Autor: F.
sábado, 21 de abril de 2007
Sección: Artículos generales
Información publicada por: F.


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La querella priscilianista. Aspectos políticos

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  1. #1 F. 23 de abr. 2007

    Gracias dra. Canto por sus precisiones. Igualmente gracias a Cossue quien, como siempre, enriqueze mis artículos. Bueno, Cossue, sobre el intento de los priscilianistas por hacerse con el control del obispado de Mérida, transcribo a continuación lo escrito por M. Victoria Escribano, sin duda la mejor especialista española sobre el tema: "(...) después de [el Concilio de] Caesaraugusta los obispos priscilianistas, ante la gravedad de la acusación de maniqueismo, decidieron reforzar su facción haciéndose con el control de distintas sillas espiscopales y otras tantas ciudades de Lusitania. Conscientes de la importancia de la sede metropolitana y de la responsabilidad que en su situación personal tenía su titulas planearon sustituir a Idacio por Prisciliano, valiéndose del apoyo que les prestaban determinados sectores del clero y el pueblo local. El medio elegido para justificar su plan consistió en acusar a Idacio, a traves de un presbítero de su iglesia, "in actis eclesiasticis", difundir por distintas iglesias lusitanas libelos inculpatorios y buscar la conformidad de otros obispos extra lusitanos, tales como Simposio de Astorga e Higinio de Córdoba, para poner en práctica la sustitución. La resistencia armada al plan por una parte del pueblo emeritense, que salió en defensa de su obispo, decidió su fracaso. En su defecto, optaron por consagrar a Prisciliano obispo de Mérida" La fuente principal para estos hechos es la "Chonica" de Sulpicio Severo (2.28, 39). La cita proviene de M. V. Escribano Paño, "Cristianización y liderazgo en la Lusitania tardía", IV reunió d'Arqueologia Cristiana Hispànica, Lisboa (1992), Barcelona, 1995, p. 274. En cuanto al tema de la expansión del priscilianismo en Galecia en el siglo V, yo no la niego, pues es indudable que la hubo. Yo opino que de la lectura de Hidacio, nuestra fuente principal, podemos deducir que no era una gran preocupación. A Hidacio le preocupaban más los nombramientos ilegales de obispos (como indica en el Prólogo de su Crónica). Lo que ocurre es que ha habido autores, sobre todo Tranoy, que han querdio ver al priscilianismo en casi todas las noticias relacionadas con la iglesia galaica. Lo cierto es que fue en Tarraconense, como indica la epístola 11* de Consencio, donde encontramos el más importante episodio de tensión priscilianismo-iglesia oficial. Saludos P. D. Gracias por el enlace al McKenna, Cossue.

  2. #2 F. 25 de abr. 2007

    Cossue, gracias por el aporte de McKenna, buen especialista en el tema. Yo, personalmente, prefiero la versión de EScribano porque me parece que se asienta mejor en las noticias de Sulpicio Severo, autor que ella conoce muy bien, y poqrque casa a la perfección con el acontexto histórico y la durísima lucha que se produciá por hacer con una silla catedralicia. Saludos.

  3. #3 A.M.Canto 26 de abr. 2007

    Cossue: Me temo que sí. Una vez que se da por terminada el Acta del Concilio mismo, sigue lo que es un claro añadido posterior: EXPLICIT CONSTITUTIO CONCILII TOLETANI (Aquí termina la constitución del concilio Toledano) INCIPIT REGULA FIDEI CATHOLICAE CONTRA OMNES HERESES, quam maxime contra Priscillianistas. Episcopi Terraconenses, Carthaginenses, Lusitani et Betici fecerunt ex praecepto papae Urbis Leonis et ad Balconium episcopum Galliciae transmiserunt. (AQUÍ COMIENZA LA REGLA DE LA FE CATÓLICA CONTRA TODOS LOS HEREJES, especialmente contra los Priscilianistas. Los obispos de las diócesis de Tarragona, Cartagena, Lustania y Bética las redactaron siguiendo los preceptos del Papa de Roma León [Magno], y las transmitieron a Balconio, obispo de Gallaecia.)

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