Autor: Allan Psicobyte
jueves, 13 de octubre de 2005
Sección: Opinión
Información publicada por: Sucaro
Mostrado 11.260 veces.


Ir a los comentarios

Contra la censura, tolerancia.

Este artículo de Allan Psicobyte es aplicable a la actual situación en Celtiberia y a la actuación de sus administradores. La fiebre de censurar siempre está presente en aquellas personas que se consideran superiores a los demás y poseedores de la verdad absoluta; que creen que sus convicciones políticas, religiosas éticas y morales deben regir no sólo su comportamiento, sino también el de todos los demás humanos. "Si la libertad significa algo, es el derecho de decirles a los demás lo que no quieren oír". Esta cita de George Orwell encabeza el artículo "Contra la censura" de Allan Psicobyte que, ante el veneno de la censura, recomienda el mejor antídoto: la tolerancia.

"La única solución viene, en mi opinión, de manos de la tolerancia. Si hay algo que mi religión, ética u opción política me prohiben ver o conocer, solo tengo que apartar mi mirada. Pero no puedo prohibir a los demás lo que los demás no tienen derecho a prohibirme: el libre ejercicio de las libertades de expresión y pensamiento. El unico limite que se le puede poner a la libertad de cada uno es la libertad de los demás. Si lo que yo pueda decir solo puede perjudicar a quien me escuche, este siempre tiene la opción de no escucharme. Solo si lo que yo expongo puede perjudicar directamente a los derechos de un tercero existe una razón para guardar silencio". "Si la libertad significa algo, es el derecho de decirles a los demás lo que no quieren oír". (George Orwell) En la Red, como fuera de ella, existen personas que piensan que hay un límite a lo que puede decirse o mostrarse. Estas personas afirman que es necesario un control de los contenidos de todo aquello que se publica en Internet. Arguyen que la red es accesible a todo el mundo, sin distinción de edad, sexo, ideología, nivel cultural, ect. Y que, por tanto, personas impresionables, con poca o ninguna capacidad crítica o especialmente manipulables podrían verse afectadas por influencias claramente perjudiciales, ya fueran estas de carácter moral, ético, político, religioso, etc. Supongamos, por ejemplo, un niño de corta edad que accediera a un Internet en el que no existiese ningún tipo de control de contenidos. Este niño podría encontrarse con una página que hiciese apología del nazismo, del KKK, o de cualquier otro grupo ultraderechista. Este niño (al que le hemos de suponer poca capacidad crítica) podría creer lo que leyera en esa página y construir una imagen del mundo en la que el racismo fuera una pieza clave de las relacciones sociales, y la violencia el modo normal de afrontar esas relacciones. Curiosamente, algunas de las personas que se muestran a favor de la censura, pertenecen a alguna de estas ideologías. ¿Son ellos unos adecuados guardianes de la moral? El mismo niño podría encontrar una Web dedicada a la pornografía en su aspecto mas repulsivo y hacerse una idea equivocada del sexo y las relaciones entre hombres y mujeres. ¿Cuál es la idea correcta en torno al sexo que debería hacerse? También se puede argüir en favor de este control de contenidos el hecho de que existan páginas que pueden impulsar y ayudar a actividades delictivas, como información sobre la construcción de armas y explosivos, manuales para la destilación de drogas ilegales, páginas sobre pedofilia, etcétera. Además, multitud de supuestas religiones y sectas claramente destructivas intentan captar cada día nuevos miembros a través de este nuevo canal de comunicación. Grupos que, a su vez, abogan por el control de la información segun SU criterio moral. Curiosamente, las personas que se dicen a favor de la censura se consideran, habitualmente, a salvo de estos peligros. Ninguno de ellos cree que la sola lectura de un documento pueda transformarlos en un racista violento, en un violador compulsivo, en un terrorista criminal o en un devoto seguidor de una secta satánica. Sin embargo, sí creen que haya otras personas que necesiten de esta protección especial. Su petición en favor de la censura es manifiestamente altruista, ya que va dirigida a proteger a los demás y no a ellos mismos. Algunos países como China, Arabia Saudí o Cuba, fieles a esta forma de ver las cosas, tratan de ejercer el mayor control posible sobre todos los accesos a la Red que se llevan a cabo desde su territorio, para así proteger a sus ciudadanos de la información perjudicial que pudieran encontrar. El problema empieza a surgir cuando tenemos en cuenta que la Red es una estructura mundial y que no se ciñe a fronteras nacionales o culturales. Entonces nos encontramos con que conceptos como legalidad o moralidad se tornan extremadamente escurridizos. Lo que afirme un norteamericano protestante puede resultarle incómodo a un iraní chiíta, el cuál, a su vez, sostendrá tesis que molestarán a un israelí judío, que tendrá opiniones que no gustarán al norteamericano protestante. ¿A quién hemos de censurar?¿Cuál de ellos no tiene derecho a expresar su imagen del mundo? Claro que, según algunos de los que piden la censura, solo hay una visión de la realidad válida, solo una opinión posible, solo una ética, solo un dios, solo una opción política... También surgen problemas cuando tenemos en cuenta que términos tan incómodos para un censor como libertad de pensamiento o libertad de expresión tienen tan buena acogida hoy en día, al menos en su faceta teórica. Los mismos que intentan silenciar a los demás quieren poder expresarse libremente ellos mismos. ¿Admitiría uno de estos guardianes de la moral la censura por parte de otra persona? La única solución viene, en mi opinión, de manos de la tolerancia. Si hay algo que mi religión, ética u opción política me prohiben ver o conocer, solo tengo que apartar mi mirada. Pero no puedo prohibir a los demás lo que los demás no tienen derecho a prohibirme: el libre ejercicio de las libertades de expresión y pensamiento. El unico limite que se le puede poner a la libertad de cada uno es la libertad de los demás. Si lo que yo pueda decir solo puede perjudicar a quien me escuche, este siempre tiene la opción de no escucharme. Solo si lo que yo expongo puede perjudicar directamente a los derechos de un tercero existe una razón para guardar silencio. ALLAN PSICOBYTE

-

Más informacióen en: http://infotk.blogs.com/infotk/censura_y_libertad/index.html


No hay imágenes relacionadas.

Comentarios

Tijera Pulsa este icono si opinas que la información está fuera de lugar, no tiene rigor o es de nulo interés.
Tu único clic no la borarrá, pero contribuirá a que la sabiduría del grupo pueda funcionar correctamente.


  1. #1 Ego 13 de oct. 2005

    Magnífico artículo, lo suscribo al 100%. Salud.

  2. #2 exegesisdelclavo 13 de oct. 2005

    Ídem.

  3. #3 Onnega 13 de oct. 2005

    Yo no lo suscribo porque eso depende de la capacidad crítica de nuestro interlocutor, que no es siempre la misma. Yo le daría la vuelta: si lo que yo pueda decir va a perjudicar a quien me escucha, siempre tengo la opción de callarme. Lo otro es poner nuestra responsabilidad sobre los demás.

  4. #4 Ego 13 de oct. 2005

    Cierto, lo suscribo al 98%. Salud.

  5. #5 zevlagh 14 de oct. 2005

    Yo suscribo tu 98% y añado el 2% que te falta, más un 7% más... (Trio de jotas)

  6. #6 naupaktos 14 de oct. 2005

    Pienso que el hecho, como tú dices, de que algunas personas favorables a la censura sostengan que ha de haberla, siendo ellos quizás los menos cualificados para pedirla, no es óbice para que determinados contenidos de la red puedan ser retirados, por su extrema violencia (palizas, películas snaf, violaciones, pedofilia, propaganda terrorista, páginas nazis, de propaganda stalinista,...). Si dejamos el criterio de lo que se puede ver y lo que no, a mentes aun no suficientemente desarrolladas, como la de un adolescente, o un niño, que no poseen un razonamiento que les permite discernir lo despreciable por violento, xenófobo o aberrante, es muy probable que algunos de esos visitadores de la red, no todos, acaben asumiendo ciertos comportamientos que, más allá de ponerlos en jaque a ellos, acabarán reproduciendo frente a otras personas que en modo alguno tienen culpa de nada. Es decir, si mi hijo es captado por grupos violentos o xenófobos a través de la red, y causa daño a otras personas por la ideología o el comportamiento que ha adoptado, ninguna de esas personas agredidaa es culpable de que los contenidos de esos lugares de internet que han enajenado a mi hijo. Pero, por el uso de la libertad que los creadores de esas páginas han hecho, otras personas han sufrido un mal indirectamente. No son una ni dos las ocasiones que varios grupos de jóvenes han entrado en contacto por internet, y han acabado formando grupos violentos, cuyas correrías han sufrido no pocos ciudadanos. No creo que debamos dejar todo el peso de la decisión en manos del que se acerca a la red. Porque en no pocos casos hablamos precisamente de jóvenes o púberes muy faltos aún de criterios y de juicio.Que los padres han de controlarlos no siempre es posible, todos hemos sido niños y nos las hemos arreglado para salirnos con la nuestra en no pocas ocasiones. Si se permite la difusión de toda clase de contenidos violentos, sexistas,...no podremos luego clamar contra la rápida implantación de conductas violentas entre los más jóvenes, como de hecho está ocurriendo. Además de por otros muchos medios (no hay más que echar un vistazo a las películas y la televisión en general, por ejemplo), las conductas desproporcionadas en los más jóvenes, son difundidas de forma contundente por la red. Pero ya digo que no es la única culpable. No soy en absoluto partidario de la censura. Pero no me parece que difundir soflamas y contenidos violentos por cualquier medio sea el método más apropiado de conseguir una convivencia más civilizada y libre, evitarlo no es censurar, es proteger a quienes no pueden hacerlo. Permitir "predicar" a su antojo a cuatro, o cuatrocientos, enajenados que la superioridad de la raza blanca es indiscutible, o que las mujeres han de ser sometidas y violentadas, no es precisamente un ejercicio de libertad, más bien de predicar el fin de la libertad para muchos seres. un saludo

  7. #7 naupaktos 14 de oct. 2005

    A pesar de lo dicho, suscribo parte del artículo, pero no todo.

  8. #8 PIEDRA 15 de oct. 2005

    " Decir la verdad es un deber, decirla de la manera adecuada un arte " ( Proverbio arabe - creo - ) Por otro lado. El intercambio de informacion pocas veces es neutro. No estoy de modo alguno a favor de la censura, pero si de la responsabilidad, tanto del que escucha como del que comunica. Por desgracia mas de una vez es necesario la participacion de terceros ante la ausencia de dicha responsabilidad. Lo hemos vivido en nuestras propias carnes celtiberas... Saludos.

  9. #9 exit 15 de oct. 2005

    hola! gracias a tod@s; estoy muy deacuerdo con el artículo, y con todas vuestras intervenciones, aún así me gustaría añadir algo mas, en el campo en el que me especializo éste es un tema en voga y que intentamos estudiar, analizar y buscar soluciones,,los medios de comunicación de masas no siempre, pero en muchas de las ocasiones son bastante desconsiderados, el problema es ¿para quién son desconsiderados?, me gustaría hacer incapié en esta palabra que ha utilizado piedra -responsabilidad- esto es tanbién mucho de concienciación, y de valores pero...¿cuáles son los valores realmente ideales? ¿cuáles se ajustan y se adaptan a las necesidades de todos? o.... ¿somos nosotros los que finalmente nos adaptamos a lo que se nos muestra? después de esto solo me gustaría hacer una incisión más; en mi opinión la educación es uno de los pilares para solventar estos cambios, me explico, si los niños son educados en cuanto a sus habilidades sociales, en la asertividad, la toma de elecciones, la autonomía etc pero no solo desde la escuela, o la familia; desde una responsabilidad social. creo que no es tan necesario censurar pero si poner todas las cartas sobre la mesa para que las personas seamos críticas y libres y eso es un camino de toda una vida desde que uno es una personita hasta que ya es gradecito; si nos enseñan a ser nosotros mismo pasito a pasito quizas estemos más preparedos para utilizar los medios a nuesro alcance y quizas nos veamos más provistos de herramientas personales para afrontar la sobreestimulación que en estos tiempos corre y saber elegir la información de manera critica y libre, quizás así nuestros niños hagan frente de mejor forma a la presión que existe, y se desarrollen como personitas libre y autonomas. cuando hablo de educación me refiero a una educación positiva en la que se siga la antropologia en la que la persona es el único fin, y no otros tipos de intereses. tb soy consciente de que la educación es uno de los pilares para esto y no el único, hace falta algo más coordinado .

  10. #10 Piñolo 16 de oct. 2005

    En su casa cada uno pone sus normas.Entiendo que ,por ejemplo,esta casa no es mía,no la he levantado ni la mantengo yo,por tanto si se me censura me la envaino y a otra cosa. De todas formas no contradigo tu artículo,simplemente creo que no es aplicable a ninguna comunidad internauta,donde nadie obliga a nadie a estar.

  11. Hay 10 comentarios.
    1

Si te registras como usuario, podrás añadir comentarios a este artículo.

Volver arriba