Autor: Sdan
viernes, 12 de agosto de 2005
Sección: Tradiciones y Fiestas
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EL INQUILINO DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO

¿Quién está enterrado en Santiago de Compostela? Mientras que la Iglesia mantiene que en la seo compostelana yace el cuerpo de Santiago, o Jacobo, llamado «el Mayor», tesis historiográficas dudan de esa leyenda. Aún así, no deja de ser importante la aportación del Camino de Santiago a la Historia europea y mundial.

¿QUIÉN ERA SANTIAGO? (SÍNTESIS BIOGRÁFICA) Santiago fue uno de los apóstoles de Jesucristo, hermano de Juan, a quienes Aquél denominó «hijos del trueno». Dicen los evangelios que Santiago estuvo presente, junto a su hermano y a Pedro, en la transfiguración y la agonía en el huerto de Getsemaní. Según los Hechos de los Apóstoles (atribuidos a Lucas, ???), Santiago, es decir, Jacobo, fue decapitado en tiempos de Herodes Agripa, alrededor del año 44. Éste se convirtió así en uno de los primeros mártires (He. 12,1-2). SANTIAGO EN ¿HISPANIA? Según la tradición, el apóstol vino a evangelizar Hispania, y predicó aquí y allá. En lo que hoy es Zaragoza, se le apareció María, subida sobre un pilar, le animó a seguir con su prédica itinerante y de ahí surgió la veneración a la Virgen del Pilar. En la Crónica de Aragón (siglo XV), se recoge este suceso «milagroso»: «Así, la primera voz de la fe que sonó con mayor fuerza en Zaragoza, capital de Aragón, toma su base: porque viniendo a ella Santiago el Mayor (como algunos afirman y hasta en Roma se halla por escrito, y hasta en la Iglesia lo han dado como cierto), convirtió en la ciudad a siete hombres cuyos nombres se citan en el famoso martirologio de Cromacio, que fueron Torcuato, Tesifonte, Segundo, Indalecio, Sicilio, Esicio, Eufrasio. El cuerpo de san Indalecio lo encontró el rey Sancho IV en San Juan de la Peña, y lo identificó como natural de su misma nación. Desde ese tiempo, éstos fueron los primeros cristianos que hubo en Europa. Aquí llego primero Santiago, antes de que salieran los apóstoles de Judea. Por esta causa hizo Santiago en la ciudad la primera capilla en honor de Nuestra Señora que fue nunca construida, porque cuando se despidió de ella se lo prometió, pues le fue encargado por ella que donde quiera que hiciese más discípulos le fundase una capilla. La llamo Santa María del Pilar, y la razón de esto fue que, una noche orando en el río [Ebro] con sus nuevos siete discípulos oyó cantares maravillosos del cielo, y súbitamente se le apareció Nuestra Señora con gran cantidad de ángeles que la trajeron hasta asentarla en un pilar. Llevaba una excelente corona en la cabeza, y con aquella fiesta, gloria y triunfo que a tan alta reina pertenecía. […] Le fue por ella mandado de nuevo que construyese la primera capilla de la misma forma, y el así hizo. Le prometió a Ella que siempre sería festejada para siempre su inmortal memoria y su nombre sería devotamente acatado». (1) Otra leyenda afirma que Santiago, después de muerto (¡y sin cabeza!) fue traído por sus discípulos desde Judea hasta, nada más y nada menos, la provincia de Gallaecia, en un barco, que haría tierra en alguna de las rías gallegas o en Finis Terrae (Finisterre). No se conformaron sus discípulos con traerlo al Levante, sino que bordearon toda la Península hasta el mismísimo fin de la tierra. Además, el barco no tenía timón, lo guió la Providencia. Después, de alguna forma, fue traído unos ochenta kilómetros tierra adentro, y allí fue enterrado. El italiano Santiago (o Jacobo) de la Vorágine (1228-1230) recoge en un libro denominado “La leyenda de oro” la vida de los santos en cada día del año, un santoral, muy de moda en esa época. El día 25 de julio, habla de Santiago, y recoge esta leyenda: «Después de la Ascensión de Nuestro Señor predicó primero en Judea y Samaria, posteriormente fue a España a predicar la palabra de Dios. Pero cuando vio que su actividad allí era inútil, y que solo había podido hacer nueve discípulos allí, dejó a dos predicando, y regresó a Judea con los otros siete. […] Y el apóstol, demostrando tan claramente la misión y la Pasión de Cristo a ellos, citando los libros sagrados, convirtió a muchos. En esto, Abiatar, que era el sumo sacerdote del año, incitó al populacho a armar escándalo, echó una soga al cuello del apóstol y lo arrastró ante Herodes Agripa que lo condenó ser decapitado… Este martirio tuvo lugar 25 de marzo, el día de la Anunciación; pero la Iglesia ha decretado que la fiesta de Santiago se celebre en el vigésimo quinto día de julio, que es el día del traslado de sus reliquias a Compostela. […] tras su muerte, sus discípulos, por miedo a los judíos, pusieron su cuerpo en un barco por la noche, embarcaron con él, aunque el barco no tenía timón, y navegaron, confiando a la providencia de Dios la determinación de su lugar de enterramiento. Y los ángeles guiaron el barco a las orillas de Galicia, en España, dónde había una reina cuyo nombre era Lupa (un nombre que significa la loba), y que mereció bien por su vida. Los discípulos pusieron el cuerpo del apóstol en una gran piedra que inmediatamente se ablandó como si fuera cera, y se formó de repente en un sarcófago a su medida. Fueron a la reina Lupa y le dijeron: " "Nuestro Señor Jesucristo le envía el cuerpo de Su discípulo, ¡déle la bienvenida muerto que no le pudo dar en vida!” y le contaron el milagro que les había traído hasta aquí, y le rogaron que buscara un lugar donde sepultarle. [Entonces ella los envía al rey de España, un hombre cruel que les encarcela. Un ángel los libera. El rey envió soldados en su busca, y al pasar éstos por un puente, éste se derrumba. El rey les temió y envío legados para pedirles su regreso y que no les negaría nada] Ellos volvieron junto a Lupa, para hacerle saber el consentimiento del rey. La reina estaba penosamente aturrullada con la noticia, y contestó: "Tengo bueyes en un lugar montañés. Tomadlos y amarradlos, y llevad el cuerpo de vuestro amo adonde queráis, y construidle una tumba". Ella lo dijo así sabiendo que los bueyes eran realmente toros salvajes, y pensó que no podrían amarrarlos y si lo hacían, éstos saldrían corriendo y destruirían el carro y les matarían. Pero la astucia no está en contra de Dios. Los discípulos, desprevenidos de las artimañas de la reina, fueron a en la montaña donde primero encontraron un dragón que echaba fuego; pero sostuvieron una cruz ante él, y sorprendentemente se hundió. Entonces hicieron la señal de la cruz sobre los toros, y se pusieron tan mansos como los corderos, les permitieron uncirlos, y sin guía alguno, dibujaron el cuerpo del santo, con la piedra en que fue puesto, justo en medio del palacio de la reina. Viendo esto la reina creyó y transformó su palacio en una iglesia para Santiago, y la enriqueció. Y pasó el resto de su vida obrando bien». (2) LAS RELIQUIAS DEL SANTO Sobre las reliquias del santo y su posterior devoción escribe Xosé Hermida en un artículo publicado en El País Digital: «Santiago no está enterrado aquí. […] El supuesto osario de Santiago Zebedeo incluso estuvo perdido durante tres siglos y, tras su redescubrimiento, en 1879, se le entregó a un grupo de científicos que sólo pudo certificar que se trataba de restos humanos muy antiguos. Algunos heterodoxos han defendido que quien en realidad ocupa el sepulcro de la catedral de Santiago es el cuerpo de Prisciliano, obispo místico y hereje del siglo IV, ajusticiado en Tréveris, la ciudad natal de Karl Marx. Pero esta hipótesis adolece de la misma falta de rigor que la doctrina oficial. No hay un solo testimonio que confirme con fundamento la leyenda de Santiago el Mayor, el hijo del trueno, evangelizador de España, feroz guerrero contra el infiel musulmán y origen de un mito religioso que ha resistido once siglos hasta derivar en un fenómeno entre espiritual, mágico, turístico, cultural y festivo. Cada 30 de diciembre, una alta personalidad política o un miembro de la familia real acude a Santiago para presentar una ofrenda que conmemora la pretendida traslación de los restos del apóstol, en una barca que navegaba abandonada al albedrío de Dios, desde el puerto palestino de Jaffa a la villa romana de Iria Flavia, hoy Padrón (A Coruña). […] Fernando López Alsina, profesor de Historia Medieval de la Universidad de Santiago, apunta que en la leyenda de la tumba del apóstol "cabe tanto el hallazgo como el invento". Descubrimiento o fabulación, sus resultados son igualmente fantásticos: la llamada del sepulcro de Compostela desató uno de los mayores movimientos de masas de la cristiandad, que, como ya observó Dante, dio origen a la palabra peregrino y que, según Goethe, fue el hecho social que propició el nacimiento de la noción de identidad europea. […] Hasta fines del siglo VI no hay la menor mención documental a la hipotética presencia en España del hijo de Zebedeo. La primera alusión se encuentra en el Breviario de los Apóstoles, una obra anónima escrita en las Galias en la que se refiere que Santiago "predicó el evangelio a Hispania y a los lugares occidentales y difundió la luz de su predicación en el ocaso del mundo", y se cita que su cuerpo yace en un lugar denominado Aca Marmarica, enigmático topónimo cuyo significado nunca se ha esclarecido del todo. El escrito pretendía relatar la dispersión de los discípulos de Cristo, y algunos especialistas creen que las referencias geográficas eran una manera de subrayar que el mensaje de Jesús había sido llevado hasta los últimos confines: en un extremo, la India y en el otro, el Finisterre galaico.[…] Las bases del mito se consolidaron entre el 820 y el 830, cuando se data el hallazgo de su sepulcro en un monte en el que pocos años después nacería la ciudad de Compostela. El relato de ese descubrimiento pertenece casi por completo a la leyenda. Un ermitaño, también de nombre Pelayo, vio extraños fenómenos luminosos en el bosque cercano a su iglesia y recibió en sueños revelaciones angélicas. Avisó entonces a Teodomiro, obispo de Iria Flavia, quien, después de tres días de ayuno, ordenó rastrear la zona y halló entre la maleza un monumento funerario que al instante identificó como la tumba de Santiago. El rey de Asturias, Alfonso II el Casto, fue el primer peregrino que acudió a venerarla. Para apuntalar el mito era preciso justificar cómo habían podido llegar hasta allí los restos de un personaje al que las Sagradas Escrituras daban por muerto en Jerusalén. De esa necesidad nació el fantástico relato de los siete discípulos de Santiago que recogieron su cadáver en Palestina, se embarcaron dejándose guiar por la Providencia, arribaron a Iria Flavia y allí se enfrentaron a dragones, a bueyes salvajes y a las artimañas de la gobernante del lugar, la reina Lupa, una pagana que acabó convertida al mensaje de Cristo. Tres de los discípulos murieron en Galicia y se enterraron con Santiago. […]A fines del siglo XIX, contagiadas del nuevo espíritu científico, las autoridades eclesiásticas ordenaron excavaciones en el templo. Una noche de enero de 1879 se produjo el segundo descubrimiento de los restos de Santiago: fue encontrada una caja de piedra que contenía un osario. Una comisión científica de la Universidad examinó el hallazgo y concluyó que los huesos eran muy antiguos y pertenecían a tres personas distintas. No hubo dudas: se trataba del apóstol junto a dos de sus discípulos. La Iglesia volvió a sentirse reconfortada en 1955, cuando en unas nuevas excavaciones apareció la lápida funeraria del obispo Teodomiro, el original descubridor del sepulcro apostólico, a quien algunos historiadores tenían por un personaje de fábula. Desde entonces, ni el materialismo de la época ha podido con una leyenda que, además de las viejas historias, se sustenta ahora en un tinglado político, turístico y cultural . Como en la Edad Media, Compostela ha vuelto a convertirse en destino de millones de visitantes, a quienes parece importar muy poco el origen de las reliquias que se muestran en la catedral. Los tiempos cambian, pero no tanto como para apagar en el hombre la sed de mitos». (3) Bueno, y Lutero opinó también sobre el tema: «…De qué manera ha llegado a Compostela... Hay quien dice que está enterrado en Toulouse… Dejadlo reposar no vayáis allí, porque igual lo que está enterrado allí es un perro muerto o un caballo…No hay que ir a Santiago, sino a Cristo…» CUESTIÓN DE NOMBRES El lugar donde fue enterrado recibía el nombre de Campus Stellae («campo de la estrella») o, como dicen otros historiadores, Compositum (simplemente «cementerio»). ¿Y porqué el nombre de Santiago? En realidad el apóstol se llamaría Jacob o Jacobo, siendo latinizado su nombre como Iacobus (pronúnciese la i con valor consonántico y), y al que, después de martirizado, se le dio el epíteto de santo, Sanct Iacobus. Después se simplificó la pronunciación y escritura de Iacobus a Iacus. En la Edad Media probablemente comenzó a escribirse Sanctiacus, y de ahí, la pérdida de la c después de n, la sonorización de la c a g, y el cambio de la terminación us por o: Santiago. Pero esto ocurrió sólo en castellano, pues en gallego es San Yago, en francés Saint Jacques, en inglés Saint James, etc. Por esta razón nunca se le llama «San Santiago», porque su nombre lleva implícito el san.

CITAS

(1) Santiago de la Vorágine. La leyenda de Oro. Edición de Granger Ryan and Helmut Ripperger. New York: Arno Press, 1969. Pp. 368-73. Traducida del inglés por el autor. (2) Gauberto Fabricio de Vagad, Crónica de Aragón (1499). Adaptado al castellano moderno por el autor. (3) Xosé Hermida. El País Digital, lunes 31 mayo 1999. © Del resto del texto: Sergio Daniel B. Seco

Más informacióen en: http://es.geocities.com/sssdan187/inqui_sant.htm


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Comentarios

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  1. #1 giorgiodieffe 04 de nov. 2004

    No sè quien traduciò Jacopus a Varagine como Santiago de la Voragine...en realidad saria Santiago de Varazze, lugar de la Liguria, en Italiano Giacomo da Varazze. :-)

  2. #2 Brigantinus 05 de nov. 2004

    Sí, sin embargo "de la Vorágine" es la traducción que siempre se ha hecho de su apellido en español. Y es el que aparece en cualquier libro o enciclopedia. Por otro lado; yo creo que hay tantas posibilidades de que Santiago esté enterrado en Compostela, como que de los Reyes Magos lo estén en la catedral de Colonia.

  3. #3 giorgiodieffe 05 de nov. 2004

    jejejejeje lo mismo para mi conoces la leyende los milliares de martyres tebeos y las milliares de virgenes sus amigas... todas virgenes garantizadas para santa madre iglesia... ahora, no sé si continuan a garantizar... pero, con un papa de polonia, que hace santo un emperador ...

  4. #4 falkata 05 de nov. 2004

    una pregunta como es que prisciliano murio en alemania si el era de aqui?

  5. #5 Sdan 05 de nov. 2004

    Yo siempre he visto que su nombre era Santiago o Jacobo de la Vorágine (Iacobus Voragine), pero vamos, que es sólo un convencionalismo histórico como Juan Caboto (John Cabot) o Martín Lutero (Martin Luther). Prisciliano era efectivamente oriundo de la Gallaecia, pero fue desterrado de la península Ibérica en el 381, y juzgado en Tréveris ante el emperador Máximo acusado de magia, siendo decapitado.

  6. #6 giorgiodieffe 06 de nov. 2004

    Si, si es un convencionalismo, pero lo comprendo... es normal porqué Voragine significa un lungar sin hundo y Varagine, de Varago, toponimo ligure, ahora Varazze, para vosotros es nada. Si como no pretendo que te creas a un italiano... un enlace anglosaxone: www.encyclopedia.com/html/J/Jacobusd.asp

  7. #7 Sdan 06 de nov. 2004

    ¿Cómo no voy a creer a un italiano? Mejor sabrás tú que yo sobre este tipo, que era italiano. Pero no nos queda otro remedio que aceptar los convencionalismos por lo menos para que nos entendamos todos. Los dos únicos italianos a quien no creo son Rocco Butiglione y el "premier" Berlusconi. CIAO, GRAZIE!

  8. #8 giorgiodieffe 06 de nov. 2004

    jejejeje la mitad de los italiano somos con tigo.

  9. #9 jeromor 22 de sep. 2005

    Santiago está enterrado sobre el antiguo templo del dios Berobreo http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1265

  10. #10 eyna 22 de sep. 2005

    oye, muy bien, sdan.No habia leido ésto.Muy,muy bien. me quedo con ésto, aplicable a otros mitos y no solo religiosos, la sed, la necesidad humana de ellos.........apunte sociológico. 'Desde entonces, ni el materialismo de la época ha podido con una leyenda que, además de las viejas historias, se sustenta ahora en un tinglado político, turístico y cultural . Como en la Edad Media, Compostela ha vuelto a convertirse en destino de millones de visitantes, a quienes parece importar muy poco el origen de las reliquias que se muestran en la catedral. Los tiempos cambian, pero no tanto como para apagar en el hombre la sed de mitos».' Muy bueno Lutero también. Por cierto, en Catalunya, Santiago es Jaume. y hablando de mitos y leyendas de santos, me voy al foro de Eulàlia, que tengo noticias frescas.

  11. #11 lucusaugusti 22 de sep. 2005

    Otra leyenda afirma que Santiago, después de muerto (¡y sin cabeza!) fue traído por sus discípulos desde Judea hasta, nada más y nada menos, la provincia de Gallaecia, en un barco, que haría tierra en alguna de las rías gallegas o en Finis Terrae (Finisterre)”... "Aviendo pues en Lugo dedicado Iglesia a N. Señora, (Santiago Apóstol), para que la tierra, que daba espinas de Idolatrías, diese olorosas flores de adoración al verdadero Dios, y a su Madre Santísima, desterrando las Estatuas de piedra de sus Idolos, sin mudar materia, imagen de piedra les propuso para que en ella adorasen a la Madre de Dios, a quien representaba, que aviendose detenido en Lugo, algún tiempo huvo para ello." Juan Pallares Gayoso, canónigo de la catedral de Lugo, en su libro Argos Divina. En este pasaje el autor relata la cristianización, por parte del Apóstol Santiago de una imagen de piedra de una diosa romana, a la que hoy es conocida como Virgen de los Ojos Grandes, patrona de la ciudad de Lugo, y expuesta en la capilla principal en la catedral de la ciudad. La Virgen de los Ojos Grandes ha competido a lo largo de los siglos con la Virgen de Zaragoza en ser la primera virgen de la Hispania romana. Alfonso X el sabio se inclinaba a pensar en la de Lugo como la imagen más antigua. Su antigüedad no está cifrada, pero existen numerosas evidencias de pertenecer al primer siglo de nuestra era. ¿La pregunta es porque Santiago viene a la Gallaecia en el siglo I? Y dentro de la Gallaecia al convento Lucense, cuya capital es la ciudad de Lucus Augusti. "La Liturgia de la Transfiguración, como sugiere la espiritualidad de la Iglesia de Oriente, presenta en los apóstoles Pedro, Santiago y Juan, una "tríada" humana que contempla la Trinidad divina." (La gloria de la Trinidad en la Transfiguración) Juan Pablo II, 28 abril 2000 A partir de ese momento una unión fundamentada en secreto debía enlazar a todos aquellos que estaban bajo la protección de estos santos cristianos y como muestra perdurable de lo que en el pasado pagano fue la Tríada del Primero. Los tres personaje arquetípicos necesarios para la invocación del Primero. "Una tríada humana que contempla la Divinidad" San Pedro, la piedra sobre la que se fundó la Iglesia cristiana y cabeza visible de ella, Santiago el Mayor santo patrón de los alquimistas y los astrólogos y San Juan Evangelista santo patrón de los maestros constructores asistieron según el evangelio de Marcos al misterio de la Transfiguración de Cristo en el Monte Tabor y tras esta experiencia mística viajaron a las tres capitales del imperio romano, ocupando la posición que en el rito antiguo les correspondía. Pedro viaja a Roma, centro del imperio, Juan a Efeso, la puerta de oriente y Santiago viaja al convento lucense, Lucus Augusti, la puerta de occidente. Desde la cosmogonía trazada por Agrippa esa era la estructura del cosmos romano y los cristianos deben de “ocupar” ese rito. http://www.celtiberia.net/verimg.asp?id=1291 La consecución del "Nuevo Centro" que es fijado en la ciudad de Roma, permite a Agrippa trazar un nuevo círculo sagrado que contiene en su interior los territorios que Roma gobierna, el trazado de este nuevo círculo determina que Roma es el Centro, Efeso la puerta de oriente del mundo romano y el Noroeste de Hispania, en el Finis Terrae, la puerta de occidente. Si en un mapa actual del Mediterráneo, sobre lo que fueron los dominios de Roma en época de Augusto, trazamos una línea que una la antigua ciudad de Efeso con Lucus Augusti, en el Finis Terrae del N.O. de Hispania, en la Gallaecia, esa línea así dibujada pasará por la ciudad de Roma rememorando el decumanus trazado por Agrippa en su Orbis Terrarum. http://www.celtiberia.net/verimg.asp?id=1716 Una línea geográfica que une Efeso, Roma y Lucus Augusti en el siglo I d.C. o lo que es lo mismo, une a Santiago con Pedro y Juan, la tríada humana de La Liturgia de la Transfiguración. La liturgia del Primero

  12. #12 Sdan 22 de sep. 2005

    Yo esas razones tan místicas como que no me convencen demasiado... Santiago no creo que pintase nada en la Gallaecia, ni en Zaragoza, y menos aún ¡sin cabezaaaaaaaaaaa! Gracias por los comments. La verdad es que no esperaba que volviera a salir a la palestra este viejo artículo. Salud.

  13. #13 Sdan 22 de sep. 2005

    De todas maneras, Santiago, esté el don Jacobo bajo sus piedras o no, es una ciudad fascinante y estoy deseando volver... ¡ah! Y espero no morirme sin haber hecho el camino, pero no precisamente por una indulgencia y un cacho de paraíso firmado por Ratzinger. Salud.

  14. #14 lucusaugusti 22 de sep. 2005

    Sdan Y si no te parece mal ¿Cuál es tu razón para hacer el camino?

  15. #15 Sdan 22 de sep. 2005

    El arte.

  16. #16 lucusaugusti 22 de sep. 2005

    El arte. Sin duda la mejor razón. Del lat. ars, artis : conocimiento Y si tomamos esta definición de Drae: 2. amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. Estoy contigo Pero no debes de desdeñar ningún “arte” que te encuentres en el camino. Mis modestas palabras se escriben desde el propio camino, y aunque pueda parecer pretencioso son fruto de una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado. Un saludo.

  17. #17 Sdan 22 de sep. 2005

    Desde luego que sí. Salud.

  18. #18 eyna 23 de sep. 2005

    hacer el camino por amor al arte......sin comillas, en cualquiera de sus formas.....¡¡me apunto!! felices sueños!

  19. #19 Ofydd 26 de oct. 2005

    Esquecedes a parte máis rechamante da historia da barca de Santiago. Era unha barca de pedra!!!!!! agora que o simbolismo da barca de pedra haberá que buscalo no culto precristiá dos galegos daqueles tempos. Non en van, Santo Andrés de Teixido e Nosa Señora da Barca (en Muxía) tamén teñen as súas barcas de pedra, que eu ligo co ara solis, o altar ao sol morrente no océano (aquel que puxo medo aos romanos cando a conquista da Gallaecia). E en canto a por que Prisciliano achou a morte en Tréveris, é unha pregunta por contestar que ten pronta resposta. O Emperador convocou un concilio alí para atallar as herexías que estaban a sacudir a expansión do cristianismo. Un dos membros daquel concilio parece ser que foi un dos dous Toribio de Liébana, que chegou a bispo de Astorga, oriundo de Betanzos e crego galego que se posicionou contra Prisciliano aliñado na ortodoxia da Igrexa. Prisciliano, bispo galego, unía na súa doutrina o esencial do cristianismo xunto a unha integración particular do panteísmo dos galaicos aos que guiaba espiritualmente. Máis pola fondura da súa presunta herexía (que ao final a Igrexa fixo súa edificando igrexas nas croas dos castros, nos cantís e demais "barcas de pedra", no Pico Sacro e no Monte Pindo, etc) hai quen apunta que a estrela ascendente de Prisciliano incomodou a moitos outros bispos e cregos de cidades importantes da Gallaecia do tempo e estes tramaron a denuncia por herexía. Prisciliano foi conducido perante o concilio que presidiu o emperador, achado instigador de herexía e decapitado. As crónicas galegas recollen que os seus discípulos, ate alí desprazados, devolveron o corpo de Prisciliano a algún lugar de Galiza, e que o seu sepulcro convertiuse en centro de pelegrinaxe. Ben puidera ser que a Igrexa, para asimilar aos pelegríns clandestinos que ían a ver a Prisciliano logo de morto e pasado tanto tempo, inventase a Santiago, por incrementar os seus fieis e, como di Daniel Castelao no Sempre en Galiza, por seguirlle o xogo a Carlomagno e enquistar a invasión árabe da vella Hispania. Certo ou non, é unha sombra que dende sempre arrastra Santiago entre os non crentes.

  20. #20 Sdan 28 de oct. 2005

    Contesté ya la cuestión de Prisciliano en 05/11/2004 19:12:15: "Prisciliano era efectivamente oriundo de la Gallaecia, pero fue desterrado de la península Ibérica en el 381, y juzgado en Tréveris ante el emperador Máximo acusado de magia, siendo decapitado".

  21. #21 Ofydd 08 de nov. 2005

    xa me decatara. só quixen engadir algo mais

  22. #22 panoramixperez 08 de nov. 2005

    completamente de acuerdo con brigantius. Ademas ningun historiador te dira que Santiago estuvo alguna vez en spain. La mayoria de ellos afirman que vivio y murio en palestina. En fin otra manipulacion de la iglesia catolica ¿ y ya van cuantas? en torno a mitos paganos cristianizados. si hay alguien enterrado en Santiago pueden ser los reyes magos , caperucita roja, o a lo mejor prisciliano. lo de santiago fue un negocio creado por carlomagno y continuado por el " fragasaurio" y sus xacobeos .

  23. #23 lgmoral 08 de nov. 2005

    Me permito copiar en resumen unas notas de una traducción del Codex Calixtinus I, 18, sermón Veneranda dies", y III, 1, Traslación de Santiago), por si interesan al tema: Nota 263: La tradición relativa al pedrón tiene variantes, a juzgar por el Códice y por otras fuentes de ella: 1) el Códice rechaza aquí que Santiago haya venido a Galicia desde Jerusalén «sentado sobre un pedrusco» o pedrón para predicar, pero más importante que ese rechazo es que el Códice, salvo en los Prólogos de los Libros III y IV, nada dice de que Santiago haya predicado en Galicia y solamente habla de que fue traído después de su martirio]. 2) el Códice también se refiere a un pedrón que vino en la nave que trajo el cuerpo de Santiago. Pero nótese que en la tradición todavía viva ese pedrón es realmente la nave que nos trajo el cuerpo apostólico y que tiene abundosa y muy hermosa representación en la imaginería jacobea]. 3) el Códice considera venerable un pedrón sobre el que la tradición dice que los discípulos colocaron el cuerpo de Santiago y que, según Morales, Viage, «dicen se abrió milagrosamente tomando forma de sepultura», pero que él no pudo ver porque lo habían cubierto agua y arena. 4) además tenemos el pedrón que la tradición y la piedad populares –que ya recoge Morales, Viage,– dicen que sirvió para amarrar la barca que trajo el cuerpo de Santiago y que es un ara votiva a Neptuno, de granito, romana, pero cristianizada con una cruz: CIL II 2540 y 5626, Corpus de Inscricións Romanas de Galicia I, 12 (ed. G. Pereira, Santiago 1991). Nótese que también era epígrafe romano la famosa 'ara de Antealtares' que veremos en cap. IX del Libro V. En ambos casos parece que las letras antiguas, prestigiosas y mal entendidas, tuvieron fácil encaje en la tradición jacobea, que se autorizaba y ganaba antigüedad con ellas]. Para enjuiciar estas tradiciones debe tenerse en cuenta que: 1) Los múltiples Padrón, Padrão y sus derivados y afines en la toponimia gallega y portuguesa sugieren que el Padrón inmediato a Iria Flavia puede ser un Padrón ya preexistente a la tradición jacobea y referente de cualquier otra realidad, pues padrón, pedrón son, ya con documentación medieval y como bien sabía Morales, Viage, p. 137, lo que en castellano son marco, mojón, hito, poste ... que señalan límites o recuerdan acontecimientos. Padrón, Padrão son, pues, topónimos a integrar con Anta(s), Arca(s), Marco, Pedrafita ... Pero es evidente que, si la tradición jacobea no es la que motiva este Padrón, es la que acaba dándole sentido: en la carta del cruzado inglés (c. 1150) que participa en la toma de Lisboa se dice de Iria «quae nunc Petra Jacobi vocatur» ("Crucesignati anglici epistola de expugnatione Olisiponis", en Portugaliae Monumenta Historica. Scriptores, I. Lisboa 1856, reim. Nendeln 1967)]. 2) La creencia en que era de piedra (o de cristal) la barca que trajo el cuerpo de Santiago es un aporte de la tradición y la mitología celto-atlántica y, por supuesto, no se reduce a esta incidencia jacobea, pues basta con recordar, entre otras muchas muestras galaicas y extragalaicas, A Virxe da Barca en Muxía y el santuario de San Andrés en Teixido: v. Alonso, F., Santos e barcos de pedra, Santiago 1991. En Herbers, K. y Plötz, R., Caminaron a Santiago, Santiago 1999, pp. 68, 118, 146, 250 y 276 pueden verse relatos de peregrinos sobre la persistencia y acrecimiento de las creencias y el culto populares relacionados con el pedrón y la barca de piedra, además de reacciones de la jerarquía eclesiástica contra ellos. En el relato de Traslación que veremos en el Libro III hay otros elementos fantásticos que también podrían tener un origen precristiano celto-atlántico. El aporte celto atlántico está también en que la Torre fenicia y griega de Hércules es la Torre de los célticos Breogán y su hijo Ith]. Las tradiciones y los mitos ligados a Hércules ya aparecían censurados antes (v. el texto al que se refiere n. 242) como innecesarios, como «vanas leyendas» para la fama de Hispania y Gallaecia, frente a la 'historia' del apóstol Santiago. Ahora el Veneranda dies y el Libro III no rechazan la Traslación en una barca, con notables componentes milagrosos, pero sí rechazan con toda energía el aporte extracanónico de que la barca sea de piedra o de cristal. A mayor abundamiento véase que Díaz y Díaz, Santiago, p. 119, n. 29, destaca tradición manuscrita en que el relato de la Traslación se presenta a sí mismo libre de y «contra hyberias nenias et aniles fabulas que de beato apostolo Iacobo proferuntur», libre de y contra «historietas ibéricas y cuentos de viejas que se cuentan del apóstol Santiago». V. también su estudio de "La Epistola Leonis Pape de Translatione Sancti Iacobi in Galleciam", Compostellanum, 43, 1998, con el texto en pp. 565-566. Nota 485: Iria Flavia del Itinerarium Antonini 430.4 (Vía XIX, de Braga a Astorga) [Pria en el Itinerarium, a corregir en Iria, de acuerdo con la II Tabla de Barro de Astorga y con el recorrido de la Vía XIX; v. Roldán, Itineraria], el actual Padrón a 20 km de Santiago sobre el Sar y próximo a la confluencia de este río con el Ulla. La ciudad romana era ya obispado antes de los suevos; mas al ir pasando la capitalidad de la diócesis a Compostela, desde el descubrimiento del sepulcro del Apóstol bajo el Obispo Teodomiro, la iglesia de Iria se tituló segunda catedral y con el tiempo pasó a colegiata y en el siglo XIX a parroquia, que conserva su antiguo nombre. Según Otero, Guía, p. 414, «La barca portadora del cuerpo del Apóstol, cuenta la tradición que al arribar al muelle de Iria fue atracada a una columna o 'padrón' de piedra que dio nombre a la villa. El lugar conservó el nombre de 'Barca', e inmediato a él se edificó la iglesia parroquial de Santiago, que ... guarda el 'padrón' bajo el altar mayor. Es piedra romana con epígrafe, que ha sido leído como una dedicatoria a Neptuno. La piedra en que al desembarcarle depositaron el cuerpo los discípulos del Apóstol, fue arrojada al río para evitar, según dicen, que la deshicieran los peregrinos a fuerza de arrancarle fragmentos». V. también López Ferreiro, I, pp. 218 ss. Para el pedrón que dio nombre a Padrón y para el puerto de Iria v. la nota 263. El nombre de Iria tal vez tenga la significación genérica de 'ciudad, villa' y se relacione con los abundantes topónimos ibéricos compuestos con un elemento inicial ili , ilti , ilu- (Iliturgi, Iltirta o Ilerda es la actual Lleida / Lérida; Iliberris es nombre antiguo de Granada), topónimos que en áreas orientales, sudorientales y meridionales de Hispania marcan el área no indoeuropeizada; además es probable la relación con el vasco actual iri, uri 'ciudad, villa' que tenemos en Iriarte, Irízar, Iribarri, Iriondo, Iruña, Urízar, Uribarri .... El nombre de Iria, combinado con otros datos o antojos, fue etimologizado como 'troyana, de Ilión' y el Cronicón Iriense, 1 (s. XI) y su versión gallega Crónica de Iria, 2, 3 (s. XV), seguidos por numerosos eruditos posteriores, nos presentan Iria como fundación de la princesa Ilia y de su marido Teucro, fugitivos tras la derrota de su ciudad Troya o Ilión; pero estas galas troyanas de Iria no interesan al Liber Sancti Iacobi y a la Historia Compostellana. En otras versiones de la Traslación y textos relacionados con ellas, en el Crónicon Iriense y en la Crónica de Iria, se juega con que Iria es Bisria porque está situada entre dos ríos, Sar y Ulla: «bis riuata vocatur Hyria» versifica Panicha al final de nuestro Códice. V. Juan J. Moralejo, "Prosapia y trapisonda de Iria Flavia", El Extramundi y los papeles de Iria Flavia, 21, 2000, pp. 45-67, y Díaz y Díaz, "La Epistola ...", Compostellanum 43, 1998]. Acerca de la "reina" Lupa o «Luparia» (así en el texto latino) y del llamado Castro Lupario o de Francos donde la tradición supone su morada, situado en un monte con ruinas antiguas a la derecha de la carretera de Santiago a Padrón y casi a medio camino, junto al lugar de O Faramello, es de notar que en el mapa actual (IGN, 1:25.000, Hoja 120-2) tenemos un orónimo Lurpieiro (que no se registra como entidad de población en toda Galicia) en el lugar preciso que los textos llaman «Luparium». En gallego actual lurpia es la mujer perversa, liante, y también bruja, meiga y, como parece que la figura de Lupa o Luparia tiene rasgos que recuerdan las mujeres (mouras o de otro nombre) con poderes mágicos, maléficos o benéficos, y que viven solitarias en alturas o castros, queda abierta la conjetura de que sea novedad galaica esa Lupa o Luparia hostil y de superstición sacrílega, y que tenga algo que ver con ese Lurpieiro. Hay que tener en cuenta que en el culto a los Varones Apostólicos, que es ya de fecha visigótica, hay relatos, anteriores a los de la Traslación de Santiago, en los que ya aparece una dama o matrona Luparia que, inspirada por el Espíritu Santo, se bautiza y desde el primer momento ayuda a los Varones en su predicación por tierras granadinas, almerienses, etc. Pero toda esta conjetura es inútil si, aparte problemas semánticos, resulta que lurpia y afines son de fecha moderna y origen flamenco, como supone Pensado, "Nombres dieciochescos de la borrachera", Galicia en su lengua y en sus gentes, La Coruña, 1991, pp. 109-111. V. además n. 488]. Es muy de notar también que la versión de la Traslación que combate las «historietas ibéricas y cuentos de viejas» (v. final de n. 263) y la Historia Compostellana no hacen la menor mención de la reina Lupa y de sus bueyes bravos y amansados, ni de ningún otro elemento que parezca fantástico o folklórico. Creo que lo de la tumba apostólica es una hermosa patraña; la de que la tumba sea de Prisciliano no es hermosa.

  24. #24 candalin 22 de nov. 2006

    El único hecho histórico incontrastable es que Santiago hijo del Zebedeo y hermano, según narran los Hechos de los Apóstoles (Hechos 12), lo había hecho ejecutar Herodes (Agripa I) "por la espada", en los días de los Ázimos, vísperas de la Pascua del año 44, (se ha de señalar que este Santiago es distinto de aquel otro al que se refiere Flavio Josefa como el hermano del señor). Tampoco parece que haya también lugar a dudas, ni Santiago, ni ninguno de los apóstoles hubieran hecho para entonces proselitismo por que el cristianismo no pasaba sino de una secta nazarena dentro del judaísmo. Allá por el siglo IV o V comienzan a circular por Europa unos opúsculos donde se intenta poner orden en las noticias escriturales y tradicionales sobre los campos de predicación evangélica de los apóstoles. De muchos de ellos se sabía dónde se habían desarrollado su proselitismo, de otros no. En estas condiciones, seguían flotando en el aire historias paganas que hablaban de los hijos del dios Trueno, de los que uno era inmortal y el otro era mortal. El primero se correspondería con el sol naciente, con el Oriente, y que vendría identificado con San Juanl enterrado en Efeso, del que la tradición ya recogida en el último capítulo de San Juan decía que nunca moriría. El otro, en el ocaso, sería la representación del término y final de las cosas, que se identificaría con Santiago y con el finisterre del mundo conocido. Por eso, en Occidente, hijos del Trueno sólo podía entenderse como hijos del dios Trueno, hijos del dios del rayo y de la tormenta, dios de la llamada "segunda función" en las conocidas tesis de Georges Dumézil; es decir, el Thor escandinavo, el Indra védico, el Táranis céltico, etc. Y esos hijos eran los Dioscuros de la mitología griega en versión doria A principios del siglo VI comienza la vinculación de Santiago con Hispania en el año 587: Santiago es proclamado Patrón Unico de España Recaredo I . Tambié nse cita el Concilio III de Toledo del año 58i9, da la orden de socorrer a los peregrinos. El Obispo Mansona, de Lleida, hace construir un hospital para extranjeros “sin distinción de cristianos y judíos, libres y esclavos”. Este el primer indicio de que existe una peregrinación a Santiago de Compostela. Posteriormjente, en el Breviario de los Apóstoles, de finales del siglo VI, se habla de la predicación de Santiago en España y de su enterramiento en el Arca Marmárica. La tradición oral se encarga de difundir el portento y en la segunda mitad del siglo VII, Beda el Venerable hace referencia a la vinculación de Santiago con Hispania Una versión inocente inspirada en aquel esquema mítico, arquetípico, como la del "Himno a Santiago" del Beato de Liébana (700?-798) - que después de aludir a los consabidos "Hijos del Trueno" adjudica el Asia a Juan y la Hispania a Santiago -, resultaba totalmente congruente y la repetición machacona la confirmaba en forma constante. ¡Oh Apóstol, dignísimo y santísimo cabeza refulgente y dorada de España defensor poderoso y Patrono nuestro. Luego de estas referencias fragmentarias y parciales la Concordia de Antealtares, -el primer testimonio escrito de los hechos, datado en 1077- un ermitaño llamado «Pelayo» que vivía en Solovio, en el bosque de Libredón, empezó a observar durante las noches resplandores misteriosos. Inmediatamente informó del hallazgo a Teodomiro, obispo de Iria Flavia que marchó a aquel lugar encontrándose que esa luz revelaba el lugar donde estaba enterrada el Arca Marmárea. En el sepulcro pétreo reposaban tres cuerpos, atribuyéndolos a Santiago el Mayor y sus discípulos Teodoro y Anastasio. Teodomiro visita la corte ovetense de Alfonso para informarle de tan fenomenal suceso. El monarca organiza un viaje a este lugar rodeado de sus principales nobles, y al llegar al citado "Campo de Estrellas" (Compostela) manda la construcción de una pequeña iglesia de estilo asturiano, que ha sido constatada por las excavaciones arqueológicas. Teodomiro traslada la sede episcopal a este lugar y muere en el año 847 (en las excavaciones arqueológicas ha aparecido su lauda sepulcral) Desde este momento, queda establecida oficialmente la tumba del apóstol en aquel mágico lugar, cercano al cabo de Finisterre, punto situado en el extremo occidental de Europa. El camino a Finisterre era indicado desde cualquier lugar de Europa por las estrellas de la «Vía Láctea». desde antiguo se creía que allí se acababa el mundo y que el Atlántico era «la tumba del sol». Posiblemente estos hechos geográficos y astronómicos ayudaron a reforzar el magnetismo que desde entonces provocó en millones de almas la ruta jacobea. VERSION PARA ULTRAMONTANOS JACOBEOS Si bien esta es la única tesis históricamente admisible, no podría terminar sin dar las otras versiones que pretende dar otra explicaciones a la leyenda Según algunos, la presencia del sepulcro en tierras gallegas vendría justificado, en la relación existente entre las relaciones de Galicia con el oriente medio y en particular, en el movimiento peregrino existente en Galicia y que se inicia con la figura de la monja gallega Silvia Eteria. Después del Edicto de Milán, se produce la expansión de la cristiandad y surge la lógica curiosidad por los donde habían tenido lugar los eventos acerca de los que ahora todos habían leído u oído en sermones. Ya en el siglo cuarto comenzaron aquellas grandes olas de peregrinaciones a Tierra Santa que han continuado desde entonces. Fue en el siglo cuarto cuando la citada Eteria realiza sus famosos viajes (Peregrinatio Silviae). San Jerónimo (m. 420) dice que en su época los peregrinos llegaban a Tierra Santa de todas partes del mundo, aún de la distante Bretaña (Ep. xliv ad Paulam; lxxxiv, ad Oceanum). También llegó un gran número de monjes de Egipto y Libia y se estableció en el desierto cerca del Jordán. El cuidadoso relato de Eteria acerca de todo lo que vio en las iglesias de Jerusalén durante la Pascua es típico de ese interés. ”. A la vez, otro de los descubrimientos de estas peregrinaciones fue el de los Santos Lugares. Naturalmente, cuando los peregrinos llegaron querían ver los verdaderos puntos donde habían ocurrido los eventos acerca de los cuales habían leído en los Evangelios. También, lógicamente, cada uno de estos lugares, cuando se conocían o eran supuestos, se convirtió en un santuario con una iglesia construida sobre él. De estos santuarios los más famosos son aquellos construidos por Constantino y su madre santa Helena. Cuando santa Helena, en su año octavo (326-327) llegó en peregrinación, hizo construir iglesias en Belén y sobre el Monte de los Olivos. La española Silvia Eteria fue de las pioneras que peregrinó a Tierra Santa en el siglo IV. En su Peregrinatio describe el ejercicio piadoso de los cristianos de Jerusalén. Se pretende que bien pudiera ser que la dicha Eteria, o a consecuencia de este movimiento peregrino se pudieran haber traído los restos mortales del apóstol. El problema que se plantea es el del móvil. Hay quien trae a colación la teoría del dios del trueno de occidente y oriente. Se piensa sin embargo que el cristianismo ya habría adquirido para entonces un mayor grado de madurez y que se habría despojado de estas reminiscencias paganas OTRAS VERSIONES No faltan otras versiones más fantasiosas así en http://www.geocities.com/Athens/Olympus/5406/expolio.html podrás encontrar otra versió de la historia mezclando los hechos de Covadonga y con el santo grial Más completa es la siguiente dirección web http://www.vallenajerilla.com/berceo/santiago/santiago_figura.htm Si estáis muy interesado también os podéis bajar el codex calixtinus en http://personal.readysoft.es/oborras/csantiago/

  25. #25 kalpa 20 de ene. 2008

    Pues...estoy escribiendo una novela compostelana y entre tecleaje y tecleaje me motivo sumergiéndome en este artículo y otros similares. Es un viaje. Las Tierras Occidentales.

    Gracias, Celtiberos.

  26. #26 kalpa 21 de abr. 2008

     En"Compostela y su ángel" dice Torrente Ballester que el único pecado que no se oye en sus confesionarios es el de la soberbía.

    ...va a ser verdad porque yo me quedé en Lugo...uno de mis colegas se escuernó en la bici, el otro regresé con él a Madrid y yo me fui a la playa...

    Volví muchos años después, pero de casualidad, y viví muchos años allí y me lo pasé muy bien y volveré
    Mac Arthur.

    Qué opinais del libro de Torrente Ballester?

  27. Hay 26 comentarios.
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