Autor: Ñervatu
domingo, 03 de febrero de 2008
Sección: TardoAntigüedad
Información publicada por: Ñervatu
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La verdadera dimensión de la Invasión Musulmana.
Recientemente se ha puesto en solfa la Invasión musulmana del siglo VIII, incluso Olague y otros autores la han negado; pero en este foro vamos a intentar demostrar la falsedad de dichas tesis.
Una Invasión Masiva
La expansión Islámica por el Magreb, Occidente y otras partes del mundo se debió en primer lugar a la fuerza del Islam y al misticismo que impregnaba en sus seguidores; pero también a un vacío de poder tras la caida del Imperio Romano Occidental y el debilitamiento del Imperio Romano Oriental y del Imperio Persa.
Asi pues la invasión de la Península Ibérica no es un hecho aislado sino que es un eslabón de la expansión musulmana; la singularidad de dicha invasión es que fue anticipada y propiciada por discordias internas en el reino Visigodo.
Efectivamente aún no se había deglutido la conquista del Magreb Occidental ni islamizado a sus habitantes cuando debido a las disputas por el trono Toledano, un bando aristocático visigodo, los Witizanos solicitaron la ayuda al califa de Damasco para recuperar el trono que ostentaba un general de prestigio Don Rodrigo o Rodrich , Rodericus en latín; dicho general habría sido elegido como solución transitoria por los magnates godos descontentos con el predominio del linaje Witizano.
Una vez autorizados por el Califa de Damasco para iniciar la invasión los caudillos Táriq y Muza contaron con apoyos intramuros del reino, los partidarios de los hijos de Witiza como el conde Don Julian.
Táriq desembarcó con 7.000 hombres y Muza le envió un refuerzo de 5.000 contabilizando el ejército musulmano-beréber un total de 12.000 hombres en el momento decisivo de la batalla del Guadalete.
En el 712 Muza desembarcó con unos 18.000 hombres en esta ocasión árabes con un gran contingente de yemenitas asi que los efectivos musulmanes en el 712 serían en torno a los 30.000 hombres habiendo sufrido muy pocas bajas en los enfrentamientos con los partidarios del rey Don Rodrigo que solo habían resistido en Mérida e inicialmente en la batalla del Guadalete hasta que las alas Witizanas del ejército desertaron.
Comparando se obtiene la verdad
Hasta la fecha ningún historiador ha puesto en duda dichas cifras aunque curiosamente había unanimidad en decir que eran unos efectivos muy escasos y todos se preguntaban como efectivos tan nimios habrían podido conquistar la Península en tan poco tiempo.
Se exponían las teorías del hartazgo de la población nativa hispanorromana respecto a los visigodos, una supuesta peste que habría mermado la población, las divisiones internas previas y durante la invasión con enfrentamientos entre poderes territoriales, la práctica del terror llevada a cabo por los musulmanes para noquear y paralizar por miedo posibles movimientos resistentes etc.
Desde este foro modestamente y desde la modestia de este simple aficionado vamos a intentar enmendar la plana a tan ilustres y singulares expertos.
Y para evitar polémicas estériles voy a centrarme en aspectos concretos y verifica-
bles:
1º Los historiadores críticos con la Importancia y realidad de la Invasión Musulmana
jamás rechazaron las cifras dadas por los cronistas musulmanes en cuanto a los efec-
tivos de dicha invasión.
2º Dichos efectivos unánimemente fueron calificados de escasos y por lo tanto dado su bajo número para una empresa de tanto relieve como la conquista del Reino Visigodo -toda la Península Ibérica mas Baleares, mas la parte francesa del Reino, mas las plazas del Norte de Africa-se negaba la conquista en si. (Teoría de Olague y otros Unitarios-Trinitarios).
3º Hasta la fecha nadie ha puesto en duda que una superpotencia de la época como era el Imperio Romano disponía en el frente occidental de 50.000 comitatenses es decir el ejército real, el móvil, el que se empleaba en las batallas decisivas tipo Adrianópolis o Naissus o para tapar brechas en el frente sostenido por los limitanei que eran una especie de tropas guardafronteras acantonadas en fuertes y posiciones estáticas; y en el frente oriental otros 50.000 comitatenses. Es decir que para todo el Imperio Romano en Europa frente a los germanos, sármatas, alanos y demás pueblos bárbaros, en Africa frente a los bereberes del interior y en Asia frente al Imperio Persa Sassanida y luego el Parto los romanos disponían de 100.000 efectivos de combate divididos en dos grupos de 50.000 para oriente y occidente mas los limitanei tropas guardafronteras acantonadas en posiciones estáticas y de nulo valor combativo salvo como primer elemento disuasor y de retardo en las incursiones.
4º Si para todo Occidente Roma empleaba contra toda la panoplia de tribus que intermitentemente le presionaban en el Rhin-Danubio y Magreb de Africa 50.000 comitatenses; la cifra de 30.000 musulmanes para conquistar Hispania y una pequeña porción del sudeste francés es enorme.
5º que el Reino Visigodo ni remotamente podría reunir lo que usaba Roma para toda la parte Occidental del Imperio 50.000 hombres.
6º Que la inmediata expansión musulmana hasta el corazón del territorio franco en el centro-norte de la actual Francia demuestra que el objetivo de fuerza tan importante no era ni devolver el trono a los incautos witizanos, ni conquistar la Península sino darle un golpe decisivo a Occidente en Hispania-Galia como situación previa a la acometida final contra El Papado en Italia.
7º Que la Invasión de Europa tuvo un éxito sin precedentes y solo la discordia originada en el sistema tribal de los musulmanes impidió la aniquilación de Europa; ni siquiera los hunos de Atila habían logrado llegar al Atlántico.
8º Ese balón de Oxígeno permitió a los francos en la Galia y a la resistencia Astur-Cántabra en Hispania reorganizarse y recuperarse de la sorpresa para fortificarse, rearmarse y aprovechando las discordias entre los junds árabes y los bereberes llevar la frontera hasta el Duero.
9º Pero para ello, en la batalla de Covadonga, 300, como los espartanos, al mando de Belay el Rumí, "el asno salvaje" lograron hacer virar en un momento concreto y decisivo un acontecimiento histórico que parecía inevitable: la conversión de la Península Ibérica en una Anatolia Turca.
10º Y que mejor resumen que las palabras de Don Oppas obispo y caudillo de los Witizanos dirigidas al caudillo astur Don Pelayo: "¿como tú con esta pequeña tropa, en esta cueva, pretendes resistir al Islam que desde las arenas del desierto arábigo ha venido engullendo a todos los estados y naciones?
a lo que éste respondió porque la Iglesia de Dios es como la luna que aún estando en cuarto menguante, al poco tiempo recupera su esplendor; y diose la batalla y con el estandarte de la cruz de la Victoria, los astures, por la gracia de Dios aniquilaron a los caldeos muriendo su comandante Al Qaman y el pérfido obispo traidor iniciándose así la restauración de España.
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En la línea de Teshub, a mi me parece claro que los primeros "reyes" ástures, así como los musulmanes, trataban de legitimarse buscando continuidad con la situación político-administrativa previa.
En primer lugar, el átaque musulman se dirige principalmente a las capitales ducales previas: Lugo, Astorga-León, Braga,... Munuza, el gobernador musulmán asentado en Gijón-León (?) legitima su control pretendiendo a la hermana de Pelayo, que según las crónicas fue hijo de un duque, y muy probablemente el de Asturias (cuando digo Asturias, me refiero a la Asturias de la época, no sólo al territorio transmontano). Posteriormente Pelayo casa a su hija con el hijo del duque de Cantabria. Es uan hipótesis, claro, pero en mi opinión bastante probable.
Por otra parte tendríamos distintos poderes locales: el de Pelayo y posiblemente otros, autónomos, en Astorga, León, Britonia, Lugo,... Cuando los bereberes se fueron es sabido que estas ciudades, yasí como el resto de territorio, no quedaron despoblados, puesto que arqueológicamente se ha demostrado continuidad poblacional. Y si no estaban en el ámbito del núcleo transmontano y tampoco bajo el poder de Córdoba, es evidente que existían éstos grupos autónomos, en competencia con otros (no dejaron crónicas) o en alianza (repoblación), que permitieron la extensión del reino de los Astures. No me parece casual la elección de la ciudad ástur de León, como nueva sede regia, tanto por su prestigio militar (sede de la única legión romana en Hispania) como por su condición central, junto con Astorga, tanto administrativa como religiosa, de la provincia asturiense, y uno de los centros más importantes de Galicia (como reminiscencia de esta provincia tardorromana que llegó hasta la Edad Media).
También de Amaco #155: "Munuza, el gobernador musulmán asentado en Gijón-León (?) legitima su control pretendiendo a la hermana de Pelayo, que según las crónicas fue hijo de un duque, y muy probablemente el de Asturias (cuando digo Asturias, me refiero a la Asturias de la época, no sólo al territorio transmontano). Posteriormente Pelayo casa a su hija con el hijo del duque de Cantabria. Es uan hipótesis, claro, pero en mi opinión bastante probable". El único Munuza que conozco es el ya citado arriba en mis post: asentado en la zona de la actual Cerdaña, entabló fuertes vínculos con la aristocracia goda local, casándose con la hija del conde de Narbona, Eudes. Se rebeló contra el poder omeya, y fue derrotado antes de la fitna, de la sublevación de los beréberes y la llegada del yund sirio. Esto prueba que uno de los modos con los que los musulmanes consiguieron el control fue mediante una política de pactos: la oligarquía musulmana y los aristócratas nativos se unen para seguir mantiendo el poder y la autoridad en sus territorios.
En cuanto al comentario de grupos fragmentados al comienzo en el norte peninsular, es muy probable. Este texto también es de Martín: "Durante los cien primeros años de su historia, el reino astur permanece a la defensiva, protegido de los ataques musulmanes por las montañas y por las revueltas de los muladíes fronterizos, e intenta unificar el conglomerado de pueblos que lo forman, gallegos, astures, cántabros y vascos, en numerosas ocasiones enfrentados entre sí o rebeldes al incipiente poder central, según recuerdan las crónicas de Alfonso III: ‘Fruela… a los vascones, que se habían rebelado los venció y sometió… Silo… a los pueblos de Galicia que se rebelaron contra él los venció en combate… Alfonso… expulsado del reino se quedó entre los parientes de su madre en Álava."
Buscando, he encontrado êsto. Creo que viene a cuento del tema:
http://62.204.194.45:8080/fedora/get/bibliuned:ETF69E0AA15-BB37-F500-0A2D-47FB322D7224/PDF
No lo he leído aún. Voy a ello.
Pero antes:
Teshub:"El hecho de que las fuentes musulmanas denominaran "Rumi" (romano) a los montañeses cantábricos era una muestra evidente de quién deseaba que perdurara el concepto.."
Creo que no demuestra lo que tu dices: por lo que yo entiendo "Rumi" es por el contextro un término ëtnico o lingüistico. De tus palabras uno puede deducir que Pelayo iba a reestaurar ya no el reino visigodo, sinó el imperio romano, he de suponer que no dices eso.
El reino visigodo, constaba de tres partes (no diré reinos): Hispania, Galaecia y Galia (Septimania) si nos atenemos a los concilios e, incluso, a algunos pasajes de Isidoro y esta distinción continuará por lo menos hasta el XI, (también entre los autores musulmanes matizando que en algún caso llaman gallegos tambíen a navarros y castellanos).
Concuerdo con Amaco en el tema del nombre del reino y con Beturio en su apreciación
de que "difícilmente podrían legitimarse como reyes si aceptaban pagar tributos y eran sumisos a los gobernadores de los omeyas", pero sigo pensando que las conquistas de Alfonso I son una exageración de las crónicas.
LLug, además de braquicéfalo, "culomayao"...tus resacas son aún peores que las mías. Supongo que lo de "culomayao" viene a decir que os pegan en el culo (he sentido la tentación de errar en la preposición). Otra interpretación insana que me viene es que usáis panty. Sácame de mis dudas, por favor.
Un saludo.
Un dinar bilingüe latino-árabe, acuñado en el año 98 de la hégira / 716 d.C., que lleva en una cara la inscripción FERITOS SOLI IN SPAN AN... («fue acuñado este sueldo en Spania, el año....») y, en el reverso, su equiparable árabe: DURIBA HADA L-DINAR BI-L-ANDALUS SANATA TAMAN WA-TIS’IN («fue acuñado este dinar en al-Andalus, el año 98», de la hégira). Sobre este tema, podemos preguntar a Alicia Cantó, que se ha dedicado a la numismática andalusí (CANTO, A. y otros: Monedas andalusíes, Madrid, 2000).
Evidentemente, Hispania, Spania, Yspania, Isbaniya...es el territorio de la Hispania romana, que coincide con Al-Andalus cuando los musulmanes controlan la península. Pero la moneda demuestra que para los hispanorromanos, esto es Hispania y ellos son hispanos, mientras que para los andalusíes, esto es Al-Andalus, y ellos no son hispanos, sino andalusíes...y eso en el s. VIII. Al-Andalus significa una nueva entidad socio-política, que se asienta sobre el territorio de una realidad política previa, la hispania romana, pero que la ignora completamente (entre otras razones, porque no le interesa conservar los derechos adquiridos previos).
Resulta también interesante citar a Al-Bakri, autor almeriense del siglo XI, quien en su "Libro de los caminos y de los reinos", comienza el capítulo «La Península de al-Andalus» (Yazirat al-Andalus) indicando la etimología supuesta de dicho territorio:
«Se cuenta que antiguamente su nombre era Iberia (Ibariya), por el río Ebro. Luego se llamó Bética (Batiqa), por el Betis, el río de Córdoba. Luego se denominó Hispania (Isbaniya), por el apelativo de un hombre que la rigió en tiempos antiguos, y que se llamaba Isban, aunque también se dice que fue llamada así por los Isban, cuando se establecieron, en los primeros tiempos, en el reducto del río [Betis] y en sus alrededores. Unos cuantos dicen que su nombre es en realidad Hesperia (Isbariya), así denominada por Hésperis (Asbaris), estrella conocida como la Roja (al-ahmar). Luego recibió el nombre de al-Andalus, por los atlantes (andalis) que la habitaron».
Esta etimología intenta romper todo vínculo histórico de Al-Andalus con los predecesores peninsulares a los andalusíes (¿los andalusíes sucesores de los atlantes?). Predecesores, que en muchos casos, aún forzados a vivir islámicamente, no olvidaban lo que hubo antes. Baste recordar lo que Abd-allah indica en sus "Memorias" en el s. XI: Relata que el conde mozárabe Sisnando Davídiz le advirtió «de viva voz» que «al-Andalus era en principio de los cristianos, hasta que los árabes los vencieron y los arrinconaron en Galicia... Por eso, ahora que pueden, desean recobrar lo que les fue arrebatado, cosa que no lograrán sino debilitándoos [los cristianos a los andalusíes] y con el transcurso del tiempo, pues, cuando no tengáis dinero ni soldados nos apoderaremos del país [de al-Andalus] sin ningún esfuerzo».
"Creo que en justicia sólo cabe entender ese proceso feudal de abajo hacia arriba: o sea, sievos o colonos agrícolas establecen un pacto personal con el señor que tiene el poder, entregan sus tierras a cambio de protección y poder trabajarlas, aunque a cambio..."
Ësto no se puede aplicar al pacto de Teodomiro? omite -lógicamente- lo de "trabajarlas".
-Lo de "taifalización", en mi ignorancia, lo supongo de tu cosecha, es así? Cuando hablas de "interés del estado" o "bien público" pecas de anacronismo, simplemente. La inestabilidad política es un "continuum" en Europa desde por lo menos el s.III, lo excepcional es la estabilidad.
- Hablas de que Mauregato pagaba tributos, lo cual es una presunción histórica, no tiene base en las crónicas. Estas lo acusan de cierta connivencia con los musulmanes, si no recuerdo mal. En el caso de Silo dicen que estaba casado con una musulmana. Pueden interpretarse ambos casos como que estaban aliados con los musulmanes o que se mantuvieron en el poder (o llegaron a él) gracias a esa alianza.
De Mauregato, Silo y demás, como advertí al principio, me limitaba a copiar de José Luis Martín, no he leído con tanta profundidad como para pronunciarme. Pero mirando en la memoria digital de la red leo que Silo estuvo casado con Adonsina, hija de Alfonso I, y que su tumba y la de su esposa Adonsina están en la iglesia de San Juan, en Santianes de Pravia, Asturias. Y en estas cuestiones, Llug es la autoridad. No sería extraño que hubiesen pactado con los musulmanes (o pagado el importe) para mantenerse en el poder. Íñigo Arista, primer rey de Pamplona: al morir su padre, su madre se casó en segundas nupcias con Musa ibn Fortun de Tudela, de la familia de los Banu Qasi, con cuyo apoyo llegó al poder. O los nobles hispanorromanos y luego muladíes, felices pactando con gobernadores y emires, hasta que los omeyas acabaron imponiendo su poder central.
Un saludo.
juasjuasjuas, mira que eres perverso Bergan, la cosa es más simple, los carbayones (gentilicio de los nacidos en Oviedo) nos llaman culos moyaos (culos mojados) a los nacidos en Xixón, en referencia a que tenemos playa y ellos no (todo es envidia, tú). El gentilicio que se pone un aborigen de Xixón a sí mismo es playu, que también tiene que ver con eso. Pero no todos los gijoneses son playos, sólo los que tienen la mitocondria de Cimavilla ;-)
Yo soy playu.
Unas fuentes tan ricas que se desprecien de esta manera creo que no es ni serio y ni fiel a la realidad. Porque como que una fuente musulmana más tardía tiene mayor fiabilidad simplemente porque coincide con la versión asturfóbica.
En las crónicas asturianas se relata la historia del reino de Asturias, se reclama la herencia visigoda y se promueve la idea de la reconquista de la España perdida. Esos son los pilares de la historiografía tradicional y que algunas corrientes nuevas pretenden rebatir en un revisionismo tendencioso.
Unos negando la invasión musulmana -al fin y al cabo el tema original de esta conversación-, otros negando el reino de Asturias en favor de un supuesto reino de Galicia, otros defendiendo, la inexistencia de Pelayo, ... etc...
Bien, pues intenten reescribir la historia, pero será su historia. Porque la nuestra ya esta escrita y tiene fuentes literarias, epigráficas, toponímicas y antroponimicas, y tradiciones, mitos y leyendas donde confirmarla. La suya tendrán que escribirla a partir de ahora.
7. Postquam Uitiza fuit defunctus, Rudericus in regno est perhunctus. Cuius tempore adhuc in peiori nequitia creuit Spania. Anno regni illius tertio ob causam fraudis filiorum Uitizani Sarrazeni ingressi sunt Spaniam. Quumque rex ingressum eorum cognouisset, statim cum exercitu egressus est eis ad uellum. Sed suorum peccatorum classe oppressi et fihorum Uitizani fraude detecti in fuga sunt uersi. Quo exercitus fugatus usque ad internicionem +eo+ pene est deletus. Et quia derelinquerunt Dominum ne seruirent ei in iustitia et ueritatem, derelicti sunt a Domino ne auitarent terram desiderauilem . De Ruderico uero rege, cuius iam mentionem fecimus , non certum cognouimus interitum eius. Rudis namque nostris temporibus quum ciuitas U iseo et suburbis eius iussum nostrum esset populatus, in quadam ibi baselica monumentus inuentus est, ubi desuper epitafion huiusmodi est conscriptus: Hic requiescit Rudericus ultimus rex Gotorum. Sed redeamus ad illum tempus quo Sarrazeni Spaniam sunt adgressi.
Vamos, que queda claro en la segunda frase que la iniquidad a la que se encaminaba España no se refiere una idea de España territorial, sino como entidad política y social.
Y que los sarracenos entraron en España, dos veces lo dice, por si hay alguna duda, y no precisamente para hacer amigos.
8. [III Idus Nouembris era DCCLII] Araues tamen regionem simul et regno opresso plures gladio interfecerunt, relicos uero pacis federe blandiendo situ subiugauerunt. Urbs quoque Toletana, cunctarum gentium uictris, Ismaeliticis triumfis uicta subcubuit et eis subiugata deseruit . Per omnes prouincias Spanie prefectos posuerunt et pluribus annis Bauilonico regi tributa persolberunt <quousque sibi regem elegerunt>, et Cordoba urbem patriciam regnum sibi firmaberunt. Per idem ferre tempus in hac regione Asturiensium prefectus erat in ciuitate leione nomine Munnuza conpar Tarec.
Y por si la había ya nos dice la crónica alfonsina en el párrafo octavo que los árabes se cargaron a los más y pactaron con el resto. Y ahi viene también la referencia a Munuza, gobernador musulman de Gijón.
Cada uno que saque sus conclusiones pero creo que son obvias.
San Isidoro de Sevilla (560-636)
Historia de los godos
«Laudes Hispaniae»:
Eres, ¡oh España!, la más hermosa de todas las tierras que se extienden del Occidente a la India; tierra bendita y siempre feliz en sus príncipes, madre de muchos pueblos. Eres con pleno derecho la reina de todas las provincias, pues de ti reciben luz el Oriente y el Occidente. Tú, honra y prez de todo el orbe; tú, la porción más ilustre del globo. En tu suelo campea alegre y florece con exuberancia la fecundidad gloriosa del pueblo godo.
La pródiga naturaleza te ha dotado de toda clase de frutos. Eres rica en vacas, llena de fuerza, alegre en mieses. Te vistes con espigas, recibes sombra de olivos, te ciñes con vides. Eres florida en tus campos, frondosa en tus montes, llena de pesca en tus playas. No hay en el mundo región mejor situada que tú; ni te tuesta el ardor del sol estivo, ni llega a aterirte el rigor del invierno, sino que, circundada por ambiente templado, eres con blandos céfiros regalada. Cuanto hay, pues, de fecundo en los campos, de precioso en los metales, de hermoso y útil en los animales, lo produces tú. Tus ríos no van en zaga a los más famosos del orbe habitado.
Ni Alfeo iguala tus caballos, ni Clitumno tus boyadas, aunque el sagrado Alfeo, coronado de olímpicas palmas, dirija por los espacios sus veloces cuádrigas, y aunque Clitumno inmolara antiguamente en víctimas capitolinas ingentes becerros. No ambicionas los espesos bosques de Etruria, ni admiras los plantíos de palmas de Molorco, ni envidias los carros alados, confiada en tus corceles. Eres fecunda por tus ríos, y graciosamente amarilla por tus torrentes auríferos; fuente de hermosa raza caballar. Tus vellones purpúreos dejan ruborizados a los de Tiro. En el interior de tus montes fulgura la piedra brillante de jaspe y mármol, émula de los vivos colores del sol vecino.
Eres, pues, ¡oh España!, rica de hombres y de piedras preciosas y púrpura, abundante en gobernadores y hombres de Estado; tan opulenta en la educación de los príncipes, como bienhadada en producirlos. Con razón puso en ti los ojos Roma, la cabeza del orbe; y aunque el valor romano vencedor se desposó contigo, al fin el floreciente pueblo de los godos, después de haber alcanzado el triunfo sobre los romanos, te arrebató y te amó, y goza de ti lleno de felicidad entre las regias ínfulas y en medio de abundantes riquezas.
Y los godos, aunque invasores -más o menos igual que todos si nos retrocedemos en el tiempo- al menos son la primera referencia de unidad política en territorio español. Y ese proyecto iniciado por el reino visigodo, en línea con el desarrollo histórico del resto de vecinos geopolíticos, es el que reasumieron los reyes asturianos reintegrandose en la tradicción cristiana occidental. Ese el mérito del reino de Asturias, más que la propía empresa de reconquista, que creo que se ningunea o se pretende minimizar.
Lars Porsena #167: "En las crónicas asturianas se relata la historia del reino de Asturias, se reclama la herencia visigoda y se promueve la idea de la reconquista de la España perdida." ¿En qué crónicas? Porque en la Crónica de 754 o en la Crónica arábigo-bizantina contemporánea no hay ninguna idea de Reconquista por parte de unos que se denominen continuadores de la legitimidad hispanovisigoda. Cuando con los disturbios de la fitna muladíes y mozárabes migran al norte (al perder la cuota que poder que tenían ante el centralismo omeya), es cuando surgen las crónicas que hablan de "reconquista", y en las que considera a los reyes astures los continuadores de los hispanogodos.
En las Crónicas asturianas se recogen los diálogos entre OPPAS y PELAYO como si hubiera habido alguién con un magnetófono. Es leyenda casi todo. Olagüe aporta ideas interesantes pero no es nada científico. Yo lo mejor que he leído sobre la invasión, asentamiento y consolidación del Islam en España, es el muy reciente "Conquistadores, Emires y Califas" del profesor Moreno Manzano, que creo que es de la Complutense de Madrid o del CSIC. Imprescindible a la luz de los nuevos datos conocidos.
Manzano Moreno, Eduardo, quise decir, como autos del libro referido.
En casi todo lo que se lee hay algo de verdad, subjetiva, nacionalista a veces, pero verdad. Pero no es nunca la verdad de lo que ocurrió, por la razón de que no se sabe, ya que no estábamos allí, y las fuentes son inexistentes. Sólo la Crónica Mozárabe de 754 es algo coetánea, muy parca y es interesadamente cristiana, obra de un clérigo, que, por cierto no menciona a Covadonga ni a Pelayo. Todas las demás fuentes son muy posteriores, de orígen palatino, y justificadoras de los príncipes, Astures u Omeyas, que las encargan y pagan.
Ni los árabes tenían un propósito decidido de ocupar Europa (que no existía como concepto) ni Roma, ni los astures tenían el de recuperar lo perdido. No existían las naciones en el sentido actual, ni los estados, ni las fronteras fijas. Existían vecinos con los que comerciar o a los que combatir para acrecentar poer o para no perderlo.
No nació España en Asturias, ni allí se fundó el Imperio Español. No se inició reconquista alguna en Asturias ni en ningún sitio, aunque luego se invente haber sido así.
Los obispos de Al Andalus cuando convocaban concilios se dirigían al emir o califa de turno como "Hispaniarum Rex". La voz español no es castallena, sino francesa, y los francos llamaban hispanos a los habitantes de Al Andalus.
Los reinos del Norte eran marcas del imperio carolingio o romano germánico, y sus reyezuelos eran vasallos de aquellos, tierra de casi nadie entre dos poderes enfrentados: Occidente o Norte, de un lado y Oriente o Mediterráneo de otro.
Lo árabe no era ajeno a la Bética o a Hispania, porque lo oriental también fue romano y los sirios de Baly, como los bereberes , estaban romanizados, aunque cambiando o entrace de cambiar de religión. Quizás por ello, la conquista árabe fue tan facil; parece que en Andalucía al menos no se les vio como invasores, sino como continuadores de una civilización urbana, comercial, que restablecía el orden y el comercio en el Mediterráneo, algo tan caro al espiritu bético romano de la época. No hay que olvidar que Bizancio estuvo en Andalucía- Murcia hasta fines del siglo VI, pese a los godos, cuya forma de vida y de organización social y económica, parece repugnaba a los pueblos cultos del sur. No es casualidad que las revueltas organizadas contra los godos fueran las de la clase senatorial betica, aunque a veces tuvieran por jefes a caudillos godos, caso de Hermenegildo.
Los árabo-bereberes fueron pocos al principio, fueron creciendo luego, pero no era extraño pues el Estrecho de Gibraltar es (ahora ya no) desde hace milenios, una autopista que se cruzaba en los dos sentidos sin ningún problema, y así siguió siendo tras la caida de Roma.
La dialéctica Norte-Sur, Oriente-Occidente sigue existiendo; sólo hay que ver el apasionamiento en el debate.
En paises como los actuales Marruecos o Egipto, se considera que hay un 10%, aproximadamente, de habitantes de orígen árabe: el resto son egipcios de orígen o bereberes. Aquí debió ocurrir igual. Por el hecho de que hayamos cambiado de religión unas cuantas veces, no debe inferirse que hemos hecho exterminio sy repoblaciones totales de población. Todos somos, de alguna manera íberos, celtas, romanos, andalusies y francos, por la sencilla razón de que siempre hemos sido los mismos, una vez al norte del rio tal y otras veces al sur del cual.
Hubo invasión, por supuesto, y resistencias (ojo, no nacionales), pero el substrato poblacional fue siempre el mismo, así que el que hable de moros despectivamente refiriéndose a los andalusíes, que tenga en cuenta que está hablando de si mismo.
Las posiciones más radicales olvidan que no podemos hablar de Argantonio, Columela, Lucano o Séneca, si hacemos un paréntesis de casi mil años, con Averroes, Maimónides, Ibn Arabí, Ibn Hazm o Abulcascais, porque nos hemos cargado un milenio de continuidad biológica, y hasta cultural.
Perdón por el enrollamiento.
Paco2, tengo una duda:
Los reinos del Norte eran marcas del imperio carolingio o romano
germánico, y sus reyezuelos eran vasallos de aquellos, tierra de casi
nadie entre dos poderes enfrentados: Occidente o Norte, de un lado y
Oriente o Mediterráneo de otro.
Entonces, ¿el Reino de Asturias era una marca carolingia?
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Porcierto
No nació España en Asturias, ni allí se fundó el Imperio Español.
Esa afirmación les va a encantar a los nacionaliegos asturianos ;)
Un saludo.
Pero tampoco el reino astur es el descendiente de la legitimidad visigoda
Así es, concuerdo totalmente en que la aspiración a ser continuador de los visigodos va a tener lugar muchos años después, pero bueno, lo que se ha discutido hasta la saciedad en Celtiberia (este artículo es la punta del iceberg) es que la existencia de la escaramuza de Covadonga y sobretodo la existencia de Pelayo es real y no es un personaje mítico inventado.
A lo que me refería con los nacionalistas asturianos es que llevan años diciendo eso mismo: "No nació España en Asturias, ni allí se fundó el Imperio Español."
Saludos.
Sobre este tema escribí, hace unos meses, un artículo en la Revista Medieval en su número 20, titulado "De Ifriquiya a los Pirineos" sobre la rápida expansión por la península. Debido a su extensión os dejo el enlace si lo queréis consultar.
De Ifriquiya a los Pirineos.
Un saludo.
Escribe aquí (borra esto).
"Estos reyes son de una famila de Gallaecia; Cierto es que Ibn Hayyan dice que que son descendientes de los godos, mas tal opinión es errónea a mi parecer, pues esta nación había perdido ya el poder y rara vez ocurre que una nación que lo ha perdido llegue a recobrarlo. Era una nueva dinastía que reinaba sobre un nuevo pueblo, pero sólo Dios conoce la verdad"
Ñervatu20 de mar. 2008En primer lugar la tardanza a la hora de responder a ciertas preguntas maliciosas y que ponen en duda mis datos no se debe a cobardía o a imposibilidad de demostración sino a un grave accidente que me ha tenido entre la vida y la muerte.
Afortunadamente me he recuperado y voy a dar cumplida respuesta a todos aquellos que han atacado mi artículo que por otra parte ha tenido un gran éxito con mas de 4.000 visitas.
Voy a empezar respondiendo al califa Miletomaro; Vd será español a la manera de los franceses que sostenían el régimen de Vichy. Yo, y los asturianos, somos como los franceses que apoyaban al General De Gaulle. Por mucho que a Vd le pese Don Pelayo y sus sucesores los reyes asturianos salvaron el honor de España e impidieron que se convirtiera en la Turquía de Occidente. Don Pelayo es el mayor héroe español de todos los tiempos y Covadonga la batalla mas decisiva en toda la Historia de España.
Ahora paso a responder a Atalaya y a algunos otros que han dudado de las cifras aportadas en mi artículo: Dice Harold Livermore insigne hispanista británico transcribo literalmente " Pero, en la primavera de 711, Tariq tenía unas fuerzas de 7.000 hombres.Atravesaron el estrecho en cuatro barcos proporcionados por el comes Don Julián y el desembarco tuvo lugar el 27 de abril" en otro párrafo dice "Mientras tanto Táriq había escrito una carta a Muza, en la que le comunicaba haber ocupado la isla y el lago. Daba cuenta de la inminente llegada de Don Rodrigo con un ejército muy numeroso y pedía refuerzos. Muza le envió otros 5.000 hombres, con lo que hacían un total de 12.000. La mayor parte de los recién llegados eran de las tribus Gumara de la región de Ceuta." En otro párrafo transcribo " La mayor parte de los escritores musulmanes dicen que Muza desembarcó en España en el ramadán del 93 (junio-julio de 712): algunos sitúan su partida de Ifriquiya a finales de 711, y dicen que fue primero a Tánger antes de atravesar el Estrecho. Con él iba un ejército de 18.000 hombres. Muchos de ellos eran árabes entre los que se contaban un gran contingente de yemenitas. Se trataba de una fuerza capaz de establecer una fuerte colonia militar, entree los que figuraban administradores de experiencia y hombres de religión. Difería, por tanto, profundamente de la fuerza de choque bereber y los piratas que se habían unido a ellos." Harold V. LIVERMORE en su obra Orígenes de España y Portugal.
Moderadores hay en este foro que pueden verificar si quieren si mis cifras son ciertas o no. También es muy fácil teniendo Internet verificar los efectivos militares romanos del bajo imperio y si son falsas o no mis cifras. Repito 100.000 Comitatenses el ejército móvil; 50.000 para la parte Occidental del Imperio y 50.000 para la Oriental. Los limitanei acuartelados en las fronteras y en posiciones estáticas no están contabilizados entre los Comitatenses. Si alguien se ateve a negar estas cifras que lo diga y yo le daré cumplida respuesta.
Ñervatu, es interesante este tema, sin duda.
En mi opinión, magnificas la importancia de la escaramuza de Covadonga, pero efectivamente fue un punto de partida para la construcción de los reinos hispanos occidentales y esto es muy difícil ignorarlo o borrarlo de un plumazo. No entiendo ese interés (o sí…) por ignorar el hecho de que existía una clara idea desde mediados del VIII, de recomponer el territorio hispano tal cual era en tiempos de domino de Roma. Parece ser que los documentos con que podemos afirmarlo ¡no existen! Es incomprensible esto.
Coincido con quienes afirman que la batalla de Poitiers fue realmente decisiva para detener el empuje musulmán.
Coincido en que había una intención manifiesta por los califas de invadir todo el territorio del Imperio Romano y apoderarse de todo el mundo que podían conocer entonces. La invasión de Hispania fue en principio el resultado de un tanteo y una decisión personal de Musa, sin que el califa Al Salid, se enterase, pero eso no invalida que la decisión de aquel de invadir las ricas tierras hispanas no fuese un objetivo en la mente del de Damasco. Cuando Musa cruza el Estrecho en el 712 con los 18.000 qaysíes y yemeníes, el califa lo sabe ya y cuando en el 713 le ordena regresar a Damasco para que le informe, ya está en la mente del Califa el siguiente paso. Llegar hasta donde llegaron en tierras francas, no fue algo casual, como pretenden algunos, y que hacen ver a los musulmanes como si fueran invitados o libertadores, la Jihad no existe, claro. Allá el que se lo crea. La pinza contra el centro del Imperio estaba muy clara y hay que ser verdaderamente obtuso para no evidenciar tal cosa, con todos los datos y documentos a nuestro alcance. La conquista de la narbonensis era resultado de la idea expansionista, y si no empujaron más fue porque sus propias rivalidades, entre clanes árabes, por un lado y entre bereberes y los árabes por otro, lo impidieron, afortunadamente, contentándose con las incursiones hacia el interior de la Galia. Los árabes podían ser gentes con mente pastoril, pero ya sabían cuales eran los límites del Imperio y las tierras inmensamente ricas que contenía, eso para gentes acostumbradas a privaciones y una vida muy dura, era poseer el paraíso en la tierra, sin necesidad de tener que morir para conseguirlo.
El tamaño de las fuerzas musulmanas sí tiene importancia, y aunque no fueran enormes, si se le añade la descomposición interna del reino visigodo, fueron más que suficientes.
Sin que me retes a duelo ;-) No comparto lo que dices sobre el total de fuerzas de los ejércitos imperiales en el Bajo Imperio y no sé a que período exacto te refieres. No entiendo bien como divides en dos grandes grupos de 50.000 efectivos los ejércitos de maniobra, pues había 4 ejércitos que sepamos, a mediados del IV (3 bajo mando de un Magister Militum y uno –el praesental- bajo mando directo del emperador) de fuerza variable pero que podían alcanzar hasta 40.000 efectivos cada uno de ellos. Posteriormente se añaden más conforme las amenazas crecen, como sucede en Britania, en África y en Tracia. Después de la división del Imperio, solo con que leas la Notitia Dignitatum, descubres que a principios del siglo V, la fuerza total de los comitatenses estaba entre 190.000 y 200.000 efectivos. No hay duda de que a mediados del VI, cuando la peste se extiende por parte del territorio imperial, merma la capacidad de reclutamiento, pero aún así era muy superior a los 100.000 de conjunto que dices.
1- No tiene ninguna base afirmar que los limitanei eran de nulo valor combativo. Me temo que confundes en base a algunos autores, la escala jerárquica social (con la diferencia de paga y status, por supuesto) de los diferentes tipos de tropa con su eficacia. Si bien los limitanei estaban por debajo de los comitatenses y estos a su vez de los palatini, su valor combativo era más que aceptable, primero porque al estar en la frontera siempre estaban comprometidos en choques constantes con los bárbaros, lo que les daba una experiencia real de combate y en ocasiones eran empleados en campañas junto con los comitatenses. Sobre ellos recaía la primera defensa y si hubieran sido nulos, todas las invasiones de hordas bárbaras hubieran penetrado los limes y eso no fue así. Los limitanei desaparecen prácticamente a mediados del V, y seguramente la peste tuvo mucho que ver en esta disminución, además de la pérdida de territorios.
2-Los comitatenses cada vez más, estuvieron en posiciones estáticas y dedicados la mayor parte del tiempo a la agricultura, asemejándose en parte a los limitanei, en su mayoría pertenecientes al campesinado. Paralelamente parte de las funciones de los ejércitos de maniobra fue encomendada a los aliados bárbaros que llegaron a ser muy significativas desde el V. El resultado fue que cuando se entraba en campaña, los ejércitos de maniobra incluían efectivos de: los palatini, de los comitatenses, de los limitanei y de los bárbaros.
3-La pérdida de capacidad en recursos humanos en base a ciudadanos romanos, fue compensada por la necesidad de recurrir a los bárbaros, cada vez en mayor medida.
4-No sé quién podría dar unas cifras lo más exactas posibles que pudieron tener los ejércitos de los reyes visigodos, pero ciertamente que no pudieron sobrepasar los que ponían en campaña los emperadores romanos de los siglos V y VI y las cifras que tenemos de estos, más fiables, otorgan a estos ejércitos alrededor de 30.000 efectivos.
5-Por parte musulmana tenemos que tomar la cifra total de 30.000 como aproximada, puesto que entra dentro de lo posible, otra cosa sería la calidad de las mismas. En todo caso la cifra solo se refiere al número de guerreros, a los que hay que añadir los esclavos, servidores y la familia que llevaran consigo y no podría ser despreciable. Sin embargo de los 30.000 combatientes algunos regresan y no se desplazaron en conjunto.
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Molin de Avar, muy interesante lo que comentas sobre los ejércitos tardorromanos, si bien pongo alguna pega a lo que comentas sobre los limitanei, pues desconozco en que batallas participaron. Además, no todos los limitanei estaban adscritos a fronteras (el caso más evidente es el de Hispania, donde había limitáneos pero no frontera). Las tropas limitáneas eran capaces, probablemente, de detener pequeños grupos de incursores, pero dudo que nada más. Desde luego ningun ainvasión a mediana o gran escala.
Saludos
Ñervatu#187, si no he contestado antes a esto es porque no lo había leído: “Don Pelayo y sus sucesores los reyes asturianos salvaron el honor de España e impidieron que se convirtiera en la Turquía de Occidente. Don Pelayo es el mayor héroe español de todos los tiempos y Covadonga la batalla mas decisiva en toda la Historia de España”.
En absoluto se puede estar de acuerdo, por varios motivos:
a) Si Pelayo, Covadonga (y el oso u osa de Favila) fueron tan importantes, ¿por qué no los nombra ni por equivocación el cristiano facedor de la Crónica Mozárabe de 754? Se hace unos años después de la invasión musulmana, y el cronista la vivió. Es también extraño que no hable de “reconquista” cristiana ni por casualidad. Curiosamente, cuando los mozárabes que habían perdido el poder que mantenían frente a los omeyas llegan al norte en el IX, es cuando surge, por generación espontánea, la concepción de “Reconquista”. Pero no de unos reyes que en absoluto se consideraban descendientes de la legitimidad visigoda, sino reconquista de los intereses de los mozárabes que habían perdido a mediados del siglo IX en al-Andalus. La idea tomará cuerpo después entre los cristianos del norte, pero sólo después de ese momento.
b) Pelayo tuvo menos que ver en la detención de la invasión islámica que el oso (u osa) de Favila. Los musulmanes se establecieron en gran medida a base de pactos, pero evidentemente con el escaso número de soldados no podían controlar la totalidad del territorio, y hubo bastantes insumisos a pagar el impuesto impuesto (valga la redundancia). Si los musulmanes no llegaron más al norte o afianzaron más su poder fue por la disolución del califato omeya; y por las luchas de poder entre ellos mismos. Desde que llega el yund sirio en 732 se dedica a controlar el territorio más productivo, pasan de hacer incursiones al norte, lo que aprovechan los montañeses para afianzar su poder; sólo cuando Abderramán I toma el poder absoluto de al-Andalus, emprende otra vez campañas al norte: y Sila, Mauregato & Cía, le pagan el impuesto reglamentario, tal y como hacían otros señores hispanos, muladíes o mozárabes.
c) Los descendientes del conde godo Casio, los Banu Qasi, que señorearon la zona de Tudela, ¿no eran españoles?, ¿sólo lo eran los asturianos montañeses (y sus osos) irredentos? La mitad de los ulemas (sabios en derecho islámico) que había en al-Andalus después de la conquista tenían abuelos o padres hispanovisigodos: ¿qué eran si no españoles, o andalusíes, coptos?
d) Iñigo Arista, fundador del reino de Pamplona, se apoyó contra sus competidores en el segundo marido de su madre, Musa, de los Banu Qasi: ¿debe ser considerado el tal Arista español, felón o indostaní?
e) Ni al-Andalus fue parte de la “nación árabe”, a pesar de lo que digan Bin Laden o algunos españoles que comparten esa tesis con él; ni tampoco la contra-identidad islámica contra la que se forjó la “nación española”, en palabras de Eduardo Manzano Moreno y su obra "Conquistadores, emires y califas", Crítica, 2006. Obra que recomiendo para anular concepciones obsoletas que emborronan nuestra historiografía. Copio de págs. 46-ss (lo que ya hice en #97, pero todo sea por hacer una obra de caridad cristiana):
En las últimas décadas se ha instalado una imagen bastante maniquea, que tiende a contraponer unos rasgos innecesariamente amables hacia todo lo que tiene que ver con al-Andalus, mientras que acentúa los caracteres sombríos del dominio cristiano identificado con los “feudales”. Esta visión tiene mucho que ver con la reivindicación que algunas corrientes de pensamiento han tratado de hacer de al-Andalus como ámbito hacia el que se canalizan las simpatías opuestas a sus enemigos cristianos, con los cuales tradicionalmente se ha identificado el pensamiento más conservador en nuestro país.
Estas simpatías han creado un al-Andalus poco menos que paradisíaco y sobre el que se han proyectado tópicos tan en boga como “la convivencia de culturas”, “la tolerancia” o “el esplendor de sus creaciones culturales y artísticas”. Esta visión romántica se ha visto además alimentada por los nuevos retos que plantean las realidades multiculturales de nuestras sociedades contemporáneas. En la búsqueda de referentes históricos para estas situaciones, el periodo andalusí se ha presentado como un espejo en el que se reflejan un conjunto de aspiraciones sin duda bien intencionadas, pero en última instancia falaces, cuando no interesadas.
No parece que sea el camino correcto. Espigar aquí y allá elementos diversos para crear visiones tópicas sólo sirve para alimentar retóricas fácilmente manipulables. Alguien tan poco sospechoso de albergar sentimientos de hermandad universal como el general Franco gustaba de definir su rebelión militar como una “cruzada”, pero no tenía empacho alguno en referirse a los tiempos en que en “el suelo patrio” habían coexistido mezquitas y sinagogas bajo la tutela tolerante del estado cristiano, si lo que intentaba era justificar la presencia de regulares marroquíes entre sus tropas.
Como parte integrantes de un discurso político las identidades y afinidades especulares en historia pueden servir para justificar prácticamente cualquier cosa, dependiente de quién decida el prisma que emplea. Ésa es la razón por la que bajo su aparente bondad, tales visiones encierran más de una trampa en su interior, lo que las convierte no sólo en fácilmente rebatibles, sino también en formas de propaganda que sirven a intereses no siempre altruistas precisamente.
Por desgracia, y frente a esta visión idealizada de al-Andalus, en los últimos tiempos está surgiendo una incalificable reacción conservadora que apunta contra este ámbito considerándolo como un mero accidente histórico, un capítulo marginal de la “historia de España”, felizmente acabado gracias a la labor de los “reconquistadores”. No se trata, desde luego, de una idea nueva. El pensamiento reaccionario lleva generaciones enteras insistiendo en que “el árabe”, “el moro”, o “el infiel” ha sido el enemigo de la “nación española” desde los tiempos de la reconquista, cuando su presencia extraña impuso la prueba suprema para su voluntad de resistencia frente a tan adverso avatar.
Lo que sí son nuevas, en cambio, son las circunstancias. Los miedos que provoca el reciente multiculturalismo o los horrores causados por el terrorismo islamista han alimentado esa enardecida vuelta a la ideología de “reconquista” que parecía definitivamente arrinconada. Sus promotores son historiadores, publicistas y amargos políticos que retoman el viejo juego de los espejos históricos para tratar de convencer a quien se deje de que las realidades actuales son idénticas a las que tuvieron que enfrentarse “nuestros ancestros” en la Edad Media. Utilizando las mismas búsquedas de identidades que ellos emplean, estos ideólogos de la nueva barbarie saltan sobre los siglos con una ligereza pasmosa, que haría sonreír por lo que tienen de ignorancia si no fuera por el hecho de que el mensaje que transmite hiela la sangre.
De esta forma, y si las visiones idealizadas de al-Andalus exasperan por lo que tienen de ingenuas y no tan ingenuas evocaciones de una realidad inexistente, los viejos fantasmas de la Reconquista insisten en la necesidad de un rearme ideológico, cuyas funestas consecuencias conocemos bien por experiencias pasadas y presentes. La vigencia de estos viejos fantasmas es sin duda sorprendente, pero es un hecho bien conocido que a sus promotores la historia sólo les sirve como arsenal de donde extraer argumentos para defender sus intereses y dinamitar todo cuanto pueda parecerles que los agrade. Posiblemente seguirán haciéndolo durante mucho tiempo, precisamente porque es en su reiteración donde estos ideólogos buscan encontrar la razón de la que sus argumentos carecen…
Como ya ha quedado dicho, son mendaces los intentos de crear identidades y contra-identidades en ese pasado, y no me parece que las simpatías que no puede albergar hacia la suerte de pueblos tradicionalmente oprimidos deban expresarse mediante una visión amable de la historia andalusí.
Frente a lo que sostienen los maestros del juego de los espejos históricos, no creo que describir el impulso que los Omeyas dieron a la literatura o la ciencia haga mejores a los musulmanes que viven en el siglo XXI, como también me parece absurdo pretender que sus episodios de violencia o barbarie hagan peores a unas poblaciones que, por fortuna para ellas, tienen que vivir en unos tiempos y circunstancias que nada tienen que ver con las de hace mil años.
Desde este punto de vista, al-Andalus no pertenece a la “nación árabe”, como algunos teóricos de esta ideología vienen insistiendo machaconamente con el aplauso de quienes tal vez deberían saber mejor lo que se traen entre manos, ni es la contra-identidad islámica sobre la que se forjó la “nación española”, como los defensores de las esencias patrias intentan irresponsablemente hacernos creer en estos tiempos de mezcla de culturas. Simplemente se trata de un ámbito histórico a la espera de ser reclamado por todos aquellos que pretendan tener una conciencia crítica del pasado.
Desde este punto de vista, sigo creyendo que el estudio de la historia, desprovisto de falsas atribuciones y de engañosas utilidades para el presente, es un conocimiento transformador. En él no hay espejos, ni identidades; simplemente hay mudanza. Conocer esta mudanza y ser conscientes de ella es lo que nos ha hecho lo que somos y lo que esperamos poder llegar a ser.
Nada es como dice Beturio, evidentemente:
a) Como sabrás el redactor de la Crónica Mozárabe (754) bebió de la Continuatio Byzantia-Arabica (743-744) obra cuyo origen último estaría en el Oriente Próximo musulmán de aquella época, y que tras llegar a Hispania habría sido interpolada en su primera parte con fragmentos de la Historia Gothorum de San Isidoro.
Nada extraño tiene, pues, que la Crónica Mozárabe siga también, como su fuente, el esquema de la historia bizantina y musulmana. Crónica que, por otra parte, no nos ha llegado completa.
Pero es que, además, no es correcto eso de que Es también extraño que no hable de “reconquista” cristiana ni por casualidad.
Pues resulta que, casualmente, sí que habla de batallas en las montañas del norte, de retiradas por lugares inciertos, tal y como nos relatan las Crónicas Asturianas que hubieron de huir los restos del ejército musulman, y de pérdida de muchos guerreros sarracenos, como también señalan las Crónicas Asturianas:
"Al ser reprendido el ya nombrado Abdelmelic por una orden del príncipe porque nada provechoso obtenía con una victoria militar sobre los francos, inmediatamente sale de Córdoba con todo su ejército; se propone arrasar las montañas pirenaicas habitadas, y dirigiendo su expedición por lugares angostos no consigue nada favorable.Atacando aquí y allá con su poderoso ejércitolos lugares imprescindibles, se retira al llano y vuelve a su patria por lugares inciertos, después de haber perdido muchos guerreros, teniendo que reconocer el poder a Dios a quien habían pedido misericordia los pocos cristianos que ocupaban las cumbres" Crónica Mozárabe (81)
En este fragmento observamos varios elementos: por una parte se hace notar que no se trata de una campaña contra los Francos, sino contra los habitantes de las montañas pirenaicas y que es una guerra contra un enemigo disperso, enriscado y poco numeroso, lo que coincide con todo rigor con los datos que tenemos sobre la primera resistencia en Asturias.
Pero hay más: La misma crónica emplea la expresión "montañas de los vacceos" (80) - en clara confusión de vacceos con vascones - para referirse a los montes que actualmente conocemos como Pirineos.
Por otra parte es bien conocido que desde la antiguedad clásica hasta bien entrada la Edad Media, también se conocía a la cadena montañosa de la cordillera cantábrica como Pirineos.
Más aún: En el ciclo de Alfonso III se utiliza, precisamente, la expresión Puertos del Pirineo para indicar que al norte de los mismos no quedó ningún musulmán tras la acción de Pelayo: [..] ita ut ne unus quidem Caldeorum intra Pirinei portus remaneret
En definitiva: como ya señalara Sánchez Albornoz, en la crónica mozárabe se rastrean, efectivamente, los más tempranos ecos de la batalla de Covadonga.
b) En cuanto a la importancia de Pelayo, ya nos valen las valoraciones de sus propios enemigos:
La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: 'Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?' En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fáfila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años y el de su hijo dos. Después de ambos, reinó Alfonso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes les habían tomado”.
Del NAFH AL-TIB de AL-MAQQARI.
Ya que se saca a colación el animal totémico de Asturias, creo que en justa compensación podemos sacar a la zorra y también a La Fontaine (y las uvas) que ilustra maravillosamente el párrafo que traigo a colación de Al-Maqqari. Las consecuencias y el legado de Pelayo y Covadonga, las relata a continuación.
c) Sin duda eran hispanos, pero no contribuyeron a crear la nación en que vivimos. Sin el contrapunto que tuvieron nuestra cultura seria, sin duda, diferente. Y yo estoy muy satisfecho de que no haya sido así.
El resto de los puntos no tiene interés histórico.
Saludos.
F.: No me quiero extender en los limitanei, pero no es que estuvieran en batallas es que se incorporaban a los ejércitos en campaña y cuando lo hacían recibían el nombre de pseudocomitatenses. Realmente algunas legiones, cohortes o auxilia, incluso no tenían valor combativo alto, pero los que recibían las incursiones de los bárbaros de contínuo, tanto de los de la otra orilla del en el Danubio, como en el Rhin estaban acostumbrados a sacudirse el polvo de las lorigas con el acero y no solo servían para detener a cuatro desharrapados que robaban media docena de gallináceas. ;-) La primera línea defensiva que ellos formaban no era solo un recurso retórico de quién lo escribía. A gran escala no podían detener una invasión, pero no por falta de combatitividad, sino porque a pesar de formar legiones en número de 6000, estaban distribuidos en puestos fijos que resistían lo suficiente para permitir que los ejércitos móviles acudieran a taponar la brecha, tal cual se había diseñado el sistema defensivo desde finales del III.
Ñervatu, esto no es así: 8º Ese balón de Oxígeno permitió a los francos en la Galia y a la resistencia Astur-Cántabra en Hispania reorganizarse y recuperarse de la sorpresa para fortificarse, rearmarse y aprovechando las discordias entre los junds árabes y los bereberes llevar la frontera hasta el Duero.
Puede que para los astures fuese así, pero para los francos NO, estos tenían suficiente fuerza para hacer solos lo que hicieron, no necesitaban ningún balón de oxígeno y menos les afectaba lo que sucediese en unas peñas remotas por unos protagonistas en escaso número.
Lo cierto es que como ya se ha dicho por algunos aquí, muy acertadamente, no hay fuentes árabes coetáneas que registren "lo de los asnos degustadores de miel" en el momento en que sucedió, la única que conocemos, muyyyyy posterior, encima no le da ninguna importancia. Pero sí hay fuentes que relatan los acontecimientos con los francos mucho más cercanas a los hechos allende el Pirineo y a ellos sí le dedican muchísima más atención que a los "pelayo-boys".
Te sugiero que releas otra vez esas fuentes, también las fuentes galas como al Crónica de Moissac y los Anales de Aniano, además de que otra vez, tires de la Crónica Mozárabe, para que compares, solo eso, entre acontecimeintos que atañen a los hispanos y a los francos, durante la primera mitad del VIII.
Es evidente que no se puede obviar que había una España musulmana, y que sí puede, y debe, ser tenida en cuenta para entender la historia de España en general. Otra cosa es como enfocarla posteriormente, o como dotar a la idea de España de un soporte continuista lo más acertado posible, que no podría ser otro que la herencia romana, incluída, y tampoco puede ser de otra manera, la implantación progresiva del cristianismo en la sociedad hispano-romana primero y en la hispano visigótica después, en la búsqueda de lo más aproximado posible que pudo tener esa fé en aquella sociedad del VIII, para que la consideremos homogénea a la hora de hablar ya de España como realidad física y cultural perfectamente diferenciada.
Luego podemos entender cada uno como queremos acometer la idea de España. En base a sí la España musulmana estába más cerca de la cultura arábigo-africana y la España cristiana estaba más cerca de la Europa romanizada que llevó después al desarrollo de la que ahora es la llamada cultura occidental, que por cierto es la que todas las naciones, pueblos y gentes, ahora mismo, salvo algunos pocos enriscados, quieren acceder y asimilar ¿o no?
Y ahí se queda
En cuanto a las mezclas, pues está muy bien para los cócteles, pero aplicado al ser humano, es una utopía, como sabemos, la historia nos lo demuestra cada día y con salir a la calle lo comprueba uno mismo, los grupos sociales diferentes terminan unos por ser fagocitados por otros, asimilados los menos fuertes o destruidos y aniquilados en el peor de los casos y cuando conviven lo hacen separadamente, sin mezclarse y si eso sucede hasta cuando dos grupos son culturalmente muy próximos, ya hemos visto lo que sucede cuando son muy diferentes y más cuando son antagónicos.
Siempre ha habido migraciones, siempre ha habido grups diferenciados en las sociedades, no solo ahora y en España, la diferencia es que ahora llegan mucho más rápido y pueden llegar a ser mucho más numerosos en poco tiempo, eso no dará una sociedad mixta, como algunos creen, lo que generará es un conflicto en generaciones futuras. ¿Futurismo? en absoluto, lo sabeis bien, la historia es cruda al respecto.
Saludos.
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"La expansión Islámica por el Magreb, Occidente y otras partes del mundo se debió en primer lugar a la fuerza del Islam y al misticismo que impregnaba en sus seguidores; pero también a un vacío de poder tras la caida del Imperio Romano Occidental y el debilitamiento del Imperio Romano Oriental y del Imperio Persa."
Sin embargo faltan cuestiones esenciales en esta descripcion, quizas los verdaderos detonantes:
La crisis de religion.
Basicamente es:
Roma, el imperio, se adhiere a la version trinitaria: Padre, Hijo y Espiritu Santo, todos parte de un unico dios. Esta vision era radicalmente rechazada en el cristianismo asiatico y africano, el oriental, por politeista y artificiosa (que lo era). El unitarismo judeocristiano imperaba y cuando el dogma del Imperio y el cristianismo Viejo chocan los conflictos pasan a ser politico-social-religiosos. Eso es lo que derrumba al imperio en el oriente y Africa, aparte de las crisis climaticas y economicas. En Africa el cambio climatico que expandia el Desierto del Sahara desde siglos antes habia enviado enormes poblaciones a la zona costera, la mas rica, la mas civilizada, donde estaban las grandes ciudades. Esa nueva poblacion, unitarista básicamente, cambiará el peso, la mayoria. Hasta ese momento el trinitarismo imperial podía imponerse, pero a la primera "Primavera Arabe" que hubiera, al primer alboroto o revuelta... este se inflamaría al resto. Habia mucha tensión religiosa y politica acumulada. No hay una invasión árabe: hay una explosión de revueltas y reacción en cadena fruto de una situación prerevolucionaria. Por eso menciono lo de la "Primavera Arabe" de hace uno años: básicamente es lo mismo.
Que algunas tropas árabes hubieran intervenido en algunos lugares es probable, pero no decisivo, y traian el prestigio de haber conquistado Egipto poco antes... esa conquista infectara o inspirara todos los relatos posteriores, que copiaran el modelo, pero no hay tal invasion militar: sencillamente una sucesión de revueltas y rebeliones antiimperial-romana y anti-trinitarista. Es este asunto lo que los cronistas trataran de tapar obsesivamente: evitar que su grey occidental conozca que su Dios no era omnipotente y protector, qu esu grey africana y asiatica defendian su concepcion cristiana original, anterior: el unitarismo. EL islam surge como una respuesta radicalmente unitarista y poligama contra la pretension occidental y pagana de un cristianismo adptada a un occidente trinitario y monomgamo.
Y de ahi su explosiva expansion, su "inexplicable" expansion.
"La expansión Islámica por el Magreb, Occidente y otras partes del mundo se debió en primer lugar a la fuerza del Islam y al misticismo que impregnaba en sus seguidores; pero también a un vacío de poder tras la caida del Imperio Romano Occidental y el debilitamiento del Imperio Romano Oriental y del Imperio Persa."
Sin embargo faltan cuestiones esenciales en esta descripcion, quizas los verdaderos detonantes:
La crisis de religion.
Basicamente es:
Roma, el imperio, se adhiere a la version trinitaria: Padre, Hijo y Espiritu Santo, todos parte de un unico dios. Esta vision era radicalmente rechazada en el cristianismo asiatico y africano, el oriental, por politeista y artificiosa (que lo era). El unitarismo judeocristiano imperaba y cuando el dogma del Imperio y el cristianismo Viejo chocan los conflictos pasan a ser politico-social-religiosos. Eso es lo que derrumba al imperio en el oriente y Africa, aparte de las crisis climaticas y economicas. En Africa el cambio climatico que expandia el Desierto del Sahara desde siglos antes habia enviado enormes poblaciones a la zona costera, la mas rica, la mas civilizada, donde estaban las grandes ciudades. Esa nueva poblacion, unitarista básicamente, cambiará el peso, la mayoria. Hasta ese momento el trinitarismo imperial podía imponerse, pero a la primera "Primavera Arabe" que hubiera, al primer alboroto o revuelta... este se inflamaría al resto. Habia mucha tensión religiosa y politica acumulada. No hay una invasión árabe: hay una explosión de revueltas y reacción en cadena fruto de una situación prerevolucionaria. Por eso menciono lo de la "Primavera Arabe" de hace uno años: básicamente es lo mismo.
Que algunas tropas árabes hubieran intervenido en algunos lugares es probable, pero no decisivo, y traian el prestigio de haber conquistado Egipto poco antes... esa conquista infectara o inspirara todos los relatos posteriores, que copiaran el modelo, pero no hay tal invasion militar: sencillamente una sucesión de revueltas y rebeliones antiimperial-romana y anti-trinitarista. Es este asunto lo que los cronistas trataran de tapar obsesivamente: evitar que su grey occidental conozca que su Dios no era omnipotente y protector, qu esu grey africana y asiatica defendian su concepcion cristiana original, anterior: el unitarismo. EL islam surge como una respuesta radicalmente unitarista y poligama contra la pretension occidental y pagana de un cristianismo adptada a un occidente trinitario y monomgamo.
Y de ahi su explosiva expansion, su "inexplicable" expansion.
Gracias por su interés en este viejo artículo mío, señora. Aunque ya sabe que Vd y no no estamos de acuerdo.
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