Autor: Mercedes MARQUÉS (La Nueva España)
viernes, 26 de octubre de 2007
Sección: Prehistoria
Información publicada por: Virio
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Confirmado; El "Hombre de Sidrón" era "roxu"

La recuperación del gen que regula la pigmentación del pelo y la piel muestra que entre los neandertales abundaban los pelirrojos y de tez clara

Confirmado: el hombre de Sidrón era roxu. Los últimos estudios genéticos realizados a partir de un fósil de los neandertales de Sidrón y otro del yacimiento de Monte Lessini (Italia) apuntan que los neandertales tenían el cabello entre rubio y rojizo y la piel clara. Esta coloración es similar a la que se encuentra en poblaciones de origen europeo y mucho más clara que la que tendrían los ancestros de los neandertales cuando salieron de África.

La investigación, publicada hoy en la prestigiosa revista científica «Science», plantea que la pigmentación ha experimentado una evolución paralela en neandertales y humanos modernos, aunque por caminos diferentes.

Las conclusiones se basan en la recuperación en neandertales de un gen -el MC1R o receptor 1 de la melanocortina- que es clave en la determinación del color del cabello y de la piel. Lo que se ha descubierto es una variante del gen distinta a las propias de los humanos actuales, la mutación que modifica la proteína resultante de una forma parecida a las modificaciones que provocan que algunos europeos actuales sean pelirrojos. Se trata de un primer cambio genético funcional que ha permitido conocer un rasgo físico externo de esta especie extinguida.
Primero en «Science»
El estudio, primero del equipo de Sidrón en ser publicado en la revista «Science» -que ayer presentó en Oviedo un avance de su último número- y segundo en ofrecer resultados a partir de la secuenciación de un gen nuclear después del que la pasada semana dio a conocer que los individuos de la especie extinguida podían hablar, parte de la hipótesis que sugiere que los neandertales provenientes originalmente de climas ecuatoriales hace al menos medio millón de años, deberían haber experimentado un proceso similar al de los europeos, pero ambas especies presentan mutaciones del gen diferentes aunque con el mismo resultado final, lo que se denomina evolución paralela.

Las causas de esta evolución paralela pueden ser dos. Por un lado se sabe que en África existe una presión selectiva para mantener pieles oscuras para protegerse del sol, pero una vez que los humanos salen de estas latitudes tropicales en dirección al Norte la menor radiación ultravioleta que soportan hace que la presión sobre la pigmentación oscura se relaje, dando como resultado pieles y cabellos claros.

La otra posibilidad es que en las latitudes más septentrionales hubiera sido necesario rebajar de forma activa la pigmentación de la piel para sintetizar mejor la vitamina D y evitar el raquitismo. Los científicos no han determinado por el momento si estos cambios obedecen a una ventaja evolutiva relacionada con la síntesis de la vitamina D o si por el contrario tienen que ver con una pérdida de presión selectiva al disminuir la radiación recibida.

Los buenos resultados que se deducen de los fósiles de Sidrón vienen sustentados por la amplia colaboración científica e institucional que ha permitido forman un equipo bajo la dirección del profesor Javier Fortea en la que se integran destacados investigadores del CSIC, como Antonio Rosas, y de las universidades de Oviedo y Barcelona, Marco de la Rasilla y Carles Lalueza. Este último, especialista en genética, es el primer firmante del estudio que ahora publica «Science», un trabajo realizado en colaboración con expertos del Instituto Max Planck de Leipzig (Alemania).

La principal conclusión del trabajo es que en las poblaciones neandertales la frecuencia de individuos pelirrojos y de piel clara sería relativamente elevada. En el caso de Sidrón el gen secuenciado indica claramente esas características, dando lugar a un individuo similar al prototipo irlandés. Con los resultados obtenidos se puede decir, según afirma Carles Lalueza, que los neandertales que vivieron en la falda del Sueve hace 43.000 años serían más parecidos a los europeos actuales de lo que lo eran a nosotros nuestros antepasados («Homo sapiens») cuando llegaron a Europa.

Hubo un proceso paralelo en las dos especies, aunque con mutaciones diferentes, que trasformó la piel oscura africana en la pálida actual. El hecho de que la evolución paralela de las dos especies se produzca a partir de una variación exclusiva de los neandertales también estaría apoyando la idea de que ambas especies no se cruzaron, de lo contrario esa mutación se encontraría en humanos modernos. Para comprobar esa ausencia se han realizado pruebas de ADN en 3.700 personas, entre ellas todos los miembros del equipo de Sidrón.

La información genética que aportan los fósiles de Sidrón se ha conseguido gracias a los bajos niveles de contaminación de ADN moderno de los restos óseos. En la pasada campaña se han extraído siete fósiles con protocolo de esterilidad que el profesor Javier Fortea deposita hoy para su estudio en el CSIC.

Recreación de una imagen que muestra un neandertal y un hombre actual, ambos pelirrojos Image hosted by imageshack.us

Más informacióen en: http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1802_46_571177__SOCIEDAD-Y-CULTURA-neandertal-Sidron-roxu


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