Autor: Ñervatu
domingo, 03 de febrero de 2008
Sección: TardoAntigüedad
Información publicada por: Ñervatu
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La verdadera dimensión de la Invasión Musulmana.

Recientemente se ha puesto en solfa la Invasión musulmana del siglo VIII, incluso Olague y otros autores la han negado; pero en este foro vamos a intentar demostrar la falsedad de dichas tesis.

Una Invasión Masiva

La expansión Islámica por el Magreb, Occidente y otras partes del mundo se debió en primer lugar a la fuerza del Islam y al misticismo que impregnaba en sus seguidores; pero también a  un vacío de poder tras la caida del Imperio Romano Occidental y el debilitamiento del Imperio Romano Oriental y del Imperio Persa.

Asi pues la invasión de la Península Ibérica no es un hecho aislado sino que es un eslabón de la expansión musulmana; la singularidad de dicha invasión es que fue anticipada y propiciada por discordias internas en el reino Visigodo.

Efectivamente aún no se había deglutido la conquista del Magreb Occidental ni islamizado a sus habitantes cuando debido a las disputas por el trono Toledano, un bando aristocático visigodo, los Witizanos solicitaron la ayuda al califa de Damasco para recuperar el trono que ostentaba un general de prestigio Don Rodrigo o Rodrich , Rodericus en latín;  dicho general habría sido elegido como solución transitoria por los magnates godos descontentos con el predominio del linaje Witizano.  
Una vez autorizados por el Califa de Damasco para iniciar la invasión los caudillos Táriq y Muza contaron con apoyos intramuros del reino, los  partidarios de los hijos de Witiza como el conde Don Julian.
Táriq desembarcó con 7.000 hombres y Muza le envió un refuerzo de 5.000 contabilizando el ejército musulmano-beréber un total de 12.000 hombres en el momento decisivo de la batalla del Guadalete.
En el 712 Muza desembarcó con unos 18.000 hombres en esta ocasión árabes con un gran contingente de yemenitas asi que los efectivos musulmanes en el 712 serían en torno a los 30.000 hombres habiendo sufrido muy pocas bajas en los enfrentamientos con los partidarios del rey Don Rodrigo que solo habían resistido en Mérida e inicialmente en la batalla del Guadalete hasta que las alas Witizanas del ejército desertaron.

Comparando se obtiene la verdad

Hasta la fecha ningún historiador ha puesto en duda dichas cifras aunque curiosamente había unanimidad en decir que eran unos efectivos muy escasos y todos se preguntaban como efectivos tan nimios habrían podido conquistar la Península en tan poco tiempo.
Se exponían las teorías del hartazgo de la población nativa hispanorromana respecto a los visigodos, una supuesta peste que habría mermado la población, las divisiones internas previas y durante la invasión con enfrentamientos entre poderes territoriales, la práctica del terror llevada a cabo por los musulmanes para noquear y paralizar por miedo posibles movimientos resistentes etc.
Desde este foro modestamente y desde la modestia de este simple aficionado vamos a intentar enmendar la plana a tan ilustres y singulares expertos.
Y para evitar polémicas estériles voy a centrarme en aspectos concretos y verifica-
bles:
1º Los historiadores críticos con la Importancia y realidad de la Invasión Musulmana
jamás rechazaron las cifras dadas por los cronistas musulmanes en cuanto a los efec-
tivos de dicha invasión.
2º Dichos efectivos unánimemente fueron calificados de escasos y por lo tanto dado su  bajo número para una empresa de tanto relieve como la conquista del Reino Visigodo -toda la Península Ibérica mas Baleares, mas la parte francesa del Reino, mas las plazas del Norte de Africa-se negaba la conquista en si. (Teoría de Olague y otros Unitarios-Trinitarios).
3º Hasta la fecha nadie ha puesto en duda que una superpotencia de la época como era el Imperio Romano  disponía en el frente occidental de 50.000 comitatenses es decir el ejército real, el móvil, el que se empleaba en las batallas decisivas tipo Adrianópolis o Naissus o para tapar brechas en el frente sostenido por los limitanei que eran una especie de tropas guardafronteras acantonadas en fuertes y posiciones estáticas; y en el frente oriental otros 50.000 comitatenses. Es decir que para todo el Imperio Romano en Europa frente a los germanos, sármatas, alanos y demás pueblos bárbaros, en Africa frente a los bereberes del interior y en Asia frente al Imperio Persa Sassanida y luego el Parto los romanos disponían de 100.000 efectivos de combate  divididos en dos grupos de 50.000 para oriente y occidente mas los limitanei tropas guardafronteras acantonadas en posiciones estáticas y de nulo valor combativo salvo como primer elemento disuasor y de retardo en las incursiones.
4º Si para todo Occidente Roma empleaba contra toda la panoplia de tribus que intermitentemente le presionaban en el Rhin-Danubio y Magreb de Africa 50.000 comitatenses; la cifra de 30.000 musulmanes  para conquistar Hispania y una pequeña porción del sudeste francés es enorme.
5º que el Reino Visigodo ni remotamente podría reunir lo que usaba Roma para toda la parte Occidental del Imperio 50.000 hombres.
6º Que la inmediata expansión musulmana hasta el corazón del territorio franco en el centro-norte de la actual Francia demuestra que el objetivo de fuerza tan importante no era ni devolver el trono a los incautos witizanos, ni conquistar la Península sino darle un golpe decisivo a Occidente en Hispania-Galia como situación previa a la acometida final contra El Papado en Italia.
7º Que la Invasión de Europa tuvo un éxito sin precedentes y solo la discordia originada en el sistema tribal de los musulmanes impidió la aniquilación de Europa; ni siquiera los hunos de Atila habían logrado llegar al Atlántico.
8º Ese balón de Oxígeno permitió a los francos en la Galia y a la resistencia Astur-Cántabra en Hispania reorganizarse y recuperarse de la sorpresa para fortificarse, rearmarse y aprovechando las discordias entre los junds árabes y los bereberes llevar la frontera hasta el Duero.
9º Pero para ello, en la batalla  de Covadonga, 300, como los espartanos, al mando de Belay el Rumí, "el asno salvaje"  lograron hacer virar en un momento concreto y decisivo un  acontecimiento histórico que parecía inevitable: la conversión de la Península Ibérica en una Anatolia Turca. 
10º Y que mejor resumen que las palabras de Don Oppas obispo y caudillo de los Witizanos dirigidas al caudillo astur Don Pelayo: "¿como tú  con esta pequeña tropa, en esta cueva, pretendes resistir al Islam que desde las arenas del desierto arábigo ha venido engullendo a todos los estados y naciones?
a lo que éste respondió porque la Iglesia de Dios es como la luna que aún estando en cuarto menguante, al poco tiempo recupera su esplendor; y diose la batalla y con el estandarte de la cruz de la Victoria, los astures, por la gracia de Dios aniquilaron a los caldeos muriendo su comandante Al Qaman y el pérfido obispo traidor iniciándose así la restauración de España.  


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Comentarios

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  1. #1 Miletomaro 04 de feb. 2008

    Imagínatelo cdmonte solo faltaban "Roberto Alcazar y Pedrín"(diviciaco y Ñervatu) echando una mano. Me niego a discutir seriamente con aldeanos fanáticos. A ellos les da igual quién fue Pelayo solo les interesa asegurarse de que lo que les contaron de niños es verdad, así pueden dormir tranquilos, no admiten ninguna revisión ni otra versión que la que le dieron en la Enciclopedia Alvarez en tiempos de la Santa Cruzada contra las hordas masónicas.

    Puedes rebuscar donde quieras diviciaco pero te lo repito: UNA ESCARAMUZA

    Y MI OPinIÓN ES LA DE UN ESPAÑOL COMO TU, PERO DIFERENTE, A VER SI RESPETAS LA DIVERSIDAD ULTRAMONTANO

  2. #2 arnulfo 05 de feb. 2008

    La verdadera batalla que paro la invasion en Europa tuvo lugar en Poitiers y su artifice fue Charles Martel.

    Lo que ocurrio en Covadonga fue una simple escaramuza pero de mucha importancia ya que permitio subir la moral de las tropas cristianas que se hallaban repartidas por toda la peninsula y no solo en asturias sino tambien en Andalucia NADIE PUEDE CREERSE LA HISTORIA DE QUE TODOS LOS HISPANOGODOS SALGAN CORRIENDO COMO NIÑAS MIEDOSAS por ver venir algunos tipos con turbante y se metan en una cueva a esperar que escampe...

    (esta es mi oPinion)

  3. #3 Teshub 05 de feb. 2008

    Claro, hombre, por eso el cordobés Ibn-al-Qutiya, cuando escribe su historia de la conquista árabe de la peninsula la titula "Historia de la conquista de Al-Andalus". Y cuando se menciona en la Crónica de Alfonso III a Musa Ibn-Musa (Muza), se le refiere como "godo de nación, aunque de religión mahometana"

    La proclamación de Abderramán III como califa, ¿donde se menciona a los hispanos?

    En el nombre de Alá, clemente y misericordioso. El más digno de reivindicar su derecho de revestirse con los dones que Alá concede a los hombres soy yo por cuanto que Alá ha elevado mi autoridad hasta el extremo, ha extendido mi fama por todo el mundo y ha dispuesto que mis súbditos se regocijen por vivir bajo mi poder. En consecuencia, he decidido que se me llame Príncipe de los creyentes y que en las cartas, tanto las que expida como las que reciba, se me dé dicho título. Todo el que, aparte de mí, lo use es un intruso que se lo ha apropiado indebidamente. Además, he comprendido que seguir sin usar este título es renunciar a un derecho que tengo. Ordenad, por tanto, a los predicadores de las ciudades y provincias que, en adelante, empleen dicho título. (Crónica de Abderramán III, escrita hacia el 1010)

     

    Pero si aún quedan dudas, esto dice la fundación para la cultura islámica:

    Como todos sabemos, con el nombre de al-Andalus denominamos al espacio territorial y político en el que permaneció el Islam y la cultura islámica en la Península Ibérica durante siglos (del VIII al XV d.C.). La sociedad andalusí que lo poblaba, se compuso de árabes y bereberes, que se mezclaron en fecundo mestizaje con los hispano romanos y visigodos, ya asentados en la Península. 

    http://www.funci.org/es/2007/11/30/el-aporte-de-al-andalus-en-europa/

    Y sino, siempre se puede preguntar a Al-quaeda que oPina de eso de los hispanos que ocupan Al-Andalus.

  4. #4 bergan 07 de feb. 2008

    "¿Es que no sabeis que en tan solo 200 años los españoles en America consiguieron dejar su lengua, su religion y sus leyes al igual que hicieron los romanos en sus conquistas, que han dejado los moros entonces aqui?"

    Si, en algunas partes dejaron más que en FiliPinas tras 400 años.

    "¿Donde esta el legado de la invasion muslim en España entonces, si hasta los capiteles de la Alhambra son corintios y sus leones son esculturas ibericas reutilizadas adaptadas para la fuente?"

    No hay que hacer valoraciones tan extremas, Neptún, el castellano tiene muchas palabras árabes... Además nos trajeron el costo (aún nos traen).

    "Despues de lo que estoy leyendo, a este paso hasta Las Navas de Tolosa o 1212 sera un encuentro fraternal entre cristianos y moros al estilo festivo valenciano actual......"

    Más o menos, pero sin petardos. Los españoles aún tardamos bastantes años en traernos el tabaco (ahora el estado nos machaca a impuestos...!qué tiempos aquellos del winston de contrabando!)

    "Para que una conquista se consuma, hay que imponer la lengua, la religion y las leyes en el territorio conquistado. España es de religion catolica, su sistema de leyes es el romano y su lengua el castellano"

    Yo voto por la despenalización del consumo.


    "No malgastes tu energia, la ignorancia es atrevida y me sabe mal ver como te desgastas intentanto convencer a quien no quiere ver la verdad, no merece la pena perder tiempo y talento"

    Estoy de acuerdo, excepto en lo del talento, qué es como la energía... se transforma.

    Disculpadme, empiezo a no sentir las "piennas" .

  5. #5 arnulfo 08 de feb. 2008

    Llug y Neptun:

    Porque no os dejais de disputas absurdas y vais al grano?

    Los gallegos son exactamente igual de hispanos que los mozarabes que no olvidemos fueron cristianos que quedaron atrapados en zona musulmana y a los que,quiero resaltar que esto es una oPinion personal sin ningun apoyo bibliografico,les debamos mas que a todos los ''rexhispaniae'' por el papel que jugaron en la reconquista convirtiendose en garantes de la cultura hispanogoda la cual era la misma que Don Pelayo.

  6. #6 Llug 08 de feb. 2008

    "esto es una oPinion personal sin ningun apoyo bibliografico"

    No añadiré más, señoría ;-)

    Salud

  7. #7 Sunna 09 de feb. 2008

    ¿Por qué siempre se vuelve a lo mismo? Desde que he entrado en la Celtiberia hay 3 temas que vuelven... y vuelven... :

    - El tema de la invasión o no de los musulmanes, con cuántos efectivos vinieron, si les ayudaron los nobles visigodos etc.  (Mi oPinión es que fué una guerra civil, Rodericus VS Akhila II y demás "witizianos" y éstos últimos pidieron ayuda a quien no debían, metiendo al enemigo en casa, luego se dieron cuenta y prefirieron rendirse como cobardicas antes que morir)

    - El tema de si Covadonga fue una gran batalla o una escaramuza y la figura de Pelayo (pues... no sé si alguno de los que aquí comenta visitó Covadonga...pero es que es facilísimo defender el valle con pocas tropas, aparte de que las cifras en los textos de Alfonso III son exageradas). En cuanto a la figura de Pelayo.... es tan mítica como las de Gausón, Viriato, Catuvelaunus, Arminius... y sale en fuentes de uno y otro bando, por lo que... parece más creíble creer que pudo existir...y si no, sería otro muy parecido, asi que... llamémosle Pelayo.

    - El tema de si el reino se llamaba "de Asturias", "de Galicia", "de los astures", "de los astures, galaicos, cántabros y váscones"... y todas las posibles conbinaciones.  En las crónicas de Alfonso III lo llaman "Astuorum Regnum" (creo, no estoy seguro), y en las musulmanas "de Gilîqiyah" (me parece que ésa es la transcripción).  ´

    Sólo una pregunta, Miletómano (añado que soy asturiano y que por lo tanto puedo ser parcial), ¿porqué Alfonso I sí existió y Pelayo no? Ambos salen en los mismos textos... y en ningunos otros, está claro que si vivieron fue en la misma época.... asi que, discúlpeme pero no entiendo porqué justifica la existencia de uno negando la del otro. Una cosa, yo soy del reducido grupo que piensa que a Fávila el único oso que lo pudo matar fue un in-noble visigodo.... Alfonso. Viendo el historial de "morbus gothorum" que tienen el reino visigodo (y del suevo, como se conoce menos....pero debían ser iguales, también los francos y vándalos lo hacían) cabe pensar en ello.

    Por último, espero que no sea una "reivindicación cántabra"... me dolería que la manipulación de la historia diese cobijo a más necionalismos de los que ya existen.

  8. #8 verracus 09 de feb. 2008

    LA-LE-CHE, y luego dicen que la calidad del costo ha bajado (Sunna, esto no va por ti ;). Es cierto que estos temas son recurrentes, y el resultado suele ser siempre el mismo: el debate se polariza y no se llega a ninguna conclusión. La peña tiende a ver a los moros como malos, y a los cristianos como los salvadores/liberadores, o viceversa. Nadie (o casi nadie) tiende a ver las cosas con objetividad. Lo que sí me choca es que cuando los artículos cargan las tintas hacia la otra parte contratante (léase los árabes) en seguida aparece tres o cuatro pesos pesados que les rebaten y les acusan de manipular la historia, e incluso se jalean y se felicitan entre ellos por sus pírricas victorias dialécticas. Sin embargo si las tintas se cargan de contrario nadie dice esta boca es mía (me refiero a los mismos de antes), y si hay que decir algo se dice que es mitología, y que todos los pueblos tienen derecho a ella. Pues ni una cosa ni otra. Por supuesto que todos los pueblos tienen derecho a su mitología y a su épica, pero siempre diferenciando lo que es historia de lo que no lo es, porque si no lo que estamos propiciando es la exaltación (como de hecho queda patente en este y otros hilos). Otra cosa que creo es que si los árabes hubieran entrado por el N. en lugar de por el S., y tuvieran un origen, dijéramos en Centro Europa o en el Atlántico, y en vez de establecer su reino en el S. lo hubieran hecho en el N., ahora muchos de los que reniegan de este legado se estarían dando golpes de pecho para demostrar su "arabicidad". En fin, yo lo que sinceramente pienso es que si los musulmanes no invadieron Asturias fue porque en su momento no les interesó, porque por cultura o por costumbres no supieron sacar partido a aquellas tierras. Tengo entendido que abandonaron voluntariamente Galicia, y no tengo motivos para pensar que no habrían hecho lo mismo en Asturias, máxime si había algún que otro foco de resistencia. Materialmente es imposible que todos los hispano-romanos se refugiaran en este rincón de la península, por tanto hay que pensar que esta población quedó en el lado musulmán, luego "el otro bando" no serían los musulmanes venidos de fuera, sino los hispanomusulmanes, que serían tan hispanos como los del norte. Este rincón inconquistado sería el germen de los futuros reinos cristianos, cuya existencia proporcionó Pingües beneficios al emirato/califato en forma de parias. Más tarde cuando los reinos cristianos se hicieron más fuertes y el califato se disgregó en reinos de taifas, la situación se invirtió, siendo los reinos musulmanes feudatarios de los cristianos, lo que prolongó su pervivencia. El último ejemplo lo tenemos en el reino de Granada, que fue conquistado por su negativa a pagar los tributos acordados, no lo olvidemos. Por último decir que las fuentes medievales tanto cristianas como musulmanas hay que leerlas, interpretarlas y contrastarlas, porque si las creemos a pies juntillas tendríamos que tragarnos lo de San Yagüe en Clavijo y otras muchas cosas que no son ciertas. Un saludo.

  9. #9 Miletomaro 09 de feb. 2008

    Efectivamente amigo Llug, antes de ser construida la Mezquita Aljama de Córdoba ocupaba aquel solar la iglesia de San Vicente. Te juro que yo no tuve nada que ver en ese asunto; para el bautizo tampoco me pidieron mi oPinión.

  10. #10 Beturio 10 de feb. 2008

    Miletomaro, compatrioto que diría Sancho, según Luis Astrana Martín (“Vida Ejemplar y Heroica de Cervantes”, Tomo IV, Madrid, 1949, pág. 116.), fue en la zona de Fuencaliente, Ciudad Real, más en concreto en Peña Escrita, el lugar escogido por el hidalgo para imitar a su modelo Amadís: "el sitio escogido por Cervantes para la penitencia de don Quijote, imitando la de Amadís cuando, llamándose Beltenebros, se alojó en Peña Pobre… Lógico surge que, en la imitación, a una Peña Pobre sucediera una Peña Escrita". Peña Escrita es un lugar famoso por sus Pinturas esquemáticas. También por aquellos pagos, junto a la cueva de la Batanera y sus batanes, se produjo la deshonrosa aventura de los batanes.

    Respeto a Cervantes y los Pedroches, me comentaron que el nombre de uno de los personajes con quien se encuentra don Quijote, Cardenio, podría proceder de la venta de Cardeña, en donde después surgió la localidad del mismo nombre.

    Bueno, tras esta agradable disgresión a ver si concluyo un resumen sobre la conquista de Hispania, pero lo veo tan compleja que me está saliendo pelín prolija. Esperemos que sea para bien.

  11. #11 Beturio 10 de feb. 2008

    La conquista de Hispania.

    1 Antecedentes: declive del reino hispanovisigodo. Leovigildo y Recaredo comprendieron la necesidad de unificar las dos etnias de hispanorromanos y godos. Tras el intento de hacerlo desde arriba del primero, el segundo lo hizo en el III Concilio de Toledo con la conversión de los godos arrianos al cristianismo. La aristocracia nativa, como ha sido frecuente desde siempre, también se unió a la élite del poder (la mujer hispana de Teudis fue la que le proporcionó los recursos necesarios para armar sus tropas). El poder, como dije antes, se basaba simple y llanamente en la posesión de la tierra, de los medios y modos de producción; el interés de los aristócratas se limitaba exclusivamente a sus propiedades. Esta feudalización galopante había minado la posibilidad de que el rey tuviese capacidad para imponer su autoridad. A esto se unía un gran problema estructural del reino, el método sucesorio. La tradición germana imponía el método electivo, aunque se intentó en distintos Concilios imponer el sucesorio.

    Con estas dos cuestiones de fondo se produce la muerte de Witiza en el 710. La legitimidad sucesoria correspondía a su hijo Agila, pero el sector “nacionalista godo” impuso por elección a Roderico, con la fuerte oposición de los “legitimistas” de Agila, viviendo desde entonces el reino en una situación de práctica guerra civil.

    2 La invasión de Tariq y Muza. Crónicas y leyendas hablan de una doncella (Florinda) mancillada por Roderico, hija del conde Julián, gobernador de Ceuta que, en venganza, se habría aliado con los opositores al rey encabezados por Agila y habría facilitado el paso de los musulmanes a la península (magistral aquel romance que narra la muerte de Roderido o Rodrigo y siente que va siendo pasto de los gusanos: “ya me comen, ya me comen, por do más pecado había…”). Desconocemos si alguna princesa bizantina o sasánida tuvo esa adversidad también, pero lo cierto es que el Islam tuvo una enorme expansión territorial a sus expensas en muy poco tiempo. Como escribía el gran maestro José Luis Martín (STTL), el Islam tenía una oferta “difícil de rechazar” para las masas populares: si durante las batallas para difundir la religión vencían, obtenían un quinto del botín; y si fallecían, les esperaba una eternidad repleta de huríes, prebendas y canonjías. En aquellos tiempos no hay que buscar cuestiones que no hubo hasta después, como cruzada; en aquellos tiempos de discusiones teológicas, dogmáticas y trinitarias, el lema No hay más Dios que Dios no tenía el sentido de conflicto que alcanzó después. El autor, cristiano, de la Crónica de 754, considera a Mohoma otro profeta o líder, un seguidor del mismo sendero que Abrahám o Jesús, no el fundador de una nueva religión que iba a ser su más seria competencia. De esto se dieron cuenta Álvaro y demás compañeros de Córdoba un siglo después.

    En el año 698, Cartago capitulaba, y el Islam proseguían su avance hacia el este, hasta ver la Península al otro lado del estrecho. Ni en Siria, Egipto, Persia o Hispania hubo necesidad de doncella desflorada que vengar, una de las características del comienzo del Islam fue eso comentado, su enorme fuerza de expansión. Los acontecimientos que rodearon la conquista musulmana del 711 han sido narrados en innumerables ocasiones. En resumen, en su lucha contra Rodrigo, los hijos del difunto Vitiza habrían recurrido al gobernador árabe del norte de África, Musa b. Nusayr. Éste ordenó a su lugarteniente, Tariq b. Ziyad, desembarcar en la península, derrotando a Rodrigo en la batalla de Guadalete. Poco después llegaba a la península Musa, convencido de que la conquista del territorio era fácil. En poco tiempo dominó gran parte del país, hasta que fue llamado a capítulo en el 713 por el califa al-Walid por su excesiva independencia.

     

    3. Conquistas o pactos. Las fuentes que narran la conquista son escasas o incluso alejadas en el tiempo y el espacio. Destacan la Crónica de 754 (cristiana); el Kitab utuh Misr, “Libro de las conquistas de Egipto”, del egipcio Ibn Abd al-Hakam; y el Kitab al-Tarij, “Libro de la Historia”, del andalusí Abd al-Malik b. Habib. Estos dos últimos no eran historiadores, sino ulemas, personas versadas en el derecho islámico y seguidores de la escuela malikí. Para ellos el determinar cómo se había producido la conquista era fundamental, si por derecho de conquista o mediante pactos con la población. La diferencia entre ambos era enorme, pues si los musulmanes habían encontrado una oposición armada que había habido que combatir por la fuerza (‘anwatan), la tierra era consideraba botín de la comunidad de creyentes (umma), que podían ser entregada en concesión (iqta’at) a particulares, aunque el dominio pertenecía a la umma, o sea, al califa o poder político de turno, que podía reclamar la quinta parte (jums) de las tierras conquistadas para administrarlas directamente. En cambio, donde había habido un tratado de capitulación (sulh) las cosas eran distintas, porque no había botín indivisible, ni quinta parte (jums), ni ningún derecho de la umma (o sea, administrado por la dinastía gobernante): en virtud del pacto, las poblaciones conquistadas seguían disponiendo de sus propiedades sin ninguna limitación, pudiendo venderlas o legarlas a sus descendientes.

    Los dos ulemas malikíes, del círculo palatino de los Omeyas, eran firmes partidarios de que al-Andalus había sido conquistada por la fuerza de las armas: era, evidentemente, la visión que más convenía a los gobernantes, que podían reclamar el quinto de las propiedades.

    Una oPinión radicalmente distinta era defendida por Ibn al-Qutiya en Tarij ifti-tah al-Andalus, “Historia de la conquista de al-Andalus”. Era descendiente de Witiza a través de una nieta del rey visigodo, Sara, casada con un miembro del ejército conquistador, que dio lugar a la poderosa familia sevillana de los Banu Hayyay, clan que protagonizó a finales del IX y comienzos del X una seria revuelta contra los Omeyas cordobeses. En oPinión de Ibn al-Qutiya, el hecho central que marcó los sucesos del año 711 fue el pacto que hicieron los hijos de Vitiza con los conquistadores, representados primero por Tariq, luego por Muza y después por el mismo califa. Este acuerdo les habría permitido disfrutar de unas posesiones muy numerosas, tres mil en total, tanto a ellos como a sus descendientes. Ibn al-Qutiya insiste en las relaciones entre indígenas y conquistadores, y niega rotundamente que en al-Andalus se reservara el quinto (jums) bajo administración directa de la comunidad, o sea, de la dinastía gobernante. Obviamente, los Omeyas no querían ni oír hablar de esos pactos que le negaban el dominio eminente en al-Andalus. La importancia de la conquista por la fuerza que argumentaban los dos ulemas malikíes era puesta en contradicho en otros documentos más, en un contexto en que los derechos sobre la tierra de los descendientes eran objeto de discusión, porque estaba de trasfondo la relación con el poder central de los Omeyas cordobeses.

  12. #12 Llug 11 de feb. 2008

    "el 785 y 791 el Papa Adriano se lamentaba que muchos que se llamaban católicos entregaban sus hijas al pueblo gentil"

    Pero se contradice con esto, ¿no?  Aunque también podría haber división de oPiniones, claro, unos que consideraran a los musulmanes como seguidores "paralelos" de su misma religión y otros que ya los consideraran como "infieles" o "gentiles".

  13. #13 Beturio 11 de feb. 2008

    Llug, no creo que haya contradicción, reflejan oPiniones de momentos distintos. En las Crónica Bizantino-Arábiga (741) y la Crónica de 754, Mahoma recibe los epítetos de “profeta”,”apóstol” [uy, como se entere Ratzinger…], “princeps” o “ducatore” (caudillo). En ese tiempo el Islam se está formando,muchos de sus aspectos normativos están gestándose, no han aparecido las escuelas de derecho que explican de distinto modo la norma básica, el Corán; la nueva fe no se presenta como una religión distinta, sino como una de las numerosas variantes. Pero, por la ley islámica, con el matrimonio de un musulmán y una cristiana, ésta se convierte al Islám, y los hijos que nazcan igualmente.

    La carta de Adriano (785-791) y el Concilio de Córdoba (836) son posteriores, y entonces la jerarquía eclesiástica ya se ha dado cuenta del peligro que suponía para ellos el enorme proselitismo del Islam.

    Y bueno, arriba ya he expuesto mi visión sobre la conquista de al-Andalus (más que mía se la debo a Manzano Moreno, M. Acién, José Luis Martín... mío no hay ná), pero seguro que hay muchos aspectos más que tratar que ni he abordado, como el que habría este artículo sobre el número de efectivos musulmanes que llegó a la península, y si fueron pocos o muchos para derrotar a los godos. Parece que nos olvidamos que no sólo conquistaron Hispania, sino Egipto, el Magreb, Siria, Persia... Circunscribirlo todo a musulmanes vs. godos es una visión bastante paleta, en mi oPinión. Y recuerdo, de memoria, a Bernal Díaz del Castillo, uno de los españoles que estuvo con Cortés desde primera hora en la conquista de México, cuando viene a decir algo así: "Alejandro tenía las falanges macedónicas, César las legiones romanas, pero nosotros éramos apenas cuatrocientos rodeados de millares de enemigos: ¿quién puede compararse en esa gesta?"

  14. #14 Beturio 11 de feb. 2008

    Llug, es que el artículo es sobre "La verdadera dimensión de la invasión musulmana [de Hispania, se supone]", y ahí es donde he intentado aportar algo (aprovechando el asueto dominical). Pelayo, Favila y su oso & Alfonsos varios me parecían como un tema paralelo, pero no el central de lo que se plantea en el artículo: si hubo conquista, cómo se hizo, participantes... Siguiendo en la cuestión central del artículo, este aserto: "7º Que la Invasión de Europa tuvo un éxito sin precedentes y solo la discordia originada en el sistema tribal de los musulmanes impidió la aniquilación de Europa; ni siquiera los hunos de Atila habían logrado llegar al Atlántico" merecería algún comentario:

    Europa fue el territorio menor que conquistaran los musulmanes; en la Narbonense, donde también habían establecidos pactos con los nobles (matrimonio del berebere Munuza con la hija del conde Eudes), fueron expulsados por PiPino el Breve en el 759, y, curiosamente, la población de Narbona apoyó a los musulmanes hasta que los francos (que no fueron recibidos como salvadores, precisamente), prometieron respetar su legislación visigoda. Y aunque la verdad revelada de que al-Andalus fue una sociedad tribal se deba a San Pierre Guichard, sociedades tribales dan lugar a estados tribales o relaciones sociales tribales, o culturas tribales. Pero para construir un imperio como el de los Omeyas, no puede partirse de una sociedad tribal, sino de una sociedad más compleja y desigual. Igual que el implerio romano fue una creación de su clase dirigente, al-Andalus fue el resultado de una clase rectora imbuida en una fuerte concienca de sus orígenes. Me parece ridículo considerar que unos ejércitos capaces de esas conquistas, bien organizados y con férreas jerarquías sociales sean calificados de tribales. El de los omeyas fue un imperio centralizado con todas las de la ley, y no unas bandas de tribus desarrapadas.

    Un saludo.

  15. #15 amaco 12 de feb. 2008

    Bergar, para oPinar sobre el contenido de esos libros a los que hice referencia creo que es condición imprescindible leerlos previamente. La Cultura Castreña del Noroeste tiene la particularidad de que su apogeo se produce durante la ocupación romana. No es que perviva, es que Roma la potencia. En todo caso poco tiene que ver para discutir sobre la romanización de este territorio de galaicos, astures y cántabros. HAy otros muchos elementos que demuestran esa romanización, que se producirá de una forma diferente que en otras zonas peninsulares, cómo es obvio.

    Sobre la invención de la tumba de Santiago, en el de Novo Guisán se explica ésta cuestión evidenciando que entonces existía un conflicto con el obispado toledano porque éste pretendía unas relaciones más amistosas con los musulmanes. El hallazgo de la tumba de Santiago legitima para el reino norteño la creación de una Iglesia independiente de la de Toledo, con la que estaba enfrentada. No recuerdo ahora el papel de Braga. Tengo que mirarlo.

  16. #16 bergan 12 de feb. 2008

    He consultado Dialnet y las obras de los autores citados que vendrían al caso son ediciones universitarias que difícilmente me serían asequibles (si hay PDFs, dímelo, telo ruego). Sigo pensando a priori y en vista a los títulos de sus artículos que son especialistas en Historia Antigua y sus oPiniones sobre los temas altomedievales dependen de una bibliografía determinada, quizá poco apropiada. Si tú sabes cual es tambien te agradecería que me la comunicaras.

    Amaco qué es eso de  "Hispania es una palabra latina y España una palabra del romance castellano"?, con decir palabra romance ya vale.

  17. #17 amaco 13 de feb. 2008

    En la línea de Teshub, a mi me parece claro que los primeros "reyes" ástures, así como los musulmanes, trataban de legitimarse buscando continuidad con la situación político-administrativa previa.
    En primer lugar, el átaque musulman se dirige principalmente a las capitales ducales previas: Lugo, Astorga-León, Braga,... Munuza, el gobernador musulmán asentado en Gijón-León (?) legitima su control pretendiendo a la hermana de Pelayo, que según las crónicas fue hijo de un duque, y muy probablemente el de Asturias (cuando digo Asturias, me refiero a la Asturias de la época, no sólo al territorio transmontano). Posteriormente Pelayo casa a su hija con el hijo del duque de Cantabria. Es uan hipótesis, claro, pero en mi oPinión bastante probable.
    Por otra parte tendríamos distintos poderes locales: el de Pelayo y posiblemente otros, autónomos, en Astorga, León, Britonia, Lugo,... Cuando los bereberes se fueron es sabido que estas ciudades, yasí como el resto de territorio, no quedaron despoblados, puesto que arqueológicamente se ha demostrado continuidad poblacional. Y si no estaban en el ámbito del núcleo transmontano y tampoco bajo el poder de Córdoba, es evidente que existían éstos grupos autónomos, en competencia con otros (no dejaron crónicas) o en alianza (repoblación), que permitieron la extensión del reino de los Astures. No me parece casual la elección de la ciudad ástur de León, como nueva sede regia, tanto por su prestigio militar (sede de la única legión romana en Hispania) como por su condición central, junto con Astorga, tanto administrativa como religiosa, de la provincia asturiense, y uno de los centros más importantes de Galicia (como reminiscencia de esta provincia tardorromana que llegó hasta la Edad Media).

  18. #18 Beturio 13 de feb. 2008

    Amaco #155 escribe: "me parece claro que los primeros "reyes" ástures, así como los musulmanes, trataban de legitimarse buscando continuidad con la situación político-administrativa previa". Difícilmente podrían legitimarse como reyes si aceptaban pagar tributos y eran sumisos a los gobernadores de los omeyas, al menos los reyes anteriores y posteriores a Alfonso I. Vuelvo a copiar de José Luis Martín, op. cit.: "Sólo a mediados del siglo, cuando Alfonso I destruye las guarniciones abandonadas por los beréberes y lleva consigo al retirarse a los habitantes de las zonas devastadas, puede hablarse de los orígenes de un reino astur cristianizado y con un contingente importante de hispanogodos que acabarán controlando política e ideológicamente el nuevo reino, independiente mientras las guerras civiles impiden a los emires ocuparse de los rebeldes del norte; bastará que Abd al-Rahman se proclame emir (756) y pacifique al-Andalus para que el reino asturleonés vuelva a convertirse en vasallo de Córdoba durante los reinados de Aurelio, Silo, Mauregato y Vermudo (768-791) que siguieron una política de amistad y sumisión hacia los musulmanes". Alfonso II volvió a tomar la senda de su homónimo.

    También de Amaco #155: "Munuza, el gobernador musulmán asentado en Gijón-León (?) legitima su control pretendiendo a la hermana de Pelayo, que según las crónicas fue hijo de un duque, y muy probablemente el de Asturias (cuando digo Asturias, me refiero a la Asturias de la época, no sólo al territorio transmontano). Posteriormente Pelayo casa a su hija con el hijo del duque de Cantabria. Es uan hipótesis, claro, pero en mi oPinión bastante probable". El único Munuza que conozco es el ya citado arriba en mis post: asentado en la zona de la actual Cerdaña, entabló fuertes vínculos con la aristocracia goda local, casándose con la hija del conde de Narbona, Eudes. Se rebeló contra el poder omeya, y fue derrotado antes de la fitna, de la sublevación de los beréberes y la llegada del yund sirio. Esto prueba que uno de los modos con los que los musulmanes consiguieron el control fue mediante una política de pactos: la oligarquía musulmana y los aristócratas nativos se unen para seguir mantiendo el poder y la autoridad en sus territorios.

    En cuanto al comentario de grupos fragmentados al comienzo en el norte peninsular, es muy probable. Este texto también es de Martín: "Durante los cien primeros años de su historia, el reino astur permanece a la defensiva, protegido de los ataques musulmanes por las montañas y por las revueltas de los muladíes fronterizos, e intenta unificar el conglomerado de pueblos que lo forman, gallegos, astures, cántabros y vascos, en numerosas ocasiones enfrentados entre sí o rebeldes al incipiente poder central, según recuerdan las crónicas de Alfonso III: ‘Fruela… a los vascones, que se habían rebelado los venció y sometió… Silo… a los pueblos de Galicia que se rebelaron contra él los venció en combate… Alfonso… expulsado del reino se quedó entre los parientes de su madre en Álava."

  19. #19 Beturio 16 de feb. 2008

    Las Laudes Hispaniae de Isidoro de Sevilla tienen un asombroso parecido con el Laus Serenae de Claudio Cladiano, dedicado a Flavia Serena, sobrina de Teodosio y esposa de Estilicón (una hispana olvidada por la historiografía tradicional que debe vindicarse): "Se dice que mientras nacías, el Tajo se desbordó y llenó de riquezas el fértil campo; Galicia se puso a reír, cubriéndose de flores y el Duero, hermoso por sus orillas ricas de rosas, Pintó de color purpúreo el vello de las ovejas. El Océano dejó gemas en las playas de Cantabria y los asturianos, pálidos, ya no tienen que trabajar en las minas: la tierra ofrece oro por tu sagrado nacimiento, y las Ninfas de los ríos recogen piedras preciosas en las cuevas del Pirineo".

    Lars Porsena #167: "En las crónicas asturianas se relata la historia del reino de Asturias, se reclama  la herencia visigoda y se promueve la idea de la reconquista de la España perdida." ¿En qué crónicas? Porque en la Crónica de 754 o en la Crónica arábigo-bizantina contemporánea no hay ninguna idea de Reconquista por parte de unos que se denominen continuadores de la legitimidad hispanovisigoda. Cuando con los disturbios de la fitna muladíes y mozárabes migran al norte (al perder la cuota que poder que tenían ante el centralismo omeya), es cuando surgen las crónicas que hablan de "reconquista", y en las que considera a los reyes astures los continuadores de los hispanogodos.

     

    Ítem más, Lars Porsena #167: "Esos son los pilares de la historiografía tradicional y que algunas corrientes nuevas pretenden rebatir en un revisionismo tendencioso." Según esa historiografía tradicional, el muladí Ibn Hafsun, ¿podría considerarse "español"? ¿Es al-Andalus parte de la historia de España o un accidente de la misma?

    Más que revisionismo tendencioso ha primado en España una historiografía tendenciosa que sólo ofrece fotos fijas tipo "conquista" y "reconquista", pero lo que importan son los procesos, cómo se produjo el cambio. Y eso no lo vamos a encontrar nunca en las crónicas de unos mozárabes terriblemente enfadados por haber abandonado su tierra y su poder. Son ellos los que escriben esas crónicas que dices, y son sus intereses son los que reflejan en ellas, no un sentimiento generalizado en la población norteña, como nos inculcaron en las escuelas franquistas. Vuelvo a traer a José Luis Martín: "Hasta hace pocos años, la batalla de Covadonga (718 según unos autores, 722 según otros) indicaba el comienzo de la recuperación o si se prefiere de la “reconquista” de las tierras ocupadas por los musulmanes. A medida que se han ido conociendo y utilizando las fuentes islámicas, la tesis reconquistadora ha perdido fuerza y actualmente muy pocos creen que Covadonga tuviera la importancia que quisieron darle sus inventores, los mozárabes refugiados en Asturias, y cuantos han seguido al pie de la letra, sin discusión, las fuentes cristianas."

    Darse cuenta de que en la crónica de 754 no hay ninguna referencia a Pelayo ni a la Reconquista, y que ésta comienza a aparecer en las crónicas de los mozárabes asentados en Asturias un siglo después no es revisionismo: es sólo saber leer y entender. No me creo en absoluto que la verdad pura e impoluta esté sólo en las crónicas cristianas del IX en adelante: Pelayo aparece en la crónica Albendense de 883, pero el autor, cristiano, de la crónica de 754 lo ignora, y sería extraño que hubiese omitido un hecho tan señalado. Aquí el único interés es encontrar la verdad histórica todo lo que se pueda, es la única tendencia a la que me adhiero.

  20. #20 Beturio 24 de feb. 2008

    Komander, soy relativamentenuevo en esta plaza, y desconocía esto: "lo que se ha discutido hasta la saciedad en Celtiberia (este artículo es la punta del iceberg) es que la existencia de la escaramuza de Covadonga y sobretodo la existencia de Pelayo es real y no es un personaje mítico inventado".

    El autor, cristiano, de la Crónica Mozárabe de 754 en absoluto habla de Pelayo, creo que la primera mención es en el testamento de Alfonso II, a comienzos del siglo IX. Para los cronistas del Islam, Covadonga fue una escaramuza más entre otras muchas expediciones de castigo contra unos montañeses que vivían en zonas de difícil acceso cuyo control directo no interesaba a los emires, que se conformaron con evitar las campañas de saqueo de aquellos "asnos salvajes" enviando regularmente expediciones militares encargadas de recordar la autoridad cordobesa; y cobrar los tributos, por supuesto.

    Creo que es difícil demostrar, o no, la existencia de Pelayo y Covadonga. Es posible que un caudillo local, llamado Pelayo, se opusiera con las armas en la mano en un lugar llamado Covadonga a pagar, como debieron de hacer otros muchos en otros muchos lugares. Pero lo que no parece hoy por hoy acertado es considerar que Covadonga tuviese la importancia que quisieron darle sus inventores (dice José Luis Martín), los mozárabes refugiados en Asturias, y todos los que desde entonces han seguido al pie de la letra, sin discusión, las fuentes cristianas. Estas palabras de Ibn Jaldún me parecen de gran sentido común: "Estos reyes son de una famila de Gallaecia; Cierto es que Ibn Hayyan dice que que son descendientes de los moros, mas tal oPinión es errónea a mi parecer, pues esta nación había perdido ya el poder y rara vez ocurre que una nación que lo ha perdido llegue a recobrarlo. Era una nueva dinastía que reinaba sobre un nuevo pueblo, pero sólo Dios conoce la verdad".

    Un saludo.

  21. #21 Renglón Torcido 24 de feb. 2008

    Ese texto de Ibn Jaldún puede estar mal, la versión correcta creo qu es esta:

    "Estos reyes son de una famila de Gallaecia; Cierto es que Ibn Hayyan dice que que son descendientes de los godos, mas tal oPinión es errónea a mi parecer, pues esta nación había perdido ya el poder y rara vez ocurre que una nación que lo ha perdido llegue a recobrarlo. Era una nueva dinastía que reinaba sobre un nuevo pueblo, pero sólo Dios conoce la verdad"

  22. #22 Moulin De Avar 08 de abr. 2008

     

    Ñervatu, es interesante este tema, sin duda.

    En mi oPinión, magnificas la importancia de la escaramuza de Covadonga, pero efectivamente fue un punto de partida para la construcción de los reinos hispanos occidentales y esto es muy difícil ignorarlo o borrarlo de un plumazo. No entiendo ese interés (o sí…)  por ignorar el hecho de que existía una clara idea desde mediados del VIII, de recomponer el territorio hispano tal cual era en tiempos de domino de Roma. Parece ser que los documentos con que podemos afirmarlo ¡no existen! Es incomprensible esto.

    Coincido con quienes afirman que la batalla de Poitiers fue realmente decisiva para detener el empuje musulmán.

    Coincido en que había una intención manifiesta por los califas de invadir todo el territorio del Imperio Romano y apoderarse de todo el mundo que podían conocer entonces. La invasión de Hispania fue en principio el resultado de un tanteo y una decisión personal de Musa, sin que el califa Al Salid, se enterase, pero eso no invalida que la decisión de aquel de invadir las ricas tierras hispanas no fuese un objetivo en la mente del de Damasco. Cuando Musa cruza el Estrecho en el 712 con los 18.000 qaysíes y yemeníes, el califa lo sabe ya y cuando en el 713 le ordena regresar a Damasco para que le informe, ya está en la mente del Califa el siguiente paso. Llegar hasta donde llegaron en tierras francas, no fue algo casual, como pretenden algunos, y que hacen ver a los musulmanes como si fueran invitados o libertadores, la Jihad no existe, claro. Allá el que se lo crea. La Pinza contra el centro del Imperio estaba muy clara y hay que ser verdaderamente obtuso para no evidenciar tal cosa, con todos los datos y documentos a nuestro alcance. La conquista de la narbonensis era resultado de la idea expansionista, y si no empujaron más fue porque sus propias rivalidades, entre clanes árabes, por un lado y entre bereberes y los árabes por otro, lo impidieron, afortunadamente, contentándose con las incursiones hacia el interior de la Galia.  Los árabes podían ser gentes con mente pastoril, pero ya sabían cuales eran los límites del Imperio y las tierras inmensamente ricas que contenía, eso para gentes acostumbradas a privaciones y una vida muy dura, era poseer el paraíso en la tierra, sin necesidad de tener que morir para conseguirlo.

    El tamaño de las fuerzas musulmanas sí tiene importancia, y aunque no fueran enormes, si se le añade la descomposición interna del reino visigodo, fueron más que suficientes.

    Sin que me retes a duelo ;-) No comparto lo que dices sobre el total de fuerzas de los ejércitos imperiales en el Bajo Imperio y no sé a que período exacto te refieres. No entiendo bien como divides en dos grandes grupos de 50.000 efectivos los ejércitos de maniobra, pues había 4 ejércitos que sepamos, a mediados del IV (3 bajo mando de un Magister Militum y uno –el praesental- bajo mando directo del emperador) de fuerza variable pero que podían alcanzar hasta 40.000 efectivos cada uno de ellos. Posteriormente se añaden más conforme las amenazas crecen, como sucede en Britania, en África y en Tracia. Después de la división del Imperio, solo con que leas la Notitia Dignitatum, descubres que a principios del siglo V, la fuerza total de los comitatenses estaba entre 190.000 y 200.000 efectivos. No hay duda de que a mediados del VI, cuando la peste se extiende por parte del territorio imperial, merma la capacidad de reclutamiento, pero aún así era muy superior a los 100.000 de conjunto que dices.

    1- No tiene ninguna base afirmar que los limitanei eran de nulo valor combativo. Me temo que confundes en base a algunos autores, la escala jerárquica social (con la diferencia de paga y status, por supuesto) de los diferentes tipos de tropa con su eficacia. Si bien los limitanei estaban por debajo de los comitatenses y estos a su vez de los palatini, su valor combativo era más que aceptable, primero porque al estar en la frontera siempre estaban comprometidos en choques constantes con los bárbaros, lo que les daba una experiencia real de combate y en ocasiones eran empleados en campañas junto con los comitatenses. Sobre ellos recaía la primera defensa y si hubieran sido nulos, todas las invasiones de hordas bárbaras hubieran penetrado los limes y eso no fue así. Los limitanei desaparecen prácticamente a mediados del V, y seguramente la peste tuvo mucho que ver en esta disminución, además de la pérdida de territorios.

    2-Los comitatenses cada vez más, estuvieron en posiciones estáticas y dedicados la mayor parte del tiempo a la agricultura, asemejándose en parte a los limitanei, en su mayoría pertenecientes al campesinado. Paralelamente parte de las funciones de los ejércitos de maniobra fue encomendada a los aliados bárbaros que llegaron a ser muy significativas desde el V. El resultado fue que cuando se entraba en campaña, los ejércitos de maniobra incluían efectivos de: los palatini, de los comitatenses, de los limitanei y de los bárbaros.

    3-La pérdida de capacidad en recursos humanos en base a ciudadanos romanos, fue compensada por la necesidad de recurrir a los bárbaros, cada vez en mayor medida.

    4-No sé quién podría dar unas cifras lo más exactas posibles que pudieron tener los ejércitos de los reyes visigodos, pero ciertamente que no pudieron sobrepasar los que ponían en campaña los emperadores romanos de los siglos V y VI y las cifras que tenemos de estos, más fiables, otorgan a estos ejércitos alrededor de 30.000 efectivos.

    5-Por parte musulmana tenemos que tomar la cifra total de 30.000 como aproximada, puesto que entra dentro de lo posible, otra cosa sería la calidad de las mismas. En todo caso la cifra solo se refiere al número de guerreros, a los que hay que añadir los esclavos, servidores y la familia que llevaran consigo y no podría ser despreciable.  Sin embargo de los 30.000 combatientes algunos regresan y no se desplazaron en conjunto.

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