Autor: gatopardo
martes, 01 de mayo de 2007
Sección: Opinión
Información publicada por: gatopardo
Mostrado 50.639 veces.


Ir a los comentarios

Jesús de Nazaret, ¿mito o historia?

La historicidad de Jesús de Nazaret, llamado el Cristo, no parece estar fuera de toda duda, toda vez que no hay fuentes independientes fiables que avalen su existencia, y siendo sospechosas de contaminación las pocas que existen y que se exhiben, sobre todo, por aquellos que tienen razones, a veces poderosas, para que el personaje siga siendo considerado histórico.

Razones para dudar de la existencia real de Jesús de azaret.

La historicidad de Jesús de Nazaret (JN), llamado el Cristo, ha suscitado dudas a los largo de los últimos tres siglos. En realidad, es posible que unos pocos estudiosos escépticos de tiempos antiguos, incluso de la edad media, dudaran de su existencia, pero, por lo que yo sé, si tales escépticos exitieron, no dejaron huella alguna. Sorprendentemente los judíos, una comunidad que debería estar interesada en negar la existencia de Jesús, parece que la aceptaron sin mayor problema y puede que hasta tengamos constancia fiable de ello, como se refleja en el Birkat-ha-minim recogido, si no recuerdo mal, en el Talmud. También hay referencias judías a Iesu-ha-notzri, Jesús el Nazareno, al que apodaban 'Balaam el Baldado': 'dicen que su madre descendía de príncipes, pero andaba con carpinteros'. Sobre este tema volveré más delante.

Las primeras dudas acerca de la realidad de JN como persona fueron puestas sobre el tapete por parte de los racionalistas del S.XVII, como Voltaire y los enciclopedistas, en los tiempos de la Revolución Francesa, pero fueron algunos eruditos del s. XIX los que más insistieron en la tesis de que JN sólo fue real como personaje y que, en realidad, fue construído con los mismos materiales con los que se construyen otros mitos, es decir, con retales de viejas leyendas paganas, de modo parecido a como los antiguos generales de estirpe poco prestigiosa se construían una gloriosa ascendencia divina que les permitiera usurpar legítimamente el trono del rey y fundar una nueva dinastía.

En el transcurso del siglo XX la corriente de opinión que negaba la historicidad de Jesús perdió simpatías. La verdad es que para la mayoría de las sociedades que culturalmente tenían una base cristiana (y en realidad para todas las monoteístas), Jesús nunca dejó de ser una figura real. Sólo en determinados círculos de personas con cierto nivel de cultura se siguó aceptando con naturalidad que la figura de Jesús debía de ser estudiada a la luz de la historia como otra persona más, sin aceptar la realidad de los hechos sobrenaturales que tachonaban su biografía. Sin embargo, aunque reducidos a una minoría, algunos estudiosos siguieron negando la historicidad del nazareno.

Llegados a este punto, cualquiera se platea sobre qué bases se afirma la realidad histórica de JN. Y la verdad es que algunos creemos que esas bases son muy poco sólidas. Llama la atención la escasez de referencias escritas a Jesús. Las que existen están tachonadas de fenómenos fantásticos (milagros) o hablan de hechos que no se logran correlacionar con circunstancias históricas comprobadas por fuentes independiente. Como ejemplos de estos hechos, en el Nuevo Testamento (NT) y prescindiendo de los milagros, tenemos el terremoto con eclipse en el momento en el que muere en la cruz, un cometa que anuncia su nacimiento, un absurdo censo ordenado por la autoridad romana, que obliga a buena parte de la población a acudir a su lugar de nacimiento para incribirse, etc. La misma existencia de Nazareth, en aquella época, se ha puesto en duda, ya que Flavio Josefo (FJ) menciona en sus obras cientos de localidades de Palestina y Nazareth no aparece por ningún lado.

Y hablando de FJ, es necesario recordar que es un ejemplo casi único de fuente independiente con la que contratastar los datos del NT, pero por desgracia hay un acuerdo prácticamente general que las menciones directas que hace de JN, elogiosas en grado extremo, son interpolaciones posteriores de lo más descarado, hecho que puede hablar mucho y bien de las motivaciones piadosas del copista cristiano, aunque por desgracia es muy malo para el crédito que merecería el bueno de FJ. Por lo demás, FJ es muy posterior al tiempo en que debió vivir Jesús y eso nos deja sin fuentes independientes. Y ante la ausencia de fuentes independientes, el Jesús real es una hipótesis sin confirmar.

Existen otras fuentes, pero son aún menos sólidas. Una de ellas es una referencia de Tácito, quien se supone que habla del martirio de los cristianos a manos de Nerón, pero Tácito refiere hechos que no vivió personalmente y, en todo caso, es muy posterior a la época en la que debió de vivir Jesús. Por si fuera poco, se ha llegado a afirmar que todo el pasaje en el que se menciona a los cristianos es una interpolación, mientras que todavía hay quien dice que Tácito empleó en realidad el término "crestianos" y que hablaba del Chresto que mencionaba Suetonio como líder de una secta de judíos acusados de alterar el orden público en Roma. No está confirmado que ese Chrestos sea Jesús de Nazaret. Parece que las sectas dentro del judaísmo eran muy comunes antes de la destrucción definitiva del templo de Jerusalen y que el judaísmo, en Roma, era muy dado a la agitación social y practicaba el proselitismo muy activamente, lo que molestaba extraordinariamente a los emperadores. Alguna de esas sectas darían origen al cristianismo, pero no está tan claro que le cristianismo fuera una secta diferenciada ya en aquellos momentos. Y, en todo caso, el texto de Suetonio mismo también ha sido acusado, con bastante fundamento, a mi modo de ver, de haber sido interpolado.

Pablo habla largo y tendido de JN. Sin embargo, lo hace en unos términos y desde una posición un tanto extraña. Para empezar, no conoció al Salvador. Por lo que dice, tuvo lo que fue más bien una experiencia mística súbita (que se ha relacionado de manera bastante convincente con un episodio de epilepsía) y habla de Jesús de oídas. Parte de las cartas que anterior se le atribuyeron hoy se acepta que no son suyas.

En general los documentos reales que hoy existen y que hablan sobre Jesús son copias de copias. Jesús hablaba arameo, pero los evangelios canónicos, de algunos de los cuales se asegura que fueron escritos tan tempramente como en los años 50 del siglo I, se redactaron en griego. No tengo conocimientos de que haya escritos de los canónicos que hayan sido escritos en arameo.

No se conocen los verdaderos autores de los textos del nuevo testamento. O por lo menos, no con seguridad. Se acepta que quien o quienes escribieron los evangelios tomaron los nombres de personalidades o de personajes relevantes (apóstoles y discípulos) y muchos estudioso disculpan la falsedad de las diferentes autorías por medio de explicaciones más o menos rebuscadas. En general, se habla de interpolaciones piadosas y se considera obsceno hablar de 'mentira', 'falsificación' o de 'impostura', palabras muy duras, aunque sin duda muy claras.

Parece un hecho que las interpolaciones fueron sistemáticas y que formaron parte de un plan más amplio destinado a transmitir una visión de la historia adecuada a los intereses de los adeptos al cristianismo 'oficial'. Parte de ese plan incluía la eliminación de libros, códices, etcétera, que no se adecuaban a la versión de la historia que convenía a los cristianos. Parte consistía en eliminar obras originales mientras se difundían copias 'corregidas', versiones favorables a la nueva ideología dominante. Finalmente, creo que limitar el acceso a los textos antiguos, estorbar la difunsión de los escritos del NT en su forma originaria y fomentar la ignorancia del vulgo, limitando las fuentes del saber y el acceso a las mismas, son métodos que, en el pasado, al final de la Edad Antigua y en la Edad Media, se llegaron a emplear de manera deliberada.

Sé que inclinarse por cualquier 'teoría de la conspiración' supone siempre arriesgarse a ser tachado de fantasioso, pero por más que la fantasía tenga su atractivo, no se me ocurre otra explicación para hechos que muestran que, en algunos textos clásicos, son abrumadora mayoría las copias interpoladas y sólo excepcionalmente aparece algún ejemplar suelto original, que no fue manipulado. ¿No demuestra lo anterior, no sólo la existencia de un plan digno del '1984' de G. Orwell, sino que ese plan se llevó a cabo a lo largo de muchos años y con una tremenda eficacia? ¿No es lógico pensar que en ese plan debieron de implicarse papas y emperadores, ya que sólo ellos tenían el poder necesario para llevarlo a cabo?

Por otro lado, existe una cuestión que siempre me ha desconcertado. Se trata del tema de 'segunda venida de Cristo', conocida como la 'parusía' o 'parousía'. La verdad es que no tengo claro cuándo se postuló 'oficialmente' la llegada del fin de los tiempos, el Juicio final, y la venida de Jesús. Se supone que la parusía coincidiría más o menos con el Juicio Final y se acepta que los seguidores de Jesús esperaba su llegada en unos pocos años (algunos de los que le conocieron aún estarían vivos cuando Jesús volviera en su segunda venida). Si Jesús nunca hubiera existido como persona real y fuera un mito elaborado por los fundadores de un nuevo culto, habría una cierta dificultad en explicar por qué los creadores del mito habrían de prometer algo que sabrían que no se habría de cumplir.

Hay varias posible explicaciones, que no sé si son convincentes. Quizá los fundadores del mito nunca pensaran que la secta creada iba a tener futuro y confiaran en poder mantener la ficción el tiempo que a ellos les quedara de vida. Otra posibilidad es que los fundadores llegaran a creer ellos mismos en el mito que habían creado. No es tan difícil si se tiene una cierta mentalidad 'mágico-supersticiosa'. Otra posibilidad, mantenida por autores de prestigio y que me sigue pareciendo desconcertante, es que la declaración de la segunda venida como una promesa real se produjo tardíamente y que la primera generación de cristianos no esperaba, en realidad, esa segunda venida.

En realidad yo creo que la clave para explicar la parosía es la inevitabilidad del fin de los tiempos. Los primeros cristianos, o sus predecesores, era milenaristas, una tradición muy popular en aquellos tiempos, común entre muchos esenios. El fin de mundo se acerca deprisa y es por eso por lo que ya 'viene el reino', 'el reino de Dios ha llegado y está en medio de nosotros, aunque sólo algunos lo ven', etc. En esas circunstancias, la parusía es casi obligada y más si se valora su potencial proselitista. Con todo, no es un argumento definitivo para afirmar la existencia de un Jesús real, histórico.

Con respecto al Birkar-ha-minim, se trata de una 'bendición' (eufemismo por maldición) que los judíos emitían ritualmente en las sinagogas y que hoy, creo, ya no se emplea, contra los herejes del judaísmo conocidos como los minim y los zaddukim. Los zaddukim hacen referencia a los saduceos, pero respecto a los 'minim', se ha asumido que se referían a los cristianos o a los precursores de éstos, pero hoy los rabinos niegan este punto. En todo caso, las tradiciones recogidas por los judíos, según se dice, no son en realidad tan antiguas, ya que aunque los judíos aceptan o reconocen la existencia de Jesús, carecen de una tradición ininterrumpida propia, sino que se limitan a aceptar que, puesto que los cristianos existen Jesús debió de existir, después de todo. Este mismo argumento es de aplicación para las referencias a 'Balaam el Baldado'.

No me parece convincente el argumento esgrimido por la Dra. Canto según el cual la masiva entrega de cristianos al martirio no hubiera podido tener lugar si Jesus no hubiera existido realmente. Y no me convence por dos razones: en primer lugar hay líderes de sectas perfectamente capaces de inducir a sus adeptos al asesinato, a la guerra santa, al martirio y al suicidio; en segundo lugar, cuanto más tiempo pasa, más voces se alzan poniendo en duda que los mártires fueron tantos como ha venido diciendo la Iglesia Católica.

En resumen, la historicidad de Jesús de Nazaret, llamado el Cristo, no me parece fuera de toda duda, toda vez que no hay fuentes independientes fiables que avalen su existencia, y siendo sospechosas de contaminación las pocas que existen y que se exhiben, sobre todo, por aquellos que tienen razones, a veces poderosas, para que el personaje siga siendo considerado histórico.


No hay imágenes relacionadas.

Comentarios

Tijera Pulsa este icono si opinas que la información está fuera de lugar, no tiene rigor o es de nulo interés.
Tu único clic no la borarrá, pero contribuirá a que la sabiduría del grupo pueda funcionar correctamente.


  1. #1 Irluaxair 05 de mayo de 2007

    Y otra cuestión muy importante: con intentar demostrar que existió un Jesús histórico-supongamos que se demuestra por algunos textos, que los hay- esto no quiere decir que lo que cuentan los evangelios, hechos, palabras, anécdotas de Jésus, sea todo tal cual verdadero. Un Jésus histórico, puede coincidir en algún dato con el Jésus de los evangelios, pero no tiene porqué ajustarse en casi nada más al Jesús cristiano. Un sólo hecho cierto, pudo ser el detonante de todo un ciclo legendario, incluso algo meramente anécdótico, con distinto sentido en origen a la doctrina evangélica. De un predicador esenio y nacionalista, ajusticiado por los romanos, pudo convertirse en todo un profeta del amor e hijo de Dios, y con toda los hechos ejemplares de la Pasión por medio que todos conocemos. Es más, analizando los evangelios, vemos principlamente un constructo posterior, ficcional, histórico, mitológico etc... elaborado para crear una biografía ejemplar. El principal problema es que el ser humano tiene demasiada confianza en la palabra, en los escritos, y nos cuesta mucho trabajo despegarles la aureola de verdad. Pero los evangelios son más que nada el resultado de todo un ciclo legendario.

  2. #2 Irluaxair 05 de mayo de 2007

    Y otra cuestión muy importante: con intentar demostrar que existió un Jesús histórico-supongamos que se demuestra por algunos textos, que los hay- esto no quiere decir que lo que cuentan los evangelios, hechos, palabras, anécdotas de Jésus, sea todo tal cual verdadero. Un Jésus histórico, puede coincidir en algún dato con el Jésus de los evangelios, pero no tiene porqué ajustarse en casi nada más al Jesús cristiano. Un sólo hecho cierto, pudo ser el detonante de todo un ciclo legendario, incluso algo meramente anécdótico, con distinto sentido en origen a la doctrina evangélica. De un predicador esenio y nacionalista, ajusticiado por los romanos, pudo convertirse en todo un profeta del amor e hijo de Dios, y con toda los hechos ejemplares de la Pasión por medio que todos conocemos. Es más, analizando los evangelios, vemos principlamente un constructo posterior, ficcional, histórico, mitológico etc... elaborado para crear una biografía ejemplar. El principal problema es que el ser humano tiene demasiada confianza en la palabra, en los escritos, y nos cuesta mucho trabajo despegarles la aureola de verdad. Pero los evangelios son más que nada el resultado de todo un ciclo legendario.

  3. #3 xabres 07 de mayo de 2007

    Interesantes opiniones sobre un tema, el de Jesús de Nazaret, una figura ¿histórica? controvertida. Para mi el gran problema no está en si lo que dice el Nuevo Testamento es cierto o no sinó en lo que otras culturas y religiones, aunque sean de origen semítico, ¿cual no lo es? dicen de la figura de Jesús, como Maestro. Lo seguidores de mahoma lo respetan como Profeta.Los místicos de ésta doctrina, lo Sufis, lo consideran uno de los suyos, y uno de los más grandes. Los misticos Judios, los estudiosos de la cábala, lo mismo. Las enseñanzas, más orientales, posteriores a él, tambien, con bastante respeto. No sé..¡, leer obras de, por ejemplo : Rumi,el español Ibn el Arabi, o el judio Scholen´ puede que ayuden un poco. De todas maneras ya se sabe que la historia, o historias, suelen ser escritas por personas, y jamás habrá dos que una misma cosa la cuenten de la misma forma y me atrevería a decir que la hayan visto igual.

  4. #4 lucusaugusti 08 de mayo de 2007

    La estirpe de Jesús, el maestro arkhitekton. En el Judaísmo, el reinado de David representa la formación de un estado judío coherente, con su capital política y religiosa en Jerusalén y la institución de un linaje real que culminará en la era Mesiánica. En el Cristianismo, David tiene importancia como el ancestro del Mesías. Muchas profecías del Viejo Testamento indicaban que el Mesías descendería de la línea de David; los Evangelios de Mateo y Lucas trazan el linaje de Jesús hasta David para completar este requerimiento. Tal y como narran los evangelios, a José lo recordamos como descendiente del linaje de David (Mt 1,20 y Mt 13,55), la estirpe humana de la que nació Jesús. Aunque de José únicamente conocemos algo de su padre, y aún con ciertas dudas, ya que aparece con dos nombres distintos en los evangelios. Según Mateo se llamaba Jacob (Mt 1,16) y según Lucas Helí (Lc 3,23). Algunos exegetas han afirmado que Jacob y Helí eran hermanos y que por la "ley del levirato" uno era el padre biológico y el otro el legal. La "ley del levirato" nos sale descrita en el libro del Deuteronomio (Dt 25,5-6) y consistía en que si dos hermanos vivían juntos y uno de ellos moría sin hijos, su hermano se casaría con la esposa de éste, o sea, con su cuñada. Según Mateo y Marcos, San José y su hijo Jesús comparten el mismo oficio, ambos son según las escrituras "tekton". Palabra griega que significa en particular que eran carpinteros constructores. ¿No es éste el hijo del tekton? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas (Tomás)? (Mt 13,55) ¿No es éste el tekton, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas (Tomás) y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. (Mc 6,3) En el mismo evangelio apócrifo "Historia de José el carpintero" se nos dice que José, ejercería el oficio de carpintero en compañía de sus dos hijos, ya que vivía del trabajo de sus manos. Arkhitekton, maestro carpintero. palabra compuesta por: Arkhi, el primero, maestro. Tekton; obrero que construye, carpintero Los griegos recogían con este término la tradición de los directores de las obras, principalmente de carácter religioso, que provenían de las culturas fenicias, egipcias y sumerias. Este término fue el origen del término architectus latino y el actual arquitecto. El oficio de arquitecto era enseñado de padres a hijos, igual que el de carpintero, José el padre de Jesús fue carpintero y Judas Tomás, conocido como el hermano de Jesús era arquitecto, por lo que podemos asegurar con altísima probabilidad que Jesús conocía el oficio de su padre y su hermano y por lo tanto él era también arquitecto, un constructor de templos." Quitad esto de aquí. No hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado." Sus discípulos se acordaron de que estaba escrito: “El celo por tu Casa me devorará.” Los judíos entonces le replicaron diciéndole: "Qué señal nos muestras para obrar así?" Jesús les respondió: "Destruid este Santuario y en tres días lo levantaré." Juan 2,1-25 Solo un Arkhitekton llena de sentido a estas palabras atribuidas a Jesús.

  5. #5 luisote 10 de mayo de 2007

    A mi me sorprendería muchísimo que un texto donde se mencione la figura de Jesús no haya sido manipulado por la Iglesia. Son muchos años de experiencia en falsificaciones y mentiras. Dudo que Flavio Josefo, Suetonio, Agapión y otros citados hayan sobrevivido a la acción de los "hombres de negro" del Vaticano. Teniendo en cuenta que durante mil años la inmensa mayoría de los documentos relacionados con los orígenes del cristianismo estaban prohibidos, salvo para los "investigadores" católicos, es de una gran ingenuidad(en mi opinión) fiar la historicidad de Jesús al estudio de estos documentos. Logicamente, para mí, es tan difícil creer que Jesús es una figura real como creer lo contrario, no hay pruebas, pero conociendo a la Iglesia es difícil no pensar en una hábil manipulación. Ya lo es la Biblia "contri mas" el Nuevo Testamento. No obstante el hecho de que en el mundo existan 3000 millones de cristianos me hace sospechar que tienen razón. "Somos muchos luego no podemos estar equivocados". Un tema interesante: El proselitismo católico. Los budistas no son tan eficientes. Tengo una paupérrima opinión sobre los jerarcas católicos y no dejo de apreciar que la iglesia ha sido la vía para que muchos hombres y mujeres hayan hecho el bien por sus semejantes. Pero no puedo olvidar los que han seguido el mismo camino para hacer todo lo contrario. Gracias por toda la información facilitada, especialmente a la Dra. Canto.

  6. #6 Irluaxair 10 de mayo de 2007

    "¿Y qué me dicen de Mahoma? ¿Qué sabemos de él? ¿Que fue de la Meca a Medina y que "Alá es Dios y Mahoma su profeta"? ¡Si ni siquiera se permite su representación! Por el mismo razonamiento utilizado con Jesús, Mahoma no existió. Ni Buda tampoco, claro. " Vuelvo a decir: no somos capaces de quitar el aureola de verdad a los textos. Y esto no quiere decir que haya textos que no sean más o menos objetivos, más bien quiere decir que muchos textos que no lo son, es fácil que pasen por realidad. Por otro lado, seguimos en la misma confusión: el problema no es que Jesús existiera...(como Robin Hood o el Rey Arturo) el problema es que el personaje que dio origen a Jésus es algo anecdótico, lo importante es la tradición que lo utilizó para crear una religión nueva. Pues igual con Buda y con Mahoma. Buda es el mismo caso, si existió un personaje real, sus hechos, anécdotas, doctrina, se debe a una tradición. Y con Mahoma pasa igual, aunque el Corán engañe pasando por una serie de escritos autobiográficos de Mahoma, la realidad es que esto no fue fijado en papel hasta muchos años despues, a partir de tradiciones. Si existió un cabecilla llamado Mahoma, esto no quiere decir que el Corán cuente algo que sucedió de verdad tal cual.

  7. #7 lucusaugusti 15 de mayo de 2007

    Personalmente no tengo duda de la existencia de Jesús, de su oficio, de su sabiduría y que en tiempo posterior encarnó un arquetipo. Jesús como iluminado, como hombre sabio, como líder. Pero como esta es una página sobre historia deberíamos de poder discriminar el dogma católico de las palabras objetivas. Las palabras y su significado. Sobre todo para poder intuir cual es original, y cual interpolación interesada. Un ejemplo que creo tiene cabida como comentario a un artículo que se titula: “Jesús de Nazaret, ¿mito o historia?” versa sobre: El conocidísimo símbolo cristiano, el "crismón", que es explicado desde el dogma religioso como un anagrama de Chr(istus), colocado entre un alfa y un omega, indicando estas letras (primera y ultima del alfabeto griego) que Dios es el Principio y el Fin. Y que es una clara utilización, con una fuerza demoledora, de un símbolo anterior a Cristo y era utilizado con un significado concreto en el imperio romano. Esta palabra hace referencia a un origen común de todas las cosas,  , (arkhó - arjó), el ser primero, la formulación del ente superior, del que emana todo lo que existe. Significado en griego clásico de la palabra arkho, arjo, arxo: El tetragrama formado por las letras: alfa, rho, chi, omega de valor gnóstico. Diccionario manual Vox, griego clásico-español. Pag. 89. El llamado como “crismón” puede sin duda representar a Jesús como hombre de sabiduría, como príncipe de la dinastía del rey David, ya que esas cuatro letras griegas tienen un significado relacionado con los príncipes. Ya fueron presentados con el tetragrama otros príncipes: El príncipe de los Albiones en Vedadeo en el siglo I d.C. o el emperador Magnencio en el siglo IV d.C. Es Jesús un príncipe que puede ser presentado con este tetragrama igual que otros príncipes en la historia, pero el anagrama posee un valor simbólico gnóstico muy diferente a lo que la doctrina católica establece. Creo que la pregunta que corresponde sería: ¿Es la figura de Jesús patrimonio único de los católicos, o pertenece a todos los hombres? Si Jesús es universal creo necesario empezar de nuevo.

  8. #8 lucusaugusti 15 de mayo de 2007

    ANU (An): Era el dios del cielo, "an" significa cielo en sumerio. Anu tuvo un papel preponderante como dios original del universo. Su ideograma en caracteres cuneiformes también servía para describir la palabra "dios" y se le representaba mediante una estrella de la que nacían unos rayos de luz. En Egipto se representaba la llave del aliento de vida Su signo jeroglífico significa vida y es un símbolo que apunta a la divina y eterna existencia. El Ankh es representado en ocasiones como un objeto con procedencia directa desde el disco solar que es ofrecido al faraón para pueda administrar el aliento de vida entre los hombres. En otras aparece en las manos de los Dioses como un símbolo de Vida Eterna y como "llave de los misterios de la naturaleza, tal como el hombre, microcosmos, es la llave del macrocosmos. También suele aparecer en las manos de los Dioses frente a la nariz del rey, otorgándole el "aliento de vida", o cuando como chorros de agua en forma de Ankh fluyen sobre el rey durante la purificación ritual. Como símbolo de la imperecedera fuerza vital fue representada en las paredes de templos y en estelas. Aparece grabado en piedra en los dinteles de las puertas de los templos, también solía grabarse en bajos y altos relieves como el centro de un motivo ornado por báculos de Anubis y navegando sobre la Barca Solar. Como amuleto, al Ankh, se le atribuiría la capacidad de atraer y conservar el aliento de la vida y las fuerzas vitales. La letra Chi La cruz de la letra griega Chi asumió el valor sagrado que el jeroglífico Ankh tenía y su utilización en algunas palabras griegas hizo referencia al aliento sagrado de la tradición egipcia. La chi griega representa la "escritura de la luz por la luz misma, la señal de su paso, la manifestación de su movimiento y la afirmación de su realidad. Es su verdadera firma." Fulcanelli ARKHÉ Concepto mencionado por los primeros filósofos jonios de la Escuela de Mileto, considerado como el principio originario común a todas las cosas, origen y fundamento de lo real; a la vez fuente de donde todo surge, y fin o término hacia donde todo se dirige o vuelve. El arkhé como concepto filosófico utiliza sin embargo el digrafo KH para vincular su significado con la pregunta por el principio originario, la causa primaria, la causa de las causas, el arkhé, que es el origen de todas las cosas. ... la raíz de arkhé expresa que Dios es principio de todo... LAS IDEAS-CLAVE DE LOS NOMBRES DIVINOS DE PSEUDO DIONISIO SEGÚN EL USO LÉXICO Pablo A. CAVALLERO (Universidad de Buenos Aires – CONICET) En el inicio del Evangelio de San Juan este escribe: “En arkhé én o lógos” De esta manera escribe sobre el innombrable. Sobre la causa de todas las causas. “Esta página no es una más entre los cientos de páginas de la Biblia, sino que es la más admirada y la más leída. Tan extraordinaria era la admiración por esta página en que se explica el origen de todo lo creado en la palabra, se identifica a la palabra con Dios.” Mariano Arnal Ha sido traducida al latín de manera interesada por: “In principio erat Verbum”, y luego al castellano de manera más interesada aún: “En el principio era la Palabra” Esa “Palabra”, ese “Verbum”, es Arkho. “En arkhé én o lógos” El tetragrama del innombrable, la divinidad, su nombre escrito en la mesa de Quiroga y en todos los crismones sobre las puertas sagradas. El dueño del aliento de vida, del ankh, del ankhé, del verbo. DINTEL El tetragrama de Arkho es la señal en piedra más repetida a lo largo de los caminos de Europa. Su presencia muestra al igual que en otras culturas: (en dinteles de entrada a los templos, en lápidas y en relieves), la llave del Aliento de Vida. En la cultura greco-romana el sonido representado por el dígrafo KH se asociaba con la soberanía delegada por la divinidad en la figura del arkhonte (el príncipe). Es el crismón utilizado en la época del imperio, para acompañar a los príncipes, de manera análoga al símbolo de Anu en las estelas del summer o el ankh en las representaciones egipcias. El crismón es el símbolo que otorga el poder a los príncipes. Su escritura en griego lo relaciona de manera clara. Crismón = ARKHO Príncipe = ARKHON

  9. #9 lucusaugusti 15 de mayo de 2007

    Son dos cetros con los brazos en cruz. Cetro - Especie de bastón, símbolo de poder y propio de la realeza y los dioses. Distintos tipos de cetros son: Heka, en forma de báculo o antiguo cayado de pastor; Sejem, cetro de poder, fuerza y autoridad; Uady, con forma de papiro más característico de las divinidades femeninas aunque no exclusivo y el Uas, característico de las divinidades masculinas, aunque tampoco exclusivo de ellas y Nejej, con el mismo origen incierto que el Heka, como símbolo de autoridad.

  10. Hay 9 comentarios.
    1

Si te registras como usuario, podrás añadir comentarios a este artículo.

Volver arriba