Autor: Cossue (Miguel Costa)
miércoles, 27 de enero de 2016
Sección: Edad Media
Información publicada por: Cossue
Mostrado 3.768 veces.


Ir a los comentarios

"Vi coteifes orpelados"

El rey Alfonso X el Sabio es bien conocido por -entre otras obras notables- sus Cantigas de Santa María, cancioneiro del que fue total o parcialmente autor; este conjunto lírico está sin duda entre lo más granado de la producción literaria medieval en lengua gallega (y diré que el gallego-portugués usualmente empleado por Alfonso X es específicamente gallego, tanto por el léxico empleado como por otras características definitorias). Pero Alfonso X es menos conocido por sus otras composiciones poética, que están sin embargo entre mis favoritas, especialmente aquellas que pertenecen al genero de escarño e mal-dizer (que podríamos traducir por “de escarnio y doble sentido”). Este género es a veces extremadamente crudo, tanto por lo que se dice como por cómo se dice, pero es muy revelador de la vida cotidiana en el oeste peninsular durante el siglo XIII, y nos muestra a una gente que -en sus defectos y virtudes- no era distinta de nosotros.

Guardándome de traer algún otro ejemplo más crudo, he aquí un fragmento de un doble sentido, con mi libre traducción a continuación:


Domingas Eanes houve sa baralha

com um genet´e foi mal ferida;

empero foi ela i tam ardida

que houve depois a vencer, sem falha,

e, de pram, venceu bõo cavaleiro;

mais empero era-x´el tam braceiro

que houv´end´ela de ficar colpada.


“Dominga Yanes tubo una disputa

con un jinete [bereber], y fue mal herida;

sin embargo estuvo ella allí tan valiente

que después hubo ella de vencer, sin falta,

y, sin duda, venció [a] buen caballero;

pero érase él tan hábil

que al fin hubo ella de quedar golpeada”


Que continúa después hablando de la lanza del caballero y de heridas abiertas que no cicatrizan.


Como rey que era dedica un buen número de composiciones a atacar de palabra a ricohombres y caballeros, cuya fidelidad no siempre era ni desinteresada ni firme. Entre éstas hay una que se inicia con un extraordinario ritmo de galope, la carga de unos jinetes benimerines contra unas acobardadas tropas cristianas (téngase en cuenta que las cantigas medievales eran composiciones líricas, canciones) :


O genete

            pois remete

            seu alfaraz corredor

            estremece

            e esmorece

            o coteife com pavor.


Vi coteifes orpelados

estar mui mal espantados

e genetes trosquiados

corriam-nos arredor;

tinham-nos mal aficados

[ca] perdian´a color.


Vi coteifes de gram brio

eno meio do estio

estar tremendo sem frio

ant´os mouros d´Azamor;

e ia-se deles rio

que Auguadalquivir maior.


Vi eu de coteifes azes,

com infanções iguazes,

mui peores ca rapazes;

e houveram tal pavor,

que os seus panos d´arrazes

tornarom doutra color.


Vi coteifes com arminhos,

conhecedores de vinhos,

e rapazes dos martinhos

que nom tragiam senhor

sairom aos mesquinhos,

fezerom tod´o peor.


Vi coteifes e cochões

com mui [mais] longos granhões

que as barvas dos cabrões:

[e] ao som do atambor

os deitavam dos arções

ant´os pees de seu senhor.


“El jinete [benimerín]

cuando acomete

con su alfaraz corredor

se estremece

y desfallece

el guerrero [cristiano] con pavor


Vi guerreros con oropeles

Estar muy mal espantados

y jinetes rapados

corrían alrededor;

los tenían en mal lugar,

que perdían el color.


Vi guerreros de gran brío

en medio del estío

estar temblando sin frío

ante los moros de Azamor,

escapaba de ellos un río

como el Guadalquivir mayor


Vi columnas de guerreros

Con nobles “iguazes”

Muy peores que siervos,

Y tuvieran tal pavor

que sus paños de Arrás

cambiaban de color


Vi guerreros con armiños

Conocedores de vinos,

Y siervos y pastores

Que no traían señor

Salieron a los mezquinos

Hicieron todo lo peor.


Vi guerreros y villanos

Con muy más largos bigotes

Que las barbas de los cabrones

y al son de los tambores

Los arrojaban de las sillas

Al pie de sus señores


El siguiente artículo se centra en la producción poética de Alfonso X en los géneros profanos (no religiosos):

González Jiménez, Manuel. Alfonso X, poeta profano.


El conjunto de la obra poética en gallego de Alfonso X el Sabio puede ser consultada aquí:

Cantigas Medievais Galego-Portuguesas


Y aquí:

Cantigas de Santa Maria for Singers




No hay imágenes relacionadas.

Comentarios

Tijera Pulsa este icono si opinas que la información está fuera de lugar, no tiene rigor o es de nulo interés.
Tu único clic no la borarrá, pero contribuirá a que la sabiduría del grupo pueda funcionar correctamente.


  1. #1 diviciaco 01 de feb. 2016

    Cossue, eso de coteifes, ¿no debería ser, más bien, caballeros que guerreros?

    Alfonso X tiene varias cantigas de burlas, acerca de los coteifes y sus atuendos, que son siempre ricoshombres e infanzones, no muy duchos en el campo de batalla, pero que siempre serían caballeros, y no guerreros en general ni infantes a pie.

    Por cierto ¿de donde viene ese nombre? ¿Cuál es su etimología?

  2. #2 diviciaco 03 de feb. 2016

    Anda que sorpresa, muchas gracias Cossue, Aquí está el diccionario en Google Books:

    https://books.google.es/books?id=N_hAzIqriakC&pg=PA271

    Y aquí lo de Cuchifes en la documentación medieval:

    Arabismos nel dominiu llingüísticu Ástur, de García Arias:

    https://books.google.es/books?id=tNWSLSNEq20C&pg=PA56

    Ambos lo interpretan como un arabismo, aunque en el diccionario afirman que es difícil determinar su origen en ausencia de pruebas documentales. A mi me parece significativo que designando a algún tipo de soldado, contenga la raíz cote, la misma palabra de origen franco que dio origen a la palabra castellana cota, la prenda protección militar. Así Coteifes señalaría a los portadores de cotas, de la misma manera que un signifer era el portador de las insignias, pero resulta tan claro que, como siempre, estaré en un error.

    Por otra parte los dos dicen que un coteife es un soldado de a pie, de extracción campesina, sin embargo no son esos los sujetos de las cantigas de burla, sino los caballeros emperifollados. Entonces: ¿Alfonso X rebaja a los caballeros, llamándolos tuercebotas, para más escarnio,  o un bien coteife es realmente un catafracto?

  3. #3 percha 04 de feb. 2016

    Hola a todos.

    Cossue, he encontrado una propuesta de etimología, entre otras, que lo hace venir del árabe xutaff,  ladrón, así que sería afrenta, y gorda. Está en la nota 21 del siguiente trabajo: Las Cantigas de Alfonso X como fuentes históricas: La Guerra de Granada, de Juan Paredes Núñez. No me deja editarlo y ponerlo directamente, lo siento.

    También hay explicaciones al término en el trabajo, Martinho: una denominación heroico-cristiana para zenete en Alfonso X, de Aurora Juárez, pag. 355.

    A ver si os sirve.

  4. Hay 3 comentarios.
    1

Si te registras como usuario, podrás añadir comentarios a este artículo.

Volver arriba