Autor: diviciaco
miércoles, 28 de marzo de 2007
Sección: Historia
Información publicada por: diviciaco


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La Monarquía Asturiana y su formulación territorial

La vinculación territorial de la Monarquía Asturiana en su cronística y diplomática

Con la expresión Asturorum Regnum de la C. Albeldense parece que nos encontramos con una formulación étnica altomedieval, al estilo de las empleadas por los cronistas del reino visigodo, como Regnum Visigothorum ¿Esto es así realmente? Lo primero sería clarificar quienes son estos "astures". Tras el paréntesis indigenista de Barbero y Vigil (1) parece cada vez más claro que no resulta posible establecer una identidad de las poblaciones cantábricas en el siglo VIII con los pueblos prerromanos que habitaron los conventos romanos del norte. Estos "astures", pues, no serían sino los habitantes de una cierta demarcación territorial: La provincia Asturiense (2) creada, junto con la de Cantabria, en la última época del Reino Visigodo. Pero entonces, si los "astures" (asturianos o asturicenses) son, por definición, los habitantes de una demarcación territorial artificial, la expresión asturum regnum únicamente puede desarrollar y contener una idea territorial, lo que no requiere demostración adicional alguna, al constituir una tautología. Esta expresión seguiría la tradición visigoda y estaría anticipando las fórmulas de la plena edad media. De hecho en la C. Albeldense se complementa esta denominación con la aclaración de que el primero de los reyes que gobernó en Asturias fué Pelayo: Primum in Asturias Pelagius rg. in Canicas an. XVIIII fórmula territorial muchas veces repetida en los diplomas reales [notas] y en las crónicas, como en la Sebastianenese, donde se menciona la patria Asturiensium la provincia visigoda, nucleadora del reino, de la cual éste recibe el nombre, siendo el resto de territorio simplemente provincias [provincias] La existencia de ciertos pasajes en la C. Albeldense y del Testamentum Regis Adefonsi nos sirven para comprobar la existencia de un vínculo, que sólo puede ser de naturaleza protofeudal como luego veremos, entre la monarquía y su territorio nuclear, manifestado a través de la glorificación de las gentes que lo pueblan: (C. Alb. Insigne para los astures.. ; T.RA. [Pelayo] defendió vencedor al pueblo cristiano y astur, dándoles gloria ) Es precisamente en esta provincia visigoda donde Arcadio del Castillo y Julia Montenegro (3) centran el inicio de la reconquista, caracterizándola como la resistencia de un antiguo núcleo del reino de Toledo, de una de sus provincias, contra el poder musulmán, encabezada por Pelayo, con apoyos y legitimación en Asturias por ser probablemente hijo del dux Asturiae. Si la Monarquía Asturiana tuvo sus orígenes, como parece, en los ducados visigodos la vinculación territorial, que no étnica, de la Monarquía Asturiana resulta clarísima a tenor de esta cita: De esta forma el camino hacia la disgregación del centralizado reino toledano en auténticos Principados territoriales feudales parecía ya completamente abierto a principios del siglo VIII. Tan sólo el accidente de la invasión del 711 sería capaz de impedirlo, aunque sólo momentáneamente si bien se mira. (2) Notas ______________________________________________________ Donación de Sonna al monasterio de San Cosme y San Damían Facta traditionis XI kalendas nobembres, era DCCCCIIIª, regnante Domino Ordonio rex in Asturias Publ.: Mª D. PÉREZ SOLER, Cartulario de Valpuesta , Valencia, 1970, nº 3, p. 19. Enero de 790, fundación monástica: Factus pactus sub die calendas ianuarias, era DCCCXXVIII et rege domno Uermudo in Asturias. Cartulario Sto. Toribio de Liébana, fol. 46, núm. 167 Noviembre de 816, donación del conde Gundesindo al monasterio de San Vicente de Fistoles Facta scriptura testamentum ecclesie, pridie kalendas decembris, era dcccLIIII,regnante dominissimo principe Adefonso in Asturias vel in ceteras provintias B.- Monasterio de Silos, núm. 10, fols. 23-24. Agosto de 875, donación del presbítero Merito al monasterio de san Cosme y San Damián Facta traditio sub die XVI kalendas sebtembres, era DCCCCª XIIIª, regnante Domino Adefonso principe in Asturias. Cartulario de Valpuesta, A, fols. 15v-16r. Cartulario de Valpuesta, B, fol. 18r. Varios documentos en la catedral de León, uno del 869 y otro del 790 Sedente printipem Adefonso in Asturias rege domno Vermudo in Asturias Provincias ____________________________________________________________ C. Rotense, 16 Cum hostem Cordubensem in locum Pontubio prouintia Gallecie prelium gessit [..] Gallecie populos contra se reuelantes superauit omnemque prouintiam fortiter depredauit C. Rotense, 22 Ille uero per septem annis cum omni collegio suo in prouincia Gallecie hauitator extitit C. Rotense, 23. in prouincia uero Premoriensem [..] C. Sebastianense, 8 [..] maxima uero pars in patria Asturiensium intrauerunt [..] Eo tempore abscens erat a propria sede et in Uarduliensem prouintiam C. Rotense, 25 In exordio regni sui prouincia Uasconie ei reuellauit C. Albeldense, 9 [..] in Gallicie prouintiam in locum Anceo [..] C. Albeldense,43 [..] a nostris prouintiis [..] C. Sebastianense, 16 [..] uocatur Pontuuio prouincia Gallecie preliabit [..] C. Sebastianenese, 23 [..] in Barduliensem prouinciam [..] Lucensem ciuitatem Gallecie ingressus est sibique exercitum totius prouincie adgregabit Referencias ____________________________________________________________ (1) A. Barbero y M. Vigil, Sobre los orígenes sociales de la Reconquista Barcelona, Ed. Ariel, 1974. (2) Luis A. García Moreno Historia de la España Visigoda , Madrid 1989 (3) Arcadio del Castillo Alvarez, Julia Montenegro Valentín Don Pelayo y los orígenes de la Reconquista Revista española de historia, ISSN 0018-2141, Vol. 52, Nº 180, 1992, pags. 5-32


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Comentarios

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  1. #1 DUBIERGOS 28 de mar. 2007

    Una visión de los grupos humanos de la época nos lo ofrece la Albeldense XII (13-17): Rex quoque clarus omni mundo factus Iam supra fatus Adefonsus vocatus Regni culmine datus belli titulo abtus Clarus in Astures fortis in Uascones Ulciscens arabes et protegens cives

  2. #2 diviciaco 28 de mar. 2007

    Resulta en efecto, un buen ejemplo de la vinculación territorial del reino con Asturias: Insigne para los Astures fuerte para los Vascones Muy parecida a la mención del Testamentum Regis Adefonsi [Pelayo] defendió vencedor al pueblo cristiano y astur, dándoles gloria. Si no hacemos una lectura étnica, indigenista, estos astures son los habitantes de la provincia asturiense, donde se nuclea el reino.

  3. #3 amaco 28 de mar. 2007

    Debo reconocer que la hipótesis de que Pelayo legitimara su toma de poder por ser hijo del duque de Asturia me parece muy atractiva así como que el Reino de los Astures tuviera continuidad sobre esa antigua demarcación administrativa. Sin embargo voy a transcribir un párrafo de "Las armas del reino y otros estudios de historia leonesa" de J.J. Badiola: "La tesis de una ampliación de las fronteras de la Provincia Asturiense por el oriente asturiano no está respaldada por ninguna fuente visigoda. Es evidente que Pelayo gozó de gran prestigio en la región, como demuestran sus relaciones con Munuza y su retención en Córdoba como rehén(1), pero de ello no cabe deducir que estuviese vinculado al gobierno de la citada provincia. Suponer que residió inicialmente en Astorga y huyó a Asturias ante la llegada de los musulmanes –que la ocuparon, al igual que otras capitales de provincia como Lugo y Amaya–, para, finalmente, someterse a ellos parece llevar el relato cronístico demasiado lejos(2). Continúa siendo un enigma la presencia en el oriente asturiano, tan alejado de los centros de poder y de tan escaso relieve dentro de la administración goda, tanto de Pelayo como del gobernador Munuza(3). Pero un hecho parece claro: la regione asturorum, patriam asturiensium, Asturias... de las fuentes cristianas y árabes coinciden siempre con la zona transmontana, inclusive el valle del Sella; por el oeste, la fijación del límite en el río Eo no resulta demasiado segura antes de la Plena Edad Media. No hay que descartar la posibilidad de un distrito creado por los musulmanes en la cornisa astur-cántabra, del que Munuza sería gobernador, apoyándose en una política de pactos con determinados sectores de la aristocracia local. Un miembro de ésta, Pelayo, al triunfar la rebelión que capitaneaba, se haría con el control del territorio, y más tarde, los cronistas reinterpretarían los sucesos de principios del siglo VIII a través de la realidad de finales del IX, cuando ya se había extendido el gentilico astures a la mayor parte de la cornisa cantábrica, y consolidado la sustitución de las relaciones norte-sur –Asturia Transmontana y Cismontana– por otras en sentido este-oeste –Asturias en oposición a Foris Montes–. En cuanto al duque Pedro, nada conocemos salvo el nombre, ni siquiera si vivía por entonces. Tanto él como su familia pudieron permanecer en Amaya junto a las nuevas autoridades, o acaso en la comarca vascongada que, como vimos, gozó de un estatus diferente, como también mantenerse hostil a ellas en alguna parte de su viejo distrito." (1) E. LAFUENTE Y ALCÁNTARA, Colección de obras arábigas de Historia y Geografía que publica la Real Academia de la Historia, Madrid, 1867, II, p. 671. (2) J. MONTENEGRO, A. DEL CASTILLO, op. cit., pp. 22 y 32. (3) Que a Barrau-Dihigo le resultaba tan sospechosa (BARRAU-DIHIGO, op. cit., p. 105).

  4. #4 diviciaco 28 de mar. 2007

    Hola Amaco!, Este texto que propones resulta muy interesante, voy a darte mis opiniones al respecto: La tesis de una ampliación de las fronteras de la Provincia Asturiense por el oriente asturiano no está respaldada por ninguna fuente visigoda. En primer lugar no se trata propiamente de la ampliación de fronteras de la Provincia Asturiense, sino de la creación ex novo de una provincia, cuyo territorio antes estaba vinculado al de la Gallaecia. Es cierto que conocemos ninguna fuente visigoda que nos explicite cuales fueron sus límites, pero es que las fuentes visigodas son muy parcas en lo que se refiere a esta y a cualquier otra provincia, no obstante disponemos de los datos que nos proporcionan las crónicas asturianas que nos hablan de "astures" en zonas que no formaban parte del antiguo conventus asturum No hay que descartar la posibilidad de un distrito creado por los musulmanes en la cornisa astur-cántabra, del que Munuza sería gobernador En realidad no hay porque pensar en esto. Las crónicas no consignan la creación de ninguna provincia en el norte, sino que explícitamente afirman que los árabes pusieron gobernadores en todas las provincias Per omnes prouincias Spanie prefectos posuerunt (C. Rotense) El lapso de 150 años transcurrido hasta la redacción de las crónicas no resulta tan grande como para perderse la memoria histórica, que estaría apoyada en el reino por annales y epítomes. Es más: el testamento de Alfonso II nos proporciona la primera referencia de la batalla de Covadonga, pues menciona a Pelayo y su defensa de cristianos y astures. Es un testimonio, por parte de un familiar, a 90 años de aquella acción. No parece una distancia temporal como para que se desdibujen esencialmente los hechos, que debían de estar muy vivos en la memoria de las gentes y sobre todo de los monarcas y cronistas. Es evidente que Pelayo gozó de gran prestigio en la región, como demuestran sus relaciones con Munuza y su retención en Córdoba como rehén(1), pero de ello no cabe deducir que estuviese vinculado al gobierno de la citada provincia. ¡Pero es que lo estaba! Munnuza quiere desposar a la hermana de Pelayo, y este es es enviado a Córdoba legationis causa : luego Pelayo tenía implicaciones en el en el gobierno de la provincia, como demuestra, además, la asombrosa movilización que es capaz de realizar. Suponer que residió inicialmente en Astorga y huyó a Asturias ante la llegada de los musulmanes [..] parece llevar el relato cronístico demasiado lejos. Bueno, pero es que ahí no hace falta segui al pie de la letra, a los autores del trabajo (2) . En realidad podemos suponer perfectamente que Pelayo estaba en Asturias ya desde los tiempos de Witiza, como podemos leer de la C.Albedense: Pelayo reinó el primero en Asturias, en Cangas, dieciocho años. Este, como arriba dijimos, expulsado por el rey Vitiza de Toledo entró en Asturias. Es decir, su huída fué de las iras witicianas, no de los musulmanes, caso este último que resulta absurdo: ¿para qué huir de los árabes hasta Asturias, si allí estaba Munuza? mejor quedarse en una pedanía de Cuenca, total, para el caso... Ciertamente la crónica de Alfonso III dice que llegó a Asturias huyendo de los musulmanes, pero no deja de ser una reelaboración gotizante de la más fiable: la Albeldense, a la que hay que seguir siempre en caso de discrepancia. Por contra cuando huyó de Witiza recibiría protección en Asturias de las redes protofeudales y clientelares de su padre, a la par que ahondaría en el conocimiento de las gentes, vericuetos y lugares más seguros de la provincia. Este punto es el que clarifica el enigma de su presencia en áreas excéntricas, que plantea J.J. Badiola. La renovación historiográfica que proponen estos autores (2) es una herramienta sumamente poderosa, que promete integrar de forma armónica no sólo las fuentes, sino también diversas corrientes historiográficas como la dicotomía entre indigenismo y goticismo, que aparecen como facetas de una realidad, que surge ahora cargada de sentido. En honor a la verdad, la propuesta de Pelayo hijo del Dux Asturiensis Faffila fué hecha primeramente por E. Benito Ruano (*) , hoy miembro de la Academia de la Historia. (*) Benito Ruano, E: Historia de Asturias , vol IV, Salinas, 1979

  5. #5 amaco 29 de mar. 2007

    Como ya te dije, la teoría de que Pelayo fuera hijo del dux de Asturia me parece muy interesante. Argumentos a su favor no son sólo la pretensión de Munuza de casarse con la hermana de Pelayo, sino también el matrimonio de la hija de Pelayo con el hijo del duque de Cantabria. Lo que destaca Badiola es que ya para entonces lo que se entiende por Asturia quedó restringido a la zona transmontana, mientras que la cismontana se identificaba vagamente como Terra de Foris, siendo diferenciado de Castilla, Galicia y Asturias. Ésto demuestra claramente que los centros de poder instalados en este territorio fueron desmantelados o con una evolución distinta, aunque también es cierto que fue una situación transitoria. Se ha apuntado un centro de poder autónomo, ajeno al Reino de los Astures y al Califato de Córdoba, instalado en la ciudad de León. Transcribo un párrafo de un artículo de J.P. Aparicio "Una aproximación a la identidad leonesa " publicado en la revista Tierras de León, Nº 38, 1980 , pags. 7-36. "La situación especial de la ciudad de Legio durante aquellos años. Recordemos cómo Risco contaba la incapacidad de los suevos para reducirla. Del mismo modo, son abundantes las fuentes árabes que reseñan minuciosamente los ataques contra ella durante el reinado de Ramiro I (del 842 al 850). Es decir, que por aquel entonces, cuando gobernaba Córdoba Abderramán II, León no pertenecía ni al reino asturiano ni al musulmán: era independiente y autónoma" También recuerdo ahora la rebelión de García contra su padre, Alfonso III que se refugió en Astorga titulándose ahí rey. Supongo que hubo distintos grupos que se fueron aglutinando y subordinando frente a otros.

  6. #6 diviciaco 29 de mar. 2007

    Bueno, lo que se entiendía por Asturias en aquella época, era sin duda la antigua provincia visigoda, comprendiendo por tanto parte al menos de la Antigua Asturia Cismontana. En efecto, no consta que León fuese otra provincia del reino de Asturias, a saber: Asturias, Premoriense, Bardulia, Gallaecia, y Vasconia En las crónicas León es la cabeza de la provincia de Asturias, donde Munuza se situa de gobernador en León, sobre los asturianos Sólo después de Covadonga se cita a Munuza a Gijón, a donde habría acudido para controlar la rebelión que tuvo lugar en el área trasmontana, y por ser la única ciudad fortificada. Aquí te cito los pasajes de las crónicas con las coletillas antes y despues de narrar la acción de Pelayo, se ve muy claro: C. Albeldense (Antes de Covadonga) 1 regnante Iuzep in Cordoba et in Iegione cibitate Sarracenorum iussa super Astures procurante Monnuzza C. Rotense (Antes de Covadonga) 8. Per idem ferre tempus in hac regione Asturiensium prefectus erat in ciuitate leione nomine Munnuza C. Rotense (Despues de Covadonga) 11. Prefatus uero Munnuza dum factum conperiit, ex ciuitate idem legionem maritimam exiliuit et fugam arripuit C. Sebastianense (Despues de Covadonga) 11 Per idem tempus in hac regione Asturiensium in ciuitate Gegione prepositus Caldeorum erat nomine Munnuza Que el ducado de Asturias tuviese ya su capital en León tiene un apoyo prosopográfico fuerte, pues Gómez Moreno ( Historia de la España Visigoda , Madrid 1989) afirma que los visigodos movieron hacia el norte las capitales de Asturias y de Gallaecia (a Lugo en este último caso) para estar mas cerca de los grupos inestables: astures, cántabros y ruccones. Con respecto a la autonomía de León no creo que se pueda afirmar que fuese independiente y autónoma. Ya fué ocupada por Alfonso I y si es que no se mantuvo, el área permanecería muy insegura como para que se articulase localmente y la ciudad permanecería abandonada o sólo defendida por guarnición fronteriza en esos períodos, de hecho fué repoblada por Ordoño I. Aunque quien sabe lo que sucedía en las áreas inestables, si no admitimos la despoblación de que habla Sánchez-Albornoz. Saludos a todos, ¡qué foro tan tranquilo!

  7. #7 candalin 30 de mar. 2007

    Espero no romper la tranquilidad de este foro, y hago votos de ser algo más riguroso, que la última vez que concurrimos a comentar este tema. Ya entonces expuse mis dudas sobre algunos de tus planteamientos, para explicar el desarrollo embrionario del reino astur-leonés. Entonces indique las dificultades que a mi juicio existen para explicar la aparición del reino rebelde exclusivamente desde el punto de vista de la disgregación del reino toledano y el desenvolvimiento de centros protofeudales del reino visigodo en la provincia asturiense. Reconozco que resulta coherente su formulación para explicar muchas de las características iniciales del núcleo asturiano desde un punto de vista coyuntural-estático, pero deja sin resolver el hecho de su evolución posterior, su expansión exponencial, que creo que únicamente puede explicarse por el repliegue y aporte poblacional de las élites culturales y políticas del reino toledano. En mi opinión la tesis que postulas me resulta insuficiente para explicar - El extraordinario desarrollo intelectual, cultural y artístico de la monarquía asturiana, sin parangón en su tiempo y uno de los hitos culturales de la alta edad media, frente al silencio de las fuentes y la parquedad de los resto arqueológicos anteriores a la invasión. - La abundante documentación que constatan el repliegue de gentes de otros territorios que vienen a instalarse en el primitivo reino asturiano, sobre todo de cenobios benedictinos, como se constatan por las numerosísimos pergaminos que documentan dotaciones a favor de estos y el traslado de monjes desde el territorio ocupado al incipiente reino asturiano. - Como se compadece la evolución posterior de esas estructuras protofeudales del reino asturiano que no tienen paralelismo con las existentes en el resto del continente. Sin embargo, el punto más polémico resulta ser el de la continuidad del mundo cultural visigodo, en los aspectos histórico-jurídicos y artísticos que es la principal baza en contra de las tesis indigenistas de Barbero y Vigil. Para armonizar las tesis goticistas e indigenistas se acude al expediente de una cierta uniformidad del reino toledano en la primitiva provincia asturiana, lo cual como explicó a continuación no se compagina bien con lo que conocemos de la región en el tiempo anterior de la invasión. Al oriente surge el problema ruconés y otras tribus no asimiladas al mundo visigodo que se encuentran en la base de las tesis indigenistas, y cuya existencia no cuadra muy bien con la tendencia centrífuga postulada. Se suele atender para explicar la existencia de esta concomitancia con el mundo indígena a la polémica cita del testamento alfonsino, de cristianos y astures, que a mi modo de ver es ambigua. En todo caso esta asociación del mundo indígena y el gótico, parece demasiado monolítica y no vislumbra la existencia de las necesarias cautelas y vacilaciones, como tampoco se aprecian los previsibles trasvases culturales entre unos y otros. Al occidente del primitivo reino asturiano, debió de existir una zona de muy baja densidad de población, que desde la antigüedad debió estar casi despoblada, que se corresponde con los actuales concejos de Valdés y Tineo. En el orden de Avieno, se señala así que en dirección al Oriente, después del conjunto oestrynico que terminaba con los albiones, se indicaba la existencia del país de Licaón, donde hoy se sitúa la ciudad de Luarca, cuya etimología procede de Lupárica tierra de Lobos también. La despoblación de este territorio, pudo tener su origen según algunos en la expansión celta que determinó que algunos de los pueblos existentes allí, empujados por las migraciones producidas durante la edad del hierro se refugiase en las montañas, y que hoy quizás podrían identificarse con los pueblos vaqueros del interior asturiano. Aún hoy si alguien se fija en un mapa de concejos asturianos se observa como entre las regiones del valle del nalón y los diecisiete concejos eo naviegos existen esos extensísimos concejos de Valdés y Tineo que demuestran muy a las claras dos polos demográficos en el mundo astúrico. Si partimos de esta fisonomía de la región al tiempo de la llegada de los árabes quedaría un núcleo central donde quizás el poder visigodo tuviese una avanzadilla defensiva. Aún en el caso de que la región estuviera muy densamente poblada, hemos de convenir que su reducida extensión superficial hace difícil dar explicación a las dificultades postuladas al principio de mi intervención.

  8. #8 diviciaco 30 de mar. 2007

    Hola Candalin!, bienvenido al debate y paso a contestar las reflexiones que planteas: Admitida como dices la cuestión de los orígenes, manifiestas tus dudas respecto a las razones de la expansión posterior, yo hago notar que la mayoría de las fuentes del Reino de Asturias son precisamente de la época de su apogeo y máxima extensión territorial: las de Ordoño I y Alfonso III. Pero estas fuentes no dicen que sea un reino godo. Dicen que es el reino de los astures, esto es de los habitantes de aquella demarcación, que ya estaba incardinada política y culturalmente en el mundo visigodo en el momento de la invasión árabe. Las crónicas, en una gradación de más a menos según la antigüedad, hacen a los reyes de Asturias descencientes de los godos, legitimándo así su dinastía, pero no está justificado el concluir que por ello se trata de un reino godo. Sistemáticamente, como ya enumeré en el artículo, se glorifica a los "astures" y la diplomática vincula territorialmente a los reyes con el territorio asturicense. ¿porque no le dan estas crónicas y diplomas un nombre étnico, según las fórmulas altomedievales, acorde con el aporte peregrino, tan fundamental por lo visto como para constituirse en reino? ¿cual es la explicación de las fórmulas territoriales entonces? Es más: el Testamento de Alfonso II se desvincula de los godos, ofensores de Dios, mientras glorifica a los "astures". Mientras no exista una explicación enteramente convincente, cargada de sentido y coherencia, que de satisfactoria explicación a estas cuestiones, los orígenes hispanogodos -de aluvión que no de sustrato- del Reino de Asturias van a seguir siendo discutidos, con mucho fundamento, por prestigiosos especialistas como de hecho se está haciendo. La expansión y la adición de "provincias" al núcleo astur, se explican convenientemente por imperativo estratégico y por la afinidad de sustrato cultural de estas áreas, mientras otras áreas de Hispania se adaptaron muy bien al dominio musulmán, como por ejemplo los Banu Casi de Zaragoza. En el noroeste y también en vasconia, la falta de asimilación de cultural y política de las estructuras del invasor facilitó la entrada en la órbita del principal, sino el único, poder cristiano organizado de la zona: el Reino de Asturias y sus reyes no eran tan incompetentes como para permitir organizarse al enemigo del sur también al este y al oeste, en territorios que además repelían los modos culturales y políticos árabes. Los ataques mejor organizados y de efectos más perdurables de estos últimos contra el Reino de Asturias fueron los realizados precisamente contra el oriente vascón. De todas formas estos dos territorios, la Gallaecia y la Vasconia no eran propiamente Asturias, la patria Asturiensium, sino dos provincias expresamente citadas, fuente constante de inestabilidad y rebeliones, expresión de su personalidad propia. El extraordinario desarrollo intelectual, cultural y artístico de la monarquía asturiana que citas, es precisamente una creación propia, rabiosamente autóctona, una síntesis de elementos culturales astures, hispanoromanos, visigodos y mozárabes. La articulación y decoración de la villa de Veranes está calcada en Santullano, es algo conocido. También son reutilizados elementos visigodos en Sta Cristina y en Santianes y romanos en el Naranco, nadie defiende que se trate de un arte "visigodo", es arte asturiano, por más que aquel constituya un aporte fundamental. Naturalmente la evolución de las estructuras protofeudales del Reino de Asturias no tienen parangón en el continente ¡es que en España apenas se dió el paradigma del continente, el feudal! Salvo en Castilla, verdadera heredera del Reino de Asturias, a decir de Sánchez-Albornoz. Asturias, antes de la invasión musulmana y respondiendo a otra de tus cuestiones, era un territorio, que si puede resultar oscuro al registro arqueológico, es de constante aparición en las fuentes, particularmente asociado a campañas militares: Desde las campañas de de Leovigildo contra Sappos y Areguenses, pasando por las campañas de Sisebuto, las de Miro, y las últimas de Wamba. Es citado por San Isidoro, San Valerio, por Iulius Honorius y el Ravenate. No parece pues, un territorio particularmente obscuro. Tras la creación del Ducado Asturiense, este comprendería un área extensa, aún mayor que la del antiguo conventus Asturum un área que sabemos por Plinio estaba muy poblada siglos atrás, no hay que circunscubrise en exclusiva al territorio trasmontano. Los escasos indicios arqueológicos de esos siglos si muestran presencia visigoda -jarritos, enterramientos,elementos aquitectónicos, monedas, la pizarra de Carrio- existiendo un registro tardorromano de villae de caracter excepcional, que muestran una dilatada ocupación y un fecundo paradigma artístico, al que daría expresión la etapa Monárquica en síntesis con la cultura visigoda, propia y no extraña. Como las tésis indigenistas de Barbero y Vigil ya no tienen mucho predicamento, hay que considerar si todas esas guerras no manifestaban, en realidad, movimientos centrífugos desde la misma sociedad visigoda. En este sentido los temores expresados por San Fructuoso a la confiscación de sus tierras parecen confirmar esta hipótesis, pues posiblemente su padre fué un Dux, pudiendo interpretarse en el mismo sentido -con todas las cautelas necesarias- el episodio de la muerte de Faffila a manos de Witiza, dando así una coherencia excepcional a todas las fuentes conocidas.

  9. #9 Rexhispaniae 07 de abr. 2007

    Hola a todos los aquí presentes: En referencia al artículo aquí señalado, podemos decir que en lo que se refiere al reino de los astures y a su demarcación, tal y como, dice ahí al estilo visigodo. Podemos decir, que su base es la de las fronteras que demarcaban las líneas del "Dux Asturiensis", o sea conformaría esa frontera. En segundo lugar, y en referencia a lo de los "Astures", decir solamente que ese período de romanización ya terminó, en otras palabras que aunque no estuvieran del todo todos ellos romanizados su organización ya no podía ser cómo la de sus antepasados si es que estos seguían siendo los mismos. Eso me recuerda a mí a lo de la fundación de los estados primigenios como tales o mejor dicho a su concepción como principio básico territorial de lo que después será conocido como "patria", caso de los reyes francos, que en ningún momento se titulan reyes de Francia. Ellos dicen que son reyes del pueblo de los francos, por lo que no obedece a una demarcación territorial. En Hispania parece ser que fue diferente, porque caso de Leovigildo, este se tituló con el nombre de "Hispaniae Rex", por lo que aquí no aparece el nombre de los visigodos, sino la matización de que los visigodos consideraban a esta su "patria". Pues creo que es lo mismo en el caso de Asturias, con lo de "Regnum Asturiae" o sea (Reino de Asturias), a lo que se refiere es al conjunto del territorio. Gracias y un Saludo a todos los amantes de la historia. "Sólo sé qué no sé nada" Sócrates.

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