Autor: lapurdi
sábado, 29 de julio de 2006
Sección: Lenguas
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Ser y vivir, vivir y ser

Los conceptos de ser y vivir son no solo en muchos casos sinónimos, sino que, si analizamos a fondo sus expresiones, son palabras nacidas de un mismo nombre primitivo, del que han surgido diferentes nombres. Todos ellos conservan la raiz básica "bis", o tan solo "is", pero estan en mutua relación, y confirman, tanto fonetica como semànticamente, su único origen, incluso anterior a las separaciones entre las diferentes lenguas del mundo.

1.Cuestiones ontológicas.-

Si alguna cosa es importante, i más que important primordial, en este mundo i en esta vida, es estar vivo, es ser. El hecho de ser para un ser vivo es sinónimo de vivir. La vida nos hace ser, existir, ser alguien, con su personalidad i características únicas, delante de los demás, con los cuales nos diferenciamos però dentro de unas características comunes que nos asemejan i nos hacen pertenecer a una especie animal, la humana. Es un hecho comprobable que de lo uno, de lo único, por diferentes sistemos en los que ahora no entraré, surgen, nacen, se dividen, los varios, los diferentes, los dos, los tres, etc. Los seres no vivos, inanimados, inertes, no nacen, però también surgen a la existencia de una materia preexistente, por otros métodos muy diferentes de los de los seres vivos, però de una forma constante, ya que la materia i la energia no se destruyen, però estan en constante transformación. Ese cambio de forma, incluso de sustancia, hace que nosotros entendamos que son seres nuevos, diferentes de los anteriores. De lo que en un momento podemos considerar como “uno”, al cabo de un tiempo, i por efecto de las transformaciones, por procesos naturales, aunque también puede que artificiales, surgen los diferentes, los diversos, los varios, lo plural. Es el caso de una roca que por efecto de la erosión acaba siendo una multitud de granitos de arena. I justamente al revés, por efecto contrario, de una multitud de gotas de lluvia, se forma un rio, un lago o un mar. Las fuerzas de cohesión hace que las partes o miembros se unan, i las fuerzas disgregadoras hacen que esa unión se rompa i que de existencia a los diferentes seres i cosas, sujetos siempre al eterno devenir de esas fuerzas opuestas universales. En un principio del ser humano, pudiera que el hecho o el concepto del “ser” puede que por analogia el hombre lo concibiera como la de un ser vivo, ya que conocia este tipo de seres mucho más al estar rodeado de vida, i que atribuyera al ser i a las cosas las mismas características que la de los seres vivos, animales i vegatales, i que hiciera entrar a todos ellos en la misma categoria que equiparara al “ser” con el “vivir”, o que entre ambos conceptos apenas existiera una diferencia.

Ser igual a vivir, i vivir igual a ser.-

De aquí parte que muchos de los verbos “ser” i “vivir”, en diferentes idiomas, tengan una misma raiz. Encontramos, por ejemplo, en latín, el verbo “vivir”cuya lectura la hacemos en sus tres formas “vivo, vixi, victum” (presente, perfecto, supino). En la primera forma “vivo”, no se aprecia ninguna presencia de sonido silbante (s, x, sh, z,...), en cambio en la segunda forma, la de perfecto, “vixi” si que tiene la presencia de este sonido en su letra “x”, más la “i” con la que forma sílaba, típica por otra parte de los perfectos latinos, muy relacionados con los adjetivos. En la tercer forma, “victum, de pasado perfecto, el sonido de silbante se ha perdido al estar junto a la “t” que, automáticamente lo transforma en un sonido oclusivo gutural (k, c, g,..). Esta última forma es la que nosotros podemos traducir por participio pasado, acabados en nuestro idioma castellano en “-ido” o “-ado” (am-ado, tem-ido,..). Así, pues, no hemos de descartar la presencia original del sonido “s” en la raiz original del verbo “vivir” latino, quizás proviniente de un anterior “bis”. En el latín el verbo “ser” se denomina por “sum, fui”, que como se puede apreciar es totalmente irregular. Aquí si vemos que en una primera forma, la de presente se forma la raiz del verbo con el sonido “s-”, como fonema consonántico único de la raiz verbal. No aparece el sonido bilabial (b, f, v, ...) que si aparece en la forma de perfecto “fui”, però en la cual no se observa ni rastro del fonema silbante. Es por estas contradicciones de la conjugación de estos verbos que podemos deducir la presencia de ambos fonemas en una raiz originaria, de la cual surgen de forma optativa variantes con un de los dos fonemas consonànticos originales, ya sea la “s-” de “s-um” o la “f-” de “f-ui”. Vuelvo pues a suponer un possible étimo “bis” como raiz primera del verbo “ser”. También en el idioma castellano se repite esta dualidad oscilante que aparece alternativamente al conjugarse el verbo ser. La mayoria de las formas lo son con “s-” (soy, sea, seré, sido, etc.) però también las encontramos con “f-” (fuí, fuera,...). En el idioma vasco tenemos el verbo “iz-an”, ser, i la forma perifrástica “bizi izan”, vivir, estar vivo, ya que “bizi” no tiene caràcter verbal sino únicamente adjetivo. Però si observamos el adjetivo “bizi”en su raiz vemos como se presentan juntos los dos fonemas que hemos estado analizando anteriormente, la “b” i la “s”, unidos por la vocal “i”, que entre los tres forman la definición de los componentes básicos de la vida, i también por extensión del ser. Curiosamente en el castellano se ha conservado el nombre “bicho” para los seres vivos, especialmente los animales, con una sonoridad i parecido tan cercano al “bizi” vasco. También podemos englobar dentro de esta família el nombre de los peces, con sus variantes en “peiz”, catalán, “pix” occitano, “fish” inglés, etc., i en los que no nos cuesta ver otra presencia de la raiz “vida” i “ser” para estos animales acuàticos. Un caso paradigmàtico de la división de una única raiz en dos raices escindidas, complementarias però diferentes, lo encontramos en el griego. Este idioma utilizó i utiliza dos palabras aparentemente sin relación para denominar la vida i la existencia. Por un lado encontramos a “zo-e”, vida, existencia, “zo-on”, ser vivo, i !”zo-os”, vivo, con vido, i por otro lado “bi-os”, vida, “bio-teio”, vivir, i “bio-o”, vivir. No conozco que fenónmeno fonético puede haber afectado en origen al nombre primero para que se dé esta dicotomia, però no cabe duda que ambas palabras arrancan de una sola anterior palabra primitiva. Puede que la presencia de una “o” en la raiz de “bio” nos llevara a pensar que existiera una “s” intercalada i posteriormente enmudecida “bi(z)o”. Esto también explicaria porque el latín convierte en “v” la possible “o” de la raiz, que debria haber devenido en “ou” i posteriomente en “vo”. 3.La “s” del ser i la “b” de la vida.- La explicación del por qué no existe la “b” en tantos verbos con significado de “ser”, o que la “s” predonime en todos ellos (es excepcional el caso del “to be” inglés) la podemos encontrar en el hecho que el griego “zo-e”, no sea tan solo vida, sino existencia, i que la existencia no conlleva, de por si, la necesidad de llegar a ella por la separación de otro individuo que actua como progenitor, como es el caso de los seres vivos. Para complementar i darle un contrapunto de universalidad a esta teoria, querria hacer referencia a otras lenguas lejanas. A parte del griego, del latin, del vasco, del castellano, catalán, occitano, o inglés, quiero referirme a dos idiomas importantes però del extremo oriente: son el chino mandarín, i el japonés. En el primero la palabra “vida” es “sheng ming”, i vivo “you sheng ming de”. En ambos casos podemos observar la repetición de la palabra “sheng” como palabra clave. Curiosamente también para el verbo i concepto “ser” encontramos “fa sheng” i “shi”, aunque esta última palabra tenga diferentes accepciones, si que podemos sospechar con toda certidumbre que tanto la palabra “sheng” como el fonema “sh-” van referidos a la vida i al ser. Para el japonés tenemos el verbo “ser” en “dezu”, con la terminación en “-u” típica de la mayoria de los verbos japoneses. Si además extraemos la “d-” inicial como un possible prefijo del estilo que utiliza el verbo vasco en “d-a”, el es, i “d-u”, el tiene, podemos ver que la raiz del verbo ser japones es tan similar a los otros idiomas “ez” (es, ....). Recapitulando un poco todo este apartado final, podemos decir que hay una comunidad de contenido semántico entre el ser i el vivir, i que si podemos encontrar alguna diferencia entre ambos esta reside en la presencia mayoritaria de la “b-” inicial que tienen las palabras referidas a la vida, i no tanto las referidas al ser. Seguramente porque una de las características del ser vivo es la separación del nuevo ser de su progenitor, separación que se alude con la presencia del fonema bilabial “b-” que simboliza “separación”. En cambio lo que si une a los seres vivos i los inanimados es su existencia, su surgir a la realidad, a la evidencia delante de los otros seres. I este surgir, salir o aparecer a la evidencia, viene representado por el fonema silbante. Además hemos de incluir entre ambos fonemas (b + s) la vocal “i” i no ninguna otra, ya que esta da valor semàntico a lo inferior, lo interior, lo pequeño, de forma que del mundo interno es de donde surge la vida i del mundo interior surgen las cosas. Surgen de lo interno “i” a lo externo “a”. Esta dicotomia i oposición la encontramos no tan solo en el plano espacial, sino el temporal, ya que el tiempo presente es representado por el tiempo externo, el que aparece, en cambio el tiempo pasado, del cual nace el actual, es representado por la “i”. El tiempo pasado es un tiempo que ha muerto, que se hace pequeño, a diferencia del presente que siempre es grande i fuerte, però por contra pasajero ya que siempre huye hacia el pasado. Del presente no nace la vida ni el ser, si no del pasado que engendra otro tiempo, otro momento presente, para dejar de ser él el momento presente. Así pues el tiempo presente es un continuo nacimiento de lo que ya dejo de ser i pasa a ser pasado.


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Comentarios

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  1. #1 Uriell 03 de ago. 2006

    Y qué tal "vivisección" ? el prefijo viv- es de raíz griega, no? Seguramente asegurar que toda palabra que comience con un sonido bilabial tiene el mismo origen o parecido es exagerar, pero no hay que olvidar que todos los idiomas que has mencionado, si no me equivoco, vienen del indoeuropeo... de alguna manera dirían "separar" los hablantes de dicha lengua.

  2. #2 lapurdi 04 de ago. 2006

    Hola Uriell: Creo que el hecho que todos los nombres que contienen el sonido "b" significan, o significaron en su origen lo mismo, es decir, la separación, creo que viene del hecho que los primeros significados lo fueron, más que por el sonido en si, por la posición de la boca y de la lengua. En la 2b" los dos labios se separan claramente, y este es el significado que se queria dar al pronunciar "b". Se asocio el sonido a lo que significaba la forma de pronunciarlo: la separación de los labios., la abertura brusca de los labios y la boca. Quizás no este en lo cierto, pero muchas palabras lo confirman. No sé si todas.

  3. Hay 2 comentarios.
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