Autor: Martín Almagro Gorbea
lunes, 12 de septiembre de 2016
Sección: De los pueblos de Celtiberia
Información publicada por: SALA
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DE LA ÉPICA CELTA A LA ÉPICA CASTELLANA. LA LITERATURA COMO NUEVO CAMPO DE ESTUDIOS DE LA HISPANIA CÉLTICA

Se analizan los elementos celtas en dos obras literarias: Cantar de Mio Cid y Romance del Conde Arnaldos. Se aportan abundantes paralelos en tradiciones celtas. Además, se destaca la importancia de los estudios literarios como otra vía de investigación de la Hispania celta.


http://dadun.unav.edu/bitstream/10171/21256/1/01.%20MAG.pdf



Más informacióen en: http://dadun.unav.edu/bitstream/10171/21256/1/01.%20MAG.pdf


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Comentarios

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  1. #1 Servan 13 de sep. 2016

    Muy interesante artículo.
    No veo lo específicamente celta del augurio de las aves.
    Entre los mapuche se observa que en general, el canto o vuelo de las aves nocturnas anuncia desgracias, y fortuna el de las diurnas. Así por ejemplo
    El chuncho {lechuza} canta
    el indio muere
    no será cierto
    pero sucede.
    El canto del chucao anuncia desgracias a la izquierda, fortuna a la derecha; así también el vuelo del fdu (perdiz) y de la hermosa loica de pecho colorado.
    El universo mapuche está presidido por los movimientos del sol; el lado derecho, del orto, es el lado del calor, de la vida. El lado izquierdo, del mar, es el lado del frío, la oscuridad y la muerte (femenino). Ambos lados son dialécticamente complementarios. Así también para el norte y el sur (lo cual se manifiesta en el kultrún, tambor shamánico semejante a los siberianos). Por ello los mapuche consideraban que los españoles, llegados del norte y del mar (W), eran emisarios del mal y la desgracia.

  2. #2 SALA 14 de sep. 2016

    Me alegro que le haya gustado señor Servan. Un cordial saludo.

  3. #3 Sotero21 15 de sep. 2016

    Para completar las veces que Cid vio en las aves presagio de infortunio, cuando salen sus hijas y yernos de Valencia.

    2615 - Violo en los avueros el que en buen ora cinxo espada

    que estos casamientos non serién sin alguna tacha;

    no s''''puede reprentir que casadas las ha amas.

    El Cid ve los agüeros al comenzar un viaje o en momentos de transición. La corneja es un ave que representa el papel de guía del camino en la tradición grecolatina y medieval.

     El Cid no solo cree en los agüeros, sino que toma medidas si son adversos. En el primer caso y según relata El Cantar :

    13 Meció mio Cid los ombros e engrameó la tiesta

    - ¡Albricias Álbar Fáñez ca echados somos de tierra!

    Es decir meneó los hombros y sacudió la cabeza. Con estas acciones conjura el mal presagio. Este acto es congruente con la costumbre romana de negar el mal presagio "abominari, omen exsecrari" e incluso modificarlo con fórmulas adecuadas.

    En la segunda ocasión, envía a su sobrino Félez Muñoz, que salva a las jóvenes de una muerte segura.

    En muchas partes de Castilla, León, en  las Extremaduras, se  tenía por mal agüero escuchar el canto de la lechuza desde la cama o que se posara un mochuelo en el alero. Los enfermos no han oír al cuervo. Si los cuervos revolotean sobre la casa del enfermo, morirá pronto. Los viejos consulta al cuco cuántos años han de vivir. Las avefrías predicen las nevadas.

    Que El Cid fuera buen augur siguiendo la tradición "celtíbera" es razonable siendo de donde era. Al fin y al cabo uno no cambia de "escuela" teniendo una mejor.

    Un cordial saludo a Sala y Servan

  4. #4 SALA 15 de sep. 2016

    Hola amigo Sotero. Me alegra verte por aquí. Un abrazo.

  5. #5 Servan 16 de sep. 2016

    Es un placer encontrarle por estos pagos, Sótero.
    En una estructuración mítica del cosmos, que se da en todas las culturas, hay seres que pertenecen  al lado oscuro de la muerte, como por ejemplo las lechuzas, los murciélagos; otros  a las zonas crepusculares y los hay puramente luminosos, como los guacamayos. L-Strauss ha escrito interesantes páginas sobre la relación del arco iris con lo podrido y los buitres; arco que une el cielo y la tierra. Los quechuas, cuenta Garcilasso Inca, se tapaban la boca cuando le veían, para que no se les pudrieran los dientes.  Es notable que en la amazonía se habla de dos arcos según su ubicación, uno trae buenas lluvias y cosechas, el otro malas lluvias y pudrición de las cosechas. Tienen el mismo nombre, dicho con ENTONACION diferente, de modo que el shamán debe ser muy cuidadoso cuando se dirige a esta entidad. La magia consiste en la correcta lectura de estos signos  y en su propiciación; por ejemplo, el origen de la escritura china.

  6. #6 percha 16 de sep. 2016

    Saludos a todos.

    Otro ave adivinadora de las más diversas cuestiones es el cuco (cuclillo). En Cantabria las mozas cantaban al cuco cuando lo oían: Cucu rabucu, rabucu de escoba, ¿cuántos años falta para la mi boda? Y según el numero de veces que cantase, así los años de espera. Este canto con numerosas variantes se da, al parecer,  en toda España. También se le interrogaba sobre otros asuntos como los años de vida y demás. Estos cantos se extienden por toda Europa, como puede verse en los siguientes trabajos:

    Los augurios del cuco: versiones hispánicas y paneuropeas

    José Manuel Pedrosa 

    Materiales para el estudio comparado del culto a los muertos. El cuco en el folclore ruso y español: Hacia los orígenes de una creencia.

    Ángela Espinosa Ruiz

  7. #7 SALA 16 de sep. 2016

    En Asturias  ¡cuquiellu rau de perru!, ¿cuantos años falten pal mió entierru?................... me alegra ver a los principales espadas veleyenses de los viejos tiempos.

    En Galicia y en Asturias; en las zonas más profundas rurales quizás también en otras partes de la península se conocen muchas historias sobre cuervos encarnando a difuntos para visitar a los vivos.

    No hace mucho oí una historia asombrosa sobre un padre que le habia dejado una herencia de tierras a un hijo con la condición de que no vendiera una determinada finca que tenía en gran estima. Una vez muerto el padre hacía años  y  estando limpiando el hijo  en una cuadra posose un cuervo muy cerca en un poste y se le quedó mirando   fijamente.  ¿Qué quieres dijo el hombre? Y entonces el cuervo habló maldiciendolo por haber vendido la finca. 

  8. Hay 7 comentarios.
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