Autor: Onnega
jueves, 25 de octubre de 2007
Sección: Antropología
Información publicada por: Onnega
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Los bigotes del peliqueiro

Hay excelentes exposiciones sobre el origen de las mascaradas y rituales asociados, insuperables por lo detalladas y por sus sugerentes interpretaciones de los mismos; como muestra tenemos los imprescindibles trabajos de Frazer (La rama dorada) y Caro Baroja (El carnaval). Me resultaría imposible, y no creo que sea necesario, abordar todas y cada una de las celebraciones en que participan estas figuras, por eso me he limitado a describir de una forma un tanto “impresionista” y gráfica aquellos detalles que podrían conectar estas prácticas, tal y como defendía Bouza-Brey, con la antigua cosmovisión paleolítica. No es la primera vez que en Celtiberia.net se aborda este tema con convenientes referencias al rechazo de estas mascaradas por parte de la Iglesia, materiales gráficos ilustrativos de su posible relación con prácticas chamánicas paleolíticas y otros datos de interés: Chamanes y cérvidos, del paleolítico al Baphomet medieval (Silmarillion).

Ya en el s. IV San Paciano, obispo de Barcelona, reprobaba una costumbre pagana que tenía lugar en las Kalendas Ianuarias (1 de enero); en esas fechas muchos se disfrazaban con pieles de animales, sobre todo de ciervo, y se entregaban a excesos y obscenidades.

Para ilustrar en qué podría consistir esta actividad he incluido la traducción de un artículo de Hamayon: Ritual de identificación del chamán con un gran ciervo. Chamanes evenk (Siberia):

"Esta asociación simbólica subrayada por otros elementos rituales [v. más abajo el tocado de un chamán evenk], está confirmada por descripciones como “el chamán es como un gran ciervo macho que defiende su manada”, “dos chamanes se enfrentan como ciervos”. La razón de esto subyace no sólo en el modelo de masculinidad proporcionado por el ciervo macho en celo, que se evoca con el comportamiento del chamán durante el ritual. También es la expresión de un principio subyacente a los evenk y a otros pueblos siberianos que obtienen su sustento esencialmente de la caza. Este principio consiste en concebir la caza no como un acto de predación, sino como un intercambio entre los seres humanos y las especies salvajes que les proporcionan alimento. Los animales se ven como habitados por espíritus, complementarios a los que residen en el ser humano, lo que hace posible que se pueda establecer con ellos el mismo tipo de relación que con los seres humanos. De la misma forma que la gente come caza, también los espíritus de las especies salvajes consumen la fuerza vital de los humanos, devorando su carne y bebiendo su sangre. La enfermedad, como la pérdida de vitalidad en la vejez, y la muerte, son parte del orden natural, son el pago por la caza que permite al cazador vivir, son indicación de que habrá caza para sus descendientes. La función del chamán es representar este intercambio en un nivel simbólico que prefigure y determine la realidad del cazador. Debe establecer las bases del intercambio de carne con las especies salvajes, garantizar la caza (la suerte en la cacería) para la siguiente estación y finalmente permitir que los espíritus complementarios devoren en compensación, señal de muerte de algunos miembros de la comunidad. Los dos primeros estadios de esta actividad simbólica son ostensiblemente dramatizados durante el ritual, mientras que el tercer estadio, durante el cual el chamán yace echado sobre su espalda, inmóvil, se desarrolla en silencio: aquí el chamán asume su último rol como animal cazado, para lo cual se identifica ritualmente con un gran ciervo"
 

Pues bien, en nuestras fiestas de invierno o en los carnavales aparecen unas figuras teriantrópicas, humanos caracterizados con rasgos animales, protagonizando mascaradas ceremoniales que podrían entenderse como escenificaciones de una lucha en forma de danza ritualizada en la que o se produce un hostigamiento del personaje enmascarado, visto como atávico espíritu maligno que se intenta ahuyentar, o bien, al contrario, es la figura teriantrópica la que fustiga cumpliendo el cometido de espantar a esos espíritus y propiciar el restablecimiento del orden en la comunidad.

En el paralelismo que vamos a establecer con el chamanismo actual, que se considera superviviente directo de un sistema de creencias estable que hunde sus raíces en el paleolítico (1), se tocarán someramente varios aspectos:

-El proceso de iniciación del chamán y el estado de trance que lo conecta con el mundo de los espíritus.

-Indumentaria y complementos (máscara, tambor).

-La danza ritual contra el mal, rituales propiciatorios.

En principio cabría sostener que estas danzas fuertemente codificadas habrían sobrevivido refugiadas en el reducto del folklore sin perder sus características básicas debido a dos factores:

-El carácter universal del asunto que se representa, la lucha contra la adversidad, que no ha perdido en ningún momento su vigencia e interés.

-El alto grado de ritualización o codificación que atañe a las tradiciones que integran el acervo popular. Hasta el más mínimo detalle aparece fijado y establecido, lo que no obstaculiza, por otra parte, que puedan producirse reinterpretaciones del conjunto ceremonial, de algún elemento, o disgregaciones (por ejemplo la asunción por parte de varios individuos de las funciones que anteriormente correspondían a uno sólo).

1. LA INICIACIÓN

En su búsqueda del conocimiento el chamán tiene que pasar forzosamente por una prueba física de “despedazamiento” y “renacimiento”, iniciación que podría explicarse como una deconstrucción de la personalidad que facilita su recomposición  bajo una nueva forma, superior a la primitiva. Como nos dice Lewis-Williams citando a Eliade: “La muerte, el sufrimiento, la excarnación (la extirpación de la carne a un esqueleto), la desmembración, la transformación y el renacimiento son, de hecho, elementos comunes de la iniciación chamanística” (2). Es evidente que estos procedimientos o son meramente simbólicos, o se sufren hasta cierto punto (dentro de unos límites), o bien se experimentan durante el trance como sensaciones: “con frecuencia la perforación es una parte de esa secuencia experiencial. Un chamán tungús siberiano, por ejemplo, contó cómo le habían iniciado sus antepasados chamanes, le perforaron con flechas hasta que perdió el conocimiento y cayó al suelo, le amputaron la carne, le arrancaron los huesos y los contaron” (3).

Las experiencias sensoriales a modo de Pinchazos, tanto en los rituales de iniciación como en los trances que ponen al chamán en contacto con el mundo de los espíritus, se repiten hasta la saciedad entre los testimonios de chamanes de diversas culturas. De lo cual podrían ser muestra algunas Pinturas rupestres peninsulares.

http://www.telefonica.net/web2/losorigenesdeiberia/imagenes/Fotos/CALCO51B.jpg

Fig. 1: Antropomorfo posiblemente herido de Cieza (Murcia).

A veces el sujeto las identifica con picaduras de abejas, otras refiere que sintió en su carne la laceración de múltiples flechas o esPinas. Lewis-Williams se acuerda de San Sebastián al comentar estos testimonios.

http://www.thais.it/citta_italiane/firenze/index/mod/hi_res/00037.jpg

Fig. 2: San Sebastián atribuido a Giovanni del Biondo, s. XIV. Duomo de Florencia.

En nuestro caso es inevitable recordarlo ya que San Sebastián está íntimamente relacionado con varias de las celebraciones que vamos a analizar (Jarramplás, Carantoñas, Taraballo).

En la tradicional mascarada de Jarramplás (19 y 20 de enero, Piornal) a los espectadores que visionan y participan en la pantomima que tiene lugar por las calles del pueblo les parece que Jarramplás es un trasunto o alter ego del santo, puesto que sufre en su cuerpo los golpes con que lo castigan los vecinos de la misma forma que San Sebastián recibió la lluvia de flechas. Además, la tortura del santo se canta en forma de coplas:

"Le amarraron a un tronco
y allí le dieron
la muerte con saetas
verdugos fueron.

Todo su cuerpo tiene
hecho una llaga
y una mujer piadosa
se las curaba".

(Alborá de Jarramplás, Piornal)

Desde nuestra perspectiva la relación entre ambos personajes sería a la inversa: es muy posible que nos encontremos ante un motivo disgregado, las sensaciones punzantes del trance chamánico perviven primero en el  apaleamiento de Jarramplás, lo que permite que posteriormente se vinculen con el asaetamiento del santo, que se convierte así en trasunto o alter ego cristiano de la máscara.

En el Kúkeri búlgaro, cuya relación con las Carantoñas de Acehuche ya ha sido establecida (4), no se produce una reinterpretación paralela de la representación, como sucede en Acehuche o Piornal, y por ello el carácter de la celebración, así como el de su oficiante se conserva menos difuso. En Acehuche estas figuras se vienen considerando como las fieras que rodearon a San Sebastián en su segundo tormento sin atreverse a devorarlo. Pero no nos dejemos engañar por la adaptación del ritual ya que de nuevo aparecen las sensaciones punzantes: los golpes que la Carantoña proPinaba con el cuchillo, “un palitroque de un metro de longitud, retorcido y con más puntas que un cuerno de venado” (5).

Fig. 3: Kúkeri búlgaro. Figura semejante a la Carantoña de Acehuche.

2. LA INDUMENTARIA

http://museosextremadura.com/caceres/images/sala14/image1g.jpg

Fig. 4: Jarramplás (Piornal).

http://www.necep.net/media/images/habit-chaman-evenk.jpg

Fig. 5: Traje de chamán evenk (Siberia).

Fig. 6: Traje de chamán numinchen (Manchuria).

Además del vestido de Pingos, del que penden pieles y diversos elementos metálicos como cascabeles o cencerros (en tiempos remotos no serían metálicos, puede que de conchas, madera, plaquitas de pizarra, hueso), encontraremos similitudes con la máscara demoníaca o animal que porta el chamán en su lucha contra el mal y la enfermedad. Y estará más o menos conservada, pues tal vez los colmillos y dientes aterradores con que suelen armarse nuestras figuras aparezcan transformados en grandes bigotes y una ¿sonrisa? que muestra unos dientes bastante peligrosos, los cuernos prolongados en forma de mitras o capirotes, y la piel del animal sustituida por un dibujo del mismo.

 http://www.fillos.org/galicia/images/en-contidos/etnografia/mascara-cigarron.jpg

Fig. 7: Peliqueiro de Laza (Ourense).

Fig. 8: Máscara Kable (Burkina Fasso, África). Se usa en ceremonias especiales para ahuyentar los espíritus diabólicos, entre los cuernos del búfalo de agua se sitúa un pajarito, exactamente igual que en el tocado de los chamanes numinchen.

 http://i74.photobucket.com/albums/i269/onnega/Tocado-numinchen.jpg 

Fig. 9: Tocado numinchen (Manchuria).

Otro aspecto que estas figuras comparten con los chamanes es el uso ritual del tambor: “Vayamos ahora a Navaconcejo, un pueblo del Valle del Jerte. Cada 20 de febrero asistimos a una ceremonia que guarda grandes semejanzas con la descrita. El taraballo es un hombre vestido con extraños ropajes, que antiguamente, según informaciones recogidas en la localidad, eran pieles de animales sacrificados para tal fin. Esta botarga asiste a los actos religiosos en honor de San Sebastián, y ha de soportar de vez en cuando un apedreamiento a base de nabos y de nueces. El taraballo persigue a sus atacantes, a los que golpea con el látigo. Le acompaña el tamborilero. Dicen que antiguamente los furibundos ataques no sólo magullaban al correspondiente sujeto que hacía de taraballo, sino que acababan destrozando el tamboril. Cada año era necesario fabricar uno nuevo, para el que se utilizaba una piel de perro curtida para este menester” (6). Aunque aquí aparece la función de tamborilero individualizada (motivo disgregado) no nos pasa desapercibido el vínculo entre el chamán y su tambor, descrito ampliamente en la bibliografía, que en este caso se manifiesta con la suerte que corre el tambor del Taraballo, acompañando a su dueño en la muerte como un perro fiel. La piel de perro resulta una materia un tanto curiosa con la que se confecciona también el tambor de Jarramplás (7).

 http://images.encarta.msn.com/xrefmedia/sharemed/targets/images/pho/000a3/000a3cd7.jpg

Fig. 10: Chamán Tungu (Siberia) con su tambor, fotografía del siglo XIX.

3. LA DANZA RITUAL CONTRA EL MAL

Dado que es manifiesto el sentido profiláctico de estas pantomimas fuertemente codificadas que se desarrollan por toda la geografía peninsular, euroasiática, etc. cabría remontar su origen al ritual de curación chamánico, en el que se ahuyenta el mal y la enfermedad personificados por figuras demoníacas. Como nos dice Kirby, muchas de las dramatizaciones que sobreviven en el folklore popular (valga la redundancia) remiten a una única fuente, el ritual del chamanismo; en cierto sentido este ritual fue el único arte dramático que acabó por fragmentarse originando las actuales artes escénicas (8).

Fray Bernardino de Sahagún así lo entiende cuando describe en el s. XVI una de estas luchas rituales en México como equivalente de nuestra “escaramuça de çaharrones”: “Y al tercero día, al cual llaman chonchayocacalioa, que quiere dezir "escaramuça de çaharrones", componían uno de çaharrón, con unos [b]alandranes y carátulas espantables, y hazíanse luego dos vandos: de una parte se ponían los ministros de los ídolos y con ellos el çaharrón, y de otra parte se ponían los moços del telpuchcali, y al mediodía començavan a pelear los unos con los otros. Peleavan con unos ramos de oyámetl o Pino, y con cañas, y también con cañas maciças, atadas unas con otras de tres en tres o de cuatro en cuatro” (9).

El término çaharrón es la forma más antigua que se conserva para referirse a estas figuras, es el origen de cigarrón (Laza), zagarrón (Ciudad Rodrigo), zamarrón (Lena)… algunas de ellas motivadas por diversos cruces con palabras como cigarra o zamarra. Pidal entre otras etimologías había propuesto en una nota que rescatamos del olvido una conexión con el euskera, zahar, “viejo” (10).

http://i74.photobucket.com/albums/i269/onnega/Kalogheroi.jpg

Fig. 11: Los dos kalogheroi tracios (Viza, Turquía) con máscaras de piel de cabra al final de un combate ritual según dibujo de 1906: tras la muerte del oponente el otro kalogheros procede a desollarlo, figuradamente, claro. El término significa en griego “anciano hermoso” y se aplicaba como título de respeto a personas venerables y monjes; lo que parece reforzar la hipótesis de que la etimología de çaharrón sea el euskera zahar, “viejo”.

Dawkins (11) sostuvo que los carnavales tracios que presenció eran representación de un antiguo ritual dionisíaco, queriendo ver incluso un falo en una especie de porra que lleva uno de los kalogheros. Esta hipótesis ha sido tenida muy en cuenta por la gran mayoría de antropólogos que se dedican a investigar estas celebraciones, ésta o bien la de su origen en las lupercales romanas. Ambas y otras similares no hacen más que trasladar el problema a otro momento, ¿y el origen de las lupercales?, ¿de dónde sale el luperco poseído por el espíritu del lobo azotando a todo cuanto vecino se topaba por las calles? Probablemente no lo sabían entonces ni los propios romanos.

Caro Baroja señala “las analogías que ofrece en varios aspectos la mascarada tracia con las suletinas, asturianas, maragatas, etc., analogía que llega a extremos tales que sería necio pretender hallar la explicación de cada una de ellas independientemente” (12). Las afinidades que hasta aquí se nos han hecho más evidentes coinciden ampliamente con los rituales chamánicos: hombres vestidos de animales con cencerros en la cintura, enmascaramiento, hostigamiento (hacia la figura enmascarada, por parte de ella, o entre dos), destrucción del enemigo, restauración del orden y del bienestar del grupo. Asímismo es muy significativo el carácter especial de estas figuras, se percibe en los nombres (kalogheros = anciano hermoso), y en que en muchas de las celebraciones han mantenido su estatus de intocables.

Por ello sólo puedo estar de acuerdo con Bouza-Brey, que ya había sugerido que estas prácticas podían remontarse al paleolítico, dado que existen figuras teriantrópicas danzantes Pintadas en las cavernas identificadas como chamanes.

Figuras indicativas de que un ritual semejante tenía lugar en un sitio tan alejado cronológica y geográficamente de la cultura clásica occidental, las podemos encontrar en el lago Onega, Karelia (Rusia). Difícilmente explicables por ritos dionisiacos, lupercales… y sí como manifestaciones de ese sistema de creencias paleolítico que ha originado, o persiste en, el chamanismo actual.

http://wwwold.krc.karelia.ru/results/projects/petr/pix/zagadk3.jpg

Fig. 12: Petroglifo del lago Onega en cuya esquina inferior izquierda aparece una figura teriantrópica portando lo que se ha considerado como un doble símbolo solar / lunar, un tambor, o algo que, en mi oPinión, podría recordar vagamente al arado con que en las fiestas de invierno se hendía la nieve en la Maragatería: “a primeros de año los pastores se disfrazaban con pieles y cencerros […] y tiraban de un arado que surcaba las nevadas tierras” (13).

http://smalt.karelia.ru/~petroglyphs/photo_bp/12big_.jpg

Fig. 13: Surcos en la nieve dejados por cazadores y presas en un petroglifo de Karelia.

NOTAS

1) Esto cabría matizarlo con las recientes aportaciones de GS McCall, que sugiere que las prácticas sociales del chamanismo no han permanecido inmutables a lo largo del tiempo, son los conceptos cosmológicos subyacentes a estas prácticas los que son perdurables y rígidos; es sencillo, por tanto, presuponer que operaban en la prehistoria. “Add shamans and stir? A critical review of the shamanism model of forager rock art production”, Journal of Anthropological Archaeology, 26 (2007), pág. 224-233.

2 y 3) David Lewis-Williams, La mente en la caverna, Madrid, Akal, 2005, pg. 280-2.

4) Diliana Ivanova Kovátcheva, “Las Carantoñas de Acehuche y los Kúkeri búlgaros: similitudes y diferencias”, comunicación presentada a la International Conference on Advances in Oral Literature Research, Belgrado, 2006. Resumen disponible en línea en http://www.jasminanikolic.net/aelo35/?page_id=19

5) Según relata en 1905 Publio Hurtado en el número LXVII de la Revista de Extremadura. Cita extraída de “Las Carantoñas de San Sebastián: botargas o fieras”, de Jorge Mellado González, http://www.dipalme.org/Servicios/Anexos/anexosiea.nsf/VAnexos/IEA-RP3-C16/$File/RP3-C16.pdf

6) JM Domínguez Moreno, “La fiesta del lobo en Extremadura”, Revista de Folklore, 1991, nº 132, pg. 183-87, http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=1033

7) V Gutiérrez Macías, “El paso del folklore de unas parcelas a otras”, Revista de Folklore, 1984, nº 40, pg. 127-35, http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=359

8) ET Kirby, “Shamanistic Origins of Popular Entertainments”, The Drama Review, 1974, vol. 18, nº 1, pg. 5-15.

9) Fray Bernardino de Sahagún, Historia General de las cosas de Nueva España, 1576-1577. Cita extraída de la base de datos del CORDE, http://corpus.rae.es/cordenet.html

10) R Menéndez Pidal, Poesía juglaresca y juglares, Madrid, Espasa-Calpe, 9ª ed., 1990.

11) RM Dawkins, “The modern carnival in Thrace and the cult of Dionysus”, The Journal of Hellenic Studies, 1906, vol. 26, pg. 191-206.

12) J Caro Baroja, El carnaval, Madrid, Alianza, 2006.

13) J Caro Baroja, op. cit.

BIBLIOGRAFÍA NO CITADA EN NOTA

-RM Álvarez Luceño y JM Silva Cordero, “Las Carantoñas de Acehuche”, Senderos de Extremadura, 1999, en http://www.seta.es/alexturnet/Senderos/numero9/carantonas/carantonas.htm

-F Bouza-Brey Trillo, “Máscaras gallegas de origen prehistórico”, Homenagem à Martins Sarmento, Mário Cardozo ed., Guimaraes, Sociedade Martins Sarmento, pg.  73-82.

-J Clottes, “Chamanismo en las cuevas paleolíticas”, 40 Congreso de Filósofos Jóvenes, Sevilla, 2003, en http://www.nodulo.org/ec/2003/n021p01.htm

-F Cocho, O carnaval en Galicia, Vigo, Xerais, 1992.

-A Diéguez Añel, “Carnaval en Castro y Laza”, Revista de Folklore, 1985, nº 51, pág. 88-92, http://www.funjdiaz.net/folklore/07ficha.cfm?id=450

 -M Harris, “Carnival in Galicia: Scattered Ants, Whipped Backs, and Hammered Plowshares”, The Drama Review, 2000, vol. 44, nº 3, pg. 154-170

-M Moreno Iglesias, “Jarramplás”, 2002, en http://www.piornal.net/jarramplas/mario/jarramplasmario.htm

CRÉDITOS DE LAS FIGURAS

Fig. 1: (C) Los orígenes de Iberia, http://www.telefonica.net/web2/losorigenesdeiberia/PH_calco_arte_rup1.htm

Fig. 2: (C) www.thais.it, http://www.thais.it/citta_italiane/firenze/index/mod/pag_02.htm

Fig. 3: (C) Wikipedia, http://en.wikipedia.org/wiki/Kukeri

Fig. 4: (C) Museo de Cáceres,  http://museosextremadura.com/caceres/sala14.htm

Fig. 5: (C) NECEP, http://www.necep.net/list.php?id_soc=4&type=pictures

Fig. 6: (C) Dibujo de Edith King.

Fig. 7: (C) http://www.fillos.org/galicia/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=275

Fig. 8: (C) http://www.masksoftheworld.com/Africa/African%20Tussian%20Mask.htm

Fig. 9: (C) Dibujo de Edith King.

Fig. 10: (C) Encarta, http://uk.encarta.msn.com/media_1201505628/Tungu_Shaman.html

Fig. 11: (C) RM Dawkins, “The modern carnival in Thrace and the cult of Dionysus”, The Journal of Hellenic Studies, 1906, vol. 26, pg. 191-206.

Fig. 12: (C) Petroglyphs in Karelia, http://wwwold.krc.karelia.ru/results/projects/petr/steps.en.html?step=1

Fig. 13: (C) http://smalt.karelia.ru/~petroglyphs/photo_bp.html

 


Comentarios

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  1. #1 Uma 25 de oct. 2007

     

    si,Onnega,yo también creo que es una ceremonia de expulsión de los espíritus;por eso no acababa de entender muy bien la relación con el chamanismo,salvo en el traje.

    Citaba lo de los ritos de paso para explicar que a veces hay rituales ,fiestas etc que tienen elementos que parecen propios del chamanismo,pero eso no quiere decir que el rito en sí nazca del universo específico del chamanismo.Incluso aunque una fiesta o danza sea dirigida por un chamán.Creo que Lewis Williams habla de eso también.

    Por ejemplo,me parece que San sebastián ,en este caso,forma parte de la fiesta en cuanto que martir (sacrificado,víctima)(y oponente al "malo") y no por el hecho de que la experiencia de ser asaeteado se pueda relacionar con la con la experiencia de ser Pinchado,atravesado etc que sufre el chamán en su iniciación.

    Lo que no sé es si,en algún momento,en algún lugar,el chaman ha podido representar el papel de chivo expiatorio(a la manera de JC cuando es invocado como el "cordero de Dios que quitas los pecados del mundo").

    En este caso,si el chamán hubiera podido tener ese papel,si podría tener la fiesta una relación con el chamanismo.De todas formas,no he leido el trabajo de Bouzas que señalas ni otros sobre este tema,así que ,de momento,es solo una impresión que tengo.

    Bueno ,ahora no tengo tiempo para más;

    saludos

     
  2. #2 Onnega 27 de oct. 2007

    Dice Sotero21: “si hubiera habido animales siempre, no hubiéramos conocido las lechugas”. Y yo creo que es justamente al revés, porque nuestra especie evolutivamente hablando es más bien vegetariana.  En algún momento de nuestra evolución nos vimos obligados, por falta de lechugas, a comer carne, y a matar para conseguirla si no había carroña. Y en otro momento de nuestra evolución sentimos por el acto de cazar / matar, y comer carne, un enorme sentimiento de culpa unido a miedo. No sé cuál fue antes la culpa o el miedo, ambos se expresan muy claramente en los testimonios de los chamanes que he seleccionado, uno al principio del texto y otro en el mensaje 20. El problema se reduce a que creímos que nuestro acto era un pecado; desear carne (concupiscencia) es el pecado de la carne. Se puede intentar atenuarlo con víctimas compensatorias, limitando su consumo a lo estrictamente necesario, prohibiciones rituales (Cuaresma), prohibiendo radicalmente su consumo… Esto es para mí el origen del chamanismo y las religiones, una sociedad de cazadores (no recolectores) con muchos remordimientos y miedo. Nuestra muerte como individuos se ha interpretado como pago o compensación natural por nuestro crimen (testimonio del chamán evenk) , y la mortalidad como castigo aparece también en el Génesis precisamente por haber comido algo que dudo mucho que haya sido una inocente fruta. En fin, la carne que aparece por todas partes es la carne, no el sexo.

    Y Arquidionisio: es precisamente la existencia de esos gurús mediáticos, charlatanes y pseudo-líderes de oPinión, que los hubo en todas las épocas, lo que ha desvirtuado el chamanismo. Muchos que oyen hablar de chamanes se imaginan una especie de falsos santones que buscan llamar la atención y conseguir dinero fácil embaucando a los crédulos. Me alegro de que en México se sigan conservando los verdaderos, así como los verdaderos rituales, bien protegidos en el seno de las comunidades.

    Pedrarias, gracias, no sé si hacia el 20 de enero tendremos algunos días, pero sí que me apetecía ver alguna de estas mascaradas en vivo. Si al final vamos contactaría contigo a través de nuestro común amigo el ilustre Jugimo.

    Saludos

  3. #3 arquidioniso 27 de oct. 2007

    Les relato una experiencia chamánica que vivi en la comunidad de Opamitzin.

    Opamitzin es una persona pequeña, aparentemente debil, tiene un tendajon de abarrotes en la ciudad de Guadalajara, que es la segunda de México...enorme, contaminada y violentisima.  Alrededor de Opamitzin se reune una comunidad compuesta por seres variioPintos, que practican la danza tradicional, como una forma de reordenamiento de la salud espiritual y mental. Cosa muy necesaria en esa ciudad.

    En una ocasión, muy temprano...ejecutabamos la Danza de Cuahutli (el águila) y una de las integrantes de la comunidad se quedo quieta, entró en una especie de estado místico. Extasiada miraba al cielo y se movia lentamente. Opamintzin nos hizo la seña de guardar silencio y quietud. Se acerco a ella y la tomo de la cintura para sostenerla...y ella comenzó a girar, casi como los derviches. Así paso un rato, diéz minutos quizás. Cuando paró, volvió en sí y relató que su percepcion de una gran luz la tomo del corazón y la llevó danzando hasta el Tlalocan donde moran los pipilitzin o niños eternamente felices, y que se manifiestan en la risa del agua. Como si nada siguió danzando. Opamitzin le dió una pluma de águila. En la tradición americana, las plumas solo pueden ser regaladas por el ave misma o por el chaman. Aca preferimos decir hombre de sabiduría o simplemente por su nombre. Chaman es una palabra usada, si, pero no expresa el significado de nuestra tradicion. Por ejemplo, cuando vinieron los hombres de sabiduría, para conmemorar el último Ce Acatl (uno caña), estuvo aqui uno que proviene de los lakotas, de nombre Juan Piél de Jaguar...hombre de medicina y de conocimiento. Conocedor de los cantos tradicionales y cantor el mismo. Ya que desentrañe los misterios cibernéticos, les enviaré fotografías de estas ceremonias y de las mascaras y vestimentas que se usan en varias regiones tradicionales de México.

     

  4. #4 Uma 03 de nov. 2007

     

    Pues Onnega,no sé si la fiesta del jarramplas tendrá un orígen chamánico,pero el traje,desde luego parece tal cual el de un chamán.

    "...cola de caballo, los cuernos y el desaparecido árbol bordado en la chaqueta, así como el rabo de tela...."

    http://www.piornal.net/jarramplas/fiestacultura.htm

    aquí,con esa máscara de pájaro,tal como se visten algunos chamanes,para volar hacia las esferas superiores.Claro,habría que saber si la máscara de pájaro es tradición o si se hace ahora así simplemente porque es un animal.

    Los trozos de tela multicolores también pueden ser una manera de representar las plumas de pájaro de la masonería).

    http://www.piornal.net/imag/jarramplas/jarraindex1.jpgjarramplas

    aquí,el Jarramplas en acción.parec incluso que los cuernos ,en realidad podrían representar los de un ciervo

    http://www.piornal.net/imag/jarramplas/2002_22p.jpg jarramplas

    Me llama la atención lo de que antiguamente en el traje había un arbol Pintado ¿el arbol de la vida,el "axis mundi"por el que el chamán sube al cielo?

    en este traje de chamán dolgan aparece un arbol dibujado.

    http://webpages.ull.es/users/fradive/historiacomparada/4espec/trajecham.jpgtraje dogon

    http://webpages.ull.es/users/fradive/historiacomparada/4espec/tema4.html

    también San Sebastián está sujeto a un arbol,lo mismo que Odín,cuando es colgado de un arbol(también un suplicio) para recibir la sabiduría.Esto también podría llevar a ritos de paso.Según Eliade,los ritos de paso suelen implicar la renovación de toda la sociedad,y se celebran aprovechando fiestas importantes.(en este caso,la del paso del año viejo al nuevo)

    la cola de caballo,puede ser otra forma de identificarse con un animal, o podría ser como la cola que se ponen los San para ahuyentar a los espíritus de la enfermedad en su danza de curación.

    lo que es común a todas estas fiestas es la máscara,pero no sé si todas las fiestas tiene el mismo sentido.

    A lo mejor diversas fiestas celebradas en el inviernose acabaron aglutinando en una sola,como dicen que pasó con la de la noche de San Juan.

    en general muchas fiestas de estas celebradas en invierno representan la vuelta al caos original,la purificación que eso supone y el renacer de un nuevo año,lleno de salud,vigor etc.es decir, fiestas de renovación del mundo y lo que supone de renovación de las energías.

    pienso que quizá el calendario pastoril (cazador) quizá no coincide con el agrícola y puede que según el pueblo sea más agrícola o más ganadero,las fiestas se situarían en un momento u otro del año;y me imagino que ,en las sociedades más agrícolas la fiesta se superpondrá a elementos del rito de sociedades cazadoras/rec

    Aquí hay mas máscaras de peliqueiros ¿tienen algún significado concreto los animales o cada uno elije el que le parece?

    imagino que será una manera de representar el mundo animal en general ;

    http://www.galeon.com/carnaval_ourense/pro5.htm

    en San Antón,también en invierno se bendice/purifica a los animales para librarlos de enfermedades,pestes etc;o quizá en origen fueron animales totémicos.

    También,San Sebastián,en el Jarramplas y las carantoñas , rodeado de animales que no atacan puede recordar una representación del "señor de los animales"

    es que hay elementos que pueden significar muchas cosas y no sabemos como se han ido incorporando a la fiesta.

    y también hay que añadir el asunto de las fiestas de retorno anual de los muertos.creo que Caro Baroja dice que las fiestas de carnaval pueden celebrarse desde primeros de noviembre hasta la primavera.(después de semana santa).

    el retorno de los muertos también significa un momento de subversión del orden,como el carnaval.

    ¿porqué vuelven los muertos antes de que acabe el año? quizá es una manera de conjurarlos y contentarlos para que no aparezcan durante el año trayendo enfermedades.

    aunque en algunas culturas los muertos también pueden traer la abundancia.

    También puede ser una representación de que los espiritus infernales vienen a llevarse la vegetación(la semilla) a las entrañas de la tierra hasta la primavera. (Hades raptando a PoserPina).

    a lo mejor aquí hay un cruce entre el mundo de los cazadores/rec y el mundo agrícola.

    también están las alusiones a la fecundación,las máscaras que atosigan a las chicas , el " carantoñitas"que aparece después de la "Hierogamia"entre la madama y el galán, la "vaca_toro"

    http://www.seta.es/alexturnet/Senderos/numero9/carantonas/carantonas.htm.

    el carantoñitas también puede ser el nuevo año al que se alimenta con papillas nacido.con papillas se alimantaba también a los jovenes que han renacido depués de los ritos de paso.

  5. #5 Uma 03 de nov. 2007

      

    copio esta ceremonia de expulsión de un demonio entre los indios Mandan ("La rama dorada "J.Frazer )porque me recuerda a todo esto:

    "En primavera,tan pronto como los sauces cubren de hojas sus ramas ,los indios Mandan celebran en la orilla del rio su gran festival anual,uno de cuyos rasgos distintivos era la expulsión del demonio.

    Un hombre Pintado de negro para representar al demonio entraba en la aldea desde la pradera,corriendo y asustando a las mujeres,y después hacía la parte del búfalo macho en la danza del búfalo,tendente a asegurar una abundante provisión de bufalos durante el año entrante,por último era acorralado y expulsado del pueblo,persiguiéndole las mujeres con silbidos e insultos,pegándole palos y tirándoles pellas de lodo..."

    me llama la atención que se expulse precisamente al búfalo que asegura la provisión de búfalos para todo el año.

    es decir,que aquí también están mezclado un rito de fecundación (que se hable de una danza con un búfalo implica que hay un búfalo hembra) con un rito de expulsión de espíritus.

    sobre las máscaras que se "bailan" en Méjico,parece que el espíritu no entra en la máscara hasta que se baila;o que el baile hace que salga hacia afuera ese doble que llevamos dentro.así,el que se pone una máscara de jaguar es porque su espiritu es el del jaguar,pero este no aparece hasta que la persona no ha bailado y se ha liberado de determinadas trabas y defensas sicológicas;hasta que no ha entrado en contacto con su inconsciente.

    me parece interesante este comentario de link que puse antes sobre los peliqueiros:

    "El peliqueiro no es un disfraz, se lleva dentro"- dice Luis Rivero que desde los ocho años se viste de peliqueiro y ya tiene 34. "El peliqueiro es sagrado nunca se insulta, hay un respeto muy grande hacia él y no es un disfraz, se lleva en el alma..."Un buen peliqueiro nunca se quita la careta", "no puede pararse en el medio de la calle, de ahí que atice con el látigo a las personas que estén en el camino para que se aparten..."

    P.D

    Alevín,siento una especie de orgullo de madre cuando te veo poner las fotos con tanta soltura:)

  6. #6 arquidioniso 06 de nov. 2007

    Servan,  las experiencias selváticas siempre son emocionantes...no me ha sucedido eso de enfrentarme con la parte oscura de los nativos, pero en el siglo pasado tuve la fortuna de participar en un proyecto de rescate musicográfico de la música de las misiones jesuíticas en la Chiquitania Boliviana.

    Llegar a la misión de Santa Ana era una odisea llena de polvo y calor humedo, lo que nos dejaba exhaustos y Pintados. Ahi en la misión se encontraron las partituras originales de la música compuesta por el padre Martin Schmidt, jesuita suizo del siglo XVIII.

    Y los descubrimientos fueron asombrosos al comprobar que la música está en completa y correcta armonía con las proporciones arquitectónicas de la misión. En este proyecto soportado por la Compañia de Jesús, tuve la oportunidad extraordinaria de encontrarme con personas amables y correctas y conocer otra faceta de la esencia del nudo hispanoaméricano.

     El resultado fué un disco bellisimo en el que se interpreta la música en el ámbito original en que la compuso el P. Schmidt y con la participación de ensambles de música antigua mexicanos y bolivianos. Ojala y lo encuentres por alla.

    Se titula "La música perdida de las misiones jesuíticas en el Amazonas" interpretado por el ensamble mexicano Ars Antiqua, el coro Vox Tempori. Este proyecto realizado lo presenté hace tres años en la reunion internacional de ICOMOS (International Council of Monuments and Sites) que se realizó en San Luis Potosi, en México.

    Salve

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