Autor: Inés Sastre Prats (Editado por Carpetano-Vettonic
viernes, 27 de octubre de 2006
Sección: De los pueblos de Celtiberia
Información publicada por: Carpetano-Vettonico
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LA ESTRUCTURA SOCIAL DEL NW PENINSULAR PRERROMANO: ORFEBRERÍA CASTREÑA, ORO Y ESTRUCTURA SOCIAL

En general, se tiende a considerar que la existencia de una rica orfebrería. en oro o en plata, es siempre un signo evidente de la existencia de aristocracias. Es más, habitualmente, este presupuesto actúa como eximente de la necesidad de integrar la explicación del significado social de estos conjuntos en el contexto general del registro arqueológico de las comunidades en cuestión. Frente a esto es necesario, por lo tanto, afrontar el análisis de la joyería castreña en el contexto de estas sociedades segmentarias.

En general, se tiende a considerar que la existencia de una rica orfebrería. en oro o en plata, es siempre un signo evidente de la existencia de aristocracias. Es más, habitualmente, este presupuesto actúa como eximente de la necesidad de integrar la explicación del significado social de estos conjuntos en el contexto general del registro arqueológico de las comunidades en cuestión. Frente a esto es necesario, por lo tanto, afrontar el análisis de la joyería castreña en el contexto de estas sociedades segmentarias. La orfebrería castreña exige un estudio integral que sólo ha empezado a realizarse en los últimos años (Sánchez-Palencia y Fernández-Posse, 1998; Perea y Armbruster. 2000). Esa integridad incluye, por supuesto, tanto las relaciones sociales de producción en las que se articulan las técnicas de obtención y manufactura del oro como el estudio de la función social que las piezas adquieren en su proceso de uso. Lo fundamental en este sentido es el contexto social en el que esas técnicas se generan y esa función cobra sen­tido. Y, en esta línea, es necesario afirmar que la fabricación y extracción del oro por las comunidades astures y galaicas sólo puede entenderse en el marco de formas de organización social y de la producción segmentarias, en las que lo que se pone de manifiesto ante todo es el peso de la comunidad como estructura de poder, por encima de la existencia de formas de desigualdad. Parece claro que las comunidades prerromanas del Noroeste sólo extrajeron oro de los placeres fluviales, aplicando la técnica de bateo. Los otros tipos de yacimientos auríferos, ya sean de carácter primario (en roca) o secundario (aluvionares) sólo se pusieron en explotación bajo la dominación romana (1).Esta extracción del oro de los ríos es descrita por Estrabón al hablar de los ártabros (Str. III, 2, 9) Y tiene un paralelo etnoarqueológico muy claro en la labor que hasta hace relativamente poco tiempo llevaban a cabo las llamadas aureanas de la cuenca del Sil (Vázquez Varela, 1995). No es necesario entrar ahora en los detalles técnicos, estudiados por F. J. Sánchez-Palencia (1989; 1997; Sánchez-Palencia y Fernández-Posse, 1998), pero si poner de manifiesto que este tipo de extracción aurífera posee el carácter de una "actividad estacional y complementaria en el quehacer doméstico" que no supera una "esfera de autoconsumo". Realmente, más que una actividad "productiva" podría considerarse como una actividad recolectora realizada fundamentalmente en verano, cuando las corrientes son más suaves y se ha depositado el oro arrastrado durante los momentos de más competencia (Sánchez-Palencia, 1983b; Sánchez-Palencia y Fernández-Posse, 1998, 238-239). La explotación del oro de los ríos era, sin embargo, suficiente para sostener la producción orfebre castreña. "Puede convenirse que, aplicando las estimaciones más optimistas [150 gr. por aureana y por campaña], la materia prima necesaria para las piezas de pequeño peso, hasta uno o dos centenares de gramos, estaría al alcance del trabajo de un individuo durante uno o dos años, y que para las más pesadas se requeriría la aportación del trabajo anual de varios individuos o el de uno solo durante varios años. En cualquier caso, todo estaría al alcance de un colectivo castreño, medio (castro de 1 Ha con 150-200 individuos)" (Sánchez-Palencia y Fernández-Posse, 1998, 239). Este tipo de explotación explica también que la distribución de las piezas de orfebrería castreña se corresponda claramente con áreas periféricas y próximas a ríos, y muestre una escasez relativa en zonas con yacimientos primarios o aluvionares consolidados (Sánchez-Palencia, 1995, 146; ver fig. 2). Aparte de demostrar claramente la localidad de la producción, esta distribución pone de manifiesto que el oro aparece como un recurso más de los que integran el territorio de las comunidades castreñas, más importante en aquellas que lo tienen más cerca. Pero además y fundamentalmente, el oro se presenta como un recurso relativamente accesible o, dicho de otra manera, de relativamente difícil restricción social. El ca­ácter "recolectar" o incluso, familiar, de su producción -que en el caso de las piezas más grandes pudo depender de la colaboración comunitariaunido a su carácter "extensivo", sin que se produzca la explotación de yacimientos en roca o aluvionares (frente a la intensificación de la producción que supone la actividad minera protoindustrial romana), parece claramente ajeno, como todo el registro arqueológico castreño, a formas de coerción que se impongan sobre el nivel comunitario y rompan la unidad local de producción y consumo. Las mismas conclusiopes se extraen del análisis de la actividad orfebre. Se trata de una joyería fabricada sobre todo en oro, con decoraciones geométricas o animalísticas, siempre muy estilizadas. Técnicamente, la joyería castreña combina la herencia del Bronce Atlántico (fundición a la cera perdida) y la influencia mediterránea (soldadura con filigrana y granulado), es decir, técnicas bastante sofisticadas que requieren una mínima especializa­ción (Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 37). Ahora bien, su desarrollo es perfectamente coherente con las unidades metalúrgicas definidas en cada castro, de modo que puede hablarse de una producción doméstica de la orfebrería. No existen rasgos de vinculación de especialistas a centros o grupos de poder, algo que es común en general a la metalurgia de la Edad del Hie­rro europea (Ehnmreich, 1995, 36-37). La orfebrería es, por lo tanto, perfectamente concebible en el contexto social y tecnológico definido en el apartado anterior para la actividad metalúrgica castreña en general. Además, todo esto explica que el metalúrgico, a pesar de su alto nivel de conocimientos -copelación de plata, laminado de bronce sobre molde de arcilla, etc.-, se mantenga siempre por debajo de sus capacidades técnicas. Las exigencias de la comunidad no favorecen el "progreso" técnico (Fernández-Posse y otros, 1993; Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 35-43) Por lo tanto, si la extracción y manufactura del oro sólo se entienden en el marco de la comunidad-castro, es necesario interpretar también la función social de la orfebrería castreña en ese mismo contexto social. Esto no implica, por supuesto, una interpretación lineal o plana de este tipo de registro arqueológico. Al igual que la ambigüedad del registro espacial parece ser el resultado de las tensiones conflictivas regidas por la existencia de formas de desigualdad, la orfebrería debe interpretarse en ese mismo contexto conflictivo, en el que parece imponerse el peso de la comunidad y se produce la ocultación de esa desigualdad sin clases. Recientemente, Perea y Armbruster han definido los torques como una "inversión comunitaria, un seguro colectivo ante situaciones de incertidumbre", que carece de sentido individual y pudo actuar de emblema ideológico de los diferentes grupos castreños (Perea y Armbruster, 2000, 111). Esto es así, al menos, por dos razones: porque son necesariamente resultado del trabajo común en la recolección del oro y porque parece que se vinculan arqueológicamente con los asentamientos Lamentablemente pueden extraerse pocos datos del contexto arqueológico de la mayoría de las piezas o conjuntos por la sencilla razón de que ese contexto no se conoce ya que los descubrimientos se deben bien a la casualidad bien a la rapacidad de los furtivos. Esto limita en gran medida las conclusiones sobre el uso de la orfebrería y su significado social. Los hallazgos mejor documentados indican que los conjuntos se encontraban en castras o en la cercanía de estos y en depósitos realizados como ocultamientos. En el caso de las piezas aisladas, siempre cabe recurrir a su vinculación con prácticas votivas o rituales, pero estas interpretaciones no dejan de ser meras suposiciones (Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 56-57). Sea como sea, la vinculación de las piezas con los castras vuelve a resaltar la importancia de la comunidad 10cal36 y la ausencia de todo rasgo (material) de individualización, tanto de personajes como de grupos, es notable Esta forma de manifestarse arqueológicamente la orfebrería castreña es un rasgo más del proceso de formación de comunidades agrarias segmentarias que define la aparición de la Edad del Hierro y que contrasta marcadamente con lo documentado para el Bronce Final. Los hallazgos del Bronce se caracterizan por resultar inconexos y por la ausencia casi total de los restos materiales originados por el proceso tecnológico de producción. No existe una ocupación especializada del espacio, no hay talleres de fundición, solamente se documentan "tesorillos de orfebre o de fundidor". Por otro lado, se han localizado al menos dos tipos de restos votivos o ceremoniales: depósitos de objetos metálicos en lechos de ríos (como las espadas de Cea y Vediguilla de Orbigo, León) y hallazgos de calderos o ganchos de carne (por ejemplo los de Lois, León) (Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 30). La inserción de la actividad metalúrgica y de la extracción del oro en el ámbito de la comunidad, la vinculación de los depósitos con los asentamientos, etc. son rasgos del cambio que supuso el proceso de formación del mundo castreño. Hay que poner también de manifiesto que si realmente es correcta la vinculación mayoritaria entre tesoros-ocultamientos-conquista romana, se daría la aparente paradoja de que la orfebrería sólo se hace visible arqueológicamente cuando es forzosamente sustraída de su contexto social normal en un momento de crisis total y ocultada a los ojos de sus contemporáneos. Esto puede resultar doblemente interesante si se considera que este es un momento teóricamente óptimo para la formación de auténticas aristocracias que pudieron haber tendido a monopolizar un recurso como la joyería, sin duda bastante cargado ideológicamente. Uno de los casos más espectaculares de esta práctica es el tesoro de Arrabalde, Zamora. Este ocultamiento se relaciona con el Castro de Las Labradas, asentamiento cuya fase de ocupación más importante se data a fmales de la plena Edad del Hierro, es decir, en la segunda mitad del siglo I a.C. (Delibes y otros, 1996, 12). Este castro se localiza en el área astur meseteña que, como se vio en el apartado anterior, forma parte con el Norte de Portugal de ese grupo de territorios en los que se detecta la aparición de formas de concentración de la población y de centralización territorial antes de la conquista. Pero, por encima de eso, Las Labradas parece responder a decisiones locacionales vinculadas a la guerra de conquista romana. Así lo ponen de manifiesto sus potentes construcciones defensivas, las grandes obras posiblemente para almacenamiento de agua, la relativa inaccesibilidad respecto a zonas de explotación agraria y su gran tamaño en comparación con otros castros meseteños y del Noroeste. Esto ha llevado a pensar que se trata de un reducto para una importante masa de población astur (Delibes y otros, 1996, 5-13). La interpretación de los procesos de cambio que reflejan asentamientos como el castro de Las Labradas pertenece ya a la discusión sobre el impacto de la presencia romana en el territorio astur. Pero tal vez resulte interesante adelantar que la desaparición de la tradicional "independencia" de las comunidades y su probable fusión en asentamientos tipo Las Labradas no puede desvincularse del proceso de jerarquización, materialmente visible en esta zona del área astur, posiblemente también beneficiado por la situación de crisis. Las joyas, sin embargo, se acumulan formando un heterogéneo conjunto y se ocultan. La protección de la comunidad se ve posiblemente reflejada en la defensa de su riqueza material (y tal vez simbólica) incluso en un momento especialmente favorable a la consolidación de desigualdades de clase. Varias de las piezas de los tesoros de Arrabalde aparecen marcadas, algo que se ha puesto en relación con posibles formas de propiedad. Se han podido identificar hasta siete marcas diferentes, una de ellas repetida en dos ejemplares, que van desde simples muescas a signos que requieren un punzón o estampilla fabricado expresamente para señalar la pieza. Se trata por tanto de marcas cuyo objetivo era distinguir unas piezas de otras, lo que indica que se individualizan los objetos. Y esta individualización se ha puesto en relación con la propiedad personal de un individuo, o grupo gentilicio o territorial (Perea y Rovira, 1995; Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 56). Parece aventurado afirmar que las piezas fueron marcadas en el momento de su ocultación. Pero la mezcla de marcas pudiera ser igualmente reflejo de la posible mezcla de comunidades que se produce en ese momento de crisis en Las Labradas. Otro tesoro que merece la pena destacar, porque puede resultar problemático para esta interpretación de lo castreño como formación social sin clases, son las diademas-cinturón de Moñes, Piloña, Asturias. En este caso estamos ante un conjunto sin contexto arqueológico claro, descubierto en el siglo pasado y desperdigado en fragmentos por varios museos debido a su paso por el mercado de antigüedades. Los trozos conservados corresponden a piezas laminares cuya principal peculiaridad es su decoración figurativa formando escenas, caso único en la orfebrería castreña. Los personajes representados y dispuestos en hilera son dos jinetes desnudos con los brazos levantados, armados, con penacho o tocado de cuernas, un personaje de pie armado y con tocado de cuernas, y un personaje de pie con un caldero en cada mano y tocado de cabeza de pájaro. Se sitúan en un medio acuático, definido por la presencia de peces, aves zancudas y tal vez una rana (Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 45-47) Estas escenas son encuadrables en un ambiente aristocrático heroico. De ahí su rápida interpretación dentro del esquema de la religiosidad céltica (Marco, 1994; Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 48-51). Esto supone aceptar una interpretación de las formaciones sociales castreñas muy distinta al modelo de sociedades agrarias sin clases, ya que una ideología heroica semejante sólo puede ser el resultado de la existencia de una auténtica "falsa conciencia" aristocrática, ya sea estatal o no Ahora bien, las piezas de Moñes son, por lo que se ha visto hasta aho­ra, la única prueba teóricamente esgrimible para suponer la existencia de una tal "identidad aristocrática" y, por lo tanto, de una auténtica desigualad de clases. Su localización asturiana obliga, sin embargo, a relacionarlas con uno de los territorios en los que el poblamiento castreño es más difícil de definir. Carecen, pues, de un contexto poblacional coherente con ese notable grado de individualización de unas supuestas clases dominantes. Además, la otra manifestación artística figurativa en el Noroeste, los guerreros galaicos, es datable únicamente en época romana. Por lo tanto y puesto que es el unicum lo que debe adaptarse a la globalidad y no ésta al unicum, me considero autorizada a dejar en suspenso la interpretación de las piezas de Moñes en espera de estudios monográficos que reafirmen su atribución al mundo castreño. Como conclusión, las producciones de oro prerromanas cobran su senti­do en el contexto de las comunidades agrarias segmentarias castreñas. Ese contexto social es el que explica tanto las formas de obtención del metal (bateo estacional de los placeres fluviales) como su producción, inserta en el contexto de las comunidades locales. No se trata, por lo tanto. del reflejo de la existencia de aristocracias locales que se identifican por medio de un material que, si por algo se caracteriza, es por su relativa accesibilidad en el contexto de la organización de la producción comunitaria. Esto no impide, sin embargo, pensar que la joyería se integra dentro de la dinámica conflictiva que sin duda caracteriza socialmente a la cultura castreña, aunque todo indica el dominio de ideologías "igualitarias", propias de formaciones socia­les en las que impera el peso de la comunidad como estructura de poder. (1) La discusión sobre la cuestión del carácter de las técnicas mineras romanas y la puesta en marcha de las explotaciones sobre yacimientos primarios y aluvionares puede verse en Sánchez-Palencia 1989; Sánchez-Palencia y Fernández-Posse 1998 y Domergue. 1990: 482-91. © Inés Sastre Prats

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Comentarios

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  1. #1 diviciaco 28 de oct. 2006

    Unos comentarios sobre la diadema de Moñes. Su imagen existe en celtiberia, e invito a Carpetano a asociarla al artículo. Esta diadema con una iconografía heroizante plenamente encuadrable en la cultura céltica y con parentesco extraordinario con el caldero de Gundestrupp, es una de las mejores pruebas que permiten remitir la sociedad astur al paradigma céltico continental, como hacen los análisis citados. No creo que se pueda esgrimir su condición de única prueba para negar la identidad aristocrática de las élites, con parantescos evidentes en la sociedad gala. El resto de la orfebrería ástur, como el citado tesorillo de Zamora, junto al resto de la riquísima orfebrería del noroeste hace tiempo que está hablando, junto a las fuentes clásicas, de un tipo de sociedad guerrera estamental en este área. Estas escenas son encuadrables en un ambiente aristocrático heroico. De ahí su rápida interpretación dentro del esquema de la religiosidad céltica (Marco, 1994; Perea y Sánchez-Palencia, 1995, 48-51). Esto supone aceptar una interpretación de las formaciones sociales castreñas muy distinta al modelo de sociedades agrarias sin clases, ya que una ideología heroica semejante sólo puede ser el resultado de la existencia de una auténtica "falsa conciencia" aristocrática, ya sea estatal o no Ahora bien, las piezas de Moñes son, por lo que se ha visto hasta aho­ra, la única prueba teóricamente esgrimible para suponer la existencia de una tal "identidad aristocrática" y, por lo tanto, de una auténtica desigualad de clases. Su localización asturiana obliga, sin embargo, a relacionarlas con uno de los territorios en los que el poblamiento castreño es más difícil de definir

  2. #2 Virio 30 de oct. 2006

    Tampoco habría que obviar el parecido estilístico entre los calderos de la campa torres y el de Gunderstrup.

  3. #3 Virio 30 de oct. 2006

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  4. #4 Rumax 31 de oct. 2006

    Estoy de acuerdo el fondo es indigena, si te fijas lo que insinua Sastre Prats (sin atreberse a decirlo): "Además, la otra manifestación artística figurativa en el Noroeste, los guerreros galaicos, es datable únicamente en época romana. Por lo tanto y puesto que es el unicum lo que debe adaptarse a la globalidad y no ésta al unicum, me considero autorizada* a dejar en suspenso la interpretación de las piezas de Moñes en espera de estudios monográficos que reafirmen su atribución al mundo castreño." es que las diademas en cuestión son de época "romana" (¡¡¡¡???¡¡¡, Ohhh perplejidad, o lo que hay que oir) basandose en la idea de Calo Lourido de que la escultura galaico-lusitana es toda (unica y exclusivamente¡¡¡) de "epoca romana", claro el problema es que luego aparece un castro: Borneiro y niveles prerromanos con restos de escultura: ¿Viajes en el tiempo?, ¿Crononautas como diría Cortazar? Creo que el modelo de Prats, Sanchez Palencia y otros es fuertemente aprioristico y no tan objetivo y puramente ceñido a los hechos como ellos dicen y consideran. Un Saludo Virio y Diviaco *"me considero autorizada" = el santo "Criterio de Autoridad", es decir la falta de un criterio salvo el propio.

  5. #5 El Brujo Redivivo 31 de oct. 2006

    Rumax, llego a casa hoy muy cansado después de dos días de trabajo complicado. No me apetece nada (ni sé si sería capaz) ponerme a rebuscar en las estanterías. Si no le importa, ¿puede poner algún dato más sobre los restos de escultura de Borneiro? A ver si se me refresca la memoria. De Borneiro recuerdo, a bote pronto, los bronces, con restos de caldero, alguno con preciosa decoración geométrica, los elementos de contera y espada de antenas, la fíbula de largo travesaño con nielado de plata; las cerámicas peculiares, con borde grueso y decoración de cordones y mamelones; las dos piedritas que Viña relaciona con la piedra de toque del Chao de Samartín; algunas cuentas vítreas y seguro que si exprimo sale algo más. Pero lo de los restos de escultura no lo encuentro por nigún recoveco de los meollos. Please, help!

  6. #6 Rumax 02 de nov. 2006

    No me hagas mucho caso tampoco, creo recordar que es Borneiro (estoy hasta cierto punto seguro), pero puede que me confunda de castro -tampoco tengo demasiado tiempo ultimamente-, lo que si recuerdo es que eran un resto escultórico (no estatuario) que aparecío en la fase prerromana del castro en cuestión. Lo ley en uno de los "Arqueoloxia, Memorias" y creo recordar que es Borneiro, pero de todas formas tengo que comprobarlo. Otra cosas es que tenga tiempo estas semanas, tengo a demas un "pequeño caos" montado con la bibliografía por otros temas (mudanzas) pero me comprometo a buscar el dato y colgarlo cuando tenga algo más de tiempo libre. Sorrys. Una cosa que no comente el otro día: Uno de los argumentos de Calo para datar esas estatuas en época romana es la presencia en alguna de inscripciones latinas, cosa que puede justificarse como reaprovechamiento sin tener que suponer que toda la estatua en si es de cronología ya galaico-romana (pasa igual con los verracos del area Vetona).

  7. #7 Rumax 02 de nov. 2006

    Otra cosa: Sastre supone, y creo que le da bastante importancia al hecho de que el proceso de extracción del oro es tecnologicamente simple (bateo en rio) y no requiere una gran estructura social detras (como si ocurrira con las minas romanas posteriores). No obstante el punto flojo esta en los otros pasos del proceso productivo del oro (su conversión en objetos: la orfebrería, que por lo complicado de su tecnica requiere una especialización, y por tanto si presupone una complejidad social. Por poner un termino de comparación, con unos casos bien conocido: La Fiebre del Oro en California: Aquí tenemos un proceso simple (la misma tecnica de bateo) del que no se puede inferir que el resto del proceso seá simple (el comerciante de oro, las empresas que comercióna, el joyero, etc) ni la sociedad en que se da esa actividad productiva (la del XIX) seá una sociedad simple ni poco compleja socialmente. Dejando a un lado, que los contextos no son comparable entre si, si se puede inferir que la equivalencia "proceso de extracciön simple y poco especializado" y "sociedad simple y poco especializada" no es correcto. Simplemente una sociedad utiliza los medios de los que dispone para obtener un material, y si puede obtenerlo en la medida que lo desea (la demanda) mediante unos recursos técnologicos relativamente simples no tiene porque utilizar otros más complejos. A no ser claro que se pretenda aumentar la produccción; como ocurre en época romana. En el fondo todo reside en la propia lectura que Sastre hace del registro espacial (el patron de distribución de castros); del que infiere una sociedad "simple y no jerarquizada". Creo que su interpretación de la orfebrería es deudora de este analisis; convirtiendose con respecto a esta en un apriori; del que se infiere la necesaria "escasa especializaciön" del trabajo del oro. No obstante los trabajos que ella misma cita de Perea, o de I. Montero, parecen indicar antes bien lo contrario que de la cadena productiva y del estudio de la complejidad técnica del proceso se infiere una evidente especialización. Retrasar convencionalmente la orfebrería a una época post-castrexa (apollada en otro técnica: la escultura*) no parece más que una solución de conveniencia derivada de los problemas que su propia interpretación genera. *No creo, al respecto, que él propio Calo este de acuerdo en retrasar a época romana la orfebrería de igual manera que lo hace con la estatuaria.

  8. #8 El Brujo Redivivo 02 de nov. 2006

    No se tome la molestia, Rumax. Tengo a mano las "Arqueolxía/Memorias", y sabiendo que es ahí donde puede estar el dato, no cuesta mayor trabajo dales un vistazo. Sólo faltaba que tuviese que tomarse usted molestias por culpa de una curiosidad mía. De todas formas, si no lo encuentro, se lo hago saber. Muchas gracias por su amabilidad. Más tarde le comento lo que dice de la organización social, en lo que estoy de acuerdo.

  9. #9 Rumax 06 de nov. 2006

    No era molestía aunque francamente la demora con la situación de dispersión papelaria actual de mi biblioteca (hasta que termine la mudanza) podría ser algo eterna. Mejor si lo buscas tu Brujo, será más rapido, espero que al menos no me halla fallado la memoria y el dato este ahí. Un Saludo.

  10. #10 Brigantinus 06 de nov. 2006

    Interesante todo esto. La última vez que visité Elviña, el guía decía que se creía que el tesoro podría ser de carácter "comunitario". Estoy empezando a comprender, a la luz de lo que aquí se está exponiendo...

  11. #11 Rumax 07 de nov. 2006

    Francamente lo de la "propiedad comunitaria de los torques" y "tesoros" no me convence en absoluto, alguien conoce o puede darme algún caso histórico concreto en que esto halla existido en el Occidente o Oriente Europeo (caso polinesios o cosas así descartados, por favor), cuando encontramos torques en épocas históricas (como en la Galia) son emblemas que tienen una pertenencia individual, no?. En el mundo germano pasa lo mismo, y las joyas en el resto del mundo antiguo (Roma, Grecia, mundo Mesopotámico) son siempre propiedades individuales, no?, donde esta pues esa propiedad comunal a parte de en la "imaginación de algunos arqueologos"?, como es posible que se argumente sin el más mínimo histórico empiríco que tal o cual deposito es resultado de una propiedad comunitaria del grupo cuando no existen paralelos que lo permitan?, no sería mejor explicarlo con un rotulo más general como "deposito ritual" independientemente de podamos saber de que naturaleza era el rito que dio lugar a esa situación y a esa aglomeración de materiales. -No se a veces me parece que los arqueologos e historiadores pensamos con el "sano ateismo" necesarío para argumentar pero se olvidamos de que los grupos humanos que estudíamos no comparten nuestra mentalidad postilustrada (me refiero a explicaciones en clave economicista de fenomenos religiosos como los depositos votivos acuáticos, o terminologías algo chirriantes como "hablar de amortización ritual" o cosas por el estilo) Resulta peculiar desde luego el "argumento de las marcas de propiedad comunales", hasta donde yo conozco las marcas de propiedad son individuales, o indican derechos de un grupo limitado (familiar); las marcas estatales (en la moneda por ejemplo) son algo posterior resultado de estados de desarrollo más urbanos (y sobre todo griegos (>romanos), fenicios, o minorasiaticos, porque la moneda en el area mesopotámica no dejara de tener una importancia limitada). Para acabar de arreglarlo todo tenemos un buen ejemplo de pseudo argumentación a partir de los datos teoricamente, cuando en realidad la solución ya se y da por conocida a priori: 1) Los datos: existen en un mismo poblado distintos tipos de "marcas de propiedad" en los torques. 2) Las marcas necesariamente indican "propiedad de comunidades" > 3) ergo las marcas indican "reagrupamientos de población" por la presión romana. Obviamente esta lectura no es la única ni tampoco parece la correcta, si le aplicamos la famosa "navaja de Ockann" al asunto (es decir, "la solución más simple ba a ser que es la correcta"), lo lógico es que el hecho de que aparezcan distintas marcas de propiedad en un mismo asentamiento indique precisamente que esas marcas no son "comunales" sino "individuales" o si prefiere de "grupos familiares o linajes". Pues será eso, no?, a no ser claro que tengan que "ser comunitarias porque si". -Como para Sastre las comunidades indigenas no ban más alla del "castro" las marcas en cuestión en su argumento serían de cada comunidad-castro, de cada "aldea", con esto entramos en el problema de si existen solo "castella" o hay unidades mayores (populi) como el bronce de Bendibre parece confirmar y Sastre, Sanchez Palencia et alii se empeñan en negar atribullendo, los nombre de los Gigurros y los Susarros a una creación ex novo por parte de los romanos (con Augusto¡¡¡). De nuevo me parece un argumento demasiado alambicado para ser cierto y correcto.

  12. #12 Rumax 07 de nov. 2006

    En el fondo todo eso me parece una de esas teorias "falsamente solidas" compuestas de varias hipótesis muy cuestionables por separado pero que juntas dan aspecto de cierta coherencia y solidez aparente. No se?, no acaba de convencerme, creo que muchas veces ponen delante la teoría, "su" teoría, a los datos.

  13. #13 El Brujo Redivivo 07 de nov. 2006

    Rumax, ¿conoce alguna teoría o lo que sea, referido al mundo de los castros, que no sea lo que usted, con acierto, denomina como "falsamente sólida"? Comparto su preocupación, y la extiendo a muchos más campos. Una de mis máximas es que la suma de incertidumbres no da certeza, sino una incertidumbre más gorda. Otras veces me refiero al salto del "si" condicional al "sí" afirmativo, es decir: tenemos que "si" se produce esto, "si" además coincide con que esto otro sea de tal forma, y "si" se dan tales y cuales circunstancias, entonces y sólo entonces "loquesea". Puede ser una elucubración coherente. Pero cuando queda escrita, por arte de birlibirloque, desaparecen los condicionales y se sustituyen por un afirmativo: "Sí", es "loquesea". Demasiado frecuente. Lo que no sé es si hay algo más.

  14. #14 Rumax 07 de nov. 2006

    "Rumax, ¿conoce alguna teoría o lo que sea, referido al mundo de los castros, que no sea lo que usted, con acierto, denomina como "falsamente sólida"?" Brujo te entiendo muy bien. Aquí entramos en esa conocida frase de "la limitación de nuestros datos ...", de eso se saca que mientras no halla más datos mejor no hacer demasiadas "conclusiones definitivas", o sea lo que sea será pero mientras lo mismo, aunque lo mismo sea nada de nada, ni teoría ni explicación ni nada: Algo a lo que se esta muy acostumbrado por aquí. Quiere eso que tenemos que quedarnos con lo de siempre?, con lo de siempre lo digo porque eso viene directamente de los clásicos: barbaros-primitivos, que no podían ni "organizarse ellos mismo" y eran algo acratoides -a parte de celtoides- de más, cada uno en su castro peleandose con el vecino (la "Gallaecia profunda") y robandole las vacas y construyendo una muralla para fardar más (a lo "casa grande") -Metido el desbarre volvamos al turrón: Que quieres que te diga estimado Brujo, Esa señora pone las vacas delante del carro, la conclusión delante de lo que los datos dejan concluir: -Si se encuentra un epigrafe en el que aparecen populi y es de las primeras fases del periodo romano en Galicia lo lógico es pensar que esos populi ya estaban allí, y no que Augusto se molesto en crear (y vertebrar centralistamente) todo el noroeste creando unas unidades políticas arfificiales (con nombre indigena): Algo que no hizo en otras partes y que tampoco hizo ningun emperador o general romano de turno. -Si la diademas de Rivadeo-Mones, o la de Elviña demuestra que hay artesanos con una capacidad tecnica considerable lo lógico es pensar que seán especialistas, y no campesinos que se dedican a la metalistería a tiempo parcial. -Si encontramos marcas de propiedad (es un suponer, no sabemos si los grabados son eso) en los torques y en un mismo castro aparecen varios con marcas distintas, es lógico pensar que son marcas individualizadas y no resultado de un fenómeno accidental como una invasión y reagrupamiento. Aunque aquí se puede comprobar si se da lo mismo en otros casos claro. -Por otro lado si se quiere retrasar la diadema de Rivadeo-Mones a una cronología romana, debe darse un razón solida. Puede ponerse como comparación la estatuaria (lo que nunca será concluyente porque hablamos de dos actividades distintas: y en la hipotesis Calo los castrexos serían orfebres antes de la llegada de los romanos, y por tanto, según esta hipótesis, antes de la existencia de estatuaria, por lo que ambos fenómenos no serían contemporaneos en su formación y desarrollo, siempre segun Calo, Claro), puede ponerse pero debe admitirse que esto no es concluyente, y que supone asumir una cronología y un origen a la estatura galaico-lusitana, que puede ponerse en tela de juicio: La solución tiene sus propios problemas que resolver. Creo que si se ba mirando detenidamente lo que dice Sastre y Sanchez Palencia et alii, se pueden encontrar hipótesis de ese estilo que se apoyan sobre otras: Un bónito y formal castillo de naipes que no entiendo porque no ha sido tirado abajo cuando aparecen evidencias como el Bronce de Bendibre (bajo mi punto de vista ellos mismos deberían de ser los que lo tirasen), quizás porque a todos nos cuesta reconocer que nos hemos equivocado máxime cuando eso se hace con dinero público y un proyecto de investigación: Pero bueno, rectificar era de ... Uyyy, que cabreo me entra cuando hablo de esa gente, en fin voy a tomarme una tílita, perdona Brujo si me he ponido en plan Testamentario-Anatemico, o si me ha saltado algun sapo o culebra del teclado, no era mi intención inicial pero en fin ... "Juventud Divina Inconsiciencia", ya se sabe. Un Saludo PD: Supongo que nos veremos dentro de dos semanas en el Congreso sobre Santuario en la Antiguedad.

  15. #15 Rumax 07 de nov. 2006

    En resumen estoy totalmente de acuerdo, ellos dicen lo que les parece y al final quitandole el condicional siempre tienen "su" razón.

  16. #16 El Brujo Redivivo 07 de nov. 2006

    Si le digo la verdad, Rumax, ni idea de ese congreso, pero puede interesarme. Es decir, hasta ahora no nos íbamos a ver ahí ni de coña, por razones obvias, es decir, por incomparecencia motivada, entre otras cosas, por total desconocimiento... ¿Cuándo y dónde es? Dudo mucho que a estas alturas pueda modificar los planes con los que me viven, pero vaya usted a saber.

  17. #17 El Brujo Redivivo 07 de nov. 2006

    Sólo un apunte concreto, que todo lo demás que dice tiene mucha más enjundia. El "tesoro de Elviña" apareció con toda la pinta de ser una pura tesaurización. En una irregularidad de la roca, debajo del piso de utilización de la casa y oculta por éste, para empezar. Pero, sobre todo, las piezas no podían ser utilizadas. Incompletas, rotas en varios trozos, enrolladas todas juntas (creo) sobre sí mismas (enrolladas sí, no estoy seguro de si todas juntas, unas sobre otras, o por separado). Hechas un montón y enterradas a conciencia. Nada que ver con piezas que pudieran ser en esos momentos piezas sacrales, ceremoniales, detentadoras de algo o como se quiera decir. Cuando se enterraron, esas piezas ya no se usaban, o cuando menos no se usaban de la forma y con el sentido para los que fueron fabricadas. ¿Que a pesar de todo pudieran mantener el carácter que se quiera? Puede, pero en todo caso con carácter residual, como algo que fue y ya no es. Trozos (valiosos en sentido material) estropeados de piezas que fueron valiosas (en sentido inmaterial). O eso creo.

  18. #18 Brigantinus 07 de nov. 2006

    Sin ánimo de levantar polémica, teniendo en cuenta que el autor del texto ya no anda por aquí, decía Crougintoudadigo en OS GUERREIROS GALAICOS A PRIMEIRA TESTEMUÑA EUROPEA DE CADROS ESCOCESES NA ESTATUARIA PRERROMANA. http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=2189&cadena=Crougintoudadigo "Esos túmulos non apareceron e posiblemente non aparecerán núnca, por ter sido arrasadas totalmente no pasado esas necrópolis. Pero ainda así, cecais nos deixaran unha testemuña indirecta certos restos aúreos coma a diadema de Elviña,correspondente a un cinturón dun guerreiro galaico latenian" Vamos, a título personal, la idea de que el tesoro de Elviña sea fruto del saqueo de la tumba tumularia de un guerrero, no me cuadra (de hecho, con la humildad del aficionado: muchas cosas del artículo no me cuadran) Y por lo que veo, los expertos tampoco parecen estar muy de acuerdo....

  19. #19 El Brujo Redivivo 07 de nov. 2006

    Brigantinus, lo que propone Crougin...eso para las tumbas de los castros es un típico razonamiento circular, imposible de someter a prueba o a refutación. Sólo queda una cuestión de fe: o se lo cree usted o no se lo cree, con los mismos argumentos para una que para otra: ninguno. Desde el punto de vista estrictamente etimológico es similar a si me dice que no hay restos de muertos porque los suben los extraterrestres en sus naves, las cuales, como los extraterrestres son unos tíos muy listos y con una tecnología avanzadísima casi tan avanzada como la de los antiquísimos egipcios que construyeron la esfinge), no dejan ninguna huella de su presencia, por joder. En lo material sí que hay serias diferencias, claro. La explicación de los ETs mete por medio figuras fantásticas, y la de los túmulos del hierro no. Es evidente que la segunda es materialmente plausible y la primera no. Pero el esquema es el mismo. La primera, aunque disimuladamente, también mete por medio un deus ex machina, en este caso unos presuntos túmulos que nadie ha visto y de los que nadie ha oído hablar; unos túmulos que fueron sistemáticamente "neutralizados" de forma que ni rastro queda hoy de su presencia. Imposible probarlo. Y, por la misma, imposible aceptarlo. Salvo desde la fe. ¿Podría haber habido túmulos en la Edad del Hierro? Según entiendo, y si se acepta la celticidad (no sólo de lengua) de los castrexos, no sólo podría sino que debería. La construcción de túmulos aparece normalmente como una de las características destacadas que señalan importantes celtistas europeos. No le puedo citar porque no tengo los libracos a mano. Pero, salvo error, es habitual. Supongo que es en eso en lo que se basa Crougin...eso para postular la existencia de esos túmulos en Galicia. La hipótesis me mola, siempre que se plantee como hipótesis con posibilidades de desarrollo. Y que se desarrolle, claro, que para parir ideas sólo hace falta imaginación. Para parir buenas ideas, además de imaginación, hace falta saber de lo que se habla. Pero el salto importante no es el de parir la idea, sino el de demostrarla o refutarla. Ahí está el verdadero trabajo, y ahí es a donde, por lo general, no llega la actividad de los prehistoriadores galaicos. Porque el problema está ahí, en esos pobladores que nos encontramos por doquier, que "vivían pero no morían", en célebre frase de Alonso del Real (otro que también es víctima de calumnias por parte de ciertos celtistas o pseudoceltistas -me refiero con esto último a Suso de Toro-), y con los que, me paece, no se sabe muy bien qué hacer. En cuanto a si el cinturón perteneció o no a un guerrero, ni idea. No veo por qué tiene que ser así, pero es posible que algo se me escape.

  20. #20 El Brujo Redivivo 08 de nov. 2006

    ¡Rediós! "desde el punto de vista estrictamente etimológico" !!!!!! EPISTEMOLÓGICO, "desde el punto de vista estrictamente epistemológico", que aquí la etimología es inocente. Perdón por la burrada.

  21. #21 Rumax 09 de nov. 2006

    "Tesaurización"?, das is the question. Al respecto hay una hipótesis muy interesante que apunto hace algún tiempo Delibes para algunos tesorillos de poca entidad (pocos objetos) o piezas aisladas (creo que metía el de Launtos en este saco), que fueran resultado de ritos de fundación con caracter propiciatorio: Algo así como enterrar riqueza debajo de la casa para favorecer analogamente la prosperidad del hogar. Ahora se me biene a la cabeza de paso la hacha del Bronce Final que enterraron bajo el hogar de una de las primeras fases del Hierro del Chao Sanmartín, que podría responder al mismo tipo de ritual (si entendemos que ese tipo de hacha es en el Hierro solo una reliquía a modo de bien de prestigio o algo por el estilo) De todas formas la idea de Delibes es interesante para algunos de estos casos (para otros no), para que esconder tan pocas piezas por cuestión de peligro si sería más facil huir con ellas puestas o en un saco a la sazón directamente. Tambien hay que tener en cuenta que otros "tesorillos" como por ejemplo el de ...no recuerdo el nombre ahora ese que está en Cuenca y público Jordan. En fin, ese tiene un significado votivo claro. -Sobre lo del congreso creo que he cometido un fallo como se suele decir de muy elPaterseñormio, mis sorrys al respecto de la confusión -ahora si- "etimológica". Bueno te pasare los datos de Congreso (ahora no los tengo aquí), creo que es dentro de tres semanas pero tengo que mirarlo. Un Saludo

  22. #22 Rumax 09 de nov. 2006

    Bueno, me largo escopetado que tengo prisa, otro dia me explayo, ... y sobre Suso que quieres que te diga, que pillo una pasta por aquel libro y el se dedica a eso a "escribir" contar "historias", y en fin ya lo decian Os Resentidos: "aiche moito YeYe que USA JAFAS DE SOL/ QUE USA JAFAS DE SOL DE SOL DE NOITE E DE DIA..." Otro Saludo Brujo et alii

  23. #23 Brigantinus 09 de nov. 2006

    Una hipótesis que leí hace tiempo: ¿Posibles artesanos nómadas que para evitar los riesgos de ir con sus joyas a cuestas, las enterraban a modo de rudimentaria caja fuerte? Sobre Suso de Toro, me parece que su etapa gafasoleira ya concluyó hace algún tiempo. Pero para la posteridad queda ese comentario demagogo de "según estes autores, en Galicia non había celtas e sí moito Carbono 14".

  24. #24 El Brujo Redivivo 10 de nov. 2006

    Rumax, me parece que el fallo de Patermuyseñormío es mío y sólo mío. Hoy me acaba de llegar un e-mail y resulta que sí, que me parece que sí que estaré en el sarao, salvo que quieran terminarlo antes de la hora prevista :-))) Perdón por mi despiste. Ya ve cómo me anda la cabeza.

  25. #25 Rumax 10 de nov. 2006

    "Una hipótesis que leí hace tiempo: ¿Posibles artesanos nómadas que para evitar los riesgos de ir con sus joyas a cuestas, las enterraban a modo de rudimentaria caja fuerte?" Eso cuadra para los depositos de "chatarra" o lingotes, algunos bastante típicos del BFinal que se han interpretado como escondederos de material en bruto o reservas de metal dejados por "artesanos itinerantes" (mejor que lo de "nomadas") que por lo que séa nunca volvieron para recuperarlos, pero no para Launtos, Elviña, o Salvacañete (ese era el "tesoro de Cuenca" del que no me acordaba el otro día), ni tampoco para el tesoro de Arrabalde. A mi la propuesta de Delives de proponer algunos tesorillos como Launtos o Elviña como "deposito fundacional" o de consagración de la casa me parece sugerente como mínimo. Sobre la hachita del Chao espero que salgán de una vez las actas del encuentro sobre Depositos metálicos donde se presento, a parte tambien saldra algo en las mismas actas sobre los restos fenicios que se encontraron hace poco en una isla de la Prov. de Pontevedra. PD: Lo dicho Brujo nos vemos dentro de 3 semanas. Un Saludo

  26. #26 Rumax 12 de ene. 2007

    Efectivamente el castro como me temía no es Torroso sino A Forca, y esta publicado obviamente en la seria arqueología informes pero en el nº de A Forca no en el de Torroso. Mis típicos lapsus. Al respecto es interesante ademas lo escrito como respuesta a las objeciones de Calo de propio escavabor de A Forca: “SOBRE A CRONOLOXIA DA PLÁSTICA CASTREXA A plástica castrexa galaica orixinase. segun o noso punto de vista, na etapa prerromana, ainda que continua viva despois do cámbio de era. Desa opinión participan igualmente outros autores (FARIÑA, 1983; 123). Existen vários feitos e argumentos para fundamentar a cronoloxia prerromana do comenzo da plastica castrexa: 1. No castro da Forca, como queda dito, a decoración plástica en pedra dátase nun momento impreciso, pero, en todo caso, comprendido entre inícios do S. ll a. C. e fins do S. l. a. C., como datas máis recentes. Hai que ter en conta que algunha das lavras ten aparecido nun nivel de derrumbe de edificación. polo que, se en vez de formar parte das mesmas como elemento decorativo, se encontrava xa partida, e reutilizada como material de construcción, a sua cronoloxia poderia ser anlerior. 2. Cando Calo (1994: 789) afirma que "quedou suficientemente demostrado que toda esta plástica en pedra xurde e se desenrola no Noroeste baixo a influencia de Roma., hai que aclarar que a plástica castrexa -a inmensa maioria das pezas reutilizadas como material de construciónaparece: a) maioritariamente en niveis excavados e ben documentados de época romana, ainda que non na sua posición orixinal; b) máis minoritariamente (menos dunha decena de pezas) foron encontradas no seu lugar orixinal. en niveis romanos; e c) maioritariamente fora de contexto, ou en excavaciÓns antigas -mal documentadas- que, ademáis de ter niveis ou materiais romanos, tamén os posuen de época prerromana. Seguindo a mesma trama argumental, poderíase afirmar que os puñais de antenas son de época romana, porque, alguns aparecen nesa etapa, e outros poucos, ainda que descontextualizados, en castros que posuen niveis romanos; a pesar de que a maioria dos coñecidos se encontren fora de todo contexto. 3. Coincido con Calo (1994:761)en que a decoración arquitectónica castrexa ten as suas raices no Mediterráneo, pero, ¿por Qué se asume a través dos romanos, e non a partir do mundo grecopúnico, coincidindo con outros artefactos e rasgos materiais (cerámicas áticas e púnicas, doas oculadas de pasta vítrea, técnicas de ourivería, etc.) presentes no Noroeste? lsto non quere dicer, obviamente. que esa plástica non continuen vigor a inÍcios da época romana. 4. ¿Por qué se a arte castrexa en pedra aparece no S. I d. C., por inf luxo romano, a decoración arquitectónica e os guerreiros só se rexistran na subárea meridional da cultura castrexa, pero non na septentrional? 5. Salvo alguns guerreiros e os monumentos con forno, son contadísimas as decoracións arquitectónicas que aparecena sua posición orixinal. En ámbio, a inmensa maioria das pezas se localizan como material reutilizado en construcclóns ou enlousados. Asi, por exemplo, no Castro de Troña foi atopada unha pedra decorada cun doble cordado, formando parte dun enlousado da 1.4 metadedoS. ld.C.(CALO 1994: 621).Poroutraparte,nasexcavaciónsrecentesdeStaTrega atopáronse vários restos de pedras decoradas, pero nengunha delas ,,in situ,,. en niveis de época julio-cláudia (PEÑA, 1985-86; 176) Neste povoado, curiosamente. Mergelina (1944-45,pp 23'24 e lams. XXVllI-XXIX) atopou várias pedras decoradas, reutilizadas como material de construcción en fornos, lareiras, enlousados, e muros de edificacións, pero nengunha na sua posición orixinal. No Monte Mozinho, a arte castrexa en pedra encóntrase maioritariamente reutilizada como material de construción en época flávia (SOEIRO, 1984) o que l l e serve a Calo (1994; 311)de elemento cronolóxico esencial para situar a plástica castrexa na 1.q metade do S. I d. C. A marxe de que no Monte Mozinho tamén se teñan atopado elementos da plástica castrexa en niveis augústeos (CALO,1994; 311), ¿como, en todo caso. pode explicarse que, noutros xacementos, esa plástica se encontre rota e reutilizada como material de construción xa en época iulio-cláudia, cando a creación desas pezas, segun afirman os autores citados, non pode ser anterior á época augústea? 6. Xunto coa Forca o castro de Sabroso é un dos poucos castros de cronoioxra esencialmente prerromana, onde se localizan pezas de escultu ra castrexa. Pese a recoñecer Calo (1 994; 421-422) que Sabroso se encontra habitado co anterioridade ao cámbio de era nun ou vários séculos, insinua que todas as pedras decoradas procedentes das antigas excavacións, pertencerian ao mal documentado nivel do S. ld. C., que para alguns (SlLVA, 1986; 31)é inexistente. 7. Resulta difícilmente fundamentável que, queréndose datar a orixe da plástica castrexa no cámbio de era, cincuenta ou setentanos despois, desapareza. lsto último non poderia explicar, en primeiro lugar, o porqué da sua grande dispersión, número e arraigo. nen, en segundo lugar, a sua grande similitude formal coa decoración da cerámica e orfebrería prerromana. En resumen, é cerlo que existen datos para afirmar que en boa parte da primeira metade do S. ld. C. a plástica castrexa estivo plenamente en vigor, pero o que non existen son razóns para negar que, cando menos, determinadas pezas e temas da escultura castrexa, como a decoración arquitectónica, son de orixe e de creación prerromana, como o atestiguan os casos da Forca e de Sabroso, asicomo os datos e argumentos arriba expostos. No fondo, subxacen dous planteamentos diferentes sobre aspectos esenciais do mundo castrexo.” (Carballo Arceo, X: “Notas en torno á cronoloxia do Castro da Forca e da plástica castrexa” Mínius, V, 1996, p.65ss) Creo que es suficientemente expresivo de como se construyen los argumentos de Calo Lourido y como se defienden (incluso en contra del propio registro si es preciso), por lo que creo que no convienen demasiado como prueva independiente para retardar la cronología de la orfebrería castrexa a dataciones integramente romanas, como sugiere Ines Sastre (vaia coñita con el nombre). Un Saludo PD: Brujo, muy interesante la conferencia sobre los megalitos, Un Saludo y otro para Onnega

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