Autor: soliman
lunes, 19 de septiembre de 2005
Sección: Edad Media
Información publicada por: soliman
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¿QUIÉNES FUERON NUESTROS ABUELOS?

Murcia. Sr. Saíz Dotor, Antonio. Es un escritor que ha publicado seis obras sobre la tradición Sufi, de la que hubo una importantísima escuela en Ricote. Y es profesional de la educación con grupos de alto riesgo. RESUMEN DE LA PONENCIA: En la primera parte expondremos una visión diferente sobre el controvertido tema de la invasión árabe en nuestras tierras. Estará documentada en la más moderna investigación y reciente arqueología, en documentación antigua existente en archivos y bibliotecas nacionales, y apoyada por el criterio de preclaros historiadores antiguos y contemporáneos. Nuestra tierra Murciana como parte de Al Ándalus, y específicamente el Valle de Ricote, dieron al mundo hombres y mujeres que destacaron en el ámbito de las artes y de las ciencias. En la segunda parte diremos que; la filosofía, las matemáticas, astronomía, ingeniería, medicina, química, botánica, zoología, dietética, literatura épica, lírica y mística, también se gestaron en estas tierras. Así como las bases de la metodología científica moderna, en la que nuestros ancestros murcianos-andalusíes, de tradición islámica, tuvieron un importante papel, una palabra determinante que aportar al mundo. Si los autores de todo ello fueron foráneos conquistadores árabes, más tarde expulsados, nada tenemos, todo fue de ellos y con ellos se nos fue. Pero si fueron los naturales de esta región, nuestros dignos abuelos, quienes formaron parte de la gesta, es hora de que conozcamos tales hechos y los reivindiquemos como propios. Y que los murcianos sepan lo que una gran parte del mundo culto ya sabe. Autores consultados: - Asín Palacios (Jesuita) - Juan Vernet - Luce Baralt - Ignacio Olagüe - Arab Woorld Studies Notebook - Francisco J. Flores Arroyuelo - Padre Flórez (Jesuita) - Prof. Ricardo H. Elía. - Otros. ¿QUIENES FUERON NUESTROS ABUELOS? (Los mil años secuestrados de nuestra historia) "Cuando todos los andalusíes (murcianos) conozcan su verdadera historia y esencia, será cuando llegaremos a obtener la fuerza necesaria para exigir el respeto que se nos debe, por tener una personalidad tan diferente de aquella que trataron de imponernos por la fuerza". Blas Infante. "El pueblo que olvida sus raíces se condena a sí mismo a repetir sus errores, y al desprecio de los demás". "Dejamos de temer aquello que hemos aprendido a comprender". Marie Curie. "La duda es el principio de la Sabiduría". Aristóteles "Los hechos no dejan de existir sólo porque sean ignorados". Thomas Henry Houxley Algunos de Vds., eruditos investigadores, ya estarán bien informados al respecto de estos comentarios, mejor que yo. Para otras personas, en cambio, todo esto será una novedad sorprendente. Sean Vds mismos los críticos, sean Vds quienes decidan si esta exposición, aún a despecho de lo aprendido hasta el momento, es o no es cierta o cuando menos probable. Según Blas Infante, y según la historia, tanto los murcianos, como el resto de los andalusíes en general, no podrán exigir el respeto ni el pago de la deuda histórica que se les debe si no la conocen y no se conocen a sí mismos. Esto es obvio. Nuestra cultura, ¡una de las más grandes que existieron!, fue condenada al exilio o a la destrucción, y no por ser propia de un pueblo invasor, que no lo fue. Esta es la otra propuesta que, formulada por eruditos investigadores, hoy compartiremos. No obstante el acerbo cultural de este pueblo no desapareció por completo, pues en otros lugares del mundo se guardó para que, en el día de hoy, pudiéramos conocerlo si queremos. ALGUNOS EJEMPLOS. En el mundo Islámico existen bibliotecas con miles de volúmenes escritos en estas tierras, o que hablan de ellas. En el Valle del Níger hay una biblioteca con más de tres mil, en Estambul, en Marruecos, así como en otros países de Oriente y Occidente, Alemania, Canadá, etc., se conservan multitud de libros incunables de nuestro saber y de nuestra historia, esparcidos por el mundo. Un tesoro sin precio. Lo que hoy expondré aquí tampoco será "toda la verdad", pero… ¿quién la tiene?. Mi exposición es, tan sólo, una alternativa a lo que nos han dicho. Una alternativa que ha sido investigada durante muchos años por historiadores, andaluces, españoles y extranjeros, cuyo pensamiento difiere del oficial. Serán ustedes quienes decidan si el resultado de tales investigaciones es, o no, más o menos coherente que el popular. Que personalmente esté de acuerdo con estos investigadores, si no en todo si al menos en parte, no significa nada excepto para mí.. Por lo que serán ellos los exponentes de cuanto diga, yo sólo seré un mero transmisor sin pretensión alguna de sentar cátedra. Esta exposición no es, por lo tanto, más que otra alternativa probable aderezada con algunas reflexiones personales. Por ello repito nuevamente, serán ustedes quienes decidan si quieren continuar, o no, descorriendo el velo de la historia. ESTO ES LO QUE NOS DICE LA HISTORIOGRAFÍA OFICIAL que todos conocemos: El año 711 entraron 7.000 árabes por Tarifa al mando de Táric, y poco después otros 18.000 entran al mando de Musa, nacido en La Meca, que a la sazón tiene unos setenta y un años de edad, 25.000 hombres en total. Nos dijeron que en tres años conquistan un territorio de 584.192 kilómetros cuadrados, habitado por varios millones de personas organizadas en monarquías visigodas y pertenecientes, muchas de ellas, a la decadente cultura greco-latina. Es decir que, en el periodo de tres años, cada uno de aquellos 25.000 árabes tuvo que realizar el esfuerzo de conquistar 23 kilómetros cuadrados aproximadamente y, por si fuera poco, conquistar además parte de Francia y convertir todo ese vasto territorio al Islam. ¡Todo en tres años!. Ellos solos, con la espalda al descubierto, sin conocer el idioma y sin el apoyo necesario para pertrechar a la exigua tropa invasora. Lo que las legiones romanas no consiguieron en trescientos años, con todo su aparato militar, y el apoyo logístico desde las Galias, lo consiguen 25.000 árabes incultos venidos desde el lejano desierto. Después de atravesar miles de kilómetros del norte de África, sin conocer la herradura con la que calzar a los caballos que no tienen (el desierto de rabia no lo permite) y con las espaldas descubiertas. Si la investigación no desmintiera lo que aparentemente es un fraude histórico, el simple sentido común ya nos lo sugeriría. INTENTAREMOS UNA REFLEXIÓN CRÍTICA de este planteamiento haciendo un breve repaso sobre la historia y la situación social y cultural de los árabes en aquellos años. Pues para que una afirmación histórica pueda ser considerada cierta, ha de sustentarse sobre el rigor científico, no sobre la fábula. La península arábiga contaba, en aquellos años, con una población de aproximadamente un millón de habitantes, formada por tribus enzarzadas en luchas entre sí y con una cultura tribal muy primitiva. Durante los dos primeros siglos de expansión del Islam, como idea fuerza, la inmensa mayoría de los árabes eran analfabetos. De aquí el interés del Profeta Muhammad (s.a.s) para que aprendieran a leer y escribir. El año 640 muere Muhammad, habiendo dedicado parte de su vida a la pacificación entre las tribus y a transmitirles una idea de Allah, según la tradición abrahámico-sinaítica, en sustitución del paganismo politeísta. Antes de su muerte les había invitado insistentemente a la búsqueda de la sabiduría, pero en aquellos tiempos no habían creado todavía una cultura árabe, como después la conocimos. A Muhammad le suceden los primeros Califas que, debido a las luchas tribales, son asesinados en su mayoría, al igual que su nieto Husein que es decapitado. En estas condiciones no tenían cultura que ofrecer, sino un proyecto por realizar que no era bien conocido por muchos de ellos. No tenían economía para pertrechar grandes ejércitos, ni población suficiente para formarlos, ni unidad nacional para respaldarles. En todo caso podrían haber sido autores de pequeñas razias tribales, o de incursiones bélicas de escasa importancia una vez pacificados ellos mismos. Arabia, excepto en algunas escasas zonas, era y es un desierto estéril, cuya principal fuente de ingresos eran el comercio y el pillaje de las caravanas. No obstante, y a pesar de estas dificultades insalvables, la historiografía oficial nos dice que aquellos pocos e incultos árabes, guerreando entre sí, ya habían conquistado Siria en el 635, el Ctesifón en el 637, Palestina en el 639, y Mesopotamia del 639 al 641. En el intermedio de la conquista de Mesopotamia, del 640 al 643 dominan Irán, en el 642 Alejandría, y después todo Egipto. Y desde Alejandría conquistan todo Túnez, a 3.000 kmts, de distancia, entre los años 647 al 701. En el intermedio conquistan Trípoli el 647, en el 649 Chipre, en el 664 se van a la India a conquistar el Punjab. En el 670 atraviesan el desierto de Libia para conquistar todo el norte de África en plena pulsación climática de desertización. Del 705 al 7l5 retoman nuevamente la conquista de la India para hacerse con el Valle del Indo hasta su desembocadura. Dándose mucha prisa porque el 711 tenían una cita con nuestros historiadores hispanos en la batalla de Guadalete, para poder conquistar en tres años los 584.192 kilómetros cuadrados de la Península Ibérica, el sur de Francia y convertirnos a todos al Islam. En el 720 llegan a Narbona, en el 725 conquistan Autun, y por fin en el año 732 los detiene Carlos Martel. Francamente, ¡increíble!. Recordemos que Muhammad muere el 640, y si ha dedicado su vida a pacificar las tribus, sin lograr la estabilidad deseada, ni antes ni inmediatamente después de su muerte se pueden enzarzar los árabes en conquistar tan extensos territorios. Ya que, como dijimos, ni las tribus estaban pacificadas, ni la Península Arábiga se había constituido definitivamente en un Estado, ni el Islam estaba definitivamente asentado, ni tenían la población o los medios para realizar tal hazaña. No eran marineros, y como dijimos no conocían la herradura, ni el desierto puede mantener grandes manadas de caballos que son incompatibles con los camellos. No hablaban las lenguas de todos estos países, no tenían ejército suficiente, ni cohesión territorial, ni posibilidades de abastecimiento para la tropa. Pero… ¿llevan a cabo la conquista de tan inmenso territorio y, sin cultura ni conocimiento suficiente, la conversión a la nueva religión, en menos de un siglo y a cargo de unos cuantos beduinos ignorantes desavenidos entre si?. ¿Tiene esto alguna lógica?. El sentido común nos dice que no hay posibilidad, salvo que recurramos a la fábula o a la milagrería, como parece ser que así sucedió, para poder explicar un hecho que pudiera haberse desarrollado de otra manera. Ciertamente España ha sido musulmana en su mayoría, o en una gran parte, durante siglos, y el idioma árabe se integró en nuestra cultura. Pero esta circunstancia no se debió a la invasión de un pueblo, sino a la aceptación de una idea innovadora por parte de la población Iberica, cuya religión en algunas regiones, el cristianismo arriano, se convirtió en el vehículo del cambio. UNA LÓGICA Y NATURAL POSIBILIDAD sí que existe para la transformación de los territorios islamizados en el mundo. Y es que estos países fueran ganados para la nueva idea por la intervención de bien formados comerciantes o musulmanes voluntarios que se dedicaron a dar a conocer el nuevo Din (camino del Islam). Según se desprende de la historia de los inicios del Islam al leer la biografía de Muhammad, observamos que sí envió mensajeros a distintas partes del mundo en aquel entonces conocido, y en esta cuestión están de acuerdo todos los críticos. Por lo tanto esto es lo que pudo suceder en nuestra tierra. He aquí algunos ejemplos. Sabemos por la historia más reciente que, en los siglos XV y XVI, se extiende el Islam por Indonesia a cargo de comerciantes que dan a conocer el Din (camino del Islam), no por acción militar. En los tiempos modernos también se introduce en las islas del Pacífico estando estas bajo el dominio colonial de portugueses y holandeses. Y se introduce en el África sub-sahariana durante el periodo colonial de Inglaterra, Francia y Portugal, sin que los europeos apenas se dieran cuenta del evento. Si en este pasado reciente ha sucedido que el Islam no tuvo necesidad de imponerse por las armas, sino por el estudio y conocimiento de su promulgación, ¿no es lógico que también pudiera suceder en un lejano pasado en nuestra tierra?. LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA, la arqueología, y la documentación existente en archivos y bibliotecas, nos dicen lo siguiente A la muerte de Muhammad, en el 640, la pacificación de la Península Arábiga no se había completado. Desde el año 710 hasta principios del siglo IX el norte de África tampoco había sido pacificado totalmente ni por Roma ni por Bizancio, pues las tribus bereberes se hicieron con el control de estas regiones, varias veces, durante este periodo. Por lo tanto los hipotéticos invasores árabes no podían tener capacidad para atravesar miles de kilómetros de territorios beligerantes, ni de organizar una hazaña de tal magnitud por la pobreza de sus medios. Las comarcas que tenían que atravesar eran en buena parte desierto. Tampoco podían disponer de cobertura a sus espaldas para hacerse con tan vasto territorio y apoderarse después de la Península Ibérica. Añadamos a estas dificultades la pulsación climática de desertización que durante esos años sufre el norte de África haciendo padecer a sus habitantes una hambruna generalizada. El año 711, fecha oficial de la conquista de España por los árabes, faltaba un siglo todavía para la pacificación del norte de África. Hablamos de una época en la que no existía un servicio de intendencia como el que conocemos ahora. Un grupo armado tenía que ser muy reducido para mantenerse con lo que encontraban en los lugares de paso, o bien estar muy apoyados a sus espaldas por un territorio bien pacificado. Fueron precisamente estas dificultades las que obligaron al Imperio Romano, con todo su aparato militar, y a pesar del apoyo de las Galias, a tardar más de trescientos años en el intento de conquista de la Península Ibérica. La completa pacificación, siglos más tarde, fue debida a la invasión de los visigodos, origen de nuestras monarquías, que actuaron como fuerza de policía militar reprimiendo a la población de la Península Ibérica en favor de Roma. Hay otra dificultad añadida. Se nos dice en una de las crónicas oficiales que aquellos supuestos invasores árabes, en su mayoría analfabetos, traían mezclados entre ellos a sirios, coptos, bizantinos y bereberes. Por lo tanto no eran cultos árabes los 25.000 supuestos invasores. España habría sido islamizada por estas gentes incultas, que ni hablaban árabe, ni se entendían entre ellos, ni sabían nada, o muy poco, del Islam. Estos bárbaros, según la historiografía oficial, serían los iniciadores de la vasta cultura andalusí que iluminó al mundo. ¡Francamente sorprendente!. Pero además se nos dice que a los pocos meses de la invasión, los 25.000 invasores se enzarzan en disputas entre sí en una lucha que dura más de 70 años, en la que se masacran miles de sus hombres. A todo esto los varios millones de habitantes de la Península Ibérica, observan estos acontecimientos impasibles, sin tomar decisión alguna para aprovecharse de la debilidad del invasor. Nos cuentan que esta guerrilla intestina es a causa de las disputas entre Táric y Musa, pues ambos se consideraban dueños de una mesa que, atribuida a Salomón, habían encontrado en Toledo. Para dirimir en la disputa ambos dirigentes se van a Bagdad a consultar con el Califa, dejando sola a la tropa maltrecha y la conquista sin asegurar. Allí el anciano Musa, con 74 años de los de aquella época, es castigado por el Califa a causa de una mesa, en vez de ser premiado por conquistar un país, y muere sin regresar. Este anciano, Musa ibn Nosair, se nos dice que nace en la Meca el año 640, y muere en Bagdad el 718, por lo que el año 711, fecha de la supuesta invasión, malamente podría ponerse el frente de un ejército con una edad de 71 años. Probablemente, de haber existido, fuera uno de los comerciantes o de los musulmanes que se dedican a extender el Islam de los que tenemos constancia que envió el Profeta. Aunque la posterior leyenda lo convirtiera en un aguerrido septuagenario al mando de un exiguo ejército conquistador. También se nos dice que Táric tampoco regresó de Bagdad. Así pues, dejaron la conquista en manos de los pocos aventureros que quedaron vivos, cuando 70 años después de la supuesta invasión acabaron de matarse entre ellos. Por otra parte, y durante los setenta años de disputas y masacres entre invasores, los 584.192 kilómetros de la España conquistada deberían de ser pacificados y sus gentes adoctrinadas para el Islam. Pero ¿por quién?. ¿No se nos dice que estaban ocupados en matarse entre ellos y que no todos eran musulmanes?. El castillo de Ricote, llamado de Al Suhayrat, fue posesión de Ali Berit Hutman, en el año 738. Esto es 27 años después de la supuesta conquista y sin que las hostilidades entre invasores estuvieran resueltas. Pero algo más tarde, en la segunda mitad del siglo VIII Lorca pasa a dominio musulmán por el pacto de Teodomiro, y Murcia es fundada el año 825 por Abderrahman II, sobre una pequeña aldea de origen romano. En el 801 después del pacto de Teodomiro y de la fundación de Murcia, un estudiante Cordobés, Ibn Habib, autor de la crónica árabe, tiene que viajar a El Cairo para informarse sobre la forma en que había llegado el Islam a España. Aquí nadie recordaba nada del tema. ¿Cómo es esto posible?. Se deduce de esta historia que algo falla, que hay aparentes signos de leyenda. Y que mientras que España, tierra que en el pasado había sido de Séneca y otros preclaros filósofos y emperadores, era conquistada por un grupo de zafios beduinos matándose entre sí, los varios millones de hispanos se durmieron en los laureles. El historiador y escritor contemporáneo, Juan Vernet, forma parte del elenco de investigadores que opinan lo siguiente. "Teniendo en cuenta que los árabes portadores del Islam original, no tenían fuerza militar suficiente, no pudieron introducir el Islam mediante la acción castrense, sino como una idea fuerza que va calando lentamente. El Cristianismo no había arraigado todavía en España, y una parte importante de la población eran practicantes de otras religiones". Comentaremos los documentos y crónicas en los que se apoya lo que estamos considerando como "la fábula de la invasión de los árabes". LAS CRÓNICAS ÁRABES de la conquista de la Península Ibérica se escriben siglos después, y son adaptaciones de leyendas egipcias que comienzan a extenderse en el siglo X. A comienzos del siglo X un grupo de andalusíes, recién conversos, sienten la necesidad de viajar a El Cairo en busca de doctos eruditos para formarse en lo relativo a la nueva confesión. Y para, ¡Oh sorpresa!, informarse sobre la llegada del Islam a la Península Ibérica. Entre ellos viaja el tal Ibn Habib, que antes hemos nombrado, quien en su obra "Táric", nos relata la leyenda de la invasión de los árabes, extraída a su vez de otras leyendas egipcias contadas por sus maestros cairotas. El investigador se debe de preguntar: ¿Cómo es que en la Península Ibérica no quedaba nadie que recordara los hipotéticos acontecimientos de un hecho tan decisivo como lo hubiera sido la conquista árabe tan sólo un siglo antes, y la conversión al Islam de casi todo un país?. Lo cierto es que Ibn Habib y sus compañeros, tienen que viajar hasta Egipto para enterarse de lo que pudo haber sucedido en vida de sus bisabuelos. Y si en Península Ibérica no quedaba recuerdo reciente de ninguna invasión, ¿cómo es que los egipcios, tan lejanos, pudieron saberlo?. A propósito de esta crónica. Cuando el año 1.860 el historiador Dozy la lee para su investigación, escribe en sus "Recherches" que no le parecían otra cosa que cuentos de "Las mil y una noches". Si los árabes habían invadido Península Ibérica, sus nietos no se acordaban de la conquista y tuvieron que viajar a Egipto para informarse, ¿.?. Quizá en la edad media fue más aceptable, para los trinitarios romanos, asumir la historia de la invasión como un castigo divino por las herejías del cristianismo, que aceptar la sustitución progresiva de sus ideas religiosas por otras. Supuestamente para los andalusíes, y para el orgullo de los árabes en general, también les fue más atractivo ensalzar proezas épicas de sus hipotéticos antepasados, que el natural florecimiento de una cultura nuestra, como la que aquí se forjó. Estos criterios son los que se mantienen en la actualidad para justificar la invasión. LA CRÓNICA BEREBERE se escribe un siglo después de las crónicas árabes y, estos, aunque inspirados en la crónica árabe, la modifican para apropiarse del mérito de la invasión. Ahora ya no es la exigua tropa multiétnica de los árabes quienes tienen el mérito de la conquista, en este caso son los rifeños bereberes, que tampoco se privan de acontecimientos milagrosos. Al ruego de Musa las murallas de las ciudades hispano-visigodas se vienen abajo, etc., etc. Pero ¿cómo pudo ser que los rifeños fuesen portadores de esta nueva idea?. Tenemos que considerar que hasta el siglo X el norte de África no conocía bien el Islam, ya que en su versión más culta llegó a la ciudad de Fez en esta época. ¡Y precisamente de manos de los andalusíes!. Este suceso del siglo X acaeció reinando en Córdoba Alhakam I, cuando se produjo la famosa revuelta del Arrabal cercano a la actual torre de La Calahorra. Alhakam tiene la desafortunada idea de ordenar la destrucción de los viñedos, a causa de lo cual se organiza una revuelta general que es aplastada por el ejército. Diez mil cordobeses se ven en la necesidad de emigrar al norte de África, y el sultán de Fez, Idris I, deseoso de la cultura y habilidades de los exiliados les invita a vivir en la ciudad de Fez. Allí construyen el actual barrio Andalusí, separado del barrio Karauin. Fortifican y enriquecen con sus habilidades la ciudad, y al mismo tiempo enseñan a los bereberes la lengua árabe (que no dominaban) y un Islam más culto del que conocían. Este acontecimiento dio origen al inicio de la posterior monarquía magrebí, y al desarrollo de la cultura andalusí en el Magreb. Que aún perdura. Y de paso nos enseña que el Islam, en su forma culta, llegó a Marruecos desde las tierras hispanas. ¡Oh sorpresa!, si esto es cierto, como así parece, fueron los andalusíes quienes islamizaron a los marroquíes, ¡y no a la inversa!. Aunque escuchar esto sorprenda enormemente, pues le da un vuelco a la historia oficial, la documentación, la arquitectura, y la cultura que nos lo enseña, existen. Pero recuerden Vds que yo sólo soy un transmisor de documentos, no un autentificador de ellos. EN RESUMEN. Los anales que se conservan de la hipotética invasión corresponden todos a la Edad Media. Ninguno se conserva que sea contemporáneo de principios del siglo VIII. El único es el del obispo Isidoro Pacense, pero desde hace dos siglos sabemos que es un personaje mítico. Desde el rey visigodo Vamba hasta Alfonso III, ni cristianos de confesión alguna, ni musulmanes, dejan documentación creíble al respecto. Las leyendas y las contradicciones se suman unas a otras, pero hemos de comprender que la falta de tiempo y espacio no nos permitirán hacer una exposición completa de cuanto hemos encontrado en nuestra investigación. Toda esta exposición no es sino un brevísimo resumen cuyo único fin es el de ofrecer, como dije al inicio, otra alternativa para la reflexión. Pero la realidad será mucho más amplia, sorprendente y controvertida. LA CRÓNICA DE AJBAR MACHMUA prototipo de las crónicas Bereberes, se escribe hacia el año 1.004, pero como vemos es un relato tardío, incoherente, épicamente embellecido por generaciones posteriores, y plagado de exageraciones milagrosas. Aquí la poesía se hace leyenda, y la leyenda historia. LAS CRÓNICAS LATINAS anteriores al siglo XI poseen un cierto interés al reflejar, de forma velada, no la invasión sino el origen del verdadero y antiguo problema, las diferencias de un estado de opinión entre unitarismo y trinitarismo, sin haber en ellas una relación ordenada de acontecimientos. En una de las anónimas latinas se nos dice que Táric viene acompañado de un noble Tribuno llamado Yulián. Más tarde la crónica de Silos le convierte en el conde D. Julián gobernador de Ceuta, y propiciador de la invasión como padre vengador de su hija, la amante seducida por el rey D. Rodrigo. Es este conde quien prestó a los invasores, mezcla de árabes y otras razas, cuatro lanchas para atravesar el Estrecho de Gibraltar con el ejército, los pertrechos y la caballería. Es decir, que un conde cristiano hispano-visigodo vasallo de Archila y perteneciente al obispado de la Bética, es el responsable de la invasión. ¿.? Si calculamos el número de hombres, caballos, y equipaje por lancha, se hubieran necesitado aproximadamente tres o cuatro meses para llevar a cabo el traslado. Teniendo en cuenta que los habitantes de Cádiz poseían una flota capaz de transportar este ejército de una sola vez, ¿permanecieron impasibles ante el lento goteo de invasores sin mover un solo dedo para defenderse?. Esta leyenda ya fue estudiada y desbaratada por Hinojosa en el siglo XIX. El resto de las crónicas latinas, aún siendo antiguas no se componen hasta 150 años después del 711. Todas ellas hacen un alarde de leyenda y disparate con pretensiones historicistas para contarnos que los invasores luchan en nuestra tierra contra estatuas de cobre, y atacan una ciudad habitada por genios que les conminan a irse. A las tropas trinitarias se les aparece el apóstol Santiago sobre un caballo blanco desjarretando moros, siendo que los musulmanes sienten un absoluto respeto y veneración por la persona de Jesús de Nazaret y sus apóstoles. En Toledo se encuentran, como dijimos, la mesa del Rey Salomón, motivo de la disputa entre Táric y Musa, y un cofre en el que el mismo Salomón había aprisionado a unos genios, etc., etc. En el siglo XIII Jiménez de Rada introduce en Occidente el mito de la invasión en su versión definitiva, pero aderezada con los mitos orientales. Tanto las crónicas latinas, como las árabes y bereberes, están plagadas de acontecimientos legendarios, de milagros, de fábulas y anacronismos que ni tan siquiera concuerdan entre sí. OTRAS CRÓNICAS son las egipcias de Ibn Abd al Hakam, del año 871, donde se nos dice que en el ejército invasor sólo había dieciséis árabes. La de Ibn Abú al Rica, del año 891. Y los relatos concernientes al poder temporal y espiritual, compuesto en el 1.062, pero todas son fábulas y leyendas del mismo estilo mágico-milagroso, trasladadas a la Península Ibérica desde lejanas tierras. Las restantes son crónicas de autores nórdicos de los siglos IX y X. Es mi prudente parecer que, en las escuelas, se continúa enseñando poco y deformado sobre la historia de la transformación ideológica que hizo de nuestra Patria la cuna del saber Universal, a causa de ideas renovadoras y no de masacres. Hemos suprimido el cuento de milagros y Genios, pero hemos mantenido la leyenda de la invasión de los árabes que lo sustenta. El historiador alemán Félix Dahn ya nos advertía en el pasado siglo XX del aspecto legendario de todas estas narraciones. Y en el año 1.892 nuestro historiador D. Eduardo Saavedra también nos advertía de lo mismo. El ilustre político e historiador, D. Antonio Cánovas del Castillo, nos enseñaba: "El estudio de los hechos de los españoles musulmanes tiene tan verdadera importancia, que de ello depende que nuestra historia llegue a la madurez o permanezca en la adolescencia". Y el contemporáneo catedrático de historia de la Universidad de Zaragoza, D. Guillermo Fatas, piensa que: "Si el Islam es una de las mayores claves de la historia de España, en esta tierra del mudéjar, del alfar, de Avempace y del castillo de Ayub, ya va siendo hora de que nos enteremos de tal cosa". LA SITUACIÓN RELIGIOSA en la Península Ibérica antes y después del 711. Algunas particularidades. Con la entrada de los godos admitidos por el Imperio romano, la "Crónica del gallego Idatius" escrita entre los años 395-470, única que se conserva de su llegada, arremete en contra de ellos. Pero no lo hace porque sean invasores consentidos por la política de Roma, sino porque no son católicos trinitarios romanos. ¡Son cristianos arrianos unitarios!. Ellos decían; Dios no es tres, es Uno. Tal como en la actualidad proclaman otras iglesias cristianas. Desde el siglo IV hasta el IX, tras las invasiones de los suevos en Galicia y las diversas revoluciones sociales, con la cruzada cluniacense y la pérdida del culto Arriano-Priscilianista, el rey Eurico rompe con Bizancio. Del culto al arrianismo del obispo Prisciliano sólo quedaba un vago recuerdo en la veneración a la tumba confundida, posteriormente, con la de Santiago. Esta usurpación se llevó a cabo durante el reinado de Alfonso III, rey de los astures. Para más datos se puede leer a L. Duchesne y a D. Miguel de Unamuno. Eurico decreta el cristianismo arriano-unitario como religión oficial del estado, imponiéndose en parte de Francia y España, como confesión predominante, hasta finales del siglo VIII. Más allá del 711, supuesta fecha de la invasión árabe. Mas no era el cristianismo unitario una nueva tendencia, pues ya en el Concilio de Nicea del año 325 se debaten las diferencias entre unitarismo y trinitarismo. El año 785, 74 después de la supuesta invasión, el Papa Adriano I envía a España a un delegado pontificio para combatir la situación de los cristianos adversos al trinitarismo de Roma, este delegado, Egila, se pasa al bando de los unitaristas. El unitarismo progresa, pero de la presencia del Islam sigue sin haber testimonios documentales. Dado el ambiente favorable todas las doctrinas unitaristas se unen en una sola. Se crea una forma de pensamiento que manifiesta una gran plasticidad, y lo mantiene abierto a otras posiciones intelectuales, permitiendo la independencia que facilita el florecimiento de un criterio propio, capaz de desarrollar las ciencias y las nuevas concepciones filosóficas. Esta creencia unitarista prospera y se mantiene mayoritariamente en las zonas más ricas y cultas de la Península Ibérica, el sur, hasta la llegada progresiva del sincretismo Muhammadí. Convirtiéndose el cristianismo arriano-unitario en el vehículo de entrada para la nueva modificación de las ideas, y desarrollo de la cultura que sería conocida como andalusí. En este tiempo la corriente arriano-unitaria era también llamada el cristianismo de los godos. En tanto que el cristianismo-trinitario era reconocido como la religión de los romanos. Tanto la una como la otra se apropiaban alternativamente del título de "católicas", es decir; "universales". Como ya dijimos, para la corriente trinitaria romana Jesús es Dios, para los unitarios arrianos Jesús no es Dios, y anuncia la venida de otro profeta último: "Después de mí vendrá otro más grande que yo". Esta fue la creencia preislámica que facilitó la expansión del Islam en nuestra Península. Para los trinitarios de Roma, Juan el Bautista fue el anunciador de Jesús. Lo que para los unitarios arrianos hispanos, tras la llegada del sincretismo Muhammadí, llegó a ser Jesús con respecto a Muhammad. En los siglos VIII y IX nos muestran las crónicas la existencia de las dos corrientes cristianas confrontadas por la supremacía. El trinitarismo de práctica mayoritaria en el norte, en las zonas más incultas y deprimidas. El unitarismo con más éxito aquí en el sur, en las zonas más ricas y cultas. Pero observamos que en el transcurso de la historia hay periodos en los que acaban por mezclarse y adaptarse a la mutua convivencia, algo semejante a lo que sucede en la actualidad entre los católicos y los diversos protestantes. A pocos cristianos les importaría en estos momentos las variantes introducidas en las demás iglesias que les son ajenas, por lo que una nueva forma de fe se podría introducir a través de una de estas iglesias sin apenas se percibida por las demás. Excepto en el momento en que se hiciera pública su diferencia. Imaginemos que los evangelistas, de confesión minoritaria en estas tierras, introdujesen con discreción alguna variante en su fe. Sucedería que hasta que no la hicieran pública nadie, o casi nadie, se daría cuenta. De la misma manera en aquél entonces, acabaron por ser a penas percibidas, para unos y para otros, las variantes introducidas en los respectivos ritos y doctrinas ya conocidas y admitidas del unitarismo arriano. El antiguo cristianismo arriano unitario visigodo ya no era una novedad para los trinitarios romanizados, y viceversa. Tenían otros problemas más importantes que afrontar. Era el adopcionismo de origen Nestoriano, predicado por Félix obispo de Urgel, y por Elipando obispo de Toledo, así como las teorías del obispo Migecio, las nuevas corrientes a combatir. Pero no ya el unitarismo arriano o el trinitarismo romano, los unos se habían habituado a los otros, más o menos, ya que pasaban a ser religiones oficiales alternativamente. Al igual que hoy se han acomodado a vivir juntos evangelistas, adventistas, católicos, testigos de Jehová, etc. En estas circunstancias el Islam se pudo introducir, inicialmente, a través del arrianismo, como una nueva variante desapercibida al principio, pero que mejoraba la calidad de vida de la población. Equiparaba en derechos al hombre y a la mujer, no discriminaba a las personas por su origen étnico, era más tolerante con otras formas de religión, inducía insistentemente a la cultura, a la higiene, al equilibrio ecológico, rechazaba la usura del prestamista, etc. La altura cultural a la que se llegó nos indica los niveles de tolerancia ideológica y la calidad de vida que se alcanzó. Las primeras comunidades continuaron manteniendo el nuevo culto en sus iglesias, y poco a poco el Islam fue calando como una idea renovadora venida de Oriente, e impulsora de una nueva cultura que empezaba a florecer. No como una nueva religión, o como una diferenciada doctrina religiosa que arrasa como el huracán, sino como un judeo-cristianismo salido del desierto. Al menos hasta que Abderrahman II trae a eruditos musulmanes de Oriente, con el fin de impulsar la decisiva labor de culturización y diferenciación posterior. Hoy podemos aportar un nuevo y contundente dato arqueológico descubierto en Játiva en Junio del año 2.004. Se trata de la lápida funeraria de un musulmán enterrado el 21 de Febrero del año 648, 63 años antes de la pretendida invasión. Es de suponer que el hombre en cuestión no gravara su propia lápida, y que no tuviera la mala suerte de morirse recién llegado. Luego otros vinieron con él y, en aquella Península Ibérica plural, pasaron desapercibidos. Ocho años antes de ser gravada esta lápida, en el 640, muere el Profeta Muhammad (s.a.s) habiendo enviado mensajeros a Abisinia, a Constantinopla, Bizancio, Alejandría, etc. ¿No cabe la posibilidad, como buen estratega, de que en vida los enviara también al extremo Occidental más rico y culto del Imperio, que era Hispania?. La lápida parece afirmarlo. Veamos la documentación que existe sobre ese periodo de la historia: Los historiadores árabes ofrecen una sorprendente noticia en el año 27 de la hégira/647-48, según la cual el califa Ütman habría enviado una expedición por mar contra la Península Ibérica bajo el mando de Äbd Allah b. Nafi b. al-Hsayn y Äbd Allah b. Abd al-Qays: "Utman mandó a 'Abd Allah b. Nafi' b. al-Husayn y a 'Abd Allah b. Nafi' b. 'Abd al-Qays [partir] inmediatamente de Ifriqiya a al-Andalus. Y Ilegaron ambos a ella por mar. 'Utman había escrito a los contingentes que se dirigieron a al-Andalus; 'Constantinopla sólo será conquistada a través de al-Andalus. Si vosotros conquistáis ésta, compartiréis la recompensa de quienes conquisten aquella. La paz'. Ka'b al-Ahbar dijo: 'Cruzarán el mar hacia al-Andalus unas gentes que la conquistarán y que el día del Juicio serán reconocidas por la luz [que desprendan]". No sabemos si esta noticia es digna de crédito, pues es sabido que en esas fechas Ifriqiya, desde donde supuestamente se harían a la mar las naves rumbo a la Península Ibérica, tampoco había sido conquistada por los aguerridos guerreros árabes. (Pero como ya dijimos no deja de ser sorprendente la coincidencia de fechas, de la lapida y la supuesta expedición por mar contra la Península). Existen otras crónicas de los historiadores cristianos, donde hallaremos información sobre una temprana incursión musulmana por mar contra las costas Ibéricas. Las crónicas de Alfonso III (866-910). Se trata de una obra que presenta ciertos problemas historiograficos sobre su autoría y fecha de redacción, problemas derivados de que no se conserve en su versión original. Nos han llegado dos redacciones, conocidas por ovetense y la rotense,estos códices fueron encontrados en la catedrales de Roda (Huesca) y Oviedo. las crónicas recogen el ataque de una flota sarracena ¿musulmana o cristiana unitaria? compuesta por 270 naves durante el reinado de Wamba (672-680), donde nos dice que fueron aniquilados y las embarcaciones quemadas. Rotense: Illius quoque tempore CCLXX nabes sarracenorum Spanie litus sunt adgrese; ibique omnes pariter sunt delete et ignibus concremate. Ovetense: Illius namque tempore ducentae septuaginta naves Sarracenorum Yspaniae littus sunt adgressage; ibique omnia eorum agmina ferro sunt deleta, et classer eorum ignibus concrematae. Et ut tibi causam introitus Sarracenorum in Yspaniam plene noteceremus, originem Eruigii regis exponimus. Las Crónicas Najerense, sin duda tomándolo de la Crónica de Alfonso III, también recoge la noticia. In illius namque tempore ducente LXX naues sarracenorum Yspanie litus sunt adgrensse; ibique omnes pariter sunt delete et ignibus concremate. Caetani, siguiendo los Anales de Baronius, Muratori y Rampoldi, fija la fecha de esa hipotética incursión en el año 55/675. Ese mismo año o uno posterior es el que da como probable M. Barceló. Hay un proverbio de Muhammad en el que dice: "Llegará un día en el que la luz del mundo salga del Occidente…". Y ¿qué Occidente culto y reconocido era ese, sino nuestra Península Ibérica?. Quizás por esta causa Blas Infante escribió en una ocasión: "Los andaluces (andalusíes) queremos volver a ser lo que fuimos, hombres y mujeres de LUZ, que a los hombres, alma de hombres les dimos". Si el Occidente más extremo era el "Finis Térrae", y en el 648 ya había comerciantes o mensajeros en nuestras tierras, es muy probable de que fueran enviados por el propio Profeta a enseñar el Islam. Que al inicio, y por su evidente similitud con el judeo-cristianismo unitarista, se introdujo sin fricciones a través del arrianismo y modificando a este. Y no en el 711 con el fuego, la espada, y 25.000 beduinos analfabetos. LOS ANALES DE UNA PROBABLE VERDAD HISTÓRICA. Según la documentación, razonablemente creíble, existente en archivos y bibliotecas nacionales. Antes de su muerte el rey de la Bética, Vitiza, nombra gobernador de Tingis (Tánger) capital de la provincia Tingitana, a Táric. En materia de religión esta ciudad pertenecía al obispado de la Bética, ¡no a los árabes!. Tras la muerte de Vitiza su adolescente hijo Archila, cristiano del arrianismo unitarista, reclama en el 711, por pacto de fidelidad, ayuda a su correligionario y súbdito, el gobernador visigodo Táric. Esto lo hace con el fin de preservar sus derechos al trono en contra de las pretensiones de usurpación por parte de Roderic, rey de Toledo de confesión trinitaria-romana. Sabemos que el nombre Táric no es árabe, ya que la partícula (ic) del sufijo, es de origen germánico, y significa hijo de… Por lo que Tár-ic sería hijo de Tar. Así como Roder-ic sería hijo de Róder, Alar-ic sería hijo de Alar, Eur-ic sería hijo de Eur, Amalar-ic sería hijo de Amalar, Ilder-ic sería hijo de Ilder, etc. No podemos buscar aquí a un árabe invasor, sino a gentes germanas. Por lo tanto los llegados de la Tingitana eran germanos visigodos, y quizás algunos rifeños de antiguo origen Amasir. Los bereberes, o bárbaros, son lo que queda del pueblo Amasir, del Cáucaso, que unos 10.000 años antes habían sido empujados hacia el sur por los Dorios, asentándose en el sur de la Península Ibérica y en el norte de África. En esta época eran, en su mayoría, pertenecientes a otras religiones o al cristianismo arriano-unitarista. Al igual que el Conde D. Julián de Ceuta, y sus correligionarios de la Bética. Sabemos que la Tingitana pertenecía al obispado de la bética porque S. Isidoro Obispo de Sevilla, 75 años antes de la supuesta invasión, escribe en sus Etimologías, libro 14; IV-29, diciendo que la Provincia Tingitana, cuya capital era Tingis, o Tánger, pertenece al imperio Visigodo. Esto seguía siendo vigente más de un siglo después, y está confirmado por un manuscrito de origen asturiano con fecha del año 780 (69 años después de la pretendida invasión), que se conserva en la biblioteca del Escorial. En dicho documento se describe una relación de los obispados de la Península Ibérica, dividida en seis regiones. La sexta región, la Tingitana, está incluida como parte del obispado de la Bética. Por lo tanto en estas fechas, 69 años después de la supuesta invasión, no estaban los árabes en Tánger, ni el Magreb era musulmán todavía. De lo que deduciremos que en el 711 no entraron ni los árabes ni los bereberes musulmanes por Tarifa, sino los súbditos de Archila, que eran visigodos arrianos. Repetimos que, aún cuando pudieran acompañarle grupos de rifeños bereberes estos no eran árabes, ni musulmanes todavía, sino gente de una etnia descendiente del pueblo Amasir, como la de aquí. Más datos al respecto. Al entrar los visigodo arrianos por Tarifa ¿con quién comparten el mando de la tropa para conducirla por aquellas tierras?. Con Don Opas, obispo arriano de Sevilla. ¿No es extraño que D. Julián, un conde visigodo arriano, preste las naves a unos árabes invasores y un obispo cristiano arriano les dirija?. Si continuamos estudiando la línea de la contradicción nos enteramos de que en el año 784 Elipando es obispo de Toledo, y a sus 82 años escribe cartas a los obispos de las Galias, con el fin de condenar toda otra corriente cristiana que no fuera trinitaria-romana. Recordemos que no obstante, aunque con dificultades, habían aprendido desde antiguo a convivir cristianismo arriano visigodo y cristianismo trinitario romano optando, alternativamente, por el poder. Pero curiosamente Elipando no sabe nada del Islam, ni se siente amenazado por una nueva religión, y sí en cambio por lo que pasaba en las Galias. Se supone que en esta época, y conviviendo con Elipando, Abderrahman I gobernaba Toledo. Luego el Islam no era todavía una cuestión pública o generalizada. Aunque la lengua árabe se fuera introduciendo progresivamente en los nombres y las modas, tal como nos sucede hoy día con el inglés y lo americano, el Islam en cambio no se había definido todavía en su singularidad. Todavía se mantenía en un ámbito de discreción como una variante del culto arriano. Esta alusión la encontraremos en la obra de Menéndez Pelayo "Heterodóxos". De la editorial Bonilla y San Martín, págs. 143-144. En el catálogo de monedas del museo arqueológico de Madrid, comentado por Codera en el 1.879, por Lavoix en el 1.888, y por Rada en el 1.892, encontramos una moneda acuñada en la Península Ibérica en el siglo VIII. En una de sus caras dice en latín: "In nómine Dómini non Deus nisi, Deus solus sapiens, non Deus similes alius". En el nombre del Señor, de Dios, sólo hay un Dios Sabio, no hay otro parecido a Dios. Y una estrella de ocho puntas, como en el Islam. Esta era la fórmula en latín de la profesión de fe arriana, y la mitad de la profesión de fe musulmana posterior, faltaba todavía añadir la presencia y reconocimiento de la dimensión profética de Muhammad. Que se añadió muy posteriormente. En los textos de los autores cristianos de la escuela de Córdoba, en el siglo IX, no existe alusión alguna al Islam. Tanto en la obra del abate Esperaindeo, como en la del abate Sanson, se arremete contra las doctrinas del arrianismo predicadas por el obispo Hostogesis de Málaga, parecidas al Islam. Pero de las enseñanzas de Muhammad, como doctrina diferenciada, no sabían nada todavía. Nos hacemos otra pregunta. ¿Se conserva documentación fiable de la entrada del cristianismo en Península Ibérica?, la respuesta es clara y contundente, NO. Pero sabemos que se introdujo, progresivamente, por una labor de evangelización que duró siglos. Entonces. ¿No pudo entrar el Islam de manera semejante a como lo hizo el cristianismo, máxime cuando sabemos que existían las condiciones adecuadas?.¿Qué razón hubo para montar la leyenda de una invasión para la entrada del Islam?. La respuesta probable sería esta; para justificar una mala chapuza, ¡la masacre y expulsión de nuestros antepasados, musulmanes y sefardíes!, entre ochocientos y mil años después. Se montó el fraude de la conquista para justificar la invasión como una "reconquista". Esto es algo que hoy está asumido, prácticamente, en todos los medios académicos. Luego seguimos en el mismo planteamiento, cuanto más avanzamos en la arqueología y la documentación racional existente, más entendemos que el Islam entró por la vía del unitarismo arriano, progresivamente, y no por efecto de invasión imposible alguna. En la actual Bosnia el Islam entró a partir del momento en que comenzó a ser erradicado violentamente de nuestra patria. Y tampoco sucedió por el uso de la fuerza, sino que fue, como aquí, a través de los antiguos bosnios cristianos unitaristas, los Bogomilos. Pero aún hay mucho más. S. EULOGIO OBISPO DE CÓRDOBA viaja a Pamplona el año 850, para lo que tiene que atravesar, en carruaje, toda la Península Ibérica de sur a norte. Y residiendo en el Monasterio de Leyre, en Navarra, encuentra en la biblioteca, por vez primera en su vida, una vaga alusión a un nuevo profeta Maocim. Así le llamaba, para referirse a Muhammad, sin saber muy bien cómo. En su travesía de toda la Península Ibérica no se encuentra con un solo musulmán ni conoce nada al respecto del Islam. Esto sucede en una época en la que, según la historiografía oficial, España estaba colonizada y convertida al Islam desde hacía décadas, y las tropas árabes en sus incursiones hacia Poitiers, Francia, debían de andar en torno a Pamplona. Faltaban dos años para la muerte de Abderrahman II. Al escribir Eulogio en el año 857 su Apologéticum Martirium, que también se conserva en la biblioteca de la Catedral de Oviedo, reconoce su ignorancia sobre la doctrina del Islam. ¡No había tenido la oportunidad de diferenciarlo del arrianismo!. Se había empezado a adoptar la moda de los nombres árabes, así como algunas costumbres de la nueva cultura, pero "la religión" como algo diferenciado no era, hasta el momento, de dominio público. De lo contrario lo habría sabido S. Eulogio. Sumamente asombrado, describe así su primer encuentro con la noticia: "Súbito in quadam parte cuyusdam opusculi hanc de nefando vate historiolam absque auctoris nómine reperi…". "De pronto descubrí en una parte cualquiera de un opúsculo anónimo la historia de un profeta nefando,…etc." En esta obra describe el asombro que esta noticia le produjo, y se lo comenta a su amigo y escritor Juan Hispalense, quien envía una copia de los mismos a Álvaro de Córdoba. Tanto los textos de Eulogio, como los comentarios de Juan Hispalense, los de Álvaro de Córdoba, y los textos del autor anónimo, todos coetáneos, coinciden en su ignorancia sobre el Islam. Esta es una evidencia histórica indiscutible a la que hoy tenemos acceso a través de la fidedigna documentación existente. Son estos los textos más antiguos y creíbles que se conservan haciendo referencia del Islam, y ¡curiosamente!, cuanto más se acercan al 711, año de la supuesta invasión, menos conocen del tema. ¿Cómo es esto posible ante un evento de tamaña envergadura, que cambió la historia de Occidente?. El historiador José Madoz hizo un estudio al respecto de estos hechos digno de mención, en su edición crítica del Epistolario. ABDERRAHMAN II, de la dinastía Omeya, muere el año 852, habiendo puesto en práctica en los últimos años una política que había consistido en diferenciar definitivamente, y acelerar, el proceso de islamización de la Península Ibérica trayendo eruditos islamólogos orientales. Sabemos por uno de los historiadores de la época, Ibn Hazm, cordobés del siglo XI, que los Omeya eran rubios, de tez clara y ojos azules, y tenían por costumbre el casarse con doncellas de sus mismas características, por lo que se desposaban con mujeres navarras. No conocemos a muchos semitas con estas características étnicas, pero sí en cambio sabemos que los visigodos concordaban con ellas. Luego a juzgar por sus características raciales es más probable que los Omeya fueran visigodos islamizados, y no árabes venidos del desierto. A partir de la muerte de Abderrahman II, y debido a su política, el Islam se extiende por la Península gracias a la atracción existente por lo oriental y como una nueva moda, tal como sucede en nuestros días con otras tendencias. Recordemos que este Abderrahman había fundado Murcia el año 825, y que el pacto de Teodomiro, por el que Murcia pasa a dominio ¿musulmán o unitario?, se celebra hacia la mitad del siglo VIII. El año 853 muere el cronista estudiante Ibn Habib, el que había traído su historia de la invasión desde Egipto. Y el año 856, tanto S. Eulogio como Álvaro escriben sus comentarios sobre las primeras manifestaciones públicas del Islam en Córdoba, la capital del Califato ¿.?. Esto lo relata en su obra "Indículus Luminosus", en la que dice conocer por vez primera la segunda frase de la profesión de fe islámica. Pero no conociendo la lengua árabe, en la que se promulgaba, la transmite en latín: "Psallat Deus super Prophetam et salvet eum". "Dios bendiga al Profeta y le salude". Cuenta también que ha empezado a oír cómo desde altas torres los nuevos creyentes gritan cosas de Dios y de un tal Maocim. Se refería a los minaretes de la nuevas Mezquitas ya que, hasta esas fechas y a causa del sincretismo religioso, probablemente la oración islámica se practicaba en los templos arrianos que se fueron transformando. Es decir, que hasta ese momento el Islam se propagaba discretamente. Pero su presencia como idea diferente no se había hecho pública todavía. Por lo tanto, los personajes de los que comentamos, no conocieron hasta ese momento el Islam ni el nombre de Muhammad como religión de conocimiento generalizado. Continuaban sin comprender exactamente qué es lo que había sucedido. Todos estos datos son conocidos, se conservan y ya fueron publicados en el siglo XVIII por el Jesuita padre Florez en el tomo VIII de la "España Sagrada", págs., 145-146. LOS NOMBRES ÁRABES entre los personajes de la época. Abderrahman, Ibn Habib, etc., es una cuestión simple de responder. Un nombre propio no siempre indica, necesariamente, una confesión religiosa, ni mucho menos la pertenencia a una etnia. En la Península Ibérica de entonces había clérigos, incluso obispos, nobles y reyes que utilizaban nombres árabes, era la moda, como dijimos antes. Por lo tanto los primeros Abderrahmanes bien podrían ser reyes visigodos de nombre árabe, pero todavía en proceso de transición religiosa desde el arrianismo unitarista al Islam. Algunos ejemplos sobre lo dicho nos los ofrecen los nombres de estos obispos arrianos. Rabi ibn Sahib, fue propuesto para la dignidad episcopal por Abderrahman II, en cuya corte desempeñó las funciones de diplomático. Este obispo fue maestro de otro obispo, llamado Abú l-Harit. Y lógicamente, al ser obispos no eran musulmanes, sino cristianos arrianos. Y… según parece, tampoco sabían nada del Islam, ¡hasta el momento!. Por lo que bien pudiera haber sucedido que Abderrahman adoptara el nombre antes que la religión. Pero esto ya sucedió con el Emperador Constantino, que se hizo defensor del cristianismo antes de haberse decidido a adoptarlo como forma de fe. Muhammad, (s.a.s) en su época, dio permiso al obispo Abú Harita para que celebrara la misa en la Mezquita de Medina, pues había llegado como embajador. Luego el nombre del obispo era árabe, pero él no era musulmán. Es de todo punto obvio que árabe y musulmán no son sinónimos, como no lo son cristiano y palestino. En la actual Palestina he sido testigo de cómo en las iglesias católicas entran los cristianos palestinos a la misa del domingo vestidos con indumentaria árabe, pero la mayoría de los palestinos son musulmanes o judíos. Y he visto cómo en Egipto los cristianos coptos se saludan en la calle con fórmulas musulmanas. No es, por lo tanto, de extrañar. Cuando las culturas conviven acaban sincretizándose, y generalmente la más fuerte influye sobre la más débil, y ésta acaba por adoptar algunas de las formas externas de aquella. Una visita al Monasterio de las Huelgas, en Burgos, nos enseñará que los mantos y cofias de los reyes y de los infantes de Castilla, estaban bordados en oro con frases del Corán en árabe. Otra visita a la cámara santa de la Catedral de Oviedo también nos enseñará un altar de plata, gravado en árabe para la misa, regalo de Córdoba a los reyes astures. En la actualidad ¿No llevamos pantalones vaqueros, bebemos Coca Cola, comemos hamburguesas, vemos cine americano, escuchamos música Yanki, y ponemos a nuestros hijos nombres anglo-sajones?. Y en cambio los ejércitos americanos no nos han invadido, pero sí determinados aspectos de su cultura. Pues es perfectamente lógico entender que algo semejante sucedió entonces y que, la transición del cristianismo arriano al sincretismo musulmán, fue un proceso marcado por una idea fuerza, y no por una invasión imposible. EN CUANTO A LA ARQUITECTURA tenemos algunos ejemplos, pocos pero claros, de la transformación progresiva del culto arriano en culto musulmán. El más notorio es el de la recurrente Mezquita de Córdoba, iglesia arriana edificada sobre otro templo más antiguo. Sus arcos de herradura no son árabes, como se dice normalmente, sino de origen Visigodo. Muestra de ello es que se conserva un templo arriano, con los mismos arcos de herradura, en Venta de Baños, en la iglesia de S. Juan Bautista, edificada el año 661 por Recesvinto. Según consta en la inscripción del transepto. Al igual que en Braga, en la iglesia de San Fructuoso de Montelios, y en la cripta de la Catedral de Palencia, y en Toledo en San Pedro de la Mata, también de antiguo culto arriano. Y en Francia, a orillas del Loira, donde se supone que no alcanzó la cultura hispano-musulmana, se conserva una construcción arriana semejante. De los árabes recibimos una lengua que hoy día forma parte de nuestro idioma, y una religión que en su momento gestó entre nosotros una manera de ser y de pensar que nos alzó a la cúspide del mundo. Pero no recibimos una etnia de forma masiva, y los que pudiéramos recibir fueron, en realidad, muy pocos. La cultura fue contrastada, y en parte recibida, de otros países y civilizaciones, Grecia, Persia, etc., pero se desarrolló en nuestra tierra y por nuestros antepasados murciano-andalusíes. Según las enseñanzas de Muhammad que decía: "No seáis mártires, ser sabios, pues más sagrada es la tinta del estudiante que la sangre del mártir". Y también decía: "Buscad la sabiduría, aunque para ello tengáis que viajar hasta los confines de la tierra". Y: "Busca la ciencia, desde la cuna hasta la sepultura" El mérito de la cultura aquí gestada es, por lo tanto, autostona, pero ¡no de los árabes!. ¿Y COVADONGA?. ¿Qué sucedió en Covadonga?. En la actualidad los movimientos nacionalistas asturianos dicen; "Asturias es España, y todo lo demás es tierra conquistada". Aunque según parece en democracia cada cual puede decir el disparate que le place. Pero no ha de extrañarnos, pues incluso el disparate histórico continúa sustentándose sin apenas sentido crítico, también según parece. Nos dice la historia-leyenda que Pelayo, quien prestaba sus servicios al Emir de Córdoba, fue llamado por su familia para que interviniera ante Munuza, gobernador musulmán de Asturias, ya que este quería desposar a una hermana de Pelayo en contra de su voluntad. En aquella situación Pelayo reúne a un grupo disidente de la nobleza visigoda, y con unas decenas de astures descontentos, rinde batalla contra los "árabes" en una zona selvática, al pie de una gruta y, ¡naturalmente!, con ayuda de la virgen. Esta batalla no podía quedar sin su milagro correspondiente. De manera que unas decenas de astures masacran a 184.000 "árabes", con ayuda de una montaña que sepulta, por intervención de la virgen, a 124.000, poniendo en fuga a los otros 60.000. Como somos personas inteligentes no será necesario el comentario. Como supongo que ustedes conocen Covadonga, habrán comprendido que algo así no pudo ser sobre el terreno. No me refiero a este presente con aquellas nuevas explanadas y aparcamientos, sino a aquel entonces en plena selva impracticable y habitada por animales salvajes. Así, nos dicen, comienza la reconquista que dura nada menos que 800 años, con otro fraude como el de la conquista. Aunque no es ésta la única leyenda épica contra otras confesiones. Cuando Recaredo abjura del arrianismo vence a 60.000 arrianos españoles, con tan sólo trescientos hombres católicos. Sigue sin ser una mera cuestión de política territorial, sino de religiones. DE HABER SIDO CIERTA la invasión árabe, habría creado otro problema de índole moral y de derecho por arraigo. ¿Puede llamarse reconquista a una acción de goteo bélico que, entre pactos de amistad y agresiones, dura ochocientos años o más?. Muchos de nuestros más grandes historiadores, entre ellos Ortega y Gasset, han dicho que no, y el sentido común lo confirma. ¿Se imaginan ustedes que, ahora, viniera la Guardia Civil a expulsarles de su casa porque un antepasado suyo llegó a España de no se sabe dónde hace mil años?. ¡¡Sería absurdo!!. Pues así de absurdo y cruel fue para nuestros abuelos. Aún en el caso de que la invasión de los árabes hubiera sido cierta. ¿Quiénes tendríamos que irnos y a donde?. Probablemente todos, pues ¿no somos todos descendientes de íberos, celtas, bereberes, tartesios, cartagineses, romanos, griegos, germanos, etc.?. ¿Por qué razón, entonces, se expulsó o masacró a tantos de nuestros antepasados con el pretexto de ser invasores árabes?. La cultura, tan nuestra, que llegó a ocupar los primeros puestos en la historia de la evolución de las sociedades, ¿por qué se nos arrebató hundiéndonos en el oscurantismo y la pobreza de los últimos siglos hasta bien entrada la reciente democracia?. ¿A quién interesó que tan alta cultura nos fuera arrebatada?. ¿A quién interesó el silencio?. FUE POR LA CULTURA UNITARIA MUHAMMADÍ, y no por la invasión que no se dio, por lo que se expulsó, se masacró o se oprimió a nuestros abuelos musulmanes-andalusíes, y con ellos a los sefardíes-andalusíes. Pensar que lo poco o mucho que quedase de la cultura y prosperidad del imperio greco-latino, más la cultura visigoda, cambian de la noche a la mañana por la influencia de unos cuantos nómadas incultos salidos del desierto, peca en exceso de ingenuidad. La civilización imperante en la época es la bizantina, y la civilización Muhammadí no alcanza su apogeo hasta el siglo IX en Oriente y el siglo XI en Occidente. El historiador norteafricano el-Idrisi nos informa de que en el sur de Túnez, tierra de S. Agustín, en el siglo XII todavía se hablaba latín. Luego el Islam no se había asentado de manera estable por estas fechas. El erudito arabista contemporáneo Xavier de Planhol opina que; "La expansión del Islam se produjo, como expansión cultural, por la intervención de las clases urbanas y mercantiles, no por la acción guerrera". Y el Historiador Goitien, en la pág. 88 de su obra comenta: "En los primeros tiempos eran sobre todo los mercaderes los que se ocupaban del desarrollo y de la expansión del Islam". LOS ALMORÁVIDES Y LOS ALMOHADES sí que supusieron un conato de invasión consentida desde África, aunque también supimos echarles de nuestras tierras. Los andalusíes habían adoptado una forma de Islam culto y tolerante, sin abstrusos fanatismos, por esta causa nunca aceptaron gustosos la contrarreforma del Islam almorávide o almohade. En el año 1.035 se inicia en nuestra tierra la reforma impuesta por la invasión almorávide que, al final, fueron expulsados por los andalusíes. Y en el 1.145 también comienzan las revueltas en contra de los almohades, que habían sido llamados el año 1.080 por Yusuf ibn Tasufin en defensa de las Taifas. Nuestras gentes siempre hospitalarias, pero amantes de cuanto nos hizo un pueblo tan singular, no podían aceptar que los invitados se quedaran para imponernos un Islam fanático. Esta liberalidad de nuestro pensamiento provocó que en el año 1.228 Ben Hud, noble nacido en este pueblo de Abarán, acaudillara la revolución en su contra hasta sacarlos de nuestra tierra. Haciendo de Murcia, por este hecho, el centro de la Axarquía y un imperio. ¿QUÉ ES LO QUE EUROPA NOS DEBE? (La herencia cultural) REFIRIÉNDONOS A LA DEUDA LITERARIA. Después de la persecución sufrida por nuestros antepasados murciano-andalusíes, de la quema de documentos, y la expulsión de mujeres y hombres, sencillos y cultos, he encontrado referencia de estas 14 mujeres de la Axarquía, de la que fue parte nuestra Murcia. Fueron ilustres literatas, y estos son sus nombres: Umm al Izz, Umm Hannan, Rashida al Wa´iza, Zarinat Bint Abil Hassan, Hind, Iraq as Suwayda, Al Abbadiyya, Zaynat bin Isaac (an Nasram ar Rani), Zaynab bint Yusuf, Jalwa al Abbar, Gayat al-Waydy-ya, Atika Um al-Mayid, Fathuna, y Omalhina. EN RICOTE nació Ibn Sabin, el año 1216, se formó bajo la dirección de otro de los grandes ilustrados de la época, Isaac b. al-Mara, y llegó a ser uno de los grandes en conocimiento de las ciencias del Islam, en filosofía, en ciencias jurídicas, y en medicina. Escribió un tratado de filosofía a petición del emperador de Italia Federico II. Ibn Ricotí, también de Ricote como su nombre indica, regentó una escuela en Murcia donde enseñaban las tres culturas, musulmana, judía y cristiana. A semejanza de como se hizo en Toledo y otras poblaciones durante el periodo andalusí. Muhyiddín ibn al-Árabi, nacido el 1.165 en Alcantarilla y muerto en Damasco el 1240, pudo ser muy probablemente discípulo de la cercana y reconocida escuela Sufi de Ricote. Llegó a ser conocido en todo el mundo como el "Maestro de Maestros". Hoy sabemos que su obra literaria, perdida en su mayoría, fue ingente, aunque se conservan algo más de trescientos volúmenes, algunos pocos traducidos por la Consejería de Cultura de Murcia. Actualmente se estudia en diversos países, tanto de Oriente como de Occidente, y su tumba en Damasco es visitada a diario por miles de sus discípulos póstumos. Su filosofía de vida, el Sufismo, sigue siendo de la máxima actualidad, tanto en EE.UU como en Europa, donde goza de una gran consideración. Decía cosas como esta: "Mi corazón se ha hecho capaz de adoptar todas las formas. Es prado para las gacelas y convento de monjes cristianos. Y templo para el idólatra y la Kaaba del peregrino. Y las tablas de la ley y el libro del Corán. No le pongáis nombre a mi religión, pues es el amor cualquiera que fuesen las sendas que hollasen mis pies". LA ESCUELA SUFI DE RICOTE inició a Abú l-Abbas el Murciano, que fue discípulo predilecto y sucesor de Abú Hassan as-Shadzili, estudiante de Abú Madian de Sevilla y fundador de la escuela Sufi Shadzilía. En Egipto sucedió a su maestro. Allí, en Alejandría, se celebra en la actualidad una fiesta en su honor todos los años, y en reconocimiento a su grandeza se erigió sobre su tumba un monumento del tamaño y magnificencia de una Catedral, que yo conozco personalmente. La tradición Sufi de Ricote ejerció una gran influencia sobre el pensamiento místico universal, que en el presente se mantiene activo en diversas escuelas repartidas por el mundo. Por esta causa hay países en los que, al sabernos murcianos, se nos considera portaestandartes de una alta dignidad, se nos observa con reverencia, se nos toca... Es una experiencia que mueve profundas emociones, y que he vivido personalmente. El jesuita Asin Palacios, reconocido como uno de los eruditos islamologo hispanos, hizo un estudio para establecer la influencia de la espiritualidad Shadzili sobre la mística del hijo de moriscos S. Juan de la Cruz y de la hija o nieta de judíos conversos Sta. Teresa de Ávila. La obra se llama: "Shadzilíes y alumbrados". OTRA COMUNIDAD SUFI, muy antigua, estuvo en la Rábita de las dunas de Guardamar. Se descubrió en 1984 y las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo hasta el año 1992, bajo la dirección de Rafael Azuar Ruiz, dejaron al descubierto las dos terceras partes de un singular "ribat" islámico. Fue construido sobre las ruinas de un excepcional asentamiento fortificado pre-ibérico de los siglos VII-VI a. de C. El resultado de las excavaciones, que se recoge en el libro publicado sobre esta cuestión, documenta parte de un gran complejo religioso de carácter cenobítico sin parangón en el mundo islámico, en cuanto se refiere a su tipología arquitectónica y cronológica. Las historias del Quijote también están inspiradas en cuentos de la misma tradición Sufi. La publicada tesis doctoral del Sr. Antonio Medina, de Córdoba, es muy esclarecedora al respecto. LA AGRICULTURA de nuestra tierra murciano-andalusí extendió por toda Europa el cultivo de la berenjena, la alcachofa, el algodón, la sandía, el azafrán, las espinacas, el arroz, el limonero y la naranja, el albaricoque, etc, etc. A causa de ello se creó el popular sistema de norias y acequias que aún perdura, de forma que podemos asegurar que nuestra huerta es reconocida, en toda Europa, por los conocimientos y la labor de nuestros abuelos murciano-musulmanes. Gracias a ellos llevamos siglos dando de comer a millones de personas lo mejor de nuestros cultivos. Ibn Wafid escribió en el siglo XI un tratado sobre medicina y agricultura que tuvo gran difusión, dedicando un apartado específico a la polinización artificial, arte en el que fueron expertos nuestros abuelos hispano-musulmanes. Gracias a la agricultura mejoramos la calidad del papel y de las sedas procedentes de China en el siglo X, y desde aquí se distribuyeron por toda Europa. También, gracias a la agricultura, dispusimos de farmacias, de cosméticos, de los mejores perfumes, de productos dentífricos, de jardines botánicos, y de parques zoológicos con animales exóticos venidos de todo el mundo conocido. Sobre farmacopea botánica, Ibn Ujt Ganim escribió un tratado de sesenta volúmenes que fue de consulta obligada en todas las Universidades de Europa. SOBRE MEDICINA el reconocido Avenzoar (Abú Marwan), escribió el célebre Taysir, manual de terapéutica y profilaxis. En el que describe el absceso de pericardio, enseña la práctica de la traqueotomía, la alimentación artificial a través del esófago, y un tratado sobre la curación de la sarna. La influencia de Averroes (Ibn Rusd) llegó a ser tan grande que en la Europa del siglo XV se decía que la Luz procedía de Al Andalus, y no de Oriente. La influencia de su genio, en la evolución del pensamiento científico, fue decisiva. Al Ándalus, y Murcia en ella, fue considerada como la nueva Atenas. En el diorama de la Torre de la Calahorra, en Córdoba, se pueden apreciar instrumentos de cirugía interna. Estos conocimientos permitieron que se practicara operaciones de cataratas. Es evidente que, mientras en Europa se confiaba la curación de las pestes que la asolaban a las reliquias de los santos, nosotros conocíamos la sutura, la anestesia, la asepsia... El Canon de Avicena (Ibn Sina) consta de cinco libros. Visión general de la anatomía y fisiología de los distintos órganos. Lista de medicamentos y sus propiedades. Exposición de las diferentes enfermedades. Enfermedades invasivas, tumores, etc. Descripción de 760 medicamentos compuestos. Escribió un tratado sobre las vías de contagio de la tuberculosis, y otro sobre el tratamiento de las enfermedades psiquiátricas. Diré, como dato curioso, que el fanatismo religioso se consideraba una enfermedad mental. Abú l-Qasim al-Zahrawi, escribió treinta tratados de cirugía, de farmacología, de dietética y medicina general. Ofreció las primeras descripciones de la hemofilia, de la clínica y tratamiento de la lepra, y también un tratado sobre la asepsia y las diferentes clases de sutura. LA ÓPTICA fue introducida en Europa, desde nuestras tierras, en el siglo XII a partir de la versión de Hunayn corregida por Tabit. Ibn al-Haytam dijo que la imagen se formaba en el cristalino, y ¡anunció la naturaleza material de la luz!. Anunció que la velocidad de la luz era finita. Dejó establecido que la luz de la luna procedía del sol. Se crearon lentes para mejorar la visión, para observar las estrellas y acercar la naturaleza, siendo así precursores del microscopio y del telescopio. Uno de los tratados científicos más importantes en la historia de las ciencias, fue el tratado de óptica de Alhacém. ENTRE LOS GEÓGRAFOS fue el ceutí El Idrisi, educado en Córdoba, considerado como el más grande geógrafo de todas las épocas, aunque también fue poeta y médico. Dijo: "La tierra es redonda, como una esfera…, atrae los cuerpos como un imán atrae el hierro, gracias a esa atracción las aguas de los océanos se mantienen unidas a la tierra". Bajo el mecenazgo de Roger II de Sicilia escribió el mejor tratado sobre geografía descriptiva que existió. Un tratado que se hizo imprescindible para conocer África y Asia central. Alhacén escribió "La configuración del mundo". Una obra sobre astronomía que ejerció gran influencia durante el renacimiento y sobre la obra de Copérnico, al igual que la obra de Averroes. La obra de Abnavimunzor también fue grandiosa. Valiéndose de los avances en óptica escribió un tratado sobre los sistemas astronómicos, sobre los planetas alrededor del Sol y su diámetro aparente, sobre la rotación de la Tierra y las medidas de su esfericidad, ¡tres siglos antes que Cristóbal Colón!. Al-Masudi, en su libro Muruj ad-Dhahab, nos cuenta que Khashkhasd Ibn Saeed, un joven Cordobés, con un grupo de jóvenes ¡cruzó el Atlántico! regresando el año 889 con un botín fabuloso. Son enormes las consecuencias a las que este dato nos llevan. En el libro de dietética de Al-Arbolí, se habla del uso de los frijoles, supuestamente post colombinas. Y ¿Quién cartografió los mapas de Piri Reis (el árabe loco) que Colón utilizó para su viaje?. La biblioteca de la Duquesa de Medina Sidonia, contemporánea de aquella época, es verdaderamente sorprendente en datos sobre esta cuestión. Que se investigue y cada cual extraiga su propia conclusión al respecto. Gracias a todos estos grandes hombres y mujeres Europa se benefició de una astronomía, de una geografía, y de algunos descubrimientos del más alto nivel. EL MATEMÁTICO Al-Juwarizmi, creo los logaritmos, Al-Jewarit el álgebra, los Banu Musa calcularon una fórmula para hallar el área del círculo y la trigonometría, según una obra musulmana del siglo XII, llegando a resolver la ecuación de Kepler, e introduciendo en Europa los conceptos de Seno, Coseno, Senoverso, Secante, y Tangente. La creación del número cero (Sfr = vacío) sin el que la informática no sería posible y, en parte, las matemáticas que hoy conocemos, también fue obra de nuestros antepasados. Así, las matemáticas que introducimos en Europa también fueron del más alto nivel. LA ESCUELA DE TRADUCTORES DE TOLEDO, fundada a principios del siglo XIII, fue determinante en la labor de "deslizamiento" de nuestra altísima cultura hacia la Europa del norte, y de la traducción de los clásicos griegos y latinos. Los andalusíes despertaron la pasión de Europa por nuestro país, ya que en nuestros territorios, y gracias entre otras cuestiones a la tolerancia y capacidad hacia otras culturas y religiones, alcanzamos la cúspide de la pirámide de la cultura universal. Hoy exportamos limones y otras frutas, entonces exportábamos hombres y mujeres de ciencia a todas las cortes de Europa y del mundo conocido. CURIOSIDADES. Los albañiles reciben el nombre de su profesión de un gran Maestro Sufi llamado Al-Banna, fundador de una escuela de sabiduría, a cuyos discípulos adoctrinaba a través de las técnicas de la construcción. Fueron precursores de la Masonería, y se les llamó los Al-Banaún, y de aquí la derivación hacia Al-Bañiles. La palabra árabe Yihad no es guerra, tal como traducen los medios de comunicación, sino ESFUERZO. Guerra es harb mukaddasa. La palabra flamenco es una modificación del árabe "Falah-mencú", equivalente a campesino desposeído. Y la palabra Maragato de la región de la Maragatería, Provincia de León, es una derivación de Moro-godo.. Nuestro catedrático y profesor de historia Sánchez Albornoz, opinaba que España tuvo tres momentos de grandeza. El periodo de cultura islámica que nos alzó al máximo desarrollo científico, el descubrimiento de América, y el Imperio de Carlos V. En nuestros días, uno de los más grandes historiadores de las ciencias, G. Sarton, en su obra "La España musulmana", que fue editada en Madrid el año 1.973 dice: "España fue el mayor centro cultural del mundo gracias a los españoles musulmanes y judíos". Me pregunto: ¿Si esto es tan sólo un brevísimo exponente de lo que queda entre las cenizas de la destrucción a la que fuimos sometidos?. ¿Cuántos otros sabios-as habría?. Sólo el maestro de maestros, Ibn al-Árabi de Alcantarilla, conoció personalmente a más de setenta gigantes del espíritu en su época. Recuerdo de nuevo la frase de Blas Infante: "Los andaluces (andalusíes murcianos) queremos volver a ser lo que fuimos, hombres y mujeres de luz que a los hombres alma de hombres les dimos". Dije en páginas anteriores que por el mundo están repartidos cientos de miles de libros incunables referentes a nuestra cultura. Quizás habría llegado el momento de interesarnos por ello. También quizás, y como un gesto de humilde prudencia, y respeto hacia los que nos hicieron herederos de tantos honores, debiéramos de modificar algunos de nuestros esquemas de pensamiento aversibo. Tanto si todo cuento digo es verdad, como si tan sólo lo fuera una parte. Y para reflexionar en ello he querido aproximar el fin de esta ponencia con este pensamiento de un hombre llamado Ali, que fue yerno de Muhammad. Decía: "No podrás creer realmente en nada hasta que te des cuenta de por qué crees en lo que crees. Antes de alcanzar tus verdaderas creencias (las que sean) debes de estar preparado para admitir sin pruebas que todo, o parte de lo que consideras verdad, puede ser una equivocación que llega hasta ti desde el lugar en el que has crecido. La verdadera convicción viene de la Sabiduría, y hasta que no seas sabio, tus convicciones no son sino un conjunto de opiniones de las que algunas estarán equivocadas, y otras no las podrás demostrar aunque sean verdad". Probablemente ustedes se plantearán algunas interrogantes después de esta ponencia. ¿Pero en definitiva cómo fue aquel Islam de nuestros abuelos que nos alzó hasta aquellas alturas?. ¿Cómo fue posible pasar de la cúspide a la base en tan poco tiempo?. Y ¿Cómo es que los musulmanes que hoy conocemos difieren tanto de aquellos?. Para responderles a estas preguntas serían necesarios otros foros y otros ponentes más eruditos. Les diré, muy brevemente, que Muhammad no se consideró creador de una religión nueva, sino el reformador del judaísmo y del cristianismo. Por lo tanto la genética del Islam es judeo-cristiana. Su pretensión fue la de simplificar la religión y el estado, liberar al ser humano de la servidumbre a las dinastías reales y de la esclavitud moral a las castas sacerdotales, dándole todo el poder al pueblo y a cada persona la responsabilidad sobre su conciencia. Para llevar esto a la práctica equiparó en derechos al hombre y a la mujer, al blanco y al negro, y quiso hacer sabia a la gente, no beligerante, sin diferenciar la etnia o la creencia. Por ello renunció al martirio innecesario a cambio de la sabiduría. La palabra Islam es un derivado de as-Salam, que significa, "la-Paz". La paz del que después de buscar por fin encuentra, la paz que se establece en el respeto y la tolerancia. Y el concepto "musulmán", es el que corresponde a la persona que, tras haber encontrado as-Salam, se somete voluntariamente a la acción creadora. Existe un edicto de Muhammad (s.a.s) instruyendo a sus seguidores que quizás, y sin más comentarios, les sea ilustrativo. "He escrito este edicto bajo la forma de una orden para mi pueblo, y para todos aquellos que están dentro de la cristiandad, en el este y en el oeste. Quien no respete el edicto obra contra la voluntad de Allah, sea mandatario o ciudadano. Cuando un sacerdote o ermitaño se retira a la montaña, se establece en la llanura, la ciudad, o la iglesia, estoy con él en persona y lo defiendo contra todo enemigo. Está prohibido arrojar a un obispo de su obispado, o a un sacerdote de su iglesia. No se ha de tomar ningún objeto de ninguna iglesia. Cuando una cristiana se case con un musulmán, este debe de permitirle orar en su iglesia sin poner obstáculos a su religión. Si alguien hace lo contrario será considerado enemigo de Allah. Los musulmanes deben de acatar estas instrucciones hasta el fin del mundo." EL PACTO DE TUDMIR, (Extracto): "Este es un escrito de Abd el-Aziz Ibn Musa a Teodomiro, en el cual se estableció la paz, se le dio el compromiso de Allah y la protección de su Profeta. No habrá prioridad sobre él o sobre ninguno de sus compañeros. No se les exigirá el pago de ningún tributo, ni se les quitará de su reinado, ni serán asesinados ni se les separará entre ellos y sus hijos, ni de sus mujeres, ni se les obligará a practicar otra religión, ni se les separará de su religión, ni se quemarán sus iglesias… Etc." Y Abú s-Salt, nuestro vecino de Denia, decía en el siglo XII: "Puesto que mi origen es la tierra, toda ella es mi patria, y todos los hombres mis hermanos." COMPRENDER LA CULTURA DE NUESTROS ANTEPASADOS, nos exige conocer algo de la forma de pensamiento a partir de la que se gestó. Pues si ellos llegaron tan alto tuvo que ser, necesariamente, por haber adoptado una filosofía de vida que se desmarca, absolutamente, de algunos desafortunados presentes. Así pues, y ya por último, les ofreceré como mera curiosidad algunos proverbios de Muhammad, quizás todos estos datos les ayuden a comprender cual fue su pretensión y lo que enseñaba. De esta forma sabremos qué es lo que nuestros abuelos conocieron y por qué llegaron a ocupar la cima del mundo. En aquél entonces se decía: "La sangre de los mártires es semilla de cristianos". Y Muhammad respondía: "No seáis mártires, ser sabios, pues es más sagrada la tinta del estudiante que la sangre del mártir. Buscad la sabiduría, aunque para encontrarla tengáis que viajar hasta los confines de la tierra". "No pongáis sacerdotes en vuestra religión, ni reyes en vuestras ciudades, pues cada persona ha de ser soberana de sí misma. Aprended a ser sabios". "Es más esforzado luchar contra el propio ego que luchar en la guerra". "Son tres las cosas que más ama Dios del Islam; la sencillez, la sencillez y la sencillez". "No hagáis las cosas complicadas, pues en la sencillez ya encontraréis suficiente dificultad. Quien intente hacer del Islam algo difícil y complicado, será derrotado por el Islam. Islam es paz y tolerancia". "Bajo los pies de las madres Dios ha puesto el Paraíso". "A tus padres no les des una mala contestación, ni siquiera diciéndoles ¡Uf!. Que los murcianos caminen orgullosos por el mundo, con la cabeza muy alta, pues son herederos de una gloriosa raza multiétnica y pluricultural. Y que tracen los senderos del mundo sabiendo que ser hijo de esta tierra es un honor, y ser del Valle de Ricote es un título de nobleza. Saíz

Relacionado con: EL MITO DE LA INVASION ARABE DE LA PENINSULA IBERICA EN EL SIGLO VIII

Más informacióen en: http://www.islamyal-andalus.org/control/noticia.php?id=759


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Comentarios

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  1. #51 Drancos 03 de dic. 2005

    Ni yo lo de " el Islam culto es mil veces más democrático y liberal"...

  2. #52 Brandan 03 de dic. 2005

    Nada Nadana, para eso estamos. Coincido con Cierzo en dudar del iberismo de los bereberes o del berberismo de los íberos. Y coincido con AbdelRahman en que el Cristianismo es menos tolerante con La Mujer que el Islam. En la doctrina, claro. Al.lah en el Corán testimonia que era Adán solamente responsable de su error. En 20: 115 se indica: "ya hicimos antes un pacto con Adam, pero olvidó; y no encontramos de por su parte resolución firme." El verso 20:121-122 continúa "como resultado, ambos comieron del árbol...Adam desobedeció a su Señor y cayó en error. Luego su Señor lo escogió (por su gracia), se volvió sobre él y le dio guía." Como véis, no se culpa a la mujer de la caída en desgracia de Adán.La Biblia, sin embargo, hace responsable a Eva, no sólo de la desobediencia a Dios por comer de la fruta prohíbida, sino de dejarse engañar por el Demonio, lo cual, para la mentalidad patriarcal e intolerante de la tradición hebrea, heredada después por la católica, hubiera merecido una lapidación al uso. O sea, como culpable del Pecado Original, sospechosa de por vida. Un handicap para la Mujer, sin duda. Lo cierto, no obstante, es que en el Islam actual, aún reconociendo más tolerancia en la teoría, la Mujer no está mejor considerada que en las sociedades de tradición católica. ¿Cómo se explica esto? Dices que por otros factores. Me gustaría conocer cuales son, en tu opinión.

  3. #53 naupaktos 04 de dic. 2005

    Mozalbete cierzo. Conozco la geopolítica hasta donde me es necesario conocerla, no en vano llevo diez años estudiando y escribiendo sobre el tema, no necesito muchas más lecciones de alguien que ignora realidades existentes en el mundo en beneficio de una idílica concepción del mismo, que va asociada a la demonización de una sola parte de ese mundo. Demagogia es descargar el mal y la culpa sobre una sola de las partes de este terminal mundo, y justificar otras, acaso más injustificables si cabe. En la relación oriente-occidente, por simplificar, no caben dudas sobre los intereses de cada uno de los hemisferios, y de cómo ambos tratan de llevar a efecto su política. Ninguno es bueno completamente, ni malo sin paliativos. La realidad es mucho más profunda que el análisis que haces sobre buenos y malos, sobre armas y compradores, sobre la mujer en una y otra cultura. Tu planteamiento nace muerto, porque no se sostiene una convicción sobre el argumento de que nosotros más o nosotros menos. Puestos a valorar el peso, el avance, la influencia, la evolución y el bagaje cultural de occidentales y orientales, no albergo duda alguna de quienes han logrado sobreponerse al anquilosamiento y la oscuridad de la razón (aunque para ello hayan sido los artífices de los peores cataclismos bélicos), y tampoco me asaltan dudas sobre lo equivocado del enfoque de los gobernantes de países islámicos, nadando entre dos aguas, bajo la amenaza del islam radical y los contratos petrolíferos, intentando controlar ambas circunstacias, y sumidos en un stand by que les impide cualquier opción de avance, y los aboca más al retroceso medieval que a la libertad similar al menos a la occidental. Occidente utiliza su libertad y su fuerza para influir y controlar cuanto le es posible em el mundo de consumo que ha creado; oriente pretende zambullirse en los jugosos réditos del capitalismo, sin aflojar el seguro político y de status de sus gobernantes que es la religión totalizadora que domina las vidas de millones de fieles, la cual podría ser fácilmente interpretable de modo más humano y tolerante como en su día se hizo con el cristianismo. Respecto a las preguntas de que porqué un musulmán no puede ser tolerante, eso lo has dicho tú, no yo. Conozco más musulmanes y he trabajado más con ellos de lo que probablemente hayas hecho tú, De modo que no me prejuzgues de ese modo, yo no me planteo preguntas semejantes.

  4. #54 Brandan 04 de dic. 2005

    Bueno Naupaktos, siempre es de agradecer contar con la colaboración de una autoridad en cualquier materia. Y aunque en este debate tratamos de centrarnos en la veracidad o falsedad de la "invasión árabe" de la Península Ibérica, no viene mal que alguien nos haga volver a la realidad actual. Podría parecer que hay alguien aquí empeñado en denostar el Islam, o en denigrar a Occidente. Si es así, no es Cierzo uno de ellos. No creo, sin embargo, que el estudio de la actualidad nos ofrezca muchas pistas de lo que ocurrió en el pasado, relacionando materias tan diferentes como la religión y el petróleo, que dicho sea de paso, no existía en aquellos tiempos. Otra cosa es tener en cuenta la evolución del cristianismo y el Islam en las sociedades tuteladas por cada religión. Ardua tarea, considerando la variedad de evoluciones locales que se han producido y la incidencia del resto de las religiones.

  5. #55 kaerkes 04 de dic. 2005

    Me causa cierta curiosidad. De un tipo a esta parte ya no hablamos de USA versus URSS; ya se habla del Islam y Occidente. ¿donde coño estará esa barrera?. ¿Maroc es Islam?, porque si es así es más occidental que Grecia y Ukraina que no son islam. Es curioso que se polarice el mundo así: mezclando un concepto geográfico con uno religioso. ¿no será que quizás esa barrera sea ficticia?. Lo pienso, porque hay muchos ejemplos variantes: estados de religión islámica, como bien habéis anotado, inmersos en la sociedad de consumo y estados no muy bien definidos como albania, bosnia herzegovina, turquia y alguno más de africa y asia. ¿No estaría bastante más definida la "barrera" Norte versus Sur?. ¿porque no le llaman al pan pan y al vino vino?. ¿porqué ese interés desmesurado en mezclar religión con economía?. ¿Si hablamos de economía no deberíamos hablar de Norte-Sur? . El que haya visitado el estado vecino sureño (me refiero a Marruecos) habrá visto que en el mismo territorio conviven varias aspectos: subsistencia en el medio rural,tradicionalismo religioso, economía agresiva de mercado, formas de vida aboslutamente modernas, etc. Lo mismo sucede en casi la totalidad de los paises a los que de manera bastante sospechosa se incluye en la cosa llamada "el islam", cuando nos referimos a una zona geográfica. Me sigue pareciendo muy acertada la lectura del mundo que hace Susan Buck-Moorss en "Mundo soñado y catastrofe", en que expone que los sistemas, a traves de las naciones -estado, precisan de un "enemigo" o un contrario para su propia pervivencia. Norte-Sur Este -Oeste Occidente y el Islam. Izquierdas y derechas. blablabla. Más de lo mismo: o blanco o negro. Los grises no existen. Se ve que no interesan.

  6. #56 ofion_serpiente 04 de dic. 2005

    BUeno, yo como me aburro del tema de la no nvasión militar, voy a dar una pequeña opinión sobre el argumento central de la conversión masiva de los hispanos al islam Vamos a ver; si el problema era entre unitaristas y trinitarios ¿por qué no se hicieron todos judíos?. ¿no son unitarios los judíos?. Aparte de eso, bueno, pues tendríamos que hablar de lo arrianos y su escasa importancia en Hispania. Otro argumento fantástico; el sur rico y culto arriano; el norte pobre e inculto-trinitario. Vaya, San Leandro, San Isidoro, San hermengildo debían ser gallegos disfrazados y la revuelta de Hermenegildo una broma de la historografía oficial. A mi me encanta observar que Hispania, la cartaginense en este caso, no debe nada a los Tartessos, a los Iberos, a los fenicios, A los Cartagineses, a los romanos, tanto occidentales como orientales......no, sólo florece cuando los árbes alcanzan el poder y entonces; Plin, la gran cultura, la maravilla del universo. El sufismo, la arquitectura, la música, la poesía, todo, todo todo, hasta la tolerancia.Vaya por dios, cualquier dios La verdad, teniendo en cuenta que, como le pasó a los romanos, salvo que estos si crearon dos maravillas como son el Derecho y su ingeniería civil, los árabes únicamente sirvieron de vehículo difusor de culturas mucho más antiguas. Persia, Siria, Egipto, ya habían desarrollado una inmensa cultura antes de que al primer pastor nómada se le ocurriera construir un sólo palacio. Incluso la caballerosidad de los guerreros musulmanes, tan alabada por castro, no es sino reminiscencia del sentido caballeresco de los partos, de las dinastías sasánidas, esto es; indoarias. Yo personalmente no recuerdo ningúin mito semita en que se trata de cabellorisdad guerrera, y si innúmeras en el mundo arios; Ilíada, Ramayana, Mahabaratha etc, etc, etc El sufismo como doctrina mistérica. Bueno vale, no existió Eleusis, ni Orfeo, ni Mitra, ni.......... La poesía culta denominada "árabe" no es sino poesía de persia y Siria, nacida mucho antes de la visita de San gabriel a mahoma Y luego llegamos al punto crucial; ¿no serían los musulmanes árabes que llegana Hispania los que modifican el islam para adaptarlo a la particular concepción de la provincia más romanizada de occidente? Otra cosa que se me escapa; los visigodos entran en España como Federados, esto es con la aquiescencia de la administración romana en hispania, no a sangre y fuego Perdonar el desorden peroacabod e comer Otra cosa Abdel, perdona, los derechios hereditarios de la mujer y los hijos, estaban perfecetametne claros y reconocidos antes de que Mahoma naciera, pero claro, supongo que también es historiografía oficial Soliman, prisciliano no era arriano, era más bien tirando gnóstico

  7. #57 kaerkes 04 de dic. 2005

    Interesante: Igualmente ocurre con la jardinería. El jardín musulmán no es más que una variante del jardín persa, mucho más antiguo. La división en 4 partes (los cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua), las formas geométricas, la disposición de un eje central y posteriormente la incorporación de fuentes o estanques en el cruce. Posteriormente el jardín musulman funde con el urbanismo preexistente en el mediterraneo occidental (supuestamente fenicio) y de ahí nacen los patios andaluces, rifeños y lo que se conoce como estilo de jardín musulmán en nuestros días. Esa propuesta de que todo florece de repente por que alguien o algo aporta todo, no es muy creible ni lógica. Me parecen más bien mitificaciones de determinada cultura por parte de enamorados de la misma.

  8. #58 kaerkes 04 de dic. 2005

    Respecto a los patios andaluces se me olvidaba comentar que en esa fusión también intervienen los elementos clasicos; romanos y griegos e incluso seguro que ibero-tartessicos.

  9. #59 ofion_serpiente 04 de dic. 2005

    Exactamente Kaerkes ¿patio andaluz?. Vaya como que la domus romana no se organizaba en torno a un patio central. Igualmente, no existían casi aberturas al exterior. Lo mismo en Grecia, lo mismo en......Jujujuj, Bubu: el Mediterráneo

  10. #60 AbdelRahman 04 de dic. 2005

    Naupaktos. Sé que no necesitas lecciones de quien según tú, ya estan condicionados a la "ceguera" de una realidad determinada, que tu contemplas, porque personas como yo, "ignoramos" otras realidades y jugamos a demonizar a una parte del mundo y a seguir una especie de teoría conspiranoica del victimato Islamico. Por tu forma de expresarte, ya das por sentado tu superioridad en la materia y me concibes como un ignorante "condicionado y con ocultos intereses". Al menos eso es lo que despues de haber leido en varias ocasiones tu mensaje, intentando creerme que no lo entendía , no tuve por mas que aceptarlo, y aun así, por no considerarlo ético en el desarrollo de un debate, tengo que pedirte me aclares, mi posible error o confusión, lo cual te agradecería. Tan solo, que en mi humilde opinión, y vuelvo a las andadas, no me cuadran ni siquiera, las fechas de la "Supuesta Invasión", intentémos analizarlo desde un punto de vista objetivo, ni para cristianos ni para musulmanes, para "investigadores" simplemente del hecho. Para empezar hay una cosa que me asombra, existen infinidad de crónicas de aquella época sobre conceptos incluso superfluos de la vida cotidiana y de sus obispados y parroquias, por ejemplo, pero no existe nada sobre esa Invasión (?), lo cual ya de por sí es muy sospechoso ¿o no? Tambien se dice que la fecha de "entrevista" preliminar entre arabes y cristianos, fue en Guadalete en el 711, fecha de la Invasión (supuesta). ¿Alguien podría decirme y explicarme, que hacian los árabes tambien, conquistando e islamizando , nada menos que la India, entre el 708 al 714 (?)) ¿Alguien podría explicarme, cómo un País (Arabia) de "segun investigaciones" aproximadamente un millon de habitantes (los mas del desierto y algo ignorantes (¿no?), pudieron conquistar India, Africa, Egipto y España (aparte de otros varios) en tan solo dos o tres décadas? (España en aquella época, tambien, segun investigadores, tenían, segun unos Diez millones de habitantes, segun otros doce, pero aun en el peor de las condiciones, Diez millones de habitantes), dejando retenes en dos Continentes y en un sinfin de ciudades conquistadas (supuestamente), para llegar hasta España, último reducto a "Conquistar". ¡Releñe, si no podían quedar ya hombres para eso! o es que salió Arabia entera (abandonándola a su suerte). ¿Alguien podría explicarme, como un puñado de salvajes hambrientos, conquistan un Pais a miles de kilómetros de distancia, en tan solo tres años, diezmados por los retenes que mantienen su conquistas de medio mundo, y sobre un Pais muchísimo mas numeroso que el suyo propio, con ejércitos varios de los alemanes, que todos sabemos eran muy aguerridos? Y, recordar que los romanos antes ya lo intentaron muchísimo mejor preparados, y tardaron Tres Siglos (lógico) ¿Creeis de verdad, que yo invento una teoria mas inverosímil, la del Unitarismo religioso y sincretismo ideológico nativo, que esa , en mi opinión, aun mas ridícula de la invasión? ¿Cómo se pueden explicar, por ejemplo, los restos arqueológicos de Xativa (levante español, encontrados y estudiados desde el 2004), que demuestran la permanencia de los musulmanes en nuestro Levante, aun en vida de Moahmma y mucho antes de la "supuesta" invasión, grabando en piedra, versículos del Quran?. No creo que esté montando una paranoia, y no creo que merezca la descalificación dialéctica que he creido sentir, antes bien, deberíamos con seriedad, medir nuestros comentarios sin grandezas, intentando desgranar un debate que en si, es una forma de investigación, y que por ello, el esfuerzo es el de investigar, no descalificar. Por eso mismo sería ridículo intentar "comprender" aquel pasado, como algunos muy erróneamente hacen, analizando el presente, con su petróleo y el dólar, ¡Absurdo! Los camellos no tomaban petróleo en su dieta, en la época ""de la que estamos hablando"" Quiero dejar bien claro, que ni trato, ni intento, ni me conviene, ni lo deseo, denostar a Occidente, habida cuenta, encima, de que soy Occidental tambien, pero pienso y creo que nuestra propia y entera libertad, está comprendida en el reconocimiento de nuestra auténtica identidad, precisamente a aquella musulmana del pasado, abrazada sin violencia por identidad y sincretismo religioso hacia el concepto "Unitario". Ahora, ya en este tiempo, cada uno en su casa y Dios en la de todos, y formemos lo que ahora y con orgullo, si podemos afirmar desde nuestra democracia camino de la madurez ¿Que, ahora somos un País Multicultural y Multiétnico! Antes de despedirme afirmar que por desgracia Religión y Economía, forman un matrimonio, pienso que para mal de todos, pero ahy está. Y....No olvidemos, que cuando hablamos de cultura Andalusí, al menos yo, no me refiero a ninguna cultura árabe, sino a la cultura que nosotros los hispanos, supimos hacer florecer, con todas las aportaciones que nos hicieron, mas las nuestras propias, y sigo creyendo que la represión, invasión y colonización, fue por parte de aquellos alemanes (godos), contra nosotros, los españoles, sumergiéndonos en varios siglos de oscuridad. Y....Prisciliano llego a ser "Obipo" cristiano y......Arriano, es decir...Unitario. Hay un gran descorcierto y falta de conocimiento sobre el Islam (Paz), este es el continuador del cristianismo Unitario de los Sanjuanistas y Santiaguistas, que se fundieron junto a Sabeos, sufíes etc. en el propio Islam, ¿Porque sería? Abdel Rahman

  11. #61 AbdelRahman 04 de dic. 2005

    La guerra civil que estalló en la Península Ibérica a principios del siglo VIII , explicada como conflicto político y disfrazada más tarde como invasión de potencia extranjera, tuvo su auténtico origen en unos hechos que se remontan a cuatro siglos antes, al enfrentamiento producido entre dos corrientes cristianas: los unitarios o arrianos, que negaban que el Hijo fuera igual al Padre –según premisa, Jesús no era Dios – y los trinitarios, adheridos al dogma predicado por san Pablo, que mantenían que hay tres personas distintas –Padre, Hijo y Espíritu Santo- en un solo Dios verdadero. Por tanto, para aproximarnos a la verdad de los que sucedió realmente en el año 711, cuando un contingente de guerreros del norte de África, entre los que predominaban los bereberes, cruza el estrecho de Gibraltar, derrota a las tropas visigodas lideradas por Don Rodrigo y se establecen en la Península Ibérica, tendremos que remontarnos al siglo IV. En el año 325, el emperador Constantino acababa de convocar un concilio en Nicea para zanjar las disputas teológicas que estaban perjudicando al imperio. Fue una fecha crucial, porque el dogma de la Trinidad se impuso y se incluyó en la religión oficial, mientras que se reafirmaba la excomunión del obispo alejandrino Arrio, que murió en el 336, el día anterior al fijado por el emperador para obligarle a reconciliarse con la Iglesia. Un siglo después, su mensaje obtuvo un eco imprevisible. EL MARTIRIO DE PRISCILIANO Las ideas que Arrio había predicado en Oriente fueron propagadas por Prisciliano en la Península Ibérica y en el sur de la Galia. Este controvertido personaje nación en el seno de una familia senatorial en el 340 –se cree que en Galicia- y comenzó su predicación hacia el 370. Era un hombre culto, ascético, vegetariano y que no hacía distinción entre los hombres y mujeres en cuestión de nombramientos relacionados con el culto, unos principios que retomarán siglos después los cátaros. Los libros de Arrio fueron quemados y apenas quedan obras de Prisciliano. De los signos externos y sacramentos del arrianismo sólo se sabe, por referencias de sus enemigos, el empleo de alguna forma de tonsura y que el bautismo se realizaba mediante tres inmersiones, quizá en correspondencia con la trilogía <> o <>. Prisciliano tuvo que soportar durante toda su vida pública el acoso teológico y personal de los obispos trinitarias , temerosos de su creciente influencia entre el clero y la población. El último acto de esta historia tuvo lugar en el año 385 en la ciudad de Tréveris, donde el emperador Máximo le hizo acudir para que se defendiera de la acusación de hechicería lanzada por sus adversarios. Hubo un juicio, viciado por intereses clericales e imperiales, y una condena: a Prisciliano le cortaron la cabeza. Fue el primer hereje que sufrió pena de muerte. Curiosamente, el propio emperador Máximo fue ejecutado tres años después por orden de Teodosio. Unamuno sugiere que quien está enterrado en Compostela no es el Apóstol Santiago, sino Prisciliano, lo cual daría idea de la extensión e importancia que alcanzaron sus doctrinas. Lo cierto es que su ejecución afianzaría el arrianismo en el país. Por otra parte, hacia el año 460 tomó el poder en la península el monarca godo Eurico, quien se convirtió a la fe arriana y truncó así las ambiciones de los que no habían dudado en matar a Prisciliano con tal de acabar con sus ideas. LA ABJURACIÓN DE RECAREDO En el año 587, el rey godo Recaredo se alió con los trinitarios por conveniencias políticas y, en nombre propio y en el de todo su pueblo, abjuró del arrianismo que habían practicado los anteriores monarcas godos. Se prohibió el culto arriano y se iniciaron brutales persecuciones contra sus seguidores y también contra los judíos, quienes hasta entonces habían practicado su religión libremente. Los arrianos de la península y del sur de Francia se sublevaron y tuvieron que soportar durante el siglo siguiente robos, violaciones, asesinatos y reducción a la esclavitud, perpetrados por elementos de la oligarquía goda y del propio clero. La tensión se rebajó cuando el rey godo Vitiza subió al trono en el 702 y comenzó a deshacer los entuertos de sus antecesores: declaró una amnistía contra los perseguidos y les restituyó sus bienes; detuvo las medidas hostiles contra los judíos y convocó el XVIII concilio de Toledo, cuyas actas, sospechosamente, se han perdido. El grueso de los historiadores opina que fueron destruidas porque eran contrarias al Cristianismo ortodoxo romano. A la muerte de Vitiza, en torno al año 709, todo cambió. La nobleza y los obispos impidieron que su hijo Achila, que era menos de edad, ocupara el trono, y eligieron en su lugar al que la historia ha conocido como Don Rodrigo, un jefe militar afín a sus intereses. Estalló entonces una guerra civil entre los partidarios de éste, probablemente seguidores del Cristianismo establecido, y quienes apoyaban a los sucesores de Vitiza, más comprometidos con las creencias unitarias o arrianas, que veían en Don Rodrigo a un usurpador del trono visigodo. Al mando de la Bética estaba Rechesindo, el antiguo tutor del hijo de Vitiza. Rodrigo lo mató en una escaramuza y entró en Sevilla sin oposición. Entonces los partidarios de la estirpe de Vitiza, los debilitados unitarios, pidieron ayuda a su correligionario Taric, gobernador de la provincia visigótica de Tingitana (la actual Tánger), en el norte de Marruecos, que había sido nombrado por Vitiza y con cuyo reinado mantenía estrechas relaciones comerciales. Taric era, probablemente, de raza goda, como apunta la sílaba <>, hijo en lengua germánica. Uno de los jefes militares era Yulián, de origen romano, a quien la leyenda de la invasión convirtió en el traidor conde Don Julián. Taric cruzó el estrecho con guerreros de diversas etnias, integrados en la causa unitaria, entre los que abundaban los bereberes. La presencia de estas ropas no provocó una especial reacción entre la población autóctona, ya que la petición de auxilio a fuerzas extranjeras era una práctica muy corriente en Hispania. Los judíos, que habían sido ferozmente perseguidos por los monarcas godos después de que éstos abandonaran la fe arriana, acogieron favorablemente a los recién llegados. Los expertos subrayan que sólo un estado puede organizar una invasión militar. Y no existe entonces un imperio arábigo, sino tribus y pequeños caudillos frecuentemente enfrentados entre sí y carentes de gobierno, administración y ejército. Según el historiados Ignacio Olagüe, <>. Lo que no se podía decir, o lo ignoraba el cronista, era que los godos luchaban contra la masa del pueblo, contraria a la oligarquía dominante. En pleno siglo IX, veremos que los musulmanes llevaban 140 años en la península, tenían desde hacía un siglo la capital del reino en Córdoba, la más importante y refinada ciudad de Occidente por entonces, con un millón de habitantes, y es evidente que no habían forzado la conversión masiva de indefensos cristianos, ni siquiera hacían proselitismo de su fe ni alardes de su culto. ¿Qué fe seguían entonces los andaluces? Lo más probable es que se tratara del arrianismo tradicional, en discreta evolución hacia el islamismo, que la mayoría de la población acabaría abrazando, igual que adoptó paulatinamente la lengua árabe en sustitución del latín. No hubo imposición, sino lenta seducción. Y no se trataba de una fe extranjera. Asín Palacios y otros arabistas mantienen que el islamismo es una suma de creencias o sincretismo, que tiene en su base lo arriano y lo judaico. Se comprende el respeto de los musulmanes hacia las <>, con las que comparten lo esencial: el sometimiento a un solo Dios con el que pueden comunicarse directamente y desde cualquier lugar. Incluso los investigadores que respaldan la teoría de la invasión juzgan extraño que un puñado de árabes pudiera influir tan profunda e inmediatamente en 20 millones de hispanos. El historiador Olagüe sintetiza su perplejidad en tono irónico: <>

  12. #62 ofion_serpiente 04 de dic. 2005

    Ahora en serio. Yo personalmente no conozco al Tal Olagüe, pero si me suenan nombre como Levi Provencal o Menendez Pidal y ellos explican, con una ingente cantidad de bibliografía y fuentes, las razones y la victoria de los musulmanes Para empezar el Sr. Tarik es Tariq Ben Ziyad y claro Hijo de Tar e hijo de Ziyad pues como que no resulta muy lógico. Buscando en las fuentes árabes, dice el Sr Provencal que, aparte de su carácter de liberto de Musa Ben Nusayr, conquistador de Marruecos y gobernante en Ifriquiya, existen dudas respecto a su origen barajándose la procedencia bereber y la persa. Tal vez es que cuando hablan de Tarik, y dado que lo relacionan con los cuatro barcos que le presta D. Julian, exarca bizantino de Setum, se están refiriendo a Tarif ben Maluk, bereber, general de Muza, que, siguiendo instrucciones dadas por Al Walid, Califa de Damasco a Musa Ben Nusayr, desembarca con 400 hombres en Tarifa el 91 de ramadan, pero claro, ya se sabe que cuando se aprende a leer en una lengua distinta a la materna, puede haber confusiones en las grafías, y qué fácil es confundir la F con la Q Bueno, en cuanto a la monedita en cuestión con la famosa frase de la que algún con terturlio pretende deducir que es un ejemplo de arrianismo militante en España, pues como que no. ¿cómo va a escribise la moneda en árabe cuando está destinada a un pueblo reción dominado? En fin, que luego sigo, que ahora estoy cenando, conforme a la tradición propia de mi patria y cultura: jamón, y un buen filete de lomo de cochino, regado con un vinito de rioja que está de miedo

  13. #63 ofion_serpiente 04 de dic. 2005

    Uyyyy, no había leido los dos últimos textos de AbdelRhaman, pero bueno, creo que hay una pequeña confusión con Prisciliano. A ver si lo dejamos un poco clarito Prisciliano será el fundador de una secta que se basaba en el maniqueismo y el gnosticismo. Sus miembros practicaban la castidad y la pobreza, considerándose iluminados al interpretar las Escrituras. La doctrina de Prisciliano se difundió con éxito por Hispania siendo el fundador denunciado ante el obispo de Mérida y condenado por un Concilio reunido en Zaragoza en el año 380. Sin embargo, sus fieles le nombraron obispo de Avila pero él prefirió trasladarse al sur de Francia, donde fue condenado y sentenciado a muerte, en Burdeos, en el año 384. El arrianismo tomó su nombre de Arrio (256-336) sacerdote de Alejandría y después obispo libio, quien desde el 318 propagó la idea de que no hay tres personas en Dios sino una sola persona, el Padre. Jesucristo no era Dios, sino que había sido creado por Dios de la nada como punto de apoyo para su Plan. El Hijo es, por lo tanto, criatura y el ser del Hijo tiene un principio; ha habido, por lo tanto, un tiempo en que él no existía. Al sostener esta teoría, negaba la eternidad del Verbo, lo cual equivale a negar su divinidad. A Jesús se le puede llamar Dios, pero solo como una extensión del lenguaje, por su relación íntima con Dios. Básicamente el arrianismo se difunde entre los germanos, principalmente visigóticos, siendo, como su dercho de naturaleza personal. Es decir, era gala diferenciadora ser arriano por godo. Efectivamente, hubo persecuciones instadas por los reyes visigóticos contra los católicos romanos, pero da la casualidad que, dado que la mayoría del reino era católica romana, el gran Recaredo decide convertirse al catolicismo, más que nada, porque 200.000 guerrerors no podían mantenerse frente a los cinco millones de hispano romanos y, además, porque casulamente esa doctrina trinitaria era mayoritaria en el mundo cristiano. Entre otros, entre los francos, que eran, en tal momento el reino germánico más poderoso, emparentado con la monarquía visigótica Vamos a ver, en cuanto a la conquista. Gengis Kah y sus mongoles conquistaron imperios más grandes en menos tiempo que los muslmanes, vamos los conquistaron a éstos, debe ser que hay algo que pasa en las sociedades establecidas cuando las clases dirigentes estan corruptas. Creo que se llama debilidad

  14. #64 AbdelRahman 04 de dic. 2005

    Doctrina trinitaria mayoritaria en el mundo cristiano del Norte y de Europa, pero no del sur de España.Mas de media España era Unitaria. Y, los alemanes no estaban debilitados, se habian hecho suficientemente fuertes, como repeler un empuje militar de unos pocos hombres, que cruzaron el charco, simplemente para ayudar a unos godos contra otros godos en aquella guerra civil. De todas formas los hispanos aun estaban peor cuando entraron las ordas salvajes de los romanos, y estos tardaron en doblegar al pueblo tres siglos. Mira, tu postura está bien, aceptaría una lógica de debilitamiento en los ejercitos alemanes, que sustituyeron a los romanos tras su caida, ¿Pero el pueblo entero, los millones de españoles, no lucharon contra esos supuestos invasores arabes?eso si que es raro, por ese motivo no existen crónicas oficiales ni fidedignas que cuenten esa supuesta invasión, salvo las que se realizaron muy posteriormente, para justificar la Invasión Trinitaria, atacando simplemente a los españoles, de ese hecho surgió un mito que aun hoy perdura ""Las dos Españas"" Abdel Rahman

  15. #65 AbdelRahman 04 de dic. 2005

    En un siglo habían constituido los árabes un imperio cuya extensión superaba poco más o menos los 15.000 kilómetros de longitud y su expansión por las mesetas de Asia Central se proseguía sin cesar. Comparada con esta gesta, la empresa del Imperio Romano o la propagación del cristianismo parecían proezas de orden secundario. Se halla el historiador ante acontecimientos únicos en la historia. Si piensa en los medios de comunicación de aquel entonces queda atónito. Sobrepasaba esta epopeya las posibilidades humanas y razón tenían los panegiristas del Islam en afirmar que había sido posible este milagro por la ayuda de la Providencia que había auxiliado a los discípulos de Mahoma. De ser así, el hecho no podía discutirse: Habían desplazado los muslimes a sus predecesores en los favores del Todopoderoso. Ya no eran los judíos, ni los cristianos los únicos elegidos del Señor. En sus tesis acerca de la historia universal no lograba la elocuencia de Bossuet superar este hecho evidente: Tratándose de recibir las gracias de la Providencia, el milagro musulmán excedía, ¡y en qué medida!, al milagro cristiano. No ha suscitado este aspecto maravilloso de tan rápida expansión del islam objeción alguna, ni por parte de los historiadores, ni de los mismos especialistas, que se han limitado a destacar tan asombroso carácter (1). Hasta nuestros días nadie ha puesto en duda la autenticidad de estos relatos. En todas nuestras lecturas —las que desgraciadamente no han podido agotar el tema— no hemos encontrado más que dos criterios que se oponen a lo que pudiéramos llamar la historia clásica: los estudios de Spengler que han situado el problema en su verdadero terreno y las dudas del general Brémond acerca de estas invasiones sucesivas y simultáneas. Desde un punto de vista militar hacen autoridad los argumentos de este autor porque son el fruto de un conocimiento práctico del Hedjaz y de- una experiencia guerrera del desierto; ambas enseñanzas quedan respaldadas por una dosis satisfactoria de sentido común (2). Para bosquejar una concepción más racional de esta gigantesca transformación social y cultural —la que nos permitirá alcanzar nuestros objetivos—, tenemos que insistir en el análisis de la expansión del Islam hacia Occidente. Nuestros conocimientos acerca de la geografía y de la historia de estas regiones, nos ayudarán a desmontar el artilugio del mito. Desvanecido, nos será entonces posible reducir los acontecimientos a escala humana. No nos adentraremos en el laberinto del Próximo Oriente. La expansión de la evolución de las ideas religiosas en Asia, el análisis de los hechos económicos, sociales y políticos, nos obligarían a desarrollar encuestas incompatibles con las dimensiones de esta obra. Por ahora, con el concurso de los trabajos más recientes indagaremos los pormenores de esta cabalgata musulmana hacia el Occidente. De acuerdo con lo que aseguran las crónicas, hacia 642, después de muchas dilaciones se apoderan los árabes de la ciudadela de Alejandría y acaban por dominar Egipto. País tradicionalmente rico, poseían sus habitantes una cultura propia, por su lengua y por su arte. Cristianos monofisitas, fueron llamados coptos para distinguirlos de los imperiales bizantinos, los cuales, constituyendo una minoría, hablaban griego. Se estima la población de esta nación en una cifra aproximada que oscila entre los 18 y los 20 millones de habitantes. (3) De ser así, se encontrarían los invasores recién llegados del desierto con una situación bastante incómoda, sumergidos por su corto número en una masa de gentes que pertenecían a un tipo racial y a una civilización distinta de la suya. Agricultores eran los egipcios, y enseña la Historia las profundas divergencias que en todos los tiempos han separado a los nómadas de los sedentarios. En cualquier caso, se nos quiere convencer de que desde una base tan poco segura han conseguido los árabes conquistar Tunicia, cuya capital, Cartago, se halla a unos tres mil kilómetros de Alejandría. Para atravesar esta enorme distancia es menester cruzar el desierto de Libia que ya pertenecía en aquellos años a las regiones más inhóspitas de la tierra. Según la historia clásica, se apoderaron los conquistadores mahometanos del norte de África con suma facilidad, como en un juego de manos. Sin embargo, los últimos trabajos de los especialistas no consideran con tan gran optimismo las etapas sucesivas de esta invasión. Concluyen estos autores que ha sido dominada Tunicia en cinco correrías que se escalonan desde 647 hasta 701; aunque ignoran todavía cómo fue realizada la última acción, la que favoreció el dominio del país. I. En 642, el exarca Gregorio gobernaba esta región que pertenecía entonces al Imperio Bizantino. Por razones oscuras (acaso religiosas), se independiza de su emperador, Constancio II. Aprovechándose de esta situación favorable o de acuerdo con el rebelde, Abd Allah ibn Said, gobernador de Egipto, tantea la suerte hacia el Oeste. Invade Tunicia con veinte mil hombres, cifra que parece ya exagerada, y después de haberla saqueado o desempeñado una misión desconocida, se vuelve a orillas del Nilo. II. En 665, tuvo lugar otra correría de la que no se sabe nada, sino que la situación general se mantuvo sin modificación. III. Hacia 670, aparece Sidi Ocba que se presenta generalmente como el conquistador de África del Norte; lo que es inexacto. Era un aventurero que emprendió una algara o razia en el Magreb; lo que le fue adverso, pues murió en la contienda. Según Georges Marçais, cuyos trabajos nos sirven de orientación (1946), «habiendo vencido cerca de Tlemcen a Kosaïla, el jefe de la poderosa tribu de los Awrâba, en Tunicia, obtuvo su conversión de la fe cristiana al Islam, haciéndose a la postre su amigo y su aliado» (4). En 670, establece Ocba una base militar en Kairuán que se convertirá en la ciudad más importante de la región. Enardecido por estos éxitos, se dirigió hacia el oeste y se nos dice que alanzó las partes centrales del Magreb, acaso el Océano. Pero, como no debió de encontrarse a gusto en estos lugares hostiles, volvió a sus bases. Mientras tanto se había enemistado con Kosaila al que humilló gravemente. Le preparó éste una emboscada en Tehula, no lejos de Biskra; en ella perdió la vida el conquistador. Entonces Kosaila se hizo dueño de Kairuán, de la que fue señor desde 683 hasta 686. IV. Un teniente de Ocba, Zohair ibn Quais, había escapado del desastre. Consiguió juntar a los suyos y se enfrentó contra el jefe bereber. Un combate tuvo lugar en Mens, hacia 686; Kosaila falleció, pero sintiéndose inseguro el árabe tomó el camino de Egipto. Cuando se acercaba a la ciudad de Barca, en Cirenaica, se enzarzó con fuerzas bizantinas que acababan de desembarcar. Sorprendido y probablemente sin recursos tras tan larga caminata por el desierto, diezmado su ejército, Quaïs murió con los suyos. V. En fin, en 693, el califa Abd el Malik envió a Hassan ibn en No’mar contra Berbería. Llevaba consigo cuarenta mil hombres; inexactitud de las crónicas, pues sabemos por los apuros de Montgomery en los días de los camiones cisterna, que tropa tan numerosa hubiera quedado muy pronto agotada por la sed y el hambre. Luego, sin que se nos diga, ni se nos explique cómo ocurrió, consiguen los árabes después de los desastres anteriores apoderarse del país. En 698 cae Cartago en sus manos. De 700 a 701, son aplastados los beréberes en una batalla de la que se ignoran los detalles. Tunicia es definitivamente dominada. No pueden ser más oscuros estos acontecimientos. No perderemos el tiempo en discutir su verosimilitud. Nos basta con una advertencia, pues se impone una deducción indiscutible: No podían dormirse sobre sus laureles los invasores. Tenían que conquistar a uña de caballo todo el norte de África, ya que diez años más tarde, en 711, debían de hallarse en Guadalete, en el sur de la península, en donde estaban citados con los historiadores. No son pequeñas las distancias en el Magreb. Dos mil kilómetros separan Cartago de Tánger. En aquella época, según el geógrafo El Bekri se necesitaban cuarenta días para ir de Kairuán a Fez y mucho más si se elegía la ruta de la costa, camino requerido para alcanzar el Estrecho y las costas españolas (5). Mas se nos quiere convencer de que Muza ibn Nosair ha logrado la hazaña de apoderarse en pocos años de tan inmensa región, cuya orografía es complicadísima y que está poblada por una raza guerrera que en la historia ha demostrado su eficiencia. Según Marçais, el moderno historiador de Berbería, no era por aquellas fechas la situación muy brillante. «iniciada en 674, escribe, puede considerarse la anexión de estas comarcas como poco más o menos acabada hacia 710. Se había requerido nada menos que cincuenta y tres años para conseguir un resultado precario por demás; pues la era de las dificultades no había acabado y proseguiría hasta el principio del siglo IX; es decir, más de ciento cincuenta años de luchas abiertas o de hostilidades latentes, siglo y medio durante el cual había sufrido la invasión árabe fracasos que eran verdaderas quiebras. Volvía a ponerse en duda el porvenir del Islam en Occidente. Que sepamos, por lo menos dos veces, la segunda en mitad del siglo VIII, había sido reconquistado el país por los beréberes. Había que empezar de nuevo»(6). Dadas estas circunstancias cabe la pregunta: ¿Estaban en condiciones los árabes para invadir España en el año 711, cuando necesitarían aún más de un siglo para asegurar sus bases del norte de África? Averiguarlo no ha interesado a los historiadores. Han encontrado muy natural que hayan atravesado el Estrecho de Gibraltar y conquistado la Península Ibérica en un avemaría; es decir, 584.192 kilómetros cuadrados, la región más montañosa de Europa, en unos tres años. Era tanto más maravilloso el milagro ya que con minuciosidad suma nos indican las crónicas musulmanas el número de los invasores. Siete mil hombres bastaron a Taric para despachurrar al ejército de Roderico en la batalla de Guadalete. Con dieciocho mil hombres acudió más tarde Muza, celoso de los éxitos de su lugarteniente, sin duda para que los hispanos pudieran ver un poco la cara de estos exóticos visitantes. Pues, si las matemáticas no nos engañan, a cada uno de estos veinticinco mil árabes le tocaba un poco más de 23 kilómetros cuadrados. Como no era esto suficiente para tan encumbrados héroes, se apresuraron a atravesar los Pirineos para dominar Francia. La victoria de Taric abrió de par en par las puertas de la Península Ibérica a los asiáticos, que la ocuparon sin mayores dificultades. Tuvo entonces lugar una mutación formidable, como en el teatro un cambio de decoración. Latina, se convierte España en árabe; cristiana, adopta el Islam; monógama, sin protesta de las mujeres, se transforma en polígama. Como si hubiera repetido el Espíritu Santo el acto de Pentecostés, despiertan un buen día los españoles hablando la lengua del Hedjaz. Llevan otros trajes, gozan de otras costumbres, manejan otras armas. No es una broma, ya que todos los autores están de acuerdo en el ínfimo número de los cristianos llamados mozárabes que vivieron bajo la dominación musulmana. Los invasores eran veinticinco mil. ¿Qué había sido de los españoles? Abre usted el tomo primero de la Historia de los musulmanes de España, de Levi-Provençal, publicada en 1950. A pesar de la incomprensión del «milagro», se trata de una obra notable. Pues bien, describe el autor con detalles múltiples las luchas emprendidas por los árabes entre sí, desde que pisaron el suelo de nuestra península. Están presentes todas las tribus de Arabia: los kaysíes, los kalbíes, los mudaríes, los yemeníes, ¿quién más aún? Sus rivalidades y su odio ancestral son feroces. Se traicionan, se asesinan, se torturan a placer. Terrible es la lucha, grandilocuente el desorden. De arriba a abajo queda deshecho el territorio. Por fin desembarca en el litoral andaluz un Omeya. Pertenece a la familia más renombrada de la Meca. Sus padres han gobernado el Imperio Musulmán. Es un puro semita, pero nos lo describen con los rasgos siguientes: era alto, con los ojos azules, el pelo rojizo, la tez blanca; en una palabra, tenía el tipo de un germano. Dada su estirpe real y arábiga, nadie atiende a sus pretensiones y tiene que echarse en cuerpo y alma por en medio de la guerra civil que impera desde hace cuarenta años; pues su autoridad moral queda tan malparada como su físico. Dotado con un genio militar indiscutible, logra ciertos éxitos que le permiten hacerse nombrar emir en la Mezquita de Córdoba (756). A pesar de acto tan audaz se ve obligado a guerrear toda su vida. Sólo con la muerte alcanzará el descanso (788). En otros términos, para repartirse el botín ganado con la invasión tuvieron los árabes que pelear entre sí durante setenta años. En estos tiempos estaba la península bastante poblada, sus moradores mejor repartidos por la meseta que en épocas posteriores. A grandes rasgos se puede estimar el número de sus habitantes en una cifra oscilando entre los quince y los veinte millones (7). Sabido el corto número de los invasores, resulta extraño que no se agotaran en tan larga lucha los combatientes, habiéndose matado los árabes los unos a los otros. Ahora bien, ¿qué hacían entre tanto aquellos millones de espectadores? En la historia tal como la cuentan los cronicones, la describen los libros de texto o la analizan los autores más recientes, los españoles han desaparecido. Solamente existen árabes. Cabe entonces preguntar: ¿Se puede escamotear de la noche a la mañana tantos millones de seres, como carta o moneda en manos hábiles?

  16. #66 AbdelRahman 04 de dic. 2005

    donde había que concluir con un hecho absurdo, a saber: que España había sido invadida y arabizada por gente que no hablaba el árabe, pues los del Magreb no habían tenido el tiempo de aprenderlo; y había sido islamizada por predicadores que desconocían por el mismo motivo el Corán. Sea lo que fuere, es indiscutible tratándose de matemáticas que este ejército se hubiera fundido como azucarillo en vaso de agua, si se hubiera desperdigado por el país. En caso contrario, ¿cómo dominar el terreno? ¿Qué hubiera ocurrido si hubieran emprendido los hispanos la menor guerrilla? Se comprenderá ahora por qué era más conveniente no meter el dedo en la haga. Ignorándolos y no hablando de ellos, en un común y tácito acuerdo, han preferido los historiadores dejar a los españoles dormir durante varios siglos. 1 Levi-Provençal: Histoire des musulmans d’Espagne. Maisonneuve, París, 1950. T. 1, p. 2. 2 Oswald Spengler: Decadencia de Occidente, Espasa Calpe, Madrid, General Brémond: Berb~res et arabes, París, Payot, 1950. Después de haber apuntado las bases de nuestra interpretación de la pretendida invasión de España por los árabes, en nuestra obra: La decadencia española, Madrid, 1950, tomo segundo, hemos leído este libro que crítica sencillamente el carácter militar de la expansión de los árabes, sin tratar de explicarla. 3 Tenemos una cifra precisa: el tributo anual, por capita, de hombres adultos era de dos ducados. Dio el primer año doce millones de ducados. > General Brémond, Ibid., p. 98. 4 Georges Marçais: La Berberie musulmane eS L’Orient au Moyen Age. Paris. Aubier, 1946, p. 32. 5 El Bekri: Desciription de Afrique Septentrionale, traducción de Slane. Argel, 1913. Según este autor se tardaba cuarenta días para ir de Kairuán a Fez por el camino del interior. Se pasaba por Shiga, Maiara o Tebesa, Baghai, Belezma, de donde se podía torcer hacia Tobna y llegar al Tafilalet, o, ir derecho hacia Msila y la Cuala de los Beni Hainmad, para dirigirse por Tihert y Tlemcen atravesando las altas planicies que infectaban los nómadas Zenatas. Más tarde, con el desplazamiento de las tribus hilalianas, los mercaderes y los viajeros seguirán la ruta del litoral, más larga. Este era el camino que tenían que tomar los invasores de España; tanto más dificultoso cuanto que era menester atravesar el Rif en su eje longitudinal, único acceso para alcanzar el Estrecho. 6 Georges Marçais: Ibid., p. 27. Y más lejos: P. 55. 7 Ver nuestros estudios acerca de la demografía española y su evolución en La decadencia española, tomos 1 y 1V.

  17. #67 ofion_serpiente 05 de dic. 2005

    A ver Abdel, que creo que tienes una gran empanada producto de lecturas mal cocinadas y peor digeridas "Doctrina trinitaria mayoritaria en el mundo cristiano del Norte y de Europa, pero no del sur de España.Mas de media España era Unitaria." ¿cómo? ¿cuándo? ¿dónde?. Mira mi niño, En el Sur eran tan trinitarios como en el Norte, entre otras cosas porque Arrio sólo perdura en el siglo V entre los pueblos germánicos que habían sido cristianizados por arrianos. Los Godos llegan a España en el y con ellos el arrianismo en el final del siglo V, casi en el siglo VI, se fija en el 497 la llegada de los godos civiles, de la masa visigótica que se establece fundamentalmente en Tarraconensi, Cartaginensis y Septimania, fundamentalmente en la Mesetas.No será hasta el 530 que la monarquía, expulsada por los reyes francos bajo el pretexto de que Amalarico(rey visigodo) quería convertir al catolicismo a su mujer(hija del rey de francia) Bien, bien esto implica, que tu división Norte-Trinitarios; Sur-Unitarios es irreal, pues como que no casa mucho con tu tesis. Pero claro, es histiriografía oficial cristiana dirigida a obviar la masiva conversión del siglo VIII dadas las bondades del Islam. Pero en fin. Sigamos, en el año 544 los bizantinos, vaya, trinitarios, se establecen en una franja costera que iba desde Elche hasta Cadiz, lo que logicamente, favorecerá el trinitarismo bético.Más aún, es en esta época, en que los Ryes Visigodos se establecen en Toledo, con alguna velidad sevillana, cuando comienzan las luchas políticas entre le partido nacionalista godo (arrianos, partidarios de la segregación racial y jurídica) y el partido hispano godo Pian pianito nos hemos puesto en el 572 año en que llega al poder nuestro queridísimo Leovigildo, pzapa de Hermenegildo, santo de lo Iglesia CAtólica, y de Recaredo, que abjurará definitiva del arrianismo oficial en el III Concilio de Toledo de 589. Es decir, menos de cien años perdura el arrianismo oficial en España

  18. #68 Plus_Ultra 05 de dic. 2005

    Cierzo: Antes de nada, perdona por contestar a destiempo, el fin de semana tiene esas cosas. Yo si entiendo el sentido de tus preguntas. Mi intención no es someterle a un tercer grado aprovechando que es musulmán. Si se ha interpretado así, lo siento, seguramente seria por la hora. Las preguntas son simple curiosidad. A mi personalmente, no me molestaría que se me interrogaran sobre aspectos relacionados sobre mi condición de occidental, católico o vasco, además casualmente (aunque no soy practicante, tampoco reniego de mi condición de católico) cumplo las tres condiciones. En ese supuesto interrogatorio, te puedo asegurar que mis respuestas no estarían condicionadas en ningún caso por la doctrina católica. AbdelRahman: Siento mucho que te haya parecido de mal gusto mi comentario. Tratare en lo sucesivo de no herir tu sensibilidad con mis preguntas. Pero tampoco me gustaría dejar de comentar algo que dices con relación a las mujeres: "Como ejemplo, la mujer en el Islam (escrito) está totalmente considerada una igual al hombre, no hay diferencia alguna por sexo". Si debemos incluir en el Islam escrito El Corán: o te has equivocado, o por el contrario pretendes equivocarnos a todos con este comentario, ya que cualquiera que lea la sura 4ª del Corán se dará cuenta de que esto no es así. En cuanto a que el Islam culto es mil veces mas democrático y liberal que el cristianismo, pues en fin, que si tu lo dices, será así. Un saludo

  19. #69 ofion_serpiente 05 de dic. 2005

    A ver Abdel, según las crónicas árabes recogidas por Provencal, es en el año 705 cuando se desarrolla la conquista definitava del magreb, inciada unos años antes (681 al parecer bajo el mando de Ubqua Ben Nafi) Dicha conquista definitiva la dirigen MUsa Ben Nusayr y, tras derrotar a los bereberes inicia la política típica de conquista mediante la toma de rehenes y la creación de vínculos clientelares con las principales familias de los berebers, lo cual le proporciona su fidelidad. Musa centra la residencia en Iffriquiya, mientras que su lugarteniente, Tariq ben Ziyad lo hace en Tanger (¿conoces la importancia del concepto clientela?) de hecho en 750, cincuenta años después, una revuelta bereber pone en peligro las conquistas musulmanas Las primeras fuerzas, aparte de los 400 de Tarif ben Maluk, una razzia insignificante, son unos 7.000 a los que se unirían después 18.000 de Musa. Los primeros de mayoría bereber, la segunda nobleza árabe tabi' un, jefes quaysíes y yemeníes con sus clientes. La falta de resistencia del ejercito visigótico te la explico otro día que ahora estoy un poco cansado En cuanto a la del pueblo hispanorromano pues chico, no eran guerreros, llevaban más de mil años sin combatir y, en principio sólo cambian los señores y ellos estaban acostumbrados a que los señores tuvieran la religión que les diera la gana (arrianos los góticos, ortodoxos los griegos, católicos los romanos). La velocidad de tralado del ejercito muslman se responde conciendo el sistema vial romano de la península, que, evidentemente deben conocer La sumisión pues, creo yo que en ocasiones pactos como el celebrado con Tudmir, Teodomiro de Murcia, en que se respeta la situación a cambio de lac esión de ciertas villas y un tributo anual

  20. #70 Cierzo 05 de dic. 2005

    Plus_Ultra disculpa que tomara asi las preguntas pues. Brandan ;-)

  21. #71 ofion_serpiente 05 de dic. 2005

    "Ocho fueron los obispos arrianos que firmaron la abjuración con Recaredo. Todos tienen nombres godos, ni un solo hispanorromano entre ellos. Llamábanse Ugno, Murila, Ubiligisculo, Sumila, Gardingo, Becilla, Argiovito y Froisclo, y ocupaban las sedes de Barcelona, Palencia, Valencia, Viseo, Tuy, Lugo, Oporto y Tortosa. Cinco de ellos eran intrusos, puesto que había obispos católicos de aquellas diócesis y firman también en el concilio. El cual respetó los honores de todos, conservando, por bien de paz, su título a los arrianos hasta que vacasen nuevas iglesias." Vaya por dios, ocho, y además, todos norteños o mesetarios. ¿dónde el sur unitario?

  22. #72 Brandan 05 de dic. 2005

    Decimos que los patios andaluces no son patios andaluces porque los patios ya los habían inventado los persas y romanos, vale, entonces los patios de, Granada, Córdoba, Sevilla, etc...¿son romanos o persas? Decimos también, que los primeros palacios ya se habían construído antes de que los árabes montaran en camello, etc... Nadie lo discute ni creo que desmonte en absoluto ningún argumento. Precisamente lo contrario, abunda en el argumento de Abel, si me permite la abreviatura, y al que dirijo las siguientes líneas: La división Trinitarismo Unitarismo, sin duda se produjo, pero no creo que fuese tan determinante en la penetración árabe. Por cierto, tal división ya se producía en el antiguo culto a Mitra, que el cristianismo plagió. Identificar a Prisciliano con el Arrianismo, es negar la evidencia. Prisciliano era Gnóstico; y no es lo mismo. Otra cosa, yo no citaría mucho a Unamuno como fuente histórica.

  23. #73 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    La ausencia total de censos fiables, junto a la indiferencia de los geógrafos de la época en cuestiones demográficas, hacen muy difícil cualquier tentativa sería de cifrar la población de al-Andalus en estos periodos de su historia . Pero, lo que sí parece estar claro, es el componente particularmente homogéneo de la población andalusí. Ni los árabes se asentaron jamás en la Península Ibérica, ni tampoco fueron sirios ni yemeníes los llegados, ni formaron castas cerradas, ni se organizaron nudos familiares ni tribales, ni escogieron en la administración islámica de al-Andalus, como suele contarnos la historiografía formal; ni hubo conquista, insisto, ni árabes, ni nada que pudiera parecérseles Con la llegada a la administración islámica primero los almorávides y después de los almohades, el intercambio cultural bereber entre los Pueblos del Estrecho alcanza nuevas cotas. Es un tópico la imagen que de los bereberes de África del Norte se nos ha venido dando, de rústicos y groseros personajes, masivamente reclutados como mercenarios por los Califas y Emires; ella es una descripción falsa. Encontraremos a numerosos y grandes maestros del conocimiento entre estos bereberes del Norte de África que alcanzaron extraordinaria sabiduría y sensibilidad. La vecindad cultural entre andaluces y norteafricanos nos sitúa en un territorio mutuo de cultura semejante, con bellezas y excelencias comunes nada despreciables. Respecto a Ibn al’Arabi, como ejemplo más directo, la mayor parte de sus biógrafos coinciden que su ascendencia por línea materna era bereber . Por línea paterna, sin embargo, se comete un grave error siguiendo el sistema de parentesco patrilineal a partir de los apellidos citados en árabe, equívoco que ha provocado el disparate en todos sus biógrafos que vienen considerando a Ibn al’Arabi como a un andalusí de origen árabe, lo cual es un grave desacierto. La leyenda dice tener por ancestro en la línea paterna a un personaje legendario llamado Hatim al-Ta’i, famoso por sus virtudes caballerescas literarias. Debemos suponer que tomar este nombre en su línea paterna debió ser en sentido metafórico, llevado a reivindicar una ascendencia con nobleza, ya que para los musulmanes en general, los nombres de Hatim y al-Ta’i se convirtieron en sinónimos de generosidad y de Amor Udrí. En cuanto a la forma correcta de la nisba de nuestro Shej al-Akbar, es en realidad Ibn al’Arabi como generalmente es llamado para distinguirlo del qadí sevillano o Muhaddith. Tampoco el tener la nisba al’Arabi, significa que fuera árabe o de origen árabe, más bien todo lo contrario; el amor por el Sello de los Profetas, Muhammad (s.a.s.), de origen árabe, permite que se busque una aproximación a esta nobleza y línea profética, es por ello la preferencia por nombre árabe con relación al Profeta Muhammad (s.a.s.), su familia y compañeros. En Marruecos, por ejemplo, cientos de rifeños y otros bereberes portan los nombres de ‘Arabi o al-‘Arabi, siendo claramente bereberes. Por el contrario, no se utilizan apenas estos nombres entre los llamados propiamente árabes, ni tampoco en las tradiciones orientales. Por ello, debemos concluir, que Ibn al’Arabi era originario de al-Andalus en su genealogía paterna, siendo por tanto bereber de al-Andalus, como los bereberes del Rif, Atlas, Kabilia, etc., forman culturas semejantes de esta civilización común a los Pueblos del Estrecho. No existen, en absoluto, datos fiables sobre el origen árabe de nuestro autor ni de ningún asentamiento del clan yemenita de los Banú Tayy o cualquier otro clan árabe en los territorios de al-Andalus. """"Los apuntes utilizados por arabistas e historiadores como Bosh Vila en su “Sevilla Islámica”, pp. 23, 43 y Levy Provençal en su Historia, carecen de total fiabilidad, pues se fundan en las narraciones de Ibn Hazm al-Andalusí y de al-Maqqari, que son totalmente legendarias y metafóricas. No se pueden aceptar como fuentes históricas para los acontecimientos de comienzos del siglo VIII, la Jamhara de Ibn Hazm que es del siglo XII, o las Analectas de al-Maqqari que son del siglo XVII y carecen ambas de toda fiabilidad."""" Abd el Rahman

  24. #74 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    La ausencia total de censos fiables, junto a la indiferencia de los geógrafos de la época en cuestiones demográficas, hacen muy difícil cualquier tentativa sería de cifrar la población de al-Andalus en estos periodos de su historia . Pero, lo que sí parece estar claro, es el componente particularmente homogéneo de la población andalusí. Ni los árabes se asentaron jamás en la Península Ibérica, ni tampoco fueron sirios ni yemeníes los llegados, ni formaron castas cerradas, ni se organizaron nudos familiares ni tribales, ni escogieron en la administración islámica de al-Andalus, como suele contarnos la historiografía formal; ni hubo conquista, insisto, ni árabes, ni nada que pudiera parecérseles Con la llegada a la administración islámica primero los almorávides y después de los almohades, el intercambio cultural bereber entre los Pueblos del Estrecho alcanza nuevas cotas. Es un tópico la imagen que de los bereberes de África del Norte se nos ha venido dando, de rústicos y groseros personajes, masivamente reclutados como mercenarios por los Califas y Emires; ella es una descripción falsa. Encontraremos a numerosos y grandes maestros del conocimiento entre estos bereberes del Norte de África que alcanzaron extraordinaria sabiduría y sensibilidad. La vecindad cultural entre andaluces y norteafricanos nos sitúa en un territorio mutuo de cultura semejante, con bellezas y excelencias comunes nada despreciables. Respecto a Ibn al’Arabi, como ejemplo más directo, la mayor parte de sus biógrafos coinciden que su ascendencia por línea materna era bereber . Por línea paterna, sin embargo, se comete un grave error siguiendo el sistema de parentesco patrilineal a partir de los apellidos citados en árabe, equívoco que ha provocado el disparate en todos sus biógrafos que vienen considerando a Ibn al’Arabi como a un andalusí de origen árabe, lo cual es un grave desacierto. La leyenda dice tener por ancestro en la línea paterna a un personaje legendario llamado Hatim al-Ta’i, famoso por sus virtudes caballerescas literarias. Debemos suponer que tomar este nombre en su línea paterna debió ser en sentido metafórico, llevado a reivindicar una ascendencia con nobleza, ya que para los musulmanes en general, los nombres de Hatim y al-Ta’i se convirtieron en sinónimos de generosidad y de Amor Udrí. En cuanto a la forma correcta de la nisba de nuestro Shej al-Akbar, es en realidad Ibn al’Arabi como generalmente es llamado para distinguirlo del qadí sevillano o Muhaddith. Tampoco el tener la nisba al’Arabi, significa que fuera árabe o de origen árabe, más bien todo lo contrario; el amor por el Sello de los Profetas, Muhammad (s.a.s.), de origen árabe, permite que se busque una aproximación a esta nobleza y línea profética, es por ello la preferencia por nombre árabe con relación al Profeta Muhammad (s.a.s.), su familia y compañeros. En Marruecos, por ejemplo, cientos de rifeños y otros bereberes portan los nombres de ‘Arabi o al-‘Arabi, siendo claramente bereberes. Por el contrario, no se utilizan apenas estos nombres entre los llamados propiamente árabes, ni tampoco en las tradiciones orientales. Por ello, debemos concluir, que Ibn al’Arabi era originario de al-Andalus en su genealogía paterna, siendo por tanto bereber de al-Andalus, como los bereberes del Rif, Atlas, Kabilia, etc., forman culturas semejantes de esta civilización común a los Pueblos del Estrecho. No existen, en absoluto, datos fiables sobre el origen árabe de nuestro autor ni de ningún asentamiento del clan yemenita de los Banú Tayy o cualquier otro clan árabe en los territorios de al-Andalus. """"Los apuntes utilizados por arabistas e historiadores como Bosh Vila en su “Sevilla Islámica”, pp. 23, 43 y Levy Provençal en su Historia, carecen de total fiabilidad, pues se fundan en las narraciones de Ibn Hazm al-Andalusí y de al-Maqqari, que son totalmente legendarias y metafóricas. No se pueden aceptar como fuentes históricas para los acontecimientos de comienzos del siglo VIII, la Jamhara de Ibn Hazm que es del siglo XII, o las Analectas de al-Maqqari que son del siglo XVII y carecen ambas de toda fiabilidad."""" Abd el Rahman

  25. #75 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    Como anécdotas de esas “Invasiones” Oficiales, resulta que entre el 705 al 715, se “acuerdan” de que se han olvidado de conquistar parte de la India y vuelven corriendo, para conquistar también. ¡Todo el Valle del Indo! Hasta su desembocadura. Pero….. ¡Recordemos que en el 711, tenían una cita con España!, tenían que cumplir con lo que mas tarde diría ¡ La historia Oficial”, que nos invadieron en el 711, con lo que tuvieron que dividirse y venir unos cuantos árabes de la India, para cumplir con su cita en Guadalete, y conquistar en tan solo ¡Tres años!, toda España y parte de Francia y lo que aun es mas difícil y difícil de tragar: ¡Convertir a toda la población al Islam! Esta Invasión Oficial Árabe tipo ¡Mil y una Noche!, aun sigue, cuando nos dicen los historiadores (vendidos) que conquistan, en el 725 Autun, antes en el 729 Narbona hasta que en el 732 los frenan gracias a Carlos Martel (primera derrota árabe), y menos mal que son frenados, de lo contrario a estas fechas, aun estaríamos oyendo hablar de la famosa Invasión Árabe… ¡En Marte! Para matizar un poquito mas este Mito de la invasión, se debe añadir a esta historia el suceso del 678, en que los bizantinos con su “”Fuego Griego”” destruyeron toda la flota naval militar árabe (alguna que otra barcaza), y en su derrota, estos, deben pagar tributo a Constantinopla. En una palabra que sus famosas Invasiones, encima fueron sin barcos, pero eso sí…….. ¡Disponían de Alfombras Voladoras! Con las que pudieron alcanzar las costas españolas. ¡Bueno!, me he pasado, no he sido justo con este comentario sobre las alfombras voladoras, ya que para ser justo con la seriedad que requiere la Historia de la Invasión Árabe sobre nuestras tierra, hay que ser mas serios y atenerse como siempre, a lo que dicen las crónicas oficiales, ya que al ser cierto que no disponían de flota naval la historia nos dice que el Conde D. Yulian les presta. “Cuatro barcazas” para que crucen el estrecho aquellos pocos hombre ¡Siete mil! Creo…Que….¡Todavía están cruzando el estrecho! ¿Ahora entiendo lo de la emigración en pateras? Pero, ¡cuando entran estos Invasores! ¿Qué ocurre con los millones de personas (hispanos), los ejércitos godos y visigóticos?........Pues…..Aparte de que este “avance árabe” no aparece en ninguna de sus crónicas (¿), no hacen..¡Nada!. Es muy curioso, cuando nos enteramos que en el 801 un estudiante de Córdoba, de nombre Ibn Habid, para realizar un estudio sobre las crónicas árabes y musulmanas en España, tiene que viajar a el Cairo para “”Informarse sobre la forma en que había llegado el Islam a España”” Ya que aquí… ¡Nadie recordaba el tema! (¿) ¿Cómo es esto posible? Puede que aquel investigador llamado Juan Vernet se acercase un poco mas a la veracidad de los hechos, cuando nos decía: “”Teniendo en cuenta, que los árabes portadores del Islam original, no tenían fuerza militar suficiente, no pudieron introducir el Islam mediante la acción castrense, sino como una idea fuerza que va calando lentamente. El cristianismo no había arraigado todavía en España, y una parte muy importante de la población eran practicantes de “otras religiones””” El famoso investigador del tema “Invasión” Dozy, ya en 1860, nos decía de forma muy ilustrativa: “”Son auténticos cuentos de las Mil y una Noche”” Abd el Rahman

  26. #76 exegesisdelclavo 05 de dic. 2005

    Naupaktos: No puedo estar más en contra de tu visión. 1. Nadie debate cual de las civilizaciones (que no religiones, culturas o tradiciones ni nada de eso) es más rica, más poderosa o más "libre" (entendemos por libre no ser un esclavo a latigazos o cosas parecidas) y tu siempre terminas por reflejar esto, lo cual es evidente. La cuestión es: ¿A costa de qué vivimos mejor que los que "se mueren de hambre"?¿A qué llamas tú vivir mejor?¿además del trabajo de sus habitantes y la inmigración... todas esas cosas que tu nunca reconoces que hubo, hay y habrá (explotación, robo, invasión, conquista, guerras inventadas, devastación de la naturaleza, planes de alta esfera... etc) no habrán tenido que ver en el enriquecimiento del mundo occidental, no?... La culpa de los males y los bienes del mundo es nuestra, la una y la otra. Quien más puede, más hace. 2. ¿Qué narices afectan los musulmanes en tu mundo, o en el mundo occidental? ¿sólamente que ponen bombas? y ya está ¿no?, ¿qué más? dime qué afecta al mundo occidental por parte del musulman, será muy interesante ver lo que cuentas. Y digo lo que afecta, no lo que podría afectar... Luego, plantéate cómo afecta el mundo occidental al resto del mundo. Tanto que conoces a musulmanes... yo también conozco a unos cuantos. Y no podemos estar tu y yo más en contra. Será entonces que una visión no lo es todo. 3. Todo es un absurdo. Los ricos tienen mucho y los pobres poco, los hay excesivamente ricos y excesivamente pobres, y luego ricos, y luego pobres. Todos somos humanos, si defendemos algo, no puede ser otra cosa que el equilibrio entre todos los humanos que no hemos pedido nacer ni tenemos culpa de las cosas pasadas. Si USA no tuviera un poder económico y publicitario, y un ejército como el que tiene y que se le ha dejado hacer, no podría invadir Irak para encontrar unas armas QUE NO HABIA y que ellos mismos tienen (USA) y utilizan. No niegues lo evidente, a ver si voy a negar el holocausto. Lo que quiero decir es que el daño no está en que lo haga USA, el daño está en que se haga. Y son cosas del dinero, el capitalismo, las tradiciones, las religiones, los gobiernos, las herencias, la sobredosis de estupidez y de avaricia. Todo el que no piense que esto debe de cambiar ya tenga las consecuencias que tenga... está contra la verdadera justicia, que es que todos nazcamos y tengamos lo nuestro, no del que estuvo antes ni del que estuvo después. Cuenta la vida de un humano, el resto son mentiras, política (absurdo) y formas de ver las cosas. El terrorista es un humano como tu, que mata por motivos que tu desdeñas; tu desdeñas, y él mata. Tú votas y los aviones bombardean. No os podeis quejar de nada. El islámico, es tan ignorante como el católico... etc. Así podríamos seguir. Viendo las mentiras y versiones que todos sabemos y que siguen queriendo meter... o ver las verdades ya de una vez.

  27. #77 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    Ya empezamos a hablar el mismo idioma, de eso que tu comentas se trata, precisamente. La unica divergencia, y puede que ni eso, es el que personas como yo (equivocadas o no), tenemos precisamente de ese concepto de "identidad nacional", como paso de reconocimiento de nuestras raices, sin condicionamientos culturales ni políticos, y menos los del tipo Cruzadas, es decir, reconocer nuestro pasado verdadero, no el que nos han metido totalmente falso, porque así ha convenido siempre a los intereses de una sola España no a la totalidad, cosa que ya es hora (conciendo nuestras raices) de transcender completamente desde la posición del ahora en que vivimos. Reconocer que moriscos como Federico García Lorca y tantísimos nobles de las letras, reconocieron como raices profundas y verdaderas de una época musulmana "nativa" española, aunque hoy en día esté superada. Fíjate bien, mi intención, no pretendo ya a estas alturas, cambiar nada, pues sería ridículo, el pasado pasado está, tan solo como morisco y musulman, hijo de antiguos bereberes "españoles", es el de reconocer esa parte de la historia mal contada, por los otros, esos que ahora no deben existir, para dar paso a un solo "nosotros" tu y yo, todos en una Pais multiétnico y multicultural, hermanos todos y sin dejarnos engañar ni siquiera por informaciones "condicionadas" ni del Imperio ni desde el, ni desde sus satélites. No siempre las cosas son como nos la cuentan, ni como nos la contaron. Abdel Rahman

  28. #78 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    Resulta irónico, una vez más, el que Cervantes adjudicara la escritura de su Quijote a Cide Hamete Bengelí un autor árabe. Cervantes parecería estar implicando que los mejores impulsos creativos de su alma son, de alguna manera oculta, árabes. Mucho que temió, por cierto, Don Quijote aquella imaginación excesiva, y aún aquella peligrosa sensualidad de este supuesto autor que había imaginado su historia. Le resultaba terriblemente preocupante eso de deberle la propia existencia nada menos que a un musulmán. Cervantes, sin embargo, parecería reír por lo bajo y afirmar con ironía solapada; Cíde Hamete, “c´est moi”. La broma es espléndida, porque también tiene claros sobretonos políticos; poseer —y aún más escribir o traducir— un texto árabe era un crimen político en la España del siglo XVII. Cervantes nos está diciendo de manera ubicua, que el Quijote era no sólo un libro oriental sino un libro prohibido, que podría dar pie a un proceso inquisitorial. Todavía no hemos pensado en sus propios términos las implicaciones profundas e inquietantes del hecho de que Cervantes usara una máscara literaria árabe. Es necesario ser un experto en el alifato árabe para poder descifrar la literatura aljamiado-morisca, escrita en castellano, pero transliterada en caracteres árabes. Esta literatura del Siglo de Oro, rigurosamente clandestina e inédita en su mayor parte, nos permite el privilegio de asistir de cerca al proceso de extinción de los últimos musulmanes de España, tal como ellos mismos lo vivieron y lo interpretaron. Al fin el pueblo en litigio tiene la palabra. El morisco Yûse Banegas llora con el Mancebo de Arévalo la caída de Granada, y nos estremece pensar que es la primera vez que escuchamos un llanto auténtico por la caída del último bastión del Islam. Aquí no hablan ni los archivos inquisitoriales ni los escritores maurófilos oficiales, sino los mismísimos moriscos vencidos: Hiÿo , yo no lloro lo paxado, puwes a ello no ay rretornada pero lloro lo ke tu berás si ax bida, i atiyendes en esta tyerra, y en esta isla de Eshpaña [...] max aún xerá nuweshtoro addîn [religión] tan menoxkabado ke dirán las ÿentesh ¿a dónde se fuwé nuwextroro peregonar? ¿ke Se hizo el addîn [religión] de nuwestroros pasâdos?. I todo Será kurudeza i amargura para kiyen abrá xentido. Bien te parezerá ke lo digo komo apasiyonado, pleg(we) a xu bonddd [de Dios] ke Sea tan aluwente mi dicho komo lo ex mi deseo, ke yo no kerriya alcanzar tales llorox. [...] Si los padresh aminguan el addîn [religión] ¿kó mo lo enxalsarán los choznosh?. Shi el rrey de la kronkishta [Fernando el Católico] no guwarda fidelidad ¿ké aguwardamosh de Sus Sucesores? Los últimos moriscos de España cesaron de ser una realidad histórica vigente hacia el siglo XVIII. Pero hasta nuestros días, la cultura española continúa dialogando con un complejo pasado cultural que debe mucho, como hemos podido comprobar, al Islam. Hay una pasión muy intima en Manuel Machado (que ya es un poeta del siglo XX) cuando canta: "yo soy como los hombres que a mi tierra vinieron, soy de la raza mora, vieja amiga del sol, que todo lo ganaron, y todo lo perdieron. Tengo el alma de nardo del árabe español…”. Su evolutiva autoafirmación de que posee una larvada identidad morisca —como aquella que nos confesaba Cervantes entre bromas— lo separa indefectiblemente de las “belles lettres” maurófilas europeas y aún norteamericanas, como las de un Washington Irving. Estos autores extranjeros podían manejar el campo de la maurofilia literaria como algo auténticamente exótico. El exotismo de este campo, sin embargo, hace crisis en España: los escritores peninsulares tienen la inquietante impresión de que se están sirviendo de un material literario que no es completamente ajeno a su identidad nacional. Esta apasionada admisión de poseer una identidad morisca oculta e inconfesada la habrá de repetir Federico García Lorca, quien posaba para la posteridad vestido con atuendo moro. Federico advertía que “… los sepulcros de los Reyes Católicos no han evitado que la media luna salga en los pechos de los más finos hijos de Granada. La lucha sigue viva [...] en la colina roja de la ciudad hay dos palacios, muertos los dos: la Alhambra y el Palacio de Carlos V, que sostienen un duelo a muerte que late en la conciencia del granadino actual”. Lorca se jactaba, de otra parte, de poseer "duende" (ÿinn en árabe): el concepto enigmático de este nimbo sagrado y mágico que aureolaba no sólo sus versos sino su persona es difícil de traducir a lenguas europeas, pero coincide perfectamente con el término árabe de baraka. No en balde Federico, entusiasmado ante la deslumbrante poesía hispanoárabe que acababa de conocer gracias a las traducciones de Emilio García Gómez, tituló su último libro de poemas Diván del Tamarit. Su moderno “Diwân” venía así a homenajear y a formar escuela —toutes proportienes gardées — con los antiguos poetas de Al-Andalus, su moderna Andalucía. Las peculiaridades y aún las dificultades de ejercer este orientalismo como disciplina ajena ha hecho crisis más de una vez entre los arabistas españoles modernos. Me conmovió profundamente la perplejidad de María Ángeles Durán cuando abre el primer ensayo de la colección La mujer en Al-Andalus con una pregunta sobrecogedora y sincerísima: ¿Estamos hablando aquí de un "ellas" o de un “nosotras”?. Esta intuición subliminal de que en el fondo del alma española subyace de alguna manera una identidad morisca la volverá a repetir Juan Goytisolo; que ha dedicado la mayor parte de sus novelas

  29. #79 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    Señas de identidad nos presentaba ya de manera palmaria el conflicto de identidad del autor, y este conflicto estalla en la Reivindicación del Conde Don Julián. Aquí Goytisolo recupera la figura del “traidor” Don Julián, quien, según la leyenda, jugó un papel importante en la invasión de la Península por los árabes en 711. Don Julián/Goytisolo llega al extremo de invitar a los árabes a que lleven a cabo una segunda invasión metafórica de su patria: lo que está pidiendo de veras el escritor es que España asuma finalmente su pasado, parcialmente semítico, y enterrado, por ella misma, en lo más hondo del subconsciente nacional. Todas las otras novelas de Goytisolo giran, de una manera o de otra, alrededor de este conflicto de identidad. Makbara, que significa "cementerio" en árabe, se inspira en la experiencia literaria oral del mercado o halka de Marraquech; mientras que las Virtudes del pájaro solitario, celebra como figura tutelar a un San Juan de la Cruz perfectamente arabizado. Acaso el momento más extremo de la narrativa goytisoliana se da en Juan sin tierra, cuando el autor termina la novela, sin más, en lengua árabe. (El autor, dicho sea de pasada, habla un árabe dialectal – el hassanía - fluido y vive la mitad del año en Marruecos). En su más reciente Cuarentena, que escribe esta vez bajo la égida del Sheyj al- akbar o mayor de los maestros espirituales; Ibn al-´Arabî (el murciano), el protagonista ficcionalizado sobrevuela makbaras musulmanes en el interregno de los primeros cuarenta días de la muerte: todavía en el más allá, parecería decimos Goytisolo, ha decidido mantener su personalidad “morisca”. Vemos pues que lo oriental se desliza subrepticiamente —cuando no con violencia— en numerosos textos que conforman la literatura española desde la Edad Medía hasta nuestros días. Una y otra vez, las “belles lettres” peninsulares insisten ominosamente en esa perturbadora cercanía a contextos literarios y humanos árabes: desde la primera lírica española, de un mestizaje cultural flagrante, pasando por las incursiones en terreno islámico del simpatiquísimo Juan Ruiz, que debió chapurrear el árabe dialectal acaso tan bien como el que le escuché una tarde en la plaza de Xemaa´ al-Fná a su tocayo Juan Goytisolo; por la máscara literaria sobrecogedora de Cervantes, que termina por celebrar literariamente aquellos mismos musulmanes que lo mantuvieron preso en Argel por cinco años; por aquellos símbolos místicos de la noche oscura y de los siete castillos concéntricos del alma, que hoy sabemos los estrenaron los sufies siglos antes de que nuestros santos del Carmelo los hicieran famosos en Occidente; por el atuendo musulmán con el quiso pasar a la historia el poeta español más famoso del siglo XX, García Lorca; hasta el inquietante sobrevuelo de tumbas marroquíes de Juan Goytisolo, que se declara morisco hasta la muerte. Nada de lo dicho —y nos hemos limitado a espigar unos pocos casos representativos—es casual. No estamos ante la excentricidad de unos españoles sin “ganas” como diría Luis Cernuda, sino ante la punta del témpano de una antigua angustia, de una oculta agonía: la de no poder saber más allá de toda duda cuáles son las coordenadas que conforman “la Identidad Nacional”. por Luce López Baralt de la Universidad de Puerto Rico (Orientalista hispánica)

  30. #80 kaerkes 05 de dic. 2005

    A proposito de la intervención de Brandan: No se quien dirá que los patios andaluces no son andaluces sino romanos. Los patios andaluces son bien andaluces. Otra película es que sean el resultado de la fusión del jardín persa, romano, griego y musulman. Como a su vez éstos sean el resultado de la evolución y/ o la fusión de otros anteriores que no conocemos.

  31. #81 kaerkes 05 de dic. 2005

    y una pregunta directa para Abdel: ¿y donde queda esa supuesta superpoblación ciclica semita de la península arábiga que hace que cada cierto número de años, se extiendan?. En Marruecos (y en Argelia) hay dos tipos de ciudadanos: los árabes, que ocupan las llanuras fértiles y la costa y los bereberes, asentados en las zonas rurales montañosas y en las areas del país más pobres. Hablan lenguas distintas, entre ellos se reconocen fisicamente y mientras unos forman parte de la oligocracia y ostentan el poder, los otros emigran a europa. ¿de dónde han salido estos millones de árabes que viven en el Magreb? ¿o es una alucinación?.

  32. #82 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    Es simplemente un error de concepto, en el Magreb no hay árabes, ni son de la misma raza, simplemente que por el hecho, de estar islamizados y este venir de Arabia, se les llama equivocamente, árabes, aun no siendolos. Y, mucho menos los Bereberes, de otro tipo, incluso, de cultura, a pesar de practicar desde hace tiempo el Islam, pero estan alejados etnicamente y racialmente, tanto de los magrebíes como de los árabes. Es como cuando hablamos de la península española, de árabes, aqui nunca hubo en la práctica, salvo algun que otro viajero o general. Abdel Rahman

  33. #83 hartza 05 de dic. 2005

    En el Magreb no hay arabes? Esta si que es buena! De donde venian entonces los Banu Hilal? Por que se habla entonces arabe en el Maghreb? (palabra arabe, por cierto) Y eso de que "no hubo arabes en la peninsula espanola", no se sale de mera opinion (o deseo) personal... Tampoco entiendo muy bien eso de que los bereberes "estan alejados etnicamente y racialmente, tanto de los magrebíes como de los árabes." Hay acaso magrebies que no sean arabes o bereberes?

  34. #84 kaerkes 05 de dic. 2005

    No entiendo la respuesta de Abdel. No creo que esté afirmando que en los paises del Magreb no hay población árabe y población bereber. Que yo sepa no existe un tercer grupo étnico ya que los judiós del Magreb se fueron a Israel tras la creación de dicho estado..

  35. #85 kaerkes 05 de dic. 2005

    Supongo que en Irán tampoco hay millones de árabes y millones de persas racialmente distintos, es también un error de concepto y todos son lo mismo. Ni en Irak, ni en Afganistan, ni en Pakistán... etc.

  36. #86 kaerkes 05 de dic. 2005

    Arabes: Originarios de la península arábiga, desde el siglo séptimo, a lo largo de los siglos, diferenes grupos nómadas, beduinos, fueron extendiéndose por todo el norte de Africa y diferenciándose cultural y lingüísticamente poco a poco entre los grupos asentados en territorios diferentes. A modo de ejemplo, a continuación distinguiremos siete grupos de árabes : sudaneses, argelinos, djibutíes, marroquíes, keniatas, tunecinos y yemeníes. ARABES SUDANESES Asentados originariamente en la región de Khartoum, hay nueve subgrupos diferentes repartidos tanto en Sudán como en otros paises vecinos. Son el resultado de la mezcla de diversas razas y culturas preexistentes aunque manteniendo el sustrato cultural dominante de los grupos beduinos originarios. Su idioma es conocido como Sudani o árabe de Khartoum, aunque a su vez se distinguen diferentes dialectos como el Shukriyya, o Badawi hablado por los Shukria, uno de los grupos minoritarios árabes sudaneses, que habitan en el centro de Sudán, en la orilla occidental del Rio Nilo y en el sudoeste de Khartoum ARABES ARGELINOS Aunque influenciados por la cultura bereber de los pueblos autóctonos, ambas culturas, la árabe y la bereber se han mantenido separadas. El árabe argelino vive principalmente a lo largo de la costa mediterránea. Otros viven en las colinas del Rif y del macizo del Atlas. Su idioma se llama Jazairi (o Maghribi). ARABES DJIBUTIES Los árabes de Djibuti, hoy representan el 11 % de la población. Se cree que inmigraron a Djibuti desde Omán durante el siglo XVIII. ARABES MARROQUIES Al igual que sucede en otros paises magrebíes están influenciados por la cultura bereber existente antes de la llegada de los primeros grupos beduinos aunque manteniéndose de forma separada ambas culturas, salvo en lo religioso en que los bereberes hace siglo que adoptaron la religión musulmana de los árabes. ARABES KENIATAS Los árabes keniatas, también llamados Waarabu, residen principalmente en Mombasa, Malindi y aldeas de Lamu. Utilizan el idioma árabe y el kiswahili. ARABES TUNECINOS Hoy, 6.5 millones de árabes tunecinos viven en Túnez, Libia, y Francia. Quizás sea Túnez el país donde la población bereber autóctona fue más arabizada creándose una población mixta con rasgos culturales predominantemente árabes. ARABES YEMENIES Hoy, más de 12 millones árabes yemeníes viven en la República de Yemen , y otros 723,000 en los países circundantes de Somalia, Etiopía, Sudán, Arabia Saudita, Madagascar, Egipto, Unión de Emeratos Arabes, y Djibouti.

  37. #87 AbdelRahman 05 de dic. 2005

    Aclaremos, árabes solo hay en la Península arábica, concretamente en Arabia Saudí, el resto nunca fue árabe, es una forma equivoca de definir a los que se unieron al Islam, pero carente totalmente de sentido real.en el Magreb que yo sepa no hay árabes, hay magrebíes y bereberes, al igual que en España en aquella época habia españoles y godos, los primeros se pasaron tambien al Islam, por lo que equivocamente, a veces se les llamaba árabes españoles, pero en forma de desprestigio por parte de aquellos extranjeros alemanes. si bien es cierto que vinieron junto a los magrebíes que entraron, algunos árabes representantres de Bagdad (Las crónicas dicen que en el ejército del godo Tarik y del magrebí Muza, entraron doce generales árabes) Y, mas tarde se escucha decir que algun literato o científico árabe, vino a España en la época musulmana de los españoles. Loa árabes viven en Arabia, como los Murcianos en Murcia. Abd el Rahman

  38. #88 kaerkes 05 de dic. 2005

    ¿hay magrebies y bereberes?, ¿entonces los bereberes no son magrebies?. Me remito a lo expuesto en el mensaje anterior. Y el que quiera consultar que busque la composición etnica (por paises) del Magreb o de cualquier país asíatico, africano que sea musulman. Y que me digan uno donde no exista la minoria etnica de arabes (originarios evidentemente de la Península Arábiga) .

  39. #89 kaerkes 05 de dic. 2005

    "En el siglo III se produce otra revolución cultural importante que marcara el futuro de otros muchos pueblos cercanos : la llegada del cristianismo. Pero según parece, de nuevo la población autóctona bereber se mantuvo en gran medida fiel a sus creencias y cultura tradicionales. Sólo a partir del siglo VII de los primeros emigrantes árabes comenzará a cambiar esta impermeabilidad cultural y , poco a poco el islam irá siendo la guía cultural de esas poblaciones a lo largo de los siglos siguientes, y hasta nuestros días. Al mismo tiempo que portadores de la nueva cultura, los emigrantes y conquistadores árabes se harían con el control político relegando a la población autóctona a posiciones socialmente menos relevantes. " Etnias Mayoría de árabes (65%). Una minoría étnica importante en Marruecos, los bereberes (33%). Extractado de paginas oficiales de Marruecos.

  40. #90 Granlon 05 de dic. 2005

    ¿Los españoles, franceses, mexicanos somos latinos o latinizados? ¿Los marroquíes o argelinos son árabes o arabizados? Eso depende de la connotación que queramos darle al tema, racial o cultural. Yo ya en una ocasión dije, en Celtiberia, que árabes, lo que se dice árabes, pocos tuvo que haber cuando empezó la expansión islámica, más que nada porque estos, los árabes “puros”, venían de Arabia, península en su mayor parte árida y con poca densidad de población. Saludos

  41. #91 kaerkes 05 de dic. 2005

    Perdona Granlon, pero en el norte de Africa (magreb), las etnias estan bastante diferencias. Es más, hablan distintas lenguas. Y si queremos jugar al surrealismo podemos entonces afirmar que arabes, solo hay en Arabia Saudita. Judíos en Israel y negros en Africa. Me retiro a comer, que estoy empezando a fliparlo.

  42. #92 kaerkes 05 de dic. 2005

    y chinos en china, ya que los que me ponen el rollito de primavera en el restaurante Shim Po, de la calle de al lado en realidad no son chinos, son españoles culturalmente achinados y estreñidos.

  43. #93 hartza 05 de dic. 2005

    Palestina, Siria, Jordania, Yemen, Oman, el sur del actual Iraq... No me digais que los habitantes de esos territorios en la epoca del expansion del Islam "no eran arabes" porque entonces yo tambien voy a fliparlo. Y, dejando aparte el numero concreto de arabes etnicos que pudieran haber venido a la peninsula... el hecho de que una zona sea arida y con poca capacidad para soportar grandes poblaciones... precisamente implica una fuerte obligacion de sus habitantes de "emigrar" (con la maleta de carton o con el alfanje en la mano) hacia pastos mas verdes.

  44. #94 Granlon 05 de dic. 2005

    Estas perdonado “mostro”. Yo también estoy de acuerdo en que Marruecos y Argelia son países árabes, sólo quería ahondar en esos que se suele decir, por ejemplo, con respecto el tema español, cuando de dice que nosotros en realidad no somos latinos sino latinizados, abrir ese frente surrealista. Por otra parte a mí me parece ridículo estar mirando análisis de ADN para saber quien coño es específicamente descendiente de yemeníes o del centro de Arabia, seria rizar demasiado el rizo. Saludos

  45. #95 kaerkes 05 de dic. 2005

    En marruecos no hace falta hacer analisis de ADN para ver quien es arabe y quien es bereber. Magrebies, evidentemente son todos pues el Magreb es una zona geográfica no una raza. Y respecto que en la península arabiga habia 4 nomadas con 4 camellos que se lo digan a los investigadores que están intentando averiguar porque en dicha península ciclicamente se produce una explosión demográfica que les obliga a salir de la península. Que yo sepa, por lo menos hay 3 explosiones demográficas en arabia, que suponen la expansión de población semita por oriente proximo, medio, norte y centro de africa y península ibérica. Seamos serios por favor!

  46. #96 Granlon 05 de dic. 2005

    Vale, vale, seré serio, me dejare bigote. Que sólo pretendía un poco hacer de abogado del diablo. Yo pensaba que en Arabia no había tanta gente, ni que se produjeran esas explosiones demográficas cíclicas, pero vamos, te veo muy puesto y te hago caso. No volverá a ocurrir, sorry. Saludos

  47. #97 kaerkes 05 de dic. 2005

    Leete las 15 intervenciones anteriores Granlon y descubrirás el tema de la controversia. Y no se trata de la demografía de Arabia, sino de que Abdel afirma que en el Marruecos no hay arabes. hay bereberes y magrebies (????).

  48. #98 Granlon 05 de dic. 2005

    Ya lo sabía Kaerkes, aún así gracias la aclaración, pero ya sabes, una cosa se une a otra. De todas formas no sería la primera vez que el tema de un foro se “tuerce” y se va por otros derroteros. Saludos

  49. #99 Plus_Ultra 05 de dic. 2005

    Abdel Rahman Según tú, la solución para hermanarnos todos y crear un país. "multiétnico y multicultural", ósea un solo "nosotros"; debemos: "reconocer esa parte de la historia mal contada, por los otros, esos que ahora no deben existir" y reconocer nuestras raíces (islámicas por su puesto). Y yo te pregunto: ¿con que objeto debemos hacer esto?, ¿para conseguir qué? ¿Acaso no es ya España multiétnica y multicultural? ¿Existe algún impedimento legal para que no lo sea?. A renglón seguido añades: "y sin dejarnos engañar ni siquiera por informaciones "condicionadas" ni del Imperio ni desde el, ni desde sus satélites". ¿Quién es el imperio y quien sus satélites? ¿Occidente quizás, o solo los USA? ¿Acaso tienen los USA la culpa de esa Historia según tú falsa? Tratas de hacer un discurso integrador y tolerante, y lo que subyace realmente es un discurso excluyente, y por lo tanto nada integrador, además basado íntegramente (siendo generosos) en errores históricos. Discurso (a mi juicio) condicionado totalmente a un único objetivo: deslegitimar la reconquista y de paso la herencia Romana y Cristiana de España. Y ya puestos a reconocer identidades nacionales o culturales pasadas: ¿para cuando vais a reconocer (el mundo islámico) vuestras identidades (según la zona) Persa, Griega, Romana, Bizantina, Judía, Cristiana, etc..? y así poder vivir hermanados y ser multiculturales y multireligiosos. Un saludo.

  50. #100 kaerkes 05 de dic. 2005

    He aqui un listado bibliográfico con autores (la mayoria arabes) poco sospechosos por tanto de manipular la historia de sus propios paises, exponiendo el proceso de invasión y asentamientos arabes en el Magreb. Abun-Nasr, J.M., A History of the Maghrib in the Islamic period, Cambridge, 1975. Berque, J., Maghreb, histoire et sociétés, Alger, 1974. Camps, G., Les Berbères. Mémoires et identité, Paris, 1987. Julien, Ch.A., Histoire de l’Afrique du Nord : Tunisie, Algérie, Maroc, tomo I : Des origines à la conquête arabe, tomo II: De la conquête arabe à 1830, Paris, 1986. Kably, M., Société, pouvoir et religion au Maroc à la fin du Moyen Age, Paris, 1986. Kaddache, M., L'Algérie médiévale, Alger, 1982. Laroui, A., L’histoire du Maghreb. Un essai de synthèse, Paris, 1970, 2 vols He aquí el significado de la palabra Magreb y los paises actuales que incluye esta zona geográfica. La franja más al sur se llama Sahel. MAGREB Paises: Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania, Tunicia Extensión: 5.785.591 km2 Población: 76,2 millones Densidad: 13 hab/km2 Población Urbana: 60 % He aquí (ya que solo hay arabes en arabia y murcianos en murcia). Los estados africanos (zona del magrb incluida) con su población total, el % de población arabe, y las lenguas que se hablan. Argelia 20.500.000 85 % Arabe ARGELINO, TAMANRASSET, CONSTANTINE, ORAN Chad 755.000 12 % Arabe SHUWA, BILTINE, BATHA, CHARI-BAGUIRMI, SALAMAT Djibuti 64.000 11 % Arabe TA'IZZI-ADENI Egipto 60.600.000 98 % Arabe ARABE EGIPCIO, BEDAWI, LIBANES, SULAIMITA, MAGREBI Kenya 32.000 Arabe OMANI Libia 4.200.000 96 % Arabe LIBANES, SULAIMITA Mali 100.000 1 % Arabe MAURI, MORO, SULAKA, , HASSANI Marruecos 18.850.000 65 % Arabe SAHRAWI, MORO, SULAKA, HASANYA, JUDEO-MORROQUI, MAGREBI Mauritania 1.800.000. 66 % Arabe MAURI, MORO, SULAKA, , HASSANI Niger 225.000 Arabe MAURI, MORO, SULAKA, , HASSANI, SHUWA Senegal 5.000 Arabe MAURI, MORO, SULAKA, , HASSANI Sudán 15.000.000.51 % Arabe KHARTUMES, JA'ALI, SHUKRI, JUBA Tanzania 250.000. 1 % Arabe OMANI Tunez 9.000.000. 98 % Arabe TUNECINO, JUDEO-TUNECINO

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