Autor: gopal
lunes, 22 de octubre de 2007
Sección: Historia Antigua
Información publicada por: gopal
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Pasta protectora de época celtíbera

Caracterización química de una pasta adherida a un fragmento de cerámica celtíbera y su posible aplicación por los arévacos

Introducción

Este artículo es un resumen de uno más completo que hemos publicado en Internet en la revista e-Keltoi (Analysis of a Celtiberian protective paste and its possible use by Arevaci warriors, e-Keltoi, Volumen 5 (Warfare), página 63), sobre un trabajo de caracterización química de una pasta adherida a un fragmento de cerámica celtíbera, encontrada en el Cerro del Castillo de Ayllón (Segovia) y su posible aplicación por los arévacos.

http://www.uwm.edu/Dept/celtic/ekeltoi/volumes/vol5/index.html

El Cerro del Castillo de Ayllón (Segovia) es un yacimiento arévaco de la II edad del Hierro que fue documentado hace algo más de una década. Por su situación en un lugar habitado y de la actividad agraria que se desarrolla en sus alrededores, se presta a que numerosos fragmentos decorados de vasijas celtibéricas se encuentren en la superficie de campos y bordes de caminos. El hallazgo en este yacimiento por uno de nosotros de uno de estos fragmentos con un residuo adherido en su parte interior y la subsiguiente caracterización química del mismo, que ha proporcionado una composición similar a la de una antigua pasta protectora, son los hechos que han dado lugar al trabajo en curso.

La pasta referida, de color entre anaranjado y sepia, fabricada fundamentalmente a base de huesos triturados y aglutinante, fue utilizada primero por griegos y romanos y más tarde por los constructores de las catedrales y monasterios de Europa y el sur de Inglaterra para un doble propósito: conferir un color cálido a la piedra (entonado) y protegerla del deterioro ambiental.

En el presente artículo se sugiere la posible utilización de esta pasta en la protección/ornamentación de la piel de los guerreros arévacos y edetanos (en vez del permanganato, propuesto en la bibliografía) y se aporta una característica inédita, como es su aroma agradable. A este segundo hallazgo se accedió de modo accidental tras limpiar la pieza de cerámica que contenía el residuo con ácido clorhídrico diluido y ponerla a secar en un radiador, momento en que se percibió un olor a perfume.

 

Resultados del análisis por espectroscopia de infrarrojo y rayos X

El estudio por espectroscopia de infrarrojo (ATR-FTIR) de la pasta fijada en el fragmento de cerámica, entendido como un material compuesto, permitió la caracterización de su componente particulado a través de la identificación de las bandas de absorción características de hidroxiapatito óseo parcialmente carbonatado y de oxalato cálcico (whewellita). Dichas bandas también están presentes en los registros ATR-FTIR de las pátinas del Monasterio de Silos o la catedral de Salisbury , por lo que la caracterización puede considerarse inequívoca.

Otro ha sido el caso de la elucidación de la naturaleza del componente matriz del residuo, de aroma agradable, que se ha revelado problemático y susceptible de discusión. Para su abordaje hemos seguido un procedimiento de eliminación que nos ha permitido descartar, entre las posibles sustancias-tipo responsables del aroma (resinas, aceites, proteínas y polisacáridos) dos de ellas. En los registros FTIR no se observa banda de absorción alguna atribuible a las resinas y solo una banda de absorción que pudiera atribuirse a los aceites. La duda que pudiera surgir de esta observación puede ser desestimada ante la ausencia del olor rancio que debería haber exhibido cualquier aceite.

De los restantes tipos de aglutinantes o aditivos posibles, proteinícos o polisacarídicos, uno sólo debería ser seleccionado, pues de coexistir ambos hubieran proporcionado melanoidinas como producto de reacción (que hubieran comunicado un color oscuro ala mezcla, en vez de anaranjado).

En apoyo de la presencia de un producto proteínico podemos sugerir la asignación de una banda de absorción al movimiento de resonancia del anillo aromático de la fenilalanina (usual en registros de cola animal) y la existencia de las bandas de absorción del oxalato cálcico (procedente de la metabolización de los componentes de la yema de huevo vía: serina → glicina → ácido glioxílico → ácido oxálico).

En apoyo de la presencia de un polisacárido podemos sugerir la asignación de la banda del anillo sacarídico (usual en los espectros de almidón de patata, goma arábiga o goma de cerezo y traer a consideración el olor generalmente agradable de los mucílagos vegetales (una característica raramente exhibida por los productos proteínicos).

Una alternativa a las asignaciones anteriores es que se trate de restos de Rubia tinctorum, conocida por fenicios y griegos y, posiblemente también, por arévacos yedetanos y utilizada como tintura. La alizarina, colorante basado en la antraquinona y el anillo sacarídico son los componentes más usuales de esta planta.

Su mezcla con huesos triturados (que actuarían como particulados) y con arcilla (excipiente) constituye un material compuesto de aspecto semejante al observado como residuo en el fragmento de vasija estudiado. Recientemente preparado y aplicado a la piel, comunica a esta un color de cuero envejecido y un aspecto agrietado que bien pudo ser confundido con el producto de reducción del permanganato (el dióxido de manganeso). Los ensayos químicos cualitativos para la identificación de manganeso en nuestra muestra han resultado negativos.

 

Sobre el origen y aplicaciones de la pasta estudiada

La correspondencia de composición entre el componente básico de la pasta estudiada yla pátina de los monumentos de la Acrópolis ateniense permite establecer su origen en el s. V a.C. y en el espacio geográfico del Mediterráneo de influencia griega. El acceso de los arévacos al conocimiento de dicha pasta pudo producirse a través de sus vecinos los edetanos u otras tribus iberas situadas entre la margen derecha del Ebro y el mar, de las que se sabe contactaron con los griegos.

La utilización de pastas o Pinturas corporales por las gentes de la guerra es una constante cultural en el espacio y en el tiempo: ha sido compartida por todas las culturas y su uso, cuyo origen se pierde en el pasado, perdura en nuestros días. En unos medios, se ha aplicado con propósitos de protección y en otros, para destacar o camuflar al guerrero. Los pictos usaban ritualmente un pigmento de guerra (woad), de color azul, incompatible con vestidos o armaduras, que protegía al usuario. Asimismo, de los guerreros edetanos se ha dicho recientemente que por razones rituales iban descalzos cuando no desnudos y que se protegían por una pasta pretendidamente identificada como un compuesto de manganeso.

El uso de los compuestos de manganeso como agentes colorantes es de considerable antigüedad. Biringuccio menciona la pirolusita (dióxido de manganeso) para colorear vidrios y es probable que Plinio se refiriera a este compuesto cuando describe la haematites magnes como una piedra de color rojo que no se debe confundir con el magnes, en relación con la fabricación del vidrio. Sin embargo, en la revisión bibliográfica que hemos realizado no hemos encontrado autor antiguo (Apiano, Estrabón, Plinio, Silio Itálico y Tito Livio) que cite la utilización de los compuestos de manganeso como Pinturas de guerra o protectores corporales.

Si desestimamos la utilización ritual y/o bélica de las pastas protectoras y nos ceñimos a sus aplicaciones sobre la piedra de monumentos u otros materiales histórico-artísticos, las referencias pueden contarse por centenares. De hecho, la investigación sobre pastas antiguas protectoras de la piedra ha recibido, desde hace veinte años, una gran atención tanto desde el área de la conservación del patrimonio histórico artístico como desde el de la química ambiental.

La existencia de pastas protectoras de esculturas y relieves en monumentos antiguos tiene un precedente en la patina de color naranja-marrón presente en la Venus de Willendorf, en las superficies de los mármoles del Partenón conservados en el Museo Británico (los grupos de Oinochoai y de Diona). También existe una patina de color marrón que cubre la base de mármol del Pentélico en el Arco de Tito en Roma, cuyos análisis han mostrado cantidades muy altas de fosfatos mezclados con un compuesto silicatado.

La existencia de pátinas fosfatadas que también contienen oxalatos (una mezcla similar a la encontrada en los cálculos urinarios más duros) fue encontrada por García-Vallés y colaboradores. En la parte interna de la pátina que cubre las areniscas calcáreas de los monumentos catalanes, estos autores encontraron una capa calcítica compuesta de calcita microcristalina, oxalato cálcico y fosfato cálcico (normalmente hidroxiapatito), a menudo formada por varias bandas que pueden ser identificadas por su diferente color y textura. Esta misma composición fue encontrada en la parte interna del Monasterio de Silos. Como origen de esta pátina se ha propuesto la adición a la piedra de caseinato cálcico, que es una mezcla de fosfoproteínas presentes en la leche y el queso o el uso de yema de huevo y cola animal.

Por último, no podemos descartar su uso alternativo en alfarería y alimentación. Creemos que la pasta bajo consideración puede haber sido la utilizada para dibujar los motivos decorativos que figuran en muchas de las cerámicas (hipótesis pendiente de verificación). Respecto a su uso en alimentación, disponemos de una referencia etnográfica de interés: hasta muy recientemente, en Cerdeña, las bellotas eran golpeadas, peladas, hervidas, trituradas en un mortero y vueltas a hervir para conformar una especie de puré al que se añadían cenizas (de huesos) y arcilla roja, que se modelaba y comía, una vez se había. Sabemos que un fruto importante en la dieta de los arévacos eran las bellotas pero ignoramos si las cocinaban como en Cerdeña o solo las asaban entre cenizas (Plinio).

Espero que este texto haya sido de vuestro interés y nos gustaría contar con vuestras oPiniones e ideas sobre este trabajo. En la revista e-Keltoi podéis encontrar el artículo completo, con una descripción mucho más detallada de los resultados de la espectroscopia de infrarrojo y rayos X, y la lista completa de las referencias bibliográficas.

 

Un cordial saludo a todos.

 

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