Autor: Habis
viernes, 28 de octubre de 2005
Sección: Prehistoria
Información publicada por: Habis
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MANIPULACION HISTORICA SOBRE TARTESSOS (Actualizado el 29-Oct)

Algunas de las lineas principales de investigacion sobre el tema tartessico que mas manipulación han sufrido.

Ya sea porque desde las fuentes griegas se ha rodeado a Tartessos de un halo de riqueza mitica que la arqueología no ha logrado casar con una arquitectura relativamente pobre, o ya sea porque ninguna de las grandes culturas del mediterráneo occidental (celtas, etruscos, cartagineses, iberos, libios) han dejado lenguas descifradas o textos suficientes como para una aproximacion mas cientifica, el caso es que adentrarse en el tema tartessico es, ante todo, una labor de slalom metodologico en el que sortear todas aquellas hipotesis (con mayores o menores deficiencias metodologicas) que la fantasia y el voluntarismo han permitido enunciar. Propongo (y espero las intervenciones de los demas druidas en este sentido), algunas hipotesis que en mayor o menor medida se han tenido por buenas y que son merecedoras de profundas objeciones. Mi idea es que saquemos cada una de ellas, incluso en articulo aparte, y las desgranemos y dabatamos, no tanto para elaborar hipotesis alternativas (pecado comun de muchos aficinados al tema) como para deconstruir las endebleces argumentales que las constituyen. -EL RIO TARTESSOS NO ERA EL GUADALQUIVIR, SINO EL TINTO. Una de las tendencias mas afincadas en el estudio de tartessos es la del localismo. Distintas ciudades y comarcas del suroeste peninsular se disputan el asentamiento de la capital de Tartessos. La tesis onubista se agarra a la riqueza metalurgica de las fuentes del Rio Tinto para defender que el Tartessos no es el Guadalquivir sino el Tinto, que el sinus tartessico no es la marisma del Guadalquivir sino la Ria de Huelva, que las bocas del rio Tartessos no son brazos sino fuentes, que la isla de Tartessos sería la de Saltés, etc. Puntos a favor: - Hay testimonios historiograficos de la fundacion de un herakleion tirio en la isla de Saltés. - Hay abundantes restos arqueologicos griegos en Huelva que se remontan incluso a la Edad del Bronce. - Desde el mar la Ria de Huelva es tan ancha y preeminente como al del Guadalquivir. - El poblado tartessico del cerro de San Pedro en Huelva capital. - Huelva esta a la distancia a la que Estrabon situa Tartessos de Cadiz. - Las fuentes literarias que dan ubicaciones más proximas a Cadiz o Sevilla son fuentes muy posteriores a la desaparición de Tartessos. - La proximidad de Huelva como salida maritima al metal de la zona de Rio Tinto. Puntos en contra: - El rio por antonomasia de la costa atlantica andaluza (el que configura el vertice del Golfo de Cadiz, el que organiza el interior de Andalucia, el de mayor caudal) es el Gudalquivir. Llamar Tartessos al Tinto cuando tiene justo al lado otro rio de tamaño parecido es negar la posibilidad, admitida desde antiguo, de que el Tartessos configuraba el pais y le daba nombre (algo que el Betis siguió haciendo en epoca romana. - El tesoro del Carambolo, el tesorillo de Evora, los candelabros de Lebrija, son restos arqueologicos emblematicos que se han localizado en la misma ribera del Rio Grande. - Las reconstrucciones paleogeograficas de la costa atlantica andaluza demuestran que la diferencia de antigüedad de los materiales del fondo del bajo Guadalquivir y las tierras que lo circundan son constantes desde el VI milenio a.c. hasta la epoca romana, y que durante la mayor parte de ese periodo el rio desembocaba a la altura de Coria del Rio, y el golfo resultante entre esta poblacion y Sanlucar de Barrameda era perfectamente navegable (profundidades de entre 2 y 8 metros ya ausencia de rocas). - La comarca del bajo Guadalquivir tiene un poblamiento autoctono continuado desde el Calcolitico, su densidad de poblacion siempre ha sido mayor que la de Huelva (especialmente la orilla oriental del Rio), y en ellas se asientan tantas y tan antiguas poblaciones como Sanlucar de Barrameda, Jerez, Mesas de Asta, Lebrija, Trebujena, Las Cabezas de San Juan, Dos Hermanas, Sevilla, Camas, Santiponce, Carmona, Alcala del Rio, San Juan de Aznalfarache, Coria del Rio, etc, todas ellas poblaciones de fundacion anterior a la dominacion romana, y algunas, de fundación u ocupacion fenicia. - Huelva tiene un toponimo prerromano (Onuba), ¿que razón habría para que una ciudad antigua y preeminente como Tartessos no conservara su nombre, cosa que si hacen otras como Cadiz? - En los inicios y mediados del I milenio a.c., se podía alcanzar desde las minas de Huelva o bien a través de la desembocadura del Tinto-Odiel, o bien a trávés de la desembocadura del Guadiamar. De hecho en estos contornos se ha encontrado uno de los mayores enclaves tartessicos, las ruinas de Tejada la Vieja. -TARTESSOS ESTABA EN EL PARQUE NACIONAL DE DOÑANA. Esta es una hipótesis que agrada a muchos aficionados al tema, bien por la belleza romantica de un lugar practicamente virgen, bien por la esperanza de encontrar una especie de Mohenjo Daro entre los pinares del Coto. Puntos a favor: -Decenas de miles de hectáreas donde la prospeccion arqueologica y la actividad humana han sido muy livianas. -Algunos restos como la calzada de la Algaida y algunas referencias en fuentes tardías de que en las inmediaciones a la orilla oriental de la desembocadura del Guadalquivir pudiese haber algunos enclaves turdetano-tartessios. Puntos en contra: - La juventud del litoral oriental onubense. La punta de Malandar se cierra al mar ya en tiempos historicos, el arroyo de la rocina era en tiempos tartessicos una ria salada, el Guadiamar desembocaba en el mar a la altura de Aznalcollar, la marisma de Doñana era mar abierto, y la marisma de Hinojos un enclave marismatico de escasa profundidad. - La falta de relieves apreciables en toda la zona. De haber existido una ciudad en un asentamiento que 25 siglos atras era mucho mas humedo y cenagosos lo logico es que estuviese asentado en alguna loma o cabezo, pero toda esta zona precisamente destaca por su bajo perfil orográfico, cosa logica en terrenos jovenes producto de la deposicion fluvial y el avance dunar. - EL GUADALQUIVIR Y EL GUADALETE ESTUVIERON CONECTADOS EN LA ANTIGÜEDAD. Esta teoría la defienden todos aquellos que se afanan por ubicar la isla de Cartare donde, supuestamente, se asentaría Tartessos. Nada más facil que unir los cursos del Guadalete y el Guadalquivir ya proximos a la desembocadura para que surja una isla interdeltaica. Puntos a Favor: - Estrabon menciona que los turdetanos utilizan los esteros en pleamar para adentrarse hasta las poblaciones ribereñas del Betis, y que existen canales artificiales entre ambos rios. - El lecho actual de ambos rios está por debajo del nivel del mar a mediados del I milenio a.c. - En el entorno de Mesas de Asta, y entre medio de ambos rios, hay un complejo de lagunas y marismas que en los inviernos lluviosos deja poco terreno por cubrir. Puntos en contra: - No se han encontrado vestigios (y sería relativamente facil encontrarlos) de canalizaciones suficientemente grandes como para dejar pasar barcazas. - Todas las rutas propuestas para esos supuestos canales o esteros naturales son materiales del Terciario, y por tanto cientos de miles de años anterior a la epoca tartessica. - TARTESSOS ES UNA CIVILIZACION IMPORTADA DEL MEDITERRANEO ORIENTAL. La falta de literatura (o la imposibilidad de descifrarla) en los estados y culturas del Mediterráneo occidental, ha provocado un vacio historiográfico que ha llevado, quizas con demasiada frecuencia, a dar explicaciones orientalistasa todos los procesos historicos de envergadura desarrollados en Europa Occidental. como no podía ser menos, Tartessos también ha sufrido esa crisis de occidentalofobia. Puntos a Favor: - Los primeros indicios de elementos que se puedan definir como tartessicos o pretartessicos aparecen en la transición entre el segundo y el primer milenio a.c., una epoca de crisis general en el Mediterraneo (Hundimientos de hatti, Micenas, Invasiones de los Pueblos del Mar, expansión de la cultura de los campos de urnas, etc), lo que pudo provocar grandes migraciones hacia la periferia. - Los toponimos asociados en esta época al Bajo Guadalquivir -Tartessos y Tharsis- son mencionados en fuentes griegas y hebreas, y en su etimologia podría caber un origen oriental. - Aparentemente hay un lapso cultural entre la cultura argarica y tartessos que dificulta la posibilidad de una continuidad cultural. - Entre los pueblos del mar hay una nación llamada "teresh" que podría ubicarse en Libia, y que algunos sugieren podría ser una variación fonetica de Tharshisch. (Ver "TARSIS EN LA BIBLIA") - Numerosos asentamientos del interior del Valle del Guadalquivir tienen una posible etimologia semita: Sevilla, Coria del Rio, Lebrija... - Hay mitos de la edad del bronce griego que insisten en viajar al occidente (Heracles, Perseo...) y restos arqueologicos que testimonian, si no la presencia de micenicos en España, sí de objetos micenicos. - El nombre de Tartessos, el de su mas famoso rey (Argantonio), la relación excesivamente desprendida con Kolaios de Samos primero y con los focenses después, caben dentro de lo que podría ser normal entre el rey de una colonia y los habitantes de la metropoli. Puntos en contra: - Los aspectos materiales de la cultura tartessica son originales. Guarda las similitudes lógicas con otras culturas de su misma época, pero no hay evidencias claras de colonización cultural, ni siquiera fenicia. - Las denominaciones de Tartessos son siempre extranjeras, por lo que desconocemos su nombre en la propia lengua tartessica y su filiación lingüistica. - Si bien no hay una continuidad cultural con el bronce del levante si parece posible una vinculación al bronce atlantico (ruta del estaño, estelas de guerrero, etc), especialmente del centro y sur de Portugal. - La falta de testimonios escritos etruscos, iberos, celtas, punicos o libios, impiden tener mas informacion de una cultura autoctona. - La pobreza material del bronce final y la explosión suntuaria del periodo orientalizante casa más con una cultura autoctona que se sofistica con el comercio de metales que con el de una cultura importada. [articulo en proceso de elaboracion]

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Comentarios

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  1. #1 Arquiloco 05 de nov. 2006

    Estimado Diocles, Muy interesantes y de agradecer tus comentarios. A la lista de tus nombres egeo-anatolios yo añadiría Nawirissa, “La Navegable”, (actual Lebrija): similar al IE (hitita o anatolio) Parnassa (parna: casa), Monte Parnaso – y quizás los archifamosos nombres terminado en –oussa, a los que puede añadirse Wilusa-(W)Ilio: Ilión, Troya, lo cual hubiera alegrado mucho a Schulten, discípulo de Schliemann. Por cierto que Kotinoussa, literalmente “Acebuchal”, la isla de los olivos silvestres, también me recuerda en su raíz el “koton” fenicio, que significa “puerto” — aunque desde luego no pretendo proponer con esto ninguna nueva etimología. Por ajustar el debate, lo que me parece evidente es que Avieno, a lo largo de todo el pasaje, no deja de hablar de Gadir-Tartessos. Cree que es esta ciudad la que se sitúa en el entorno geográfico que describe y que comúnmente se ha empleado para tratar localizar esa otra ciudad de Tartesos en la desembocadura del Guadalquivir. Lo que yo digo es: 1) Que la descripción de Avieno es tan confusa y gruesa que puede abarcar no sólo la desembocadura del Guadalquivir sino también la del Guadalete e, incluso, podría ser más amplia si incluímos las mención del Mons Argentarius, que, añado ahora, podría identificarse con el Argyros Oros de Estrabón (III, 2, 11), como hizo ya García y Bellido, y que el geógrafo sitúa efectivamente en las fuentes del Betis, hacia Cástulo. 2) Que si leemos el resto de la Ora Marítima veremos que las oscuras, confusas y poéticas descripciones geográficas de Avieno están realizadas a una escala que se dirían extraídas de la contemplación de un antiguo mapa del orbe conocido que conservó nombres arcaicos, es decir a una escala amplia y difusa en la cual el río Tartessos parece fluctuar entre la ría onubense y el Lixus y quizás incluso la Bahía de Algeciras (es decir y, no casualmente, todo el ámbito tartesio), y solamente posee algún sentido si la observamos a esta distancia, y empieza a perderlo si intentamos aproximarnos hacia un lugar concreto. 3) Que, efectivamente, Avieno pudo encontrarse ante una localización que ya se presentaba de por sí confusa, pues ante la repetida evidencia de que en los siglos de dominación romana Gadir siempre se había “cognominado” Tartesos, las noticias de época remota hablarían, confusamente, de otros emplazamientos. Insisto en el término “confuso” pues esto podría corresponder a una indefinición verdaderamente histórica, es decir a la no existencia de un centro urbano señalado claramente como capital o cabeza de la Tartéside con anterioridad a Gadir-Tartessos, sino más bien un conjunto de poblamientos de diversa importancia. 4) Que la identidad Tartessos-Gadir habría sido un desenlace con respecto a la historia de la región, y esto no se trata de una confusión, sino más bien de un resultado, de una evolución. Gadir acabó siendo el centro urbano, la cabeza visible de un territorio cuyo nombre antiguo seguía recordándose y empleándose como ilustre cognomen (así, Cicerón cognomina a su amigo gaditano Balbo “Tartesicus”). Empeñarnos en seguir viendo esto solamente como una confusión me parece un empecinamiento relacionado con el hecho de ver en los fenicios y su cultura un elemento extraño o no esencial en la configuración de lo tartésico. Tanto Estrabón como otros autores griegos conservan, efectivamente, la idea vaga de otra posible localización de una antigua (ciudad) Tartessos (que incluso pudo haber sido Carteya, situada también aproximadamente a dos días de Gadir, pues ya se conoce la vaguedad de esa clase de medidas basadas en jornadas de navegación sujetas a una infinidad de contingencias). Pero esa idea también pudiera deberse a la simple retroproyección de una Tartessos localizada e identificada en tiempo histórico como Gadir, sobre la certidumbre de que hubo en el pasado otros poblamientos dentro de la Tartéside. Convendría tener a mano el texto de Escimno en griego, pues según la traducción que amablemente Diocles nos da, llama a Gadir “ciudad” y a Tartessos “emporio”. Emporion y poleis son conceptos vecinos y relacionados, aunque no necesariamente lo mismo. Un emporio es un mercado, un lugar donde se comercia. Podía ser también una ciudad... O no. Como un puerto podía ser simplemente una playa. Pudo Escimno querer dejar clara una diferencia al emplear esta distinción terminológica, si la traducción que nos ha brindado Diocles es fiel: Gadir es una ciudad y Tartesos, por el contrario, más exactamente un centro de intercambio comercial. En griego, “emporía” significa comercio; el “émporos” es el pasajero de una nave, un navegante, un comerciante. Para Escimno, Tartesos es un lugar adonde los griegos van a comerciar. La ciudad que aflora a los tiempos históricos bajo el nombre de Tartesos es Gadir. Eso no quiere decir que, con anterioridad al triunfo y consolidación de Gadir como centro urbano de la Tartéside, posiblemente a partir del siglo VI-V a.C. (y como consecuencia directa del creciente control cartaginés, que sin duda habría escogido o privilegiado a Gadir como “capital” o centro urbano y comercial de la zona) hubiesen otros centros urbanos identificables como centros tartésicos. Lo que pongo bajo una duda razonable es que hubiera existido uno comparable en su preminencia a lo que posteriormente fue Gadir. De haber existido un centro tartesio comparable a Gadir en tiempos protohistóricos, habría dejado un recuerdo claro de su localización. Pero no lo hubo, sino más bien una constelación de ciudades y emporios, de ahí que, fuera de la identificación romana Gadir-Tartesos, cualquier otra sea una pura vaguedad y tienda a referirse más bien a una comarca o territorio —es decir a un conjunto de poblamientos—. Me parece, pues, improbable que vayamos a encontrar pruebas concluyentes de una capital tartesia anterior a Gadir, sino más bien lo que ya estamos viendo, es decir un conjunto de poblamientos de diversa importancia a través de una evolución urbana que comienza en el bronce y finaliza en los munipia romanos sin solución de continuidad, como confirma la permanencia de la tradición que hacía del apelativo “tartesicus” un motivo de orgullo para un noble gaditano, evolución que quizás se habría desplazado a través de los siglos desde su origen en el entorno onubense y desde una cultura de rasgos y carácter esencialmente atlántico hasta la Gadir-Tartessos púnico-romana, en un lento e inexorable proceso de atracción e integración en el mundo feno-púnico, proceso que nos confirma Estrabón para el resultado final de Turdetanía: Así, pues, su sujeción (de Tartessos-región) a los phoinikés fue tan completa, que hoy día la mayoría de las ciudades de Tourdetanía y de las regiones vecinas están habitadas por aquéllos (III, 2,13). Dominación de la cual ni el influjo griego ni la presencia de sus comerciantes habría sido en absoluto extraña, como no lo era en la mismísima ciudad Cartago, donde se documentan nombres griegos para la ciudad en oposición a Byrsa: Mégara-Neapolis. Ciertamente el mundo tartesio es más antiguo y complejo que la pura y simple asimilación feno-púnica de los elementos indígenas, pero al mismo tiempo Tartessos, como centro de extracción de plata, encaja perfectamente con las circunstancias políticas de Tiro bajo dominio asirio, lo cual ya se ha demostrado, del mismo modo que más tarde la explotación del monte Aletes y la fundación de Cartago Nova formarían parte de las circunstancias políticas de la Cartago bárcida. Sin duda el mejor apoyo para hablar de una presunta capital tartesia indígena (o no exclusivamente fenicia) y anterior a Gadir es el rey Argantonios. Pero que Argantonios fuese en efecto el rey de todo Tartesos y gobernase desde un único centro político y administrativo es una suposición indemostrable. La figura de este rey se halla a caballo entre la historia y la leyenda, y desde luego también deberíamos tener en cuenta la “interpretatio” griega de una realidad sobre la cual los griegos proyectaban sus propios intereses. Finalmente, conozco la tesis de Bendala y espero que las excavaciones en Asta Regia sirvan para arrojar más luz sobre este apasinonante asunto; no obstante, y por volver al paralelismo inicial, recordaré que después de tantas excavaciones en la colina de Hissarlik, y a pesar del convencimiento general de que en este lugar estuvo efectivamente la Troya homérida, aún nadie ha encontrado una prueba definitiva, una palabra grabada que relacione el lugar con la legendaria Ilión... Ya sabemos que la arqueología, para responder a los mitos y leyendas que nos apasionan, es a menudo desesperanzadoramente "muda". Un abrazo, Arquíloco.

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