Realizada por: luiscarpina
Al Druida: BELTZA
Formulada el lunes, 03 de noviembre de 2003
Número de respuestas: 2
Categoría: Temas Históricos y Artísticos

Formación de Castilla


Podrías decirme algo sobre el nombre de mi pueblo CUZCURRITA de rio TIRÓN

Respuestas

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  1. #1 BELTZA jueves, 22 de junio de 2006 a las 19:03

    Su primera mención histórica data de 1062. Cuzcurrita, en la Edad Media, fue plaza fuerte; la villa estaba amurallada además de tener su castillo extramuros. De su pasado medieval conserva hoy el Rollo, símbolo inequívoco de que el lugar era de señorío. La villa está incluida en el partido judicial de Haro desde 1834. La toponimia riojana medieval reflejo de la vida anterior, recogía nombres vascos y celtas, latinos y árabes, al tiempo que incorporaba topónimos nuevos, recientes nacidos ya en su romance La toponimia de una región es el fondo cultural en el que se van acumulando nombres de lugar correspondientes a distintas capas de pobladores ya épocas diferentes. Esto hace que, a través de ella, podamos rastrear la historia de unos hombres, su lengua, su forma de vivir y de concebir su entorno vital. A lo largo de los siglos, muy diversos pobladores se han asentado en La Rioja. Pero, como ocurre siempre, después de haber desaparecido los hombres, los nombres que dieron a sus poblaciones siguen con vida. Los nuevos habitantes los heredan y los mantienen muchas veces, con escasas variaciones, aunque no signifiquen nada para ellos y se reduzcan a una resonancia cargada de afectividad. Cuando de toponimia se trata, es sabido que hay que diferenciar entre toponimia mayor y menor. La mayor, de ciudades y lugares importantes, suele conservar nombres antiguos, en ocasiones deteriorados por el paso del tiempo. La menor, de aldeas y lugares menos relevantes, de predios y partidas, de sotos y montes comunales, está casi siempre motivada por los rasgos del entorno geográfico y es mucho más fácil de descifrar. Todo nombre de lugar tiene su origen de una motivación, pero el tiempo, la pérdida o evolución de la lengua que lo produjo, la desaparición del concepto al que hacía referencia y el desgaste fonético de la palabra en sí, pueden vaciar de contenido el topónimo. Son frecuentes los nombres de lugar que se refieren a las características del suelo, los relacionados con la terminología del agua, los que atienden a los árboles y plantas de la zona. También abundan los lugares que deben su nombre a quien los pobló o al santo bajo cuya advocación estaban. Por Último hay topónimos que nos hablan de las actividades locales y otros, que nos desvelan el valor estratégico y defensivo de la población. La Rioja es una región de transición, dividida geográficamente en dos grandes zonas, motivo que le ha hecho fluctuar hacia el centro o hacia el oeste. Esta fluctuación es una herencia de los tiempos romanos y visigóticos; pero ya antes, La Rioja Alta tuvo como pobladores a los berones y pelendones, celtas y, por tanto, indoeuropeos, mientras que La Rioja Baja estuvo ocupada por los vascones. Los nombres de lugar señalan cómo parte de La Rioja recibió la influencia del euskara. Desde el punto de vista lingüístico, el río Najerilla constituía -allá por los siglos IX y X- el límite del mundo románico. A occidente de su cuenca, en los altos valles y en los del Oja y el Tirón, se hablaba vasco y la toponimia da fe de ello. Dentro de la toponimia riojana medieval, pueden distinguirse claramente tres capas lingüísticas: la prerromana, la latino-romance y la árabe. La abundancia de nombres de lugar vascos ha planteado numerosos problemas. Mientras que algunos investigadores piensan en topónimos primitivos, la mayoría destaca la importancia del elemento vasco en la repoblación, llevada a cabo en tierras riojanas, tras la reconquista. Alarcos Llorach señala que incluso la mayor parte de los topónimos en -uri, son posteriores a ésta, pues sólo así se explica que constituyan derivados sobre nombres propios germánicos. Entre los topónimos prerromanos, se han clasificado algunos atribuibles a los ambrones, como Alesanco y Alesón, y otros en los que se reconocen raíces celtas como berg- en Berceo, camb- en Cameros o sego- en Secobia. La toponimia árabe no alcanza, en La Rioja, los niveles de importancia de otras regiones peninsulares. Es La Rioja Baja, más vertida hacia Aragón, la que reúne los pocos testimonios de nombre de lugar de origen árabe: Azofra = el tributo o Mohave, ant. Mahab (Alb. 947, p. 47) = rico en granos. En cuanto a la toponimia romana, aparte de latinizar nombres anteriores (Calagurris Julia Nassica o Tritium Megallum), se caracteriza por las construcciones con nombre propio, bien en genitivo, bien adjetivado. Vamos, a través de los diversos testimonios que nos proporcionan los documentos riojanos medievales, a intentar una aproximación a los nombres de lugar de la región en la Edad Media. Son frecuentes los topónimos que hacen referencia a las características del terreno circundante: Montalbo fue Montem Album, Monte Albo (SMC 1096, p. 290) monte blanco y Montemayor, Montem Maiorem (A 1121, p. 116). También la raíz celta berg monte aparece en Berbegiu, después Berceo (SMC 952, p. 58). El latín lumbus = loma está presente en Lombanas (SMC 1037, p. 126), lo mismo que cucullus = cima, en Cuculla (SMC 1016, p. 99), hoy Cogolla. Hacen alusión también a elevaciones del suelo, cornu en Cornu de Caia y Cornu Molinelli (A 1046, p. 33), Camberos (A 1110, p. 51 ), hoy Cameros, donde se ha visto la raíz céltica camb- curva y Clavilio (Alb. 1048, p. 86), hoy Clavijo de un claviculum latino que, en principio significó hinchazón. Junto a ellos hay que clasificar todos los procedentes de altus y sus derivados, subrayando el hecho de que altus tuvo una primera evolución hasta Oto, que no llegó a arraigar. Son testimonios medievales Val Ota (Valb. 1047, p. 472) = valle alto, Oto (SMC 1048, p. 143) = alto, Oterum (SMC 1049, p. 150) = otero altarium, Hucturiellos (Valb. 1075. p. 510) < altura, Ripaota (SMC 1095, p. 287) < ripa + alta. Peña y PIEDRA aparecen a menudo, en nombres de lugar compuestos. Así, Pena frechia (A XXVIII, 1188), donde encontramos como segundo elemento el latín fracta = rota, partida, Penna Amarilla (A XIV, 1032), Penniella (R 1054, p. 53), Pennas Pardas (R 1121, p. 116), Petra foraminata o Petra foratata (R [1132 circa] p. 161) horadada, Petra ficta (A VII, 947), hoy PIEDRAhita < lat. ficta = clavada, Petra Alta, Petra Leporera «lebrera» y Petra Cidadera (R 1076, p. 82), Petroso (R 1155, p. 261 ). En Calahorra se reconoce, por algunos filólogos, el vasco cala = PIEDRA y, en Cuzcurrita, el también vasco kozko = guijo.


  2. #2 arandio jueves, 22 de junio de 2006 a las 19:22

    El caso es que antes del 759 d c no tenemos documentada ninguna emigración de euskaldunes a la Rioja y ya entonces había toponimia euskerica en las zonas más inaccesibles de la sierra Riojana además existía un pueblo o pueblos prerromanos que usaban nombres euskéricos en la Rioja tales como:arancisis,agirseni,ara..thar,oandissen..,onso,onse,agirsar,adinmels,umarillum,sesenco,...


  3. Hay 2 comentarios.
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