Autor: coleo
domingo, 26 de febrero de 2006
Sección: De los pueblos de Celtiberia
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Los Visigodos ¿DIOSES QUE ERAN SABIOS?

Teoria de Juan Garcia Atienza sobre los origenes hispanicos del pueblo Visigodo, que regresaron a la tierra de sus antepasados asentandose en la península después de una migración secular por Asia Menos y Europa. Un curioso analisis de la etimologia del nombre VISIGODO. Espero que los eruditos de la Celtiberia puedan aclarar este texto ¿Que hay de cierto en lo que se expone?

Leyendo una libro de Juan García Atienza “La Meta Secreta de los Templarios” (1979), he encontrado una capitulo que hace referencia al pueblo Visigodo, donde expone una teoría, al menos, curiosa sobre los orígenes de este pueblo. A continuación presento parte de este texto para que los eruditos de la Celtiberia puedan aportar su opinión a al respecto ¿Que hay de cierto en todo esto?: CAPITULO 6 - DIOSES QUE ERAN SABIOS Todos los historiadores de la cultura y del arte coinciden en proclamar, sin excepción, que la caída del imperio romano y la consiguiente hegemonía de los visigodos en los antiguos territorios latinizados significó, por un lado, un notable retroceso de la vida intelectual y delas formas artísticas y, por otro, unos intentos –inútiles- por imitar aquella grandeza que los bárbaros venían a sustituir. Estamos tan acostumbrados ya a leer estas opiniones generalizadas que las hemos convertido en verdades axiomáticas y, desde los tiempos de la escuela, las hemos aceptado como hechos reconocidos que no parecen admitir discusión. Sin embargo, sí la admiten. Y no sólo la admiten, son que una análisis de los mismos acontecimientos y de los escritos de aquellos tiempos que nos han llegado pueden muy bien hacernos ver que la historia no se compone únicamente de apariencias externas, sino que va siendo conducida subterráneamente por una inteligencia colectiva que se manifiesta abiertamente solo cuando ya se ha sedimentado, cuando han encontrado la dirección y el mensaje que puede transmitir al futuro: a nosotros, los que analizamos aquellas realidades con cien, con quinientos o con mas de mil años de perspectiva. En nosotros, pues, está en gran parte la posibilidad de acertar o de errar en esa apreciación. EMPECEMOS CON LOS NOMBRES MISMOS Unos de los grandes errores en que hemos vivido la historia ha sido, precisamente, la tergiversación de los significados de las palabras a lo largo del tiempo. Se nos dice, por ejemplo, que los romanos llamaban barbari a los godos, y nosotros, incluso de modo inconsciente, asimilamos la palabra a actos de salvajismo, a depredaciones, a saqueos, a destrucción. Sin embargo, la palabra latina no tiene en absoluto nada que ver con todo eso. Barbari, para los romanos, eran todos los extranjeros, todos los pueblos que no formaban parte del imperio o que no se habían asimilado a la romanización. No importaba su grado de cultura real, ni sus hábitos, ni su saber, ni sus tradiciones. Importaba solo, para ser acreedores del apelativo, el hecho de no estar integrados en el engranaje político de Roma. En el caso del pueblo visigodo, este apelativo se aplicaba un grupo étnico que, si no había alcanzado los grados de manifestación externa de eso que llamamos civilización, era por su falta de asentamiento, por su vida errática desde unos orígenes oscuros que los historiadores no han logrado fijar con precisión. Pero su nombre, godos, viene a darnos ya una idea al menos de concepto que tenían de sí mismos o del concepto en que les tenían los pueblos con quienes convivieron a lo largo de su emigración secular por tierras europeas y asiáticas. Porque todavía en nuestros días, las lenguas germánicas llaman a Dios con la misma raíz que designan a los godos: los alemanes lo llaman Gott; los ingleses, god. Los godos, pues, eran llamados dioses, y a veces se llamaban a sí mismos gutans, hijos de Wotan, su divinidad superior, en gran herrero del Walhalla. Pero hay todavía otra equivocación con respecto a este pueblo. Estamos acostumbrados a oír y leer que los nombres con que se designó a visigodos y ostrogodos se debían a su ubicación territorial: visigodos (Westgoten) serían los godos del oeste, mientras que los ostrogodos corresponderían a las ramas que se quedaron más al este (Ostgoten). Ferdinand Lot apunta una etimología más que digna de tenerse en cuenta: visigodos sería losWeisegoten, los godos sabios; ostrogodos, los Austtgoten, los godos brillantes. Godos sabios: dioses sabios. Sería demasiado fácil atribuir esta denominación –o autodenominación- a un sentimiento gratuito de superioridad. No hay pueblo ni comunidad humana que se haya adjudicado a sí mismo la divinidad. Sí es cierto, en cambio, que muchas de las grandes creencias han hecho que sus seguidores tomasen el apelativo de la cualidad de considerarse hijos de la forma divinal que seguían: cristianos, mahometanos o ligures designan menos a unos determinados pueblos con especiales características étnicas que a una comunidad de creencias y de formas de vida acordes con ellas. En cuanto al adjetivo Weise –sabios-, tal vez no sea tan absurdo como a primera vista podría aparentar. Si revisamos la mitología goda a través de su cronista Jornandes, encontraremos que “no los faltaron maestro que les instruyeran en la sabiduría” y que , entre ellos, destacó un tal Dicinio, que reunía en su persona el sacerdocio, el consejo, el magisterio y el conocimiento de la astronomía y de la música. Seguramente, este Dicinio personificaba a toda una generación de maestros, paralela a la de los druidas céltico, pero sus enseñanzas perduraron a lo largo del tiempo. Bastaría ver los textos de San Isidoro –hispanorromano, pero integrado a la nueva civilización visigoda dominante ya en el siglo VII para comprobar cómo la educación era una parte esencial en la vida visigoda. Una educación que , por otra parte, contenía formas y métodos que la hacían paralela a muchos aspectos a la formación iniciática, desde que la impartieron los mismo druidas hasta la de los maestros del hermetismo. Así especifica el escritor sevillano que la memoria – el ejercicio de la mente- era desarrollad de modo preferente, que se daba importancia primordial al estudio de la música y a la educación de la voz, que se domaba la voluntad por medio de ejercicios físicos especiales, y, en fin, que el aprendizaje del arte del mar ocupaba un lugar importantísimo, aun tratándose de un pueblo que, como el de los visigodos, tuvo una singladura eminentemente terrestre. REGRESO A LA FUENTE A este pueblo y a esta época – el siglo VII- pertenecía San Fructuoso. Era godo y “toda la sangre que llevaba en su cuerpo era de la más pura estirpe regia”, al decir de su biógrafo San Valerio, que parece con ello insistir en el origen casi divino del maestro. En aquel momento, vencidos tiempo atrás los suevos que ocupaban todo el noroeste peninsular, y oficialmente católico todo el territorio después de la conversión de Recadero en el tercer concilio de Toledo (586), el pueblo visigodo podía sentirse ya definitivamente asentado en una patria que tal vez había sido su meta desde el inicio de la gran marcha migratoria secular. No apunto este hecho amparándome en meras suposiciones. Lo único grave es que los historiadores racionalistas han arrinconado a los mitos e el baúl del olvido y les han negado toda posibilidad de mostrar lo que tienen de realidad. Pero fijémonos en que hay ocasiones en las que las narraciones míticas de pueblos sin aparente contacto coinciden en puntos clave y en simbolismos perfectamente identificables. Éste es uno de esos casos. Basándose fundamentalmente en Diodoro Sículo y en tradiciones de un origen ya perdido, algunos historiadores que hoy no son tenidos en cuenta para nada (por ejemplo Julián de Ocampo y a Pedro de Alcocer –1543-) cuentan que “el primero que a ella [la Península ] después del Diluvio de Noé vino y fue su primer poblador fue Tubal, quinto hijo de Iaphet, hijo tercero de Noé y los que con él vinieron a ella”. De este origen atlante hacen derivar generaciones enteras de reyes y de dinastías de carácter aparentemente mítico, pero con un fondo de realidad que necesita todavía ser despojado de sus aditamentos legendarios. Uno de estos reyes de estas generaciones míticas de Tubal es Brigo, hijo de Iubalda o Idubeda, que según estas crónicas reinó cuatrocientos años después del Diluvio y 259 después de Tubal. Dicen que, provisto de un poderoso ejército, se expandió por Europa y Asia Menor, y que su nombre dio nombre a los brigios, que luego se convirtieron en frigios. Que estos brigios-frigios fundaron Troya en los confines del Mediterráneo y, en la misma península, ciudades que conservaron su nombre hasta la romanización: Segobriga (Segovia), Augustobriga (Astorga), Conimbriga (Coimbra). Si nos acercamos a la historia remota a través de otra tradición, precisamente de los godos, veremos que su ya mencionado obispo y cronista Jornandes nos cuenta que el pueblo atravesó el mar bajo el manto de un rey al que llama Berig, de nombre paralelo –correspondiente, diría yo- al Brigo atlante de la península, y que su tierra de origen, Scanzia, fue “matriz de pueblos”, tal como lo fue la península ibérica según la remota tradición. Es curioso observar, en este sentido, que prácticamente todos los pueblos que , con mayor o menor grado de civilización, estaban asentados en el oriente mediterráneo y hasta el Caspio –donde los godos estuvieron también en un determinado momento de su largo periplo migratorio-, tuvieron a las tierras de occidente como cuna de los antepasados, y como meta que los hombres tendrían que alcanzar aunque fuera después de la muerte. Desde Egipto a los godos, ese occidente era la querencia cultural donde, de alguna forma, se encontraría la tradición, el recuerdo o la huella de aquella Edad de Oro perdida hasta ahora para la arqueología. Si fuera así, los visigodos, al alcanzar la península y asentarse en ella hasta conseguir su primera y única unidad política en la historia, no habían hecho mas que cumplir una tradición que les afectaba tanto a ellos como a otros muchos pueblos...


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Comentarios

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  1. #1 Brandan 26 de feb. 2006

    Solo una observación: ¿Es capaz un autor de rastrear los orígenes del pueblo godo, cuando no es capaz de situar correctamente Segóbriga?

  2. #2 coleo 26 de feb. 2006

    En la WIKIPEDIA - La Enciclopedia Libre - dice lo siguiente del pueblo VISIGODO: "El pueblo germánico de los godos fue nombrado ya por Tácito, que los llamó Gotones. Entonces habitaban el Norte de Germania, en tierras que antes poblaron Boyos, Getas y Escitas. Ampliaron sus territorios e incorporaron a otros grupos vecinos (de origen germano y sármata) y dominaron del Theiss al Don y del Ponto al Báltico. El pueblo que vino del norte_________________________________________________________ Integraron la nación de los godos pueblos diversos: hérulos, rugios, lemovios, esciros, helvecones, sidenios, turcilingos, gépidos, vándalos y otros, algunos de los cuales acabaron desapareciendo en el conjunto, mientras otros formaron sus propios grupos. Los godos, propiamente dichos, se dividían en Theruingi (Tervingos) y Greuthungi. Los primeros poblaron el territorio entre los Cárpatos y el Dnieper y los segundos las estepas ucranianas al Este del Dnieper. Así este río servía de límite entre ambos grupos y los Theruingi fueron llamados west gohts (visigodos) por situarse en Occidente (West en germano), y los Greuthungi fueron llamados ost gohts (ostrogodos) por situarse en el Este (Ost en germano). Otra versión atribuye la denominación visigodos a la palabra germana wisgohts, traducida por “hombres fuertes”. Los visigodos ("Godos del Oeste" — alemán Westgoten o Visigoten—, en comparación con los ostrogodos —alemán Ostgoten; compárese el paralelismo del nombre de Austria en alemán que es Österreich o "reino del este"— o "Godos del Este") fueron un pueblo germánico que penetró en el Imperio Romano tardío. Los visigodos fueron la rama occidental de los pueblos godos. Después de la caída del Imperio Romano occidental, los visigodos tuvieron un papel importante en Europa durante los 250 años que siguieron. Los godos, aprovechando la pasividad de los emperadores romanos con respecto a Germania, se establecieron allí tranquilamente, hasta que a principios del siglo III se instalaron a orillas del mar Negro, en la zona de Crimea, de donde fueron expulsados por los hunos en 376. Para entonces los godos se habían desgajado en dos grupos: visigodos y ostrogodos. Durante el siglo III ambos grupos efectuaron incursiones contra el Imperio, destacando las del 251 (contra Misia y Tracia), la del 258-259 (contra la costa del Mar Negro, Propóntide, las islas del Egeo, Éfeso, Atenas y otros puntos) y la del 269 (contra Creta, Chipre, Tesalónica y otros puntos). El 270 Aureliano hubo de abandonar la margen izquierda del Danubio (Dacia) cesando entonces sus incursiones, ocupando los godos esta provincia." Sobre los GODOS, este mismo portal de INTERNET, dice los siguiente: "Los Godos eran un pueblo de origen germánico, posiblemente procedentes de Escandinavia y que en el siglo I a.C. lograron alcanzar las costas polacas, moviéndose posteriormente hacia el sur y el este del continente. Los visigodos fueron empujados hacia occidente por los hunos en 376, ingresando al Imperio Romano, y finalmente saqueando Roma en 410, comandados por Alarico. Se establecieron en el sudoeste francés, desde donde fueron expulsados hacia España por los francos en el siglo VI. La economía de los godos en general estaba basada fundamentalmente en la agricultura y ganadería. Su avance y desarrollo en el control del resto de Europa se debío en gran parte a la decadencia del Imperio Romano y constituyeron una fuerte potencia desde el siglo III hasta el VI. El godo fue el primero de los pueblos germánicos en convertirse al cristianismo, aunque con una fuerte influencia del arrianismo Alrededor del siglo III ya se encontraban en el bajo Danubio, en torno al mar Negro. A lo largo de ese siglo los ejércitos godos asolaron Tracia, Dacia y las ciudades de Asia Menor y recorrieron la costa del Egeo. Tomaron y saquearon Atenas entre los años 267 y 268 y amenazaron la península Itálica. Las guerras entabladas entre los emperadores romanos y los gobernantes godos a lo largo de casi un siglo devastaron la región de los Balcanes y los territorios del noreste del Mediterráneo. Otras tribus se unieron a los godos y bajo el gran rey Ermanarico establecieron en el siglo IV un reino que se extendió desde el mar Báltico hasta el mar Negro. Hacia el 370, a partir de las invasiones de los hunos, los godos se dividieron en dos ramas separadas. Los ostrogodos constituyeron un vasto reino al este del río Dniéster, en las tierras alrededor del mar Negro (lo que hoy es parte de la actual Ucrania y Bielorrusia). Los visigodos fueron los godos del occidente, cuyo dominio territorial se extendía desde el Dniéster hasta el Danubio. Sentido moderno del término godo_____________________________________________________ También godo era una de las formas despectivas para referirse a los españoles nacidos en la parte europea de España o contrarios al proceso de independencia, por parte de los criollos en América. Actualmente, el término se utiliza en Canarias, aludiendo a los españoles peninsulares que llegan a las islas con sentimientos de superioridad." Otro articulo de la WIKIPEDIA dice sobre su etimologia: "El significado del nombre ostrogodo está sujeto a controversias. Los godos formaron una tribu unida hasta el siglo III, momento en el que se escindieron en dos ramas: los ostrogodos y los visigodos. Un historiador de origen gótico, Jordanes, propuso una explicación de tipo geográfico a esta terminología de la división. Éste, autor de Historia de los Godos, es hoy en día una de las pocas fuentes disponibles de la prehistoria de su pueblo, en la medida que resumió un texto más extenso de Casiodoro. El texto de Casiodoro se perdió. Según Jordanès (XIV,2), la terminología se refiere a la región donde habitaban los godos, ya que los visigodos eran los godos del "país del oeste" y los ostrogodos eran los "godos del este". Sin embargo, en el caso de éstos, Jordanès incluye otra posibilidad, esta vez de tipo etimológico. El nombre ostrogodos podría provenir igualmente del nombre de su primer rey: Ostrogotha. Ahora bien, se conoce la existencia anterior de otros nombres para designar una división geográfica de los godos: los tervingi, es decir la "gente del bosque", y los greutingi, la "gente del arenal". Y además, la explicación geográfica del origen de los nombres ostrogodo y visigodo proporcionada por Jordanès ha sido cuestionada y se ha buscado una explicación de tipo etimológico que además explicara una diferencia anterior al siglo III. En este caso, ostrogodos significaría "godos brillantes" (de la raiz germánica ostr–) y visigodos , "godos sabios" (de la raiz wise–). El debate no está zanjado, a falta de pruebas concluyentes. La elección de los historiadores entre una u otra hipotésis depende de la confianza que otorgan al testimonio de Jordanes."

  3. #3 coleo 26 de feb. 2006

    ¡Muy bueno BRANDAN...! pues este error de atribución de la ciudades de la celtiberia se puede encontrar en todas las ediciones de este libro, que van por la vigésima tercera edicion. Quiza el autor estaba pensando en la teoria del pasado atlante de Segovia, jejejejj...:)

  4. #4 Brandan 26 de feb. 2006

    Sin duda. Y no olvidemos los verracos atlantes de la vetonia. Un pequeño toque de J.J.Benítez y sacamos un best seller.

  5. #5 A.M.Canto 26 de feb. 2006

    Súmese que Astorga tampoco es "Augustóbriga", sino "Asturica Augusta". Porque lo de que Conimbriga tampoco esté en la actual Coimbra, sino 15 km al SO, en el yacimiento de "Condeixa-a-Velha", término municipal de "Condeixa-a-Nova", ya sería para nota: Vamos, que no da ni una de las tres. Mejor olvidar sus "teorías", creo, aunque cada libro suyo sea un "best seller".

  6. #6 A.M.Canto 26 de feb. 2006

    Perdón, que olvidé el copyright del mapita: http://www.conimbriga.pt/portugues/apresentacao_loc.html

  7. #7 Brandan 27 de feb. 2006

    Pues con esas dotes cartográficas, lo raro es que no haya situado el origen del pueblo godo en Australia.

  8. #8 Virenar 27 de feb. 2006

    Y por no hablar de ese "historiador al que nadie tiene en cuenta". ¿Julián? de Ocampo, pues va a ser que no; su nombre de pila era Florián.

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