Autor: flavio
domingo, 06 de marzo de 2005
Sección: Artículos generales
Información publicada por: flavio


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Las minas de Peñas de Aya se abrirán al público el próximo año

La impresionante mole granítica de Peñas de Aya está agujereada como un queso. La actividad minera realizada de forma casi ininterrumpida desde hace 2.500 años ha horadado cientos de kilómetros de galerías subterráneas. Recorrerlas es lo más parecido a viajar en el túnel del tiempo. Nuestros pasos seguirían las huellas de los hombres de la Edad del Hierro, los primeros que explotaron las vetas de mineral. Dando un salto en el tiempo, nos encontraríamos en la época del emperador Augusto, para pasar sucesivamente a la Edad Media, el periodo de las ferrerías, las extracciones modernas con tren incluido de los siglos XIX y XX hasta poner el punto final en 1984, fecha de cierre de la explotación.

El recorrido permitirá conocer restos de galerías iniciadas hace 2.500 años, entre ellas las romanas El parque natural contará con un centro de acogida.

La impresionante mole granítica de Peñas de Aya está agujereada como un queso. La actividad minera realizada de forma casi ininterrumpida desde hace 2.500 años ha horadado cientos de kilómetros de galerías subterráneas. Recorrerlas es lo más parecido a viajar en el túnel del tiempo. Nuestros pasos seguirían las huellas de los hombres de la Edad del Hierro, los primeros que explotaron las vetas de mineral. Dando un salto en el tiempo, nos encontraríamos en la época del emperador Augusto, para pasar sucesivamente a la Edad Media, el periodo de las ferrerías, las extracciones modernas con tren incluido de los siglos XIX y XX hasta poner el punto final en 1984, fecha de cierre de la explotación. Este colosal patrimonio podrá ser visitado a partir del próximo año. El Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Oiartzun han perfilado un proyecto para potenciar el parque natural de Peñas de Aya. Se quiere resaltar el valor naturalístico y arqueológico de este espacio singular. El punto de partida para el conocimiento de Peñas de Aya será el centro de interpretación (parketxe) que se construirá en Arditurri, foco principal del coto minero, donde se encontraban las instalaciones de mayor importancia, hoy en ruinas. Si bien la belleza del parque natural es lo primero que cautiva al visitante, el verdadero tesoro se oculta en el interior de la montaña: las galerías mineras. El centro de interpretación se situará precisamente junto a su entrada y el recorrido de las mismas mediante visitas guiadas dará a Peñas de Aya un atractivo singular. Las galerías están siendo pacientemente estudiadas desde hace años por miembros de Arkeolan (centro de estudios histórico-arqueológicos), con Mertxe Urteaga a la cabeza, y por Félix Ugarte Elkartea, dedicado al estudio y defensa del medio subterráneo. Su trabajo ha sido clave para el desarrollo del proyecto. Filón principal Desde Arditurri se accederá al filón principal de la explotación que, en origen, tenía varios metros de espesor y se internaba más de cien por debajo de la superficie, cruzando el río. Los romanos lo agujerearon por doquier y en determinadas zonas abrieron grandes cavidades, extrayendo las vetas de galena argentífera de la que obtenían plata. Los mineros de épocas posteriores agotaron este filón de plata y los de otros minerales asociados, arrasando gran parte de las labores antiguas. De ahí que el recorrido se realizará a través de galerías posteriores a la época romana, pero trazadas sobre aquellas. En determinados puntos de la visita sí se podrán observar bocas de galerías romanas que quedaron en desuso. El resultado de toda esta actividad minera es una galería de proporciones extraordinarias y con un recorrido de 500 metros, cruzando el valle de lado a lado, atravesando por debajo del río. Discurre por espacios sorprendentes: planos inclinados con restos del tránsito de vagonetas, grandes salas sostenidas por pilares naturales monumentales, pozos para ventilación y elevadores, escombreras, lagunas de aguas transparentes... El viaje por las entrañas de Peñas de Aya, como bien señala Mertxe Urteaga, además de un conocimiento arqueológico, tiene un componente añadido. El visitante se conmueve al adentrarse por un tiempo detenido e imagina el penoso trabajo de miles de hombres a lo largo de siglos, muchos de ellos esclavos, para extraer los minerales de la roca. Ha habido quien ha calculado que fueron necesarios cuatrocientos hombres trabajando durante doscientos años para abrir los quince kilómetros de galerías romanas existentes en Arditurri. De alguna manera, en el ambiente cálido de las simas, se tiene la impresión de que algo de aquellos mineros ha quedado allí impregnado para siempre, como los restos de hollín de las púas de madera ardiente que utilizaron para quebrar la roca. La visita también se verá gratificada por la belleza de las grutas. Aguas cristalinas, estalactitas, los colores de los restos de minerales en las cavidades... Centro de interpretación La excursión guiada permitirá conocer sobre el terreno la historia de las minas, pero la comprensión integral del patrimonio y naturaleza de Peñas de Aya se adquirirá en el centro de interpretación situado, como se ha indicado, a escasos metros de la entrada a las galerías. El centro de interpretación se construirá aprovechando parte de la estructura de un edificio de tratamiento de mineral, hoy prácticamente desaparecido. Contará con varias plantas y en ellas se repartirán los siguientes servicios: zona de recepción-información, tanto del parque como del edificio y su entorno; espacio expositivo (muestras permanentes y temporales); oficinas de gestión del centro y del parque, y un auditorio. En la última planta abrirá un bar-restaurante, con unas magníficas vistas a las cumbres de Peñas de Aya y al conjunto minero. Desde la terraza se iniciarían senderos a través del parque natural. El coto minero dispone de otros edificios, donde se encontraban las oficinas, que también se propone recuperar. El modelo que se ha estudiado es el del Plas Tan y Bwulch, del Snowdonia National Park Study Centre, en Gales. Se trata de una zona en la que existían minas subterráneas de pizarras, cuyos edificios se utilizan ahora como sede de cursos, seminarios y congresos en régimen de pensión completa. Éste es un ejemplo que se está considerando adaptar a Arditurri. El alcalde de Oyarzun, Martín Beramendi, se muestra seguro sobre el éxito del parque. «La zona tiene una gran belleza y la visita a las minas será un reclamo de primer orden. Tenemos que ser capaces de poner en valor todo este entorno, con el máximo respeto al mismo». Beramendi señala que el proyecto será una realidad el próximo año, ya que cuenta con el compromiso presupuestario del Gobierno Vasco.

Tan importantes como Río Tinto, Cartagena o Las Médulas

La historia de Arditurri se remonta a hace 2.500 años, pero las minas gozan de especial importancia arqueológica por las explotaciones realizadas en la época romana. Los ajuares hallados en el interior llevan a pensar que las excavaciones comenzaron en los tiempos de Augusto y que continuaron con intensidad durante todo el siglo I de nuestra era. Hasta el momento se han descubierto más de treinta galerías romanas. A finales del siglo XVIII, el ingeniero alemán Juan Guillermo Thalacker fue llamado por la familia Sein de Oyarzun para poner las minas nuevamente en explotación. Conocedor de la mayoría de las minas romanas peninsulares, elaboró un informe, publicado en 1804, que sitúa a Arditurri al mismo nivel de importancia que las explotaciones de Río Tinto, Cartagena o Las Médulas. Nada se sabe de la condición de los trabajadores de las minas, si eran personas libres, siervas o esclavas. Se desconoce también si dependían del ejército o de compañías que habían obtenido la concesión del Estado. Además de en Arditurri, se han encontrado importantes galerías de minas romanas en Belbio, Altamira, Elatzeta y Zubeltzu, todas en Irún. En muchas de ellas se han localizado restos arquelógicos de interés, como lucernas de iluminación. FERNANDO SEGURA SAN SEBASTIÁN. DV. http://www.diariovasco.com/edicion/prensa/noticias/AlDia/200503/06/DVA-ALD-255.html

Más informacióen en: http://www.diariovasco.com/edicion/prensa/noticias/AlDia/200503/06/DVA-ALD-255.html


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Comentarios

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  1. #1 Pangur 11 de mar. 2005

    ¡Noooo por dios, que no las abran! Noooo hasta ayer eran unos agradables sitios donde perderse; caminos tortuosos, árboles creciendo anárquicamente... maleza, i.e.: BE-LLE-ZA pero escondida. Ahora, un centro de interpretación poli-corri y potito-keguay-pseudoecologiko. ¡Toma jaroma! Adios Cascada de la Diosa, que en su momento me entusiasmó. Adios excursiones sin otros guias que los buenos amigos que lo han mamado desde niños. Sí, el desorden de la maleza. Besos, Peñas de Aya.

  2. #2 flavio 20 de mar. 2005

    Hola gatita: El centro estará en la zona de la mina, hasta donde llega un "bidegorri" (un camino para ciclistas y caminantes) construido sobre el antiguo trazado de unas vias de ferrocarril, y creo que también adecentarán la carretera que vaya a las minas, pero no creo que hagan nada más en el entorno, espero. Un saludo

  3. Hay 2 comentarios.
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