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martes, 11 de septiembre de 2007
Sección: TardoAntigüedad
Información publicada por: Gastiz
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Sobre el origen de García y de Gasteiz

Se trata sobre el origen del apellido García, antiguo nombre de persona, a partir de Gartze(a); se muestran unas cuantas variantes y derivados. Por último, se da cuenta de algunos topónimos surgidos a partir de dicho nombre, como Gasteiz, nombre vasco de la capital de Álava.

Este año se cumple el 26 aniversario del congreso “Vitoria en la Edad Media”, donde entre trabajos que trataban de tema histórico había uno dedicado al antiguo nombre de la capital alavesa, Gasteiz. El autor, Alfonso Irigoien, expuso en el trabajo titulado “Sobre el topónimo Gasteiz y su entorno antroponímico” cual era el origen del nombre Gasteiz, relacionándolo con el del antiguo nombre personal García y actual apellido. Las líneas que siguen están basadas, en su mayor parte, en los datos y conclusiones a las que llegó Irigoien, de cuya muerte se cumple próximamente el undécimo aniversario. Que sea este texto un homenaje al incansable investigador vizcaíno, que alumbró en trabajos memorables un enorme caudal de nombre antiguos vascos.

Aunque casi todos los datos han sido extraídos del ya mencionado trabajo de Irigoien, también ha sido utilizado otro libro para extraer datos puntuales. El autor es Patxi Salaberri y el libro “Euskal deiturategia. Patronimia”.

 

De Garce(a) a García

En el códice rotense, escrito en los últimos años del siglo X, que recoge la genealogía de los reyes navarros aparece Garsea Enneconis, hijo de Enneco Aresta, el primer rey navarro, que murió entre los años 851-2: “Ordo nvmervm regvm Pampilonensivm. [E]nneco,  cognomento Aresta, genuit Garsea Enneconis, et domna Assona, qui fuit uxor de domno Muza, qui tenuit Borza et Terrero, et domna... qui fuit uxor de Garsea Malo”. Como ocurre con los más conocidos nombres vascos, García se registra antes fuera del País Vasco, con uno de los dos hijos del rey Bermudo (789-791) se llamaban Ramiro y Garcia. Poco después aparece registrado en Asturias, según puede leerse en la Colección de documentos de la Catedral de Oviedo, doc. 2: “Reliquia uero mancipia id est Galindonem cum uxore sua nomine Deouota [sic] et filios quatuor id est Centullum, Garseam et Iohannem quos abuimus de Christofori et filia sua nomine Humma quam conparauimus de Eliate... ”.

 

Aparece Garsea y también Garzea: Garçea Içurra, Garçea Beeticoa, Garçea Ortitz, 1229, Colegiata de Roncesvalles. García se explicaría como disimilación de las vocales finales de Garzea > García, que ya aparece en los primeros textos: Ego rexo Garsia, 880, Leire, 3, en otras copias Garsea; Garcia Fortuniones, 1024, Iratxe, 2; Garcia regulus confirmat, 1024, Iratxe, 2; Senior Garcia Lopis, 1024, Iratxe, 2.

 

Hay otras variantes, menos usuales, con /j/ intervocálica Garceia: Senior Lope Garceia in Lugarri (año 1063, Leire), con -o final, Garceo: Pero Garçeo de Ardanaz (año 1262, El gran Pr de Nav., doc. 396); Garcio: Garcio Periz (año 1366, PN-XIV, F.Pamp.-Mont., p 520), en Liçassoayn; Garsio: Garsio texener, Garsio cabater Garsio de Baseia, Garsio de Morlans (año 1137, Sobre dem. aragonesa, doc. 11), en zona aragonesa. De éstas, considera Irigoien que la -o final no está relacionada con la moción de masculino y piensa en el artículo vasco de grado próximo -o, aunque sería perfectamente asumible que así hubiera ocurrido en algunos casos.

 

Hay formas con Garci, recogidas por Irigoien: “Garçi Çuriquo (año 1366, PN-XIV F. Tud., p. 436), en Tafaylla, labradores de la dicha uylla de Tafalla, y en la misma villa y año Garçi Periz de Domingo Johan (id, p. 436), Garci Guisabel (año 1366, PN-XIV ESang., p. 449), en Murieyllo del Cuende, La Ribera, Garci Rollan (año 1366, PN-XIV, F.Sang., p. 455), en Puyo cabo Taphailla, Val d’Orba”. Son anteriores otras recogidas por Menéndez Pidal, “Garci Sanchet, Garci Albaret” para 1107 en “Ibeas de Juarros”. A partir de García, con pérdida de -a final.

 

Es bastante antigua una forma con -s final, Garsias: Garsias presbiter, 1024, Iratxe, 3; ego Garsias rex, 1042, Iratxe, 7, que Irigoien explica “en la Colección diplomática de Irache podemos ver Garcia Ossoco (año 1102, doc. 81), domnus Garsias Oxoco (año 1110, doc. 91), dompnus Garsias Ochoco, clauiger (año 1111, doc. 93), Garcia Oxoco (año 1112, doc. 95), la misma persona en distintas versiones, y, curiosamente, las formas con dom(p)nus llevan Garsias, con una -s final, sufijo que acaso perdió una vocal por influencia del romance pirenaico, a no ser que se trate de una contracción de Garsians, patronímico en genitivo, con -s a la románica, usado como nombre.”

 

Se registran numerosos derivados:

Garcheot: Garcheot (de Fortuyn Garçeiç) (año 1284, El gran Pr. de Nav., doc. 480), con palatalización expresiva de la sibilante, seguramente sobre Garçeo más el sufijo -t(e), o a partir de *Garche, forma palatalizada de Garce, con la adición del sufijo -ot.

 

Garchot: Garchot d’Aguoreta (año 1351, PN, Peaje de Pamplona, n° 376), Garchot Çalaeco (año 1366, PN-XIV, F.Sang., p. 475), en Abeurrea, Aezquoa, Garchot Landa Arteco (año 1366, PN-XIV F.Pamp. -Mont., p. 565), relacionado este nombre con el anterior, quizás con forma intermedia *Garchiot.

 

Garçolet, que se lee en Sancho Garceiz fill de Garçolet (año 1286, El gran Pr. de Nav., doc. 489).

 

Garcet: Garcet (año 1366, PN-XIV f.Pamp. -Mont., p. 569), en Yturen, en Ual de Lerin, con sufijo -t(e) o -t(o), considerándose en romance como -et.

 

Garsiola en cum filiolo nostro Garsiola (año 1086, San Millán, supl. 32), masculino, con sufijo -ola, y en forma romanceada Garçuella, macip de Johan Curia —sin duda por Çuria— (año 1351, PN. Peaje de Pamplona, n° 332), cuyo equivalente vasco podría ser Garzola: Pero Garçola (PN-XIV Lib.mon.Est., p. 357), si no se trata de una forma con Gartze + ola ‘cabaña, choza’.

 

Con otro sufijo hipocorístico hay Garzando: Garçando de Iturgoien (año 1213, El gran Pr de Nav., doc. 149), con Garza- variante en composición de Garce, y el sufijo -ndo, presente por ejemplo en Otsando, a partir de Otso(a) ‘el lobo’, luego conservado como apellido Otxoa u Ochoa.

 

Hay en el valle del Roncal, Navarra, Sancio Garceandi de Ronkali (año 922, C. Siresa, doc. 6), interpretable como Garce + handi ‘grande’ ‘García el grande’, registra variante en Garsandi: Sancio Garsandi abba (año 933, C. Siresa, doc. 7), que considera Irigoien que podría ser doblete de Garzando.

 

También aparece Archango, Miguel Archango (año 1366, PN-XIV, F.Sang., p. 487), con sufijo -ngo, variante sonorizada de -nco que aparece en Lupanco  (año 1027, San Millán, doc. 92), con Lupo + -nco. Archango, además de la palatalización, como en Garcheot  y Garchot, sufre la pérdida de la velar inicial, que se repite en otras variantes.

 

De García y variantes y de muchos de los nombres derivados se encuentran patronímicos:

 

Garceiz: Sancio Garceiz de Murco, 1024, Iratxe, 2

 

Arzeitz, Arzeiz: Eneco Arceiz Iriarteco (1110, Art., 40); Fortunii Arçeitz de Sarassa (1229, Iratxe, 341); Maria Arceytz de Sanssoayn (Pamplona, 1309, CDSCernin, 3); Lop Arceytz de Sarria (1321, Zier. & Ram., 1998, III. 8), con las formas patronímicas es mucho más común encontrar testimonios sin la oclusiva inicial.

 

Garzeize: Sancho Garceice, Acenar Garceice, Fortun Garceice filio de Garcia Chico (Sorlada, 1127, Iratxe, 115).

 

Garzeaiz: senior Petro Garzeaiz (1067, Iratxe, 39); Senior Fortuin Garceaiz en Funes (1067, Leire, 80); Fortun Garceayç de Çizur Minor = Furtin Garcia Arceyz de Cicur Menor  (1138, Goñi, 208). Con el sufijo del patronímico, a partir de Garzea.

 

Garziaz: Eximino Garciaz (1024, Iratxe, 2); Auriol Garciaz, Enego Garciaz de Ceia (1131, Zier., 1970: 278); Eneco Garciaz (1161, Mont., 130).

 

Garciz: Garcia Garciz (año 1366, PN-XIV, F.Sang., p. 452, FEst., p. 583)

 

Arciz: Pero Arçyz Chapel (año 1330, PN-XIV, F.Est., p. 297), Miguel Arciz (año 1366, PN-XIV, F.Pamp. -Mont., p. 534).

 

Garzandoiz: Asnar Garçandoiz (año 981, Leyre, f. 262),

 

Garzoiz: Miguel Garçoyz d’Otieylla (año 1330, PN-XIV, F.Est., p. 299), en Artajona.

 

Actualmente está difundido sobre todo por Navarra el apellido Garcés, que parece el único que ha quedado de los diferentes patronímicos.

 

 

De Garce(a) a Gaste(a)

A partir de Gartze, forma oriental se explica fácilmente una forma derivada Gaste. Gartze y Gaste tienen en euskera paralelos, como bortz / bost ‘5’, el primero oriental, el segundo occidental. Lo mismo ocurre con bertze / beste ‘otro’.

 

Aparece normalmente como Gastea: Gastea d’Alçayaga (año 1366, PN-XIV F.Pamp. -Mont., p. 567), Gastea de Lana (año 1366, PN-XIV F.Est., p. 609)

Hay variante Gazte: Gazte madre de Puyah (año 1366, PN-XIV, F.Pamp.-Mont., p. 532), que también funciona como sobrenombre: Johan Gaztea (año 1366, PN-XIV F.Pamp. -Mont., p. 569), Xemen Gaztea, Miguel Gaztea, Maria Gaztea (año 1366, PN-XIV, F.Tud., p. 437), en Artajona. Ese podría ser el caso de Sant Gaste en el Testamento de Carlos III de Navarra en 1412, esta vez con < s >.

 

En cuanto a Gaste(a) de origen occidental, Irigoien recoge: don Gastea d’Arburu de Alaua (s. XV, B. y Fortunas, libro XXI, f. 59), Gastea Ferrero, que era de Retuerto (libro XXV, f. 156, teniendo en cuenta que Retuerto pertenece a Baracaldo),

 

Gaste es un nombre de mucho menor uso que Garze, y parece no haber conocido una expansión fuera de tierras vascas. Cuenta con diversos derivados, aunque en número mucho menor:

 

Gasteako: Gasteaco de Lizarazu (año 1412, C.A.G.Nav., t. XXIX, doc. 30), con sufijo hipocorístico -ko.

 

Gastetxo: Gastecho Barrueta (O.G.R.Band.), gamboíno marquinés que concurrió al ataque de Mondragón en 1448, con sufijo -txo, común actualmente.

 

Gastean: Gastean Balestaria (año 1350, PN-XIV L.mon.Est., p. 363), en Oyllogoyen, que tiene elemento final -n, de *Gasteani, / *Gasteane / *Gasteano, con pérdida de vocal final.

 

Debió de existir el nombre *Gastaro, teniendo en cuenta el patronímico Garçia Gastaroyz (año 1350, PN-XIV, L.mon.Est., p. 365), en Sant Martin, Val de Amescoa, con sufijo hipocorístico -ro.

 

 

De Gaste(a) a Gasteiz

Patronímicos de Gaste(a) serían Gasteiz: Pero Gasteyz y Lope Gasteyz, su hermano (año 1350, PN-XIV, L.mon.Est., p. 364) en Artaça, Val de Amescoa, así como Enequo Gasteyz, Lope Gasteyz, Sancho Gasteiz (id, p. 365) en Artaça el primero y en Goyllano, Val de Amescoa los dos siguientes. Sin oclusiva inicial hay: Miguel Asteyz (año 1366, PN-XIV, FPamp. -Mont., p. 527), en Aylli, Val de Larraun, y Miguel Asteyz (id, p. 570), en Erassun, en la Basaburua menor estando al parecer también relacionada la variante Esteyz que se registra en Maria Esteyz (año 1350, PN-XIV, L.mon.Est., p. 367), en Eraul, Val de Deyerri. De la misma forma que se conocen patronímicos en Garceiz y en Arceiz. Las formas en Asteiz, mantiene Irigoien, muestran un uso patronímico, ya que es en dicha posición cuando más aparecen las variantes con vocal inicial. Ocurre frecuentemente que el nombre acaba en vocal, de tal manera el patronímico queda en posición intervocálica, donde resulta fácil que desaparezca, así de los ejemplos en Raséis mostrados anteriormente, aparece en varios el nombre con vocal final: Eneco Arceiz Iriarteco  (1110, Art., 40), Maria Arceytz de Sanssoayn  (Pamplona, 1309, CDSCernin, 3); a partir de estas variaciones, las formas sin velar inicial pudieron extenderse a nombres acabados en consonante, que aparecen en número menor.

 

Como se puede observar, el patronímico de Gaste(a) fue Gasteiz (o Asteiz), que también es conocido por ser el nombre antiguo de la capital alavesa, con cambio de nombre como se documenta en el Fuero de Vitoria: “Placuit mihi libenti animo et sana mente populare vos in praefata villa, cui novum nomen imposui, scilicet Victoria, quae antea vocabatur Gasteiz”. En la Reja de San Millán del año 1025 aparece escrito de diferente manera, Gastehiz: “Malizhaeza, XXII regas: Abendangir, una rega. Armenter, tres regas. Ehari, una rega. Gazaheta, una rega. Berroztegieta, duas regas; Lassarte, tres regas. Harizavalleta et Gardellihi, tres regas. Gaztellu et Meiana, tres regas. Mendiolha, Hollarruizu et Adurzaha, tres regas. Gastehiz, tres regas. Arriaga, una rega”.

 

Además de Gasteiz/Asteiz se conocen otras dos variantes:

Astea(t)x: Maria Asteax, cosdurera (Bilbao, 1464).

Astes: Martin Astes de Çilaurren (Arrasate/Mondragón, 1515).

 

Hay, aparte de Gasteiz, otro nombre de localidad, en este caso navarro, con la misma formación, Astitz/Astiz, en el valle de Larraun. Se documenta en 1350 y 1356 con la misma forma que la actual, según Irigoien.

 

 

Conclusión

A partir del antropónimo Gar(t)ze(a) surge García, primero como nombre personal, luego como apellido. De Gar(t)ze(a) aparece como forma ‘simplificada’ Gaste(a), que tuvo como patronímico Gasteiz, que es exactamente el antiguo nombre de la capital de Álava. Irigoien considera que Gaste es identificable con el adjetivo vasco gazte ‘joven’, cuyo equivalente latino sería Ivvenis

 

Hay de todas formas, problemas. Para empezar, no es necesario que el nombre de ciudad Gasteiz tenga origen en Gaste, también podría haberlo tenido en el antropónimo Gartze, con africada. De Gartze  más el sufijo de genitivo, pudo haber surgido *Gartzeiz, que luego se simplificó, antes de ser recogida en los texto.

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Comentarios

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  1. #1 amaco 11 de sep. 2007

    No comprendo por qué das origen euskera a un nombre que aparece antes, como bien reconoces en tu artículo, muy lejos de cualquier área de influencia vasca.

  2. #2 amaco 11 de sep. 2007

    Sí, pero eso no resuelve mi duda. ¿Como se defiende un origen vasco del nombre "García" teniendo en cuenta su uso tempreno muy lejos del área de influencia vasca?

  3. #3 dagar 12 de sep. 2007

    Saludos 

     Respecto al origen del vocablo garcía, con el animo de colaborar, aporto una serie de datos que hacen vislumbrar su origen y significado.

                El vocablo García, tiene, al menos, un desarrollo y significado que lo emparenta con los vocablos, por ejemplo, harpa, harpía, raposa, garfio o garciella, 

    Comenzaré por tanto por el vocablo harpa, y mostraré como puede desarrollarse para llegar a otras formas.

    Puede extrañar ver la palabra harpa escrita con H, pero la documentación etimológica nos lleva a recuperar esta grafía que desapareció o se abandonó en algunas lenguas, aunque esta letra tiene muchísima importancia para su estudio.

                La palabra llega a nosotros a través del vocablo Germánico harfe y el Griego arpa.(arpa).

                En este caso, en Griego, el vocablo harpa llevaba encima de la vocal inicial la grafía del denominado espíritu áspero "c" lo que señalaba su pronunciación aspirada.

                En el Latín, y en otras lenguas modernas, se conservó la grafía H para representar ese sonido y todavía se conserva en el Alemán: harfe; en Francés: harpe; en Inglés: harp; en Sueco harpan; en Holandés harpen y en el Portugués y Catalá: harpa.  Sin embargo, el Castellano o el Italiano abandonaron esta grafía.

                La palabra harpa, en Griego y en Germánico, acoge el significado de hoz o gancho y tiene relación con el vocablo harpía.  Esta relación está presente todavía hoy y puede notarse, por ejemplo, a lo largo de la historia del instrumento musical llamado harpa, sobre todo en la época medieval y en su ornamentación.

                En lengua francesa harpe tiene la acepción de garra o gancho. Harpar, en Castellano, vale como término con el significado de arañar o rasgar.

                Harpadura también es un arañazo o raspón en el cuerpo. Harpeo es un apero de hierro que vale para rastrillar el suelo marino como arte de pesca. En las batallas navales se utilizó para enganchar un barco a otro en el abordaje.

                Arpel es el vocablo con el que se define un apero parecido a una raedera, o zuela, con tres dientes que se rematan en punta.

                Arpaz es el adjetivo de rapaz o rapante en la zoología. Es un órden de pájaros carnívoros que viven de la rapiña.

                Arpa, en Griego arpa, quiere decir hoz, vocablo que también sirve para definir una especie de águila.

                Harpazo, en Griego arpazw, quiere decir arrebatar. Harpage, arpagh, quiere decir robo y también es un apero para rastrillar el campo. Era el apero que los latinos llamaban irpex o hirpex, que también existe en el Sabino urpex por hurpex, que viene de la raiz griega arpuia, harpyia, que quiere decir la que lo arrebata todo. Harpagare en Latín es agarrar.

                Harpa, en Catalá, es la mano del animal con dedos y uña corva, que en Castellano se convirtió en zarpa.

                Harpón, arpón, es un apero de hierro usado como arma, tipo lanza. Harpón también da nombre al objeto o la pica que señala la dirección del viento en una veleta.

                Harpe, es el vocablo que se utilizó para denominar un arma guerrera. Era una espada, sable curvo o cimitarra. Lo usó Mercurio contra Argos y Perseo contra Medusa. Este arma ya se utilizaba en las culturas mesopotámicas.

                Harpón, en arquitectura es una pieza de hierro soldada que sirve para unir dos muros o piezas de armadura. En este ámbito tambíén se le llama grapa. Arpicel es el vocablo que define una bisagra o gozne.

                Harpón, en medicina, es una herramienta puntiaguda con púas que se usa para sacar trocitos de tejidos con el fin de examinarlos en el microscopio.

                Harpaga, es un garfio de hierro; también es el adjetivo que se le da a una persona ladrona.

                Harpago significa robar y ladrón. Harpago, es quitar, robar, arrebatar con garfios; también significa harpón y gancho de abordaje. En Francés harpeau es un gancho de abordaje.

                Harpaxofobia, en medicina, es el nombre que se le da a la enfermedad que tienen las personas a las que les dan miedo obsesivo los ladrones.

                Harpin, en Francés, es el vocablo utilizado para denominar un gancho usado por los barqueros. Harpófilo es un género de plantas de la familia de las orquidaceas. Viene del Griego harpe, hoz y phyllon, hoja. Lo que viene a decir hojas en forma de hoz.

                Harpiae, es el adjetivo que se pone a una persona avara, rapaz. Harpiar es robar las cosas con violencia y rapidez.

                Harpar, según Covarrubias, es dividir en tiras, quasi farpar, de farpa, que en la antigua lengua castellana es una tira o trozo que cuelga de alguna ropa y llama farpas a las puntas de los pendones y estandartes.

                Harapo, es un pedazo o trozo cortado de una tela, en Coromines, dice que viene de farpar o harpar, que es romper en trocitos pequeños. Sobre todo se aplíca a la tela y los trajes. En Portugués y Galego se dice farrapo, en Italiano, frappare, en Francés, frape, todos estos vocablos tienen el significado de deshacer algo en pedacitos o desmenuzarlo.

                Jarapa, vocablo que conserva la pronunciación de la h aspirada, define una manta o alfombra hecha con los retales o recortes de otras telas.

                Harapiento, en Castellano es el adjetivo de una persona que anda vestida con harapos. También se dice desharrapado. En Asturianu se dice esgarrapáu.

                Harpillera, a la funda con que se envuelve la pieza de paño o seda por ser como deshecho y trozo de otro paño.

                En Asturianu se conserva otra grafía de inicio en el vocablo,

    la F

    , y nos encontramos con varios vocablos como:

                Farpa, que en el entorno del mundo de la indumentaria es una abertura en una falda o vestido.

                Farpón que es un aparejo de pesca, como un tridente, para pescar en el río y en la mar. También se denomina así al apero que sirve para agarrar la hierba y realizar los montones o balagares. Nos encontramos también Farpón como apellido.

                Farrapiu es el vocablo que sirve para definir una cosa menuda desprendida de otra. Farrapiezu es un trozo de tela o recorte. Farraperu o farramplu es el adjetivo que se les da a las personas que andan con la ropa destrozada. Desfarrapáu quiere decir destrozado y es el adjetivo de la persona que va mal vestida con recortes de tela o la ropa rota.

                Farraspa, farrasca, farraspiar y farramplar son términos que definen cuando nieva en pequeños copos. Esfarapar, esfarrapar y esfarraplar es destrozar en pequeños pedazos.

                Farpa está recogido como instrumento musical en varios textos desde el siglo 13, por ejemplo, en el verso 1545 del Libro d'Alexandre:

    Y havíe sinfonías, farpa, giga e rota.

                Otro texto es el del poema de Alfonso onceno escrito para commemorar la boda del Rey que se hizo en el año 1328 en el monasterio de las Huelgas, en Burgos, dice así:

    Otros estromentos mill con la farpa de Don Tristán. Hay que darse cuenta del uso del artículo femenino "la" harpa.

     

                Otro ejemplo del desarrollo en el vocablo de la pronunciación aspirada o áspera de la grafía de inicio "c", ademá de su paso por H y F, la tenemos en la grafía Z y en el vocablo zarpa, vocablo que todavía conserva la acepción de garra en varios animales y que también es término que se usa en el mundo de la mar cuando un barco va a partir, zarpar, que viene a ser quitar la zarpa para poder navegar.

                En Asturies encontramos los vocablos que vienen a continuación:

                Zarpa, que es el vocablo que sirve para denominar la mano con uñas puntiagudas para agarrar, generalmente de los animales aunque también se dice de las personas.

                Zarpón, es un aumentativo que da significado a una zarpa grande. Zarpazu o farpazu, que es un golpe dado con la zarpa.

                También encontramos relación de la palabra harpa con vocablos que comienzan con la grafía G, por ejemplo:

                Garfa, Garfia y Garfiu, son términos que dan nombre a aperos con forma de garra, sobre todo relacionados con la mar.

                Garfa o Garfia, son vocablos que sirven para denominar a la mano o pie de un animal que tiene uñas o garras. Echar la garfa es agarrar algo con las uñas.

                Garfiella o garciella, es un cacillo con mango para agarrar la comida y echarla en el plato. Garfiellá es una porción de comida echada con la garfiella. Esgarfiellar es hacer ruido con las garfielles.

                Garfiellu es cada uno de los ganchos que cuelgan de las cadenas usadas en las antiguas cocinas de lar.

                Garfiu o Garciu, es un injerto. Esgarciar es estropear un árbol recien injertado por remover las garcias. Garciu, es un ganchu. Engarzar, es meter un ganchu o garciu por otro.

                Garcia, es nombre de animal, la garza. Quizás le venga dado por sus garras o la forma de su cuerpo.

                García y Garfiella se le llama a la raposa o zorra. Es un hecho que este animal por su ciclo vital de alimentación y en el contacto con los humanos tiene fama de robar, agarrar y rapiñar. De hecho raposu o raposa es un adjetivo que se da a los humanos que se comportan de forma semejante al animal. En Asturies también se le llama rapiega. Lo que enlaza con el vocablo rapio y harpago mencionado anteriormente en Coromines y Covarrubias. Esto está relacionado con los atributos de las harpías y también con el adjetivo que se les da a las personas que actúan con esas maneras de rapiñar o agarrar para ellas.

                Garfiñar es sinónimo de robar. Garrapiñar y Garrafiñar, es quitar una cosa agarrándola. Garsinar, es lo mismo que robar.

                Garbillo, se llama así al esparto largo y escogido que sirve para ramales y alpargatas. Parece tener relación con harpillera.

                Garbillo, se llama así a un arte de pesca. Garapiello, es un aparejo de pesca utilizado en Galicia para recolectar mariscos.

                Garapiellu es el vocablo con que denominamos lo que envuelve las avellanas según crecen y las une a la rama del árbol.

                Garbín, en Asturies, es un aparejo de pesca lleno de anzuelos utilizado para coger la sepia.

                Garabatu es un aparejo de pesca usado en la mar cantábrica para coger centollos. Garabatu o garabata, en Asturies, es un apero usado en las tareas del campo hecho de un mango largo rematado en un extremo con un travesaño lleno de dientes o púas que sirven para recoger o atropar la hierba.

               

                Garráu y pigarru o pigarra, se dice en Asturies de las personas avaras y que usan engaños para sacar beneficio.

                Garra, es la mano o pie de animal cuando estan armados de uñas corvas y fuertes, como las del águila.

                Garro, es un vocablo sinónimo de mano. Garrar, es coger con la mano. Desgarrar, es descuartizar algo en trocitos, generalmente con la mano o con algún objeto con forma de garra.

                Garrear, es un término usado en la mar que sirve para denominar el arrastre del ancla de un barco fondeado.

                Garrear, es un término que significa robar y vivir a expensas de otro. Garruchear, en Chile, es robar.

                Garrocha, con este vocablo se define una vara que en un extremo tiene un harpón de hierro para que se agarre cuando clave y no se desprenda. También se le llama así a una vara larga para picar a los toros.

                Garrochazo, es el término que sirve para definir un golpe dado con la garrocha. Garrancha, es un objeto semejante a un gancho.

                Garrote, es el vocablo que da nombre a una arma, maza o cachiporra de madera, utilizada antiguamente. Se aprovechaba para su construcción una rama, o raíz, de un árbol y se dejaban en un extremo los salientes laterales de la propia rama, para que, con su forma puntiaguda y curva, hiciera más daño al golpear. También se le llamó clava.

                Garrotero, en Chile, es el adjetivo que se usa habitualmente para denominar a la persona ruin y cicatera.

     

    De todos estos datos, puede vislumbrarse el significado del vocablo y su relación con otros a través del tiempo y en diferentes lenguas que parecen tener un origen común en un vocablo muy antiguo.

                Harpa es entonces igual a hoz, gancho, garra, garfio. Parece que es el vocablo que define aquello que es curvo, con forma de "C", que tiene capacidad de clavar, agarrar o pinchar, y que con el paso del tiempo va dando significado a una serie de objetos, herramientas, etc..., incluso apellidos como el caso que nos ocupa García y Farpón. Por lo que tenemos un gran desarrollo de este vocablo y de harpa, poemos encontrarnos con zarpa, farpa, harfe, con hache aspirada, garfio, garbín, garbillo, o garfiella, garciella, o garcía

                El momento en el cual se les ocurre a algunas personas utilizarlo como apellido, puede surgir de un mote, o del conocimiento de su significado y comparación con los adjetivos de animales y personas, y su aplicación para realzar el nombre. Los posibles derivados aplicados a la toponimia, ¿Quizá posesiones de personas con este nombre?, ¿Lugares donde habitaban animales como la garza o la garcía, si es que se les conocía por estos nombres?, ¿Lugares donde se utiliza para trabajar algún objeto-herramienta con este nombre?

     

          Este texto está entresacado de un trabajo publicado por mi y titulado: Harpa y la so presencia n’Asturies: www.asturshop.com/asturshop/infoprod.asp?idproducto=2081

     

     

     

  4. #4 dagar 12 de sep. 2007

    Saludos 

     Respecto al origen del vocablo garcía, con el animo de colaborar, aporto una serie de datos que hacen vislumbrar su origen y significado.

                El vocablo García, tiene, al menos, un desarrollo y significado que lo emparenta con los vocablos, por ejemplo, harpa, harpía, raposa, garfio o garciella, 

    Comenzaré por tanto por el vocablo harpa, y mostraré como puede desarrollarse para llegar a otras formas.

    Puede extrañar ver la palabra harpa escrita con H, pero la documentación etimológica nos lleva a recuperar esta grafía que desapareció o se abandonó en algunas lenguas, aunque esta letra tiene muchísima importancia para su estudio.

                La palabra llega a nosotros a través del vocablo Germánico harfe y el Griego arpa.(arpa).

                En este caso, en Griego, el vocablo harpa llevaba encima de la vocal inicial la grafía del denominado espíritu áspero "c" lo que señalaba su pronunciación aspirada.

                En el Latín, y en otras lenguas modernas, se conservó la grafía H para representar ese sonido y todavía se conserva en el Alemán: harfe; en Francés: harpe; en Inglés: harp; en Sueco harpan; en Holandés harpen y en el Portugués y Catalá: harpa.  Sin embargo, el Castellano o el Italiano abandonaron esta grafía.

                La palabra harpa, en Griego y en Germánico, acoge el significado de hoz o gancho y tiene relación con el vocablo harpía.  Esta relación está presente todavía hoy y puede notarse, por ejemplo, a lo largo de la historia del instrumento musical llamado harpa, sobre todo en la época medieval y en su ornamentación.

                En lengua francesa harpe tiene la acepción de garra o gancho. Harpar, en Castellano, vale como término con el significado de arañar o rasgar.

                Harpadura también es un arañazo o raspón en el cuerpo. Harpeo es un apero de hierro que vale para rastrillar el suelo marino como arte de pesca. En las batallas navales se utilizó para enganchar un barco a otro en el abordaje.

                Arpel es el vocablo con el que se define un apero parecido a una raedera, o zuela, con tres dientes que se rematan en punta.

                Arpaz es el adjetivo de rapaz o rapante en la zoología. Es un órden de pájaros carnívoros que viven de la rapiña.

                Arpa, en Griego arpa, quiere decir hoz, vocablo que también sirve para definir una especie de águila.

                Harpazo, en Griego arpazw, quiere decir arrebatar. Harpage, arpagh, quiere decir robo y también es un apero para rastrillar el campo. Era el apero que los latinos llamaban irpex o hirpex, que también existe en el Sabino urpex por hurpex, que viene de la raiz griega arpuia, harpyia, que quiere decir la que lo arrebata todo. Harpagare en Latín es agarrar.

                Harpa, en Catalá, es la mano del animal con dedos y uña corva, que en Castellano se convirtió en zarpa.

                Harpón, arpón, es un apero de hierro usado como arma, tipo lanza. Harpón también da nombre al objeto o la pica que señala la dirección del viento en una veleta.

                Harpe, es el vocablo que se utilizó para denominar un arma guerrera. Era una espada, sable curvo o cimitarra. Lo usó Mercurio contra Argos y Perseo contra Medusa. Este arma ya se utilizaba en las culturas mesopotámicas.

                Harpón, en arquitectura es una pieza de hierro soldada que sirve para unir dos muros o piezas de armadura. En este ámbito tambíén se le llama grapa. Arpicel es el vocablo que define una bisagra o gozne.

                Harpón, en medicina, es una herramienta puntiaguda con púas que se usa para sacar trocitos de tejidos con el fin de examinarlos en el microscopio.

                Harpaga, es un garfio de hierro; también es el adjetivo que se le da a una persona ladrona.

                Harpago significa robar y ladrón. Harpago, es quitar, robar, arrebatar con garfios; también significa harpón y gancho de abordaje. En Francés harpeau es un gancho de abordaje.

                Harpaxofobia, en medicina, es el nombre que se le da a la enfermedad que tienen las personas a las que les dan miedo obsesivo los ladrones.

                Harpin, en Francés, es el vocablo utilizado para denominar un gancho usado por los barqueros. Harpófilo es un género de plantas de la familia de las orquidaceas. Viene del Griego harpe, hoz y phyllon, hoja. Lo que viene a decir hojas en forma de hoz.

                Harpiae, es el adjetivo que se pone a una persona avara, rapaz. Harpiar es robar las cosas con violencia y rapidez.

                Harpar, según Covarrubias, es dividir en tiras, quasi farpar, de farpa, que en la antigua lengua castellana es una tira o trozo que cuelga de alguna ropa y llama farpas a las puntas de los pendones y estandartes.

                Harapo, es un pedazo o trozo cortado de una tela, en Coromines, dice que viene de farpar o harpar, que es romper en trocitos pequeños. Sobre todo se aplíca a la tela y los trajes. En Portugués y Galego se dice farrapo, en Italiano, frappare, en Francés, frape, todos estos vocablos tienen el significado de deshacer algo en pedacitos o desmenuzarlo.

                Jarapa, vocablo que conserva la pronunciación de la h aspirada, define una manta o alfombra hecha con los retales o recortes de otras telas.

                Harapiento, en Castellano es el adjetivo de una persona que anda vestida con harapos. También se dice desharrapado. En Asturianu se dice esgarrapáu.

                Harpillera, a la funda con que se envuelve la pieza de paño o seda por ser como deshecho y trozo de otro paño.

                En Asturianu se conserva otra grafía de inicio en el vocablo,

    la F

    , y nos encontramos con varios vocablos como:

                Farpa, que en el entorno del mundo de la indumentaria es una abertura en una falda o vestido.

                Farpón que es un aparejo de pesca, como un tridente, para pescar en el río y en la mar. También se denomina así al apero que sirve para agarrar la hierba y realizar los montones o balagares. Nos encontramos también Farpón como apellido.

                Farrapiu es el vocablo que sirve para definir una cosa menuda desprendida de otra. Farrapiezu es un trozo de tela o recorte. Farraperu o farramplu es el adjetivo que se les da a las personas que andan con la ropa destrozada. Desfarrapáu quiere decir destrozado y es el adjetivo de la persona que va mal vestida con recortes de tela o la ropa rota.

                Farraspa, farrasca, farraspiar y farramplar son términos que definen cuando nieva en pequeños copos. Esfarapar, esfarrapar y esfarraplar es destrozar en pequeños pedazos.

                Farpa está recogido como instrumento musical en varios textos desde el siglo 13, por ejemplo, en el verso 1545 del Libro d'Alexandre:

    Y havíe sinfonías, farpa, giga e rota.

                Otro texto es el del poema de Alfonso onceno escrito para commemorar la boda del Rey que se hizo en el año 1328 en el monasterio de las Huelgas, en Burgos, dice así:

    Otros estromentos mill con la farpa de Don Tristán. Hay que darse cuenta del uso del artículo femenino "la" harpa.

     

                Otro ejemplo del desarrollo en el vocablo de la pronunciación aspirada o áspera de la grafía de inicio "c", ademá de su paso por H y F, la tenemos en la grafía Z y en el vocablo zarpa, vocablo que todavía conserva la acepción de garra en varios animales y que también es término que se usa en el mundo de la mar cuando un barco va a partir, zarpar, que viene a ser quitar la zarpa para poder navegar.

                En Asturies encontramos los vocablos que vienen a continuación:

                Zarpa, que es el vocablo que sirve para denominar la mano con uñas puntiagudas para agarrar, generalmente de los animales aunque también se dice de las personas.

                Zarpón, es un aumentativo que da significado a una zarpa grande. Zarpazu o farpazu, que es un golpe dado con la zarpa.

                También encontramos relación de la palabra harpa con vocablos que comienzan con la grafía G, por ejemplo:

                Garfa, Garfia y Garfiu, son términos que dan nombre a aperos con forma de garra, sobre todo relacionados con la mar.

                Garfa o Garfia, son vocablos que sirven para denominar a la mano o pie de un animal que tiene uñas o garras. Echar la garfa es agarrar algo con las uñas.

                Garfiella o garciella, es un cacillo con mango para agarrar la comida y echarla en el plato. Garfiellá es una porción de comida echada con la garfiella. Esgarfiellar es hacer ruido con las garfielles.

                Garfiellu es cada uno de los ganchos que cuelgan de las cadenas usadas en las antiguas cocinas de lar.

                Garfiu o Garciu, es un injerto. Esgarciar es estropear un árbol recien injertado por remover las garcias. Garciu, es un ganchu. Engarzar, es meter un ganchu o garciu por otro.

                Garcia, es nombre de animal, la garza. Quizás le venga dado por sus garras o la forma de su cuerpo.

                García y Garfiella se le llama a la raposa o zorra. Es un hecho que este animal por su ciclo vital de alimentación y en el contacto con los humanos tiene fama de robar, agarrar y rapiñar. De hecho raposu o raposa es un adjetivo que se da a los humanos que se comportan de forma semejante al animal. En Asturies también se le llama rapiega. Lo que enlaza con el vocablo rapio y harpago mencionado anteriormente en Coromines y Covarrubias. Esto está relacionado con los atributos de las harpías y también con el adjetivo que se les da a las personas que actúan con esas maneras de rapiñar o agarrar para ellas.

                Garfiñar es sinónimo de robar. Garrapiñar y Garrafiñar, es quitar una cosa agarrándola. Garsinar, es lo mismo que robar.

                Garbillo, se llama así al esparto largo y escogido que sirve para ramales y alpargatas. Parece tener relación con harpillera.

                Garbillo, se llama así a un arte de pesca. Garapiello, es un aparejo de pesca utilizado en Galicia para recolectar mariscos.

                Garapiellu es el vocablo con que denominamos lo que envuelve las avellanas según crecen y las une a la rama del árbol.

                Garbín, en Asturies, es un aparejo de pesca lleno de anzuelos utilizado para coger la sepia.

                Garabatu es un aparejo de pesca usado en la mar cantábrica para coger centollos. Garabatu o garabata, en Asturies, es un apero usado en las tareas del campo hecho de un mango largo rematado en un extremo con un travesaño lleno de dientes o púas que sirven para recoger o atropar la hierba.

               

                Garráu y pigarru o pigarra, se dice en Asturies de las personas avaras y que usan engaños para sacar beneficio.

                Garra, es la mano o pie de animal cuando estan armados de uñas corvas y fuertes, como las del águila.

                Garro, es un vocablo sinónimo de mano. Garrar, es coger con la mano. Desgarrar, es descuartizar algo en trocitos, generalmente con la mano o con algún objeto con forma de garra.

                Garrear, es un término usado en la mar que sirve para denominar el arrastre del ancla de un barco fondeado.

                Garrear, es un término que significa robar y vivir a expensas de otro. Garruchear, en Chile, es robar.

                Garrocha, con este vocablo se define una vara que en un extremo tiene un harpón de hierro para que se agarre cuando clave y no se desprenda. También se le llama así a una vara larga para picar a los toros.

                Garrochazo, es el término que sirve para definir un golpe dado con la garrocha. Garrancha, es un objeto semejante a un gancho.

                Garrote, es el vocablo que da nombre a una arma, maza o cachiporra de madera, utilizada antiguamente. Se aprovechaba para su construcción una rama, o raíz, de un árbol y se dejaban en un extremo los salientes laterales de la propia rama, para que, con su forma puntiaguda y curva, hiciera más daño al golpear. También se le llamó clava.

                Garrotero, en Chile, es el adjetivo que se usa habitualmente para denominar a la persona ruin y cicatera.

     

    De todos estos datos, puede vislumbrarse el significado del vocablo y su relación con otros a través del tiempo y en diferentes lenguas que parecen tener un origen común en un vocablo muy antiguo.

                Harpa es entonces igual a hoz, gancho, garra, garfio. Parece que es el vocablo que define aquello que es curvo, con forma de "C", que tiene capacidad de clavar, agarrar o pinchar, y que con el paso del tiempo va dando significado a una serie de objetos, herramientas, etc..., incluso apellidos como el caso que nos ocupa García y Farpón. Por lo que tenemos un gran desarrollo de este vocablo y de harpa, poemos encontrarnos con zarpa, farpa, harfe, con hache aspirada, garfio, garbín, garbillo, o garfiella, garciella, o garcía

                El momento en el cual se les ocurre a algunas personas utilizarlo como apellido, puede surgir de un mote, o del conocimiento de su significado y comparación con los adjetivos de animales y personas, y su aplicación para realzar el nombre. Los posibles derivados aplicados a la toponimia, ¿Quizá posesiones de personas con este nombre?, ¿Lugares donde habitaban animales como la garza o la garcía, si es que se les conocía por estos nombres?, ¿Lugares donde se utiliza para trabajar algún objeto-herramienta con este nombre?

     

          Este texto está entresacado de un trabajo publicado por mi y titulado: Harpa y la so presencia n’Asturies: www.asturshop.com/asturshop/infoprod.asp?idproducto=2081

     

     

     

     

  5. #5 dagar 12 de sep. 2007

    Saludos 

     Respecto al origen del vocablo garcía, con el animo de colaborar, aporto una serie de datos que hacen vislumbrar su origen y significado.

                El vocablo García, tiene, al menos, un desarrollo y significado que lo emparenta con los vocablos, por ejemplo, harpa, harpía, raposa, garfio o garciella, 

    Comenzaré por tanto por el vocablo harpa, y mostraré como puede desarrollarse para llegar a otras formas.

    Puede extrañar ver la palabra harpa escrita con H, pero la documentación etimológica nos lleva a recuperar esta grafía que desapareció o se abandonó en algunas lenguas, aunque esta letra tiene muchísima importancia para su estudio.

                La palabra llega a nosotros a través del vocablo Germánico harfe y el Griego arpa.(arpa).

                En este caso, en Griego, el vocablo harpa llevaba encima de la vocal inicial la grafía del denominado espíritu áspero "c" lo que señalaba su pronunciación aspirada.

                En el Latín, y en otras lenguas modernas, se conservó la grafía H para representar ese sonido y todavía se conserva en el Alemán: harfe; en Francés: harpe; en Inglés: harp; en Sueco harpan; en Holandés harpen y en el Portugués y Catalá: harpa.  Sin embargo, el Castellano o el Italiano abandonaron esta grafía.

                La palabra harpa, en Griego y en Germánico, acoge el significado de hoz o gancho y tiene relación con el vocablo harpía.  Esta relación está presente todavía hoy y puede notarse, por ejemplo, a lo largo de la historia del instrumento musical llamado harpa, sobre todo en la época medieval y en su ornamentación.

                En lengua francesa harpe tiene la acepción de garra o gancho. Harpar, en Castellano, vale como término con el significado de arañar o rasgar.

                Harpadura también es un arañazo o raspón en el cuerpo. Harpeo es un apero de hierro que vale para rastrillar el suelo marino como arte de pesca. En las batallas navales se utilizó para enganchar un barco a otro en el abordaje.

                Arpel es el vocablo con el que se define un apero parecido a una raedera, o zuela, con tres dientes que se rematan en punta.

                Arpaz es el adjetivo de rapaz o rapante en la zoología. Es un órden de pájaros carnívoros que viven de la rapiña.

                Arpa, en Griego arpa, quiere decir hoz, vocablo que también sirve para definir una especie de águila.

                Harpazo, en Griego arpazw, quiere decir arrebatar. Harpage, arpagh, quiere decir robo y también es un apero para rastrillar el campo. Era el apero que los latinos llamaban irpex o hirpex, que también existe en el Sabino urpex por hurpex, que viene de la raiz griega arpuia, harpyia, que quiere decir la que lo arrebata todo. Harpagare en Latín es agarrar.

                Harpa, en Catalá, es la mano del animal con dedos y uña corva, que en Castellano se convirtió en zarpa.

                Harpón, arpón, es un apero de hierro usado como arma, tipo lanza. Harpón también da nombre al objeto o la pica que señala la dirección del viento en una veleta.

                Harpe, es el vocablo que se utilizó para denominar un arma guerrera. Era una espada, sable curvo o cimitarra. Lo usó Mercurio contra Argos y Perseo contra Medusa. Este arma ya se utilizaba en las culturas mesopotámicas.

                Harpón, en arquitectura es una pieza de hierro soldada que sirve para unir dos muros o piezas de armadura. En este ámbito tambíén se le llama grapa. Arpicel es el vocablo que define una bisagra o gozne.

                Harpón, en medicina, es una herramienta puntiaguda con púas que se usa para sacar trocitos de tejidos con el fin de examinarlos en el microscopio.

                Harpaga, es un garfio de hierro; también es el adjetivo que se le da a una persona ladrona.

                Harpago significa robar y ladrón. Harpago, es quitar, robar, arrebatar con garfios; también significa harpón y gancho de abordaje. En Francés harpeau es un gancho de abordaje.

                Harpaxofobia, en medicina, es el nombre que se le da a la enfermedad que tienen las personas a las que les dan miedo obsesivo los ladrones.

                Harpin, en Francés, es el vocablo utilizado para denominar un gancho usado por los barqueros. Harpófilo es un género de plantas de la familia de las orquidaceas. Viene del Griego harpe, hoz y phyllon, hoja. Lo que viene a decir hojas en forma de hoz.

                Harpiae, es el adjetivo que se pone a una persona avara, rapaz. Harpiar es robar las cosas con violencia y rapidez.

                Harpar, según Covarrubias, es dividir en tiras, quasi farpar, de farpa, que en la antigua lengua castellana es una tira o trozo que cuelga de alguna ropa y llama farpas a las puntas de los pendones y estandartes.

                Harapo, es un pedazo o trozo cortado de una tela, en Coromines, dice que viene de farpar o harpar, que es romper en trocitos pequeños. Sobre todo se aplíca a la tela y los trajes. En Portugués y Galego se dice farrapo, en Italiano, frappare, en Francés, frape, todos estos vocablos tienen el significado de deshacer algo en pedacitos o desmenuzarlo.

                Jarapa, vocablo que conserva la pronunciación de la h aspirada, define una manta o alfombra hecha con los retales o recortes de otras telas.

                Harapiento, en Castellano es el adjetivo de una persona que anda vestida con harapos. También se dice desharrapado. En Asturianu se dice esgarrapáu.

                Harpillera, a la funda con que se envuelve la pieza de paño o seda por ser como deshecho y trozo de otro paño.

                En Asturianu se conserva otra grafía de inicio en el vocablo,

    la F

    , y nos encontramos con varios vocablos como:

                Farpa, que en el entorno del mundo de la indumentaria es una abertura en una falda o vestido.

                Farpón que es un aparejo de pesca, como un tridente, para pescar en el río y en la mar. También se denomina así al apero que sirve para agarrar la hierba y realizar los montones o balagares. Nos encontramos también Farpón como apellido.

                Farrapiu es el vocablo que sirve para definir una cosa menuda desprendida de otra. Farrapiezu es un trozo de tela o recorte. Farraperu o farramplu es el adjetivo que se les da a las personas que andan con la ropa destrozada. Desfarrapáu quiere decir destrozado y es el adjetivo de la persona que va mal vestida con recortes de tela o la ropa rota.

                Farraspa, farrasca, farraspiar y farramplar son términos que definen cuando nieva en pequeños copos. Esfarapar, esfarrapar y esfarraplar es destrozar en pequeños pedazos.

                Farpa está recogido como instrumento musical en varios textos desde el siglo 13, por ejemplo, en el verso 1545 del Libro d'Alexandre:

    Y havíe sinfonías, farpa, giga e rota.

                Otro texto es el del poema de Alfonso onceno escrito para commemorar la boda del Rey que se hizo en el año 1328 en el monasterio de las Huelgas, en Burgos, dice así:

    Otros estromentos mill con la farpa de Don Tristán. Hay que darse cuenta del uso del artículo femenino "la" harpa.

     

                Otro ejemplo del desarrollo en el vocablo de la pronunciación aspirada o áspera de la grafía de inicio "c", ademá de su paso por H y F, la tenemos en la grafía Z y en el vocablo zarpa, vocablo que todavía conserva la acepción de garra en varios animales y que también es término que se usa en el mundo de la mar cuando un barco va a partir, zarpar, que viene a ser quitar la zarpa para poder navegar.

                En Asturies encontramos los vocablos que vienen a continuación:

                Zarpa, que es el vocablo que sirve para denominar la mano con uñas puntiagudas para agarrar, generalmente de los animales aunque también se dice de las personas.

                Zarpón, es un aumentativo que da significado a una zarpa grande. Zarpazu o farpazu, que es un golpe dado con la zarpa.

                También encontramos relación de la palabra harpa con vocablos que comienzan con la grafía G, por ejemplo:

                Garfa, Garfia y Garfiu, son términos que dan nombre a aperos con forma de garra, sobre todo relacionados con la mar.

                Garfa o Garfia, son vocablos que sirven para denominar a la mano o pie de un animal que tiene uñas o garras. Echar la garfa es agarrar algo con las uñas.

                Garfiella o garciella, es un cacillo con mango para agarrar la comida y echarla en el plato. Garfiellá es una porción de comida echada con la garfiella. Esgarfiellar es hacer ruido con las garfielles.

                Garfiellu es cada uno de los ganchos que cuelgan de las cadenas usadas en las antiguas cocinas de lar.

                Garfiu o Garciu, es un injerto. Esgarciar es estropear un árbol recien injertado por remover las garcias. Garciu, es un ganchu. Engarzar, es meter un ganchu o garciu por otro.

                Garcia, es nombre de animal, la garza. Quizás le venga dado por sus garras o la forma de su cuerpo.

                García y Garfiella se le llama a la raposa o zorra. Es un hecho que este animal por su ciclo vital de alimentación y en el contacto con los humanos tiene fama de robar, agarrar y rapiñar. De hecho raposu o raposa es un adjetivo que se da a los humanos que se comportan de forma semejante al animal. En Asturies también se le llama rapiega. Lo que enlaza con el vocablo rapio y harpago mencionado anteriormente en Coromines y Covarrubias. Esto está relacionado con los atributos de las harpías y también con el adjetivo que se les da a las personas que actúan con esas maneras de rapiñar o agarrar para ellas.

                Garfiñar es sinónimo de robar. Garrapiñar y Garrafiñar, es quitar una cosa agarrándola. Garsinar, es lo mismo que robar.

                Garbillo, se llama así al esparto largo y escogido que sirve para ramales y alpargatas. Parece tener relación con harpillera.

                Garbillo, se llama así a un arte de pesca. Garapiello, es un aparejo de pesca utilizado en Galicia para recolectar mariscos.

                Garapiellu es el vocablo con que denominamos lo que envuelve las avellanas según crecen y las une a la rama del árbol.

                Garbín, en Asturies, es un aparejo de pesca lleno de anzuelos utilizado para coger la sepia.

                Garabatu es un aparejo de pesca usado en la mar cantábrica para coger centollos. Garabatu o garabata, en Asturies, es un apero usado en las tareas del campo hecho de un mango largo rematado en un extremo con un travesaño lleno de dientes o púas que sirven para recoger o atropar la hierba.

               

                Garráu y pigarru o pigarra, se dice en Asturies de las personas avaras y que usan engaños para sacar beneficio.

                Garra, es la mano o pie de animal cuando estan armados de uñas corvas y fuertes, como las del águila.

                Garro, es un vocablo sinónimo de mano. Garrar, es coger con la mano. Desgarrar, es descuartizar algo en trocitos, generalmente con la mano o con algún objeto con forma de garra.

                Garrear, es un término usado en la mar que sirve para denominar el arrastre del ancla de un barco fondeado.

                Garrear, es un término que significa robar y vivir a expensas de otro. Garruchear, en Chile, es robar.

                Garrocha, con este vocablo se define una vara que en un extremo tiene un harpón de hierro para que se agarre cuando clave y no se desprenda. También se le llama así a una vara larga para picar a los toros.

                Garrochazo, es el término que sirve para definir un golpe dado con la garrocha. Garrancha, es un objeto semejante a un gancho.

                Garrote, es el vocablo que da nombre a una arma, maza o cachiporra de madera, utilizada antiguamente. Se aprovechaba para su construcción una rama, o raíz, de un árbol y se dejaban en un extremo los salientes laterales de la propia rama, para que, con su forma puntiaguda y curva, hiciera más daño al golpear. También se le llamó clava.

                Garrotero, en Chile, es el adjetivo que se usa habitualmente para denominar a la persona ruin y cicatera.

     

    De todos estos datos, puede vislumbrarse el significado del vocablo y su relación con otros a través del tiempo y en diferentes lenguas que parecen tener un origen común en un vocablo muy antiguo.

                Harpa es entonces igual a hoz, gancho, garra, garfio. Parece que es el vocablo que define aquello que es curvo, con forma de "C", que tiene capacidad de clavar, agarrar o pinchar, y que con el paso del tiempo va dando significado a una serie de objetos, herramientas, etc..., incluso apellidos como el caso que nos ocupa García y Farpón. Por lo que tenemos un gran desarrollo de este vocablo y de harpa, poemos encontrarnos con zarpa, farpa, harfe, con hache aspirada, garfio, garbín, garbillo, o garfiella, garciella, o garcía

                El momento en el cual se les ocurre a algunas personas utilizarlo como apellido, puede surgir de un mote, o del conocimiento de su significado y comparación con los adjetivos de animales y personas, y su aplicación para realzar el nombre. Los posibles derivados aplicados a la toponimia, ¿Quizá posesiones de personas con este nombre?, ¿Lugares donde habitaban animales como la garza o la garcía, si es que se les conocía por estos nombres?, ¿Lugares donde se utiliza para trabajar algún objeto-herramienta con este nombre?

     

          Este texto está entresacado de un trabajo publicado por mi y titulado: Harpa y la so presencia n’Asturies: www.asturshop.com/asturshop/infoprod.asp?idproducto=2081

     

     

     

     

     

  6. #6 alfaiome 13 de sep. 2007

    ¿Y hostis? La relación Gartze/ Gaste ¿no podría conducirnos a un ghost/ hostis, y referir al sistema de asentamiento germánico del s. V, regulado por leyes de 'hospedaje'? Esto rompería la aporía (aunque rime) de una documentación romance anterior a la vasca. (A mí, que soy de una "casa de García" también se me hace raro el origen vasc., sin embargo Garciandía, etc. son indudables). Gracias.

  7. #7 Gastiz 18 de sep. 2007

    Sobre la relación entre García y ciertas palabras de procedencia norpirenaica, como garzón, copio del trabajo de Irigoien “Sobre el topónimo Gasteiz y su entorno antroponímico”:

    “40. Qué relación, si es que la hay, existe, por otra parte, entre Gartzea > Gartzia y Gartzeo> Gartzio y la palabra francesa garçon, cuyo sujeto era gars, en los textos latinos medievales garcionem y garcio?

    En los diccionarios franceses se dice de “garçon, n. m. (vers 1100): ancien cas régime de gars, probablt. francique wrakjo, d’ abord ‘goujat’, ‘valet’, puis ‘enfant mâle XIIIe. s.)”. Naturalmente a wrakjo le falta el asterisco, es decir *wrakjo, pues es fruto de una reconstrucción más o menos forzada, como veremos. Meyer-Lübke en REW, 9578ª, dice: “*wurkjo (frank.) ‘Arbeiter’. Afrz. garz garçon ‘Trossknecht’, nfrz. ‘Bursche’ (>it. garzone, prov. garsó, sp. garzón, pg. garçtio), fem. afrz. garce ‘Dime’, Brüch, ZFSL, 51,496. (Frank. *wrakjo ‘Recke’ Kluge, Zs. 41, 684; Gamillscheg ist lautlich schwieriger, alle früheren Erklarungen bei Gamillscheg sind noch unmöglicher.).“.

     

    41. Joan Corominas naturalmente trata de la palabra garzón que pasó del francés al castellano como ‘joven, mancebo’, ‘joven disoluto’, señalándola como de origen incierto y diciendo que tenía constantemente ç sorda en los textos que distinguen las dos sibilantes africadas. Supuesto esto y después de afirmar que “se han propuesto casi tantas etimologías del fr. garçon como de andar”, de la mayoría de las cuales Gamillscheg se encargó de hacer “certera justicia”, piensa que “la que más en serio se puede tomar es la de Kluge” y rechaza de plano la de Brüch, ambas recogidas por M. Lübke, como hemos visto. Hace, por tanto, un análisis crítico y pormenorizado de la propuesta de Kluge, quien parte de *wrakjo, basándose en las formas emparentadas de las demás lenguas germánicas, es decir, a. alem. ant. wreckeo ‘desterrado’, alem. lit. y dial. recke ‘héroe’, ‘gigante’, ‘vagabundo’, b. alem. ant. wrekkio, ags. wrecca ‘fugitivo’, ‘desgraciado’, ingl. wretch ‘miserable, bribón’, de la misma raíz que el alemán rachen ‘vengar’, y especialmente el su. alem. reck ‘vagabundo’ (s. XVI) y el b. lat. Waracio, como nombre de persona en dos fuentes del s. IX. Hay algunas objeciones fonéticas, dice, aunque no decisivas. Y prosigue: “Nota Spitzer (Litbl. XXXVIII, 302) que en casos semejantes el grupo WR- se resuelve en war-, fr. gar-, pero manteniéndose la A que sigue a la R, de suerte que esperaríamos en francés antiguo *gareçon; sin embargo, el caso es complejo y puede tener razón Gamillscheg al replicar que ni WRATJA> fr. garance ni WRANJO > fr. gareignon son rigurosamente comparables, pues en el primero la A era tónica y difícilmente podía eliminarse, y en el segundo lo desusado del grupo -rgn- pudo ayudar a mantenerla; además, como nota Gamillscheg en R.G. 1, p. 172, pudo ya haber una metátesis dialectal en germánico, y los nombres de lugar Guerchy, Garchy (Warchiacus en el s. V, Warchy en el XI), parecen comprobar la metátesis en cuestión”.

    “Por otra parte objeta Josef Brüch (ZRPh, LI, 496-500), logrando la adhesión de M-L. (REW 9578a), que en el Roland y en alguna otra fuente que suele escribir gua- las palabras procedentes de una germánica WA-, hallamos garçun, y hoy tenemos garchon (y no *warchon) en el dialecto de Picardía; pero antes de poder utilizar este argumento debería procederse a un estudio serio y total de los textos en cuestión, que procediendo de una amalgama de dialectos diversos (el del autor y el del copista en el caso del Roland) no son consecuentes en este punto (galop y no walop, p. ej.), y el picardo actual es también un dialecto mezclado, además de que no falta algún testimonio de la forma warçon “.

    Como se ve está perfectamente justificada la indicación de Corominas por la que al comienzo dice “de origen incierto, quizá del fráncico *WRAKJO”.

    Creo que la grafía gua-, e incluso -guo-, que esporádicamente aparece en textos navarros, cfr. Guastea, así como Guarchot d’Aguoreta que hemos registrado más arriba, no responde en absoluto a ninguna distinción de pronunciación, tratándose simplemente de una ortografía vacilante, originada si se quiere por influencia de hábitos franceses, lo que da idea de hasta dónde puede llegar la confusión meramente gráfica en áreas de indistinción.

     

    42. Nos conviene, por otra parte, ver el significado primitivo en toda la gama de sus matices de gars, garçon, en textos en latín garcio, garcionem. Así, Albert Blaise (63) nos da en su diccionario: “garcio, -onis, 1. jeune serviteur, serviteur, domestique, valet: sequelae garcionum, PETR.-CANT. Verb. 24, c.

    94 C

    ; in jocis garcionum et ancillarum suae domus, Gest. episc. Aut. c.

    300 A

    ; servitores et garciones, INNOC. III, Act. (M. 214, c. 1189 D); NICOL.-CLAR. Ep. 31, c.

    1622 A

    ; Vit. Carol. Boni, c.

    932 A

    ; garsiones cibariis onusti et ebrii, PETR.-BLES. Ep. 102, c.

    319 A

    ; NOTKER-B. Gest. Karol. 2 (var coctio, Haef, p. 72) —2. sol- dat mercenaire, sicaire, brigand, pillard: Maii 1, p. 151; ORD.-VITAL. Hist. 13, 23; improperans ... alterum garcionem et spurium ... alterum … Vit. S. Thom. -Cant. VI (M. 190, c. 240 D) — 3. ecuyer, valet d’armée: S.BERN. Vit. mor rel. 10—4. employé d’atelier —5. jeune garçon”.

    No es menos interesante el diminutivo “garciolus, petit garçon, serviteur” que recoge, lo que no puede dejar de traernos a la mente cum filiolo nostro Garsiola, cuya forma con diptongación es Guarçuella, macip de Johan Curia, y sin ella Pero Garçola, cfr. más arriba. Las que señalamos para San Millán y Navarra no pueden proceder en absoluto de formas francesas, pues obsérvese que tienen terminación -a para el masculino, en contra de la tendencia románica normal. Sería, sin embargo, perfectamente natural la adaptación de la moción de género según el uso románico vigente por tradición.

    Se registra también “Garcifer (Garsifer, garsio, gressifer), garçon, serviteur, sous-ordre, écuyer: STEPHAN.-GRANDIM. Sent. 109, 3, c. 1131 B “, con el elemento -fer pospuesto, formado como scutifer y de significado semejante, cfr. scutifer vel garcio en Du Cange, así como “garcia (garsia, gartia), 1. fille — 2. courtisane”, que en francés se registra como garce, cuya palabra tiene en la actualidad un fuerte sentido peyorativo.

    El Du Cange, como es normal, también recoge dichas palabras con numerosos ejemplos, además de garcianus en el mismo sentido, lo cual puede tener un especial interés para el asunto que tratamos aquí. Así, en la palabra papas “paedagogus”, “GLOSS. ISID.: papas, paedagogus, qui sequitur studentes” recoge: “in Glossa MS. ad disticha Magistri Cornuti, Papas, tis, garcianus coquinae, dicitur”, que con toda evidencia hay que traducir al castellano como ‘tu pedagogo es el servidor de la cocina’, lo que en ciertos niveles aristocráticos no habrá dejado de ser una gran verdad durante muchos siglos. Esto nos hace recordar los Garceani / Garseani / Garsiano, etc., registrados más arriba junto a Gastean Balestaria. Asímismo “Glossar. Lat. Gall. ex Cod. reg. 7692: Papas, Garchon. Unde versus: Garsio sit papas, lini genus, et pedagogus “. Transcribo otra más: “Ugutio et Will. Brito in Vocab.: Lixa, mercenarius, garcio qui sequitur curiam, et portat aquam in castris exercitus “.

     

    43. Vista la documentación en relación con gars, garçon, en textos en latín garcio, garcionem, etc., y ante las hipotéticas reconstrucciones del fráncico que se han propuesto para dar una cumplida explicación del origen de dicha palabra, entre las que una ha resistido más a las críticas, si bien no ha conseguido eliminar aspectos indudablemente oscuros y nada satisfactorios, no creo que sea temerario presentar una alternativa que supone en su origen Gartzea> Gartzia y Gartzeo> Gartzio, nombres de persona vascos que con toda evidencia proceden de un apelativo, de cuyo posible significado más abajo trataremos. Hay que tener en cuenta, naturalmente, la existencia de dos artículos en lengua vasca: -a y -o, que en el caso francés se acomodarían a la tradición latina de la moción de género, de la misma manera que, a mi juicio, se acomodaron al romance castellano motza y motzo, que se escribían como moça y moço, del vasco motz ‘corto, pequeño’, de lo que traté en mi artículo “Haur ola zirola, elementos deícticos en lengua vasca” más arriba mencionado. La pro puesta alternativa tiene la ventaja, nada trivial por otra parte, de que no necesita de asterisco alguno.

     

    44. Bajo el punto de vista histórico son conocidas las relaciones en largo tiempo belicosas entre francos y vascones durante la temprana Edad Media, debiéndose tener en cuenta, además, que existió la Vasconia aquitana, que perdura en el nombre actual de Gascuña, fr. Gascogne, lo que no deja de ser un tipo de relación, todo lo desaconsejable que se quiera con ojos actuales, pero importante en cualquier caso. Obsérvese, por otra parte, que el significado de garcio está íntimamente ligado sobre todo al de ‘jeune serviteur, serviteur’, en sus distintas variedades y matices, llegando hasta el de ‘pedagogus’, lo que puede suponer un tipo de emigración o expansión pacífica, constatada también para la Península, si tenemos en cuenta la existencia de los mancipia que hemos documentado para el año 812 en la colección de la Catedral de Oviedo y el conocido movimiento de repoblación ulterior”.

  8. #8 Gastiz 18 de sep. 2007

    Respecto a la larguísima lista de palabras que pueden estar relacionadas con García, una nota: el riojano garcía ‘zorro’, puede tener relación con dar nombres de persona a dichos animales, como ocurre en euskera, con luki y azeri, en catalán o en francés.

    El paso más complicado, es el paso del léxico común a la antroponimia de dicho nombre. Las palabras mencionadas, harpa, garza, garfio, garra, etc, es posible que estén relacionadas etimológicamente, aunque dada su pluralidad de formas presenten un problema a la hora de trazar los orígenes y relaciones entre ellos.

    En cuanto a una posible relación con ghost / hostis (¿y huésped?), serviría para explicar Gaste(a), que no parece haber sido difundido fuera de tierras vascas, ya que Gar(t)ze presente una consonante vibrante que falta en ghost y relacionados.

    La difusión de García estaría relacionada con la de otros nombres vascos como Jimeno, Asur(i), Annaia, Iñigo, quizás Urraca, que pasaron a ser conocidos y utilizados en el tercio norte de la península durante la Edad Media. En el caso de García, y puede que en el algún otro, que dichos nombres fueran de uso en la realeza, principalmente navarra, debió de significar un buen apoyo.

  9. #9 aunia 26 de sep. 2007

    Antes de que este foro tan interesante siga adelante bajo esta falsa premisa, quiero aclarar que Gasteiz no es el nombre vasco de la capital alavesa sino el de una aldea que existió en la zona antes de que se fundara la villa de Victoria (Vitoria). En la transición se tomó la decisión de remombrar a la ciudad con la suma de sus dos orígenes: Vitoria-Gasteiz. Con comentarios de este estilo lo que se consigue es que muchas personas crean que Vitoria en euskera se dice Gasteiz, al igual que San Sebastian se traduce por Donostia. Pero no es el caso. Particularmente dudo mucho de que la etimología de Gasteiz tenga que ver con García sino más bien con Castellum, como se ha repetido hasta la saciedad, pero eso es lo bueno de estas páginas, la discrepancia. Otra cosa es la información incorrecta.

  10. #10 Gastiz 02 de oct. 2007

    Sobre que Gasteiz no sea el nombre originario, en el Fuero de Vitoria "Placuit mihi libenti animo et sana mente populare vos in praefata villa, cui novum nomen imposui, scilicet Victoria, quae antea vocabatur Gasteiz", "Vitoria, que antes se llamaba Gasteiz", más claro imposible. Es decir, que la aldea que se llamaba Gasteiz pasó a llamarse Vitoria. Empecinarse en lo contrario requiere alguna explicación, quizás no racional.

    Del origen del nombre Gasteiz, ya se ha escrito que se ajusta más que mal a una derivación a partir de gaztelu. Primero, la silbante de la primera sílaba es diferente; segundo, la parte final con lateral incluida gazte-lu, queda sin rastro en Gasteiz. Por otra parte, la explicación a partir de Gartze/Gaste no crea ningún problema, aunque estaría bien que se señalase alguno, si es que lo hay.

  11. #11 racko 02 de oct. 2007

    hola gaztiz.llevo esperando ese super estudio tuyo sobre el OLA desde hace bastante tiempo y ya veo que tendre que seguir esperando.en fin... serafin.olayzola asi como zola(te suena a escritor frances) asi como soro(huerto en vasco)  pues me temo que si vienen del solum romano.en cuanto a alkiza..de alkazar en arabe  que significa el castillo.no te creo tan ciego como para no ver la evolucion deltermino(sobre todo despues delas evoluciones que si ves y son bastante mas rebuscadas)pero tranqui que estoy ya pronto preparando un articuloms extenso qyue seguro te encantara.

    unas preguntas...como explicas que los griegos llamaran iberia a otra parte del conyinente europeo mas concretamente en el caucaso y que iber sea una palabra vasca y no un prstamo como el 90 por ciento del vasco???

    y que hubiese un illiberri en la betica

    y una oria en la betica.

    y que todos los nombres de los caudillos vascones fueran terminos de origen romano..como aznar,garcia,enekones,jimenez...

    y que haya mas velez en el sur que en ninguna otra partede la peninsula.....del beltz  tal vez prestamo ibero????

    y lo de los apellidos??? y los nombres actuales..todos inventados.

    para un amante del euskera veo que la verdad es lo que menos te importa.

    ah y gracias por tus correciones de ortografia.un millon de gracias y un saludo..

  12. #12 Gastiz 02 de oct. 2007

    Olaizola se analiza como Olaiz (que existe) y ola, no hay ninguna zola. El que tiene que probar el origen latino de ola es quien así lo considera; por mi parte, no creo que ola tenga tal origen.

    Soro sí tiene origen en el solum latino, pero soro (y solo) si no son palabras vascas, ¿qué son?

    De Alcázar a Alkiza hay un par de diferencias que deberían explicarse, si no, dicho parentesco queda entre dudoso e imposible.

    Que García, Ennecones y Jimenez sean de origen latino... Primero habría que probarlo, dar sus correspondientes latinos, explicar los cambios que han sufrido, de haberlos, etc.

  13. #13 Gastiz 09 de oct. 2007

    Algunas respuestas:

    La forma Gazteiz, que cita Txerrin en la respuesta nº 13 no se recoge en la documentación antigua, es claramente errónea y, por tanto, debe de ser desechada.

    La forma antigua de Pamplona fue Pompelon, con Pompeyo y *elon, elemento que debe de estar relacionado con *irun, relacionado con el nombre vasco de la capital navarra, Iruñea.

    Lopetegi (ya que son nombres vascos, qué menos que usar el sistema ortográfico vasco), viene del nombre de persona Lope, forma romance del Lupus latino y -tegi, sin relación (por lo menos directa) con techo, por razones obvias.

    Manterola, del nombre de oficio castellano mantero ‘el que hace mantas’, ola no tiene origen en el solum latino.

    Amusategi excepto la parte final -tegi, queda inexplicado, hay también Musategi, que posiblemente tenga alguna relación.

    Relacionar Alkiza con alcázar, como ya se ha señalado, requiere de una explicación que pueda explicar una diferencia vocálica tan notable.

    Larrinaga, Larrañaga (no parece que exista Larranaga) tienen origen en la palabra vasca larrain ‘era’ que en la zona occidental se reduce a larrin. No hay ninguna relación con harri ‘piedra’, no hay kar ‘piedra’ en euskera.

    En Soraluze, queda claro el origen del primer elemento, explicado en una respuesta anterior (la nº 23), pero tratar de vincular a luze ‘largo’ con lungo (longo, por lo menos existe) ‘largo’ supera los peores trabajos etimológicos de los pasados siglos.

    Iribar no tiene que ver con Iriberri, por lo menos en su segunda parte, en un caso es ibar ‘vega’, siendo berri ‘nuevo’ en el otro.

    Que alguien vea en Argelia nombres ‘casi idénticos’ a los vascos indica el enorme grado de desconocimiento que tiene con los últimos (y también con los primeros).

    El adjetivo vasco beltz ‘negro’ ha sido explicado por Lakarra como un derivado de *bel ‘oscuro, negro’, con un sufijo -tz que estaría presente en otras antiguas palabras vascas.

  14. #14 Gastiz 09 de oct. 2007

    Más sobre diversos antropónimos:

    Para Jimeno se supone el antropónimo vasco Ximeno, formado por Xeme, forma palatalizada de seme ‘hijo’ y el sufijo -no. De hecho, se documenta el antropónimo vasco Xeme. Sobre dichos nombres tiene Alfonso Irigoien unas cuantas páginas de imprescindible lectura antes de escribir cualquier cosa.

    Aznar curiosamente fue de escaso uso en el País Vasco, donde se uso más Azenari, Azeari, Azeri y Azari. El origen, el Asenarius latino. Ningún descubrimiento, ya Luchaire, en la segunda mitad del siglo XIX se dio cuenta de dicha relación.

    Eneko, de ene posesivo de la primera persona de singular y el sufijo hipocorístico -ko, de amplio uso en la antroponimia aquitana y medieval. En Celtiberia debe de haber suficiente información sobre dicho nombre. Si fuera de origen latino, como se puede explicar que aparezca en el País Vasco, difundiéndose posteriormente a la zona norte de la península.

    En cuanto a Arista, más bien Aresta, sobrenombre del primer rey navarro, en Celtiberia se encuentra que escribí hace ya tiempo (http://www.celtiberia.net/verrespuesta.asp?idp=5869, 9ª respuesta: “el “Enneco [Enneconis] cognomento Aresta” del códice rotense fuera en realidad Eneko Aritza no me parece de lo más seguro. No parece que haya sido manifestado así ni por Mitxelena, ni por Irigoien, por poner un par de nombres de fiabilidad en estos asuntos. El cambio ha tenido éxito por razones obvias. Puede que Caro Baroja estuviera equivocado, pero pasar de Areta a Aritza me temo que es de lo más aventurado, a no ser que haya algún dato adicional que desconozca.”). De nuevo se muestra la ignorancia del que escribe sin molestarse en leer lo escrito anteriormente.

  15. #15 Gastiz 23 de oct. 2007

    Los textos ibéricos que mayoritariamente se pueden leer muestran que no se entienden por medio del euskera. Esto es lo que hay.

    En Pompeilon el elemento que se supone que se encuentra es *elon, que podría estar presente en algún otro nombre antiguo. Parece bastante seguro que este *elon es el mismo elemento que luego aparece en toponimia vasca como *irun, que aunque no existe en los textos vascos se puede suponer que debió de significar ‘lugar habitado’.

    Gaztelu, que no gastelu, es un préstamo latino a partir del latín castellum, que en castellano dio lugar a castillo.

    El aumentativo -aco en perraco de perro, etc., no se conoce en euskera. Por tanto, poca relación puede tener con la repoblación en tiempos medievales.

    Entre *erraka y Mariurrika o Mariurreka no está clara la relación, empezando por el hecho de que no parece que *erraka exista en lengua vasca. Que haya -rr- no prueba nada, de la misma manera que no hay relación entre carro, guarro o tarro.

    Amaiur difícilmente puede tener origen en amalur ‘madre tierra’, ya que dicha palabra es de creación moderna, calco del castellano. Tampoco es factible que sea ‘maia + ur’, ‘madre del agua’, maia no es ‘madre’ en lengua vasca y el orden tampoco es correcto. Si alguien quisiera poner ‘madre del agua’ escribiría ‘ur ama’.

    Erika no es palabra vasca, que diferencia -r- y -rr-.

    Lluvia es euri.

    Urraca es nombre de persona y en castellano nombre de pájaro, no parece que se pueda poner en relación con Urria, Oria o Turia.

  16. #16 Gastiz 06 de nov. 2007

    No tiene que ver Enneko, Onneka (Enneka es de documentación muy escasa) con el sufijo -(i)ka presente en topónimos como Gernika, la mayoría occidentales. En el primer caso está el sufijo -ko, con forma -ka para femenino debido a influencia romance. Dicho sufijo diminutivo, también está presente entre los derivados de Gartze/Gaste, con Gasteako: Gasteaco de Lizarazu, sufijo que se usa en euskera desde tiempos romanos, ya que aparece en la onomástica aquitana, con Andrecconi (de andre ‘mujer’), Belexconis (con Belex, que también aparece en la onomástica ibérica), Attaconis, Attaconi (con atta, que sería la forma anterior de aita ‘padre’), entre otros. El sufijo que se encuentra en Gernika, Mundaka y tantos otros nombres de lugar se considera de origen indoeuropeo, quizás latino.

    Peruko se forma a partir de PeruPedro’ + -ko, sufijo ya mencionado. Perico, en cambio, tiene origen en Pero ‘Pedro’ más el sufijo romance -ico, que seguramente es de origen latino, siendo poco probable que tengan ambos un mismo origen.

    Urrika no aparece como topónimo vizcaino en una amplia colección de topónimos que he podido consultar. De no contar con documentación más concluyente, no parece que se pueda utilizar para nada.

    No hay Ilonna, Ironna, ni Ulonna ni Uronna. Hay Iruña, Iruñea y Uruña, forma roncalesa de Iruñ(e)a.

    Gaztelu ‘castillo’ es nombre común en euskera. Por tanto, hablantes vascos han hecho uso de tal palabra durante siglos. De ningún modo se pretende que Gaztelu, población guipuzcoana, sea fundación de origen latino. La gran mayoría de testimonios habla en favor de gaztelu, de manera abrumadora, siendo gastelu una variante de uso muy limitado. El ibérico no pinta absolutamente nada en dicha palabra.

    ¿Dónde se documenta Ilterraka? ¿Existe realmente? Lo mismo para Iltirraka e Ilturraka, que parecen verdaderas palabras fantasma, en Google sólo aparece Iltiraka.

    Hay en euskera dos sufijos con forma -ko, uno es el diminutivo que ha sido mencionado una y otra vez. Otro es locativo, así etxeko andrea ‘señora de la casa’. Aralarko ardia ‘la oveja (ardi) de Aralar’.

    Pampilona no es árabe, en todo caso fue una forma latina del nombre de la ciudad tomando como base *Pompeilon, que pasó después a Pamplona.

  17. #17 Gastiz 13 de nov. 2007

    Para denominar a Pamplona en árabe se utilizó Bambaluna en el siglo X. Eso recoge Jimeno Jurio en su estudio de los nombres de Pamplona. Pampilona fue usada en textos latinos desde la Edad Media.

    Sobre Urrika, según leo en el Euskal Izendegia o Diccionario de nombres de pila vascos, Urrika es un nombre medieval que posteriormente se empleó para designar a Mari. La cueva donde vive la Dama de Anboto es denominada Urrikaren koba ‘la cueva de Urrika’. No es, por tanto, un nombre general ya que está limitado a una zona del duranguesado, en Bizkaia.

    Sobre urrixa, se usa para denominar a las hembras de los animales domésticos, aunque desconozco si se hace el mismo uso en seres humanos. Se trata de una palabra que no es de uso general, diría que es norpirenaica. No puede tener origen en Urrika o *Urriga, no hay tal evolución en euskera.

    Uriko en euskera se refiere al ‘ácido úrico’. Es posible que haya existido *(h)uriko ‘de la villa’ para referirse a gente de ascendencia desconocida. De ser así, la palabra base sería huri ‘villa’ correlato occidental de hiri, sin relación con Urrika, ni con urrixa.

    Que Grachurris sea derivado de Graco es algo evidente, sin más.

    No hay Caragorri, sino Calagorri. Puede que la parte final sea la misma que en vasco gorri ‘rojo, pelado’, pero de ahí a relacionarlo con cultos paganos hay un trecho demasiado grande. Nada que ver, salvo que el adjetivo gorri se use bastante en euskera, que un nombre de la antigüedad contenga gorri crea ningún vínculo con seres mitológicos. La antigua Cara no tiene que ver con Calagorri, por muy santa que sea ahora, de la misma manera que no hay relación más allá de contener gorri entre algunos personajes de la mitología vasca y la antigua Calagorri.

    No es lo mismo gorri que urri, en euskera real urri es ‘escaso’, gorri ya ha sido explicado anteriormente.

    Del resto, mejor no utilizar este hilo para discutir temas que no tienen que ver con el texto dedicado a García y derivados, que es a lo que debería dedicarse.

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