Autor: EBRO28
lunes, 13 de enero de 2003
Sección: Artículos generales
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BEREBERES II: Protohistoria del Norte de Africa y su relación con la península ibérica.

El Magreb y el Sahara tienen una interesante protohistoria con la expansión de pueblos líbico-bereberes, con influencia fenicia y griega, y sin incidencia en el fenómeno de iberización, como algunos piensan

1 Cambios climáticos y ecológicos: desertización del Sahara 2 Lo que indica la arqueología en el Magreb 3 Lo que indica la arqueología en el Sahara: el periodo de los carros. 4 Lo que indica la lingüística e historia comparada de las religiones: 5 Contactos con los egipcios: 6 Contactos con los fenicios y cartagineses 7 Contactos con los griegos 8 Los Libios en Hispania antes de las guerras Púnicas 1 Cambios climáticos y ecológicos: Hace unos 4000 se acaba la fase húmeda, y el desierto recobra progresivamente su extensión, (hay que decir que el Sahara es muy grande y los cambios climáticos no empiezan en todos los sitios en el mismo tiempo). Hubo dos pequeñas pulsaciones climáticas húmedas. La etapa seca que empezó hace unos 4000 años, causó la ruptura de relaciones entre El norte de Africa y el Africa negra, separados por un extenso desierto, y supuso un acercamiento cultural del norte de Africa y Europa y el que el flujo genético con el sur de Europa se hiciera más importante que el flujo genético con el Africa negra. En los oasis y partes más húmedas de los macizos quedaron poblaciones negras que serían mencionadas por griegos y romanos, a veces como etíopes. 2 Lo que indica la arqueología en el Magreb Desde el final del III milenio antes de la era cristiana, los cascotes pintados de Gar Cahal, en la región de Ceuta, tienen algún parecido con la cerámica calcolitica de los Millares; por lo tanto, hay que suponer relaciones por vía marítima que remontan quizá al IV milenio. A partir del año -2000, marfil y huevos de avestruz son importados en España, a pesar de que las vasijas campaniformes de origen ibérico aparecen en las regiones de Ceuta y Tetuán. Hacia -1500 se constata en el oeste del Africa menor la presencia de puntas de flechas de cobre o de bronce importadas en su origen, sin duda, por cazadores de Iberia. Parece que no se extendieron hacia el oeste más allá de la región de Argel. El uso del bronce apenas se desarrolló en Africa del Norte, debido a la falta de estaño. En el otro extremo del Africa menor, desde Korba a Bizerta, la presencia de fragmentos de obsidiana. Procedente de las islas lipari y elaborada en Sicilia y en Pantelleria. atestigua los comienzos de la navegación en el estrecho de Sicilia. G. Camps ha subrayado los numerosos préstamos hechos desde entonces por Africa menor oriental a sus vecinos europeos: las tumbas rectangulares con pasadizo estrecho y hueco, igualmente rectangular, excavadas en los acantilados llamados haounanet existen en Sicilia desde el año -1300; los dólmenes de Argelia y de Tunicia son de un tipo propagado en Cerdeña y en Italia; la cerámica de Castellucio difundida en Sicilia hacia el año -1500, con sus motivos geométricos pintados en gris oscuro o negro sobre fondo más claro, anuncia la alfareria kabila, etc, Por Malta, Pantelleria y Sicilia transitaron las más lejanas influencias, chipriotas o micrasiáticas, desde que los navegantes egeos, y después los fenicios arribaron a esas islas, Así se insertaba en el conjunto mediterráneo, mucho antes de la fundación de Cartago, esa tierra de Africa del Norte, gigantesca península que recibía, no obstante, por el pasillo tripolitano otros rasgos de civilización, como esos monumentos funerarios con nicho y con capilla extendidos en épocas remotas sobre la orilla meridional del Atlas y en los que se practicaba quizá el ritual de la incubación, La tumba de Tin Hinan es una variante de ese tipo de monumento 3 Lo que indica la arqueología en el Sahara: el periodo de los carros. Los bereberes penetran en el Sahara en una época de desertización gracias a pequeñas dos pulsaciones climáticas húmedas, (una entre los 3500 y 3000 años BP, que dió extensiones lacustres importantes en la cuenca del Chad y Teneré y otra entre los 2500 y 2000 años BP), que permitían el asentamiento de nuevas poblaciones y la persistencia de poblaciones residuales de pastores neolíticos anteriores. En la segunda pulsación los bereberes ya habían llegado al Sahara, llevando a la zona nuevos elementos entre los que destacan el caballo y el carro. Ambos aparecen en la siguiente etapa del arte rupestre del Sahara, el periodo de los carros, datada tradicionalmente a partir del 3500 BP. Este periodo se caracteriza por la presencia de los carros, el caballo, y una serie de símbolos que enlazarán con el tifinagh, la escritura tuareg, continuadora del alfabeto líbico, copiado a los fenicios, (Ti-FiNaGh, quiere decir fenicio en líbico-bereber), unos símbolos parecidos a los que se encuentran grabados en roca en Gran Canaria. Los portadores de carros seguramente encontraron poblaciones diseminadas que sobrevivían con dificultad con algunas vacas, corderos y cabras cerca de los charcos perennes, en sectores donde subsistía aún el pastoreo más o menos permanente,(en Tassili en el Acacus y en el Ayr hay representaciones de Bóvidos del periodo de los carros). Esas poblaciones de rasgos negroides todavía existían en la época clásica. La penetración del carro se hizo a partir del NE,(desde Libia e incluso Tripolitania). En Iwelwen,(ayr del NE), es efectiva la penetración del carro en el 2680 " 40 años BP. En Iwelen había una antigua ciudad y armamento de cobre. Los carros se utilizaban entre otras cosas para cazar. En el Ayr hay grabados y pintaban animales como leones, elefantes, jirafas, (que sobrevivieron algún tiempo en los valles de los macizos y cerca de los puntos de agua), y avestruces, oryx, addax, perseguidos a caballo y musmones perseguidos por perros. Las rutas de carros pudieron introducir el uso del hierro en el Sudán, (franja de Tierra al sur del Sahara y Sahel, entre el Atlántico y el estado actual del mismo nombre). En Taruga, (C de Nigeria), hay yacimientos arqueológicos que indican la fundición de hierro local entre con datación entre los S ﷓V y ﷓III. Excavaciones en el Niger indican la presencia del hierro en el S ﷓II. Si la introducción del hierro no llegó de Nubia, indicaría contactos entre libios, (bereberes), y etíopes, (negros). 4 Lo que indica la lingüística e historia comparada de las religiones: Existen numerosos testimonios de gravados y pinturas que representan estos carros, básicamente en estaciones de las montañas del Atlas (Marruecos), del Sahara occidental (Mauritania, Senegal) y de los macizos centrales del Sahara (Argelia, Malí, Niger y Libia). De modo que la zona de expansión de las rutas de carros de la antigüedad sahariana y la expansión de la lengua "líbico-bereber" coinciden en el espacio. Las rutas de carros que enlazan el Magreb con el Africa negra nos dan un mecanismo que explica la gran distribución espacial de la lengua líbico-bereber hace 3000 años y su posible rápida expansión. Obviamente la gente de este periodo de los carros son los antepasados directos de los actuales Amazigh. La dispersión de estos elementos culturales por extensas zonas del continente permite hablar de flujos de comunicación interétnicos. Para Gabriel Camps (1994) la extensión de las inscripciones líbicas y de tifinagh (el alfabeto Amazigh) coinciden geográficamente (sahara y/o NW de Africa) con las más antiguas de carros tirados por dos o cuatro caballos. La presencia de inscripciones en tifinagh se hallan desde la península del Sinaí hasta las Islas Canarias y desde el Mediterráneo hasta orillas del Río Volta, en Burkina Faso. En ese sentido, gran parte de la toponimia del Noroeste de Africa sólo se puede explicar recurriendo a las lenguas amazigh. Ahora bien, la datación exacta de la epigrafía en tifinagh es imposible de obtener actualmente y ello hace difícil que se puedan establecer periodizaciones históricas fiables a partir del tifinagh. La extensión de la lengua bereber, las inscripciones en tifinagh y las características socioculturales que comparten los pueblos bereberes se puede explicar por las rutas comerciales que abrió la introducción del caballo y el carro en el Sahara y Norte de Africa, rutas que podrían haber llegado al Níger Los teónimos del Dios sol, se explican por lo acontecido en el periodo de los carros , que entre los egipcios se llama Amon-Ra, entre los guanches de Tenerife Achamon y entre los fenicios Ba'al Hammon. Y el sol es un elemento fundamental en la religión y creencias preislámicas de los Amazigh, (hogueras solsticiales bereberes), aunque también lo fue de otros pueblos del Oriente Medio, debido a lo cual distintas oraciones del Islam coinciden con la salida y la puesta del sol, precisamente para eclipsar los cultos solares preislámicos. No por casualidad, Alejandro Magno fue al actual oasis de Siwa (Egipto) para ser investido divinamente en ese oráculo líbico donde estaba la fuente del sol.

5 Contactos con los Egipcios: Los Temehu antes nombrados están representados frecuentemente durante el imperio nuevo, (desde de el 1554 al 1304 A.C), llevan una coleta trenzada que cuelga delante de las orejas, y se dobla sobre los hombros,. Con frecuencia llevan plumas en sus cabellos y a veces están tatuados. Van armados con arco y a veces con la espada o con el bumerang. Todos estos rasgos serán también señalados por Herodoto en el S V A.C en los libios de las Sirtes. Por lo tanto puede concluirse que los temehu son los antepasados de los libios que conocerían los griegos en la Cyrenaica. Seti I hubo de rechazar incursiones de los temehu hacia el –1317. Desde temprano tenemos el ejemplo de Ramsés II (1300-1235) que detuvo el intento de invasión de los libios y los "Pueblos del Mar". Ramses II incorporó contingentes libios en el ejército egipcio. Ramsés ocupó la costa hasta El-Alamein y una estela alli encontrada menciona a los Libu por primera vez. De Libu, (rbu), tomaron los griegos la denominación de Lybia primero para llamar a esa zona y luego para denominar a toda Africa. La onomástica de los Libu, es la misma que la de los numidas que conocerá Herodoto 8 siglos más tarde. Bajo Menephta hacia el –1227 son mencionados los maschwesch, vecinos occidentales de los Libu. Ambos parecen ser ramificaciones de los Temehu. En el templo de Karnak, los bajorrelieves conmemoran la victoria de Merneptah en Piriu,(﷓1229), contra los pueblos del O, (Rbu o Lebu), y los pueblos de Mar: Eqwesh, tursha, luka, sherden y sheklesh. Se ha sugerido que la inscripción de Karnak mezclaba dos campañas casi contemporáneas, una al oeste y otra al este de Egipto, donde estarían los pueblos de Mar en Acción. Tras la muerte del faraón, volvieron las invasiones. Bajo el reinado de Ramses III hubo dos guerras líbico-egipcias, en el -1194 y en el –1188: los Libu y luego los maschwesch intentaron ocupar el Delta. Desde Ramsés III se sabe con certeza que los maschwesch poseían carros tirados por caballos. Los invasores fueron derrotados pero se permitió el establecimiento de libios y la incorporación de muchos de ellos al ejército egipcio. Las victorias de Ramsés III le permitieron ocupar el oasis de Siwa, y extender el culto a Ammon de Tebas, que se extendió rápidamente por todo el Sahara. Entre los libios con los que se enfrentó Ramses III estaban los Esbet y los Beken, mencionados por Herodoto siete siglos más tarde como Asbistes y Bakales. Precisamente de los "asbites", que podrían ser los "isabaten" de quienes los "tuaregs" dicen que aquellos fueron los primeros en ocupar el macizo sahariano del Hoggar y el Tassili n'Ajjer. Herodoto señala que eran los mejores conductores de cuádrigas (carros tirados por cuatro caballos). Los Bakales llegaron a Marruecos en la época romana. La denominación de maschwesch se relaciona con Amazigh, (hombre libre en Bereber), y que seguramente explica el etnónimo de los Maxues mencionados por Herodoto en las Sirtes. Las dos guerras egipcio-líbicas se relacionan temporalmente con la segunda de las incursiones de los pueblos de mar: En el 1191 A.C los pueblos de Mar Peleset, Tjekker, sheklesh, denen, y weshesh atacaron Egipto igualmente. Pese a lo que piensan ciertos especialistas. Los líbicos no copiarían el uso del carro de guerra a los pueblos de mar, (sólo hay una mención que los asocia, y es dudosa, en el reinado de Menephta). Parece más probable que lo copiasen de los egipcios, que lo utilizan desde la invasión de los hicsos, cuatro o cinco siglos antes, y que han tenido una relación más larga y constante con los líbicos. 6 Contactos con los fenicios y primeros cartagineses Los Fenicios, en el siglo XI A.C, comienzan a asentarse por todo el litoral, llegándose a establecer en la actual localidad de Mogador (en el Atlántico marroquí). Interesados por el estaño, crean una ruta costera con Ciudades como Rusadir, (cerca de Melilla), Tingis, (Tánger), Likus, (Larrache), y Gadir, (Cadiz). Los fenicios fundaron Cartago en el siglo IX A.C, núcleo que servirá a la expansión Cartaginesa (siglo III A.C); en ese siglo Cartago es una de las ciudades más importantes, tanto por sus relaciones mediterráneas como norteafricanas. En la época del Periplo de Hannon, hacia el S VI-V A.C, es casi seguro que el Magreb estaba ya berberizado, ya que los nombres de las escalas corresponden a nombres bereberes. Los cartagineses hablan de los Lixitas y de los etíopes inhospitalarios que viven más arriba, en un país montuoso infestado por fieras, donde se encuentran las fuentes del Lixus. Es posible que con estos comentarios quisieran infundir cierto miedo a futuros competidores. 7 Contactos con los griegos Los Dorios estuvieron presentes en invasiones o incursiones en la Cyrenaica hasta el S VI A.C, (caía relaticamente cerca de Creta). En Cyrenaica donde fundaron 5 ciudades, y fue la zona del norte de Africa de Mayor influencia griega; la zona de más al oeste es de nombre griego, (Tripolitania), pero la influencia griega duró poco. Las primeras noticias sobre los numidas, (en griego Nomades), se remontan al S ﷓VI. No establa clara su diferenciación étnica con respecto a pueblos vecinos. Los límites de Numidia, no siempre precisos variaron según la época. Herodoto en el S V habla de diversos pueblos líbicos en tierras del Norte de Africa: - Libia de las fieras: una región montañosa, boscosa con leones, elefantes, osos, grandes serpientes, y hombres en estado salvaje. Evidentemente Herodoto no conocían bien la región del Magreb. El magreb era una región misteriosa para los griegos que situaron cerca de alli sus columnas de hércules, el jardín de las Hespérides, y demás elementos mitológicos. Sin duda los fenicio-cartagineses habían fomentado esta ignorancia para preservar sus intereses en la zona. El Periplo de Hannon con sus contradicciones está en la línea de desinformar. Hecateo de Mileto, mejor informado, habla ya en el S –VI habla de ciudades libias al O de Carthago. - Al Sur de la "Libia de las Fieras", en los oasis entre Tebas y el Atlántico, vivían los Ammonianos, (en el oasis de Ammón Ra), los auyila, los garamantes y los atlantes, al S de los cuales está el verdadero desierto, (están situados en el N de las dunas del gran desierto). - En la costa cita, del E al O, los Adirmaquidés, Gilganés, Asbystes, Bacates, Ausquises, Nasamones, Psiles, Maces, Lotófagos, y inmediatamente al S de estos los gindamés; en la orilla oriental del lago Tritonis,(Probable Golfo de Gabes), estában los Maklies, en la occidental los Auses, Maxies, Zauezes, y Gizantes en el litoral al S de Cartago, y frente a la isla de Cyraunis. Herodoto cita a agricultores y "nómadas",(que en realidad eran transhumantes), que se alimentaban de carne y leche y desconocían el cerdo. Los que había entre la orilla occidental del Tritonis y Cartago eran en su mayoría sedentarios y cultivaban el Trigo. Los demás eran transhumantes. Los Maxyes decían descender de los Troyanos. Los nasamones tenían constumbres referentes a juramentos y adivinación. Los Gidanes dedicaban sus mujeres a la prostitución, (como los rituales actuales de los Ulad﷓Nail y Ulad Sidi﷓Rahal). Los Admaquides habían adoptado construmbres egipcias. Herodoto describe distintas formas que tienen los líbicos de cortarse el pelo. Los nasamones iban a recoger anualmente su parte de dátiles en el oasis de Auyila. Los Asbystai, según Herodoto, eran muy hábiles en conducir carros tirados por 4 caballos. El mismo autor dice que los libios que habitaban al S de Cirene, en particular los Bacates y los Asbystai imitaban las constumbres de los habitantes de esta ciudad. La influencia griega en la Cyrenaica fue notable. Herodoto no conocía las agrupaciones étnicas de la Libia de las fieras. Sin embargo los bacates en su migración irían a parar en la época de los romanos al mismo norte de Marruecos, harían esporádicas incursiones en la península, y persistirían en la edad media musulmana como Bargwata. Vemos que una de las cosas que llaman la atención de Herodoto es que algunos eran expertos en la construcción, conducción y manejo de carros: Herodoto dijo que los Asbystai, eran muy hábiles en conducir carros tirados por 4 caballos. El mismo autor mantenía que los antiguos libios le enseñaron a los griegos las ventajas de la cuadriga, (hecho que no hay que tomar al pie de la letra, ya que los griegos micénicos ya conocían el caballo y el carro). Herodoto dijo también que los garamantes perseguían con carros de cuatro caballos a los "etíopes" (pueblos de piel muy negra). Los "garamantes" fueron uno de los pueblos que atravesaron el Sahara hasta el actual Níger con sus carros tirados por caballos 8 Los Libios en Hispania antes de las guerras Púnicas El periplo de Avieno, que da información presuntamente del S VI A.C, habla de los libiofenices en las costas andaluzas al este del estrecho. Sin duda era un amalgama de fenicios y gentes oriundas del Magreb. Eforo en el S VI A.C los vuelve a mencionar. Estas son algunas de las pocas fuentes, poco seguras, que tenemos de la presencia y permanencia de los bereberes en suelo peninsular. Hay noticias de que los libiofenices apoyaron a los cartagineses durante las guerras púnicas. Si algunos historiadores han querido dar un origen norteafricano a los iberos, y darles un origen bereber, esta hipótesis no se sostiene, ya que: - El fenómeno cultural ibero es una fenómeno indígena en una península ibérica que recibe aportes culturales del este, (griegos y fenicios), no se registra ninguna iberización en ninguna zona del norte de Africa, y si en el sur de Francia. - La escritura líbica, el tifinagh es diferente del alfabeto ibérico, aunque ambas surgidas por contacto con los fenicios. - Las lenguas bereberes, ni otras afroasiáticas, no sirven para interpretar las escrituras ibéricas, en cambio si que sirven para interpretar topónimos canarios. La onomástica ibérica es diferente de la onomástica líbico-bereber. - Por último, el modelo actual de entender la difusión de la lengua líbico-bereber y algunos elementos culturales líbico-bereberes desde el Desierto Líbico, gracias a las rutas de carros saharianas, hace unos 3000 años, superponiéndose o desplazando a otras culturas, y la teoría que partiendo de un mejor conocimiento de las lenguas camito-semitas, las hace originarias de Etiopía, nos impide ver a los iberos del I milenio A.C y a los Bereberes como descendientes comunes de un estrato cultural más antiguo presente en el Mediterráneo. También se ha hecho énfasis en relacionar al vasco con las lenguas bereberes e incluso algún lingüista heterodoxo ha clasificado al vasco entre esas lenguas, pero esto tampoco se sostiene porque los parecidos léxicos con entre el vasco y las lenguas bereberes no son suficientes para clasificar al vasco entre las lenguas afriasiáticas, (camito-semitas), y son coincidencias que se dan con otros idiomas de otras familias diferentes, incluida la indoeuropea, (ciertos términos en persa se han querido ver como relacionados con ciertos términos en vasco, pero el persa es una lengua indoeuropea como el latín, el griego o el castellano, sin relación ni con el vasco, ni con el bereber). Sería como clasificar el húngaro como lengua latina por tener alguna palabra de origen latino, o clasificar el Español como una lengua germánica por tener préstamos lingüísticos del alemán e inglés: guerra, jersey, etc... Las palabras en común entre bereber y vasco se trata de préstamos lingüísticos como las palabras inglesas que toman otros idiomas hoy, sólo que estos se refieren a otra época, a una economía agraria. Para una somera explicación del problema remito al libro “ Los pueblos de España “ de Caro Baroja. De la interesante teoría vasco-iberista no vamos a hablar ahora, y me remito al mismo libro, donde explica sus pros y sus contras, y sus pocas evidencias como la Iliberris granadina. Durante y después de las guerras púnicas hubo presencia de mercenarios de origen numida o libio, y es más Numancia cayó ante Roma con la ayuda de numidas dirigidos por Yugurta. Yugurta fue un caudillo numida que más tarde daría quebraderos de cabeza, hasta el punto que un autor clásico, conmovido por la guerra entre Roma y los numidas escribió el Bello Yugurtino. Alli sale una frase que hizo célebre a Yugurta: " Roma se vendería si encontrase un comprador ". Nota: Si alguien quiere comentar algo de este artículo, en archivo de conocimientos de celtiberia hay un foro titulado carros líbico-bereberes, en la sección de temas históricos. Allí puede dejar sus comentarios


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Comentarios

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  1. #1 YUGHURTA 10 de nov. 2003

    El artículo me parece muy interesante. Me gustaría añadir o más bien preguntar sobre vuestra opinión respecto a la tesis desarrollada por la historiadora Nuria Sureda Carrión (+) en la que afirmaba el origen protoibero de los masawash (uno de los supuestos pueblos del mar) y sus dirigentes que llegaron a ser faraones en la XXII dinastiai

  2. #2 Cierzo 06 de mayo de 2006

    Por petición del druidasesor Kaerkes pongo el alfabeto "tifinagh" que usan los bereberes. Aunque el bereber sea una lengua esencialmente de tradición oral, los Bereberes poseen desde hace al menos 2.500 años, su propio sistema de escritura llamado "libico-bereber" ( tifinagh en bereber). El único dialecto del amazigh que ha conservado la antigua escritura -Tifinagh- es el Tamaceq. http://www.proel.org/alfabetos/tifinagh.html

  3. #3 kaerkes 06 de mayo de 2006

    Gracias Cierzo!, creo que el alfabeto tifinagh insertado aquí va bastante justificado. Así de paso rescatamos estos artículos de hace más de 3 años del más profundo e injusto de los olvidos.

  4. #4 ainé 07 de mayo de 2006

    Por qué será que en todo los alfabetos del universo se repiten símbolos (a mi...empiezan a parecerme toitos iguales) :-(

  5. #5 Piñolo 08 de mayo de 2006

    Será porque la navegación es mucho más antigua de lo que suponemos,ainé. Te pongo unos ejemplos en español,maya y acadio y caldeo: Español Maya Acadio caldeo madre na nana padre ba abba sol kin kin cola kun kum agua ha a la Tierra ma ma país ta ta el mundo kalac kalama Por otra parte tenemos que el periodo solutrense parece ser el momento de máximo esplendor de la industria del sílex en el paleolítico.Aunque hay quien piensa en un origen europeo,cabe la posibilidad de un origen africano dada la similitud de los yacimientos de parpalló,en Gandía,y el de Mugaret el Aliyah,en Tánger. Es decir,para mí iberos y bereberes son los mismos.

  6. #6 Vazquez 08 de mayo de 2006

    Piñolo, es curioso, sabes, sin detenerme mucho en buscar puedo agregar como se dice en Kazajo (kazako, según la RAE) las palabras que hay en la minúscula lista que das. Español / Maya / Acadio caldeo / Kazajo madre / na / nana / ana; (analegk: “pistilo”,órgano femenino de la flor) padre / ba / abba / baba; (aga: hermano mayor) sol / kin / kin / kun cola / kun / kum / kiruk agua / ha / a / aghen: corriente de agua o cualquier fluido) la Tierra / ma / ma / --- país / ta / ta / Ata: Padre de los padres; ancestro; Nación el mundo / kalac / kalama / --- Para las expresiones: la Tierra y el mundo, no conozco ahora mismo ninguna que tenga alguna semejanza fonética. Sin embargo, hay una curiosidad, los kazajos utilizan la palabra Kala para nombrar ciudad, muchos lingüistas opinan que proviene del árabe, otros dicen que es un palabra antigua kazaja, pero ahora veo que los mayas utilizan Kalac, para nombrar la ciudad, y es sabido que las poblaciones antigua amerindias son de origen (en una de sus vertientes) asiático. Pero además existen un verbo en Kazajo: Kalau = construir, esta palabra si considerada de origen kazajo (altaic)

  7. #7 wanche 06 de feb. 2007

    estoy totalmente de acuero con el origen comun de ibereos i bereber sin olvidar dela aparicion en la isla del hierro de escrituras en alfabeto ibero_levantino

  8. #8 Montesclaros 07 de feb. 2007

    Desde luego que iberos y bereberes tienen un origen común, todos tenemos un origen común. En el poblamiento de las riberas del mediterráneo hubo una rama que se fue por la parte norte del mediterráneo y otra que se fue por la parte sur (norte de África), el punto de separación de estas ramas en el oriente del Mediterráneo es el punto común. Las diferencias antropológicas entre iberos y bereberes son muy fáciles de comprobar hoy en día....y las vemos todos todos los días...aunque se aprecia también unas similitudes de origen común. No entiendo cómo os parece tan dificil de entender...por antropología física se ve inmediatamente. Saludos.

  9. #9 jaaalexandre 09 de jul. 2007

    A origem dos descobrimentos portugueses

    Vejamos um extracto da Geografia de El-Idrisi, sobre os aventureiros do século X-XI:

    «[...]

    De al-Caçr a Lisboa, 2 jornadas.

    Lisboa está construída na margem setentrional do rio Tejo; é aquele sobre o qual está localizada Toledo. A sua largura depois de Lisboa é de 6 milhas, e a maré faz-se ressentir violentamente. Esta bela cidade que se estende ao longo do rio, está limitada por muralhas e protegida por um castelo. No centro da cidade há fontes de água quente tanto no inverno como no verão.

    Situada nas proximidades do Oceano, esta cidade tem à sua frente, na margem oposta, o forte de al-Ma’dan (Almada), assim designado porque o mar lança grãos de ouro na margem. Durante o inverno os habitantes da zona vão junto do forte à procura deste metal e isto dura até que acaba a estação rigorosa. É um facto curioso que nós mesmos testemunhámos.

    Foi de Lisboa que partiram os Aventureiros, aquando da sua expedição tendo como objecto de saber o que continha o Oceano e quais eram os seus limites, como já foi dito. Existe ainda em Lisboa, perto dos banhos quentes, uma rua que se chama Rua dos Aventureiros.

    Vejamos como a coisa se passou: eles reuniram-se ao número de oito, todos parentes próximos; e depois de terem construído um navio mercante, embarcaram água e víveres em quantidade suficiente para uma navegação de vários meses. Lançaram-se ao mar ao primeiro sopro de vento de este. Depois de terem navegado durante onze dias ou cerca disso, chegaram a um mar cujas ondas compactas exalavam um odor fétido, escondiam numerosos recifes que eram difíceis de ver. Temendo o perigo, mudaram a direcção das suas velas, correram para sul durante doze dias, e alcançaram a ilha dos Carneiros, onde numerosos rebanhos pastavam sem pastor e sem pessoa para os guardar.

    Tendo posto pé nesta ilha, encontraram uma fonte água corrente e perto daí uma figueira selvagem. Apanharam e mataram algumas ovelhas, mas a carne era tão amarga que era impossível de comer. Só aproveitaram as peles. Navegaram ainda doze dias para sul e encontraram enfim uma ilha que parecia habitada e cultivada; aproximaram-se a fim de saber o que era; pouco tempo depois foram envolvidos por barcas, feitos prisioneiros e conduzidos a uma cidade situada no litoral. Desceram e foram conduzidos a uma casa onde viram homens de alta estatura e de cor alaranjada- avermelhada, que tinham pouca barba e mantinham os cabelos longos (não frisados), e as mulheres que eram de uma rara beleza. Durante três dias ficaram prisioneiros numa divisão desta casa. O quarto dia viram vir um homem falando uma língua árabe, que lhes pergunta o que eles eram, porque é que tinham vindo, e qual era o seu país. Eles contaram-lhe a sua aventura; aquele dá-lhes boas esperanças e fez-lhes saber que era um intérprete do rei. No dia seguinte foram apresentados ao rei, que lhe faz as mesmas perguntas e ao qual eles responderam, como já tinham feito no dia anterior ao intérprete, que se tinham aventurado ao mar para saber o que poderia ter de singular e de curioso, e a fim de constatar os seus limites extremos.

    Logo que o rei os ouviu assim falar pôs-se a rir e disse ao intérprete: «Explica a esta gente que o meu pai tendo outrora prescrito a alguns dos seus escravos a embarcarem neste mar, eles percorreram-no, em largura, durante um mês, até que, a luz (do céu) lhes faltou, eles foram obrigados a renunciar e essa vã empresa. O rei ordena depois ao intérprete de transmitir aos aventureiros uma magnanimidade da sua pessoa, de forma a que eles ficassem com uma boa opinião dele, o que foi feito. Eles voltaram então à sua prisão, e aí ficaram até que um vento de oeste se elevasse e tapando-lhe os olhos, fê-los entrar numa barca e navegaram durante algum tempo no mar. «Nós andámos», disseram eles, «cerca de três dias e três noites, e atingimos de seguida uma terra onde nos desembarcam, com as mãos atadas atrás das costas, numa praia, onde fomos abandonados. Aí ficámos até ao nascer do sol, no mais triste estado, por causa das faixas que nos apertavam fortemente e nos incomodavam bastante; por fim, tendo ouvido ruído e vozes humanas, nós pusemo-nos a gritar. Então alguns habitantes do país vieram até nós, tendo-nos encontrado numa situação tão miserável, desataram-nos e fizeram-nos numerosas questões às quais nós respondemos pela narração da nossa aventura. Eram berberes. Um de entre eles disse-nos: «Vós sabeis qual é a distância que vos separa do vosso país?» E à nossa resposta negativa, ele acrescenta: «Entre o ponto onde vós vos encontrais e a vossa pátria há dois meses de caminho». O chefe dos aventureiros disse então: wâ asafi (interjeição de desespero: «!»); é por isso que o nome deste lugar ainda hoje é de Asafî. É o porto de que já falámos como estando na extremidade do ocidente. »

     

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