Autor: Teodoro Fondón Ramos
miércoles, 24 de febrero de 2016
Sección: Protohistoria
Información publicada por: Tfondonr
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El Bronce Final I: Proceso de Concentración de la Población en grandes poblados

Sirviendo un poco de continuidad a las anteriores entregas sobre la edad del bronce y las características generales que le dan entidad a este período de lo que los investigadores hemos dado en llamar como la protohistoria de la Península Ibérica, en esta ocasión voy a tratar un proceso que considero clave para hablar de esa entidad protohistórica, un cambio que se viene fraguando desde el período inmediatamente anterior al bronce final que ha quedado profundamente fosilizado en el registro arqueológico y que nos habla de un traslado de las poblaciones en pequeños núcleos poblacionales a concentrarse en grandes poblados, pero ya veremos que este proceso no se va a dar en todos los lugares por igual sino que será en lugares muy concretos; tal vez motivado por otro proceso que historiadores y arqueólogos hemos dado en llamar como la crisis argárica.

Durante el Bronce Final I, en Andalucía Oriental se produce una concentración de la población en grandes poblados, que en casi la totalidad de los casos han contado con una ocupación importante argárica del Bronce Inicial y Medio. Para las fases iniciales, desconocemos casi cualquier documentación sobre la planta interna de las mismas, salvo los datos avanzados por la fase V de Fuente Álamo (Cuevas del Almanzora, Almería), donde destaca en la reestructuración del hábitat la presencia de una cisterna para el almacenamiento de agua dentro del poblado y la desaparición de las torres argáricas, mientras que en Gatas el espacio excavado es aún pequeño. En el Rincón de Olvera (Úbeda, Jaén), durante el Bronce Final IA, se documentaron grandes cabañas de planta oval, puertas adinteladas, hornacinas en las paredes y suelos pavimentados con lajas de piedra.

 

Para un momento más avanzado del Bronce Final IC, la documentación procede casi exclusivamente de Cuesta del Negro (Purullena, Granada), donde se conocen unas nueve viviendas que presentan dos grandes fases constructivas, y en un sector  (zona A) se localizó la superposición de cuatro cabañas. En general, se trata de cabañas de planta rectangular sobre un aterrazado horizontal cortando estratos previos o la roca virgen, con un zócalo de piedra, paredes de adobe y techo de ramaje a dos aguas de acuerdo con la distribución de los postes en el interior y exterior de las viviendas, donde contarían con un alero. Dentro de las mismas había un suelo de barro endurecido, hogar en una pequeña fosa o delimitado por una capa de barro endurecido y, en un caso, un recinto semicircular de adobes de barro, que quizás sirvió como lugar de almacenamiento.

 

La crisis argárica motivó el desplazamiento definitivo del área hegemónica regional desde el Bajo Almanzora hacia nuevos centros políticos situados en el Alto Vinalopó y Bajo Segura, situados en su periferia política. De esta forma, la comarca del Bajo Segura volvió a recuperar un protagonismo que ya había ostentado durante el Bronce Inicial.

 

A lo largo del Bronce Final IA-IB (1625-1425 a.C.) se produjo un claro proceso de concentración poblacional en la comarca de Villena (Alicante), reduciéndose los 25 poblados del Bronce Inicial-Medio a solo uno, el Cabezo Redondo (lugar de hallazgo del famoso Tesoro de Villena). También en la cuenca media del Vinalopó se abandonaron poblados como el Peñón del Trinitario (Elda) o La Horná (Aspe), entre otros, los cuales habían estado orientados principalmente hacia el control del territorio desde el Bronce Medio II, para agruparse en el Portitxol (Monforte del Cid) y quizás en el Tabayá (Aspe). Otro tanto debió suceder en el Bajo Segura (Alicante), abandonándose poblados ocupados durante el Bronce Medio para agruparse en las Laderas del Castillo (Callosa del Segura).

 

En Andalucía Occidental, los mejores datos, aunque también insuficientes, proceden de Setefilla. El corte 2 aportó un paramento de muralla con un bastión circular que podría corresponder a un momento de tránsito del Bronce Final I. Existen otras murallas, aunque desconocemos su correcto encuadre cronológico, como la muralla con bastiones de la Mesa de Gandul (Sevilla), el bastión de la Puerta de Sevilla en Carmona (Sevilla) y aparentemente otra en Montemolín (Sevilla), poblados los tres que presentan cerámicas tipo cogotas.

 

Bibliografía:

 

GRACIA ALONSO, F. “De Iberia a Hispania”, Madrid, 2008, pp. 41-44.        


Más informacióen en: http://www.historiayarqueologia.com/profiles/blogs/el-bronce-final-i-proceso-de-concentraci-n-de-la-poblaci-n-en


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