Autor: giorgiodieffe
viernes, 03 de junio de 2005
Sección: Artículos generales
Información publicada por: giorgiodieffe


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LOSA, LOUSA, LLOSA, LOZA, LAUZA, LAUZO, LOSE

Un elemento de la arquitectura celta solo en Asterix?

Algunos años atras, en Milan, en ocasion de la Bolsa Internaccional del Turismo, encontré un “dépliant” español que hablaba de una « ruta de la piedras negras » o algo parecido. Se trataba de un itinerario entre lugares de montaña, caraterizados por sus casas tipicas en piedras, con techo tambien en piedra. Pedì informacciones a una chavala del « stand », que era muy linda, pero no sabia nada de na’, como casi siempre pasa en todas las latitudes. Fue la primera vez que leì la palabra “losa” en español y el hecho me chocò un poquito, porqué creìa que fuese solamente una palabra piemontesa. Tengo que precisar que una parte de mi familia fue propietaria por siglos de una empresa de extraccion de losas, porqué acà adonde estoy yo, en Piamonte, es un lugar de produccion “litica” muy importante (tadavia si ahora padecimos la concurrencia de la piedra que viene de China...) : los techos antiguos estan todos en piedras, posicionadas en losanges (lisonjas). Aquesta manera de poner las losas la encontré tambien en la Serbia, en Macedonia, en las montañas de la Albania y en las montañas de Grecia y de la Turquia europea (solamente son un poquito mas pequeñas que en Piamonte…pero quien vi el puente de Mostar y sus alrededores antes de la destruccion puede comprendirme). Creo que seria interesante hacer un mapa de los lugares ibericos (España y Portugal tambien) adonde se encuentran techos en piedra y de la manera como se posiccionan suyas losas (tambien de como se dispone la madera soto las losas). Ademàs seria interesante conocer algo mas sobre el momento inicial en el cual naciò este sistema de hacer techos. Si es solo un metodo medieval o si es mas antiguo… Por cierto los celtas dividian las porciones de « infield » (campos cerca de su casa, en libre propiedad familiar) con losas perpendiculares al terreno. Y marcaban tambien asì los senderos….pero lo de los techos no se sabe bien… Solo en Asterix parece seguro que los celtas teniesen casas cobiertas (no solo en palla, sino tambien) en losas :-) Yo no creo que sea solo una cuestion que tenga que ver con la orografia (losa= arquitectura montañesa), porquè acà hay losas tambien en llanura, adonde habria tierra suficiente para hacer « tegulae » de tipo romano o los que en piamontes se llaman « cup » y en italiano « coppi » (parecidos a los españoles, pero menos grandes y mas rojos). En realidad, los « cup » los encontramos solamente en la llanura profunda y el hecho significa que no es la natura, sino la cultura, que impone el cambio. Los profesores del Politecnico de Turin parecen orientados en piensar que nuestras losas fuesen solo de origen medieval. Adoptadas por la primera vez en las iglesias romanicas lombardas y pues pasadas a ser aplicadas en las casas civiles solamente en la epoca moderna (en la Edad Media los techos de montaña habrian sidos en mandera u en palla). Efectivamente, la iglesias romanicas hechas por los « magistri comacini » fueron con techos en losas, sea en la Italia del Norte que en la Catalunya (pienso a la region de Ribagorça)… Yo he demonstrado, documentos en la man, que el Prince de Saboya-Acaya, por su estado, ordenò la substitucion de techos en madera o palla (demasiado faciles a quemarse, si bien se cobriesen con tierra bañada o mierda animal…sic !!!) con techos en piedra ya en el siglo XV. Creo que los castillos alpinos lo fuesen bien antes que aquesta fecha. En Piamonte, hay dos tipos de « losas » por techo : 1) un tipo grande, que puede ser mas de un metro por un metro y que es siempre sistemado tendencialmente en forma de losange 2) un tipo mas pequeño que no es colocado en aquella forma. La region està dividida en tres : a) la parte Nord, al linde con Suiza, tiene piedras pequeñas (no en losanges) y en algunos lugares se sustienen para si mismas, sin madera; b) la parte central (comprendente la Valle d’Aosta… que es region autonoma administrativamente hablando, pero es culturalmente muy parecida) que tiene techos con losas en losanges; C) la parte meridional (de la val Maira, en provincia de Cuneo, hacia al confin con Liguria) que tiene techos con piedras pequeñas. En el ultimo caso, no se habla mas de « losa », sino de « chapa ». esto es tambien el termino ligur actual (con una doble “p” ). Solo que las « chappe » ligures son en una piedra diferente que se llama “Lavagna” (ardesia/ardoise). « Chapa » viene de un antiquisima palabra mediteranea *(k)lap- = “piedra”, que encontramos a la base de la palabra latina “lapis” Cuanto a la palabra “losa”, yo creìa que en cualquier manera fuese en conesion con « losange », en consideraccion del motivo de la disposiccion en esta forma sobre el techo, pero el hecho de encontrar la misma palabra en español, pronunciada solo en una manera un poco diferente (vosotros con la “s” dulce y nosotros con la “z” dulce francesa...), por lugares adonde la disposiccion no es en “losange”, me tomò a conclusiones diferentes. Un amigo mio que se llama Franco Bronzati hizo un estudio (Franco Bronzati, Lauza-loza, en la revista “Novel Temp”, n° 18) sobre esta palabra y arrivò a la conclusion que es antiguisima y que significa en verdad “piedra que se abre en hojas” (de una raiz *LEUG= romper). Bronzati estudiò tambien la area de difusion de la palabra, desde el Portugal (lousa) a las otras partes de la peninsula iberica (losa, llosa), a la Francia meridional (lauza/lauzo: una region se llama “La Losière”), al Piamonte centro-occidental (porqué al Norte del Piamonte encontramos ya formas lombardas, como “piòda/piòta”, difundida tambien en la Suiza italiana). Segun Bronzati, tenian razon los linguistas alemanes cuando piensaban que “losa” fuese una palabra celta, que habia rompido en Piamonte una primitiva area ligur, adonde se decìa algo similar a *(k)lap, porqué habria todavia singulos casos dialectales “labia/lebi/lebias” al norte de la region, que demonstrarian una penetracion de “losa”, en conesion con la penetracion de las tribus celtas en la Italia del Norte. Tambien en la parte central del Piamonte se nota la persistencia de formas “chapot/chapet” para definir piedras pequenas y llanas, que se ponen soto las losas grandes del techo. Una coesitencia que hace piensar a “losa” como palabra no autoctona: un termino que viene del occidente. Las preguntas de 1.000.000 de dolares son: Se trata de una palabra iberica? Arrivò en Iberia de Galia, como pasò en Piamonte? Por cierto si uno mira a la etimologia de “losange” en casi todos los diccionarios lee que deriva del frances. Solo www.etimo.it (palabra “losanga”) me parece que diga cosas interesantes.


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Comentarios

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  1. #1 llobu 01 de jul. 2005

    Otras zonas dela provincia de león donde hay pizarras y losas tanto en tejados como delimitando tierras y/o fincas son: Maragatería alta, valle del boeza, bierzo alto, Cepeda, etc...

  2. #2 Sotero21 19 de ene. 2007

    Saturnino Otín, un piquero del Serrablo (como se construye un tejado de losas) Eugenio Monesma Moliner http://www.serrablo.org/revista/s100/s100-14.html La riqueza en losas de las zonas prepirenaicas ha sido clave para que sus habitantes aprovecharan las canteras existentes en los alrededores de sus pueblos, para la construcción y restauración de los tejados de sus viviendas. No es esta una tarea fácil, por lo que, en la actualidad son muy pocos los albañiles o "piqueros" capaces de realizar este trabajo de restaurar los tejados de losas que quedan en pie, y que se ven afectados por el paso del tiempo y por las lluvias. Saturnino Otín, de Ipiés, es uno de ellos y todavía acude a hacer gala de su técnica cuando alguien se lo solicita. El trabajo de extraer las losas lo realiza en el mismo punto donde se encuentra la cantera, procurando que ésta esté a pie de carretera o accesible para el tractor, ese es el medio de transporte hasta la obra. Antaño, el acarreo de las losas lo hacía en caballerías, con un aparejo especial que recibía distintos nombres según las zonas. Aunque el proceso de extracc ión de la piedra se puede realizar en cualquier época del año, Saturnino Otín tiene en cuenta que haya bastante humedad en el terreno para que las losas se separen con mayor facilidad. Cuando aparece a la vista un buen banco de piedra, Saturnino limpia o desescombra el terreno para poder trabajar con soltura y evitar que las losas se rompan al sacarlas. Las losas superiores de cada banco, por estar más expuestas a la intemperie, son más finas y frágiles. La separación de las capas de losa requiere gran habilidad y paciencia si tenemos en cuenta su fragilidad. La herramienta utilizada en este proceso es un pico para golpear suavemente en el punto de juntura de cada losa para separarlas. Según la habilidad de Saturnino y la calidad de la cantera, unas veces las piezas salen grandes y otras apenas se pueden aprovechar. A la vez que se extraen las losas, éstas se van seleccionando por su tamaño, ya que su colocación seguirá un orden de mayor a menor. Las "leras" son las losas más grandes que cumplirán la función de alero del tejado, y su preparación requiere un hábil y minucioso tratamiento con el martillo de "piquero" para darle la inclinación o bisel en el borde que conduzca el agua de lluvia fuera de la pared. Son muchos y muy duros los días de trabajo que hay que invertir en el banco de piedra hasta obtener las cerca de 4.000 losas que necesita Saturnino Otín para construir un tejado de tamaño medio. Si tenemos en cuenta el número de losas que entran en un tejado y el grueso de 10 centímetros que alcanzan en su colocación, el elevado peso de la cubierta requiere una base sólida y resistente. Las "zapateras" son unos maderos colocados a lo largo de las paredes que sirven para guardar la estribación de la cubierta. Unos maderos llamados "puentes" o "tirantes de tijera" unen Ias "zapateras" a modo de parrilla. Para evitar que revienten las paredes ante el empuje del peso de la tec humbre, Saturnino hace unos agujeros en las puntas de los "puentes" para empotrar las uñas de las tijeras. Siguiendo unas medidas establecidas previamente, Saturnino Otín prepara por parejas los maderos que formarán cada una de las tijeras. Las uñas de las puntas, introducidas en los "puentes", soportarán todo el peso de la cubierta. Para sujetar las tijeras entre sí y comprobar el nivel del tejado, el "piquero" coloca los maderos llamados "cernilleros". Hay dos técnicas para unir los "cernilleros" o "cumbreras": A escuadra, que debilita la madera, o con forma de "chiflo", siendo más fuerte este segundo. Las "juntas" son unos maderos más delgados que las tijeras, situados entre éstas, que servirán de base para las tablas. Teniendo en cuenta que las tablas que han de cubrir las "juntas" tienen dos metros de longitud, Saturnino las coloca a una distancia de 50 centímetros entre ellas, con el fin de aprovechar el material al máximo. Sobre las "juntas" colocadas a modo de costillar, Saturnino clava la "recha" que es un conjunto de tablas que cerrarán todas las juntas y tijeras, sirviendo de base para las losas. Después, el "piquero" procede a la colocación de las losas, de abajo hacía arriba, siguiendo un orden de mayor a menor, colocando las de mayor tamaño en la parte más baja. "Lera" es el nombre que recibe cada una de las losas que configuran el alero saliente del tejado de la casa. Son las losas de mayor tamaño las que se utilizan en esta parte del tejado, y para nivelarlas el "piquero" tiene que "tirar la línea", es decir, con una cuerda sigue el nivel de la primera "lera", con lo que consigue un equilibrio en el saliente del alero. Las separaciones entre las "leras", las cubre colocando encima otras losas llamadas "cuchillos de lera". El asentamiento de las losas requiere de un conglomerante que las fije a la "recha". En algunas ocasiones Saturnino utiliza las "tas cas", que son bloques de tierra superficial arrancada con hierba; pero lo más práctico es el barro colocado en el momento de poner las losas ya que su blandura permite un perfecto asiento de éstas. Los tamaños de las losas son tres, y van desde las "guallardas", que son las más grandes, hasta las "menudas", pasando por las medianas. No es necesaria ninguna fijación para que las losas se sujeten unas sobre otras, ya que, por su propio peso, quedan fijas e inamovibles para resistir los fuertes vientos que se dan por las tierras montañosas. Con esta forma de construcción de los tejados de losa, cuando llueve, el agua sigue un recorrido descendente, que no puede filtrar debajo de las losetas por mucha cantidad de lluvia o nieve que caiga sobre el tejado. Al llegar al punto de unión de las dos vertientes del tejado de la casa, Saturnino Otín coloca los "cernilleros", que son unas losas que se asientan casi planas en el vértice, con una pequeña inclin ación hacia una de las vertientes, que le permita tirar el agua por ella. El espacio que queda entre el "cernillero" y el tejado, lo llena con losas pequeñas para impedir que el viento levante la cubierta. A pesar de la emigración y el abandono de los pueblos del Serrablo, todavía quedan centenarios tejados de losa que dan fe del buen hacer de los "piqueros" en general y de Saturnino Otin en particular que, generación tras generación, levantaron todo tipo de edificaciones en los distintos pueblos y aldeas.

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