Autor: Erix
jueves, 20 de marzo de 2008
Sección: Artículos básicos para iniciarse
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La invención de la simbología. Santiago Apóstol, Peregrino, Matamoros.

La necesidad de la exaltación de la Iglesia Compostelana frente a Roma, Jerusalen y Toledo se manifiesta con la creación simbólica de un mito: Santiago Zebedeo como Apóstol, Homo Viator del Medievo y Miles Christi.

La invención de la simbología. Santiago Apóstol.

Iconografía deriva de las palabras griegas eikon que significa “imagen” y graphein que significa “escribiendo”, según Straten.  Son dos conceptos potentes e indisolubles, que nos acercan a la realidad compleja situada más allá de lo cognoscible. El cristianismo comprendió pronto lo interesante de dirigir las manifestaciones creadoras para hacer de ellas un instrumento expresivo de la piedad pública y privada y convertirla en algo, como decía A. Grabar, completamente edificante. A finales del siglo VI el papa Gregorio el Grande define el papel de la imagen cristiana de una manera que será ya determinante durante toda la Edad Media: “La imagen es la escritura de los iletrados

Durante el reinado de Mauregato (hacia 789) la liturgia Hispánica se enriquecía con el primer himno conocido en honor del Apóstol Santiago el Mayor. Pocos años después, en torno al año 814, en la parte más septentrional de aquel pequeño reino, durante el pontificado de Teodomiro, obispo de la diócesis de Iría Flavia, tuvo lugar el descubrimiento o inventio del sepulcro del Apóstol Santiago.

A raíz de este hecho los acontecimientos se sucederán casi de un modo vertiginoso hasta convertir a Compostela en uno de los centros de peregrinación más importantes del medievo europeo. A todo ello contribuirá el  obispo Diego Gelmírez. El mensaje que necesita transcribir la nueva iglesia del apóstol se dirigía a toda la cristiandad. Y este hecho no era menor, pues nos habla de una clara política de exaltación de la Iglesia Compostelana y de formación cultural y social de esta. Convenía hablar una lengua que fuera universal, y va a ser concebida en el dominio de las artes plásticas.

Por medio de esa lengua, la iglesia introduce sus raíces en el terreno del Románico  fecundado por la predicación apostólica. Es por esto, que en su basílica románica, Santiago esta esencialmente representado por las características del apóstol vestido con túnica u manto drapeado. Otro importante atributo de Santiago Apóstol es el libro aludiendo a las epístolas o la cartela o filacteria que comunica su identidad o que narran versículos bíblicos, normalmente en el brazo izquierdo, como en la tradición judía. Esta imagen pues, toma su fuerza y su legitimidad de la tradición y se le va a unir el hecho de la peregrinación de forma natural. Como apóstol viste túnica, normalmente de color rojo en alusión a su martirio, lleva los pies descalzos y en las manos el libro del Nuevo Testamento y puede aparecer con la cruz de doble travesaño, porque fue, según la leyenda, el primer arzobispo de España. También lleva espada por su martirio, y puede aparecer entre dos árboles. Es la representación más antigua del santo.

En ninguna parte y menos en Compostela se ignora la peregrinación con que se honra al apóstol, peregrinación que se impone como prueba viva del esplendor de su culto. En ninguna parte y menos en Compostela, se subestiman los distintivos que definen la condición de peregrino, el zurrón o bordón que se le impone en virtud del assumptio perae et baculi, puesto que se fabrican y se venden en el propio pórtico de la catedral. En fin, en ninguna parte y menos en el santuario del apóstol se ignora que la concha de vieira está a punto de convertirse en el emblema de los peregrinos. Es ahí precisamente donde esa espléndida vieira fue elegida Intersigna Sancti Iacobi, es decir, insignia de su peregrinación ya que los canónigos de la catedral estaban resueltos a conservar el control de su difusión. Es verosímil que toda esa liturgia de la peregrinación estuviese ya asentada en los primeros años del siglo XII e incluso antes, por lo que debemos concluir que la imagen de Santiago, tal como se ve en el registro superior de la portada de las platerías, es el resultado de una elección deliberada, realizada con pleno conocimiento de causa. Es esta pues, una imagen decididamente “moderna”, ya que tiene una intencionalidad clara.

Esta iconografía arcaica, que ahonda en la figura del Apóstol, es tomada de las Sagradas Escrituras, y vemos como en el testimonio de la Transfiguración (dentro de El Libro de la Vida) aparecen las palabras de Cristo resucitado, Pax vobis. Será este testimonio privilegiado el que lleve escrito en la  aureola el Apóstol junto con su nombre, Iacobus Zebedei, recordándonos que el apóstol es un enviado del señor, y más, pues ha sido llamado por Él. La cinta que recorre su cabellera le daba aspecto de  Athleta Christi, "Atleta de Cristo", en clara referencia a su martirio y por ser tenido como caballero de Cristo,como no se duda en llamarlo en el Liber Sancti Jacobi. El Athleta Christi  es un vencedor, un caballero victorioso de la cristiandad. Es por ello, que a un nivel popular y eminentemente religioso, los peregrinos  ven a Santiago como "Caballero del Invictísimo Emperador", esto es, Cristo. De esta forma claman para poder acceder a su sepulcro cuando encuentran el templo compostelano cerrado.  

Así, el mensaje que Santiago va a encarnar de manera fundamental, es el de la esperanza. No solamente la iconografía de Santiago es fruto de una evolución mecánica resultado de un determinismo histórico, pues a partir de la imagen del apóstol, va evolucionando el estilo, la manera, la sensibilidad y el temperamento de los autores que expresaron su figura en función de las inclinaciones del gusto de la época. Es arbitrario persistir en considerarla como una yuxtaposición o la combinación de tres “tipos” concurrentes e independientes: como Apóstol, como Peregrino y como Caballero, que son reflejo de su triple dimensión eclesial, popular y política de su culto.

La imagen de Strenuissimus no es menos religiosa que la de peregrino, y esta no es menos popular o laica que la de apóstol, porque todas esas representaciones no se basan solamente en su legitimidad si no en la posibilidad misma de la apostolicidad de Santiago autentificada por y a través de su martirio. 

 

Santiago Peregrino, homo viator del Medievo.

        

La aparición casi correlativa de otras dos imágenes del Apóstol van a estar destinadas a un importante éxito: la representación de Santiago como peregrino y, posteriormente, como Miles Christi o Liber Sancti Jacobi.

Según Pérez Dorado, la iconografía de Santiago Peregrino, que identifica a Santiago con sus devotos, surge en Francia en el siglo XII siendo difundida rápidamente por toda Europa y estando en relación con el extraordinario desenvolvimiento que adquiere en ese periodo la peregrinación a Compostela. Va a ir evolucionando y adaptándose a los distintos estilos a lo largo de los siglos. La imagen del Apóstol va a asumir rápidamente los atributos distintivos del peregrino, hasta que en el siglo XVI encontramos que va vestido con la indumentaria propia del caminante de la época – túnica corta, esclavina, bordón con calabaza, sombrero de ala ancha, zurrón y concha- que se difundirá ampliamente en la España del siglo XVII, sin que esto implique, en absoluto, la desaparición del tipo de “apóstol-peregrino” que seguirá ocupando un lugar destacado en el repertorio iconográfico jacobeo.

El peregrino, en origen, cuando no significa literalmente extranjero, como muestra la ilustración de ciertas comedias de Plauto en Tours, en el siglo XII, significará el enviado. Toda la iconografía románica lo prueba: el mensajero, igual que el misionero, ya sea despachado por su abad o por su obispo, lleva una pera en el mismo instante en que recibe el bordón como prueba de la bendición de aquel que lo envía. En cuanto a Santiago, puede, además, que una intención pastoral se incorpore a esa convención iconográfica. Los emblemas del peregrino, pera et baculus, son la seña inequívoca de su condición, que para la iglesia es la de penitente a la vez, que de manera concomitante, lo hace como Cristo de Emaus. Una simultaneidad también calculada. Santiago se viste con hábito de peregrino a imitación del habitus peregrini, es decir, con zurrón y con bordón, y estos emblemas del peregrino no hacen sino redoblar la exigencia de pobreza evangélica que es entrega a Dios.

             El carácter de la peregrinación podía ser doble: o bien penitencial, como acto de reparación, de purificación y de contacto con lo sobrenatural, o bien impenetratorio, persiguiendo la obtención de una determinada gracia espiritual o corporal, la curación de una enfermedad o la conversión de alguien. El contacto con el lugar santo y la recitación de unas plegarias o la realización de unos ritos determinados, así como la misma ascesis que llevaba consigo semejante viaje, eran condiciones necesarias para la obtención de lo deseado. Habrá que distinguir entonces entre la peregrinación por devoción o ascética y la penitencial, una especie de sustitutivo de la penitencia pública, una obra expiatoria que formaría parte del sistema penitencial de la época, según C. Vogel.

Ad sepulcrum beati Iacobi: Ésta es la meta de la peregrinación y aquí experimentará el peregrino la cercanía y el contacto con lo sagrado. Llegados a su sepulcro, la oración llena de fe expondrá y obtendrá de Dios, por intercesión de Santiago, la solución de aquellos deseos, peticiones y necesidades que le han traído hasta allí.  Santiago sugiere su figura de caminante poniendo los pies en planos diferentes que simulen movimiento. Sus signos son muy característicos como hemos mencionado con anterioridad: un sombrero de gran ala doblada en medialuna, calabaza para el agua, bordón o báculo de peregrinante que suele terminar su pomo con la forma de la letra griega tau (T). Esta forma fue prohibida posteriormente por la jerarquía eclesiástica debido a sus relaciones con la simbología esotérica, además de ser la posible representación del dios pagano Jano. Quizá se utilizaba originalmente, como instrumento de orientación nocturna para el peregrino, pues a la constelación del Tahalí o de las Tres Marías, en forma de T, se le llama "Báculo de Santiago". Del báculo se cuelgan algunos símbolos y cintas y estaba cargado de resonancias. Es evidente su relación con la Trinidad.

El zurrón, morral o espartilla para lo que se lleva de viático  aparece descrita en el Liber Sancti Iacobi como “estrecha de piel, con la boca abierta y sin ataduras” aludiendo a la humildad del caminante cristiano, que siempre tiene sus bienes abiertos para compartirlos con los demás hombres y a la generosidad del que da al peregrino. Algunas representaciones lo visten con una esclavina que sirve para proteger de la lluvia a los hombros y al pecho.

Mención aparte merece la venera, la cual llegó a ser la marca más propia del Apóstol. Los peregrinos cogían las vieiras en las rías altas y bajas de Galicia, donde se encuentra como en ningún otro lugar de Europa. Con ello demostraban haber llegado hasta el santuario pétreo de Compostela. La concha además, servía de salvoconducto preferente para cruzar fronteras. Hay múltiples análisis antropológicos, históricos y artísticos que asocian esta concha con la matriz de la mujer (recuérdese simplemente la Venus de Boticelli).

Los símbolos como amuletos mágicos y promocionales.

     La promoción popular de todo santuario requería la formación de un catálogo o Liber miraculorum de los prodigios allí realizados por intercesión de su patrono. Son colecciones  mucho más cercanas a lo popular que a lo teológico, según Klaus Herbers, y no fueron cultivadas tales colecciones ni por Jerusalén ni por Roma, seguramente por no reconocer competencia de otros polos de atracción, pero sí Compostela, que había de contar con la de San Salvador de Oviedo en la península y con muchos otros en Francia. Como no podía ser de otra manera, el apóstol Santiago se situaba en un rango de gran potencia en cuanto a capacidad taumatúrgica. El poder taumatúrgico del Apóstol, compilado y expuesto en el Liber Sancti Jacobi, remediaba todos los males y dolencias conocidos en el Medievo, según Márquez Villanueva.

Además, la iconografía de Santiago se nutre de tantos intercambios como número de peregrinos que no dudaban en aportar al santuario del Apóstol, a modo de ofrenda o exvoto para la protección, salud o perdón de los pecados, la imagen misma del santo tal y como se imaginaba en el medio artístico del que eran originarios. En sentido inverso, los peregrinos volvían invariablemente con alguna insignia de azabache, trabajadas para ellos en forma de “santiaguiños”, que prendían del sombrero  llegando a otorgarles incluso poderes mágicos y terapéuticos en su uso particular y doméstico.

En un sentido terapéutico, lo que se pide a Santiago es su mediación con el dios en la obtención de un determinado beneficio. Los fieles invocan a Santiago para obtener por mediación la salud corporal,  el perdón de los pecados  la protección contra los enemigos, ya sean los del alma o los del cuerpo. Las palabras utilizadas para expresar la intercesión del Apóstol son las usadas normalmente en la tradición eucológica del rito romano, según S. Blaise. Se habla de su intercesión (ac pro nobis aput dominum intercedere dignare), de su intervención (eius pio interuentu), de sus oraciones y preces (eius precibus resurgamus); pero también de sus méritos, que pesan en nuestro favor (adiuuemur meritis), y, por último, de su enseñanza y de sus ejemplos (instruamur exemplis), lo cual hace pensar enseguida en su imitación. Ello va a incorporarse de manera natural en el mensaje iconográfico: Santiago es Benefactor de cuantos necesitan su auxilio y para obtener sus favores debemos alejarnos de los pecados, los vicios, el mal…. Su intercesión acerca a la gloria del Señor.

(La III parte, Miles Christi y la exaltación de la monarquía. Continuará....)

;)

BIBLIOGRAFIA

BATTISTINI, M., Símbolos y Alegorías, 2003.

BECKER, U., Enciclopedia de los Símbolos, 2003.

DIAZ Y DIAZ, M., De Santiago y los caminos de Santiago, 1997.

GARCÍA TURZA, J., El camino de Santiago y la Sociedad Medieval. Análisis iconográfico. 2000.

MARQUEZ VILLANUEVA, F., Santiago: trayectoria de un mito. Estudio iconográfico, 2004.

TEMPERÁN VILLAVERDE, E., La liturgia propia de Santiago en el Códice Calixtino, 1997.

VORÁGINE, J., La leyenda Dorada, reed.1980.

 


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Comentarios

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  1. #1 Servan 20 de mar. 2008

     Felicitaciones por el excelente artículo.
    No me queda clara la significación de la concha. ¿Tendrá alguna relación con la concha heráldica, que entiendo alude a la riqueza? ¿O al rio, la Vía Láctea? Esta asociación es muy importante en el imaginario mestizo americano. Podría verse reforzada por el báculo en T, el cinturón de Orión, antiguo símbolo de Set, de su pene y quizá de su cruz.
    Te pido que te explayes más sobre la iconografía judía del personaje togado con un libro en la mano.

  2. #2 Servan 21 de mar. 2008

     Iaco puede ser el hijo de la estrella (Fesper), el gemelo que lleva la antorcha hacia abajo, iluminando el camino de los infiernos. Quizá Santiago viene directamente de Iaco y no de Iaqob. El camino es el camino de la Oca, o camino de la Serpiente, esto es la Vía Láctea donde es precipitado Orión por voluntad de la Diosa (Inana Ishtar en Babilonia).

  3. #3 Servan 21 de mar. 2008

     Dice Allen que la galaxia se llama en Inglaterra Way of Saint James, y en Francia el camino de Saint Jacques de Campus Stellae, aludiendo a la estrella (¿Venus?) que guió a su tumba; que en Alemania es Jakobs strasse, Jakobs Weg, que el cinturón (o falo) de Orión es su báculo, que la Vía es su escalera; por lo tanto no alude al apóstol, con el que no tiene nada en común, sino al patriarca soñador, pues la escalera es también un camino de las almas muertas al cielo.

  4. #4 Servan 21 de mar. 2008

     Las 3 María, logicamente, no pueden tener forma de tav (T), sino el conjunto de ellas con la "espada de Orión", lo que para los aztecas eran los palos de hacer fuego, y pueden formar la Y símbolo de Set, su cayado, quizá el tridente de Satán.

  5. #5 Anfus 21 de mar. 2008


    Enhorabuena Erix. Te pondría, por este artículo, un 10.

    La filosofía pitagórica concebía el diez como muestra de la perfección y lo relacionaban con el Ser supremo. Antiguamente se juraban por tetractis (diez) como si de lo más sagrado se tratase.

    En el alfabeto ogámico símbolo que representa el 10 se corresponde con el sonido "ku" representado por la letra Q. Según el Códice de Ballymonte que atribuye un árbol a cada ogám esta Q se denomina QUEIRT, el manzano. Hércules fue a buscar las manzanas de oro al jardín de las Hespérides pues este fruto simboliza la misma sabiduría iniciática que Isis o Io (Juan G. Atienza), cuyo mito comparó H. de Jubainville al de Buarainech, puesto por mí en relación a su vez con el BERO BREO del Facho de Donon, antecedente de Breogan.

    El TAU, la barca de piedra, la concha de vieira, la huella de la Oca...todos estos símbolos representan lo mismo: los cuernos de Santiago-Bero Breo.

    El 10 se considera como un símbolo de la señal de la griega IO, Isis, egipcia Ast denominada "Gran maga", "Gran diosa madre", "Reina de los dioses", "Fuerza fecundadora de la naturaleza", "Diosa de la maternidad y del nacimiento", "La Gran Señora", "Diosa madre", "Señora del Cielo, de la Tierra y del Inframundo"

    Libia le da a Fénix, Pireno e Io, que algunos dicen que era hija del río Inaco. Júpiter para apartar a su dama del furor de la celosa Juno, transformó a Io en una vaca blanca (Luna) encomendando a Argos vigilara su conducta. Tras Mercurio (Sol) matar a Argos (Noche), Io llegó a orillas del Nilo donde se la conoció como Isis. Los cuernos sobre su cabeza tiene que ver con que se la llamara Luna. La vaca era jeroglífico de Isis, como el toro lo era de Osiris. Los cuernos de la Luna albergan, en la regeneración de la naturaleza fecundada por las aguas que controla, así como en la medida del tiempo que establece, el principio y el fin.

    Existe relación entre estos cuernos que son "Arkhé" y el Arca de la Alianza, cornada en sus esquinas según versiones.
    Esa Arca es equiparable al Lingam-Yoni hindú, la ley. En ella residen el poder, la fuerza, lo divino. La Tau de los Profetas, el Yod (bastón de los grandes Iniciados Rabinos), el báculo pontificio, el bordón de los peregrinos, la maza de Hércules, el cetro del Rey Azuero, etc. albergan el simbolismo del mismo principio y fin que enciende, apaga y renuevan los ciclos de la naturaleza, en  la potencia fecundadora de la luna que controla las aguas representada por los cuernos cuya estilización debió suponer el principio del símbolo TAU, así llamada a su vez la constelación de Taurus.
    Moisés durante su peregrinaje portaba la vara del poder real que transformaba en serpiente. Usaba también el báculo.
    Como ejemplo del poder emanado de lo que representa el símbolo recordemos por ej. como en El Exodo, para liberar al pueblo hebreo del Faraón, Moisés  levantó su vara (el Yod de los Rabinos, la Tau de los Profetas), y las aguas se convirtieron en sangre.

    A esta cruz se la conoce también como la cruz de las profecías, o cruz del Antiguo Testamento, por haber sido el símbolo elegido por los israelitas para hacer con la sangre de los corderos sobre los postes y dinteles de las puertas en la noche de Pascua en Egipto.

    Pero la TAU es más conocida por ser una letra, tanto del alfabeto griego, como el hebreo, precisamente son las dos lenguas oficiales de la Biblia, y “casualmente” es la única letra que comparten ambos alfabetos.
    La TAU, como hemos dicho antes la encontramos en el hebreo, como taf o tav, según se cree su auténtico origen está en la letra taw del alfabeto fenicio. Dentro del alfabeto hebreo es la última letra, es decir significa el cumplimiento de la Buena Nueva, de la Palabra Revelada, ya que la Biblia se escribió en hebreo.
    En la actualidad la cruz TAU, reune multitud de significados, los que ha ido recopilando a lo largo de toda su historia, desde la más remota antigüedad, se considera un símbolo profiláctico, un amuleto, una protección, pero por encima de todo es un signo cristiano, una cruz, la cruz de San Francisco y de San Antón, la cruz de los peregrinos, es por ello que aparece tantas veces a lo largo de todo el Camino de Santiago.

    Pero no solamente aparece en el Camino de Santiago, también en el Camino de San Francisco de Asís, este símbolo que asociado a Moisés ya vimos relacionado a las "pergrinaciones" (éxodo).
    La razón de la vinculación de la TAU con San Antón, es porque según cuenta Santiago de la Vorágine, en la Leyenda Aurea, el bastón que siempre llevaba San Antón, tenía esta forma,

    También para los egipcios es importante, ya que se ha querido ver en ella la vara de Aaron que Moisés convirtió en serpiente, por ello también la podemos encontrar bajo la definición de cruz egipcia. Estos hechos los podemos leer en el libro del éxodo 7, versículos del 8 al 13:

    Se dice que los egipcios la utilizaban como amuleto protector ya que representaba la vida, el poder, la sabiduría y la fecundidad.

    La constelación de Tauro simboliza  un dilema mitológico: mientras que para unos es un gran animal que defiende a las Pléyades del gran cazador orion, para otros es ZEUS, mientras que para los más místicos es buey APIS.

      La constelación puede representar simplemente un par de cuernos, un símbolo de fertilidad y opulencia.. Riqueza  ligada a la fecundidad de la tierra representada por la siembra agrícola anunciada por esta constelación a la llegada del equinoccio Vernal hacia el año 4.000 antes de Cristo.
     
    ARCA
     
    Argo Navis es una extensa constelación del hemisferio sur celeste, que representaba el navío en que viajaron Jasón y los Argonautas de la mitología griega.

    El arca es la navegación de forma Argha de los Misterios.

    El Arca conserva los gérmenes de todas las cosas vivas necesarias para repoblación la tierra, representa la supervivencia de la vida, y la supremacía del espíritu sobre la materia, a través del conflicto de los poderes opuestos de la naturaleza.

    El Ark es el Argha sagrada de los hindúes, el Argha era un buque usado por los sumos sacerdotes como cáliz de sacrificio en el culto de Isis, Astarte, y Venus-Afrodita, diosas de la fertilidad y poderes de la naturaleza, o de la materia -, asociadas simbólicamente (véase la Concha de Venus) al Arca que contiene la Gérmenes de todos los seres vivos. " (" Isis Unveiled, " Vol. II ., p. 444.)

    "[[Arche]] relación a la rasit hebreo o la sabiduría. Palabra emblema del poder generativo femenino, el Arg o Arca, en el que el germen de toda naturaleza se supone que flota o cría en el gran abismo durante el intervalo que tuvo lugar después de cada ciclo.

     A Astoreth (Luna),  impersonal símbolo de la naturaleza,  buque de la vida que lleva por el Océano Sideral sin límites todos los gérmenes de la vida, se le identifica con Venus, al igual que todas los demás "Reina de los Cielos", a quienes pasteles y panecillos se ofrece en sacrificio...
     La forma de media luna, Argha de los griegos, era símbolo de la Reina del Cielo - Diana, o la Luna.  Ella fue la gran Madre de todos los Existences, siendo el Sol el Padre. El Sol (el Padre), la Luna (la Madre), y Mercurio-Thoth (el Hijo), constituyen la primera Trinidad de los egipcios, que personificó en Osiris, Isis y Thoth (Hermes).

    Timeo hablando de Arka, la llama "el principio de las mejores cosas".. La palabra arcano, "oculto", o secreto, se deriva de Arka. ". "Para nadie es lo Arcano mostrado excepto a los más alto" (Codex Nazareus), aludiendo a la naturaleza femenina, y el Espíritu, el poder masculino. Todos los Dioses del Sol  se llaman Archagetos "nacido de la Arka", la divina Virgen-Madre de los Cielos.


    De cuernos y dioses.

    La princesa Europa, hija del rey Aganar, paseaba un día, Zeus quedó prendado de ella y se transformó en un Toro blanco y dócil para acercársele sin levantar recelos. Y aprovechando que Europa que se monta en sus hombros corrió hacia la playa, se echó al mar y llegaron a Creta donde Zeus tomó a Europa surgiendo de esta unión tres hijos, el primero de los cuales, Minos, fue el Rey de Creta, siendo a posteriori Minos el título otorgado a los antiguos gobernadores de Creta. Supuestamente, Minos introduciría el culto al Toro en Creta haciendo que el arquitecto Dédalo construyera un laberinto, que llegará a ser "morada" del Minotauro, en el interior de su palacio de Cnosos.

    Hera, esposa de Zeus, que dio origen a la Vía Láctea, nuestra galaxia.
       Zeus, en una de sus aventuras se unió con Alcmena haciéndose pasar por su, entonces, "cornado, cornudo" marido ausente.

       De esta unión nació Heracles, favorito de Zeus a lo cual Hera respondió con ira y celos, pues era hijo de otra mujer.
       Así, para complicar el nacimiento de Heracles lo mantuvo 10 meses dentro del vientre de su madre, siendo además la responsable de que el héroe tuviera que sufrir los Doce Trabajos.

    Pero Heracles sólo sería inmortal si mamaba de Hera, a lo que desde luego ésta no estaba dispuesta.

         Existen dos versiones.  Hermes, el mensajero de los dioses, llevó al niño a donde Hera mientras la diosa dormía y lo puso en su seno para que mamara la leche divina. Hera se despertó y descubrió a Heracles en su pecho, al retirarlo bruscamente la leche siguió manando, esparciéndose por el universo y formando la Vía Láctea.

       Otra versión indica como Hera iba con Atenea paseando cuando vieron al niño. Atenea convenció a la diosa de que lo amamantara, pues era muy hermoso. Heracles chupó la leche con tal violencia que hirió a Hera que, al apartarlo bruscamente, la leche siguió fluyendo hasta formar la Vía Láctea.

    El último trabajo de Hera para Argos fue guardar de Zeus una ternera blanca.  La ternera era en realidad Ío, otra de las muchas ninfas con las que Zeus establecía el nuevo orden.

    En la mitología romana, la consorte de Júpiter (el equivalente de Zeus) era Juno.

    El nombre de Hera no es analizable como palabra griega o indoeuropea. Parece ser una arcaica «gran diosa»
    Su asociación arcaica era principalmente con el ganado, como Diosa Vaca que fue especialmente venerada en la ganadera Eubea. Su familiar epíteto homérico βοῶπις boôpis significa «con ojos de vaca», «con cara de vaca», o «de aspecto vacuno». Una Hera con cabeza de vaca, como un Minotauro nos recuerda como en yacimientos arqueológicos muy antiguos de Chipre se han hallado cráneos de toro que han sido adaptados para usarse de máscaras.

    Parece existir relación entonces entre LUNA, CUERNOS, TAU, ARKHE, CONCHA (vieira), ARCA. La huella de la OCA,  símbolo de maestrazgo y comunión fraternal entre constructores y matemáticos, recuerda a su vez la forma de la concha de vieira, lo mismo que entre una ARCA de PIEDRA y la barca que trajo a Santiago, Sant- IAGO (de IO, 10?...) navegando, al parecer, por la Vía Láctea...

    Los depósitos de conchas que se extienden por el litoral del N.W. ibero atribuídos a la cultura de los denominados "comedoras de conchas" parecen haber sido algo más que "depósitos de basura", habida cuenta además que en algunos, enterrados, se hallaron, cadáveres. En su relación a las cuevas donde se depositan que son primigenio "templo", lugar de culto como "vientre" de la Tierra, albergan el simbolismo de la sabiduría y el Arkhé, fundamentos del Principio, que simbolicamente llegan por el mar, como lugar del que emana la numinosidad que le concede ciertos poderes sobrenaturales como el de albergar islas sagradas, torres invisibles, monstruos, etc.

    ¿Será la ARCIS MARMORICIS una "ARCA MARMÓREA, BRILLANTE (como la LUNA)"?¿Tendrá que ver el epíteto de Bandua, Arconunieca con el Arca y el "arkhe"?....................

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