Realizada por: Cierzo
Al Druida: A.M.Canto
Formulada el jueves, 09 de marzo de 2006
Número de respuestas: 7
Categoría: Temas Históricos y Artísticos

Sedetanos


Hola Dra.! estoy muy interesado en saber su teoría sobre los Sedetanos cuando se refiere a que "me temo que se trata de un bello y oportuno constructum." Se lo pregunto porque creo que en un principio estos no fueron diferenciados de los Edetanos por Estrabón, pero es lo único que sé. Y bueno si le parece podemos debatir sobre si los llamados Sedetanos era un pueblo indoeuropeo "iberizado" o sus relaciones con otros pueblos... (si no es muy extenso y no le es mucha molestia) Muchas gracias por adelantado

Respuestas

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  1. #1 A.M.Canto domingo, 12 de marzo de 2006 a las 08:35

    Hola, Cierzo. Siento el retraso; quería haber hecho como respuesta a su pregunta un articulillo, con mapas, etc., pero el tiempo no me lo permite, de forma que, para contestarle, le transcribo un texto ya publicado donde explicaba mi idea al respecto de la no existencia de una Sedetania en el valle mismo del Ebro. Procede de un artículo en Gerión 2001, que es consultable en: www.ucm.es/BUCM/revistas/ghi/02130181/articulos/GERI0101110425A.PDF pero del que me he permitido extraer lo que afecta al tema de la que creo inexistente Sedetania. No he tenido tiempo de poner todas las cursivas necesarias, pero creo que no afecta a la comprensión, y espero que no se me descuadren los simbolitos del html. "En cuanto a la región a la que realmente pertenecía Sallui, rebautizada más tarde como Caesarea y como Augusta(43), región que proporcionaría, según mi presente traducción [del famoso párrafo de Estrabón III, 2, 15], la adscripción étnica y cultural de los indígenas cohabitantes de la misma, el primero de los traductores [Gª y Bellido] dice que era celtíbera y los otros dos [Schulten, y Meana en Gredos], como hemos visto, optan por sugerir que era ilergeta. Pero, contrariando tal idea, los datos apuntan a que Sallui no era ni celtíbera ni ilergeta. El mismo Estrabón, al referirse en otro momento a la Celtiberia (III, 4, 12 y 14), cita todos sus pueblos limítrofes, donde podemos comprobar que entre ellos precisamente no enumera a los Ilergetes, por lo que una ciudad de esta etnia no podría hallarse perì toùs Keltìberas. Los ilergetes, según las fuentes más antiguas que los citan para fines del siglo III a.C. (Polibio y Livio)(44), debían de estar más bien en el paso de Aníbal a través de los Pirineos hacia Italia. Todavía PTOLOMEO (II, 6, 67) les adjudica Ilerda, Osca y la propia Celsa, que parece su ciudad más occidental, sobre el Ebro mismo y unos 45 km al SE. de Zaragoza (45); es decisivo también el que todas ellas se encuentren sobre la banda opuesta del río, la norte, a la meridional en la que se sitúa Zaragoza. Descartados así también los Ilergetes, la regio de Sallui/Caesaraugusta ha de ser sin duda la Edetania. Se trata de un vasto territorio que sigue oblicuamente la vertiente suroriental de la Idubeda y la oriental de la Orospeda, alcanzando desde un corto sector en la margen derecha del río Ebro hasta las costas del Mediterráneo, y cuyas capitales marítimas eran las hoy valencianas Liria/Edeta y Saguntum. Todavía PTOLOMEO, a mediados del siglo II d.C., al coordenar las ciudades edetanas (II, 6, 62) sigue colocando en efecto sus dos respectivos extremos en Caesaraugusta y Saguntum (46). Esto es en definitiva lo mismo que afirmaba Plinio, unos setenta años antes, sobre la ciudad antecesora de Caesaraugusta: estaba ...ubi oppidum antea vocabatur Salduua, regionis Edetaniae... (47) Como acabamos de ver, estos dos autores antiguos citados, los más fiables y sistemáticos de que disponemos para las ciudades y los pueblos hispanos, no hacen sino coincidir con Estrabón, cuando se cuidaba de matizar (al revés de lo que las tres traducciones nos dicen) que Zaragoza no era celtíbera, sino fronteriza de los celtíberos, que estaba «alrededor de los celtíberos». Y, en efecto, en sus otros párrafos que ya cité (III, 4, 12 y 14 ), los edetanos sí que aparecen como vecinos inmediatos de los celtíberos por el S. y por el E., extendiéndose por la costa, de N. a S., desde las bocas del Ebro hasta el valle del Júcar y Carthago (Nova), que era contestana (49). Y ello vuelve a coincidir con otra afirmación pliniana (III, 4, 19) cuando, describiendo también el mismo litoral levantino, se refiere a la regio Edetania, amoeno praetendente se stagno, ad Celtiberos recedens... (50). Por uno de los mencionados textos antiguos podemos verificar también que es esta comunidad edetana e indígena de Sallui/Sallvi (51) la que, en efecto, recibe, en su propio oppidum y a cargo de su territorio, la colonización militar enviada por Augusto, y muy posiblemente alguna otra anterior, debida a César, no sabemos si también militar o civil (52). Esto es lo que dice exactamente el párrafo de Plinio III, 4, 24: Caesaraugusta... ubi oppidum antea vocabatur Salduua..., donde ubi no deja lugar a confusión (53) ni, como a veces se ha pensado, a alguna especie de mera proximidad (54). De esta forma queda claro que las atribuciones de Caesaraugusta tanto a los Celtíberos como a los Ilergetes o a los supuestos Sedetanos (55) parecen todas erróneas (56): Sallui/Salduua, así como su sucesora, la Colonia Caesarea Augusta, era edetana y se hallaba «alrededor, fuera» -perí, como dice Estrabón- del territorio celtibérico (57). La ciudad indígena, probablemente ubicada desde el actual centro hacia el sector oriental, extramuros de la moderna Zaragoza (58), y que a mi juicio ha de extenderse más hacia la confluencia de los ríos Ebro y Huerva (60), se descubre cada vez más a través de la arqueología, tímidamente desde 1982 y de forma más segura sólo a partir de 1988; ofrece indicios ciertos de estructuras urbanas, como el amurallamiento, y de estructuras privadas, con materiales de fechas mucho más antiguas (de momento, 66-33 a.C. [61]) de las que nunca se había llegado, entre los especialistas en la ciudad, a sospechar o a querer admitir. En realidad Estrabón ya afirmaba la preexistencia de una ciudad autóctona, al llamarla pólis y también sunoikisména [cohabitada], y la arqueología no sólo lo confirma, sino que abre un poco más la puerta a la posibilidad (que planteé desde el plano especulativo algo antes, en 1989 [62]) de que pudiera haber habido ya en Caesarea Augusta asentamientos romanos anteriores a Augusto -uno más importante al menos por César-, como colonia Latina o incluso quizá con la forma de un municipium (63). En este sentido es muy notable asimismo que el propio Estrabón (en III, 4, 10) mencione juntas a Caesaraugusta y a Celsa sobre el Ebro, pero usando para ellas distintas definiciones: La primera es una pólis y la segunda una katoikía (64), de donde podemos inferir que Estrabón, quizá basándose en datos de Asinio Polión, habla de una época en la que Celsa existía como colonia de veteranos (a partir de 48 a.C.) mientras Caesarea todavía no lo era (ante quem non: 30 a.C., v. infra). -------------- Notas: (43) No hace muchos años, F. Beltrán Lloris («Caesar Augusta, ciudad de Augusto», Caesaraugusta 69, 1992, 31-44) ha vuelto a insistir en la idea de que éste, el masculino Caesar, era el primer epíteto de la ciudad. A mi juicio, las siglas C·C·A· en las monedas lo único que prueban es la primitiva separación de los dos epítetos y no su concreto desarrollo, mientras CAESAR· ha de ser abreviatura de la juliana Caesar(ea). De hecho, los otros casos de colonias con el mismo apelativo (citados por el propio autor en su nota 10) más bien confirman que el nombre hubo de ser Caesarea, e incluso como único nombre: así Caesarea (Palestina) y Caesarea (Capadocia), Caesarea Iol (Cherchel) o Caesarea Maritima. Y ello es lógico, pues en definitiva Caesarea, al igual que Augusta, es un adjetivo que califica a la ciudad. (44) A. Tovar, Iberische Landeskunde II.3, Baden-Baden, 1989, p. 46, con los textos concretos (varios de los cuales no les son con seguridad atribuíbles). Ilerda y Osca son señaladas por el propio Estrabón (III, 4, 10) como la frontera de los Ilergetes con los Jacetanos pirenaicos. (45) Los detalles espero poder ofrecerlos próximamente, en el contexto de mis trabajos en elaboración La Hispania de Plinio el Viejo y La Hispania de PTOLOMEO. (46) El testimonio de PTOLOMEO tiene especial valor, y es doble: primero, porque incluye a Caesaraugusta expresamente en la región edetana; y segundo, porque teniendo tan exquisito cuidado en ubicar a las ciudades hispanas según sus numerosas etnias, no menciona en absoluto tal Sedetania ni ninguna de sus ciudades. Se trata de un argumento ex silentio, pero del tipo de los que no pueden ser ignorados. Desde la posición más opuesta, en cambio, hoy se asegura con gran aplomo (por ejemplo J.Á. Asensio Esteban, La ciudad en el mundo prerromano en Aragón [Caesaraugusta 70], Zaragoza, 1995, passim) que PTOLOMEO mezcló las ciudades de «ambas regiones» (vid. p.ej. en su pág. 122: «.. PTOLOMEO incluye Osicerda entre las ciudades de los Edetanoi, es decir, que sin dudas esta ciudad debió estar en la Sedetania, al menos en época de PTOLOMEO...» (el subrayado es mío), cuando en PTOLOMEO no puede leerse nada de ello. Se percibe irremediablemente en esta frase una total pérdida de respeto por la fuente disponible, pues se acomodan los datos de un competente autor antiguo a los propios esquemas previos, sin importar gran cosa que aquéllos no prueben éstos o incluso sean contradictorios. (47) NH III, 4, 24. Varios códices presentan las variantes Sed(i)etaniae, posiblemente derivadas de un doblamiento de la -s final de la palabra precedente, regionis. Pero el párrafo mismo tiene serios problemas de transmisión, como se ve en las nada menos que ocho variantes que acto seguido presenta la regio Suessetania (ed. cit., p. 241). Que Edetania es aquí la lectura correcta se prueba por la otra mención pliniana de la misma región (III, 4, 20) y por la correcta presentación y denominación de idéntica zona por PTOLOMEO, asimismo con cabecera en Zaragoza. (48) En III, 4, 14 los códices escriben Sidetanoí que Schulten corrige en Sedetanoí cuando lo que procedía era en todo caso eliminar la S inicial: {S}'/E/detanoí, para que no resulte contradictorio con III, 4, 12, donde cita a los tres mismos pueblos y a los edetanos marítimos en la misma orientación, «alrededor del Júcar». Esto es lo que hacía la edición de Kramer, y asimismo la de Loeb (p. 104, nota 2). Cabe preguntarse: ¿por qué Schulten se separaría en este caso de los códices? Por su lado, Mª J. Meana, cuando traduce y anota el párrafo III, 4, 14 de Estrabón, fiándose una vez más de Schulten confunde los términos del debate, llevando a los sedetanos nada menos que hasta Carthago Nova (op.cit., p. 106): «...los sedetanos hasta Carquedón...». (49) Esta cuestión se puede precisar algo más para época flavia: según Plinio (NH III, 19) el último oppidum contestano era Sucro con su río; seguían las ciudades edetanas de Valentia y Saguntum, siendo por el N. el río Udiva/Uduba su frontera con la Ilerca(v)onia. (50) «... extendiéndose hacia los Celtíberos la región de la Edetania, que tiene delante de sí una encantadora laguna...» (variantes Edit- e Idit-, ed. Mayhoff-Ian, Teubner, p. 239). Es la célebre Albufera de Valencia, en la Antigüedad mucho más extensa que hoy. (51) Haciendo un breve inciso, se verá que llamo al oppidum indígena Sallui/Sallvi porque en este caso prefiero dar prelación al testimonio del bronce de Ascoli sobre la supuesta Salduba/Saldua/Salduua de los manuscritos plinianos, evidentemente corrompidos en este punto; el bronce me parece a estos efectos más fiable, por ser un documento epigráfico original y oficial. Así, la turma Salluitana define muy fidedignamente la ciudad centro del reclutamiento de Pompeyo Estrabón como Sallui, quizá Sallvi. Con más frecuencia se la viene llamando Salluie, Salduie y Saltuie, a partir de los letreros monetales. Lo cierto es que los dos adjetivos derivados, Salluiensis y Sallvitana, están documentados en fechas tan similares como el 89 a.C. (Bronce de Ascoli) y el 87 a.C. (Tabula Contrebiensis). (52) Recuerdo de lo cual sería su doble nombre Caesarea/Augusta y su rara tribu Aniensis que, al igual que la Papiria de Mérida, no es utilizada por Augusto en sus fundaciones. (53) A(ntonio) Beltrán siempre creyó más en que Salduie había de estar bajo la propia Zaragoza, apuntando él al área urbana de San Juan de los Panetes (muralla de la zona O.) por su ligera mayor altura (para acomodar la palabra oppidum utilizada por Plinio; pero en él la palabra no tiene ningún valor en tal sentido), aunque no desechaba los yacimientos de las proximidades (op.cit., 1976, 21). Pero hasta 1982 no comenzó a abrirse paso la aceptación de su idea (v. M(iguel) Beltrán Lloris, La arqueología de Zaragoza. Últimas investigaciones, Zaragoza, 1982, p. 37: «Hemos de admitir que dada la geopolítica del territorio y los frecuentes hallazgos de cerámicas ibéricas en todos los estratos antiguos de la ciudad, las probabilidades son cada vez mayores a favor de la situación de la ciudad ibérica bajo la romana...». Véase su excelente mapa de hallazgos urbanos en su fig. 7: La mayoría de los más antiguos procedían del centro de la ciudad romana, mientras que la ciudad indígena se encuentra más hacia el O. Parece claro que el axioma secular mantenido en Zaragoza acerca de la fundación augustea y ex novo fue lo que impidió imaginar excavaciones fuera del estricto marco de las murallas romanas. (54) Diversos autores creyeron durante mucho tiempo que la primitiva Salluie/Salduua podía haberse encontrado en diversos yacimientos próximos, a ambos lados del Ebro, como los de Zaragoza la Vieja (Burgo de Ebro) o Valdespartera y, sobre todo, el de Juslibol, en la margen izquierda, excavado por G. Fatás y que ya había sido sugerido como tal por J. Galiay en 1946. (55) El muy sabio y apreciado colega Guillermo Fatás publicó en 1973 en Zaragoza un libro bien elaborado y de amplia repercusión: La Sedetania. Las tierras zaragozanas hasta la fundación de Caesaraugusta, en el que trataba de explicar (en la línea antes sugerida por P(ío) Beltrán Villagrasa) las ocasiones, especialmente en Tito Livio, en que Edetania aparece escrito con una S inicial, proponiendo él la existencia de una región distinta y propia, la Sedetania, sobre el valle medio del Ebro, con lo que Caesaraugusta dejaba de vincularse étnicamente a la costa mediterránea y a Valencia. Como con ella se alumbraba una regio y una etnia específicamente zaragozanas y llegó en un momento histórico muy oportuno, la tesis fue muy bien recibida y secundada desde el mundo universitario. Véase, por ejemplo, A. Beltrán, J.Mª Lacarra y A. Canellas, Historia de Zaragoza I. Edades Antigua y Media (Bimilenario de la fundación de Zaragoza 24 a. JC.-1976), Zaragoza, 1976, 17 ss. (A. Beltrán Martínez). Algunos numísmatas de tanto prestigio como J. Untermann también la aceptaron de inmediato, y la Sedetania comenzó a aparecer habitualmente en todos los mapas de la Hispania Antigua, donde al día de hoy permanece. Continuamente habla de ella, por ejemplo, J.Á. Asensio Esteban, op.cit. en nota 46. Yo comparto más bien las antiguas hipótesis de Bosch Gimpera y García y Bellido acerca de la penetración de los edetanos hasta el Ebro, así como las objeciones concretas a la tesis de Fatás ya señaladas por Antonio Tovar (op.cit., págs. 33-34), y añado que algunos errores en códices livianos (errores que pueden incluso deberse a informaciones secundarias del propio Livio) no pueden bastar para derribar la autoridad de Plinio el Viejo y de PTOLOMEO juntos. Pero véase, no obstante, la hipótesis propuesta aquí en la nota siguiente. (56) Reflexionando sobre este problema, no creo que pudiera descartarse que, lo mismo que Helmantica dio la moderna Salamanca o, a la inversa, Segia la actual Ejea, tal vez Edetani y Sedetani fueran denominaciones intercambiables y correctas, para la época más antigua, de un mismo pueblo y territorio. Se me ocurre que de esta forma podrían reconciliarse todas las fuentes antiguas. Aunque en cualquier caso Zaragoza seguiría siendo el extremo NO. de una región propiamente ibérica levantina, que alcanzaba hasta allí desde la costa, a través del E. de la actual provincia de Teruel y de Castellón, mientras el territorio creado y dado por hecho, desde 1973 hasta ahora, para la Sedetania, sería el inexistente. No es éste el momento de entrar con detalle en esta propuesta alternativa, pero me parece útil dejarla ya planteada. (57) V. J. Uroz Sáez, La Regio Edetania en la época ibérica (Instituto de Estudios Alicantinos, serie II, nº 23), Alicante, 1983. Pero este autor estudia sólo la zona levantina, puesto que, siguiendo a G. Fatás, cree en la identidad separada de la imaginada Sedetania. Descarta así de un plumazo el decisivo testimonio de PTOLOMEO (pp. 15-16) sólo por los problemas de la corrección de sus magnitudes, dejando intactas cuestiones graves de fondo, como la causa de que el astrónomo sin duda ninguna incluye a Caesaraugusta entre los edetanos. (58) Al leer la última síntesis divulgativa sobre la ciudad, escrita por dos veteranos defensores de la Sedetania y de la ausencia de niveles pre-augusteos en Zaragoza, pienso que se está por fin produciendo el abandono definitivo de las interpretaciones férreas en este aspecto: G. Fatás Cabeza y M. Beltrán Lloris, Historia de Zaragoza.I. Salduie, ciudad ibérica, Zaragoza, 1997, por ejemplo pp. 27 y 30. Aunque la rectificación es una apropiada actitud científica, se echa en falta alguna pequeña referencia a la renuncia a sus ideas previas, tantos años mantenidas. (59) Como he tenido ocasión de recordar hace muy poco (A. Mª Canto, «La Porta Romana y los Lares de Caesaraugusta», Caesaraugusta 74, 1998, 167-190), es muy llamativo que la puerta oriental de Zaragoza, que los colonizadores bautizaron como «Puerta de Roma», volviera a ser llamada en la Edad Media, y mientras existió (fue derribada a mediados del siglo pasado), «Puerta de Valencia», recuperando el pueblo así, de forma admirable, su más antigua filiación étnica, como parte que habían sido de la viejísima Edetania prerromana, con cuya capitales costeras estarían unidos mucho antes de los romanos por las correspondientes calzadas, al menos dos (y lo volvió a estar durante la Edad Media, con el reino de Valencia). Quizá el papiro dado recientemente a conocer, con el mapa del geógrafo Artemidoro, que describe ríos, calzadas y ciudades hispanas a fines del siglo II-comienzos del I a.C., y que está en mejor estado estas zonas, pueda ayudar algo más a esta cuestión concreta de los enlaces viarios. V. C. Gallazzi y B. Kramer, «Artemidor in Zeichensaal. Eine Papyrusrolle mit Text, Landkarte und Skizzenbüchern aus späthellenistischer Zeit», Archiv für Papyrusforschung und verwandte Gebiet 44, 1998, pp. 189-208 (trad. españ. en ME 72, 2000, 2-11). Los autores prometían su publicación amplia para los años 2002 o 2003 (pero B. Kramer me informa ahora de que han surgido problemas para continuar su estudio). (60) Según he tenido ocasión de señalar en otras ocasiones, es extraordinaria la frecuencia de la ubicación de las ciudades prerromanas de España precisamente en las confluencias de ríos, entre otros factores para la mejor defensa propia y del territorio, el control de las calzadas y del tráfico fluvial, el abastecimiento de agua, la facilidad de los desagües, etc., a veces dando lugar, como en otros puntos de Europa, a verdaderos lugares de culto y a teónimos específicos, como el emeritense Revve Anabaraecus (cf. MadrMitt 38, 1997). Por ello es de esperar que en el caso de Sallui la ciudad se extendiera entre la zona de La Seo y la confluencia misma, hacia el área del Parque Bruil y entre éste y el Ebro, sector que creo sigue poco explorado arqueológicamente. (61) VV.AA., Zaragoza. Prehistoria y Arqueología, Zaragoza, 1991, p. 15-16: Se trata especialmente de todo un lienzo de la muralla indígena, de 34 m de altura, en la zona N y paralelo al Ebro (c/ Sepulcro, 1-15) , así como de restos de viviendas, incluídos dos espléndidos pavimentos de opus signinum, en las calles Don Juan de Aragón, 9 y Torrellas, 1, ambas en el sector oriental y cuya cronología podría ser incluso algo anterior a la del «segundo tercio del siglo I a.C.» que le dan sus excavadores. Cf. con más detalle en Mª P. Galve Izquierdo et al., Los antecedentes de Caesaraugusta. Estructuras domésticas de Salduie, Zaragoza, 1996. (62) Art.cit en nota 3, p. 202 con nota 226. Me basaba en el paralelismo con el análisis que acababa de hacer sobre la posible fundación cesariana de Mérida, así como en un texto medieval del muy prestigioso historiador andalusí del siglo X Ahmed al-Razí: «... E Atavia (scil., Octavio) mandó adobar todas las cosas que Julio Çesar auía començado en España, e acabó a Çaragoça, que es muy noble çibdat, e a Mérida semejante de Sevilla, e a Cordoua de Beja...» (D. Catalán y Mª S. de Andrés, Crónica del moro Rasís, Madrid, 1974, cap. LXVI). Obsérvese que tres de las cinco (Zaragoza, Mérida y Beja) son las mismas mencionadas por Estrabón. (63) Digo esto porque acabo de sugerir para Mérida, a partir de un estudio exhaustivo de las fuentes árabes sobre la ciudad, que la Mérida pre-augustea y pre-colonial pudo tener este estatuto jurídico, llamándose quizá Municipium Iulium Emerita (A. Mª Canto, «Fuentes árabes para la Mérida romana», La Islamización de la Extremadura romana, Jornadas del M.N.A.R., Mérida, enero de 1999, Cuadernos Emeritenses, en prensa). Encaja con ello el que las obras de la muralla sean iniciadas por privados y continuadas por los legionarios deducidos. Creo que algo parecido podría sospecharse de Caesaraugusta. Esto explicaría bastante bien, entre otras cosas, por qué tiene tantas amonedaciones antiguas con IIviri pero en las que no aparece la sigla inicial de C(olonia), sino sólo Caesar(ea) Augusta; ésta podría ser su denominación por entonces: Municipium Caesarea Augusta. (64) Sobre este término véase el apartado siguiente, nº 4." Saludos.


  2. #2 Cierzo lunes, 13 de marzo de 2006 a las 11:48

    Muchas gracias, su respuesta es de lo más completo. Tengo una cosa clara que el Valle Medio del Ebro es una zona de “contacto” entre pueblos indoeuropeos y no indoeuropeos. Que los sedetanos o edetanos de esa zona tendrían rasgos que los diferenciaran de los edetanos de Levante sin ninguna duda, sobre todo por la zona de contacto con otros pueblos. Que la zona de Zaragoza era una zona “mestiza” como demuestran algunos hallazagos como el bronce de Botorrita donde en menos de 30 km de esta ciudad existía una población vascona, una celtíbera y la propia íbera. Además de el ejemplo de Azaila donde se encuentra el “Cabezo de Alcalá” en el que se han encontrado indicios indoeuropeos como la palabra Belenos, me alegra que haya sacado el tema de Osicerda. Usekerte/Osicerda ciudad creo que fue de “derecho latino” y que aun no esta localizada… en ella ¿no habitaba un constructor de mosaicos llamado Likine? ¿Likine no es un nombre indoeuropeo? Y me alegro porque un amigo mio descubrió en su casa que una de las piedras de su corral tenía una inscripción que después descubrimos que procedía de esa “ciudad perdida”. Así que estamos más cerca del descubrimiento.


  3. #3 Cierzo lunes, 13 de marzo de 2006 a las 12:03

    La piedra en sí fue estudiada por un buen epigrafista, al menos así lo considero, Francisco Beltran Lloris. (1996) “Una liberalidad en La Puebla de Híjar (Teruel) y la localización del municipium Osicerda ”, AEspA , 287-294 “ Sobre la localización de Damania, Leonica, Osicerda y Orosis”, Palaeohispanica 4, 2004.


  4. #4 pacocpina lunes, 13 de marzo de 2006 a las 17:25

    Espero no interrumpir. Quisiera hacer una pequeña sugerencia a partir de todo lo expuesto. Precisamente considero muy bien argumentada la identidad sedetanos-edetanos, lo que implicaría una considerable extensión geográfica de este pueblo. A raíz de esto creo que sería muy interesante intentar hacer una demarcación fronteriza, en la medida de lo posible, aunque no creo que se pudiera hacer tan nítida como aparentemente, sobre un mapa, son los diferentes límites actuales, entre pueblos celtiberos e iberos en, utilizando términos amplios, la zona nororiental de la actual provincia de Teruel (algo semejante a la delimitación meridional de los celtiberos, realizadas por Lorrio y Burillo, creo recordar). Digo esto porque ignoro si ya hay algún estudio al respecto. Precisamente, a partir también del artículo de F. Beltrán (un muy buen epigrafista, entre otras cosas, por lo que de él he leído) en Palaeohispanica, que cita Cierzo, da la impresión de que quizás los celtiberos (¿en su expansión?) interrumpen un continuum edetano. Es decir, la continuidad ibérica (aunque ignoro qué sentido concreto darle) iría desde Zaragoza para seguir la ribera del Ebro, evitando adentrarse en tierras "interiores" hasta llegar a la zona de Matarraña, donde enlazaría al parecer con los llamados Ilercavones, no con los edetanos "orientales", o "costeros". Si existe un estudio al respecto me gustaría conocerlo, e incluso si hay indicios de posibles secuenciaciones cronológicas culturales. Creo que este aspecto sería muy importante para el estudio de la difusión del silbarario ibérico entre los celtíberos, sobre todo con respecto a esa curiosa (y enigmática en muchos sentidos) división entre escritura celtibera oriental y occidental. Y también sus indicios cada vez más evidentes en unos posibles intentos de diferencias la diferencia de sonoridad en la notación de las oclusivas. Espero no haber sido excesivamente plúmbeo. Gracias.


  5. #5 Cierzo lunes, 13 de marzo de 2006 a las 18:26

    Pacocpina, para nada interrumpes, me parece muy interesante lo que dices. Prometo que el fin de semana consultaré mi bibliografía a ver que encuentro. He aquí la definición de Sedetania de la Gran Enciclopedia Aragonesa (esta no es la bibliografía que voy a consultar, eso esta claro) "(Hist. Ant.) Nombre antiguo de la comarca en que se hallaba Salduie-, según dice Plinio en su Historia Natural. Numerosos editores han leído, incorrectamente, «Edetania» (que es la comarca política en torno a Edeta-Liria y Sagunto). La existencia de la Sedetania se confirma en numerosos pasajes de Livio y en la existencia de una ceca ibérica que acuñó con la leyenda Sedeiscen o Sedeisken, que algunos han interpretado, aventuradamente, tratarse de un genitivo del plural. No conocemos sus límites estrictos, pero es seguro que Salduie les pertenecía. Por exclusión, ya que los ilergavones se situaban en torno a Tortosa, en el Bajo Ebro, se les sitúa en el Ebro Medio, a donde debieron de llegar a comienzos o mediados del siglo iii a. de C., acaso empujados en su desplazamiento por los ilergetes. Por el sur, probablemente controlaban las vegas del Martín y del Guadalope, incluyendo el yacimiento de Azaila, cuyo nombre antiguo se ignora, pero que era ibérico a juzgar por los hallazgos epigráficos de sus excavaciones. Teniendo en cuenta que la casi totalidad del Huerva era celtibérica (dominando su desembocadura, más o menos hasta Cuarte, la ciudad de Contrebia Belaisca, en Botorrita), la Sedetania concluiría en ese punto y, al oeste, entre Zaragoza y Alagón, que era territorio de vascones. Los sedetanos dejaron muy rápidamente de resistirse a Roma, a la que se opusieron aparentemente obligados por las presiones de celtíberos e ilergetes (Indíbil ). Su romanización fue bastante temprana, al menos en un sentido político general. No se les conocen acuñaciones de plata, lo que prueba que enseguida utilizaron el denario romano. A comienzos del siglo i a.C. los sedetanos cooperaban activamente con las legiones, interviniendo incluso en la recluta de tropas auxiliares con destino a las guerras de romanos e itálicos, al otro lado del mar. Es posible que procedan de los antiguos eisdetes de quienes se habrían derivado ellos mismos y los edetanos de Valencia. (Turma salluitana, Valerio Flacco.)"


  6. #6 Cierzo viernes, 17 de marzo de 2006 a las 13:20

    TEngo un problema con al teoria de que Sedetanos y Edetanos eran el mismo pueblo... Quizá es un problema mio de ubicación histórico-físico. ¿Los Edetanos y los Sedetanos no tendrían por en medio Turba (Teruel?) y los Turboletas pueblo que además era indoeuropeo?


  7. #7 pacocpina martes, 21 de marzo de 2006 a las 20:30

    Se me había perdido esta página. Precisamente a eso me refería en la falta de continuum entre los dos pueblos (o uno, si lo consideramos así). ¿Qué ha pasado para que esto se produzca? Respuesta: No lo sé. No obstante, no conviene olvidar que en estos temas hablamos de una horquilla de tiempo bastante amplia. ¿Son los turboletas invasores y dividieron a los iberos? ¿Los iberos se expandieron (¿desde dónde?) formando una especie de arco? Estas tierras de Teruel (que siempre ha existido) son en cierto sentido, también, un territorio de transición o tránsito (bueno, como todas), y la toponimia a veces no denota una posible mezcla de pueblos, que sin duda debió existir. Con todo, supongo que en este sentido los arqueólogos pueden aportar más datos. Si nos fijamos en las inscripciones, vemos que hay tanto en celtibérico como en ibérico, con procedencia a veces coincidente (cf. el mosaico de Caminreal). E incluso algunas de las inscripciones rupestres de Peñalba de Villastar pueden pertenecer a la lengua ibérica (o algo parecido), que podrían haber sido hechas bien por lugareños bien por visitantes ("quasi-turistas", quizás devotos), pero si estaban es porque quienes las hicieron podían ir (con esto quería hacer alusión si no a una mezcla, también posible, al menos a una convivencia pacífica). Notése también en este sentido los numerosos personajes que en el bronce de Botorrita III aparece seguidos de la indicación de "uiriaskum", que parece indicar que éstos no pertenecen a las "gens" habituales celtibéricas (casi todos tienen nombres no celtibéricos, y muchos posiblemente ibéricos). Por otra parte ya en Avieno se cita a los Beribraces no en las costas ibéricas, pero sí cerca. No sé si serían los "posteriores" turboletas, pero por el nombre sí parecen celtas, o al menos indoeuropeos. Pero de éstos (y los otros) sin duda otras sabrán mucho más que yo. Saludos.


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