tierra. La trascendencia que pueden tener las afirmaciones precipitadas de autoridades académicas sin fundamento documental suficiente, ni trabajo de campo exhaustivo que las avale, para la conservación de estos túmulos en zonas bajas, su existencia se niega oficialmente, son catastróficas y propician su destrucción. LA PENA MOLEXA ¿UN MEGALITO O UNA ROCA FIGURATIVA? Mencionada por primera vez por X. L. Fernández Cainzos (7). Su nombre proviene de Mollicula=molexa. Lo más probable es que estemos ante una roca figurativa y aunque aparentemente su disposición no parece natural, parece encabalgada á mantenta, no creemos que sea un megalito pero sí que su folklore nos puede remitir a la Edad del Bronce. Taboada Chivite nos muestra que es enorme el número de rocas figurativas que guardan con ella estrecha relación, por ejemplo: Pena da Moura, en la Amorousa (Melide); Penedo, Ordo de Fumaces (Verín); Pena Encarillada y de la Moura de Parada do Sil o el Arca de Ogás y un largo etc., esparcido por toda la geografía gallega de rocas figurativas que presentan una unidad folklórica interesante. La Pena Molexa es una pedrafita que la Naturaleza, o la mano del hombre extrayendo granito, encabalgó entre dos bloques, el problema no radica tanto en si fue obra de la Naturaleza o si se debe a la intervención intencionada, sino en su utilización, ¿marca territorial?, ¿religiosa? que se nos escapa. Si atendemos a su folklore parece que esta roca tomó parte de un viejo culto, considerándose obra de una divinidad. De todo esto hoy sólo se recuerda: que la hizo una vieja con el dedo meñique. Pero en Meirás otra roca figurativa tiene una leyenda semejante y más compleja: Es una enorme roca, agujereada por dentro y apoyada en otra por un punto que la leyenda dice corresponder al dedo de la Virgen, y el día que retire el dedo o caiga la roca, será el fin del mundo. (Cfr. X. C. Fernández Caínzos). El folklore de ambas rocas es idéntico y puede que guarden alguna estrecha relación con el ciclo de Valverde, donde la ciudad es sumergida como castigo por la divinidad, que deja su huella en una roca como testigo. La correspondencia en el folklore de la Pena Molexa con los Penedos extraños hace que, aún pareciendo muy difícil que sea natural, su disposición es característica común de las rocas figurativas, la abundancia de los cuales se debe a la morfología del relieve granítico al fracturarse a causa de la erosión. Se cuenta en Vilasuso que: La pena Molexa tenía un encanto: guardaba tres mulas de oro. Un día llegó un hombre con un libro. Era el libro de S. Cipriano. El hombre lo leyó desde la primera página hasta la última, de arriba abajo, luego lo desleyó desde el final hasta el principio y desencantó a las mulas y se las llevó. Después de esto aparecieron muchos más encantos. Cuando nadie sabe hacerse con ellos, al cabo de cierto tiempo se van hacia el mar. También tiene una gallina con pollitos de oro que aparece en la mañanita de la noche de San Juan. Esta gallina con pollitos pertenece a una vieja tradición, pues este motivo aparece en una bandeja de plata dorada que los especialistas suponen procedente de la tumba de la reina longobarda Teodolinda (¿siglo VII?) enterrada siguiendo la costumbre longobarda. La abuela del señor que nos dio la información, recogió los pollitos un día, los metió bajo la falda y se fue para su casa. Cuando llegó a la casa los pollitos desaparecieron. Cerca de esta roca se encuentra una fuente y el castro de Vilasuso. X. Taboada Chivite enumera numerosos casos de rocas con folklore semejante dispersos por toda la geografía de Galicia. El culto a las piedras es un uso religioso que procede de la noche de los tiempos, extendido por toda Europa en la Edad del Bronce. Algunas laxes dejan constancia, como ya vimos, de la relación de las divinidades con las piedras, igualmente se asocian bosques y ríos a estas divinidades. Strabon refiriéndose a los pueblos del Nw. decía que eran ateos (a=sen, theos=deus), queriendo quizás indicar que no los representaban con imágenes tan profusamente como el mundo clásico, sin embargo, las divinidades invisibles dejan constancia de su presencia con una marca, una determinada señal o pegada que testifica la presencia del dios. Estas pegadas son las que convirtieron Chamorro en un lugar de culto en relación tal vez con la impetración de la lluvia con anterioridad a la Edad del Hierro. La iglesia de Chamorro está construida sobre unas rocas con petroglifos, donde la tradición quiere ver una pegada de la Virgen. En una piedra al lado del recinto exterior se puede apreciar una cazoleta con tres anillos concéntricos, fueron descubiertos recientemente por el equipo que colabora en la sección de arqueología de esta historia. Este petroglifo tiene una enorme trascendencia para todos nosotros, pues constata en la Tierra de Trasancos la presencia de grabados rupestres, con seguridad por vez primera. Taboada Chivite supone que Chamorro fue Pena de Embade sacralizada: por tener la imagen de la Virgen en la base de la piedra sobranceira. Una de las interpretaciones que se les da a las rocas con petroglifos que presentan el motivo de círculos concéntricos con cazoletas, con un origen en el próximo Oriente, concretamente “en la cultura del cobre, hatti (=preHitita) de Anatolia, 2300-1700, que procede de la Maikop, Cáucaso” (8) traídas por gentes del Danubio desde el 1650 a.C. que constituirían la primera oleada de indoeuropeos que traerían la lengua “alteuropäische” de Krahe y esas palabras protoceltas reflejadas en la hidronimia y toponimia (9). Interpretados como símbolos mágicos religioso, entre las varias hipótesis destaca la que considera la posibilidad de que fuesen verdaderos altares para recibir ofrendas y propiciar la fertilidad de la tierra. Teniendo en cuenta que el clima suboreal, 3500-900 en Galicia fue probablemente más cálido y seco que el actual, es lógico pensar (Monteagudo) que entre otros destinos estos “altares” pudiesen servir para ritos de propiciación de la lluvia. (10) Estos ritos se mantuvieron en Chamorro hasta nuestros días y sus características las exponemos más adelante, con más detalle, al hablar de la religión castrexa. No sabemos que significaron ciertas rocas en la antigüedad, ni el sentido que tenía la Pena Molexa para los habitantes del Castro de Vilasuso. Si es difícil determinar cuál es el sentido específico del culto a las piedras en el Bronce, no es más fácil conocerlo para la Edad del Hierro. (11) ZONA III: MOUGA ACCESOS Partiendo del ayuntamiento de Narón, seguimos la carretera de Castilla hasta la Plaza de España (Ferrol), allí cogemos la carretera que va hacia San Xurxo y Doniños. En lo alto de Balón seguimos la carretera a la derecha que va a la planta de residuos sólidos de Mougá. La mayor parte de los túmulos se encuentran a ambos lados de una pequeña carretera que va hacia el repetidor de Telefónica. OBSERVACIONES Próximo al Monte da Lagoa (Figura 1, zona 3 y Figura 4), donde no fue posible encontrar ningún túmulo, puesto que allí se ubica el vertedero municipal y planta de reciclaje de residuos sólidos y ser acalcada una extensa área, se encuentra el monte denominado “Campaiñas” en cotas que oscilan entre los 170 (Figura 4, túmulos 14 y 15) y 290 (Figura 4, núm. 1, 2, 3, 4) existe una “necrópolis” compuesta provisionalmente de 15 túmulos. Todos los túmulos presentan claros signos de violación y aunque de grandes dimensiones, sobre 20 metros de diámetro y 2 metros de altura (Figura 4, núm. 4, 6, 7, 8, 9, 10) no parecen tener cámara de grandes piedras, no siendo por lo tanto megalíticos y su cronología quizás se remita al Calcolítico. Como ya venimos observando, parte de estos túmulos son utilizados hoy en día como marcos, (Figura 4, núm. 3, 9, 10, 13, 14) y algunos presentan por este motivo cortes en su estructura tumular (Figura 4, núm. 10, 13, 14). La gente no sabe como se llaman esos túmulos, “son unas cosas curiosas”. ZONA IV: BRIÓN ACCESOS Partiendo de la antigua Casa Consistorial de Narón, seguimos la carretera de Castilla hasta la Plaza de España (Ferrol). Cogemos la carretera de San Xurxo y Doniños; en el alto de Balón, la carretera de la izquierda que va a Brión. Pista asfaltada hasta el lugar de Liñares; los túmulos 1 y 4 están en la parte más alta de dicha pista, cortados por ella en el lugar de la Chaira. Los túmulos 5 y 6 se encuentran siguiendo el camino sin asfaltar al lugar de Martín. Los 25 túmulos restantes, cogiendo cualquier camino a la derecha hasta la parte alta del monte de Cha. OBSERVACIONES Más que una zona podemos considerar en ella dos áreas de concentración tumular. (Figura 5). Una a lo largo de la pista de Brión a San Cristobo (Figura 5, túmulos núm. 1, 2, 3, 4, 5, 6) entre los 190 y los 160 metros de altura, presentando los tres primeros cortes en la estructura tumular, debido a la pista. Y otra área, mucho más dilatada, entre el Coto do Gato (Figura 5) (donde la tradición quiere que una piedra esconda un gato de oro) y el Monte da Cha (Figura 5). En las dos áreas se conocen los túmulos con los nombres de medorras. Todos ellos presentan el agujero de violación en la estructura tumular, y una vez más no presentan cámara dolménica, por lo tanto estamos de nuevo ante túmulos quizá del Calcolítico. Este conjunto se encuentra a menos de 1 km. del litoral atlántico. Es una de las mayores concentraciones tumulares de Galicia cerca de una ciudad (30 túmulos hasta ahora). La mámoa número 2 (Figura 5) cortada por la carretera, presenta claramente una coraza de piedras. Estas mámoas igual que en la zona 3 (Figura 1) se encuentran circundadas por valados de piedra. En esta zona nacen la mayor parte de los regatos que van a desembocar a la ría de Ferrol y hacia Doniños. ZONA V: COTO DO REI-MONTE DE MARRAXÓN ACCESOS Partiendo de la antigua Casa Consistorial de Narón, tomamos la carretera nacional hacia Neda y Fene. A la altura del Juzgado viejo de Fene cogemos la carretera izquierda hacia San Marcos, a la altura del cementerio de Sillobre, la pista a la izquierda que va al lugar de Buio, de allí al monte de Marraxón. Las mámoas se encuentran en la parte más alta de ambas orillas de la pista. OBSERVACIONES Se decidió añadir en el programa de investigación desarrollado por el ayuntamiento de Narón los túmulos de la zona V (tierra de Bezoucos) por presentar características morfológicas similares a los de la tierra de Trasancos. Alberto López Fernández e Ignacio García Novás, localizaron en cotas de 320 a 360 metros, 19 túmulos en el área de Marraxón-Coto do Rei. (Figura 7) Un túmulo (Figura 2; núm. 2) está cerca del deslinde entre Neda y Fene (cota de 324 mts.) Otro túmulo (Coto do Rei) se encuentra como aislado dividiendo dos zonas de distribución, siendo el más grande de ellos (Figura 7; núm. 7), con 28 metros de diámetro apróx., antiguo vértice geodésico, actualmente trasladado a la mámoa acalcada (Figura 7; núm. 1) en la cota de 337 metros. El túmulo número 4 está seccionado por un valado y un camino. El túmulo número 10 se encuentra en el interior del ángulo de convergencia de dos valados y perdió buena parte de la estructura tumular. Túmulo número 11 (Figura 7): utilizado también como marco, se encuentra en el ángulo exterior de la convergencia de dos valados. Todos ellos presentan agujero de violación y no se aprecian en ellos restos de cámaras dolménicas. Pueden ser probablemente remitidos, junto a los otros estudiados, a un momento, dentro de la diacronía propia de cada túmulo, del período calcolítico. APARATO CRÍTICO: (1) Xeografía do Reino de Galicia T. VI, pág. 355 e 356. (2) Ritos e crenzas galegas pág. 153. (3) Xénese 18 y 19. (4) ARG núm. 2.810. (5) ARG núm.2.764. (6) Fols. 124v.-143r. (7) “Catalogación Castrexa da Bisbarra de Ferrol”, C.A.I. núm. 5, pág. 52. (8) L. Monteagudo, Petroglifo da Lagoa das Rodas (louro Sw. prov. Coruña). Primera reunión gallega de estudios clásicos pág. 46, 98, Santiago 1981. (9) L. Monteagudo, obr. cit., pág. 54, 55. (10) Obr. cit., pág. 61. (11) Según A. Tovar: “A veces podemos entrever algo. La dedicatoria del Monasterio de Santa María de Riveira CROUGINTOUDADIGOE (C.I.L. II, 2565) nos muestra un compuesto del tipo, nombre más adjetivo de carácter no indoeuropeo, como ya veremos, y confirma el culto a las rocas. Crougin –corresponde al irlandés Crúach=montón, colina; Gal. Grug, cippus, tumulus; Top. brit. Pennocrucium (Pokorny IEW pág. 938) e Isidoro Millán cree que sobreviría en la palabra gallega croio o coio. Muy interesante es también el segundo elemento –Toudadigoe, adjetivo derivado de “Teuta”=pueblo, que permite traducir todo el compuesto como: “A la pena comunal”. Comparable a este compuesto galaico es el de la inscripción de Talaván (Cáceres), Toudopalandaigae (Blanquez 1962, 81, S.), de composición más indoeropea, en cuyo elemento tenemos la voz “pala” que ya hemos comentado a propósito del Cabeçao das Fraguas, y a la que acercamos el nombre de la tribu cacereña Palanteses. El adjetivo toudopalandaigae referido a la divinidad humidie berobrigae significa “a la de la peña comunal”.

  34. #34 crougintoudadigo 09 de feb. 2006

    Biblioteca: (POR ANDRÉS PENA GRAÑA)

    CROUGINTOUDADIGO DA FE DE TODAS LAS ERRATAS Y LO ES LO DEL LIBRO TERCERO LO CONTENIDO ESTÁ PUBLICADO POR PENA GRAÑA, ANDRÉS, EN NARÓN UN CONCELLO CON HISTORIA DE SEU, VOLUMEN I, pp 25-64. SALUD Y GLORIA DRUID@AS ¡SALUD Y GLORIA! MARCO-M SALUD Y GLORIA NOBLE MATUGENO DONDE QUIERA QUE ESTÉS!

  35. #35 crougintoudadigo 13 de feb. 2006

    Biblioteca: Los guerreros galaicos

    ¡SALUD Y GLORIA DRUIDAS! SRA CANTO, DOCTORA CANTO, O PROFESORA CANTO ¡SALUD Y GLORIA! CARA CANTO, CROUGINTOUDADIGO LE ANUNCIA, SEÑORA, EX SR. PENA, SU PROXIMA RESPUESTA (DEL SR. PENA) A SU PARTICULAR CAZA DEL GAZAPO EN EL OJO ALIENO, RESPUESTA INTITULADA HACER DE SU CAPA UN SAIO Será pronto. Perdoneme, doctora, profesora Y señora mía, que por falta de tiempo CROUGINTOUDADIGO no pueda corresponder a su atención con mayor prontitud. ¿valdrá la pena la espera?

  36. #36 crougintoudadigo 16 de feb. 2006

    Biblioteca: TEXTOS LUSITANOS

    Salud y Gloria Druidas RADÓN AO PAREDÓN Puestos a enlamar entre la novena y la décima línea Crougintoudadigo, PORQUE TI Y PORQUE LE TA LA TEAL TANA, puesto a jugar a cambiar los epígrafes por personales necesidades comparativas, y aún la vieja doctrina consagrada decide leer Tetranioi Tatom Torcom CROUGINTOUDADIGO AVISA QUE EL CUMPLE DEL EPÍGRAFE CAMBIA DEL SIGLO II DC AL SIGLO III AC PORQUE TI PORQUE ME TA LA TANA Talud y Gloria ¡thala!

  37. #37 crougintoudadigo 16 de feb. 2006

    Biblioteca: LA EXPRESION “DE SUCCO MORTUORUM”, PRESENTE EN LOS DIPLOMAS GALLEGOS DE ALTA EDAD MEDIA

    Información eliminada por el Administrador Anónimo

  38. #38 crougintoudadigo 16 de feb. 2006

    Biblioteca: LA EXPRESION “DE SUCCO MORTUORUM”, PRESENTE EN LOS DIPLOMAS GALLEGOS DE ALTA EDAD MEDIA

    Información eliminada por el Administrador Ego

  39. #39 crougintoudadigo 16 de feb. 2006

    Biblioteca: LA EXPRESION “DE SUCCO MORTUORUM”, PRESENTE EN LOS DIPLOMAS GALLEGOS DE ALTA EDAD MEDIA

    Información eliminada por el Administrador Ego

  40. #40 crougintoudadigo 20 de feb. 2006

    Biblioteca: LA EXPRESION “DE SUCCO MORTUORUM”, PRESENTE EN LOS DIPLOMAS GALLEGOS DE ALTA EDAD MEDIA

    CROUGINTOUDADIGO ¡SALUD Y GLORIA, GIORGIODIEFFE! . A PROPÓSITO DE LOS PAPELES DE NUESTRO PAREDROS ANDRÉS PENA PUESTOS EN CELTIBERIA, ARCHIVO DE CONOCIMIENTOS INTITULADOS " ENTRONIZACIÓN REAL CELTOATLÁNTICA EN LA TREBOPALA, CROUGINTOUDADIGO O TOUDOPALANDAIGAE", SOSTENIENDO VD: "2) por qué "de succo mortuorum" es la continuacion de una expresion juridica latino-imperial mas antigua: "caduca mortuorum bona". No es el “surco del los muertos” …es “lo que se cayò/que fue de los muertos”…el “caduco”: bienes abandonados por los muertos. (de caduco>de cauco>de cuco>de xuco/juco>de suco/ succo??? no tengo titulos para hacer propuestas etimologicas...) Pero hay motivos funcionales y juridicos, antes que etimologicos que impiden que la tesis del doctor Pena sea aquella que funciona... " En su descargo le dice CROUGINTOUDADIGO, AHORA, caro GIORGIODIEFFE que, le piensa que con con más frecuencia de lo que se cree se juntan o se convienen en sinergia, ora por azar, ora por convergencia, elementos procedentes de dos tradiciones sobre un mismo objeto institucional. Le pongo un ejemplo. Existe un psycopompos gallo, archiconocido, relacionado con el mundo clásico de Hermes/Asclepios, de Mercurio, y aún con el mundo celtorromano, con el Mercurio y la Rosmerta galorromana, etc. En principio, San Pedro, el pescador de peces, nada tiene de psicopompos en los evangelios, pero el pilar de nuestra iglesia, se cruzó accidental o providencialmente con un sonoro despertador, con el agudo canto de un gallo que al alba se lamenta de las tres veces que Pedro negó a su amigo. Y entonces hete aquí que sucede que el San Pedro hereda, la pesca de las almas, "as chaves da porta Alén", una de oro y otra de plata, el 'vultus sanctipetri' que lo hace calvo y aún en Galicia chosco "vaite levar Pedro Chosco" (el vultus parecido al que nos describe para el barquero Caronte Virgilio en su libro VI. De igual modo, Setanta, "el caminante", tras matar a accidentalmente a un can, un perro, podría haber heredado algo parecido, y la iconografía galorromana nos muestra a un caminante dios con su capa, y con su bastón y su perro, las manzanas de su mano y el perro indican su carácter psicopompos. Algo parecido le pasó en Galicia a San Roque, y estas cosas, tan extraordinarias, comentadas por Andrés Pena Graña en un artículo intitulado "Santos, barcos de Pedra e Lares Viales", y dedicado a su amigo Fernando ALONSO ROMERO, suceden, ocasionalmente, por convergencia accidental. Por reinterpretatio. Y CROUGINTOUDADIGO espera, por si la vela a Santo Tomás surtiese su efecto... CREAME GIORGIODIEFFE NO PRETENDE CROUGINTOUDADIGO ENMENDARLE LA PLANA Pero, y no es precisamente por contemporizarle, caro Giorgiodieffe, que aunque CROUGINTOUDADIGO, le crea que lo del arado del artículo mencionado le es seguramente cierto, y aún le sepa lo del toro como certificado, y se reitere en estas circunambulaciones,y ceremonias señoriales de toma de posesión jurisdiccional ante el concurso de los vecinos, muy frecuentes en la Galicia del Antiguo Régimen, y aún en media Europa… ahora, ay por efecto de la vela dichosa de Santa Rita de Casia (en Santa Rita de Juvia) patrona de los imposibles CROUGINTOUDADIGO no se lo cela, se le queda repensando también que lo que dice vd. sobre el derecho romano y la cláusula "caduca mortuorum bona", pudiera ser más que considerable y aún más que verosimil, habiendose topado CROUGINTOUDADIGO ¡y a 1 Km de su despacho! Con un ejemplo similar al suyo: de caduco>de cauco>de cuco>de xuco/juco>de suco/ succo y aunque vd no tuviese titulos para hacer propuestas etimologicas, Fíjese Vd. en el Aula Sancta Caecilia (en todos los documentos latinos del cod. 1041b de Juvia del AHN )> Sancta Cecilia> Santa Çeçilia, Santa Sicilia>Santa Siçilia>Santa Siçia>Santa Icia Pues que si tiene esos títulos, y aún más formas, documentados entre el siglo XVI y XVIII en su archivo el pazo de Leixa de los antiguos señores de Juvia y Santa Icia, olim, Sancta Caecilia> Sancta Cecilia> Santa Çeçilia>Santa Sicilia>Santa Siçilia>Santa Siçia> (hoy Santa Icia o Santa Isia -así lo pronunciaban hace treinta o cuarenta años los mayores de la parroquia-. ¿No pudo haberse dado un cruce entre las dos ideas, una interpretatio local, de una idea del derecho romano? Es todo lo que le puedo decir. Reconsiderando ahora la propuesta suya que nos pudo parecer al CROUGINTOUDADIGO, y a su paredros el Andrés PENA GRAÑA, en principio un dislate. Mil crougintoudadigas y paredricas disculpas, nuestro caro Señor, por no haberle prestado a Vd. acaso la debida atención y más cuidado a nuestra descuidada y aún envanecida [CROUGINTOUDADIGO LE ANDABA POR LA CHARCA GALAICOLUSITANA, LA ESTIGIA NO SABE POR QUÉ SE LA IMAGINA CROUGINTOUDADIGO NAPOLITANA ( Y ES LA CROUGINTOUTATICA GLORIA, LO JURA POR LA CHARCA, COMO 'GLORY AND SPLENDOR' EN WALT WITMAN, GLORIA DE VERDE PRADO, DE LAS FLORES, DE LA ESPLENDENTE HIERBA Y NO ES OTRA COSA)] redacción. PUES NO SOLO DE PAN VIVE EL HOMBRE ¡SALUD Y GLORIA! CARO GIORGIODIEFFE DE CROUGINTOUDADIGO. ¡SALUD Y GLORIA DRUIDAS!

  41. #41 crougintoudadigo 20 de feb. 2006

    Biblioteca: TEXTOS LUSITANOS

    Crougintoudadigo se le disculpa de nuevo Igmoral por lo de las personales necesidades comparativas, que es frase hecha de viejo, y se vino sin pensar, y no es aplicable a Vd. en ningún caso, eso CROUGINTOUDADIGO se lo certifica. Quiso CROUGINTOUDADIGO hacer chiste y le salio poquigracio el invento. Pienso que radon es correcto, las letras T son rectas, y de brazos cortos como los báculos en tau del Apóstol en el Portico, esos báculos que se remataban en serpentiformes. Pero a la supuesta T en el supuesto Tadom, le pasa en el trazo de la derecha lo que a las anguilas viejas de Plinio el idem, que decía que se les ponía el pico curvado de tanto beber (acaso en las fuentes), pues eso que el trazo está curvado, y aún quedan restos bien que gastaditos de la patíta de la R. Por lo que Radom Porcom, acaso un redañoso porcom no venía mal. Al Señor Kallaicoi, le dice Crougintoudadigo, que al igual que los románicos no eran (todos) altos, rubios y de ojos azules, los góticos no eran ( todos) bajos y morenos y de ojos castaños, sus sucesores renacentitos no eran (todos) trigeños y de ojos verdes, y los barrocos no eran (todos) pelirrojos,,,, etc. porque Gótico, Barroco, Renacimiento, Románico, son expresiones que nos refieren a una época y a un compacto de rasgos culturales e institucionales compartidos por amplias áreas. Lo celta responde a la misma realidad institucional. Nunca hubo una raza celta, o el pueblo celta. Ni siquiera los celtas vinieron, como no vinieron, ni pudieron venir, los barrocos ni los renacentitos, de aquí o de acolá. Responden en lo que se denomina Celticidad Acumulativa, a una realidad institucional. Eso no quiere decir que no haya etnias atlánticas distintas que en un momento de la Edad del Hierro tengan una común cultura Celta. Según Carracedo y La Voz de Galicia los gallegos llevan viviendo como etnia de seu desde antes del paléolítico en el pais. Según Pereira, y tampoco le falta razón, no hubo ninguna invasión celta en el siglo VI a. C, ni en el X, ni en el XV, ni la pudo haber habido nunca jamás, por lo que Crougintoudadigo le acaba de explicar más arriba, y lleva diciendo en este foro, consulten hemeroteca, desde hace mucho tiempo.. SALUD Y GLORIA DRUIDAS Y PERSONAS INTERPUESTAS ¿Y LAS FUENTES? Las fuentes están para beber en ellas, SIEMPRE Y cuando el agua de las mismas sea potable.

  42. #42 crougintoudadigo 21 de feb. 2006

    Biblioteca: TEXTOS LUSITANOS

    lo celta es un concepto cultural acumulativo lo de beber en las fuentes es bueno cuando el agua es potable lo de llevar el cántaro a la fuente también es bueno y hablando de fuentes, pues eso, que a las anguilas viejas, se les ponía el pico curvado de tanto beber En lo que respecta a Lamas de Moledo, la cosa empezó cuando los bajoimperiales Rufino y Tiron escribieron muy mal y con metátesis, que unos Lamáticos bajo imperiales dieron un cordero añal de su pueblo, lamas, a un altar de piedra que aún hoy se llama Outeiro de A Maga, y un redañoso puerco a Jupiter Ceiobrigo, y debió de terminar con una comellada En el Neolítico el Área Cultural Atlántica compartía una común cultura Neolítica. En el Bronce, el Área Cultural Atlántica compartía una comúncultura - y casi una koiné con toda Europa- la del Bronce Atlántico En la Edad del Hierro el Área Cultural Atlántica compartía una comúncultura, religión e instituciones (la Europa insular y continental), el territorio político celta treba o túath con su dúplice función soberana, civil y religiosa, y su hábitat en castella, ellos se llamaron a si mismos celtas. Pregúntenle a Apana, la hija de Ambolio porque decia ser Celtica Supertamárica, o preguntenle a Celtius, porque su papá le puso ese nombre al nacer. Igual que en el billete de Euro tenemos un arco románico -con lo que hay detras, el monacato, etc.-como referente cultural. Igual que en el billete de Euro tenemos un arco gótico- con lo que hay detras, las ciudades, los mercaderes, las órdenes mendicantes, etc como referente cultural.Pero los góticos no vinieron en tropel de ningún sitio a substituir a los románicos Igual que en el billete de Euro tenemos un arco Neoclásico, con lo que hay detrás, el final del absolutismo, la división de poderes, los derechos del hombre, etc., Byron y Larra, lo tenemos porque toda Europa, por ósmosis cultural, participaba de esos comunes referentes ideológicos, pero no lo tenemos por que nos aviniese una invasión neoclásica. Lo céltico era entonces, en la Edad del Hierro y en la periferia del mundo clásico un referente cultural para una amplia parte de Europa. Pero ello no quiere decir que se aviniese una invasión celtica. Que hubiese un pueblo celta, y otro y otro, no quiere decir que hubiese "el pueblo celta", y la "raza celta". como no hubo el pueblo "románico", ni la raza "románica", ni el pueblo "barroco" ni la "raza barroca" Que hubiese un pueblo celta, y otro y otro,quiere decir que esa periferia del mundo clásico compartía una común cultura, una cultura celta, unas instituciones celtas de corte caballeresco y feudovasallático, y una religión celta, piramidal y dogmática, con sus concilios, su culto clero jerarquizado, sus seminarios y su cabeza visible -parecida a lo que luego fué la del papa en iglesia romana-, es decir que compartia un compacto institucional con gran parte de la Europa insular y continental Como cuando llegaron los 100000 hijos de San Luis, no no invadieron los románticos. De la misma manera cuando Gildas nos dice, es un decir, que llegan bretones a hispania, pongamos a Mondoñedo, o a Porriño, dice que llegan bretones no no dice que llegan los celtas a celtizarnos -ya eramos celtas por compartir el complejo cultural celtoatlántico heredero y continuador de las facies anteriores- Otra cosa es, o otro gallo canta, si de dice que estos bretones recien llegados son celtas, lo son también sus hospederos, porque ambos, huéspedes y hospederos, comparten, como aún lo comparten hoy para quienes más fino hilan en esto, un gallego y un bretón, un común bagaje cultural producto de de miles de años de ininterrumpido contacto . Producto del Área Cultural Atlántica. Intenten comprenderlo, si pueden y si no pueden comprenderlo, crean por lo menos al que puede comprender. Créanme (o crean a otros como D. EVANS) CROUGINTOUDADIGO, en esto solo les puede dar SU PALABRA DE HONOR.

  43. #43 crougintoudadigo 23 de feb. 2006

    Biblioteca: LA EXPRESION “DE SUCCO MORTUORUM”, PRESENTE EN LOS DIPLOMAS GALLEGOS DE ALTA EDAD MEDIA

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  44. #44 crougintoudadigo 23 de feb. 2006

    Biblioteca: Pervivencias indígenas en las estelas galaicorromanas

    SAUDE E GLORIA PER Un máis que interesante traballo PER, feito con cabeza Moi na liña do inmovilismo Atántico, das pervivencias e dos procesos culturais de longa duración, que eu comparto ao 120 %. sinxelos parabéns. CROUGINTOUDADIGO sic fatur

  45. #45 crougintoudadigo 28 de feb. 2006

    Biblioteca: --------------------

    Señores, en 1991, publicó Andrés Pena el primer volumen de la serie Narón un Concello con Historia de Seu (Sotelo Blanco. Concello de Narón Ed.) y en ellos dedica el capítulo IX, pp 115 a 129 y el capítulo X, pp 131 a 154, a desarrollar este tema concluyendo que “PARA TER UN MAPA DOS ESTADOS CASTREXOS DA IDADE DO FERRO BASTA CON FACER UNHA REDUCCIÓN DOS ARCIPRESTADOS MEDIEVAIS, NON HAI POSIBILIDADE DE ERRO” A comienzos de 1993 ANDRÉS PENA GRAÑA publicó el II volumen de la serie NARÓN UN CONCELLO CON HISTORIA DE SEU “A Terra de Trasancos ollada dende os Mosteiros de Pedroso e Xuvia na Idade Media. Un volumen de 601 páginas, realizado con el manejo de muchísima factografía y aún con la transcripción, hecha por PENA GRAÑA, del códice 63b de Juvia del AHN, en su mayor parte pergaminos sueltos reunidos en un volumen de los ss XIV y XV conteniendo foros y otros documentos en gallego. La obra está escrita en gallego. Esta es la traducción realizada por mi Lady Morgana una amiga de CROUGINTOUDADIGO del capítulo 1º de Andrés Pena. Está sin corregir. In dubium, consulten el original. CAPÍTULO I TERRITORIO Y NOBLEZA Estructuramos un diseño del territorio político "TERRITORIUM" y su génesis en el TREBA céltico; señalando el desarrollo diacrónico de esta institución hasta la Edad Media para mostrar la pervivencia plena de este modelo en la Tierra de Trasancos durante el siglo XII.- Nos demoramos en este siglo para ocuparnos del clan Petriz y sus caballeros (milites) en relación con la Tierra.- Concluimos mostrando desde la duplicidad (política y religiosa) de la función soberana la articulación de las instituciones territoriales básicas. Apartados:  Estructura jerarquizada religiosa de base territorial.  La Tierra como fundamento de la articulación política e institucional de Galicia.  La feria (forum/oenach) como topos polifuncional del Territorio Político.  Aristocracia Territorial y poder extraterritorial. Un modelo vertical de relación.  Observación desde la génesis de una vieja institución de derecho privado medieval.  Territorio y nobleza. La Tierra de Trasancos.  La ordinatio.  El conde como príncipe o imperante del Territorium de Trasancos.  Aspecto religioso de la función soberana: arciprestazgo de Trasancos, base territorial. En otro lugar identificamos el castro "territorio económico" con la "casa" de un señor, ahora analizaremos el TERRITORIO POLÍTICO/TREBA y su articulación institucional. El territorio político llamado en lengua céltica treba = Tierra, conoce durante la dominación romana pintorescos nombres civitas/populus/respublica. Todos estos términos aluden a un mismo objeto, siendo una falacia interpretar el paso de una denominación a otra como un indicio de cambios estructurales o romanización. Se determinaban los “TERRITORIOS POLÍTICOS” de la Edad de Hierro de los “adfines” por marcos, “TERMINI”, que hacían las funciones de verdaderas fronteras. Podemos equiparar el TREBA con un estado en cuanto se definen en él territorio y jerarquías políticas y relixiosas junto a discriminaciones funcionales. Atendiendo al patrón de asentamiento no se producirán en ellos las rupturas de los "territorios segmentados, autárquicos" que llegarán formalmente modificados (transposición del castro/«domo» + genitivo de posesor/ "territorio económico segmentado" á «villa» + xenitivo de posesor/"territorio económico' segmentado", palacio centro administrativo y receptor de rentas) pero intactos institucionalmente hasta la Edad Media. Una compleja evidencia señala una lengua común de estirpe céltica (UNTERMANN) y unas instituciones (A. PENA) y religión (B. FERNANDEZ-ALBALAT) también célticas. ESTRUCTURA JERARQUIZADA RELIGIOSA DE BASE TERRITORIAL El Noroeste se articulaba en unidades territoriales que funcionaban como estados destacando en la función soberana una dúplice estructura en las esferas temporal y espiritual y, junto a la existencia de un cabeza nobiliar al frente del estado *CORONO/PRINCEPS presente en el registro epigráfico de quien hablaremos más adelante, nos detenemos ahora en la existencia silenciada por las fuentes de una jerarquía religiosa de jurisdicción restringida al “TERRITORIO POLÍTICO” revelada por la constatación, a partir del año 314, de una vasta red de diócesis superpuestas a los TERRITORIOS, que de ninguna manera podrían surgir como las setas: Esto indica que la organización jerárquica del clero céltico se mantendría intacta tras la conquista amoldando el culto local a las formas romanas, «interpretatio», superficialmente y sin que el clero del territorio tuviese que adoptar estructuras colegiadas nuevas. La importancia del jerarca religioso del TERRITORIO POLÍTICO le permite hablar en primer lugar en la Asamblea/FORUM/OENACH/. El caso es, por increíble que parezca, -y los que prefieran la vía de Teodoro y Atanasio, tienen todo nuestro respeto– en algún momento, a principios del siglo IV, todo señala que el clero del Nw, jerárquicamente, de arriba abajo, adopta la religión cristiana, incluso antes de saber en que consiste el cristianismo. Tenemos la impresión que de alguna forma alguna autoridad (quizá el vicarius Hispaniarum, quizá desde el corazón del Imperio, puede que a través del concilium provinciae...) sin que sepamos precisar quien, ni donde, ni por que medios, quien quiera, situado en la cúspide de una hipotética cadena vasallática dio la orden; “señores, a partir de ahora son ustedes cristianos” y la jerarquía religiosa de los TERRITORIA pasó de ser *druidas vestidos de pontífices y augures del culto local; flamines y sexviri, de lo imperial a ser *druidas vestidos de episcopi cristianos y sus territorios se convirtieron en diócesis sin saber siquiera en que consistía el cristianismo. Las conversiones masivas, de arriba abajo, entre los bárbaros al cristianismo son de sobras conocidas. Las actas del martirio de San Froitoso (CHADWICK) mencionan quizá en Asturias un obispo "miembro de un club pagano que poseía una necrópolis donde el obispo tenía su mausoleo familiar en lugar de un cementerio cristiano" en este contexto; la carta de Prisciliano que Orosio inserta en el Commonitorio tiene un valor excepcional porque señala que en el último tercio del siglo IV los obispos enseñaban "que es una virgen cierta luz (la diosa de la primera función = Iuno lucina asociada al monte luppiter Elicius/Zeus NaFios = Larouco) a la que Dios, queriendo dar la lluvia a los homes muestra al príncipe de la humidad quien al querer subir para cogerla cansado suda y hace la lluvia. Y al ser rechazado por ésta con sus berregadas produce el tueono. (1) Los motivos de la masiva y repentina conversión de la jerarquía religiosa galaica al Cristianismo bien pudieron ser económicos. Constantino I impuso muchas trabas a los paganos y judíos cerrando los templos y prohibiendo sacrificios a los dioses. El clero colegiado galaico, de abajo arriba, se amoldó a la nueva situación, tal y como los políticos cambian «la chaqueta» ante la llegada de un nuevo régimen. Quizá no fuera muy piadoso pero ¿qué podría ganarse con este cambio? Justo lo que siempre tuvieron y perderían si no se adaptaban rápidamente. Constantino I otorgaba al clero cristiano privilegios judiciales, la restitución de los bienes eclesiásticos, exención de los munera, y el derecho de heredar para la Iglesia. Otras disposici6ns como la supresión de las penas contra el celibato y el celibato mismo no serían un gran impedimento para el clero más prolífico de Europa. Todas las ventajas económicas y situación de privilegio ¿no valdrían sin duda una misa? El siguiente problema para el clero TERRITORIAL cristianizado sería aprender a hacerla, enterarse en que consistía el cristianismo. No se puede explicar de otro modo la proliferación masiva y repentina de diócesis que se corresponden territorialmente con las CIVITATES/POPULI/TERRITORIA en la ultraconservadora Galicia. ¿Cómo iba a desobedecer la tendencia de Constantino I El Grande, legislador supremo, de hacer prevalecer su autoridad y voluntad sobre la tradición del derecho romano, el disciplinado Clero Galaico? En el año 314, un año después del edicto de Milán, el obispo gallego de la diócesis de Beteka, un ignoto TREBA o CIVITAS/POPULUS de la Gallaecia, envía un presbítero a las Galias al Concilio de Arlés. (2) Igual que sucede en Irlanda, Gales, etc. cada viejo Treba Galego conocido como CIVITAS/POPULUS/RESPUBLICA se convirtió aunque por poco tiempo en diócesis de un TERRITORIO sin vida urbana, y lo que es más grave, sin vida cristiana. El resultado de superponer la religión céltica al cristianismo fue una chapuza: se llamó Priscilianismo. Conocemos los Cileni por Plinio, (3) Ptolomeo(4), Idacio(5) y la epigrafía, (6) pues bien, los de la TERRA de Caldas van a tener sede episcopal que nada tiene que ver con la de los Irienses desde no sabemos cuando, quizá también desde el 314, y un ultraortodoxo obispo Ortigio “qui celenis fuerat ordinatus” acudiría a la ciudad de Toledo en la “povincia Carthaginiensi' el concilio del año 400 (I Concilio de Toledo) muy ultrajado pues según Idacio acababa de ser expulsado por su fe católica por el partido priscilianista que contaba con muchos medios económicos y una aceptación generalizada (7) aunque por estas fechas la unidad priscilianista empezaba a romper y Chadwick recoge las actas de la abjuración de Simposio, Dictino, Isonio y Vegetino. Nueve años después se produce la entrada de los bárbaros que Idacio registra en el Cronicón. (8) Las diócesis Priscilianistas con los obispos a la cabeza y el reino suevo se entenderían todavía. La llegada de Martiño de Dumio y conversión de Teodomiro modifican las cosas replanteándose, de un tirón, desde la cúspide de la cadena vasallática «... y Miro puso bajo su Sede Iriense» la organización eclesiástica territorial, desapareciendo las diócesis TERRITORIALES convertidas en arciprestazgos. El arcipreste se mantendría como cabeza del clero de la TERRA pero estaría, adscrito a una sede episcopal, controlado por el obispo. AIgunas sedes se mantendrían residualmente como la que se corresponde con TREBA/CIVITAS/POPULUS/o TIERRA de Laniobriga (Arteixo) (9) y La misma Beteka. (10) El «Pseudo Parroquial Suevo» o Divisio Teodomiri, hecho en el Concilium Lucensis anno 569, nos permite conocer la lista de las sedes episcopales y de las diócesis que las componen; no se habla de parroquias tal y como hoy entendemos el término, que son creación tardía, como demostró contradiciendo a Pierre David, Gonzalo Martínez Díaz (ll) sino que como indígenas se enumeran en el parroquial una lista de diócesis o territoria que llevan los nombres de los antiguos “étnicos” (pre)celtas. Si observamos la lista de diócesis que pertenecen a la sede Iriense, encontramos una serie de civitates/populi: Morracium (Morrazo), Saliniensem (Salnés), Contenos (Cuntis), Celenos (Caldas de Reis?), Metacios (Meda?), Pistomarcos (Postmarcos) en la que reconocemos la civitas/Populus de los Celeni. Pero donde esta pervivencia de los «estados» u organizaciones territoriales y políticas indígenas se hace más reconocible es en la lista de diócesis asignadas a la sede de Ourense Palla Aurea: Verugio, Bibalos, Teporos (Tribes), Geurros (Valdeorras), Pincia (Pinza), Cassavio (Casaio), Vereganos (Bercianos), Senabria (Sanabria), Calapacios Majores (Calabor) donde aparecen las conocidas civitates/populi de los Bibalos, Téporos o Geurros, que nada tendrán que ver con las parroquias actuales como cree el Dr. Casimiro Torres Rodríguez. (12) Para tener un mapa de los estados TERRITORIALES de la Edad del Hierro basta con hacer una reducción de los arciprestazgos medievales. No hay posibilidad de error (PENA GRAÑA, 1991, p 150). En el Concilio de Lugo del año 569, convocado por el rey Teodomiro se asignaron a cada cathedra un número de diócesis determinado con el objeto de evitar conflictos entre los obispos ne inter episcopos contemtio aliquatenus fieret y también se crearon nuevas sedes para las que fueron ordenados obispos: Etiam concilio alias sedes elegerunt ubi episcopi ordinarentur; lo que indica cierta plasticidad en la iglesia gallega y el desarrollo de nuevas tentativas de organización del clero en la Divisio Teodemiri, pero siempre respetando la identidad TERRITORIAL celta. Según el Cronicón Iriense, que, a pesar de su tardía redacción se basaba en antiguas fuentes; tras la muerte de Ariemiro, Miro que poseía Lugo “tomó bajo su dominio a Brage y reunió el Concilio Bracarense segundo, a donde acudió Andrés, en el año 610. Y Miro puso bajo su sede Iriense las siguientes diócesis, a saber: O Morrazo, o Salnés, Moraña, Caldas, Montes, Meta, Merza, Tabeirolos, Valga, Louro, Postmarcos, Amahia, Cornado, Dormeá, “Gentines”, Céltigos, Barcala, Nemancos, Vimianzo, Seaia, Bergantiños, Faro, Escudeiros, Dubra, Montaos, Nendos, Prucios, Bezoucos, Trasancos, Labacengos y Arrós, y outras de las que se tiene mención en los cánones. (13) Se hacen reconocibles distritos religiosos que se corresponden con los étnicos y TERRITORIOS de las civitates/populi celtas. Esto permite demostrar como pervive en Galicia la dúplice personalidad jurídica indígena de las civitates/populi en los TERRITORIA en el plano temporal y espiritual igual que en el resto del mundo céltico. Las diócesis, futuros arciprestazgos seguirán manteniendo con la figura del abba, arcipreste, representante del obispo y luego arcipreste y arcediano, la estructura religiosa jerarquizada en el territorium medieval a través del arciprestazgo en el plano espiritual; en el temporal los condes tendrán el título de Imperantes, su delegado, vicarius o Mayordomus de la TERRA estará a cargo del TERRITORIUM en ausencia del señor. El modelo organizativo indígena llegó, modificado en la forma, pero estructuralmente intacto, hasta la Edad Media, lo que demuestra una vez más la pervivencia y solidez de viejas estructuras. LA TERRA COMO FUNDAMENTO DE LA ARTICULACIÓN POLÍTICA E INSTITUCIONAL DE GALICIA Junto al jerarca religioso con malla para la exacción de rentas propia el príncipe ejerce la función soberana a través de los lazos de clientela que lo vinculan a los señores de los Territorios económicos fragmentados que conforman la TREBA (14). En este contexto institucional profundo señalamos como individuos o colectividades entraban en dependencia con una TREBA o con un noble. Príncipes (y todos sus efectivos con él) recibían la sumisión de particulares o unidades TERRITORIALES a través de una solemne ceremonia registrada ocasionalmente en la sagrada piedra comunal, TREBOPALA, del OENAC(H)/FORUM en torno a la que se hacen estos pactos, procedimiento no exclusivo de los romanos, estas relaciones tienen un carácter vertical que se corresponde con la estructura jerarquizada de las sociedades caballerescas y en absoluto implican relaciones entre iguales (ex pari), sino supeditación y vasallaje pues los encomendados (clientes) pasaban in fidem acceptos a engrosar los efectivos gentilicios del patronus que los recibe “como clientela suya y de los suyos”. Los así acogidos, encomendados "se commendare" - Cesar, de bello Gallico, VI, 27, 7,- al patronus integraban como familiares a su clientela. Un lenguaje institucional muy desnudo, muy arcaizante y a la vez sumamente plástica. En este mismo marco se encuadra el modelo de relación entre el poder monárquico y la oligarquía territorial de la Galicia medieval, y la articulación xerárquica discriminada, antepasado derecho, en estado puro, del sistema vasallático conocido en el mundo feudal, regula también las relaciones humanas dentro del TERRITORIO. Porque este procedimiento era similar al de los indígenas (SUSARROS/LOUGEIOS, etc.) los "hospitia" serían utilizados con gran efectividad por los romanos para establecer nudos de clientela con las unidades políticas de base TERRITORIAL de la Gallaecia. Tras el establecimiento de relaciones de clientela Roma está plenamente legitimada para utilizar a los hombres de armas de los príncipes territoriales de la Gallaecia Antigua en su beneficio y también para ejercer una acción fiscal recibiendo entre los “obsequia” el pago de un tributo (Censum) en determinadas fechas. El vínculo, que se transmite de padres a hijos no se podía extender más allá de la tercera generación (P. De FRANCISCI, primordia civitatis. Roma 1959) y colateralmente al sexto grado, había que renovarlo como ocurría con los foros medievales cuando caducaban y este es el sentido de la tabula de Castromao del año 132 d.C. que establece una relación sinalagmática entre los coelerni y el prefecto de la cohorte I de los celtiberos, C. Antonio Aquilo. El mantenimiento de los TERRITORIA por sus príncipes dependerá estrechamente del respeto y el cumplimiento de los pactos establecidos por ambas partes. Las luchas políticas internas interterritoriales se sustituirían tras la conquista y durante el Imperio por un gran teatro de operaciones, compañías articuladas en torno a sus mandos naturales e insignias tribales (Vexilum) recibirían el nombre jurídico de Peregrini, hombres libres gobernados de acuerdo con sus usos y costumes viviendo dentro de la esfera dominada por Roma. Para termimar con los problemas militares que motivaron la crisis del 68-69, Vespasiano retiró de Hispania tres legiones: VI Victrix, X Gemina y I Adiuitrix (que habían sido destacadas para evitar el salto del estrecho por las fuerzas Mauritanas de Otón) y las envió a defender las fronteras del imperio. Paralelamente Vespasiano concedió el derecho de latinidad para toda Hispania, para que estos derechos se pudiesen hacer efectivos se exigió a los peregrini que en sus ciudades tuviesen o adoptasen la organización romana, es decir, que contasen con un senado y magistrados colegiados elegidos anualmente al estilo de las ciudades romanas, pero como los honores eran gratuitos, el principio que servía para impedir la conversión de los magistrados en funcionarios, permite mantener los resortes de la política de la civitas en manos de los que poseían los recursos económicos, es decir, los que lo tenían antes y las cosas siguieron como estaban en el seno de las civitas/populi del NW. Muchos historiadores pretenden que los populi de la Gallaecia empiezan ahora a nombrarse “civitates” y lo interpretan como síntoma de romanización. Nada más lejos de la realidad. Las medidas de Vespasiano pretendían simplificar la administración provincial, sobre todo, el reclutamiento de soldados del N. y NW. peninsular, (de gran rentabilidad por su austeridad, disciplina, preparación y fidelidad a los mandos), que fueron colocados en las tropas auxiliares y aún en las vexilationes de las legiones al contar ahora con el requisito de ser ciudadanos de derecho latino. A partir de ahora muchos historiadores proponen el despegue y progreso de la urbanización siendo clásica la epístola de Vespasiano a los Saborenses, una comunidad de la Bética, a la que autoriza en el año 77 d.C. a trasladar su lugar de habitación de la montaña a la llanura: Permitto vobis oppidum sub nomine meo, ut voltis, in planum extruere. (15) Esta romanización vendría acompañada, según estos autores, de la generalización de los antropónimos de los Flavios entre los indígenas y sobre todo por la creencia, basada en una errónea apreciación semántica, de que las unidades políticas y TERRITORIALES indígenas que Plinio denomina populi en Lusitania, Gallaecia y la franja cantábrica pasan a llamarse civitates y cuantifican sobre esta premisa. Así, diez populi aparecerían nombrándose civitates como dedicantes do Pedrón dos Povos del puente de Chaves Aquae Flavia y 11 civitates son consideradas (L. Garcia Iglesias) auténticos municipios. (16) El tiempo que antiguos populi (Limici, lnteramnici) pasan a nombrarse ahora FORUM (por el lugar donde celebraban sus ferias y asambleas políticas administrativas y religiosas del más puro sabor celta), civitas, o adoptan el pomposo título de respublicae. Muchos historiadores consideran definitivo y definitorio del proceso de romanización el hecho de que donde Plinio había encontrado 114 populi tan solo faltarían 27, y que Ptolomeo sólo cite civitates en torno al 150 d.C. La concesión de la ciudadanía latina por Vespasiano (74 d.C.) carece de significado en el modelo que presentamos aquí, y no altera en absoluto la estructura interna de los TERRITORIOS como muestra la tabula de Castromao del año 132. Y otro tanto había sucedido con la concesión de ciudadanía de Caracalla del 212. Podemos afirmar que las “civitates” o “populi” de la Gallaecia, las UNIDADES POLÍTICAS DE BASE TERRITORIAL, as TERRAS, mantendrían intactos sus límites y su estructura económica, política e institucional. La base política e institucional de la Galicia Altomedieval, (otra danza es que lo ignoren los medievalistas gallegos) y hasta las postrimerías del siglo XI, el territorium o Tierra que se corresponde con “eso”que llaman “etnicos” si se habla de ellas en la Edad del Hierro, o Civitates/Populi/Respublicae en la dominación romana; “parroquias” = diócesis de un “pseudo parroquial” o simplemente, “NADA”, no existen, anegados en un baño de ácido pese a la ubicuidad de su presencia en las fuentes documentales. Estos TERRITORIA o TIERRAE, TREB- en todo su esplendor, fósiles vivientes con todo su vigor e instituciones intactas, serían durante buena parte de la Edad Media el elemento referencial básico. ... in urbe Galecie, Territorio Nemitos, prope baselica sancte Leocadie de Perillo... (17) ... ad locum vestrum qui est fundatum in urbe Gallecia, Territorio Trasanquos ripa fluminis luvie... (18) El número de ejemplos es casi tan numeroso como el número de diplomas. En el TERRITORIO los señores adoptan el título de Imperante, o Princeps. A causa de una ordinatio: ... Et suam tertam ipsi comes et cum gens sua de manu regis ad imperandum acceperunt. (ano 982) (19) Comienza con la fórmula: Ordinamus vobis ad imperandum… En la TERRA los condes adoptan el título de Imperantes o principes en cada una de sus TERRA, sus estados patrimoniales. Esto sucede en la Tierra de Trasancos con la dinastía Pérez: los Froilaz, luego Trastámara hasta la muerte del último Roi Gómez, sine semine, pasando el título y posesiones a la casa de Molina y después a la monarquía castellano-leonesa con Sancho IV, “El Bravo”, cayendo la TERRA en realengo. Así los condes, señores del TERRITORIO de Trasancos, adoptan en él el título de Imperantes o principes en diferentes TERRITORIA de su condado. In Territorio Faro …, in Territorio Prucios … in Territorio Ortigaria … princeps huius Territorie comes dominus Ferdinandus et frates eius domus Vermudus (20) O cuando el conde hace una donación en una de sus tierras se señala el TERRITORIO: … et est ipsa hereditate in TerritorioTrasancos.. Y adopta su título: … Imperante de Trasancos commite domino Fernandus... El TERRITORIO mantiene formalmente la duplicidad en la función soberana y administrativa (los dos magistrados célticos vergobnet de base territorial) heredada del pasado. Junto al príncipe de la TERRA figuran usualmente en las claúsulas cronológicas de los diplomas el arcediazgo, y dos funcionarios del princeps/imperante de la TERRA: un juez TERRITORIAL, “Mayorinus Tierrae” y el “Villlicus Tierrae”. El príncipe de la TERRA después de prestar juramento de fidelidad al monarca Astur recibe las TERRAS que ya tenía antes, convirtiéndose en palabras del Dr. Carlos BALIÑAS PÉREZ “en el nuevo oficial real en la comarca que controlaba antes de la integración en el ámbito superior del reino”. Para Carlos Baliñas la nobleza gallega “reconoce y se compromete a valer el imperium general y supremo del rey mas este tiene que otorgarle la potestas en espacios geográficos y políticos … concretos”, el mismo autor subraya también que “el encontro entre este nuevo espacio de poder y la desarticulada tierra gallega alcanza inicialmente un carácter de conflicto armado” (21) Pero este medievalista, como outros desconoce la ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE BASE TERRITORIAL gallega llegando a decir al abordar el tema de su trabajo: “La referencia espacial con la que jugamos está aún más indeterminada” (se refiere al momento cronológico que estudia 718-1037) y se hace una pregunta: ¿Qué es, qué se entiende por Galicia en la Alta Edad Media Peninsular? La respuesta del Dr. Baliñas no puede ser más expresiva ... “El hombre gallego de los S. IX-X, basa todas sus referencias geográficas en el espacio concreto en el que vive -montes, valle, isla, río, son sus puntos de estructuración espacial con una oscura mención al territorio o provincia en que éste se encuentra” en sinergia con el aparato crítico con que la ilustra: “Así en el año 872 sus dueños definen el monasterio de Samos como: Baselica ac monasterium (Sanctorum juliani et Baselisse) situm est provincia Gallecie, Territorio Lancara, Circa rivulum Sarrie discurrente de Eribio vel monte serio ... -Tumbo de Samos- (22) ¿Oscura mención al territorio o provincia? En la carta se muestra todo lo contrario, una clara referencia a la entidad y personalidad de Galicia “Provincia Gallaecia” o “Urbe Gallaecia”, lo demás es “Tierra de Foris” y, luego, como es habitual siempre figura el TERRITORIO POLÍTICO. (23) El Sr. Baliñas tiene el mérito innegable de descubrir las relaciones de clientela entre los reyes y “xerarcas locales” o “nobles” [cuidadosamente omite la palabra vasallos]… “…se puede afirmar que la altura del 850; se estableció una relación personal, aunque bajo ningún concepto enmarcada en la estructura feudo-vasallática (sic), entre el rey de Asturias y la nobleza gallega...” ... ¡En el siglo IX! Si dijimos que el TERRITORIO POLÍTICO o TREBA se definía como estado por tener un espacio sagrado polifuncional en torno a la piedra de la divinidad tutelar, Blanca Fernández-Albalat señala que al rey correspondía catalizar el curso de las instituciones siendo su obligación convocar la Asamblea, celebrar un banquete, presidir la Asamblea Judicial y fijar los impuestos: El “CIS” (=CENSUM)- un tributo para la mesa del señor, y no dinero- y el TUARASTAL, una reposición por parte del monarca del 10% del valor de lo recibido. Podemos adelantar que no otros eran los deberes de Nicer Clutosi, Princeps de los Albiones, TREBA entre el Norte de Lugo y Asturias. Un rey británico de los Atrebates, Cogidubnus, que asombró con su villa- palacio a los arqueológos de los años 60, era rex et legatus Augusti, sabemos que los romanos lo mantuvieron en su puesto, porque su traición les permitió contar con una base de confianza desde la que someter al W de Inglaterra. Sin embargo Tácito cuenta como a los otros británicos los romanos les quitan la soberanía, que pasa al representante del pueblo romano, ya no son (reges) reyes, pero se les mantiene su preeminencia (principes) en sus TERRITORIOS, única forma de que Roma pudiese tener un control sobre ellos. Los principales impuestos (B. ALBALAT) de la TREBA consistían en un censo anual (cis/cens) vertical -de tipo vasallático- aportado en el ámbito indoeuropeo por los locadores (hombres libres) de cada territorio económico fragmentado a su señor y éste a su vez como vasallo al princeps que en el caso de que su TREBA estuviese supeditada a otro, como lo muestran los “hospitia” interterritoriales, lo pagaría a un verdadero "señor de señores", previa asignación de un contrato de vasallaje grabado en la “piedra comunal” de la TREBA receptor, en el marco institucional del FORUM, OENACH. LA FERIA (FORUM/OENACH) COMO TOPOS POLIFUNCIONAL DEL TERRITORIO POLÍTICO Las necesidades básicas de los pobladores del TERRITORIO tienen un carácter estacionario: LA FERIA, mercado o FORUM de sólida raigambre céltica, destinado a pervivir hasta nuestros días, constituye el acontecimiento más animado del mundo rural. Allí convergen las dos esferas de poder temporal y religioso y la iglesia, articulada ya en el primer tercio del siglo IV como concesión generosa e inevitable, adapta un variado santoral y marca con él el calendario agrícola céltico. EL TERRITORIO en el plano religioso pasa a llamarse diócesis, igual que sucede en la Galia y su jefe religioso episcopus, siendo las sedes más tardías. La feria es el lugar de reunión por excelencia del mundo céltico, insular y continental, los romanos le llamaron forum y la epigrafía los menciona con el nombre de Forum Limicorum; de los Bibali; de los lrienses, etc. En un lugar señalado dentro del TERRITORIO, se satisfacen todas las necesidades de la economía comarcal autárquica. El juez del señor de la civitas en su ausencia dirime los pleitos, de acuerdo con sus costumbres, porque los romanos respetan el derecho consuetudinario indígena, o ejecuta sentencias, según Isidoro, a través del sagio, ab exigendo dictus (24). El malvado penator y tortor que en las leyes góticas (Spelman in Glosario) se describirá como qui reos potrahit in iuditium. En este sentido el señor del territorio se comporta en él como un cónsul en la antigua Roma. En las ferias anuales, el vicarius o Mayordomus Tierrae hace en ausencia del señor (quizá con sus hombres sirviendo en las vexillationes en los límites del lmperium) las funciones de locator o arrendador del TERRITORIO, en su nombre y otorga a labriegos (o siervos) tierras en precario, conducta, a cambio de un canon fijo en especie a través de contratos agrícolas sujetos a los reglamentos impuestos por la costumbre, donde se enumeraban las obligaciones mutuas, reglamentos que en la Edad Media se llamarán foros y que durante la dominación van adquiriendo quizá un barniz formal romano pero, es lícito suponerlo así, pervive la tradición secular indígena similar a la de otros pueblos indoeuropeos. ARISTOCRACIA TERRITORIAL Y PODER EXTRATERRITORIAL. UN MODELO VERTICAL DE RELACIÓN. La aristocracia TERRITORIAL cerrada (clan) sigue manteniendo el control familiar de los TERRITORIOS durante toda la dominación romana; un número reducido de familias, élite de fortuna y poder controla las Tierrae o Territoria. Estrechamente emparentadas entre sí, su pervivencia señala su condición de grandes propietarios de tierras desde mucho antes de la crisis del Imperio Romano, sólo en este contexto podían instalar su clientela, a través de prestimonia en el territorio económico segmentado, que crece dentro del TREBA, por mitosis o clonación, previa autorización de la cúspide de la pirámide jerárquica vertical (emperador o rey), clientela garante de la fuerza económica y poder del príncipe de la TERRA. Quizá antes del siglo III los principes de los Territoria, y detrás de ellos sus caballeros (del territorio económico segmentado) trasladan su residencia a una lujosa “villa” que funciona como un palacio rural, centro administrativo y receptor de las rentas y servicios. El traslado sería repentino como muestra genialmente el profesor Blanco Freixeiro (25) que, tras analizar una serie de villae similares a las galas y germánicas y resaltar el contraste entre las villae gallegas y las villae fundiarias concentradas “en las buenas zonas del Valle del Duero y sus mayores afluentes, al este del Pisuerga”, concluye que "los propietarios de las villae de las actuales Galicia y Asturias no eran de ordinario romanos seino provinciales”. Una villa gallega funcionaba como la villa de Cogidubnus en Chichester, un centro administrativo, capital del TERRITORIO o TERRITORIOS del príncipe, con calefacción, estancias familiares, con dependencias administrativas y tullas para el almacenamiento de las rentas. Los señores del territorio económico fragmentado, más limitados en recursos, llamarán pomposamente villae sus castronelas (Defended Farmstead) que no tenían de villae más que este nombre ligado al posesor. La villa era algo más que un edificio lujoso, era una institución de la organización territorial económica segmentada del TERRITORIO POLÍTICO. Un alfarero enriquecido no se podía construír una villa, por el mismo motivo que no se permitía la creación de un feudo, castillo incluido, a un judío en la Edad Media. A partir de un momento impreciso el territorio económico que se reproducía dentro del Territorium creando nuevos castros (territorios económicos demarcados) en las zonas fértiles del estado, bajo concesión del príncipe de la Terra (beneficium), crece ahora en torno a unas castronelas (villae) de los señores (domini) que sitúan en unidades de explotación unifamiliares, esparcidas dentro del territorio económico demarcado, a los labriegos, hombres libres, a los que entregan conducta. Territorio en el cual la villa ejerce su jurisdicción, formándose así las minúsculas agrupacións humanas a que daná villa medieval la consideración de lugar habitado despojado de su significado dominical. Si bien no es del todo cierto, como afirman Alberto SamPayo y Fustel de Coulanges, que la villa tenga en el siglo IX la misma extensión y los mismos límites que en el siglo IV, pues el territorio no dejó de fraccionarse durante el dominio suevo y después de él en nuevas unidades, si bien es cierto que las villae del S. IV tendrán la misma extensión y límites hasta el S. XII. La parroquia surgiría tardíamente a partir de una remodelación eclesiástica y así la feligresía de Santa María Mayor del Val en Narón, Tierra de Trasancos, se formaría a partir de la fusión de varias villae propiedad proindiviso de los caballeros, perfectamente deslindadas por marcos. (26) Cuando los Suevos y Vándalos Asdingos, exigua población de menos de 9.000 hombres (REINHART) capaces de empuñar las armas, a través primero de un “Ius hospitii ad inhabtandum” (Casimiro TORRES RODRÍGUEZ) concedido por Constancio y del resultado de un posterior sorteo (Idacio) entre Vándalos, Alanos y Suevos, ocupan el enorme territorio de la Gallaecia, se quedaron según Idacio los Suevos (27) con la región sita en la extremidad occidental del mar océano. G. SACH y J. M. PIEL subrayan que para evitar la dispersión de los cortos efectivos se concentraron en el convento jurídico Bracarense entre el Duero y el Miño. Esta llegada para el conjunto de la actual Galicia no pudo suponer ningún cambio estructural ni afectar a su articulación interna. Instalados los suevos, Hermerico, en el primer tercio del siglo V mantendría relaciones amigables con los señores de los Territoria. A la desproporción númerica de los recién llegados, se añade la desproporción tremenda entre los recursos de los señores Territoriales y los forasteros en una tierra ajena. Sabemos que los bárbaros fueron utilizados por la aristocracia territorial como mercenarios, vasallos y defensores. Se prestaron a ésto voluntariamente, y ellos que podrían haberse hecho con todo, según Orosio, matando a todos, mendigaban por un servicio prestado un minúsculo salario (particulam stipendii) mismo por transportar una carga. (28) Los príncipes Gallegos rompieron su atávica dependencia contractual con el Imperio apoyándose en los recién llegados que por unos años convertirían “las espadas en arados y los romanos (entiéndase población autóctona) que quedaron los tratan como aliados y amigos, de suerte que hay entre ellos ciertos romanos que prefieren ser entre los bárbaros pobres y libres que sostener la angustia tributaria entre los romanos” (29) Se forma al poco tiempo un regnum con el que la nobleza indígena anuda lazos de clientela sobre las mismas bases en las que los habían sentado con los romanos. Con la vocación común profunda que las fuentes muestran a ambos pueblos se recobra el vigor de tiempos pasados tomando Mérida en el año 439. Antes del año 476 el “regnum suevorum” estaría plenamente consolidado, y cuando los suevos sean derrotados por Teodorico II en el río Orbigo, las fuerzas centrípetas (principes de los TERRITORIA) estarían bastante emparentadas con la nobleza goda y la estructura vertical consolidada permitirá en el año 460 imponerse a Remismundo. Cuando se produce la invasión musulmana de la península, ningún TERRITORIO del área nor-occidental de Galicia sufriría un cataclismo que implicara roza institucional alguna. Incluso en las áreas más expuestas, tierras del sur del Miño tras el susto inicial las aguas volvieron rápidamente a su cauce. Se instalan recién llegados fugitivos de diversa condición, pacíficamente, sobre las bases institucionales preexistentes y obispos de las sedes desocupadas son distribuidos territorialmente. Alfonso I (739-755) reanudaría los pasos ya conecidos forzando a los principes TERRITORIALES gallegos a establecer lazos de vasallaje con él, labor que continuará Froila I. Y con Alfonso II de nuevo los gallegos satisfacen una patológica afición por la guerra. OBSERVACIÓN DESDE LA GÉNESIS DE UNA VIEJA INSTITUCIÓN DE DERECHO PRIVADO MEDIEVAL Por último terminamos esta larga exposición aludiendo a que pudimos establecer (B. ALBALAT/A. PENA) por diferentes vías convergentes, una relación entre el FORUM/OENACH como topos poliinstitucional del TERRITORIO lugar de asamblea del TREBA, donde celebraba el princeps con los adfines (cum civitates vocat et de controversiis eorum cognoscit) el banquete sacrificial, instituido en torno a una necrópolis, (cum id forum antiqui apellabant, quod nunc vestibulum sepulcri dicari solet); donde presidía los juicios (in quo iudicia fieri, cum populo agi, conciones haberi solent), y hacían los contratos de locación-conducción: los FOROS, procedimiento gallego, de vetus origo, nacido en el seno de las relaciones de clientela del territorio económico fragmentado. Híbrido institucional, los elementos que lo componen, heterogéneos a primera vista, muestran una coherencia interna muy fuerte. El análisis de cada uno de sus elementos: (cláusulas), perfectamente discriminados en la casuística que permite al locador la actio locati y a los conductores la actio conducti; los límites verticales y horizontales del párentesco (la persistencia de las tres voces) del primordium institucional; el sistema de secuenciación de la transmisión; presencia junto a la renta del “censo” asociado a la “cosecha” u obligación de dar de comer al señor y un largo etc. Y, por último, la adscripción de esta institución consuetudinaria a un ámbito geográfico definido: (Galicia, extendiéndose por la Asturias limítrofe con Lugo rarificándose al oriente del principado; el Bierzo y Norte de Portugal) configuran la “Urbe Gallaecia” con una nitidez tan contrastada como el exacto deslinde de su base Territorial. TERRITORIO Y NOBLEZA: LA TIERRA DE TRASANCOS En Galicia se da la pervivencia en la Alta Edad Media y a lo largo de la Baja de comarcas que como entidades territoriales articuladas políticamente hunden sus raíces en las “civitates-populi” del mundo castreño. El viejo “treba” de *Trs-an-cos y afines de los Lapatia(n)cos y Arrotrebas, el primer olvidado por las fuentes clásicas conocidas, seguirán vivos, dotados de personalidad política propia en las “Tierrae” de Trasancos, Labacengos y Arrós, etc., territoria que asociados (adición) a otras comarcas integran con identidad propia “comissa”, ”comitatos”, “mandationes”. Alfonso II permitirá a la nobleza gallega participar con sus efectivos territoriales en su deporte favorito: la guerra; el príncipe Ramiro, “pigne ducens Adefonsi catholicis Magno” nombra duque a Argimiro, uno de estos nobles territoriales, dándole “per ordinationem” un “ducado maravilloso” (mire ducato), según nos cuenta Visclávara Vistrariz en un diploma de Xuvia datado en el año 1015 de la “era de César” (977). En el año 844, a la muerte del Rey Casto, Ramiro pasa factura a este noble gallego que, como su nieta, la noble trasanquesa Visclávara dice orgullosa: “cum dei iuvamine plurimo tempore beligueravit armato” junto a Ramiro iam factus rex, con la ayuda de los nobles gallegos en una difícil promoción en la que Ramiro, que levaba Galicia “pigne ducens adefonsi catholicis magno” como heredero de Alfonso, “El Casto” tuvo que imponer sus derechos contra las pretensiones del conde Nepociano. Reconquistado el trono, la monarquía utiliza la preexistente organización territorial céltica, común a Asturias y Galicia, y la “devotio” propia de esta organización territorial ”caballeresca” con toda la compleja red de obligaciones mutuas (nudos de dependencia y solidaridades entre cada individuo y sus señores y entre éstos y el Rey) que estos lazos conllevan. La monarquía asturiana consigue así situarse a la cabeza de una fuerte y sólida cadena vasallática. Este complejo sistema institucional nace con anterioridad a la Edad del Hierro, y se mantendrá en los territoria, donde son príncipes los nobles, duques y condes gallegos, cabezas de clanes familiares definidos por lazos de parentesco y agnaticio descendientes directos de la nobleza indígena territorial sólida y rancia -nunca hubo una clase latifundista de “possesores” romanos ajena a este grupo en el territoria, no hay ni una sola prueba, excepto la, tan general como gratuita, presunción de su existencia- se articularán en condados circunscritos a bases territoriales concretas, patrimonio familiar del cabeza del clan nobiliar: “territoria”, que no pierden su entidad política, ya que en ellos el conde adopta el título de “imperante” o bien mantiene el arcaico de “princeps”, tampoco pierden los territoria la dupilicidad institucional de poder en la función soberana, al superponerse, a ellos los arciprestazgos. Plenamente reconocible en el siglo XI y, tal vez, como resultado de una característica política matrimonial, las viejas unidades territoriales castreñas del antiguo ámbito geográfico que los ártabros están todas en manos de una dinastía, los Petriz. Estos utilizarán este soporte territorial de estados patrimoniales para la creación en la centuria siguiente del condado familiar que toma el nombre de Trastámara: (supertamárico) tras el Tambre (Tamara); compuesto por la adición de las unidades territoriales de Trasancos, Labacengos, Prucios, Nendos, etc., bajo control de Fernán Pérez, conde de Trastámara, cabeza del clan familiar. La existencia del condado es puramente nominal. Los condados gallegos constaron de una serie de Territoria o Tierrae donde los Comites ve! Imperantes, que detentan en ellos jurisdicción territorial plena, y de los que son grandes propietarios, instalan a sus mayordomos, familiares y milites. Al evocar Doña Visclávara Vistrariz con afecto a su abuelo don Argimiro, no puede evitar que trasciendan al prosaico texto notarial, emoción y orgullo por su linaje, concepto este “prolix” (proles = estirpe, linaje) contra la assertio desafortunada de algunos autores que, no sólo existe, sino que es la base en torno a la que se articula la compacta aristocracia altomedieval gallega. El pontífice y venerable Argimiro, coma ella le llama, antes fue un duque, un noble que, como hacían todos, se habría atribuido, probablemente filiación germana (de la estirpe de los godos sin que el hecho de llevar antropónimos germánicos signifique que fuesen germanos necesariamente los magnates “ordenados” por la monarquía astur para regir “comissa, comitatos, mandationes o simplemente Tierrae”, sus territorios familiares, heredados de padres a hijos por los cabezas de los clanes familiares, que únicamente a causa de un gran delito, como alzarse contra el rey, podrían perder en caso de fustrarse su tentativa). Hasta el siglo XII la mayor parte de los habitantes de las Tierras llevan nombres góticos, tanto los siervos como los hombres libres, ya que los nombres germánicos, como antes los latinos, parecen estar de moda en la Alta Edad Media, y probablemente se extendió rápidamente su uso entre la población después de la conquista sueva, cuando invasores e invadidos, cansados de luchar, definido el espacio de sus respectivas áreas e influencia emparentan, o, pueda que por el prestigio del poder (como había sucedido con el jefe de tropas (*Corono) de un Treba o Territorio, que después de la conquista pasa a ser princeps en el Territorio de su comunidad y se romaniza con su casa de un tirón adoptando la onomástica latina) y la rápida capacidad de asimilación que caracteriza a las sociedades célticas. Había sido Argimiro señor enraizado en la Tierra de Trasancos desde época inmemorial o como “deum ex machina”, llegado de fuera en las galeras del conde don Mendo, incluso emparentado (sin soporte y aval factográfico) con la monarquía (primo carnal de Ramiro I) por don Arturo Souto Vizoso, o don Santiago Montero Díaz, (quien identifica a Elvira, nieta de Ramiro I con la madre de Visclávara Vistrariz con la Geloria, casada con Vistrario en el documento de Visclávara de 977), dejando suposiciones (encaminadas) aparte, lo que sí sabemos de este noble es que recibe una ORDINATIO de Ramiro I, entonces príncipe asociado al trono de Alfonso II. En dignidad de palatio el dux es siempre superior al comes, pero desconocemos si en la práctica el cargo de este señor territorial, vasallo del reino astur le correspoónde alguna diferencia administrativa con respecto al comes a la hora de ejercer sus funciones dentro de los “Territoria” encomendados en la ordenación. LA ORDINATIO La ordinatio es una fórmula por la que el rey en una ceremonia de carácter civil y con seguridad también sagrada, inviste a un noble. De origen indoeuropeo el imperium se basa institucionalmente en una serie de elementos mágicos transmitidos en actos religiosos, especialmente la inauguratio (*Aug = aumentar) que comunica fuerza sobrenatural mediante la imposición de manos. Esta cirimonia, cristianizada logo en parte y desconocida para nosotros, sintetiza el esquema teórico de las relaciones feudales. Supone el triunfo de fórmulas vernáculas comunes a celtas y germanos sobre el derecho y tardío clásico romano. Tras este acto el rey tenía garantizado que desde los caballeros más modestos a los más renombrados se presentarían en el combate, cargando con los gastos de sus efectivos cuando fuesen llamados por él. Pacto bilateral entre el rey y el vasallo, basado en la fidelidad, cuando el rey redacta el diploma del nombramiento, deja muy claro que él ocupa el vértice de la pirámide social. Constituido, por la gracia de Dios, (en su unción) en objeto del que emana el derecho jurídico, político, administrativo, éste lo transfiere -de ahí el carácter sacral de la ordenación a su vasallo al entregarle el gobierno de un feudo, mediante la arcaica ceremonia institucional, una verdadera “inauguratio”, tal vez a través de un beso en la boca que le da al vasallo arrodillado e inerme, las manos colocadas entre las de su señor, que cierra las suyas sobre ellas (“estar en buenas manos”). El vasallo por su parte, tal vez dijese algo parecido a lo que 525 años después, en 1368, diría Fernán Pérez de Andrade al obispo de Mondoñedo: “Yo me otorgo por vasallo bueno y leal ... lo cual otorgo y prometo de servir a él y a sus sucesores como leal bo y verdadero vasallo”. Así consigue el soberano dotarse al mismo tiempo de una administración eficaz y mediante delegación convertir a los poderosos vasallos en agentes reales que amplían sus decisiones aceptando la primacía de la justicia real, árbitro de las frecuentes peleas entre los clanes. (30) Otra vez tenemos que acordarnos de la placa de bronce del hospitium del Caurel, para indicar que lo que estamos viendo, cada vez que las circunstancias lo permiten, y este es el caso, no es otra cosa que la pervivencia del mundo institucional indígena, común a galaicos y astures, pero también a los celtas insulares y continentales de Europa. El Rey dispone de una sólida base institucional que funciona como catalizador y aglutinador de los elementos que componen la pirámide feudal: es la fidelitas, por eso siempre se hacen los pactos a través de juramentos que atan al noble. A cambio de la recepción de beneficia, de protección y honores, los magnates ofrecen al señor, como vasallos y en cierta forma también funcionarios suyos, consejo y ayuda. Prestar auxilium et consilium constituyen la obligación del vasallo. (31) Conviene repetir que en el mundo institucional indoeuropeo (céltico, germánico o latino), el cliente tenía la obligación moral fundada en la bona fides, de ir armado a defender a su patrono cuando éste solicitaba ayuda. La protección que este último dispensaba a sus clientes similar a la que un padre otorga a sus hijos. Los clientes, en el Lacio, adoptan el título de liberi término que en su origen designaba a los hijos legítimos -en cuanto que son hombres libres que mantienen una dependencia filial con su señor, (este sentido pervive en la expresión “ser familiares del Monasterio” que aparece en los contratos agrícolas, los foros, regulando tras la recepción de tierras la relación señor-vasallo. En los contratos sinalagmáticos fundados en la bona fides, los clientes reciben del patronus a cambio de sus servicios tierras en precarium (conducta) que ellos mismos u otros de más baja escala social van a trabajar. Los hombres armados perciben recompensas por sus servicios a sus señores naturales siendo el más grande honor entrar en su comitiva personal y compartir su mesa. Tener un puesto en el “aula comitis”. Paralelamente en el Aula Regia entre los oficiales del palatium unos comites desempeñan un cargo de honor en torno al monarca, como el comes cubicularium, el comes escanciarium, el armiger, el Mayordomus regis, etc. Nepociano fue uno de ellos. En la práctica estos magnates son los consejeros directos del monarca. (32) Cuando el conde de Galicia D. Pedro (Pérez) Froilaz que, como todos los condes gallegos, también tiene el título de imperante en sus tierras, ve consumada la coronación de Alfonso Raimúndez, como rey de Galicia, durante la cena en el palacio de Gelmírez, hizo de repostero mayor, su hijo D. Rodrigo portaba las armas reales (armiger), D. Bermudo servía de pincerna o copero y su yerno D. Munio presentaba al rey los manjares. Repetían, sin saberlo, una escena arcaica y ritual, que podría tener lugar 900 años antes, cuando los guerreros escogidos le pasaban ceremonialmente al señor del Territorio, sentado en el “Royal Hall”, una gran casa circular con un banco corrido, la comida, o cuando celebraban en torno a él, en la asamblea estacional o feria (Forum/Oenach) el banquete sacrificial. Non es difícil rastrear los orígenes de los oficios del palacio, en el mundo llamado por los ancestros bárbaro, y en el proceso re-barbarizador de la escasa latinidad del Nw al término del Bajo Imperio. Sabemos que en la Germania protohistórica, las comunidades tenían la costrumbre de aportar a sus jefes algún animal o productos del campo que recibidos como homenaje ayudaban a las necesidades del señor. Eran un pago destinado a la mesa, y vasallático (recibido como homenaje). Esto que refiere Tácito para los germanos, se ve muy claramente en el xantar, (o colleita, como se llama en los foros de Xuvia) comida que están obligados a dar los vasallos a su señor, que hace nómada su corte para consumir in situ (un señor posee muchas villae en su territorio a cargo de un administrador) las rentas de sus dispersos dominios. Xantar que en la Historia de Trasancos, desatará una interesante polémica en la que queda claro el papel de esta institución, entre el monasterio de S. Salvador de Pedroso y la figura del adelantado mayor en el siglo XIV; xantar que todavía se puede registrar en 1789, cuando el capitán de navío D. Vicente Caamaño, yerno de D. Bernardo Pardo de Cela y vecino de Ferrol, tiene que dar de comer al padre Prior de Xuvia, gran paleografólogo, D. Francisco Vicente García, “a su criado y más a su mula”, según su estado (33). Y que probablemente constituye por otro canal la esencia del tributo cuaresmal o quadragésima, que alude únicamente a la época del año en que se satisfacía, el viejo “cis” que originariamente en el mundo céltico y germánico consistía en el pago de un animal para ayuda de la mesa del señor percibiéndose verticalmente. La fórmula de la ORDINATIO (según repiten los encargados en la notaría del monarca en varios diplomas) por la que le fue dado el ducado a Argimiro, luego obispo de Xuvia, la inferimos bien porque debe ser similar, por ejemplo, a la carta concedida por Ramiro II en 942 a Froila Gutierrez encomendándole el mando de la Tierra de Caldelas bajo la autoridad de su madre. Tibi Froyla Gutierriz. Per hujus praeceptionis nostrae serenitatis ordinamus tibi ad imperandum sub banus matris tue, tie nostre, Ilduare, commissum de caldelas, de quomodo illum obtinuit pater tuus.” (34) La ordinatio estudiada por Sánchez Albornoz, (35) se registra en un documento que acredita de iure, como comite o imperante no, commissum, territorium, mandatio, mandamentum, etc., al señor elegido por el rey que asimismo puede privar al noble de sus posesiones, pero no de un título, que, como dijimos, tiene carácter de sacramento, en virtud de la “inauguratio” que probablemente conlleva un acto ceremonial hecho con anterioridad. “ORDENAMOS para gobernar la tierra (commissum) ... (36) (el rey fijaba la extensión de la misma teóricamente a su arbitrio, en la práctica éstas se ajustaban a los territoria patrimoniales, al distrito a ser regido por el “comes”) para que todos los habitantes que allí viven concurran a la ORDEN que vos deis para utilidad nuestra (entre otras cosas la recogida de los impuestos reales por medio de sus oficiales en las divisiones que el noble hace, las villae, estas divisiones no coinciden con lo que más adelante serán las parroquias, sino con las villae, ya que las parroquias como los cotos jurisdiccionales se generalizan tardíamente. Hay que tener en cuenta que el proceso de formación de nuestros cotos jurisdiccionales se produce en el siglo XII los confirma Alfonso VII. Al frente de grandes propiedades dentro de villae (que se identificarán tardíamente con las parroquias bajomedievales, en algunos casos, o destacando en ellas se encuentran unos personajes, milites, caballeros, vasallos y parientes, como veremos, del señor del territorio). Y para que admitan cualquier cosa por vos lanzada u ORDENADA que hagan y cumplan todo eso sin excusa. Pero también ORDENAMOS que no permitimos que causeis a nadie una violación o exceso en ese lugar. La monarquía pretende ya crear la imagen de garante de la justicia y las instituciones tradicionales. Bendecido por la iglesia, ungido por el obispo, rey por derecho divino, el rey es el … [lámina página 39] [pie de lámina Juramento de fidelidad de Guillerm de Cervera a Ramón Berenger III 1119. Miniatura del Liber Feudorum Mayor. A.C.A.] …defensor fidei es el responsable de extender sobre todos sus súbditos el ideal cristiano de justicia y caridad. El rey no otorga beneficios, feudos a sus nobles, sino que confirma y sanciona una secular posesión y sucesión de la nobleza al frente de sus estados patrimoniales a cambio de fidelidad y sujeción. Este triunfo de la monarquía permitiría despojar a los condes traidores y afianzar los linajes de devotio más sólida (que toman sus decisiones colectivamente en torno a un jefe del clan familiar). Si bien en la teoría los títulos no son hereditarios en la práctica sí. Así los condes del clan Froilaz mantienen hereditariamente la posesión de los territorios patrimoniales, como la mayoría de los nobles gallegos. La Tierra de Trasancos, será un territorium (37) siempre en manos de los jefes del clan, descendientes de los “Petriz” (Prolix Petriz) hasta la muerte del último Pérez: Rodrigo Gómez. Sólo habrá una excepción, en 1137 se encuentra subdividida en dos distritos, bajo el conde D. Fernando de Trastámara que se titula “princeps huius territorie”, casado con la condesa Doña Sancha e hijo de D. Pedro Froilaz, y, simultáneamente, en manos de Bemudo Pérez de Trava hijo asimismo del conde D. Pedro y de su primera muller Doña Urraca, una especie de condominio que no pasaría, a la muerte de D. Bermudo a sus hijos, revirtiendo el territorio al conde de Trastámara. La causa de que Trasancos, íntegramente patrimonio de la dinastía de Froila Bermúdez asociado siempre políticamente al hijo mayor, no pase al probable primogénito D. Bermudo, se debe quizá a una excepción, decisión persoal del conde don Pedro que mostraría cierta preferencia por su hijo D. Fernando -justificado favoritismo con uno de los personajes más atractivos de la dinastía Petriz y de la Galicia Medieval-. EL CONDE COMO PRÍNCIPE O IMPERANTE DEL TERRITORIUM DE TRASANCOS Alcanzada la dignidad condal, por la que rabiaban impacientes desde su condición de filli bene natorum, los hijos de los bien nacidos, se convierten en verdaderos sátrapas de sus territoria, apiñados en torno al jefe de la familia, decidiendo colectivamente; los parientes y afines, se encargan del gobierno del territorio y sobre todo de marchar con el conde al frente en su hoste particular; príncipes e imperantes de la Tierra hacen levas, recaudan impuestos a través de sus oficiales (Mayorino, villicus), hacen cumprir las penas por medio de sus sagiones, a quien encargan al tiempo uno de sus más rentables negocios derivados de la función de policía: el cobro de las sanciones calumniae, dispuestas por los tribunales (penas pecuniarias o en especie para los delitos cometidos en el territorio) y la ejecución de las penas capitales por los delitos tradicionales estudiados en el volumen anterior, especialmente la traición y el parricidio. En este último apartado se incluye al cliente que mata a su patrono (o criado que mata a su amo como muestra un apeo de Pedroso del siglo XVI). Independiente sino de derecho de hecho, y verdadero monarca en su “feudo”, el conde, une en el caso de la tierra de Trasancos, a la condición de dueño físico del territorio (sus propiedades se esparcen por todo el valle, aunque irán cayendo poco a poco en poder de Xuvia, su monasterio, y fraccionándose entre sus familiares por herencia) el poder político, que le otorga el control efectivo -que el monasterio familiar de la casa potencia- y absoluto sobre los habitantes del territorium como IMPERANTE y PRÍNCIPE DE LA TERRA DE TRASANCOS. Cierto que permanecen en las villae o aldeas, integradas en un espacio jurisdiccional demarcado y con la uilla-palacio dominical en su centro, habitantes que poseen, en su mayoría, la condición de ingenui o libres, junto a cierta hacienda, los vemos también en los villares, al frente de los casales, comprando y vendiendo en los documentos tierras, casas, etc., son los “bonos homines”, campesinos dueños de sus tierras, que podemos calificar anacrónicamente de acomodados. Vemos también coma a cuenta de ellos (pleito Liuva/Antino) tanto la iglesia controlada en Trasancos por la familia Froilaz, como esta misma familia tienen oportunidades para aumentar su patrimonio por varios caminos. Pero los hombres libres de la Tierra de Trasancos son vasallos en su totalidad del señor territorial. Desconocemos su número y situación. Si no aparecen inicialmente en las cartas de Xuvia, es porque éste es un monasterio de la gran nobreza y los diplomas sólo recogen las mandas de estos, desapareciendo la documentación menuda. De aquí se deriva lateralidad de nuestro conocimiento. Las aldeas se comprenden en la jurisdicción de la villa dominical. El poder real teóricamente existía idealizado en la Tierra de Trasancos. Pero la seguridad de las personas depende de los señores y con el soporte factográfico disponible podríamos constatar (erróneamente por la lateralidad de las fuentes) la desaparición progresiva en términos jurídicos (o parcial, si contamos la fraga del Rey D. Alfonso VII, un probable regalo del conde D. Pedro) del “espacio alodial” a lo largo de los siglos XI y XII, sino fuera porque no sabemos que puede significar, si significa algo, este concepto en el contexto territorial. El Conde D. Fernán Pérez de Trava hablando de unos hombres de Carancia (1132), los cuales (38) entrega al monasterio de S. Martiño junto con la tierra, dice: “damus vobis in illo cauto de Caranza quamtum habemus vel abere (sic) debemus de nostro iure vel de voce regali” ilustrando claramente que “voce regali” no significa nada, es una palabra vacía, ya que al no haber poderes que, fuera del contexto de discriminación distributiva de las cargas, garanticen la condición de los hombres libres, (y menos en un coto donde el señor ejerce plenamente su jurisdicción) el poder real se ve anulado y depende únicamente de la disposición del conde; suponer sin fundamento, que se mantuviesen salvo la mencionada y deshabitada fraga- áreas de realengo en Trasancos, basándonos en el respeto que la familia de Froila Bermúdez muestra la legitimidad, tal vez sea, si no disparatado, excesivo. Sabemos, por la lista de Tructino de las iglesias pertenecientes a la Sede Iriense, en Trasancos que al parecer existían espacios no controlados por la nobleza territorial en torno al año 830 (en Doso y Sta. María de Caranza). Hasta la primera mitad del siglo XII la documentación conocida no nos muestra nada de esto. En el siglo XI cristalizan conjuras y alzamientos suficientemente justificados contra el poder real. Al final de la primera década del siglo XII, se pondrá a prueba el elemento aglutinador de la pirámide social: la fidelitas, el juramento prestado al señor por el vasallo, encarnado en la figura del conde D. Pedro, arquetipo de noble. El triunfo de este juramento tras sacrificios y penalidades sin cuento con la coronación de Alfonso Raimúndez, demostrará la resistencia y estabilidad de la pirámide feudal puesta a prueba en los momentos difíciles, y al mismo tiempo tendrá consecuencias funestas para nuestra Historia, al perder Galicia, convertida en un estado efímero, la oportunidad de mantenerse como país independiente. Si no existiese la obligación moral del vasallo para con su señor la fidelitas nada impediría a D. Pedro entronizar, en un momento de la sucesión de los acontecimentos que estudiamos en otro apartado, a D. Fernando Pérez su hijo cumpliendo una antigua aspiración familiar (recogida por el Conde de Barcelos) y quizá hoy viviríamos en una Gallaecia “histórica”, unidos al norte de Portugal, sin necesidad de andar buscando la autoidentificación. En un momento en que la riqueza se mide no por la cantidad de dinero que se puede atesorar; ino por la magnitud de los bienes raíces, rentas, ganado y hombres que se poseen, desde los potentiores a los humiliores, la jerarquización social se basa en la propiedad de la tierra a todos los niveles. La actividad macroeconómica medieval consiste en la circulación de grandes extensiones de tierras entre los elementos que componen el estamento nobiliar. Este estamento llevaba practicando desde la protohistoria el matrimonio entre primos para evitar la dispersión de su patrimonio, con todo, inevitable. Por ello una serie de instituciones, los monasterios familiares dotados por los propios dueños, cumplen la función de entregar terreno en beneficio a los miembros de las familias más humildes a cambio de una renta testimonial. El servicio de armas, originariamente unido a la propiedad de la tierra, grande o pequeña, era una exigencia de la condición nobiliar. Los hijos de las clases elevadas, los “filli bene natorum”, esperaban a través de este servicio y la proximidad al rey el ascenso a un cargo, los “milites et satellites” acuden también a las armas, y esperan que la fortuna de su señor y pariente les favorezca con un puesto en los “territoria” que éste gobierna. Y, más adelante, cuando estén constituidos los cotos, no exclusivamente monásticos, aspirarán a una encomienda en ellos. Vamos a ver como se articula en este sentido el territorio. En Trasancos el cargo de mayor importancia el de meiriño o Mayorino de la Tierra, estaba generalmente en manos de un miembro de la familia Pérez. Los cargos que desempeñan, los milites, constituyen un importante factor de animación de la jerarquización local. Hasta 1114 domina el señorío laico, pero se va confirmando en los monasterios familiares de Xuvia y Pedroso el señorío eclesiástico que, cada vez más disfruta también de una amplia autonomía, sancionada por las disposiciones reales, en tiempos de Alfonso VII, que acotan sus propiedades. El gran noble y los monjes del monasterio (que no hay que olvidar nunca que son sus parientes siempre) al realizar o recibir las cesiones, procuran del rey la confirmación de éstas. En Xuvia el monarca cederá al monasterio y a sus dueños, todos los derechos de dominio sobre el coto (“Sed tota jurisdictio dominii sit plena el libera prioris et domini monasterii supradicti”) (39) Tanto S. Martiño como S. Salvador de Pedroso después, son propiedad particular de la familia Petriz, que retiene para sí “en su voz” la tutela sobre sus monasterios y mantienen probablemente en ellos algo similar al derecho de presentación, eligiendo priores de su casa, no sólo en ellos sino también en sus iglesias, actuarán de la misma forma. Ellos decidían quien iba a ser el abad de Xuvia y tras el traspaso a Cluny seguirán influyendo en la elección del prior, y la línea que éste debe seguir limitándose la badía burgundía a sancionarlos. Esta familia como ya había observado en el siglo XVIII el historiador y prior de Xuvia, Fray Felipe Colmenero se refiere siempre al monasterio como “monasterio nostro” o “avi et visavi mei fundaverunt” etc. La tutela y cura de la noble familia de los “Petriz” sobre sus monasterios fue siempre muy estrecha. Pero estas familias colaterales, por “successio” pierden poder con el paso del tiempo al comprometerse su base territorial a consecuencia de las donaciones y las particiones familiares. Sus rentas y nivel de vida menguan en el momento en que las campañas se hacen más costosas y se demanda lujo y moneda que empieza a circular. En Trasancos, la graña de Brión se expande bajo la tutela de Sobrado en la segunda mitad del siglo XII; los problemas de este gran monasterio con las familias nobiliarias grandes y pequeñas en Trasancos a principios del siguiente siglo, se encuadran en un contexto de “hambre de tierras” necesidades de dinero y violencia que provocarán la caída de los cotos monásticos, en manos de comendeiros instituidos por los grupos nobiliarios poderosos, ladeando los intereses de las familias de los priores y monjes, a finales de siglo. Pedroso llegará a tener tres comendeiros simultáneamente, en sus cotos, feligresías y collaciones, un ejemplo entre muchos. Después de la muerte de Rodrigo Gómez, sine semine, Trasancos (Pedroso y Xuvia, los propios cotos de Brión, Balón y Mougá, etc.) caerá en regengo, y son privilegiados los cotos controlados por las familias locales por los reyes de Castilla y León. Simultáneamente el ascenso de una serie de caballeros estrechamente emparentados: Ferrol, Esquío, Mandiá, Piñeiro, Lago, Pita da Veiga, Freire de Andrade, etc.) está en sinergia con la colocación por estas familias de verdaderas dinastías familiares de priores, que también controlan y se perpetúan en los cargos de las nuevas ciudades de Ferrol y Neda, utilizando en su beneficio la enorme base territorial abastecida por las enormes propiedades monásticas de Xuvia y Pedroso. Los caballeros desempeñarán por delegación, voluntaria o forzada, de los priores, personalmente las funciones legislativa, ejecutiva y judicial dentro de los cotos monásticos, como más adelante veremos. Conocemos un temprano caso en el que conde D. Pedro Froilaz, viendo que iba a ser amenazado de excomunión por el papa Pascual II, por expulsar en dos ocasiones al abad de Cinis, que intentaba segregar del monasterio la comunidad de monjas, se presentó en Roma ante el Papa con sus títulos de propiedad en la mano y el Papa le dio la razón. Esto con el tiempo se traduce para los vasallos y los siervos en un servicio a múltiples señores, dicho con otras palabras, algo tan habitual y antiguo como tener que hacer frente a una multiplicación de las cargas, pero todavía a principios del siglo XII las cosas eran más sencillas: al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. Para hacer su cobro más efectivo la Tierra de Trasancos estaba dividida en distritos jurisdiccionales en manos de “vicarii, Mayordomi, milites” todos ellos miembros del clan familiar que conseguirán perpetuar ciertos cargos en sus familias formando dinastías locales, linajes que son los mismos en el siglo XIII que los que se remodelaron a principios de la Edad Moderna con presupuestos, que no bases económicas nuevas. Estos distritos se llamaban villae. Por encima de ellos está la figura del “villicus” “vicarius huius Tierrae” que en la ausencia del señor se encarga del territorio, son siempre miembros de la familia condal residiendo permanentemente en Trasancos. Gracias a un documento de concordia (40) entre el conde don Pedro y los miembros de su familia con Diego Gelmírez, por el que se pone fin a un largo pleito jurisdiccional entre Compostela y Mondoñedo, que se disputaban el arciprestazgo de Trasancos, entre otros, en virtud del cual el conde quitaba a Mondoñedo la potestad sobre sus iglesias y monasterios privados del arciprestazgo de Trasancos, y las ponía bajo la obediencia de la Sede Compostelana, conocemos la división eclesiástica de algunos distritos de Trasancos a comienzos del siglo XII, así como una lista de caballeros instalados en las villae de Bezoucos, Trasancos, Labacengos y Arrós. El presbítero D. Rodrigo, tenía el beneficio de la iglesia de Santa María a Mayor, que no era parroquia. El Val no existía como parroquia sino que a principios y durante buena parte del siglo XII estaba dividido en una serie de espacios demarcados y determinados (heredades o villae) de grandes dimensiones en propiedad de caballeros o presbíteros: Vilacornelle donada a Xuvia por el abad Munio y su hermano, el presbítero de Serantes, Vimara, el 24 de febrero de 1121; Pradeedo, una villa muy extensa (su deslinde nos llegó a través del Tumbo II de Sobrado), y casa que aún hoy se conserva en perfecto estado; la villa de Quintana, de la que también localizamos la casa matriz, y de Ciobre, totalmente independientes una de la otra. Había una serie de minimonasterios familiares diseminados por la Tierra de Trasancos, el abad Sisnando estaba a cargo del monasterio de San Estebo de Sedes y D. Gonzalo era abad del monasterio de San Mateo de Trasancos. Considerado siempre S. Mateo como cabeza de Trasancos, alternaba con Santa Icía, como sede o residencia temporal del arcipreste o “abba”, máxima dignidad religiosa de la Tierra. Sedes sería de Pedroso al ser donado por la familia al monasterio fundado por Munia y cuando poco después, el arcipreste sea sustituido por un arcediazgo, la Tierra contará con dos, el de Trasancos en Santa Icía y el de Pedroso. D. Gonzalo sería arcediazgo de Pedroso tal y como figura en una donación de Visclávara Froila, en la que Doña la cuarta parte de la iglesia de S. Lourenzo de Doso a Xuvia, añadiendo: “post mortem archidiaconi domini Gondisalvi de Pedroso concedo ibi totam”. (41) La función política del conde Príncipe e Imperante del Territorio, se corresponde con el poder del arcipreste de la iglesia del territorio que participa de un quiñón (tercias) del producto deci- mal. Esta duplicidad de poderes dentro de la función soberana de un territorio es anterior al mismo cristianismo. Existía en el mundo céltico, como demostramos en el volumen anterior. Por eso existe en la Edad Media. El Acta fue firmada por el conde D. Pedro, su esposa Doña Mayor Guntroda Rodríguez y sus hermanas, monjas de Xuvia, Doña Muniña y Doña Visclávara. Esta es la lista de caballeros, todos miembros del clan Petriz, instalados en las Tierras de Bezoucos, Trasancos, Labacengos y Arrós, en la que figura el vicario de la Tierra, Eica Estévez (vicarius huius terre Eica Stephaniz). CABALLEROS DE BESOUCOS Germudo Asmódiz Gonzalo Menéndez Oveco Fróilaz Bermudo Ragéliz Juan Vimáraz Pedro Bermúdez Fernando Suárez Menendo Hólmiz Vistrario Hólmiz Férveo Hólmiz Munino Oduáriz Vistrario Peláez CABALLEROS DE TRASANCOS, LABACENGOS Y ARRÓS Bermudo Galídiz Gonzalo Pérez Pedro González Bermudo Hiscaz Menendo González Pedro Muñiz Bermudo Pérez Munio Bermúdez PedroSuárez Eica Estévez Oveco González Ragéliz (Bermúdo) (vicario de la Tierra de Trasancos) Froilán Bermúdez Oveco Muñiz Suero Téllez ASPECTO RELIGIOSO DE LA FUNCIÓN SOBERANA: ARCIPRESTAZGO DE TRASANCOS. BASE TERRITORIAL. A la estructura dúplice de la primera función en el territorio corresponderían dos sistemas de obtención de rentas teóricamente distintos -derivado el primero del sistema de locación- conducción y servicios jurisdiccionales, y de los mismos, primicias, ofrendas, aniversarios y un largo etc. ; los segundos -en la práctica totalmente imbricados, se aprecia claramente todavía. La lista de caballeros se completa con una lista discriminada del clero de Bezoucos y una conjunta de Trasancos, Labacengos y Arrós, no son párrocos (todavía no existen las parroquias) como los considera D. Antonio López Ferreiro (42) sino dignidades del presbyterium, sometidas a la autoridad del *archipresbyter dependiente del obispo. *Su origen está relacionado con los episcopi priscilianistas instalados en diócesis (rurais, sin vida urbana) territoriales adscritas luego a Sedes tras la reforma del Dumiense y convertidas en arciprestazgos. El abba o arcipreste (archipresbiter) se comporta como un juez eclesiástico de amplias atribuciones se encarga de todo lo relativo a la liturgia y la orden. Representa al obispo en el territorio y obtiene una participación (tercias) en los diezmos y primicias y otros beneficios por su cargo, de todas las iglesias, capillas y monasterios del territorio. Impone también el birrete (consagración) a los beneficiados. Presbíteros de Besoucos Payo Almóndiz de San Pedro de Cervalles (Cervás) Diego Fulgencio de Santa Eulalia de Lubre Rodrigo Sisnández prelado del Monasterio de San Vicente (Caamouco) Payo Bermúdez de San Xoan de Pinnario (Piñeiro) Gutierre Osóriz de San Salvador de Magnios (Maniños) Rodrigo Muniz de San Vicente de Mediano (Meá) Oduario de Santa Eulalia de Courio (Coiro, anexo Maniños) Froila de Santiago de Baraliobre (Barallobre) Froila de San Mamede de Laragia (Laraxe) Xoan de Santa Mariña de Seliobre (Sillobre) Ordoño de San Salvador de Seliobre. Presbíteros de Trasancos, Labacengos y Arrós Monino de Santa María de Sichario (Sequeiro) Sisnando, prelado del mosterio de San Esteban de Setes (Sedes) Suero de Santa María de Castro, Pedro de Santa Eulalia de Avinio (Aviño) Ero de Santiago de Laco (Laco) García de San Xiao de Lamas. Ordoño de San Saturnino (Santa María de San Sadurniño) Rodrigo de Santa María Majore (Santa María Mayor del Val) Froila de San Pedro de Lexa {Leixa) Monino de Santa María de Labacencos (Labacengos) Vimara de San Salvador de Sarantes (Serantes) y Pedro Luz (notario del conde D. Pedro) Gonzalo, prelado del mosterio de San Mateo (de Trasancos) Pedro de Santa Columba. Payo de San Xurxo de Marinas (Mariñas) Pedro de San Román de Doninus (Doniños) Ego Pelagius Pelagii filius et presbyter, illius patriae indigena, confirmante supradictorum assensu scripsi in concilio, et confirmo ».(43) Adquiriendo con el tiempo mayor importancia, el arcipreste de las Sedes episcopales es elegido por la autoridad del obispo, quien lo controla. El arcipreste territorial tiene una gran trascendencia, si acaso , “arqueológica”, ya que este antiguo cargo, citado en el Canon 7 del Concilio de Braga va a definirse en el espacio “político” de los territorios (unidades institucionales que funcionan como protoestados como se aprecia observando la simetría entre el listado del mal llamado “parochiale suevorum” y las diócesis del Cronicón Iriense que configurarían posteriormente los arciprestazgos clásicos. Así la civitas de los Lapatiancos Lapatia(n)corum (¡y no Lapatia-coru como algunos autores todavía dicen, negándose a ver la clarísima deturpación del genitivo latino de plural!, se corresponde con el arciprestazgo de Labacengos (Lapatiencos=Lapatiancos). Resumiendo, el arciprestazgo se asienta sobre una base territorial e institucional castreña que pervive con pocos cambios en el mundo altomedieval, en contra del que sostiene el profesor (Dr. G. Pereira Menaut quien, supone profundas transformaciones en la organización sociopolítica indígena a finales del siglo I d.C. y cree que el cambio de nombre que utilizaban los romanos para las tierras del noroeste: populus/civitas por lo de res publica conlleva cambios estructurales profundos. Las monedas de Eiravedra (Sedes) de los siglos III y IV garantizan la pervivencia del hábitat en castros hasta el siglo IV. (44) Y esto sucede no sólo en el Nw., también en las áreas atlánticas poco romanizadas. (45) La existencia de una nueva denominación para las civitates que pasan a ser llamadas “Respublicae” y el registro epigráfico de magistraturas como los Duoviri (probablemente existentes en el mundo castreño con otro nombre antes de la dominación romana), no significan un cambio en la sólida y conservadora estructura indígena, sino una interpretatio, un “rebautizo” para adaptar la burocracia romana a las dúplices instituciones indígenas preexistentes, que, más mal que bien, adecuan como pueden a los nombres de las instituciones oficiales del imperio su realidad institucional. Por otra parte como muestra la arqueología y confirman las fuentes, el hábitat en castillos incluso ultrapasa en algunos casos el siglo V conviviendo ya con otras fórmulas de asentamiento que poco a poco irán triunfando. Como fósiles vivos, en algunos casos todavía hoy, los arciprestazgos deslindan cada una de las civitates/populi o territoria, o unidades políticas administrativas del mundo castreño del noroeste penínsular durante la Edad Media. En el acta de obediencia del arciprestazgo de Trasancos a la Sede compostelana falta por firmar Santa Icía por pertenecer su iglesia al monasterio de San Martiño. La representaba el notario Pedro Luz ya que el arcipreste, que era probablemente el mismo Munio, (esto explicaría su especial fórmula de juramento de fidelidad a Gelmírez) abad de Xuvia al estar bajo la obediencia de Mondoñedo no podía firmar un traspaso de su arciprestazgo a Santiago. Un acto político decidido por el conde D. Pedro para atraerse a Gelmírez, no podía ser firmado por un arcipreste electo de Mondoñedo, traicionando la fides y la familiaritas debidas al obispo, como veremos en otro capítulo. Munio figuraría luego como arcipreste de Trasancos en varios diplomas de Xuvia y así figura en un diploma de 26 de diciembre de 1113, confirmando la donación de una heredad en la Tierra de Trasancos a Xuvia. (46) Por eso al ser Santa Icía una posesión de San Martiño –casi equivale a decir un coto del conde- es el notario del monasterio de Xuvia, notario asimismo del conde de Galicia, D. Pedro Fróilaz, Pedro Luz, quien firma el acta. En este parcial mosaico de la iglesia trasanquesa no figura S. Xiao de Narón, que también tenía un monasterio con el presbítero Xan. (47) Algunas de las iglesias del cual su ámbito de influencia pronto será ampliado y definido como feligresías aparecen mencionadas únicamente en relación al territorio de Trasancos ripa flumen Iuviae, por ejemplo: Santa María de Sequeiro, San Estebo de Sedes, Santa María de Castro, Santa María A Mayor (O Val), San Pedro de Leixa, San Salvador de Serantes, Santa Icía, San Mateo, S. Xiao de Narón, etc. Territorio Político y Milites en Trasancos Dentro del territorium de Trasancos, unos distritos deslindados, por ejemplo los del Val, anteriormente citados, se encontraban ocupados por “milites” que aparecen frecuentemente confirmando junto a la familia condal, en los documentos de San Martiño. (48) [LÁMINA PÁGINA 47] [PIE DE LÁMINA: Encomendación de burgueses a un señor feudal. Miniatura del Liber Feudorum Ceritaniae.] Es probable que estos “mitites” o caballeros recibieran estas heredades, haciendas rurales consistentes en una aldea, del señor llamadas frecuentemente “villae” (Platanetum Quintana) o hereditates a cambio de sus servicios. Su extracción proviene de segundones, emparentados estrechamente con la familia Pérez, al servicio de los condes, formando parte de su estrecho círculo de parientes o vasallos el “aula comitis”. NOTAS (1) Paulo OROSIO “Consultatio sive commonitorium Orosii ad Agustinun de errore Priscillanistarum et Origenistarum” in C. TORRES RODRÍGUEZ, Paulo Orosio… Gal. Hist. Pág. 731-736. Santiago 1985. (2) Esta diócesis que GARCÍA ALVAREZ cree desaparecida antes del siglo VI, figura todavía en una lista de sedes episcopales españolas, en un códice Escurialense (R II, 18, fol. 65vto), redactado en el año 779, en la sección de sedes de Galicia después de Iria; donde aparece también Seaia entre 12 sedes. De Beteka nos dice el autor de la pseudo Isidoriana en el siglo XI “destructa est”. (3) PLIN. Nat. hist. IV. III. (4) PTOL. Geg. II, 6, 24. (5) HYD. Chron. 32. (6) CIL. II, 2649; IRG I 20. (7) HYD. Cont. Chron. pág. 16. (8) HYD. Chron. 46; ibid. 48. id. ibi. 91. Y todas las fuerzas se apiñan contra los invasores y los gallegos resisten con fuerza en los castros e incluso toman prisioneros y matan a muchos invasores. (9) Bol. Univ. Sant. Núms. 55, 56, pág. 4-3ss. (10) cf. RUBIO ALIJA, José. “Españoles por los caminos del Imperio Romano” (estudios epigráfico-onomásticos en torno a Reburrus y Reburrinus). CHE XXIX-XXX (1959) pág. 5-124. ISID. Etim VII, 12. (11) “El Patrimonio eclesiástico” pág. 65, 69 al afirmar que en la Galicia de la segunda mitad del siglo VI no existían parroquias o feligresías territoriais. Ni existían tampoco en buena parte de la Tierra de Trasancos ¡todavía a mediados del siglo XII! (12) TORRES RODRÍGUEZ, CASIMIRO. Galicia Sueva. in Galic. Hist. Pág. 278 a 281. (13) … Et Mirus cepit Bracaram et fecit concitium Bracarensem secundum, ubi Andreas fuit, in era DCX. Et Mirus sedi sue Hyriensi contutit dioceses, scilicet; Morracium, Saliniensem, Moranian, Celenos, Montes, Metam, Merciam, Tabeyrolos, Velegiam, Hour, Pistomarcos, Amaeam, Coronatum, Dormianam, Gentines, Celticos, Barchalam, Nemancos, Vimiantum, Selagiam, Bregantinos, Farum, Scutarios, Duvriam, Montanos, Nemitos, Prucios, Bisacos, Trasancos, Lavacencos et Airos, et alias que in canonibus resonant. (Transcripción y notas de Manuel-Rubén GARCÍA ÁLVAREZ, Memorial Histórico Español (R.A.H.), Tomo L, Madrid, 1963. (14) Polibio describe las ventajas de tener una nutrida clientela para el noble galo y César señala las ventajas recíprocas del sistema de clientela para los señores y sus seguidores, cf. T.G.E. Powell. The celts. Tham.&.Hudson. London 1960. (15) D'ORS, A. Epigrafía jurídica de la España Romana. Madrid, 1953 p. 61ss. (16) “Autenticidad de la inscripción de municipios que sufragaron el Puente de Alcántara” in REE, 32, 1976, pág. 155ss. (17) A.H.N. (C.D.J.), códices 1041 B. n. 18 fol 5. (18) A.H.N (C.D.J.), códices 1041 b. n. 65. fol15. (19) Celanova, Cartulario. Lib. II, núm. 146 in LÓPEZ FERREIRO. Hist. T. II. apendi. pág. 178. (20) A.H.N. Codices (Juvia) 1041 b. n 23 fol 6 v. (21) Carlos BALIÑAS PÉREZ. Defensores y Traditores, un modelo… pág. 118 y 119. (22) Ibid. Pág. 28 (23) p.e. “… in Tierra Nemitos de aecclesia Sancti Marie de Sada… In Tierra de Prucios de aecclesia de Pervis… In Tierra Bisauquis de acclesia Sancti Stephani de Herenes… In Trasancos de aecclesia Sancti Marie de Neda” A.H.N. (Xuvia) cod. 1041 B. n. 6. fol 2vto. Junto a inmumerables ejemplos de los que su recogida llenaría un volumen. “… in villa que vocitant Codegio iuxta acclesia sancti Iuliani, Territorio Presaras”. [A.H.N. Cod. 976 B. fol 13vto. in Mª C. Pallarez Méndez. El Monasterio de Sobrado, un ejemplo… A Coruña 1979] “In Territorio Mera, villam vocitatam Leocadi. In Britonia villa Mediana. In Territorio Bisaucus, villa nuncupata Littoriana (Noville?)… inter Montanos et Bragantinos villam vocabulo Amberonam. In Territorio Pistomarcos villam cui dicitur Vernimes… in finibus Territori Montanos ad parte de Presaras, villam que nominatur Castrum et sanctum Sebastianum… ibid A.H.N. cod. 976 B. fol 2 y 3 r. ob. cit. p. 263. La unidad política básica El Territorio viene incluída en los límites precisos de la Galicia Medieval. “… in Urbe Galecie, Territorio Nemitos” A.H.N. Cod. 1041 B. n. 18 fol. 5. “ad locum vestrum qui ese fundatum in Urbe Gallecia, Territorio Trasanquos ripa fluminis Iuvie…” A.H.N. cod. 1041 B. n 65. Fol 15. (24) ISIODORO. Lib. 10 orig. (25) Dr. D. Antonio BLANCO FREIJEIRO, conferencia pronunciada en un curso organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Pontevedra, (del 7 al 2 de septiembre de 1981) que llevaba por título “La Villa Romana en Gallaecia y su posible relación con la vita communis del priscilianismo. in Monografías de los Cuadernos del Norte (pág. 57, 70) C.A.A. (26) “… Quomodo obtinuit eas antecessor meus per terminos et divisiones suas antiquas, id est villa de Platanedo (Pradeedo, O Val, Narón) dividitur per i!lam armatam etper illum carvalium Pelagii Fernandi et per Arcam de Vados Pasandi (Arca de Vespasante, un túmulo que separa las feligresías del Val de San Mateo) et tornat se per castinariam de Alvare et per illam portam castri et inde ad Fontem Cecam. Hereditas de Quintana ubi eam inveneritis, hereditas de Villa Cornelli dividitur per ubi se dividit de Ciobre et quo modo se dividit de Valle Malo (luego estas villae particulares determinadas por marcos conformarían la feligresía de Sta. Maria a Mayor del Val, inexistente todavía a finales de 1173) et inde per Grandalem et inde ad Lamam Molinum”. Sobrado. Tumbo II. n. 420 fol 142 v. y 143 r., in tras. de Pilar de LOSCERTALES DE VALDEAVELLANO. Tumbos del Monast. de Sobrado. Mad. 1976. (27) FLÓREZ; ESP. SAG. IV, P. 354. (28) OROS. Hist. VII, 41, 4, 5, 6. (29) Ibid. 7, 8. (30) C.D.P., núm. 25, A.C.M. in CAL PARDO, Enrique. El monasterio de San Salvador de Pedroso en Tierras de Trasancos. A Coruña 1989. ob. cit. pág. 259 y 260. (31) Esto que no es novo, se introducirá por primera vez en Galicia, 3.000 años antes (con la llegada de los primeros indoeuropeos (Alteuropäische), fundadores, como así lo indica el estudio de los etimos de los étnicos, de la Tierra de Trasancos y los demás primitivos “estados” de la Gallaecia antigua, portadores de un sistema institucional complejo destinado a tener una larga pervivencia por muy extraño que parezca a los que no estan familiarizados con las instituciones indoeuropeas. (32) El cubicularium era el que se encargaba de los aposentos reales, o escanciarium, de servir el vino, el armiger regis, el que llevaba las armas. Nos remite directamente al mundo castreño, germánico y céltico. Recordemos como Lug “Brazos largos” queriendo entrar a servir al Rey Nuada le dice que es copero al portero del castro de Tara. En el mundo indoeuropeo es un privilegio formar parte del grupo de escogidos del jefe. “Toman sus comidas sentados (en el Royal Hall) en bancos construidos alrededor de las paredes, situándose según la edad y dignidad, la comida se va pasando en rueda”. ESTRABÓN, III, 3, 7. (33) Juvia. “Libro de Rentas del Priorato”. 1789, pág. 63, A.D.M. (34) “España Sagrada” XVIII, Ap. en José VILLAAMIL y CASTRO. Rev. Grial, pág. 227, Jul-Ago-Sep 1971 (35) “Es excusado repetir aquí la prueba de que los reyes designaban a los “comites” o “imperantes” que en su nombre regían los “comissa” “comitatus” o “mandationes” en que el reino se hallaba dividido; venían haciéndolo sus antecesores los reyes visigodos. No ha llegado hasta hoy ninguna de tales designaciones realizada por Alfonso III. Me parece empero seguro que en sus días estaba ya acuñada la fórmula legal de tales designaciones. Me permite afirmarlo el paralelo entre el texto de la concesión de inmunidad a Sahagún por el rey Magno en 904, con el nombramiento por su nieto a Alfonso IV a su tío D. Gutierre en 929 para regir unos commissa gallegos”. ALFONSO III A SAHAGÚN: “ORDINAMUS vobis ad imperandum post partem Eglesie homines quancumque sunt habitatores in Villa Zacarías in locum Calzata. Vel alios quantoscunque ibidem supervenerint ad habitandum. Ita ut ad vestra concurrant ordinationem pro qualibuscunque utilitatibus Eglesie peragendis.Et quidquid a vobis ininctum, uel ordinatum acceperint inescusabiliter omnia adimpleant atque peragant. Tu vero Sanzo non te presumas eos inquietare pro nullaque actione. Escalona. Historia de Sahagún, pág. 176”. (36) FLÓREZ: “España Sagrada” XVIII, pág. 352 ALFONSO IV A GUTIÉRREZ MENÉNDEZ “Adefonsus Rex: Tío nostro domno Gutierre. Per huius nostrae praceptionis serenissimam jussionam ORDINAMUS vobis ad imperandum commisso de Carioca. Carteliom. Laure Medio. Sabiniano et Loserio et Orticaria. Ita ut omnes ipse populus ad vestram concurrant ordinationem pro nostris utilitatibus peragendis. Et quidquid a vobis iniunctum uel ordinatum acceperint, inexcusabiliter omne illud adimpleant atque peregant. Neminem vero ordinamus uel permitimus qui vobis ibidem disturbationem faciat nec inmodicum2. (37) La Tierra o unidad política primaria que se corresponde con las antiguas diócesis del Cronicón Iriense y ahora con el arciprestazgo es indivisible. Trasancos no se puede dividir. Puede gobernar la mitad de la tierra un determinado señor y la otra mitad otro pero ésta permanece inalterable. (38) A.H.N. Códices 1401-B, doc. núm. 24, líneas 26, 27. fol 7 v. (39) A.H..N. Documentos sueltos, carpeta de Juvia y otros monasterios, en MONTERO DÍAZ, Santiago Col. Dipl. de S. Martín. Santiago, 1935, pág. 99. (40) “Historia Compostelana”, lib. I, cap. XXXV, pág.80 (41) A.H.N., Cód. 1041 B, núm. 7, fol. 2 vt. (42) Cf. “Hist. Compost.” Tomo III, pág. 267, 268. (43) “Hist. Compost.”, lib. I, cap. XXXV. (44) GERARDO PEREIRA MENAUT “La formación histórica de los pueblos de Hispania”. Veleia, pág. 285. 1974. Según Pereira Menaut: Hacia finales del siglo I d.C., “sin que podamos datarlo más exactamente, desaparecen aquellas formas de organización socio-política propia de los indígenas, de las que ya hemos hablado, y que componía el sistema de “castella”, subdivisioens dentro de comunidades muy poco integradas. A partir de ese momento, los pueblos indígenas de Gallaecia van a funcionar como comunidades políticamente integradas, exactamente igual que las de Italia o de la Baética. En las inscripciones son llamadas “res publica, como la “Respublica Limicorum y, lo que es más importante, tienen magistrados y senados igual que los municipios y colonias romanos. Las inscripciones nos presentan a los “duoviri” de los Limicos, o nos hablan de un magistrado de la ignota comunidad de Avobriga, para el que se emplea la típica fórmula absolutamente romana para designar a un magistrado que ha ocupado todas las magistraturas en su comunidad. Como si se tratase de un senador de una colonia como Tarraco o Corduba, de él se dice que también se llegó a flamen provincial tras haber pasado por todas las magistraturas de su ciudad, “omnibus honoribus in res publica sua functo”. Con otras palabras: las comunidades indígenas han abandonado sus formas de organización y se han reorganizado adoptando las formas romanas. Y ello sucede al mismo tiempo en que abandonan sus formas de asentamiento, castros, y se instalan en las zonas bajas, para vivir en condiciones completamente nuevas”. Esta tesis no es compartida por nosotros en virtud de todo lo expuesto en el volumen anterior pág. 135, 136. Aun en el caso de que el jefe militar de la civitas se convirtiese en un magistrado y “druida” o lo que sea, en un flumen, el territorio castreño, en una “respublica” y los compañeros del jefe que le prestan consilium en un senatus, etc., sólo cambiarían los nombres de los cargos, las estructuras básicas de organización social permanecen hasta la Alta Edad Media como estamos viendo. (45) Cf. Nicholas JONHSON. Peter ROSE. Cornwall Archaeological unit: …Rural life no doubt continued much as before an even though power had shifted decisiveley to the invadet; it is likely that, apart from a few Roman administrators, Roman Cornwall was still ruled by the pre-invasion tribal leaders and ther descendants””…By the time the last legions were with drawn from Britain in A.D. 410 for the defence of the Roman heartland, Cornish society had changed. There was a monetary economy where none had existed before, trading links had been extended, farming had undoubtedly expanded and finds of fine wares, coin hoards and expensive high status metalwork suggest that thoug unsophisticated by Roman provincial standards, Cornwall vas by no measn impoverished. Maniy people had no doubt adopted Roman names, manners and accents but it was not long before society began to splinter; Cornwall was still, despite 350 years of Roman bureaucracy, essentially celtic in character”. Pág. 9,10. Truro 1.990 (46) : A.H.N., Cód. 1.041B, núm. 27, fol. 8 r. (47) CF. “Historia Compostelana”. L.I, cap. 35, pág. 91. Trad. PEDRO SUÁREZ, donde en 1.110 estaba el ya nombrado presbítero Xoan “prelado del monasterio de San Xiao de Narón. Colección diplomática de Xuvia. 5 de agosto 1170. A.H.N., Cód. 1.041B, núm. 86, fol. 17 vto., copia núm. 219, fol 35 vto. (48) Tal es el caso del vicario de la tierra Eica o Egica Estévez; Bermudo Rageliz, Oveco González, Oveco Núñez, Gonzalo Pérez, etc. PD. El mismo Autor en 1994, solicitó del obispado de la catedral de Santiago un mapa de arciprestazgos. La diócesis conservaba todavía la demarcación de Trasancos, de Labacengos y de Arrós. Fue muy facil colocar todos los territorios políticos autónomos celtas prerromanos. Se citan, como se citaban las antiguas provincias, en el sentido de las agujas del reloj. El mapa, comprobado factográficamente, fue publicado en el Anuario Brigantino, y en una historia ilustrada del Concello de Narón. Y reproducido en muchas ocasiones. 1995, 1997, 1999, 2000, 2001, 2002, 2004. A día de hoy, el investigador naronés Alexandre Pérez Vigo, completó, factográficamente todas las trebas de Gallaecia. Su mapa con la exacta reducción será presentado en el próximo congreso del instituto de Estudios Celtas de Ortigueira. Andrés Pena Graña, fue silenciado por los anticuarios y medievalistas gallegos, que a día de hoy –cuando no le convierten su trabajo en una “tapa” o en un “aperitivo”, siguen sin citarlo, pero ya se animan a pisar sus pasos. El autor agradece el muro de cariñoso silencio, pero está dispuesto a refrescar la memoria. Tanto es así, que Pena Graña, que inicialmente pensaba hablar en el congreso de Ortigueira de un tema etnográfico relacionado con la caza salvaje, los petroglifos y las tumbas de carro, se vió obligado, por necesidades del guión a volver a retomar lo que ya había sido demostrado en 1991. CROUGINTOUDADIGO pide disculpas por los defectos de traducción Salud y Gloria, druidas.

  46. #46 crougintoudadigo 28 de feb. 2006

    Biblioteca: Una profesora de la UNED adelanta el origen de la escritura en España

    SALUD Y GLORIA DRUIDAS HE VISTO UNO DE LOS OBJETOS Y LOS SIGNOS QUE TIENE, ME LO MOSTRÓ EN ORTIGUEIRA LA PROPIA PROFESORA Ana María Vázquez Hoys CREO SINCERAMENTE QUE, SEGURAMENTE, ES UN SIGNARIO, Y POR EL SOPORTE EN QUE ESTÁ ME REFIERO A LA CAJITA EPIGRAFIADA, NO LE CABE DUDA A CROUGINTOUDADIGO DE SU ANTIGÜEDAD POR OTRA PARTE, COMO ES NORMA EN ESTE GÉNERO DE ASUNTOS, DONDE LA ESCRITURA, ES Y DEBE SER COSA DE ORIENTE, LO QUE DICE VAZQUEZ HOYS puede resultar Y RESULTA CUANDO MENOS impertinente. UNA SOLUCIÓN CROUGINTOUDADIGA LA SERÍA EL BORRARLE TODOS LOS SIGNOS A CAJA, PERO LA CAJA SE NOS PODRÍA DETERIORAR EN EL PROCESO. MIENTRAS SE BUSCA OTRA. HABRÍA QUE GUARDAR ESOS SIGNOS Y LA CAJITA QUE LOS CONTIENE EN UN CAJÓN PARA QUE NO LOS VEA NADIE Y NO SE NOS COMPLIQUE LA VIDA ¿NO CREEN? PUEDEN HACER TODA LA RECHIFLA QUE QUIERAN, COMO SIN DUDA LA HICIEROS Y LA HARÁN, PERO LOS SIGNOS ESTÁN AHÍ, Y SE DATAN. DE HECHO SIGUEN AHÍ SOBRE UN INCOMODO SOPORTE QUE SE DATA MUY BIEN, SIGUEN AHÍ ENIGMÁTICOS, REPITIENDOSE, UNA Y OTRA VEZ COMO SUCEDE CON CUALQUIER ALFABETO EN UN LARGO EPÍGRAFE. LO QUE DICEN ESTÁ CLARITO. PAPANATAS: EX OCCIDENTE LUX, AUNQUE SEA LA NUESTRA LUZ DE ATARDECER Y QUE SE APAGA SIC FATUR CROUGINTOUDADIGO

  47. #47 crougintoudadigo 01 de mar. 2006

    Biblioteca: Una profesora de la UNED adelanta el origen de la escritura en España

    SALUD Y GLORIA DRUIDAS CROUGINTOUDADIGO, por venir al caso le coloca un fragmento de unos papeles de su paredros Andrés PENA GRAÑA, publicados en 2004, y en celtiberia, “SI EL LLAMADO LUSITANO FUERA VULGAR LATÍN PROVINCIANO BAJOIMPERIAL (PENA GRAÑA) ¿QUÉ LENGUA SE HABLABLA EN EL NOROESTE? En ellos SE RESUME PARCIALMENTE LA OPINIÓN DEL SANCRITÓLOGO DE LA SORBONA EULOGIO LOSADA, QUE VIENE A DECIR, CONVINIENDO CON SU DESCIFRADOR GÓMEZ MORENO, QUE EL SIGNARIO IBÉRICO PUDO NACER EN EL MUNDO TARTÉSICO, CREARSE INCLUSO PARA UNA LENGUA CÉLTICA, Y AÚN SER CONTEMPORÁNEO DE OTRAS ESCRITURAS LINEALES SEMEJANTES DEL MUNDO MINOICO Y EGIPCIO, DE FINALES DEL II MILENIO A C. Contrapunto de la bulliciosa arqueología Institucional del Lejano Viejo Oriente, donde el conocimiento que el hombre moderno ha llegado a adquirir sobre las antiguas civilizaciones representa una de las más admirables conquistas de la Humanidad - como ya en 1960, reconociendo en la primera síntesis sobre el tema publicada en España la dependencia factográfica de la Historia (1), lo señaló Antonio TOVAR (2) -, estos pueblos extremooccidentales portadores en principio de diferentes lenguas aún sin descifrar y condenados pues sin serlo a permanecer mudos hasta los primeros siglos de nuestra era, tras la dominación romana, estos silenciosos occidentales pueblos peninsulares, inadecuadamente llamados prehistóricos o protohistóricos cuando gran parte de ellos, lejos de ser analfabetos, dispusieron anteriormente a Roma ya de una escritura lineal, poseían sin duda normas comunes que, constituyendo la base de posteriores instituciones, conformarían nuestras ancestrales raíces. Recordemos rápidamente que los textos autóctonos que la antigüedad nos ha legado son demasiado breves y hoy por hoy casi todos enigmáticos aún, con lo cual no nos es dado el conocer a través de ellos - redactados los más en escritura llamada ibérica, otros a veces en escritura griega y unos cuantos en escritura púnica - los milenios I y II anteriores a Cristo sino de un modo extremadamente limitado, contrastando este hecho con lo que nos ofrece por ejemplo el ‘mundo micénico’ en sus tablillas de Pilos, entre otras, y ello pese a haber florecido en el extremo sudoccidental peninsular, si seguimos lo que los textos grecorromanos nos revelan, una brillante civilización. Así en efecto, refiriéndose en especial a la Bética, ESTRABÓN señala directa o indirectamente la existencia por aquella zona de textos jurídicos y literarios diciendo: “[Sobre] los Turdetanos o Túrdulos [...] algunos piensan que son los mismos, pero [...] según otros se trata de dos pueblos diferentes. POLIBIO se encuentra entre estos últimos, pues afirma que los Turdetanos tenían como vecinos por el Norte a los Túrdulos; [pero] en la actualidad no se aprecia ninguna diferencia entre ambos pueblos. Tienen fama de ser los más cultos de los Iberos (3), poseen una gramática y tienen escritos de mucha antigüedad, así como poemas y leyes en verso que ellos dicen que tienen 6000 años (4)”. La Hispania prerromana, contra lo que sostiene Javier DE HOZ, se expresó mayoritariamente, según lo demostró el comparatista y sanskritólogo de la Sorbona Eulogio LOSADA BADÍA, utilizando para sus documentos una escritura autóctona, quiere decirse elaborada, cuando menos como sistema, in situ, pudiendo sí proceder algunos de los signos hispanos, según confirma LOSADA BADÍA apoyándose sobre todo en GÓMEZ MORENO, del mundo minoico, mas nunca, pese a lo que pretenden Javier DE HOZ y algún otro, de caracteres fenicios. Pero cedamos ampliamente la palabra al profesor LOSADA BADÍA: “La comúnmente llamada escritura ibérica, consistente en una curiosa combinación de signos alfabéticos y de signos silábicos [...] con ligeras particularidades formales según las zonas geográficas, constituye fonéticamente un conjunto unitario utilizado por algunos pueblos hispanos prerromanos para transcribir sus lenguas (5)”. “[La] primera escritura ibérica, [la] sudoccidental, a la que su descifrador Manuel GÔMEZ-MORENO llama tartesia (6) en su obra Misceláneas, fue luego al parecer extendiéndose, con ligeras variantes fundamentalmente formales, por el sudeste peninsular, se desplazó más tarde hacia el norte y fue adoptada finalmente, se piensa, por los Celtíberos allí instalados. En cualquier caso, como lo indica GÓMEZ-MORENO, ‘es notorio que nos hallamos ante [...] fases consecutivas de una misma escritura, hecho comprobable por el cotejo de los respectivos signarios. [...] Que la unidad fonética entre las diversas escrituras ibéricas es prácticamente total puede observarse comparando dos de las principales variantes [...] reproducidas [...] en el gráfico nº 1, que, en Misceláneas (p. 275) y en La Escritura Bástulo-Turdetana (p. 892) nos da GÓMEZ-MORENO: la variante del nordeste peninsular utilizada por los Celtíberos, a la que dicho autor llama ‘tipo ibérico’ (columna A) y que es fundamentalmente idéntica a la levantina (llamada a veces meridional) utilizada en la zona del sudeste hispánico, y la variante del sudoeste peninsular, designada por [...] [GÓMEZ-MORENO] en un primer tiempo con el nombre de ‘tipo tartesio’ (columna B) y más tarde, englobando un espacio territorial mayor, con el de ‘tipo bástulo-turdetano’ (columna C). En efecto [...] podemos afirmar que los fonemas y los grupos de fonemas representados por los diversos tipos de escritura ibérica coinciden entre sí (7)”. Añadiremos aquí por último la opinión de LOSADA BADÍA sobre los orígenes de las escrituras llamadas ibéricas: “Sobre la génesis misma de la escritura ibérica o hispánica no existen sino meras conjeturas más o menos divergentes. Así, mientras que GÓMEZ-MORENO indica que ‘reviste caracteres de probabilidad máxima [...] admitir que los alfabetos ibéricos nacieron en Andalucía, como fruto de la civilización tartesia, en fecha remota pero imprecisable hoy’, y que ‘su tipo gráfico los pone cerca de lo cretense y chipriota y antes que lo fenicio’ [...], ciertos especialistas, buscando parentescos semíticos según es moda en este género de asuntos, asignan sistemáticamente a las escrituras ibéricas unos orígenes fenicios que, dadas las respectivas estructuras, son poco menos que imposibles. [...] Difícilmente comprendería uno el que un signario como el fenicio, cuyos grafemas marcaban todos ellos aisladamente las consonantes sin ninguna indicación de vocalismo (8), pasase a un estadio de notación silábica [...]. Verdad es que para soslayar dificultades, no faltan los que intentan probar, frente a la clara vieja doctrina consagrada, que los signos fenicios no eran alfabéticos sino silábicos, asignándoles con este fin a dichos signos un virtual apoyo vocal polivalente, por ejemplo t(a/e/i/o/u), que se realizaría con tal o cual vocal en la elocucion (ta, te, ti, to, tu). Pero cedamos la palabra al especialista en signarios ibéricos Javier DE HOZ: ‘Existe una polémica sobre si debemos considerar [...] [la escritura fenicia como] un silabario o [como] un alfabeto propiamente dicho, aunque deficitario de signos vocálicos. Desde el punto de vista de la teoría fonológica [sigue diciendo Javier DE HOZ] es poco discutible que verosímilmente se trataba en origen de un silabario que no precisaba el timbre de las vocales [...], es decir en el que beth representaba una sílaba formada por /b/ seguida de una vocal cualquiera, incluida la vocal cero’(9). Sin desenmarañar ahora a fondo la clave de este enredo [puntualiza LOSADA BADÍA], recordaremos que para el común de los mortales las marcas de un signario fonético no son a un tiempo alfabéticas y silábicas, sino que o bien transcriben un sonido aislado, ya sea éste vocálico (a, e, o, etc.) ya consonántico (p, r, t, etc.), o bien transcriben una sola sílaba (be, da, si, a, e, u, etc.).” […] “En cualquier caso, si bien parecen concordar en parte con grafemas fenicios ocho de los signos ibéricos alfabéticos orientales (a, e, i, l, r, m, n, s) y once de los signos ibéricos sudoccidentales (a, e, i, o, u, l, r, m, n, s, s), se ha de observar que de los quince signos silábicos con los que las diversas escrituras ibéricas marcan las oclusivas sólo se acercan formalmente a grafemas fenicios cuatro de ellos (bi, ta/da, tu/du, ke/ge), dado lo cual resulta razonable buscar orígenes extrafenicios, por lo menos, tanto para los once signos silábicos restantes (ba, be, bo, bu, te/de, ti/di, to/do, ka/ga, ki/gi, ko/go, ku/gu) como para los signos alfabéticos que no ofrecen rasgos comunes con los signos semitas (o, u, en las escrituras ibéricas del Sudeste y del Nordeste, r en todas las escrituras ibéricas)” (10), arguye LOSADA BADÍA apoyando este aserto con una cita de GÓMEZ-MORENO. ‘Ya en 1943 [- dice GÓMEZ-MORENO -], ateniéndome con preferencia a la escritura nuestra más vetusta [es decir la del Sudoeste], resulta que su totalidad de signos puede rastrearse, y tal vez con variantes felices, en lo [...] lineal de Egipto, Creta y Chipre, aunque no con tal fijeza y correspondencia numérica de signos, que permitan reconocer lo nuestro como trasunto exacto de ninguna escritura oriental, y ello desde el punto de vista gráfico tan sólo, puesto que del fonético nada sabemos. En relación con lo fenicio hallamos, que de los treinta signos ibéricos disiente una mitad en su alfabeto [...]; al contrario, ocho fenicios carecen de correspondencia fonética tartesia, o bien presentan gran diversidad de formas” (11). El Profesor LOSADA BADÍA destaca asimismo un hecho de gran importancia para el desarrollo de nuestra tesis, y es el de la parcial concordancia entre la escritura ibérica turdetana y la griega: “De todos modos, no sólo surgen coincidencias entre la escritura ibérica y la fenicia, sino que existe un número semejante de concordancias entre la escritura ibérica y la griega, atestiguada ya esta última cuando menos hacia los años 900 u 850 antes de nuestra era. En efecto, si examinando los signos paleohispanos vamos colacionándolos uno a uno con los correspondientes signos griegos y fenicios, comprobaremos que estos signos griegos y fenicios se ajustan fónica y formalmente, salvo en contados casos, a los signos paleohispanos. Así, tomando como referencia los gráficos que nos ofrece GÓMEZ-MORENO en La Escritura Bástulo-Turdetana (12), reproducidos por nosotros en los recuadros 2 y 3, se observa que los signos ibéricos del Sudoeste a, e, i, o, u, l, r, s, s, n, bi, ta/da, te/de, tu/du, ca/ga, cu/gu y los signos ibéricos del Este a, e, i, l, r, s, m, n, bi, ta/da, te/de, tu/du coinciden tanto con los signos fenicios como con los griegos.” Fotos 6, 7, 8 (gráficos 1, 2, 3, 4) “Sea en fin lo que fuere [concluye LOSADA BADÍA], el hecho de que entre los signos ibéricos coincidan once con grafemas fenicios no implica que los primeros vengan por fuerza de los últimos, pues las eventuales semejanzas entre caracteres pertenecientes a sistemas distintos pueden deberse, sencillamente, no al hecho de proceder unos de otros sino al de remontarse todos ellos a una fuente común. Esto resulta tanto más verosímil cuanto que, prácticamente, los signos ibéricos pudieran tener su base gráfica y fónica en signos anteriores a los fenicios, no ascendiendo en principio estos últimos por su parte, de todos modos, más allá del siglo X antes de nuestra era [...]. Observaremos, como lo muestra el recuadro nº 4 dado por GÓMEZ-MORENO en la página 275 de su obra Misceláneas (reproducido en 1954 por Julio CARO BAROJA (13) y en 1991 por Francisco VILLAR (14)” Señalemos por último, tras esta larga exposición sobre la llamada escritura ibérica, que según LOSADA BADÍA la primera lengua transcrita con dicho signario puede fácilmente haber sido, dadas las características fónicas que éste revela, una lengua céltica. Acaso se hablasen en efecto lenguas célticas por gran parte de la fachada atlántica, como tenderían a mostrarlo las isoglosas de determinados topónimos, hidrónimos, teónimos y antropónimos. 1Antonio TOVAR 1960: “Historia del Antiguo Oriente”, in Historia General de la Humanidad, bajo la dirección de Jaime VICENS VIVES. Barcelona, 2ª ed. 1970, p. 5. 2“El desciframiento de escrituras y lenguas desconocidas ha alcanzado éxitos [...] insospechados, y, lo que no se podía soñar, contamos no con vagas y confusas tradiciones, sino con verdaderos documentos históricos, como anales de la dinastía V de Egipto, textos de los reyes sumerios del siglo XXIV, contabilidades del siglo XXI, autobiografías de altos dignatarios egipcios del siglo XXV, leyes y relatos de conquistas de dos mil años antes de nuestra era. Esta documentación escrita se complementa, finalmente, con los monumentos que aún se conservan (ruinas de palacios y ciudades, de templos y fortalezas, sepulturas y toda clase de mobiliario y ajuar construido con materiales incorruptibles). Gracias a esto, ha sido posible reconstruir la historia de los milenios III y II a. C., con detalle a veces comparable al de épocas históricas más próximas.” (Antonio TOVAR 1970: 5). 3 Noción, por lo menos aquí, sobre todo geográfica. 4 ESTRABÓN III, 1, 6. Véase también AVIENO: Ora Maritima, 419-441, capítulo 2 (traducción de Narciso SANTOS YANGUAS, in Textos para la Historia Antigua de la Península Ibérica, Oviedo 1980, p. 51). 5Eulogio LOSADA BADÍA: “Las Escrituras Celtohispánicas, in Les Celtes et la Péninsule Ibérique - Actes du Colloque International (Brest 6-7-8 novembre 1997) Université de Bretagne Occidentale, Brest, Triade nº 5, 1999, p. 201. 6“Las apelaciones con las que se conocen las variantes sudoccidentales de la escritura ibérica fluctúan a veces según los autores. Así para CORREA, ‘el término tartesio engloba [...] también lo turdetano, en cuanto heredero de lo tartesio, como asimismo lo paratartesio y lo paraturdetano (Sur de Portugal y Extremadura)’” (Citado por LOSADA BADÍA en “Las Escrituras Celtohispánicas”, in Les Celtes et la Péninsule Ibérique publicado en Brest, el artículo de José A. CORREA, intitulado “Consideraciones sobre las Inscripciones Tartesias”, apareció en Actas del III Coloquio sobre Lenguas y Culturas Paleohispánicas - Lisboa, noviembre de 1980, pp. 378-379; Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca 1985). 7Eulogio LOSADA BADÍA: “Las Escrituras Celtohispánicas?, in Les Celtes et la Péninsule Ibérique. Actes du Colloque International célébré à Brest les 6-7-8 novembre 1997. Université de Bretagne Occidentale, Brest. Triade, núm. 5, 1999, pp. 201 y 204-206. 8“El alfabeto fenicio arcaico comprende 22 letras, únicamente consonantes. [No existe en él] ningún rastro de silabismo. No utiliza matres lectionis, es decir ciertas consonantes usadas para indicar, en ciertos casos y de manera aproximada, la vocalización de la precedente consonante. Se trata pues de un perfecto tipo de escritura consonántica pura. Pero nada más.” James FÉVRIER: Histoire de l’Écriture, p. 208; Librairie Payot, Paris 1959 -texto citado por LOSADA BADÍA-. 9Javier DE HOZ: “El origen de las escrituras paleohispánicas quince años después”, in La Hispania Prerromana - Actas del VI Coloquio sobre Lenguas y Culturas Prerromanas de la Península Ibérica, p. 178; Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca 1996, in LOSADA BADÍA, obra citada, nota 29. 10Eulogio LOSADA BADÍA: “Las Escrituras Celtohispánicas”, 1999, pp. 209-210. 11Manuel GÓMEZ MORENO: “La Escritura Ibérica y su Lenguaje”, in Misceláneas, p. 265 (citado por LOSADA BADÍA en “Las Escrituras Celtohispánicas”, p. 210, nota 31. 12 “La Escritura Bástulo-Turdetana (Primitiva Hispánica)”, in Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, LXIX, 2, 1961, pp. 892-949. 13Julio CARO BAROJA: “La Escritura en la España Prerromana”, trabajo publicado en la Historia de España dirigida por Ramón MENÉNDEZ PIDAL, tomo I, vol. 3, p. 967. 14 Francisco VILLAR LIÉBANA: Los Indoeuropeos y los Orígenes de Europa; Editorial Gredos, Madrid 1991 PUES ESO DRUIDAS SALUD Y GLORIA

  48. #48 crougintoudadigo 02 de mar. 2006

    Biblioteca: Una profesora de la UNED adelanta el origen de la escritura en España

    CROUGINTOUDADIGO SALUD Y GLORIA AINÉ EL PAREDROS DE CROIOTEUTÁTICO GUSTOSAMENTE LE CUENTA COMO POR EL PASO A NIVEL (INCLUSO SIN EXCESIVA PRECAUCIÓN) SE PUEDE CIRCULAR SIN PROBLEMAS , SI VIENE VD. A ORTIGUEIRA, Y SE LO PREGUNTA "COSAS VEREDES MIO CID .... QUE VOS FARÁN CAER DO CABALO" Y AUNQUE ENVEYENDO LAS CURVAS DE NIVEL DE LA DUEÑA DOLORÍDA SABEMOS NO SE NOS 'ESCORRENTARÁ' POR ELLAS EL MIO CID... PERO LE PIENSA CROUGINTOUDADIGO, AINÉ, ENVEYENDO EN LAS CURVAS DE NIVEL DE DOÑA PILÁRICA [ EXTRA-ORDINARIAS PERO MUY ALEGRES ] DE LA FAMOSA "EX DAMA BELIDA" DE VIEJOS ROMANCES SANTIAGUESES-QUE EL TIEMPO NO OLVIDA-, PUES ESO... ENVEYENDO EN LAS CURVAS DE NIVEL DE DOÑA PILÁRICA (EX COGNACIO VERMIGILDA Y EX 'A PERARIA INTERRUPTISSIMA' ) NO LE PODRÍA NEGAR CROUGINTOUDADIGO, QUE COMO OTROS SE CAYERON Y DERRAMARON, SE NOS PODRÍA DERRAMAR, CAER, DESENCAJAR, PERDER LA COMPOSTURA Y ROMPER EL ANILLO NUESTRO [PORQUE LAS CRÓNICAS ÁRABES LE LLAMABAN PERRO GALLEGO, Y PORQUE ES CID APELLIDO MUY CORRIENTE EN ESTOS GALAICOS PAGOS] Y NO MENOS VUESTRO, CAMPEADOR. EN CUESTIÓN DE BAJADA DE NIVELES, ES PISTA QUE, EN ENCAJÁNDOLOS, NOS SACA/N EL/LOS HUMUS SU PH DELLOS. Y ES QUE QUE SE CAIGAN LOS ANILLOS, DA MUCHO JUEGO, AUNQUE NOS LLOREN EL LAGARTO Y LA LAGARTA CON DELANTIALITOS BLANCOS... DIÓ EL WAGNER LA TRILOGÍAEN CUESTIÓN DE ANILLOS ... PERO EL TOLKIEN, Y SU SEÑOR FRODO, DESPRENDIÉNDOSENOS DEL SEÑORÍO DELLOS HICIERON ÉPICA, AINÉ. AINÉ, CON TODÍSIMOS MIS AFECTOS, SIT MIHI FAS PANDERE RES ALTA TERRA ET CALLIGINE MERSAS ¡SALUD Y GLORIA!

  49. #49 crougintoudadigo 03 de mar. 2006

    Biblioteca: Una profesora de la UNED adelanta el origen de la escritura en España

    y sera...., pues estamos en mundo tan singular, que vivir sólo es soñar y la experiencia me enseña, que el hombre que vive sueña lo que es ....hasta desperertar

  50. #50 crougintoudadigo 03 de mar. 2006

    Biblioteca: Una profesora de la UNED adelanta el origen de la escritura en España

    que 'ubi dico' sera, será, será

  51. Hay 765 comentarios.
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