Autor: Pablo Chaves
jueves, 22 de junio de 2006
Sección: Opinión
Información publicada por: Virio
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Don Pelayo y la manipulación política del pensamiento radical.

Me han dejado un libro escrito por Jose Luis Olaizola titulado: Don Pelayo, del cuál debo decir que al margen de lo entretenido y su amena y divertida lectura me temo que está influído por la "nueva ola" de "historiadores radiofónicos" de dudosa objetividad y lo que es más preocupante de dudosa documentalidad. ¿Cómo puede aventurarse a escribir este autor, por poner un simple ejemplo, que Pelayo nació en Cosgalla y era rubio y espigado? ¿O los amoríos que tuvo con Doña Egilona y toda la parafernalia legendaria que rodea a su historia? ¿Es ético inducir a los lectores de forma sutil a pensar que todo esto que cuenta se encuentra en las crónicas, sobre todo la del Casto a la que hace alusión constantemente? Así es como se publicita el libro en casadelibro.com: "Una historia de amor propició la reconquista más antigua de la historia de nuestro país. Don Pelayo, orgullo de los asturianos y símbolo de la reconquista de la península ibérica, se muestra en esta nueva obra del periodista José Luis Olaizola, en su faceta más humana, siendo capaz de las mayores gestas y de las mayores derrotas con un solo obejtivo: el amor de una mujer. Una obra amena, llena de anécdotas con las que podrá saber muchos aspectos de la historia de España. El inicio de la lucha contra el infiel, que comenzó con la batalla de Covadonga y culminó en 1492 con la expulsión por parte de los Reyes Católicos." Se documentó para esta novela de los trabajos de Claudio Sánchez Albornoz, de la “historia de las armes” del conde Clonard, los libros sobre los visigodos de Juan Antonio Cebrián y la historia de los reinos visigóticos d’Orlandis. Sin embargo, aún es más triste que los asturianos debamos la divulgación de nuestra historia , que no es sólo nuestra ojo, a intelectuales foráneos y casi siempre con tendencias nacionalistas de corte centrípeto.

Aquí pongo el CULMINATUM de a dónde puede llegar esta tendencia citando a nada más y nada menos que Federico Jiménez Losantos

Aunque algunos mizifuces y ciertas zapaquildas le nieguen hasta la existencia, lo cierto es que Don Pelayo vivió y fue rey y luchó en Covadonga y venció a los moros. Pero tampoco son ciertas las grandes batallas, la voluntad de lucha desde el principio, el poder de su ejército ni la extensión de su reino. Pelayo fue cristiano, godo, o hispanogodo, nació a finales del siglo VII, en fecha y lugar que desconocemos y murió en el año 737, tras comenzar la Reconquista de España a los invasores musulmanes. Porque para Pelayo no había la menor duda de que los musulmanes eran invasores y que le habían arrebatado su patria. Cómo y por qué llegó a ser nombrado rey y a fundar un reino más en el aire que en el suelo son cosas harto confusas en los detalles aunque clarísimas en el fondo. Era Pelayo espatario, una suerte de guardia real en la corte de Don Rodrigo, el último de los reyes godos. Su padre se llamaba probablemente Favila y su abuelo Pelayo, porque era costumbre hispanogoda heredar el nombre del abuelo y por eso mismo el hijo y sucesor de Pelayo fue Don Favila, al que mató un oso. En alguna crónica se da por muerto al padre de Don Pelayo a manos de Vitiza, antecesar y rival de Don Rodrigo en la lucha de clanes godos que acabó en la derrota del Guadalete. Es posible: el asesinato era una de las costumbres más asentadas entre los godos. También es casi seguro que Pelayo fuera uno de los combatientes más cercanos al derrotado Rodrigo en aquella batalla del 711 que marcó toda la historia posterior. Debía de ser del clan de Rodrigo o adoptado por éste y soldado de valor y autoridad indudables, porque no tuvo que disputar con nadie el trono de España, que en el año 718, cuando se alzó en armas, era una simple silla de montar. Pero esos siete años, desde la derrota en 711 hasta la rebelión en las montañas de Asturias, son muy oscuros. En principio, Pelayo fue, como otros godos e hispanorromanos notables, parte de la aparatosa espantada, desparrame sin orden ni concierto, de los cristianos ante los invasores moros. Sin capacidad para fortalecerse en Toledo o atrincherarse siquiera en las tierras altas de la Meseta, aquellas tropas fueron dando tumbos y rindiéndose, cada vez más al norte, hasta pasar los Pirineos o quedar contra el Cantábrico, en las montañas astures y cántabras. Pero también las tierras asturianas cayeron bajo control musulmán. Munuza se llamaba el gobernador de aquella comarca, que se estableció en lo que hoy es Gijón. En virtud de los acuerdos entre cristianos derrotados y musulmanes vencedores, Pelayo marchó a Córdoba como enviado o como rehén, mientras una hermana suya, con la que había hehco toda la retirada hasta el norte, quedaba en Asturias. La hermana de Pelayo, mientras éste vivía en Córdoba, pasó al harén de Munuza y este hecco fue uno de los determinantes en su rebelión. Probablemente, los musulmanes rompieron sus promesas de respetar la religión y costumbres de los cristianos en cuanto se vieron dueños de la situación y eso movió a los soldados más cualificados a declararse en guerra. La desigualdad entre los ocupantes y los rebeldes era tan grande que se comprende lo limitado del ejército de Pelayo, pero también debía de ser muy clara la disyuntiva de someterse totalmente o luchar a muerte para que un grupo suficientemente furte emprendiera tan desigual batalla. No había reivindicaciones, no había reformas por discutir y ni unos ni otros buscaron un pacto. Por ambas partes estaba clara la determinación de luchar. En los moros, para aniquilar a los cristianos rebeldes; y en los cristianos, para defenderse de los moros. Desde el principio de la guerra, y así lo cuentan los propios cronistas árabes, Pelayo fue rey. Es por tanto muy posible que su elección fuera clandestina y previa a la rebelión. Como la monarquía goda era electiva bastaría con la pertenencia de Pelayo a la familia del rey Rodrigo e, incluso, con su incostestada jefatura militar para alcanzar la corona. Como desde Recaredo los reyes godos y cristianos lo eran de toda España y como además no existía un territorio claro dominado por Pelayo y sus menguadas huestes, ostentar esa corona lo significaba todo a la vez no significaba nada. Pelayo era rey de España, pero de la España perdida, con la excepción de los reductos, más humanos que geográficos, de las montañas astures. La España cristiana era más una reivindicación que una realidad, una empresa más que un negocio. Pelayo entronca su realeza de forma natural con la monarquía goda, pero, como dijo el historiador moro Ben Jaldún y repetía gustoso el cristianísimo Fray Justo Pérez de Urben, «con él comienza una dinastía nueva sobre un pueblo nuevo». La legitimidad, al margen del origen godo, hispanorromano o mixto, se forma en una lucha que es territorial y religiosa, de legitimidad y de fuerza. El objeto de la contienda está bien claro desde el principio: el antiguo territorio de la España visigoda, antes hispanorromana, donde se practicaba la religión de Cristo. En recobrar ese territorio para un orden político que ya no era ni podía ser godo, sino esencialmente cristiano, se entretendrán los habitantes de la Península Ibérica y sus islas anejas cerca de 800 años. Naturalmente, al principio, los nobles godos que vivían con cierta comodidad sometidos a los musulmanes consideraron disparatado el proyecto de Pelayo. Mucho más cuando el valí Ambasa encabezó un ejército para ayudar a Munuza y aplastar definitivamente a los cristianos. Los rebeldes, según el historiador musulmán Al Maqqari, que recoge testimonios de la famosa Crónica del Moro Rasis (Al Rasis), Ben Haz, y Ben Jaldún, llegaron a pasarlo muy mal: «No quedaba sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con 300 hombres. Los musulmanes no dejaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre, y no quedaron en su compañía más que 30 hombres y 10 mujeres». Pero fueran esas sus fuerzas o superiores, el hecho indiscutible es que Pelayo consiguió escapar. Ambasa consideró suficiente el castigo porque llevó sus tropas más allá de los Pirineos, donde tomó Narbona y sitió Tolosa, lugar en que encontró la muerte. Alqama, su sucesor, tuvo que hacer frente de nuevo a Pelayo, señal de que se había rehecho y reforzado. Que no se trataba de una simple rebelión más o menos militar sino de un movimiento de indudable calado político lo prueba que en la expedición iba el obispo toledano Don Oppas, del clan de Vitiza, sin duda para romper la unidad de godos y cristianos rebeldes. Pero no pudieron con Pelayo. Cabe los Picos de Europa, por donde se despeña el río Auseba, en las cercanías de una cueva consagrada a Santa María, tuvo lugar en 722 una de tantas emboscadas que sufrieron las tropas de Alqama y su recuerdo, símbolo de aquella campaña victoriosa, acabó por denominarse Covadonga. Qué duda cabe que responde a un hecho cierto, a uno de tantos, y que hubo otros con resultado opuesto. Pero es ética y estéticamente justo que en aquel lugar se recuerde la hazaña de Don Pelayo. ¿Donde mejor? Dotado de indudable talento militar y de prestigio político, Pelayo llevó sus tropas y su pequeña corte ambulante a las cercanas montañas cántabras y amplió así tanto sus lugares de ataque como de retirada. Durante más de 18 años sopotó ataques de los musulmanes y los devolvió, con el balance final de la consolidación de un reino cristiano español en la coronilla de un riquísimo y poderoso califato musulmán, también español, que hizo de Córdoba «luz de Europa», según la sabia monja germana Hroswitha. A la sombra de aquella hermosa luz, los sucesores de Pelayo consolidaron la dinastía asturiana, que fue, de hecho y de derecho, la monarquía cristiana de España. Pelayo creó, en efecto, una dinastía nueva para un pueblo nuevo, o mejor, un renuevo del viejo pueblo hispano. Legó un trono a caballo, un trámite entre precipicios, pero después de casi dos décadas de lucha contra un enemigo infinitamente superior nadie discutió su legitimidad. Cuando su hijo y heredero Don Favila murió despedazado por un oso, le sucedió el hijo de Pedro, duque de Cantabria, el noble más importante de los que le habían reconocido como rey. El hijo de Pedro estaba casado con Ermesinda, hija de Pelayo, y reinó con el nombre de Alfonso I El Católico. Reconquistó Galicia y la comarca de las Bardulias, llamada también Castilla. Pero eso ya no pudo verlo Don Pelayo, aunque sin duda lo soñó.

Luego éstos mismos señores harán gala de una gran "objetividad" cuando digan que todo el separatismo gallego se debe a una mala interpretación del celtismo en Galicia, cuando ellos hacen gala de una didáctica y una pedagogía totalmente manipuladoras. Hala, luego tomáis de vuestro propio jarabe y os quejáis. En mi oPinión, el mundo académico debería aconsejar a estos "radicales" que se dedicaran a hablar de futbol y dejaran la historia para los historiadores.


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Comentarios

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  1. #1 Olarticoechea 20 de jun. 2006

    Este tema del Reino de Galicia ya se debatió muchas veces en Celtiberia, las fuentes ya hablaron y nos explicaron que el reino cristiano medieval del noroeste y buena parte del norte Hispano, se llamaba Gallaecia o Galicia, por la etnia -la gallega- que lo fundo y la mantenia la hegemonia, de eso hay muchas fuentes que lo prueban y se pueden leer en artículos como este, que aún no fueron rebatidos con datos fiables: http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=864 lo demás es el bla,bla,bla de siempre, mucha palabreria, oPiniones y tal pero datos fiables ninguno. Dejemos al reino de Galicia en paz.

  2. #2 kaerkes 23 de jun. 2006

    Pues yo creo que es la propia gente de estas zonas galegofalantes los que se tienen que preocupar para defender la lengua que hablan. No creo que sean ellos los que necesiten sponsores, más bien todo lo contrario, son los "defensores de las patrias" los que necesitan de "compatriotas" oprimidos por el enemigo exterior. Pero bueno, es mi oPinión personal y tiene tanta validez como la vuestra. Respecto a la provincia de León yo he visto de todo: filogallegos, antigallegos, proespañoles, propaisleonés, procastillayleon, y gente normal (para mi gusto). Pero algunos mensajes que vienen de Galicia, es cierto que inquietan a vuestros vecinos.

  3. #3 Amerginh 23 de jun. 2006

    Uy no... preferimos a este (no te joe): ______________________________________________ EL CONFLICTO DE EXTREMO OCCIDENTE (I) Como históricos habitantes de estas tierras nuestra relación con nuestros entrañables primos gallegos se remonta al principio de los tiempos, y, como buenos vecinos, siempre hemos tenido nuestros pequeños momentos de amor-odio entre largas temporadas de excelente relación. Pero lo que resultaba una excelente vecindad con mínimas divergencias, comparables a las de cualquier armónica relación humana (bien sea de pareja, de sociedad o laboral), recientemente ha devenido en una relación masoquista en la que parte sumisa es el gobierno asturiano del PSOE+IU (no confundir con el pueblo asturiano). No pretendo incluir en esta "reciente y nueva situación" la parte inmaterial o intangible de temas antiguos y ya olvidados, ni tiene sentido remover la historia (como hacen otros) recordando por ejemplo los pequeños incidentes de nuestro Rey Silo en el monte Cubeiro a finales del siglo VIII (CRONICA AD SEBASTIANUM: 18 "...Populos Gallecie contra se rebellantes in monte Cuperio bello superabit et suo imperio subiugabit..."), ni voy a analizar los nuevos descubrimientos de historia-ficción que están llevando a cabo algunos, ni comentar los mundos virtuales de internet, ni siquiera discutir sobre los artículos de oPinión que cada vez mas frecuentemente publica la prensa gallega. En resumen, sólo pretendo recordar hechos materiales, tangibles, reales y recientes, en los que el gobierno de Asturias del PSOE+IU, tan galleguista, en el sentido de seguidor del gallego Von Sacher-Masoch (1835, Lemberg, en Galitzia), ha consentido, permitido, y presuntamente disfrutado con las siguientes acciones: SEPTIEMBRE 2004: El "plan xeral de normalización da lingua galega" presentado por el gobierno del PP (con Fraga presidente) y aprobado por unanimidad en el Parlamento de Galicia PP+PSOE+BNG (plan con claras y directas alusiones a Asturias, sin la consulta ni participación de instituciones asturianas) DICIEMBRE 2004: La RAG (Real Academia Gallega) nombra un representante para Asturias (sin la consulta ni participación de instituciones asturianas) MARZO 2005: El PSOE pide a la Xunta Gallega (mediante proposición no de ley) que promueva el gallego en Asturias con actividades culturales y educativas, circuitos culturales, programas de vacaciones e intercambio, forzando que las instituciones gallegas designen representantes para Asturias (tal y como ya lo hace la RAG) y apoyando a aquellos que contribuyan y participen en la difusión del gallego en Asturias. JULIO 2005: El portavoz del BNG (socios del PSOE) en el Congreso de los Diputados, afirma que la Xunta gallega aumentará el apoyo y las ayudas a las asociaciones galleguistas del occidente de Asturias, y que esto formará parte del marco de la negociación con PSOE para formar gobierno AGOSTO 2005: Declaraciones de Fernando Blanco (conselleiro de Innovación e Industria del gobierno gallego PSOE+BNG) apoyando la candidatura para la catalogación de la tradición oral GALAICO-PORTUGUESA como Patrimonio Inmaterial en San Tiso d'Abres (Asturias), con la asistencia, participación y aquiescencia del director del Instituto de Desarrollo Rural en representación del gobierno asturiano (candidatura con claras y directas alusiones a Asturias, y que no cuenta con la previa consulta ni participación de ninguna institución asturiana) SEPTIEMBRE 2005: ERC (socios de PSOE e IU) pide en el Congreso de los diputados la oficialidad del gallego en la franja occidental de Asturias SEPTIEMBRE 2005: el BNG (socio del PSOE) defenderá en el Parlamento del Estado el proyecto de "LEY DE LENGUAS" "de aplicación directa (...) a los territorios gallegoparlantes de la franja occidental de Asturias (...)". SEPTIEMBRE 2005: el BNG (socio del PSOE), a través de su representación en el Parlamento Europeo GALEUSCA (coalición de catalanes, gallegos y vascos), ha pedido a Bruselas que respalde la inclusión del gallego-portugués en la lista del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO (candidatura con claras y directas alusiones a Asturias, y que no cuenta con la previa consulta ni participación de ninguna institución asturiana) OCTUBRE 2005: El gobierno gallego (PSOE+BNG) aprueba una declaración oficial de apoyo a candidatura del patrimonio inmaterial gallego-portugués que opta a ser declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO con una DECLARACION INSTITUCIONAL de la Xunta de Galicia (candidatura con claras y directas alusiones a Asturias, y que no cuenta con la previa consulta ni participación de ninguna institución asturiana) Dicha declaración institucional es comunicada únicamente a los gobiernos español y portugués y a la UNESCO (a pesar de ser una candidatura con claras y directas alusiones a Asturias, y a pesar de ser el PSOE, también, partido gobernante en Asturias) OCTUBRE 2005: El municipio de Ribadeo (PSOE+BNG), junto con la Universidad de Vigo, analizan la realidad del idioma gallego en Asturias. Tras todo un año de total y absoluto de silencio, y sin ningún comentario a estos hechos enunciados, en "la tourné" por el occidente de Asturias del pasado 18/10/2005, el Presidente socialista del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces (en compañía de las Consejeras de la Presidencia, de Medio Rural y Pesca, de Cultura y Portavoz del Gobierno, y del Director General de Promoción Cultural y Política Lingüística) minimizó e incluso negó supuestas injerencias de Galicia, declaró que las mismas "no afectan al conjunto de la población", descartó cualquier tipo de amenaza o presión, y habló de una polémica "ficticia" y de "un conflicto inexistente". Ampliando de esta manera, y una vez más, su particular nómina de "leyendas urbanas". Desde luego el profesor Kraft-Ebing, de conocer a Areces en 1886, habría usado otro nombre para definir aquella "curiosa perversión que consiste en desear verse completamente dominado, soportando un trato autoritario y humillante, y que incluso puede alcanzar el castigo efectivo" . Fdo. Lluis Ánxel Núñez Executiva Nacional del partíu Asturianista (PAS) ____________________________________ L-O F-L-I-P-O

  4. #4 eleno 23 de jun. 2006

    :O... joer... no sé qué ha pasado... bueno continuo: de Xálima porque desconozco si es gallego, leonés, portugués o marciano... En fin, que la Xunta por medio de sus cauces institucionales, de buena fe pero torpemente, tuvo la "feliz" ocurrencia de querer proteger y fomentar el uso del gallego fuera de sus fronteras... fue el acabose, el fin, the end que dirían The Doors... qué se creerán estos gallegos, la modernidad les ha afectado y quieren dejar de tener complejos y ser paletos, quienes son ellos para actuar fuera de sus fronteras, joer... vamos que se puso el grito en el cielo. Y sí, la Xunto hizo mal... debería dejar a los extremeños que se queden sin su idioma si el Sr. Ibarra así lo desea y sus hablantes no lo defienden; a mi, como gallego, nada se me pierde allí y la Xunta tiene otras prioridades; lo mismo cabe decir de los leoneses o asturianos que hablan gallego que, si ellos permiten que la Junta de Castilla y León o el Principado los ningunee... pos a mi genial, oye... ni me va ni me viene y, como cuando niños no éramos suficientes para formar dos equipos jugábamos "cada un para si", y si los asturianos y los leoneses que hablan gallego nada quieren con los gallegos, es decir, en este caso que la Xunta les ayude a mantener el idioma, su idioma,... por min ben. El problema se plantea si tales colectivos sociales SÍ desean o solicitan la ayuda, no habiendo otra, de la Xunta de Galicia para la conservación de su idioma por ser éste gallego o similar, caso de la Fala de Xálima. En ese caso... es donde la Xunta sí podría actuar, a salvo mejor oPinión, que la habrá... pero no debería a nivel institucional para no dejar que se monte un "pollo" gratuito por los mismos de siempre; y lo peor es que todo es muy fácil: basta con subvencionar a una asociación cultural de defensa, por ejemplo, del gallego en León... ¿algo tendría que decir la Junta de Castilla y León al respecto? nada, absolutamente nada; lo único avergonzarse de que sus ciudadanos, sus votantes, para defender el idioma que habitualmente usan y con el cual aprendieron a hablar tengan que recurrir a una CCAA vecina... eso sería tan vergonzoso que se callarían si tienen un mínimo de pudor, algo ciertamente difícil tratándose de políticos. He ahí la torpeza de la Xunta: querer actuar correctamente y sin salirse de los márgenes institucinales. Pero para verlo claro podemos recurrir a la analogía. Imaginemos que la Xunta de Galicia paga a profesores de gallego para dar clases de idem a ciudadanos argentinos en el Centro Gallego de Buenos Aires... ¿es de suponer acaso que el Presidente de la República Argentina clamase al cielo y hablase del nacionalismo gallego de boina y trasnochado y su intento de construir un imperio (en este caso casi en donde no se ponga el sol)?. Obviamente no, pero en España las cosas son distintas... parece que hay miedo a lo gallego y se actúa instintivamente, que frente al miedo dicho actuar es siempre crispado y enseñando los dientes, como si con eso quedáramos asustados, cuando lo que hace no es sino fomentar otras cosas... En fin... un saludo.

  5. #5 kaerkes 30 de jun. 2006

    Puede ser diviciaco, no conozco tanto como para dar una oPinión distinta. Estaba pensando en Castilla y León, Castilla La Mancha (sobre todo Cuenca y Guadalajara con aspiraciones a ser plenamente castellanas y las dos comunidades uniprovinciales castellanas. En el momento en que el reajuste de Castilla y León sea una necesidad, es precisamente León la que tendrá que resolver algún que otro problema de ajuste interno (con Zamora y Salamanca y el Bierzo) y fundamentalmente con quien habrá de partirse los piños de afanes territoriales es con Galicia en una especie de Cachemira berciana.Cosa que ya hoy en día se intuye en el Bierzo y alrededores. La parte castellana ya tendrá sus propios problemas con cantabria, La Rioja y las provincias castellano manchegas atraidas por una opcion más norteña procastellana (lease cuenca y guadalajara)

  6. #6 PeRRuCuSPiN 27 de jul. 2006

    Bueno ya que por aqui sale el tema de la zona del ocidente asturiano y algunos hablan y oPinan sin saber del tema o simplemente entendiendo lo q les interesa, os dejo algunas paginas donde se explica las diferencias entre el eonaviego, el asturiano occidental y el gallego. Asociacion que defiende el Eonaviego y su cultura: http://www.xabielxeira.e.telefonica.net/index.htm Aqui explica las diferencias linguisticas: http://www.geocities.com/CapitolHill/4443/nosafala.html Ya que estoy aprovecho a saludaros a todos :)

  7. #7 Leovigildo 23 de ago. 2006

    Al comienzo del siglo VIII, los pueblos astur y cántabro siguen siendos dos pueblos diferenciados, al igual que en época romana, siendo separados por las montañas situadas al oeste del Río Sella ( o por el Río). Eso sí, al igual que ocurre a día de hoy, parece que “muy amigos”. Que así siga… Los visigodos para los cántabros y para todo el pueblo hispano-romano son considerados invasores. Por mucho que diga el señor Federico Jiménez Lozanitos en 711 no exista ningún Estado Español, ni sentimiento español, ni una España unida, ni nada que se le parezca. A día de hoy, a mí parecer, afortunadamente existe. Es casi imposible (nada lo es) que los Duques de Cantabria fuera visigodos. Casi imposible porque ¿quién se cree que a los cántabros les iba a dirigir un caudillo extranjero? La designación de este Duque fue realizada, como fórmula política, para la pacificación y seguridad del territorio cántabro, frente a la monarquía toledana, y es indudable que ésta fórmula garantizaría la libertad del pueblo cántabro, pues si no, habría razón para ello y hubieran forzado el sometimiento con acciones bélicas como se había intentado anteriormente. Se sustenta la oPinión de que la persona elegida para ocupar dicho cargo tenía que ser un señor natural de la tierra, que tuviera suficiente ascendencia sobre el pueblo para garantizar a la corte toledana la paz y la seguridad del territorio. Por ello, cuando se designó al primer duque se eligió a Fávila (padre de Pelayo), Señor de Liébana y del territorio que delimitaban los Rios Sella y Deva. Parece que este ducado fue creado en el Reinado de Ervigio (680-687). Joaquín González Echegaray afirma que la batalla de Covadonga y la propia corte de Cangas de Onís están dentro del antiguo territorio cántabro y no del astur; sin embargo, las crónicas hablan siempre de Asturias y astures y no de Cantabria. Pelayo ni es godo, ni toledano, ni astur, ni gallego. Pelayo es libanense (lebaniego), y por tanto es cántabro. En Liébana siguen habíendo leyendas en cúanto a su origen lebaniego, además de ser éste hijo de Fávila que era Duque de Cantabria. En la Sala de los Reyes del Alcázar de Segovia, figura una estatua de Pelayo, dónde indica que es hijo del Duque Fávila de Cantabria. Data de la época de Felipe II. Asturia estuvo ocupada por los arábes al contrario que Cantabria (o gran parte de ella) . Asturia, cuando queda libre se integra en Reino nacido en Cangas, que ocuparía hoy el oriente asturiano y Liébana (a grandes rasgos). Aquella monarquía cántabra, nacida en Cosgaya (Liébana) y afianzada en Cangas de Onís, (ambas por entonces localidades cántabras) va a tomar una nueva dimensión después de anexionarse el territorio astur y esta nueva dimensión y el peso de la influencia cortesana, arropados por las pompas que mantenía y fomentaba la nobleza visigoda imperante en Asturias, hicieron olvidar a algunos reyes las circunstancias de su origen. Es decir, parece que en un momento de la historia el “Reino Cántabro-Astur “ es tomado o liderado por la nobleza visigótica de Asturias y que con el intentará revivir el antiguo de Reino de Toledo y es ahí cuando empieza la Reconquista. Pelayo no empieza la Reconquista de nada, simplemente defendió su país, que era Cantabria. Lo demás es versión goticista de la historia y se redactará desde un óptica astur, borrando toda aportación de los cántabros, que fueron enemigos de los godos. Casi toda la historia que se maneja de esa época es una auténtica patraña infumable. Hay que reconocer a los historiadores asturianos como Armando Cotarelo Valledor que afirma a principios del siglo XX que los “orígenes de esta nueva dinastía deben buscarse en la indómita Cantabria…y el verdadero tronco de los antiguos Monarcas de la Reconquista fue Pedro, Duque de Cantabria”. Esto es aceptado en 1916 por la Real Academia de la Historia. El historiador asturiano Emilio Alarcos afirma “No se olvide que los creadores del reino asturiano (Pelayo y luego la familia de su yerno) procedían de Cantabria”. Por otra parte, Gómez- Tabanera, al escribir sobre la Casa Real de España, presenta al Príncipe heredero como Duque de Cantabria, Príncipe de Asturias y Gerona, y etc, etc y etc. Es de agradecer que sean justamente asturianos los que desde su vocación de historiadores no les tiemble el pulso al afirmar que el tinglado real que tenemos en España surge en Cantabria. Olé sus cojones. Cantabria en el siglo XI aún existe. Aunque algunos se empeñan en llevar Cantabria a lugares como la Rioja. A esto contribuyó el relato emilianense que explica la predicación del riojano San Millán en tierras de Cantabria, que los investigadores locales quieren identificar con la inmediata sierra de este nombre y apoyar en ello su naturaleza. Sin embargo, este texto aparece glosado en el siglo XI determinado que la Cantabria, lugar de la predicación, estaba situada en las fuentes del Ebro y en el monte Igedo, monte ya citado por Plinio, y que está al sur de Cantabria. Así mismo por estas fechas unas gentes se llaman así mismos “nobili Cantabrii”. Espero que algún día la historiografía oficial española pague su deuda con Cantabria ( y más concretamente con Liébana) , porque es aquí dónde nace la monarquía (forma política anacrónica, por otra parte) que hoy ostenta Juan Carlos de Borbón. Ya lo dijo su bisabuelo en una carta dirigida a a la localidad cántabra de Comillas el 15 de agosto de 1882 dónde era asiduo veraneante: “ al contemplar la nobleza y el patriotismo de estos montañeses, todos y yo el primero, pensamos en ti como encarnación de estos mismos sentimientos dentro del hogar; y al ver yo tu carta, como no peco de modesto, no puedo menos de alegrarme pensando que tal vez me creaís digno de esta Cantabria, Cuna de la Monarquía Española”. PUES ESO. PD: Esta es mi versión. Aquí cada uno ha expuesto la suya. Todo esto evidentemente lo he leído de otros autores, que desde mi óptica es la que más se ajusta a la realidad.

  8. #8 Gaditano 24 de ago. 2006

    pues desde el sur veo estas discusiones con curiosidad....mi oPinion es que las fronteras han cambiado tanto en 2000 años.... no veo a los bulgaros o hungaros haciendo reclamaciones territoriales en el Asia Central, ni como andaluz voy a reclamar media provincia de Badajoz porque pertenecia a la Betica,...las lenguas? evidentemente no son estancos, las zonas fronterizas siempre tienen ese punto de mestizaje.

  9. #9 PeRRuCuSPiN 24 de ago. 2006

    Bueno refente al tema del Rey Pelayo es un Tema muy conocido y del q tampoco voy a entrar en su Historia solo quiero puntualizar un par de cosas: • La primera decir que Pelayo no fue el Gran Salvador de España como nos lo queria Pintar el Franquismo, simplemente conquisto o ocupo territorios algunos de ellos desahabitados, recordando q los arabes tenian una zona deshabitada entre sus Califatos y el Norte de la Peninsula Iberica. Yque en aquel entonces España todavia no existia como tal, asi q no tiene logica alguna decir q reconquisto España ya q no existia tal Estado. • La segunda simplemente recordar a todas aquellas personas de otras comunidades ya sean gallegos, cantabros o castellanos que no se intenten justificar su pasado o crearse una Historia acosta de la Historia del pueblo Asturiano, ya sea por NAZIonalismos ajenos a nuestro pueblo o clase de intereses. Y como decia otro usuario anteriormente somos un pueblo muy orgulloso las estadisticas estan ahi el 86% de la poblacion se siente muy orgulloso de ser Asturiano/a, la mas alta de toda la peninsula. Eso lo dejo de aviso para navegantes... Saludines a tod@s

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