Autor: Jesús Rodríguez Ramos
martes, 25 de octubre de 2005
Sección: Antropología
Información publicada por: Dingo
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¿ESTÁN GENÉTICAMENTE EMPARENTADOS EL ÍBERO Y EL VASCO? EL PROBLEMA DE LOS "DESCIFRADORES MÁGICOS"

Es éste un tema muy complejo en el que una persona sin conocimiento de lingüística histórica puede ser engañado fácilmente (incluso si es un profesor universitario o un funcionario que concede subvenciones) así que debo remitirme a mi artículo al respecto en Fontes Linguae Vasconum. Brevemente mi opinión es: claro que lo están, pero no de la estúpida manera que algunos 'ignorantes magna cum (ignorantiae) avaritia" dicen. ¿ ¿Acaso parece que exagero? Simplemente tomemos en consideración al último de estos "descifradores mágicos". Alonso García ha publicado una serie de libros presentados como una contribución al origen vasco de muchos pueblos de la antigüedad, ofreciendo traducciones revolucionarias del íbero, el etrusco, el minoico, el egipcio y muchas otras lenguas (me aburría demasiado como para perder mi tiempo contándolas). Bien, quizá pudiere resultar muy largo demostrar un falso desciframiento a una persona que no tenga conocimientos lingüísticos, incluso si ya resulta muy sospechoso el que a la "capacidad" para traducir cada palabra en cada inscripción no le acompañe una mínima capacidad para reconstruir la gramática o la fonética diacrónica de dichas lenguas, pero, además de la absurda traducción esotérica que "descubre" incluso en breves marcas sobre cerámica, resulta que sus resultados implican que los antiguos hablantes de dichos idiomas conocían su lengua mucho peor que Alonso García, puesto que él contradice el testimonio de los textos bilingües. De la inscripción etrusca de Pyrgi disponemos de una bilingüe fenicia. Pero a pesar de ello "obtenemos" otra revolucionaria traducción (como quiera que el fenicio es un lenguaje cercano al hebreo, tal vez Alonso debiera adaptar ambos idiomas a su "etrusco" y proveernos con una traducción revolucionaria de la Biblia). Finalmente ha incluido la lengua hitita entre sus traducciones. Pero el hitita no sólo es una lengua claramente indoeuropea con paralelos léxicos hasta en inglés, latín o castellano, sino que existen además numerosos documentos bilingües e incluso diccionarios multilingües (sobre todo hitia-acadio) hechos por los propios hititas. Pero hay incluso más: Alonso lee los ideogramas cuneiformes como palabras fonéticas en vasco pese a que a menudo ésta sea una convención filológica moderna basada en su valor sumerio; así como muchas de las palabras "vascas" que encuentra Alonso en los textos hititas son claros préstamos romances a la lengua vasca (así 'kale' "calle" o 'zeru' "cielo"). Sí, ciertamente parece el argumento para una secuela de "Dos tontos muy tontos" pero es la realidad. Pero todavía peor es lo que sigue. Resulta que sus libros están siendo publicados por la Editorial Complutense (sí la editorial de la muy ilustre Universidad Complutense de Madrid); que tuvo una participación importante en un coloquio internacional con comunicaciones sobre su trabajo que, de acuerdo con un gran anuncio en la prensa, fue apoyado (y probablemente financiado) por la Comunidad Autónoma de Madrid; que sus descubrimientos sobre etrusco son explicados en la Enciclopedia Universal Micronet (edición CD 2000) y en medios de comunicación (como el diario "El Mundo"); y que sus libros pueden encontrarse en las secciones de filología de librerías especializadas. Tal y como escribió el prof. De Hoz: "Que se haya desviado dinero público para la edición de supuestos trabajos lingüísticos cuyo interés científico es el mismo que el de la práctica de conjuros ante un muñeco de cera para la curación de cáncer, cuando tesis de considerable valor permanecen inéditas y sus autores tienen que buscar salidas académicas fuera del país es algo peor que una estupidez, es un crimen del que debe existir un responsable al que se debiera pedir cuentas" ("Viaje a ninguna parte a través del Mediterráneo. Las lenguas que no hablaron ni iberos, ni etruscos, ni cretenses" Rev. De Libros 28, abril 1999, 11). Me pregunto si Alonso o su super-importantísimo coautor catedrático de medicina Arnaiz-Villena serían capaces de traducir un texto sencillo en latín. Espero que el trabajo sobre estructura genética del DNA de su coautor sea mucho mejor que esto, porque si no... (1) Por otra parte, por favor, la próxima vez que algún "descifrador mágico" denuncie que sus trabajos son ignorados y silenciados por los científicos, me gustaría que citara y comentara las investigaciones de al menos uno de los anteriores "descifradores mágicos" (me parece que ya son unos cincuenta) que han "traducido" el íbero. No "silencie" sus trabajos. En líneas generales, considero que esta clase de "traducciones" son una completa pérdida de tiempo y que no merecen atención, pero D. Fletcher and L. Silgo ("El plomo escrito Serreta I. Comentarios y traducciones" Recerques del Museu d'Alcoi 1, 1992, pp. 9-36) dedicaron todo un artículo a 18 "traducciones" del plomo greco-ibérico G.1.1, desde 1926 a 1990 (incluye al catedrático de universidad Román del Cerro, pero es anterior a Alonso García). Si alguien siente curiosidad morbosa, puede leer esta antología; luego puede seguir por la media docena de traductores presentes en internet. La cumbre de esta comedia de los errores se alcanzó con el descubrimiento del primer bronce celtibérico de Botorrita, una inscripción en una lengua celta con claros palabras y morfemas indoeuropeos que recuerdan incluso al latín. Pues bien, en una publicación académica ( Homenaje a D. Pío Beltrán Madrid, 1973) el entonces famoso, importantísimo y muy galardonado arqueólogo A. Beltrán Martínez (existe incluso una plaza con su nombre) descubrió que estaba escrito en lengua íbera (!) y que era la prueba definitiva de la teoría vasco-iberista, naturalmente con la ayuda de un diccionario de vasco... Sin comentarios Las relaciones entre el íbero y el vasco Dicho esto, retornemos a la realidad. En favor de las relaciones entre el íbero y el vasco, entre otros aspectos, las más destacadas coincidencias léxicas son las siguientes: 1) vasco 'egin' "hacer", con el íbero ekiar / ekien; 2) 'ibeni' "erigir", con ebanen; 3) 'sari' "pago", "importe" con s'alir; 4) 'iri' "ciudad" con iltir' / ILER; y 5) el sufijo vasco de genitivo '-en' con el "genitivo" íbero -en. Hay que destacar también el que las formas verbales de la tercera persona singular del pretérito para el protovasco *'egien' (documentadas están las variantes 'egian' y 'zegien') "él lo hizo"y *'ebenen' "él lo erigió" parecen coincidir por completo con sus equivalentes íberos. También merece atención el parecido entre el sufijo agente/ablativo íbero -te y el de ablativo reconstruido en vasco '-ti'; y entre el frecuente topónimo íbero ar's (tal vez "castillo", "fortaleza") y el vasco 'ertsi' "recito", "lugar cerrado". Además de esto, hace muchos años que se han venido señalando las similitudes entre el sistema fonémico vasco y el íbero, así como la similar estructura de sus compuestos; el íbero suena como el vasco. Adicionalmente tenemos la "evidencia" que proporcionan los pocos onomásticos y teónimos aquitanos conocidos; documentados en inscripciones latinas. No sólo estos nombres compuestos son muy similares a los íberos, sino que muestran incluso formantes idénticos a palabras vascas que permiten traducciones coherentes de los onomásticos (de hecho al aquitano se le considera antiguo vasco); por consiguiente las similitudes entre el íbero y el aquitano sugieren una relación genética entre íbero y vasco. Por el contrario, hay una serie de comparaciones entre íbero y vasco que hay que rechazar. 1) La primera, como se sabe, es la equivocada lectura gudua desidea con el vasco 'gudu' "combate" y 'deitu' "llamada", no sólo porque 'deitu' es de origen latino ('dictu') y puede que incluso 'gudu' sea un préstamo, sino también porque, como demostró Fletcher, la lectura correcta es kutur oisor y porque la palabra íbera kutur se encuentra en muchas otras inscripciones en las que el significado "combate" es inverosímil. 2) El doble sufijo -aren con el genitivo determiando vasco '-aren', pues pese a la opinión tradicional es dudosa la documentación de dicho doble sufijo. 3) Tampoco resulta posible traducir el segmento etar (que se encuentra en algunas monedas) a partir del sufijo vasco '-tar' que indica el origen de una persona; pues el íbero etar no es un sufijo (basta tomar en consideración untikesken / etar). Pero la evidencia todavía es escasa y es seguro que el vasco ha sufrido muchos importantes cambios fonéticos; además del hecho de que gran parte del vocabulario vasco es de origen latino o románico, cuestiones que los "descifradores mágicos" hacen ímprobos esfuerzos por ignorar. Por otra parte, resulta extremadamente sospechoso la extendida idea de que todas las semejanzas fonéticas se deban a la proximidad geográfica y que cualquier coincidencia léxica sea un préstamo del íbero al vasco. Mientras que a veces sí existan por casualidad las similitudes engañosas y las posibilidades menos probables puedan ser las correctas, resulta poco científico explicar todos los datos como coincidencias y descartar las hipótesis más probables en favor de las menos. En cualquier caso, ni las traducciones delirantes ni la imposibilidad de traducir el íbero mediante el vasco moderno pueden ser una demostración seria en contra de la teoría vascoiberista. Los trabajos delirantes carecen por completo de valor, ni a favor ni en contra, y hay muchos idiomas genéticamente emparentados que no son mutuamente inteligibles con facilidad.

1. De hecho, resulta que el prof. Antonio Arnaiz Villena no solo ha recibido durísimas críticas científicas tales como "une violation de l’éthique. L’article était un manifeste politique enflammé pauvrement masqué en travail scientifique" "l’article contenait des erreurs historiques, des inconsistances, des références inadéquates et trompeuses, et des cartes inexactes", "l’article « manquait de mérite scientifique »" (véase "Un autodafé électronique" by François Lapèlerie), sino que incluso ha tenido serios problemas con la ley, que incluyen el haber sido arrestado acusado de malversación (véase "Incroyable" by Philippe Ramona, http://www.diariomedico.com/edicion/noticia/0,2458,116448,00.html, y http://www.madrid.org/comun/bocm/Html/0,2930,3029_14210_14472_12305666_20041011_24,00.html).

Más informacióen en: http://www.webpersonal.net/jrr/ib8_sp.htm


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Comentarios

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  1. #1 Brigantinus 27 de oct. 2005

    Bueno, Baris, yo no soy lingüista ni filólogo... lo que pasa es que el tema lo domino un poco más que la genética. Ahora es cuando debería decir eso de que "soy de letras". ;-) ¿Libros sobre lingüística comparada? Yo recuerdo un libro que me fascinó cuando lo leí. En él se aportaban las diferentes teorías que han surgido para explicar cómo surgió el idioma entre los hombres, cuál fue el origen de las distintas familias lingüísticas y por qué algunos idiomas tienen caracaterísticas prácticamente únicas. Me refiero a "¿Qué son las lenguas?" de Enrique Bernárdez, publicado por Alianza en 1999. Si lo puedes encontrar en alguna biblioteca, también es interesante "El lenguaje humano", el número 5 de la serie de monográficos que bajo la denominación de "Temas", publica cada X meses "Investigación y Ciencia". Por lo demás, para conocer las lenguas, su historia, y -en concreto- desmontar las teorías de esos autores de los que hemos hablado, creo que no estaría mal cualquier obra que lleve la firma de Antonio Tovar o Luis Michelena/Koldo Mitxelena.

  2. #2 Brigantinus 29 de oct. 2005

    Mmmmm.... la verdad es que el señor Bejarano viene a descubrir un poco la pólvora. El parentesco con los aquitanos -que no eran celtas, ni tan siquiera indoeuropeos- es una de las pocas cosas más o menos ciertas que se saben sobre los vascones. Al menos, parentesco lingüístico. De hecho, en la zona pirenaica, existía un pueblo aquitano al que los romanos llamaron AUSCII, denominación que algunos emparentan con la voz "eusko". La relación con los cántabros se ha planteado desde siempre, hasta el punto de que algunos cronistas de siglos anteriores llegaban a considerar "vascos" a los pueblos cántabros que se enfrentan a Augusto. Hoy el vasco-cantabrismo está más o menos desestimado. Finalmente, la posibilidad de que los vascos sean fruto de una especie de mezcla entre elementos indoeuropeos y no indoeuropeos, también hace tiempo que se ha planteado. El papel indoeuropeo le correspondería a un pueblo de origen céltico identificable -según esta teoría- con los "barskunes" de las leyendas monetales y que -nuevamente según esta teoría- habría que diferenciar de los "vascones" o proto-vascos no indoeuropeos.

  3. #3 Odoario 23 de jul. 2007

    El tema la toponimia ibérizante del Sur de la Península es apasionante. No si conocéis algunso trabajos aparecidos en los últimos años como el de Roque Chavarino sobre la toponía prerromana de la provincia de Málaga.

    Antetodo se desmitifica mucho de la cultura "islamizante" aplicada a la toponimia del sur. De hecho, topónimos como la actual Estepona tienen claros paralelos en la toponimia vasca.

    Ni que decir tiene topónimos como "Mairena", dos poblaciones del Aljarafe sevillano y una de la Alpujarra granadina. Ambas en entornos de población indígena hasta bien entrado el siglo XII, una en zona muy romanizada y otra en la montaña alpujarreña, poco romanizada, y "civilizada" mediante islamización ya muy entrado los siglos XIV y XV. En unos casos se echa mano a la etimología latina para explicar: Mair (de Mario) y -ena (como sufijo que indica entidad de población, algo así como un "fundos" o "villa") que predominó en la toponimía tardorromana de todo el sur peninsular (Frigiliana, Cilniana, etc.). Sin embargo, en mis tiempo de estudiante un profesor de sociolingüistica aplicada a la Literatura indicaba que los paralelos a veces había que buscarlos en lo anterio, sin olvidar que el romance hispano es la evolución de un latín vulgar hablado por "extranjeros", los ibero - hispanos. Y presentaba los paralelos euskera actuales de Maiterena o Maturana, e indicaba que podía ser también términos que habían llegado a una homonimia tras siglos de evolución fonética en virtud de contextos condicionantes similares, Aduciendo que Mairena también podría ser un apellido de origen euskera - navarro que llegara con la repoblación del siglo XIII y que estuviera muy evolucionado a partir de sus formas primigenias como Maturana o Maiterena.

    Esta es una mera asociación de ideas, en ningún caso soy especialista. Agradeceré mucho cualquier comentario.

    Saludos,

  4. #4 dasagis 21 de jun. 2008

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  5. Hay 4 comentarios.
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