Autor: Pedrarias de Almesto
viernes, 28 de septiembre de 2007
Sección: Noticias
Información publicada por: jugimo
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INTROIBO AD ALTARE DEI

"Me acercaré al altar de Dios"

Ayer en un noticiero de esos de la televisión pública, comunicaron, de forma más sarcástica que irónica, que la Santa Sede, o el Papa Ratzinger , autorizaban ya las misas en latín. Los comentarios del vocero disparaban hacia cierto sector de la Iglesia católica que no ha dejado nunca de celebrar las misas en la lengua de Salustio. Y a la par comentaba con displicencia la inoportunidad de volver "hacia algo que más o menos había quedado en el trastero de los olvidos hacia cuarenta o cincuenta años". ¿Qué les molestará más, la misa o el latín? Me parece que ambos. ¿No le gusta a usted la misa? Pues no vaya. ¿El latín? No me extraña. No tiene usted ni idea. No tiene ni idea ni del idioma que habla, cuanto menos de la madre que lo parió. Precisamente el latín.

Antañazo estudiábamos latín en tercero y en cuarto de bachiller, luego la revalida de cuarto y allí ya nos dividían en ciencias y letras. Por lo menos algunas nociones de la lengua madre prendían en la memoria de los adolescentes bachilleres. Hoy ni por asomo. El ataque contra César, Horacio, Tito Livio y Cicerón fue furibundo. Por más que Rodríguez Adrados y otros doctos de las lenguas clásicas clamaran contra la pérfida manía de borrarnos los orígenes, la tarea de desculturalización avanzó y avanza inexorablemente.

Un soldado de Marco Aurelio , o de Constantino , viajaba por toda la ribera del Mare Nostrum sin necesitar intérprete. Qué suerte, concho. Pero, ay, la evolución es ineludible y aunque la lengua de Ovidio resistió en aulas, claustros y ceremonias religiosas siglos y siglos, en las últimas décadas, la ignominia de los rectores de la cultura ha dado al traste con ella. Hace unos años apareció en los programas de estudios una asignatura que trataba de amortiguar algo la ignorancia de los chicos respecto a las fuentes de la sabiduría: La Cultura clásica. Bueno, pues me parece que ya se la han cargado.

Este tímido balbuceo de la misa de nuevo en latín es ocasión para que los modernazos se tornen hispidos y molestos, y comiencen a rellenar la cartuchera para freírnos a tiros de denostaciones a los que celebramos ese tímido palpito de la lengua de Séneca.

Vaya por Dios. Vamos a darle ocasión para que nos lapiden a insultos y desprecios. Si por mí fuera el latín se estudiaría desde el primer curso hasta el último. Y todos. Latín hasta en la sopa. Si pudiera, obligaría a todos los mandamases de los países románicos a una inmersión lingüística latina de padre y muy señor mío. ¡Sarko! Tú sí puedes hacerlo ¡Vive la France latine!

Inmersión lingüística. Lo malo se pega pronto. Cada vez que oigo ese sintagma se me eriza el ralo vello. Galestolas, ikastolas y como se llamen las del Franco Condado. Lástima. Detestan a su hermana mayor e ignoran a su madre. Arrieritos somos. Mi patria es mi lengua y mi infancia, he leído por ahí. En efecto. En la penumbra de la sacristía, mientras don Fausto , el señor cura párroco, apuraba el caldo de gallina , nos poníamos la sotana roja y encima el roquete blanco; luego lo ayudábamos con el alba, el cíngulo, la estola y la casulla. Un monaguillo salía delante, luego él y el otro detrás. Nos inclinábamos ante el altar mayor y el páter decía: "Introibo ad altare Dei","Me acercaré al altar de Dios". 

(R) Salvador Calvo Muñoz


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Comentarios

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  1. #1 depopis 16 de oct. 2007

    Bueno, Servan, el islam sí le dió importancia a la filosofía en Al Ándalus, y bastante, pero sólo fue un oasis para un desierto tan grande. Por lo demás, estoy de acuerdo contigo. Me parece MUY interesante este tema del cristianismo y del islam en referencia con la filosofía de Aristóteles y Platón. Sería tema de un buen artículo.

    Pedrarias, como dije, siento el tono del mensaje, pero no soy del bando de los malos.

    Saludos a los dos. Y ahora, me voy al tajo, que llego tarde...

  2. #2 depopis 16 de oct. 2007

    Servan: Hay algo que pasé por alto, y que me gustaría matizar. Dices: y pudiera haberlo hecho con comunistas (si hubiera existido comunismo alguna vez). Primero, no creo que la iglesia tomase partido por una ideología que niega a dios: la religión es el opio del pueblo. La historia del comunismo nos enseña que son incompatibles estos dos conceptos. Segundo, el comunismo sí ha existido. Supongo que quieres decir que los regímenes comunistas han estado desvirtuados y, por tanto, no se les podría catalogar como comunistas. Pero tampoco ha existido nunca el hombre perfecto (algunos nos aproximamos bastante) y eso no me acredita para decir que el hombre no ha existido. Toda la realidad es una desvirtuación del "molde". Sí, el comunismo ha existido, como poco alguna vez, y ha fracasado estrepitosamente. Hay un libro muy interesante, El hombre rebelde, de Albert Camus, que toca el tema de su fracaso:

    Simone Weil tiene razón cuando dice que la condición obrera es dos veces inhumana, privada de dinero, y de dignidad después. Un trabajo por el que uno puede interesarse, un trabajo creador, aunque mal pagado, no degrada la vida. El socialismo industrial no ha hecho nada esencial para la condición obrera porque no ha tocado al principio mismo de la producción y de la organización del trabajo, que, por el contrario, ha exaltado. Ha podido proponerle al trabajador una justificación histórica de igual valor que la que consiste en prometer los goces celestiales a quien se mata trabajando.[...] Todo pensamiento que no hace avanzar este problema no toca más que apenas a la desdicha obrera.[...] Pero el imperativo de la producción domina los dos universos (1) y los convierte, en el plano económico, en un solo mundo. 

    Y añade una nota a pie de página: Precisemos que la productividad sólo es perjudicial cuando se toma como un fin -no como un medio que podría ser liberador.

    Y remata más adelante: finalmente la sociedad capitalista y la sociedad revolucionaria forman una sola en la medida en que se someten al mismo medio, la producción industrial [...]

    (1) Con los dos universos se refiere a capitalismo y comunismo.

    Todo esto era para decir que el comunismo ha existido, ha fracasado, y creo que nunca ha propiciado un acercamiento a dios. En el resto sí estoy de acuerdo contigo.

    Saludos.

  3. #3 A.M.Canto 17 de oct. 2007

    Serván: De acuerdo. El cristianismo primitivo era bastante comunista (y a la inversa) y por ello prendió en las clases más humildes, aunque en aquellos tiempos su vía era la pacífica y respetuosa del poder.

    Pero un detalle: Fidel Castro no era ni marxista ni comunista antes de 1962. Aparte de su ambiente familiar de derechas y su educación en el selecto "Colegio de Belén" de los jesuitas (con curiosos testimonios: "Ante la interpelación del padre Llorente [en 1958] sobre si la revolución en marcha era de carácter comunista o humanista, Fidel Castro exclamó: "Padre, de dónde voy a sacar el comunismo si mi padre es más franquista que usted!", recordó el jesuita": http://www.univision.com/content/content.jhtml?cid=1201190, que confirma una anécdota real de 1944, cuando muy joven defiende a los jesuitas de un proyecto de ley de los comunistas), Castro procedía del "Partido del Pueblo Cubano", esto es, "los ortodoxos", del cual fue fundador en 1947 junto al mítico Eduardo Chibás (a mi juicio uno de los personajes más honestos de la Política de todos los tiempos). Buena prueba son las palabras de Castro ante la tumba de éste, recién triunfada la revolución, el 16 de enero de 1959:"Eduardo Chibás, por primera vez desde tu muerte, tu pueblo ha vuelto a ser feliz, con la obra que tú sembraste, con la Revolución que tú sembraste, que tú iniciaste... porque tu causa, tu idea, dejó de ser la causa y la idea de un Partido, para convertirse en la causa, en la idea y en la ilusión de todo un pueblo." Chibás era tan anticapitalista como anticomunista.
    Además, por esa época Castro disfrutaba de la protección de la Iglesia cubana (en 1953 salvó la vida gracias al Cardenal Arteaga y al arzobispo Pérez Serantes), y (más disimulada, pues apostaban a ambos bandos), de la de Estados Unidos.

    Castro y la Revolución se vuelven hacia el marxismo y el comunismo entre febrero de 1961 y febrero de 1962, como reacción a Bahía de Cochinos y al bloqueo total decretado por Kennedy. En cuanto éstos comprobaron que Cuba realmente iba a dejar de ser su pelele de antaño. Pero, bueno, esto ya poco tiene que ver con el latín...

    Y, por volver a la Iglesia y al tema cristianismo-marxismo, termino con la parte final del discurso de Castro ante Juan Pablo II en 1998: "Santidad, pensamos igual que usted en muchas importantes cuestiones del mundo de hoy y ello nos satisface grandemente; en otras, nuestras opiniones difieren, pero rendimos culto respetuoso a la convicción profunda con que usted defiende sus ideas...  No habrá ningún país mejor preparado para comprender su feliz idea, tal como nosotros la entendemos y tan parecida a la que nosotros predicamos, de que la distribución equitativa de las riquezas y la solidaridad entre los hombres y los pueblos deben ser globalizadas." (http://www.patriagrande.net/cuba/fidel.castro/discursos/papa.bienvenida.htm)

  4. #4 depopis 17 de oct. 2007

    Servan, hoy tengo que trabajar mucho (gustoso, como ya dije). Pero ¿por qué no achacas el fracaso de la URSS al fracaso del sistema marxista, como has hecho con el capitalismo?

    Por otro lado, me quedo con la frase de Camus: finalmente la sociedad capitalista y la sociedad revolucionaria forman una sola en la medida en que se someten al mismo medio, la producción industrial .

    Este tema lo dejo pendiente Servan. Hoy no puedo dedicarle el tiempo que quisiera a debatir. Hasta pronto.

  5. #5 depopis 17 de oct. 2007

    Mientras se hace el pollo al horno, intentaré exponer mis ideas, que no tienen nada que ver con el latín, dicho sea de paso.

    Lo que dice Camus en su libro es que el marxismo no se ha preocupado de cambiar la condición del trabajador: jefes, horarios, producción, etc... es casi lo mismo que en el mundo capitalista, el origen de la vida indigna del trabajador sigue ahí intacto. Como dice Camus, al trabajador comunista se le ha prometido el cielo a cambio de que se mate trabajando... ¿Qué aporta el comunismo a la dignidad del trabajador? Bueno, me quedará el consuelo de que el resto de los trabajadores comunistas estarán en las mismas condiciones que yo, la igualdad como único consuelo.

    Veamos, puse mi trabajo como ejemplo de "la visión de Camus": Creatividad,  producción como MEDIO (no como FIN) para la realización de esa creatividad, horarios flexibles, jefe que parece no serlo (parece de otro planeta), etc... Esto sí ha cambiado mi dignidad como trabajador. Esto es una VIDA digna.

    Y ahora, soñemos por un instante que se produce una revolución comunista en España, ¿en qué afectaría a mi trabajo? Desde luego que a peor: producir, producir, producir, horarios, el jefe Estado (ahí es nada), ... mi dignidad por los suelos, un "cacho carne". ¡Que no ocurra esa revolución, por favor! No Servan, no es la medicina que se espera, y no sólo hablo desde la teoría, en la práctica ya se ha probado muchas veces con el mismo resultado.

    Me quedo con mi trabajo actual, con la "visión de Camus", la otra visión me pone los pelos de punta.

    Para terminar esta perorata, decir que no comprendo el interés de los oprimidos por engancharse a ideologías milagreras. El que tiene que justificarse es el que oprime, no el oprimido. El que tiene que convercernos de su proceder es el opresor, y no lo hace porque no tiene ideología ninguna. A nosotros no nos hace falta, porque la justicia es "clara y meridiana" (con esta frase me parezco a alguien al que no me gustaría parecerme...). He dicho.

    Se me olvidaba una cosa, sigo en la siguiente casilla

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