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Photobucket - Video and Image Hosting Ante la necesidad de reorientar el turismo llamado "de sol y playa", las autoridades baleares han optado por recurrir a la atracción de visitantes de poder adquisitivo alto mediante la construcción de campos de golf, puertos deportivos y mejora de infrestructuras, con los problemas medioambientales y sociales que eso supone. (contestación popular ante la construcción de autopistas y autovías en Eivissa y Mallorca). El reto que supone encontrar la sostenibilidad entre los recursos y una población de casi un millón de habitantes en un espacio similar a la provincia de Palencia no está siendo bien encauzado por los gobernantes. Sirva este artículo para dar a conocer uno de los recursos más preciosos con el que cuentan las islas baleares y en concreto Mallorca, como son los cientos de construcciones prehistoricas peculiares y únicas (navetas y talayots) que podemos encontrar diseminados por toda la geografía isleña y que están sumidos en el más miserable de los abandonos.

Megalitismo balear (el talayótico)

Aún no está muy claro si cuando nos referimos al periodo talayótico balear nos encontramos ante una evolución del periodo anterior pretalayótico o navetiforme (LLull) o si su irrupción en las islas se debe a una llegada de gentes procedentes del mediterraneo, en este caso de Córcega, Cerdeña, en cuyo caso se podría datar en torno al siglo XVI a.c. teniendo como referencia las dataciones de los yacimientos de Menorca, que debido a su situación oriental en el archipiélago debiera haber recibido las primeras influencias humanas y a su vez en los cambios constructivos. Photobucket - Video and Image Hosting En todo caso las diferencias constructivas entre ambas fases son importantes: en lo que se refiere a la actividad que en el talayótico no es sólo ganadera sino también agricola, se abandonan los habitáculos en cuevas y se tiende a una concentración demográfica (algunos poblados superan las 4 Ha); y por último las dimensiones de las piedras empleadas indican una implicación colectiva a la hora de construir. El talayot es la construcción más emblemática del periodo. Se trata de un edificio troncocónico en forma de torreón, construido mediante bloques ciclópeos dispuestos a hueso. En su interior se observa o una camára de tipo variable o bien el propio corredor a la que se accede desde el exterior y suele tener una gran columna formada por grandes piedras. Parece ser que en algunos casos la cubierta esta grandes piedras planas o bien por ramas. La situación de los talayots, aislada o formando parte de núcleos habitacionales se relaciona a su vez con la explotación de los recuroso del entorno. De este modo puede haber talayots integrados dentro de conjuntos amurallados complejos (Torralba d´en Salord) o simplemente se encuentran dispersos por el campo, en relación con granjas y unidades menores de explotación del suelo (Son Pou Vell). Bibliografía: -Guerrero,V(1996). "El poblamiento inicial de la isla de Mallorca", Complutum extra, 6, Madrid. -Guerrero,V.M. y Gornés (coord) (2000): Colonització humana en ambients insulars. Interacció amb el medi i adapatació cultural.Palma de Mallorca. -Barandiarán I.,Martí B.,del Rincón MºA, Maya J.L. "Prehistoria de la Península Ibérica".Ariel Prehistoria.Barcelona 1998. Algunos enlaces interesantes realcionados con el tema del artículo pueden ser: www.Talayots.com ;portal de Arqueología Balear.Noticias,divulgación,artículos,publicaciones científicas... www.MallorcaWeb.com ; (interesante la sección TalayotVillage Ses Paisses y si seleccionais en su buscador "talayot" os saldrán espléndidas fotos sobbre algunos ejemplos, incluyendo el formidable poblamiento talayotico de Ses Paisses en Artà)


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Comentarios

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  1. #1 kaerkes 04 de mayo de 2006

    Perdón por haber incluido la primera oledada en respuestas. A continuación inserto la "oleada cultural" correspondiente al periodo talayótico. El tema de el poblamiento humano de las baleares sería demasiado extenso para este artículo que se ciñe al talatoyito y sería más conveniente la apertura de un artículo específico. Se inicia el período Talayótico del Dr. Waldren, subdividido en bronce inicial, medio y final. . Sólo parte de la última fase podría encajar en lo que ahora sabemos que fue el Talayótico, que realmente empezó hacia el 850 a.C. En este período, a partir del 1450 a.C., se da un aumento de los asentamientos al aire libre y se dan numerosas influencias de culturas externas, como Hallstatt (en las fases iniciales, en los objetos de bronce). Existen similitudes en la cerámica con yacimientos del sur de Francia, que extienden muy hacia el norte, y de Cataluña, llegando hasta la zona de Burgos; siendo esta cerámica lisa, idéntica a la que se da en las Baleares. Los momentos iniciales de esta fase viven el apogeo de la población navetiforme. Los talayots no aparecen todavía, en contra de lo promulgado por algunos autores que proponían una fecha del 1650 para los primeros talayots. En este período se generalizan los pequeños poblados de navetiformes, aparentemente autónomos, aunque con numerosos contactos entre ellos. Se dan cambios tecnológicos y de pastas en las cerámicas. Aparecen nuevas formas que se desarrollarán totalmente hacia el final del navetiforme. La metalurgia es importante, pero a nivel local. Se han hallado brazaletes, punzones, hachas, cuchillos de un filo con mango y las famosas espadas con empuñadura maciza; todos ellos de clara influencia externa. Los enterramientos de esta fase muestran el abandono de las cuevas naturales, el declive y abandono de los sepulcros megalíticos y el progresivo bajón en el uso de hipogeos de planta alargada. En cambio, se generaliza la inhumación colectiva en cuevas naturales con cierre ciclópeo: cova des Càrritx, Forat de ses Aritges y Son Matge. Igualmente, en el navetiforme medio tendríamos que hablar de los primeros síntomas de un definitivo poblamiento de Ibiza y Formentera, destacando el asentamiento navetiforme del Cap de Barberia II, en la isla de Formentera, un yacimiento autosuficiente y con una economía basada en la ganadería y una producción mínima de subsistencia. Al entrar en el navetiforme final, hacia el 1200 a.C., se observa un aumento en la complejidad arquitectónica y la aparición de nuevas estructuras edilicias. Se pueden interpretar como un precedente de los los centros habitacionales talayóticos: edificios delimitados por muros curvos y plantas de tendencia alargada u oblonga. Los cambios en la cerámica del período anterior se consolidan, surgiendo formas como las ollas pitóides, cuencos de tendencia troncocónica y cuencos de paredes ligeramente entrantes con marcas de digitaciones. En cuanto a la metalurgia, se aprecia un incremento en la cantidad y calidad de los productos. En el apartado funerario continúan los usos anteriores y aparecen las conocidas navetas funerarias de Menorca, sin símil en Mallorca, Ibiza y Formentera (indicio de menos contactos entre islas). Se recuperan las inhumaciones primarias colectivas en cuevas artificiales de planta simple, como se observa en los hipogeos excavados en las paredes de los barrancos de Menorca. En Mallorca se documenta la incineración como práctica funeraria. Económicamente, frente al predominio de la ganadería se observa cierto aporte de la agricultura. En general, se observan cambios en la organización, como la especialización productiva de determinados asentamientos. De una producción familiar se pasa a una aportación de todo el grupo y al trabajo en estructuras preparadas para ello: de ahí la aparición de estructuras que destacan entre el resto (por su importancia en la cadena de producción). Muchos expertos piensan que no existió una recolonización de las islas, sino que se dio una evolución interna, seguramente debida a las influencias externas y a un pequeño sector de nueva población que trajo consigo nuevas ideas. La teoría en la que se basan trata de contradecir a la teoría de que la arquitectura es totalmente nueva. Tal y como dicen, es muy difícil sostener esta afirmación ya que el cambio parece fruto de una evolución: 1) Los nuevos edificios son de grandes piedras, con muros de doble paramento en base a lienzos pseudoisódomos o de aparejo ciclópeo (totalmente similares a los usados en la edificación de navetiformes); 2) Aproximación de las hiladas de los muros para lograr el techado a base de lajas planas sustentadas por columnas polilíticas, en lugar de recurrir a tecnologías más avanzadas de cubiertas de falsa cúpula. Las nuevas relaciones económico-sociales a nivel del mediterráneo sin duda impulsaron ciertas ideas formales a la hora de levantar los talayots y crear otras estructuras (similitudes con Córcega y Cerdeña). Los talayots cumplieron funciones de vigilancia, comunicaciones y control del territorio, sobretodo en el caso de los especímenes que se hallan aislados. En el interior de un poblado cumplieron, problablemente, con un significado más ideológico en cuanto a lugar de reunión de la jefatura del poblado. Ilustran un cambio de tipo político: son los primeros síntomas de conflictos entre las distintas unidades territoriales. De todas maneras, este período marca el incremento iniciado en la fase anterior de las diferencias entre Mallorca y Menorca, tanto en los restos artefactuales como en las soluciones arquitectónicas (talayots, habitaciones y necrópolis). En mallorca, los talayots han sido fechados hacia el año 1160 a.C. como datación más antigua. pero, hemos de rebajarlo a fechas más tempranas para establecer su construcción definitiva y uso habitacional: 900-850 a.C. Igualmente, en esta isla los talayots siguen un patrón preestablecido y tienen una cáMara que ocupa la práctica totalidad de la planta a ras del suelo y, a veces una planta superior. En Menorca, los talayots aparecieron un poco más tardíamente, hacia el 850 a.C. Además, formalmente son de mayor tamaño que los mallorquines y siempre tienen una cáMara en su parte superior, siendo macizos. Se dan pocos casos de una ocupación interior al modo mallorquín (Sant Agustí). Esto es un rasgo claro de la separación cultural entre las dos islas, a lo que debemos de sumar el uso de las navetas de enterramiento, usadas del 1060 al 650 a.C. Aunque al entrar en el talayótico pleno, hacia el 800 a.C. se observa un claro desuso de estas estructuras. igualmente, las cuevas de cierre ciclópeo no superaron estas fechas. Finalmente, la economía de esta fase es claramente ganadera y, por vez primera, con un fuerte componente agrícola fundamentado en una producción cerealística.En mallorca, los talayots han sido fechados hacia el año 1160 a.C. como datación más antigua. pero, hemos de rebajarlo a fechas más tempranas para establecer su construcción definitiva y uso habitacional: 900-850 a.C. Igualmente, en esta isla los talayots siguen un patrón preestablecido y tienen una cáMara que ocupa la práctica totalidad de la planta a ras del suelo y, a veces una planta superior. En Menorca, los talayots aparecieron un poco más tardíamente, hacia el 850 a.C. Además, formalmente son de mayor tamaño que los mallorquines y siempre tienen una cáMara en su parte superior, siendo macizos. Se dan pocos casos de una ocupación interior al modo mallorquín (Sant Agustí). Esto es un rasgo claro de la separación cultural entre las dos islas, a lo que debemos de sumar el uso de las navetas de enterramiento, usadas del 1060 al 650 a.C. Aunque al entrar en el talyótico pleno, hacia el 800 a.C. se observa un claro desuso de estas estructuras. igualmente, las cuevas de cierre ciclópeo no superaron estas fechas. Finalmente, la economía de esta fase es claramente ganadera y, por vez primera, con un fuerte componente agrícola fundamentado en una producción cerealística.En mallorca, los talayots han sido fechados hacia el año 1160 a.C. como datación más antigua. pero, hemos de rebajarlo a fechas más tempranas para establecer su construcción definitiva y uso habitacional: 900-850 a.C. Igualmente, en esta isla los talayots siguen un patrón preestablecido y tienen una cáMara que ocupa la práctica totalidad de la planta a ras del suelo y, a veces una planta superior. En Menorca, los talayots aparecieron un poco más tardíamente, hacia el 850 a.C. Además, formalmente son de mayor tamaño que los mallorquines y siempre tienen una cáMara en su parte superior, siendo macizos. Se dan pocos casos de una ocupación interior al modo mallorquín (Sant Agustí). Esto es un rasgo claro de la separación cultural entre las dos islas, a lo que debemos de sumar el uso de las navetas de enterramiento, usadas del 1060 al 650 a.C. Aunque al entrar en el talyótico pleno, hacia el 800 a.C. se observa un claro desuso de estas estructuras. igualmente, las cuevas de cierre ciclópeo no superaron estas fechas. Finalmente, la economía de esta fase es claramente ganadera y, por vez primera, con un fuerte componente agrícola fundamentado en una producción cerealística. 900 a.C., empieza el período denominado post-talayótico. Es un período dividido en tres fases: hierro inicial, medio y final. Así, hemos de hablar de un post-talayótico que se desarrolla a partir del año 600 a.C., con los primeros síntomas de contactos del mundo indígena con el mundo clásico. Estas influencias irán degenerando la cultura talayótica hasta la integración total en el mundo romano, tras la conquista por parte de Roma en el 123 a.C. El mundo talayótico que encontramos en este período es un mundo configurado en base a pequeños poblados, con una funcionalidad política de control del territorio. Estas agrupaciones fueron muy numerosas en Mallorca (se calcula que, aproximadamente, existieron unos 250 poblados; demográficamente supondría unos 53000 habitantes para toda la isla de Mallorca). Son el elemento definidor de la estabilización de esta fase inicial. Son núcleos en los que, por vez primera, se observa una clara jerarquización de un grupo social sobre otro. Algunos autores hablan de una típica sociedad de jefatura, en la cual un sector de la población está dedicado a la producción de los bienes existiendo una élite dirigente que protegería a estas mayorias productoras. Si analizamos los restos óseos de esta época, estos parecen corroborar esta idea de jerarquización: un estamento popular con grandes deficiencias alimentarias, de escasa estatura y enfermedades debidas a grandes esfurzos físicos. Todo lo contrario sucede con las muestras halladas en cementerios de prestigio, donde aparecen individuos altos, de mayor edad y sin signos degenerativos provocados por esfuerzos excesivos. La base económica era una ganadería especializada en ovejas y cabras. El cerdo era criado a nivel familiar, los bueyes eran usados como animales de tracción y, se han hallado restos de caballos y perros. Los hombres se debían de ocupar del ganado y de las tareas agrícolas. Las mujeres estaban encargadas de las tareas domésticas, como la fabricación de recipientes cerámicos y la producción de lana, queso, leche, y otros alimentos. El nivel alcanzado por la metalurgia en el trabajo del bronce alcanza su máximo en esta fase, como lo demuestran las numerosas estatuillas votivas encontradas. Se desarrolla el trabajo del plomo y se introduce el hierro, en el que no se logrará un nivel tan alto de calidad, debido a la dificultat de su forja. La función de los poblados como aglutinadores se observa también en el amurallamiento de estos poblados. En Mallorca, durante el post-talayótico, estas murallas no englobarán a toda la población puesto que en varios poblados se observan parte de las estructuras en el exterior del recinto amurallado. Esto podría deberse a un cambio ideológico (sólo protección del estrato social superior). Los lienzos de murallas no aparecen en Menorca hasta finales de este período. Estas diferencias Mallorca-Menorca se observan también en la concepción de las viviendas, muy simples y de tendencia oblonga u cuadrangular en Mallorca, frente a una tendencia circular y bastante compleja en Menorca. En los ritos se dan cambios muy destacados respecto a épocas anteriores. Es el momento en que surgen los santuarios, bastante simples en Mallorca y mucho más complejos en Menorca, con una configuración lobulada entorno a una Taula, monumento exclusivo de Menorca. Las Taulas y santuarios pudieron tener su origen hacia el 1000 a.C. pero, los indicios no lo indican claramente. Las dataciones más seguras sitúan el momento de su construcción paralelo al inicio del talayótico, el 850 a.C. De lo que no tenemos dudas es de que marcan nuevos niveles ideológicos: el rito se traslada, de zonas aisladas y alejadas de los núcleos de población, al mismísimo centro del poblado. Se supone que cumplirían una función cohesionadora, indicando la posición social que debían de tener las gentes dedicadas a los distintos ritos en la jerarquía de la época. De todas maneras, tanto en mallorca como en Menorca, a parte de los santuarios ligados al poblado se da la aparición de centros cívico-religiosos en zonas más o menos aisladas y relevantes en cuanto a su ubicación geográfica. Son Mas y Almallutx, en Mallorca, y So Na Caçana, en Menorca, son ejemplos muy claros. Durante esta fase y el post-talayótico se dan numerosos tipos de enterramientos: aparecen incineraciones, enterramientos en cal viva; se siguen realizando inhumaciones en hipogeos excavados en la roca y aparecen enterramientos de alto nivel social: tanto en cuevas, como las de Cometa des Morts, Avenc de Sa Punta o Son Boronat, en las cuales se enterraba a los difuntos en ataudes de madera con ricos ajuares; o las necrópolis, como la de Son real y Illot des porros, donde las tumbas al aire libre imitan los grandes tipos arquitectónicos de la época en forma de microtalaiots y micronavetas. Las numerosas formas de sepultar a los muertos podrían ser indicativas de la coexistencia en las islas de distintos grupos étnicos. Esta 5ª oleada recibe justamente este nombre por las oleadas culturales que se fueron sucediendo a lo largo de los siglos que abarca esta fase. Así, en la época puramente talayótica se observan claras influencias de la cultura de los campos de urnas, de las etapas C y D de Hallstatt y influencias más concretas como la de La Tene, en las espadas cortas con empuñadura de antenas. Hacia el 700 a.C. aparecen los primeros objetos de factura clásica (fenicios y griegos). Posiblemente debido a contactos con Ibiza, fundada como colonia cartaginesa el 654 a.C. De estos contacto nos quedan numerosos restos como son las pequeñas factorías comerciales púnicas que se establecieron en la costa de Mallorca (islote de Na Guardis); o la influencia de sus formas cerámicas en la producción cerámica indígena de Menorca. Hacia el 400-300 a.C. se detecta un bajón en la tecnología cerámica indígena, surgiendo una cerámica idéntica a la Potterie Grossiere del sur de Francia. La aparición de estas cerámicas podría venir ligada a la irrupción de un nuevo segmento poblacional. Igualmente, hemos de hablar de los famosos honderos baleares, reclutados en el bando cartaginés durante las guerras púnicas con Roma. Esta situación debió provocar cambios en la demografía, la sociedad (nuevas estructuras) y la economía, insulares, traídas por estos guerreros a su vuelta a casa. De lo que no hay dudas es que todo este contacto con culturas del mundo clásico provocó una alteración y degeneración de las culturas locales. Es una fase en la que se llegó a un colapso y en la que muchos poblados no amurallados se fortificaron, sufrieron reorganizaciones internas (ses Païsses y Son Catlar) o sufrieron un proceso de encogimiento (Capocorb Vell). Probablemente todos estos cambios vinieron dados por conflictos entre estas pequeñas poblaciones, debidos al caracter guerrero de finales de este período. Esta situación perduró hasta la conquista romana en el 123 a.C. Los romanos se encontraron con un pueblo en plena decadencia al que hubieron de someter, al menos en su parte belicosa, aunque, tal y como demuestran numerosos yacimientos, la población talayótica se acabó integrando en la cultura romana hasta fundirse con ella. Tras la conquista, las islas pasaron a formar parte de una economía globalizada, explicándose así el hallazgo de productos provenientes de las Galias, Italia y del norte de África. Las Baleares fueron de vital importancia en los circuitos comerciales de la época, aportando productos tales como aceite de lentisco, púrpura, grano y vino de gran calidad (que probablemente fue introducido por los fenicios en Mallorca). Con Roma las islas entraron en la historia.

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